Capítulo 44

Anteriormente, nuestros protagonistas partieron hacia el siguiente desafío de Ash en la Isla de Akala en el Área Volcánica del Wela, sin embargo, Ash y Yazir tuvieron un pequeño percance que se convirtió en discusión que terminó en una batalla Pokémon, acabando en la derrota de Ash, dejándole un mal sabor de boca y colocando a Serena en una situación difícil, dando la impresión de que la relación de Ash y Yazir estaba lejos de mejorar, siendo casi imposible.


Luego de su monologo, Yazir regresó a su Garchomp a la Pokebola y continuó caminando por la Ruta 7. Serena, que se encontraba de pie al lado de Ash con expresión afligida, no sabía qué decir ni cómo reaccionar ante el discurso de Yazir. Cuando al fin tuvo el valor de decirle algo, comenzó a caminar siguiendo la guía de Rotom-Dex, aún furioso. El enojo hacia que Ash no pudiera pensar con claridad, no recordaba haber estado tan furioso. ¡¿Cómo se atrevía a decirle que no sabía lo que era perder algo?! ¡¿A qué demonios se refería con algo invaluable?! «¿Por qué estás aquí?», esa pregunta retumbaba en su cabeza sin parar, y a cada momento solo le producía más ira y frustración, no solamente había fallado en su cometido de derrotar a Yazir y humillarlo sin éxito al ser derrotado, sino que está vez en frente de Serena; cada paso que daba solo era más difícil y pesado, sin encontrar ninguna clase de consuelo. ¿Cómo iba a mirar a Serena ahora, luego de haber hecho el ridículo?

Había llegado la hora de acampar, y como siempre llevaron a cabo las labores que a cada quien le correspondía, con la tensión sintiéndose en el aire. Ash se movía de un lado a otro buscando para hacer el fuego, mientras Yazir preparaba todo para hacer una cena rápida, sin intercambiar miradas entre ellos ni dirigirse la palabra, mientras Gary, Serena y Lillie iban montando las tiendas.

—Oye Gary —dijo rompiendo el silencio Lillie en un susurro a su amigo, ya un poco mejor— ¿Por qué Ash hizo eso?

—Supongo que eso no pudo esperar más tiempo. Ash y Yazir son demasiado explosivos y diferentes entre sí… y si a eso le sumas que no se quiere ver inferior ante él. —intuyó, mientras observaba la expresión desanimada de Ash.

—¿Inferior? Pero si Ash es buen entrenador.

—Lo sé, pero él no lo ve así ahora Lillie, un hombre celoso es un hombre ciego, y más si tiene rabia dentro. Parece que esta situación no va a mejorar pronto.

—Así parece lamentablemente —añadió la rubia preocupada, viendo la expresión triste y cansada de Serena cerca de ellos—. Pobre Serena… no debe estarla pasando bien al ver a sus dos amigos peleándose entre ellos.

«Realmente no quisiera estar en su pellejo» —pensó Gary dando un suspiro pensando en la difícil situación que estaba enfrentando.

—Ahora, contéstame algo. ¿Por qué evitaste que Serena los detuviera en ese momento? —preguntó la chica con intriga.

—Porque aunque lo hubiera intentado iba a ser en vano. Además, esto era necesario para Ash.

—¿Cómo lo sabes? —Gary se tomó unos momentos para responder la pregunta de su amiga, dibujándosele una ligera sonrisa en su rostro, llamando la atención de Lillie.

—Porque me recuerda mucho a cómo eran las cosas antes entre Ash y yo, siempre peleando y discutiendo, compitiendo; nos llevábamos muy mal cuando empezamos nuestro viaje —Lillie escuchaba la respuesta muy sorprendida y perpleja—. Era necesario, sé por qué te lo digo.

—Espero que tengas razón, por el bien del grupo, aunque pareciera que solo logro el efecto adverso. —respondió escéptica.

—Confía en mí, se lo que hago. —le dijo con una sonrisa.

—Pero… ¿cómo se lo tomará Serena? ¿Crees que vaya a escoger un lado?

—No lo sé… tal vez ella termine dándole la razón a Yazir en este momento.

—Pero a ella le gusta Ash, si hace eso… —dijo Lillie bajando la mirada.

—Aunque le guste eso no significa que…

—Oigan… —los interrumpió una voz bastante baja y con cierto mal humor que estaba a espaldas de ambos chicos, que los hizo callarse súbitamente— puedo escuchar todo lo que dicen, no tienen por qué susurrar.

—¡Serena! —exclamó Lillie luego de dar un salto, con expresión de que la hubieran visto haciendo algo malo.

—¡Justo acabamos de terminar con esta tienda, vayamos a la siguiente! —añadió Gary con voz temerosa, viendo la sombría expresión de la peli miel.

—Pueden guardar su charla para otra ocasión, ¿no les parece? —masculló Serena sin cambiar la expresión de su rostro que, aunque no reflejaba enojo directamente, si había desagrado en su voz.

—¡Claro que sí! ¡Vamos Lillie! —finalmente Gary salió pitando a la tienda de al lado junto a Lillie, ambos sonriéndole lo mejor que podían a Serena, pero se notaba que era forzada, ambos tenían una gota de sudor en su rostro.

«¡Aaagh! ¡Eres toda una genio Serena, brillante, eso te pudo haber dado una idea de qué hacer! ¿Por qué rayos la pague con ellos que no tienen la culpa? Aunque no me guste que hablen así, debí escuchar.» —pensó la peli miel, dando un fuerte suspiro y llevándose una mano a la frente, volteando a ver a Yazir que estaba levantando su propia tienda, encogiéndose de hombros al ver como Ash lo miraba.

La cena de esa noche fue rápida y sin ningún tema de conversación, solo se escuchaba el sonido del fuego y la brisa correr por la copa de los árboles y arbustos cercanos, así como el sonido de las olas chocando contra la pared de la Ruta 7, al estar por encima del nivel del mar. Gary y Lillie no volvieron a hablar sobre el tema limitándose a ver a Ash y Yazir sentados en extremos opuestos, mientras Serena, que por lo general estaba sentada al lado de Ash sonriente o al lado de Yazir, se encontraba sentaba entre Gary y Lillie con una cara larga.

Luego de la cena, recogieron todo y cada uno se fue a dormir a su respectiva tienda luego de ponerse sus pijamas y lavarse los dientes. Yazir se metió a su tienda sin dar las buenas noches al igual que Ash, que quería irse a dormir cuanto antes para que ese día se terminara de una buena vez; la rubia se despidió de Gary y se metió en la tienda, seguida de Serena que ya se había despedido de él. Entró en la tienda y encontró a Ash ya metido en su saco de dormir, recostado sobre su costado izquierdo.

—¡Oye Ash, ¿ya te dormiste?

No recibió respuesta, así que simplemente se metió en su saco de dormir y se quedó viendo el techo de la tienda por unos instantes.

—En lugar de lamentarte… trata de pensar en lo que te dijo Yazir a ver a que se refería, que yo tampoco lo entendí en realidad, es lo único que puedo decir. —se volteó para irse a dormir. Ash solo permaneció inmóvil sin dar señales de estar despierto, aunque escuchó lo que le había dicho su amigo.

Se quedó observando la pared de la tienda sin poder conciliar el sueño, aún molesto e incómodo, preguntándose que estaría pensando Serena en ese momento de él, si era un perdedor por haber sido humillado de esa manera, o si seguía creyendo que era fuerte. Mientras más pensaba, solo se frustraba más, esa definitivamente no era la cara que quería tener frente a ella. El vacío que sentía dentro de sí era cada vez más grande, apretó los puños mientras la misma pregunta seguía en su cabeza, ¿por qué estaba allí? «¡Pues es obvio, iba a superar el recorrido insular y competir en la Liga Pokémon para estar un paso más cerca de convertirse en un Maestro Pokémon!», pensó furioso, pero si no podía vencerlo a él, ¿cómo esperaba ser uno? Se dio media vuelta para tratar de conciliar el sueño.

Mientras tanto Serena, que también tenía dificultades para dormir, no sabía qué hacer para ayudar a Ash, por un lado, Yazir tenía una parte de la razón, pero no podía acercarse a Ash diciendo algo como eso, y también era consciente de que Ash no peleó siendo el mismo de siempre, hubo algo distinto en él en ese momento, sin saber la causa ni el por qué. Podía tratarse de una combinación de celos y de rabia, sin duda se vio que era una lucha en la que quería demostrar superioridad en fuerza, algo que para ella no era necesario. Se dio vuelta, convencida de que una buena noche de sueño, la ayudaría a descubrir que hacer para poder solventar la situación.


Al día siguiente…

Serena se despertó por la mañana más temprano que de costumbre, luego de una muy mala noche pensando en la pelea de Ash y Yazir, y sin llegar a alguna solución concreta, para su mala suerte. Se levantó de su saco de dormir a regaña dientes y salió de su tienda, aun con su pijama puesta, vio al horizonte y se percató que el Sol a penas y acababa de salir. Paso al lado de la tienda de los chicos y vio que estaba abierta de par en par; supuso que había sido Gary que había salido temprano a caminar un poco, pero al acercarse y abrirla haciendo el menor ruido posible, vio que Gary aún seguía dormido y la cama de Ash estaba vacía, solo estaban su gorra y Pikachu. «Qué raro…», pensó la chica; se dio la vuelta ingresando a su tienda, se cambió, tomo la Pokebola de Braixen y salió decidida a buscarlo, no debía de estar muy lejos si había dejado a su compañero durmiendo en la tienda, iba decidida con toda la intención de ayudarlo así sea muy poco.

Se adentró más profundo en la Ruta 7, y pudo ver a Ash de pie frente al mar con la vista al Sol, totalmente en silencio; era muy extraña la forma de actuar de su amigo, comenzó a caminar hacia él, pero no pudo evitar ponerse a temblar ligeramente por la reacción que iba a tener Ash al notar su presencia allí. De seguro salió sin decirle a nadie para estar solo con sus pensamientos, no pudo evitar recordar con una gran pesadez en su pecho, la escena que tuvieron en el Bosque Errante en Kalos cuando intentó animarlo, y aquella ocasión en el concurso. Vacilaba con cada paso que daba, hasta que finalmente dio un pequeño suspiro y decidió dejarlo solo con sus pensamientos, hasta que se calmaran las cosas.

—¡Espera, no te vayas! —la interrumpió el chico justo cuando estaba dando media vuelta para irse— tu presencia me ayuda a relajarme Serena, por favor quédate a mi lado.

Serena se detuvo en seco, impresionada por lo que acababa de escuchar, sintió como su rostro se iba poniendo colorado al haberlo escuchado diciendo que su presencia era relajante. Respiro hondo y regresó sobre sus pasos acercándose a Ash mucho más tranquila, el chico se sentó en el suelo y ella se sentó a su lado.

—¿Qué tienes Ash? Es raro de ti que estés despierto a esta hora, ¿estás bien? —preguntó la chica en voz baja sonando lo más empática que podía; «¡Pues claro que no está bien, ¿por qué habría de estar aquí si estuviera bien?! ¡Tonta, tonta, tonta!», pensó.

—No, la verdad no —respondió el chico cerrando los ojos—, no pude dormir bien anoche, la pasé de perros.

—Yo también la verdad —añadió la chica bajando un poco la mirada—. Ayer fue un día muy difícil o desagradable diría también.

—De verdad lo lamento Serena —la chica alzó la mirada y sus ojos se encontraron con los de Ash, mirándola fijamente—, es mi culpa que todo eso haya pasado, pero… no pude contenerme. —dijo, cerrando el puño de su mano derecha.

—Yazir tampoco es que haya ayudado mucho, no te preocupes. —añadió, recordando la expresión y todo lo que había dicho Yazir a Ash.

—¡Pero me enfurece demasiado! —Ash cerró los ojos, bajando un poco la voz apretando los dientes— Estuve toda la noche pensando sobre lo que me dijo y simplemente no lo entiendo, diciéndome que no sé lo que es perder algo invaluable, ¡¿cómo se atreve a decirme que no vio al Ash del que le hablaste?! Y haberte hecho sentir mal… ¡No sé qué es lo que más me enoja!

—Ash… —comenzó a decir la chica, al ver que también se preocupaba por ella—, estaba preocupada por Yazir, no es que me haya hecho algo malo.

—¿Estás segura? Te vi demasiado afligida. —acotó el chico con una mirada cálida, que hizo que a Serena le diera un vuelco el corazón.

—¡Sí, el de verdad no me hizo nada malo! Pero… si hay cosas que me preocupan de él, y de todos estos años que pasaron antes de verlo en Hoenn.

—¿A qué te refieres? —preguntó el chico.

—Cosas entre él y yo, no puedo decírtelo Ash… fue una promesa de hace mucho tiempo, discúlpame. —dijo la chica dando un suspiro.

—Bueno… aunque haya sido con él —dijo con algo de desprecio al final—, si fue una promesa que hiciste, no puedo hacer nada supongo. ¡Lo que no puedo creer es que haya tenido el descaro de preguntarme si sabía por qué razón estaba aquí! No sé a qué demonios se refiere él con eso.

—Tú si sabes por qué estás aquí, la cosa va más allá de eso Ash —respondió la chica, haciendo que Ash volteara a verla—, por más que te esfuerces, no podrás verlo si no sabes la verdad, él se refería a sí mismo en ese momento.

—¿Qué verdad? —preguntó con intriga.

—No la quieres saber… te lo aseguro… —«y eso es lo que me preocupa», pensó.

—Entonces… ¿dices que él tiene razón? —intuyó el chico, un poco enojado y triste, sus temores se estaban confirmando, eso significaba que su amiga podía verlo como si fuera un debilucho.

—Ash… —comenzó a decir la chica con tono preocupado—, la verdad ayer vi que tenías demasiada ira acumulada; no quiero darle la razón a nadie, pero ayer a penas te reconocí, no peleaste siendo el mismo de siempre.

—¡Solo quería enseñarle una lección, resolver el empate en el que quedamos en el Concurso Pokémon venciéndolo en su propio juego y demostrar que soy mejor que él! ¡Pero solo me hizo quedar como un papanatas y un debilucho en frente de todos! En especial…

—¡Ash, no tienes que demostrar absolutamente nada, no es cierto que eres débil! —lo interrumpió la chica, Ash volteó a verla y sintió como si sus grandes ojos azules estuvieran examinando sus pensamientos, con una mirada muy seria—, yo sé de lo que eres capaz, eres muy fuerte, no quiero que vuelvas a poner en duda eso ¿me entiendes?

—Serena… ¿de verdad…?

—¡Claro que sí! Te vi por nuestro viaje en Kalos, en la revancha contra Hala y en el desafío de Lana, definitivamente no eres débil, los años te han hecho fuerte. No dejes que te afecte lo que él diga, estoy segura que esta vez sí lograrás ganar la Liga Pokémon, creo en ti.

—Pero ayer me venció con demasiada facilidad…

—¿¡Y eso qué!? —exclamó la chica algo molesta, Ash podía ver en sus ojos el enojo que le producía que estuviera diciendo esas cosas— ¡Tú mismo lo dijiste ayer! Has sido vencido con anterioridad, es verdad, pero eso te ha hecho más fuerte, que haya pasado lo que pasó ayer no te hace débil.

«Y si de verdad te afecta tanto —de repente la chica le dirigió una sonrisa llena de confianza, lo que hizo que apareciera esa extraña sensación en su estómago y en su pecho, su corazón se aceleró un poco— entonces haz lo que mejor sabes hacer, entrenar y nunca rendirte. ¿Acaso esto puede más que tú?»

Ash, sintió como empezaba a subir la temperatura de su rostro poco a poco, las palabras de Serena llegaban lentamente a su mente y las escuchaba varias veces como si tuviera eco en su cabeza, haciendo que se sintiera mucho mejor. Ella tenía razón, sus palabras le dieron mucho ánimo, y a pesar de que no entendía a qué se refería con el asunto de Yazir, no iba a dejar que eso lo siguiera desanimando fuera lo que fuera. Serena le dirigía una sonrisa, que lo hizo ponerse un poco más nervioso, devolviéndola, colocando una mano sobre la de ella, haciendo que desviara su mirada hacia abajo como un rayo ante su inesperado movimiento.

—Serena… gracias… me siento mucho mejor gracias a ti. —«esto es muy extraño… nunca había sentido esta calidez tan intensamente como ahora… pero cada vez me agrada mucho más, jamás me había sentido así después de hablar con una chica.», pensó el chico, levantándose del suelo, ayudando a su amiga también a levantarse.

Por el ligero impulso que le dio a su mano, hizo que la chica se abalanzara sobre él con delicadeza, haciendo que pusiera su cara en el pecho de Ash, sonrojándose por eso; por un instante pareció que sus brazos se movieran por voluntad propia y rodearon a Serena. Ella recordó aquella escena hace ya tanto tiempo atrás, lo que hizo que su mente se desconectara haciendo parecer que el flujo del espacio y el tiempo se habían interrumpido, sin saber qué hacer, solo se dejaba abrazar por el chico, quedándose así por un rato, mientras sus corazones latían con rapidez.

Gary, escondido detrás de un árbol, había llegado al lugar, luego de ver que Ash no estaba en la tienda con la intensión de ayudarlo, veía la escena que tenía en frente y no pudo evitar sentirse contento.

«Parece que al final no hizo falta que viniera, Ash está en buenas manos —pensó contento al ver el rostro de su amigo—, será mejor que regrese.»


Mientras, en la Mansión de Lusamine…

Una de las pantallas que estaban en la mansión mostraban la imagen de Ash y Serena solos en la Ruta 7, apartados de los demás.

—Pero que tierno —dijo el hombre desconocido—, realmente conmovedor.

—Ese par de chiquillos me sacan de quicio, ¿de verdad fui vencido por eso? —dijo señalando con el dedo Xerosic, muy molesto.

—Eso habla muy mal de ti, ¿no te parece?

—¡A callar, no tientes a tu suerte! —exclamó amenazándolo Xerosic.

—¡Bueno ya, suficiente! —Lusamine alzó la voz levantándose de su asiento.

—¿De verdad vamos a dejar que hagan lo que quieran?

—Por ahora sí, no te preocupes, ya veremos qué es lo que pueden hacer, después. —dijo Lusamine con una sonrisa.

—Espero que así sea, no puedo esperar más.

—Paciencia Xerosic, recuerda que no eres tú solamente. Estuviste de acuerdo en aquel entonces, esto solo es una prueba. —dijo aquel hombre.

—¿Y si cae en ese momento? —preguntó el científico.

—Entonces sabremos que no estaba destinado a llegar más lejos. Después de todo —dijo levantándose de su asiento y poniéndose a espaldas de ellos—, aquel que es débil, solo es aplastado como una mosca.

—Y si así fuere, les enviaremos una postal haciéndoles saber que les espera un gran regalo cuando lleguen aquí. —dijo la mujer, aun sonriendo—, ahora tengo asuntos que atender, así que debo irme, nos vemos luego. —se levantó de su asiento y se marchó, mientras los otros dos la siguieron con la vista.


Serena caminaba tomada del brazo de Ash con una amplia sonrisa, mientras el chico solo estaba apenado y un poco avergonzado por eso, pero feliz y rehabilitado completamente, había recuperado su confianza en sí mismo y el optimismo, capaz de lograr lo que fuera. No iba a permitir que Yazir volviera a sacarlo de onda de nuevo como el día anterior, aunque en ese momento tenía su mente concentrada en el desafío que estaba próximo, sin saber a cuál de sus amigos se iba a encontrar esta vez. Al llegar al campamento encontraron a los demás despiertos y recogiendo todas las cosas para continuar con el viaje. Gary y Lillie estaban bastante alegres, mientras Yazir tenía su típica expresión mientras recogía su tienda.

—¡Buenos días chicos! —los saludó Lillie sonriente, guiñándole un ojo a Serena, dejándola extrañada.

—¡Se ven bastante bien hoy! —añadió Gary también sonriente, guiñándole un ojo a Ash—, ¿saben que es lo mejor? Que se ven bien en ese cuadro juntos.

—¡Oye, no sé de qué hablas! —dijeron ambos separándose de inmediato.

—¡Sí claro, y me la creí! —dijo entre risas Gary—, ¿saben? Si gustan, podrían tener una tienda para ustedes dos, así pasarían más tiempo juntos.

—¡Gary! —exclamó Serena sonrojándose tanto que pensó que el cielo iba a tomar el color del atardecer.

—¡Deja de hacer esas suposiciones por un demonio! —añadió alzando la voz Ash, también sonrojado y un poco enojado—, ¿no será más bien que es una excusa para tener la tuya con Lillie?

—No creo que ella tenga algún problema en compartir conmigo, ¿verdad Lillie? ¿Lillie? —pero la chica se había dado media vuelta para que no le vieran el rostro y su claro nerviosismo ante la propuesta de Gary.

—Lillie, ¿estás bien? —preguntó Serena preocupada.

—¡S-sí, claro que sí! —respondió temerosa, mientras los demás se quedaban en sus lugares sin saber que pensar. Yazir pasó caminando cerca de ellos.

—Buenos días Yazir. —lo saludó Serena cordialmente.

—Síi… buenos días Serena. —le devolvió el gesto viéndola directamente sonriendo un poco, dirigiéndole una mirada de desagrado a Ash, regresándole el gesto.

—Bueno, ¿ya estamos listos para irnos? —preguntó Ash volviendo a lo importante en ese momento, su siguiente desafío.

—Sí, solo falta que… —pero Gary fue interrumpido debido a que una de las tiendas desarmadas de repente comenzó a emerger como si la fueran a armar de nuevo, observando el fenómeno con mucho desconcierto.

—¡Pero que rayos! —exclamó Ash igual que Gary, solo que este sintió un bajón de temperatura mientras su gorra salía volando.

—¡Froslass! —escucharon decir a Yazir— ¿De nuevo con tus travesuras? Estate quieta que estamos tratando de arreglar todo.

La Pokémon se hizo visible en medio del lugar, riéndose por lo bajo, acercándose a Lillie que estaba riéndose de las travesuras de Froslass al ver la expresión incrédula de Gary, esta se dirigió hacia la chica flotando un poco a su alrededor, haciendo que temblara un poco debido a la baja temperatura. Acto seguido se acercó a Luz que estaba dormida cerca de la desarmada tienda de las chicas, usando viento helado provocando que se congelara, haciendo que despertara en el proceso. Instantes después logró romper el hielo.

—(¡¿Qué rayos planeas?! ¡¿Convertirme en un cubo de hielo?!) —exclamó Luz muy enojada.

—(Solo fue una pequeña broma, no te pongas de los nervios) —respondió Froslass sonriendo y riéndose un poco.

—(¡Aaah, una broma ¿eh?! ¡Pues espero que esto te divierta!) —dijo dando un salto haciendo que uno de los troncos que se usaron para encender el fuego, que aún estaba caliente, saliera volando. Saltó y lo golpeó con su cola haciendo una acrobacia, acertándole a Froslass, cayendo al suelo con gracia.

—¿Luz está practicando sus movimientos tan temprano? —preguntó Ash desconcertado, sin entender que había pasado.

—Que raro… ella no suele hacer esas cosas tan temprano. —acotó Serena igual que Ash.

Froslass se levantó del suelo, notablemente enfadada.

—(Espero que estés lista para lo que viene) —dijo en tono amenazador.

—(Te estoy esperando)

En un abrir y cerrar de ojos, lanzaron sus ataques de Rayo de Hielo y Impactrueno en todas direcciones, los destellos y corrientes de aire frío salían a diestra y siniestra entre una nube de polvo y de vapor, volviéndose una pelea. Pikachu esquivaba los impredecibles ataques como podía, con algo de temor por la rabia de ambas chicas. Al darse cuenta de lo que pasaba, Ash, Gary y Lillie se cubrieron como pudieron, cerca de unas rocas que estaban allí.

—¡Oye Froslass, ya es suficien…! —pero no pudo terminar la frase, porque un Rayo de Hielo le había pegado de lleno en el rostro, haciendo que se congelara la expresión que tenía en ese momento, cayendo al suelo frotándose la cara para calentarse y regresar a la normalidad.

—¡Luuz, ya para de…! —pero una descarga eléctrica salió de una nube de polvo.

Ash, saltó de donde se estaba cubriendo y logró empujar a Serena para que no recibiera la descarga, aunque él no se pudo salvar del golpe, lo impactó directamente. Los pelos se le pusieron de punta y puso una expresión llena de dolor mientras era electrocutado por el ataque de Luz, cayendo al suelo, negro y lleno de hollín.

—¡Ash! ¡¿Estás bien?! —exclamó Serena poniéndose de rodillas al lado de él.

—S-s-sí… Se… Serena, no te prrr… pre-pero… cu-cupes. —logró responder el chico entre las descargas restantes, «¡Auch, que dolor! Esto de evitar que ella sea dañada es muy doloroso.», pensó tendido en el suelo. Serena se puso de pie, muy enojada por lo que estaba pasando.

—¡OIGAN, YA ES SUFICIENTE! ¡PAREN DE…! —gritó la chica furiosa.

En eso, se escuchó una gran explosión y una gran presión, la brisa comenzó a correr fuertemente y de la nada, una parte del cielo se puso de color rosado, expandiéndose hacia el suelo y disipando la nube de polvo que habían levantado Froslass y Luz en su combate, quedándose quietas las dos en un instante, tratando de averiguar qué había pasado. De repente una especie de copos de nieve, pero de color rosa. Perplejos ante el fenómeno, todos los observaban sin saber cómo explicarlo, incluso el Rotom-dex de Ash y Gary salió a ver que estaba pasando, todos a excepción de.

—¿Será posible? —todos voltearon a ver a Gary.

—Parece ser que sí… —voltearon a ver a Lillie, que cerro su bolso para evitar que Nebulilla saliera a hacer de las suyas. El Rotom-dex de Gary y Froslass inmediatamente divisaron lo que sucedía, aunque con mucha calma y sin alarma en su expresión.

—Pero… ¿por qué? —se preguntó Gary a sí mismo en voz alta.

—¿Qué está pasando? —preguntó Ash, sentándose ya recuperado del ataque de Luz.

En lo que terminó de formular su pregunta, un Pokémon extraño apareció a su lado que nunca había visto, se acercó a Froslass y Pikachu y comenzó a curarlas de los ataques que habían recibido con su pelea, logrando calmarlas a las dos.

—¿Qué Pokémon es ese? —Ash lo veía sin poder reconocerlo, sintiéndose extraño por el ambiente que había traído consigo.

—Es Tapu Lele, la deidad guardiana de Alola —explicó Gary a su amigo, mientras Tapu Lele le sonreía a las Pokémon, aunque estas voltearon en direcciones opuestas—. Representa la Paz y la Armonía en la región de Alola. Aunque en este caso, creo que solo logrará una tregua momentánea entre esas dos.

—¿Y tú como sabes eso? —preguntó Ash desconcertado.

—Lo leí en la Pokenet.

—No me digas… —le respondió Ash con cara de pocos amigos.

—No lo pude evitar —dijo riéndose Gary—, lo vi en un libro en la biblioteca de mi abuelo.

—Que extraño que Tapu Lele esté aquí. —«¿Será que nos extrañaba?», se preguntó la rubia.

Froslass, la Rotom-dex de Gary, Pikachu y Luz, comenzaron a jugar con el Pokémon, mientras ella los levantaba por los aires ayudándolos a flotar como ellos, cosa que no le hizo mucha gracia a Pikachu, que se agitaba en medio del aire, mientras que Luz lo disfrutaba.

—Parece que Froslass y tu Rotom lo conocían desde antes… —intuyó Ash al verlos jugando tan animados.

—Es tu imaginación, Tapu Lele es muy agradable, nada más. —respondió su amigo sin darle mucha importancia.

—Así que un Pokémon Legendario de Alola… interesante… no siempre se tienen estos privilegios. —dijo Yazir viendo a la Pokémon jugando con Froslass, ya recuperado del ataque de Froslass. La miró con mucho desdén y serio, Froslass sonrió nerviosamente mientras bajaba una gota de sudor de su cara.

Tapu Lele de repente se detuvo en el acto y miró a Serena con mucha curiosidad. La chica sintió como si los azules ojos del extraño Pokémon la estuvieran examinando, viendo a través de ella como si se trataran de rayos equis, o si estuviera leyendo sus pensamientos. No había visto a un Pokémon Legendario tan de cerca desde hacía algún tiempo, y aunque le dijeran que se trataba de uno que representaba la armonía y la paz, no pudo evitar sentirse nerviosa. De repente, para ella todo se puso oscuro y por su cabeza pasaron una serie de imágenes aleatorias que para ella no tenían sentido, haciendo que se mareara un poco, cerrando los ojos y poniendo sus manos sobre ellos, pero logró mantenerse de pie.

Volvió a abrirlos y vio como Tapu Lele extendía sus manos hacia el cielo, y una luz brillante bajaba del cielo, mientras los presentes observaban en silencio. El brillo hizo que Serena pusiera una mano sobre sus ojos, hasta pudo ver de nuevo y vio que un objeto de color blanco con un cristal de un color morado bastante claro, que giraba varias veces sobre su mismo eje, estaba frente a ella. Voló en dirección a ella para que pudiera tomarlo con sus manos, al verlo más de cerca le pareció extrañamente familiar.

—No puede ser… —escuchó decir a Ash que estaba muy cerca de ella—, es la segunda vez que veo esto.

—¿En serio Serena…? —dijo Lillie acercándose a ella también, mientras aquello caía en las manos de Serena.

—¡Es una Pulsera Z! —exclamaron todos impresionados, ninguno lo podía creer.

—Pero… ¿por qué? —preguntó Serena igual de impactada.

—Debe ser por la misma razón que Ash… vio algo en ti y crees que eres digna de poseer una —explicó Lillie, saliendo de su asombro—, o acaso… ¿sabe algo que nosotros no?

—¿A que te refieres? —preguntó la chica a su amiga.

—Tapu Lele es un Pokémon Psíquico, puede ser que haya visto algo que nosotros aun no podemos ver. —dijo Gary, recordando lo que había pasado en las Ruinas de la Vida.

—Sea por la razón que sea, ¡es impresionante que tengas una Serena, ahora podrás usar tu Pirostal Z! —Ash estaba emocionado a ver que ella también tendría una Pulsera Z, no podía esperar por verla usarla.

Serena miraba la Pulsera Z con intriga, insegura de que significaba, preguntándose la razón para hacerla escogido a ella sobre Gary o Yazir, pero, solo sabía que iba a seguir adelante y sea lo que fuere a suceder, esa Pulsera la iba a ayudar en lo que se propusiera. La abrió y se la colocó en su muñeca izquierda.

—Gracias, la cuidare lo prometo. No te defraudare. —le dijo a Tapu Lele. La Pokémon sonrió al ver la expresión de Serena y acto seguido, una luz azul comenzó a rodearla, mientras se despedía de todos con un gesto de su mano y desaparecía en un abrir y cerrar de ojos.

—Baje al pie de la montaña para ver por qué te tardabas tanto, pero no creí que fuera a ser testigo de algo como esto, te encomendaron una gran responsabilidad Serena. —dijo alguien detrás de ellos.

—¡Kiawe! —exclamaron todos al unísono.

—Alola —saludó cordialmente Kiawe—, al fin llegaste hasta aquí Ash, estaba esperando este momento.

—Así que tú eres el siguiente capitán que debo enfrentar.

—Correcto —afirmó Kiawe con expresión seria, aunque sonaba ansioso—, escuche que venciste a Lana y su desafío, pero no creas que este será sencillo solo por eso.

—No podía esperar menos de alguien como tú. ¡Vamos allá entonces! —dijo Ash emocionado.

—Perfecto, vayamos a la cima del Volcán. —añadió, señalando a la montaña que estaba a la distancia.

—Te seguimos.

Terminaron de recoger todo lo que les faltaba, y siguieron a Kiawe a través del sendero que dirigía al Área Volcánica del Wela atravesando la Ruta 7, se podía notar como subía la temperatura a medida que subían por la montaña, se podían ver algunos brotes de humo salir del suelo a lo lejos. Gary y Lillie iban conversando sobre lo que podía haber preparado Kiawe en su desafío para Ash, que iba bastante emocionado mientras ascendían, pero Serena solo veía su recién adquirida Pulsera Z con mucha intriga, hasta que una mano hizo que perdiera su concentración.

—No te preocupes Serena, te dije que te iba a ayudar en esto y lo haré. —dijo Ash.

—Aunque me digas eso… no sé por qué de entre todos los entrenadores, entre Gary o Yazir, to fui la que escogió Tapu Lele para entregarme esto, y sin pasar por la Prueba de Iniciación como me conto Lillie que era.

—Yo tampoco en un inicio pase la Prueba de Iniciación, no le prestes atención a eso —destacó el chico, sorprendiendo a Serena con su relato—, lo que importa es lo que tú hagas con esa Pulsera, sé que la usaras para bien; te vas a hacer muy fuerte ya verás, en los concursos te sentará bien.

Serena lo miró por unos instantes, para luego sonreír, más aliviada.

—Gracias Ash, estaré esperando que me enseñes. —dijo la chica, haciendo que el chico se sonrojara ante la idea de enseñarle a Serena la Danza de Canalización del movimiento Z, logrando hacer que sudara frío.

Minutos después, cerca de la cima del volcán, Kiawe se detuvo en un claro bastante amplio, volteando a mirar de frente a Ash.

—Bueno, esta será la primera fase de la prueba como viste contra Lana. Tú y yo vamos a tener un combate. —explicó el chico.

—Perfecto, vamos entonces.

—Te advierto que no será tan fácil como aquella vez en la Escuela.

—No esperaba menos de ti Kiawe, seguro estuviste entrenando. —añadió Ash emocionado.

—Estás en lo cierto, esto será interesante.

Ambos combatientes se pusieron en posición para empezar el combate en extremos distintos del lugar.

«Veamos cómo le va hoy al señor sarcasmo, espero y pelee como siempre lo ha hecho, si no quiere caer de nuevo.» —pensó Yazir con expresión seria.

—Kiawe es un oponente difícil, y si se ha hecho más fuerte Ash tendrá que tener cuidado. —añadió Lillie preocupada.

—Ash podrá manejarlo, no te preocupes. —Serena sonrió muy tranquila, esperando que iniciara el combate.

Continuará…


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Notas del autor:

Bien amigos, hasta aquí el capítulo 44, espero y les haya gustado, como siempre 😃. Nuestra Serena ahora tiene una pulsera Z, entregada por Tapu Loli (X3). ¿Será que Ash le podrá enseñar a Serena la Danza de Canalización? Aunque parece que ahora que lo piensa mejor, le da pánico enseñarle a «moverse» a Serena jajaja.

Gary y Lillie son unos loquillos no? Aun Gary ignora lo que siente Lillie, pero ella solo parece quererlo cada vez más, la idea de dormir junto a él le puso los pelos de punta XD.

Bien, ahora un punto importante aunque ya lo mencione antes. Ya algunos lo saben, pero desde hace algún tiempo tengo ganas de Editar la historia 👀. Me explico, hay ciertas cosas antes que... pudieron ser mejores o fueron muy secas (acorde al tiempo que transcurría en dicho cap, bien sea mental o emocionalmente), y tenia ganas de arreglarlo.

No hay por qué asustarse, es simplemente arreglar errores ortográficos, espacios mal puestos, una letra que me comí, poner una que otra cosa para darle mas vida al texto, pero no voy a agregar algo de la trama o importante en la edición, ni cambiare la historia. ¿Es necesario pasarse de nuevo desde el capítulo 1? No, no lo es, si quieren hacerlo son bienvenidos, pero no es necesario, es más que todo para el nuevo lector.

Eso es todo por ahora amigos, lectores y seguidores, no olviden como siempre dejar su review y recomendar la historia si les gusta, les deseo un feliz resto de sábado y un buen domingo, nos leemos otro día :3