Capítulo 45

Anteriormente, luego de la batalla entre Yazir y Ash, el grupo siguió su camino hacia el Área Volcánica del Wela para el siguiente desafío del recorrido insular. Al día siguiente y luego de una charla entre Ash y Serena, Tapu Lele hizo acto de presencia frente a todos, entregándole la Pulsera Z a Serena. En eso, Kiawe aparece y los conduce al lugar donde tendrá lugar su batalla con Ash, la primera parte de su desafío.


Se podía sentir la alta temperatura en el lugar del encuentro entre Ash y Kiawe. Pequeños cauces formados por el magma que salía del suelo, bajaban por la colina lentamente hasta llegar al mar, ayudaba a que la sensación de sofoco se hiciera más presente. Roca era prácticamente el piso del lugar, sin árboles alrededor ni ningún tipo de vegetación; hacía una tenue brisa que lo único que parecía traer, era vapor y calor consigo, a pesar de que refrescaba un poco en cierta medida. Ash podía sentir como subía la temperatura de su cuerpo, observando fijamente a su oponente, no muy seguro si se debía a la emoción de la batalla o por el lugar donde estaban en ese momento, sin percatarse de que sus amigos sí parecían sentir el calor, aunque sin emitir queja alguna, a excepción de Pikachu que estaba igual de emocionado que su entrenador; Serena, parada al lado de Lillie en compañía de Gary y Yazir, parecía distraerse más que los demás, concentrada en el azabache y en darle todo su apoyo, en compañía de Luz que como siempre, estaba en su hombro.

—Bien Ash, esta será una batalla de tres contra tres —puntualizó Kiawe con seriedad mirando a Ash—. Supongo que ya conoces todas las reglas, ¿cierto?

—¡Claro que sí, estoy listo! —dijo tomando una de sus Pokebolas, con mirada decidida, mientras Kiawe hacia lo mismo.

—Esperen —Gary avanzó y se puso en medio de ambos contrincantes, para hacer de réferi mientras le dirigían una mirada en son de agradecimiento—. Ahora sí, ¡comiencen!

—¡Growlithe, sal a pelear!

—¡Adelante Rockruff, es tu turno!

Ambos Pokémon salieron de sus Pokebolas, listos para el combate, mirándose mutuamente, serenos y sin ninguna duda en su expresión, esperando las ordenes de sus entrenadores.

—Growlithe usa Colmillo Ígneo ¡ahora! —el Pokémon dio un salto al frente y comenzó a correr en dirección a su rival. Rockruff esperó a que se acercará para dar un salto hacia un lado, esquivando el ataque.

—¡Bien hecho! Contra ataca con Lanza Rocas. —el cuello de Rockruff brilló un poco y una gran cantidad de rocas salieron disparadas hacia Growlithe, que a pesar de que logró esquivar algunas, si recibió el impacto de frente, reincorporándose rápidamente.

—¡Poder Oculto! —un puñado de bolas de energía creadas por el pequeño perro de color naranja, salieron disparadas e impactaron a Rockruff, haciéndole bastante daño.

«Ya veo…» —Yazir vio como Rockruff se levantó con algo de dificultad luego de ese ataque, sin percatarse de una ligera gota de sudor que bajaba por el rostro de Ash.

—¿Acaso será…? —añadió Serena en tono pensativo, tan bajo que casi pareció un susurro.

—Si mal no recuerdo, Poder Oculto es un ataque que puede ser de cualquiera de los dieciocho tipos, y por lo que veo... —dijo Lillie.

—Así es… el tipo del Poder Oculto parece ser que es efectivo contra el Pokémon del se… —la cortó Yazir, aunque en medio de la frase fue interrumpido por una mirada de Serena—, de Ash.

—Debe ser del tipo agua, hierba, tierra o peleador. Me pregunto cuál será exactamente. —destacó la chica, pensando sobre eso.

—Oye Serena, ¿está todo bien? —inquirió el chico en voz baja.

—¡No, claro que no lo está! Pero hablamos de eso en otro momento. —respondió, molesta y con frialdad. Volteó de nuevo hacia el campo de batalla dejando a Yazir perplejo, mientras Ash le pedía a su Rockruff que usara Golpe Bajo, dañando de nuevo a su oponente.

—¡Growlithe, Poder Oculto!

—¡Esquívalo y usa Aullido! —logró evitar el ataque por muy poco, y luego dio un aullido haciendo que una pequeña energía de color rojo lo rodeara, indicando que había aumentado su ataque.

—¡Mordida! —ordenó Kiawe; su Pokémon se lanzó al ataque corriendo a toda velocidad hacia Rockruff mientras sus colmillos brillaban.

—¡Tacleada! —Rockruff también corrió directamente hacia su oponente.

Ash ganó esa batalla de fuerza, luego de que su Pokémon enviara a volar a su enemigo. Aunque, se le vio a Rockruff quejarse un poco, aun resintiendo el ataque de Poder Oculto.

«Debo terminar con esto rápido, si recibe otro de esos, esto terminará.» —pensó Ash, buscando que hacer.

—Tú Pokémon es bastante bueno Ash, te felicito. —añadió Kiawe mirándolo sorprendido, levantando un poco su mano derecha cerca de su cara.

—Lo mismo digo, veo que tu nuevo Pokémon también es fuerte, no lo había visto.

—No tengo mucho con él, pero a estado entrenando —destacó el chico, bajando su mano lentamente y colocándose en su postura de combate—, llego la hora de terminar con esto. ¡Growlithe, usa Poder Oculto de nuevo!

—¡Lanza rocas! —ordenó Ash.

Ambos ataques salieron disparados al mismo tiempo, el choque entre ambos causó una explosión que hizo imposible ver lo que sucedió después de eso. Se escuchaban las explosiones de la colisión entre los ataques, hasta que finalmente se detuvo, dispersándose el humo unos segundos después.

—¡Ninguno de los dos Pokémon puede continuar, es un empate! —dijo Gary terminando ese encuentro.

—Parece que este combate va a estar interesante. —indicó la peli miel sorprendida por el empate.

—Esto aún no termina Kiawe.

—Tú lo has dicho, esto apenas comienza. —el chico tomó otra de sus Pokebolas, con expresión seria— ¡Marowak, sal a pelear!

Cuando salió de su Pokebola, tanto Ash como Gary se quedaron perplejos al ver a Marowak en su Variante Regional. El cambio era drástico, pasando a ser de color negro por completo a excepción de la distintiva calavera que era su cabeza, y su hueso tenía llamas en ambos extremos de un color verde azulado, a diferencia de los de Kanto. Se pudo escuchar la explicación del Rotom-dex de Gary.

—Marowak, el Pokémon apila huesos y la forma evolucionada de Cubone. Este Pokémon es muy solitario, recoge los huesos que encuentra y les enciende fuego usando su frente, usándolos como arma.

—Veo que has estado capturando algunos Pokémon. —añadió Ash luego de salir de su impresión.

—Sí igual que tú. —indicó Kiawe, cruzando sus brazos mientras esperaba que Ash sacara a su segundo Pokémon.

«Nunca había visto un Marowak Forma Alola… —pensó, examinándolo con la mirada, sobre todo el hueso y las llamas—. Mmm, tratándose de Kiawe y por lo que puedo ver, es un Pokémon de fuego también.» ¡Vamos Litten, sal ahora!

El gato de fuego salió de su Pokebola. Comenzó a lamerse una de sus patas delanteras, mientras que su enemigo lo observaba con curiosidad al igual que Kiawe.

—¡Marowak, Huesorang ahora! —el Pokémon comenzó a girar su hueso frente a él rápidamente para finalmente arrojarlo.

—Litten, esquívalo. —el gato finalmente alzó la mirada, viendo que el hueso envuelto en llamas se dirigía a él. En el último instante, saltó hacia atrás haciendo una pirueta logrando esquivarlo—. ¡Viene de regreso! —esta vez, no lo pudo esquivar, haciéndole daño con ese ataque.

—¡Bien hecho! Ahora, usa Golpe de Hueso. —ordenó, mientras su Marowak atajaba su hueso que regreso como un boomerang; dio un salto al frente.

—¡Esquívalo Litten, cuidado! —el gato dio un giro y logró evitar el hueso, que quedó clavado en el suelo por el golpe—. ¡Usa Mordida!

Funcionó. Marowak no se pudo mover y recibió el golpe de lleno, logrando hacerle buen daño.

«Ya veo, así que es fuego/fantasma este Marowak.»

—¡Usa Hueso Sombrío! —de nuevo, Marowak arrojó su hueso, solo que esta vez desapareció en medio del aire.

—¡Pero que…! —gritó Ash perplejo viendo la escena. El hueso apareció justo detrás de Litten, que recibió el golpe directo sin poder hacer nada.

«¡Rayos! ¿Y ahora qué hago? ¡Piensa Ash, piensa!» —Ash se esforzaba por encontrar alguna solución, aunque se le hacía difícil pensar una con un enemigo que lanzaba ataques que no podía ver, mientras Litten se ponía de pie.

—¿Qué ocurre Ash? ¿Eso es todo lo que tienes?

—¡Claro que no! ¡Litten, Lanzallamas!

—¡Rueda de Fuego! —ambos ataques colisionaron, creando una ola de calor.

—Por lo que veo, Ash está en problemas. —intuyó Yazir, observando la batalla.

—Así parece… ese Marowak es muy fuerte… y bastante difícil. —puntualizó Lillie, con preocupación en su rostro, mientras atacaba de nuevo a Litten con otro Golpe de Hueso que logró esquivar—. Kiawe se hizo de un Pokémon muy fuerte, y se ve que lo ha entrenado muy bien.

—¡Vamos Ash, sé que puedes lograrlo! —dijo su amiga animándolo, mientras que Luz hacía lo mismo.

«Gracias Serena… pero debo admitir que no sé qué hacer.» —pensó el chico tratando de serenarse—. ¡Litten, Lanzallamas de nuevo!

—¡Marowak esquívalo y usa Huesorang! —saltó hacia un lado y luego arrojó su hueso, directamente a Litten.

—¡Esquívalo! —Litten se movió a un lado, esquivando el primer intento de atacarlo por parte de Marowak. Ash vio como el hueso daba un giro en el aire y regresaba directamente hacia su Pokémon de nuevo. —¡Litten, corre hacia Marowak usando Mordida!

Salió disparado como una bala a toda la velocidad que podían darle sus patas, en dirección a su enemigo.

—¡Eso no funcionará Ash, esquívalo Marowak! —ordenó Kiawe enérgicamente. Pero no pudo moverse lo suficientemente rápido, Litten ganó en velocidad y logró morder a Marowak.

—¡No dejes que se mueva, continúa así! —exclamó Ash viendo como el hueso se dirigía directamente a su dueño.

—¡Marowak cuidado! ¡Lanza a Litten al aire! —Marowak tomó al gato y lo arrojó por los aires, justo a tiempo para poder tomar su hueso y evitar que lo golpeara.

«¡Rayos, estuvo cerca!» —pensó Ash enojado.

—¡Rueda de fuego!

—¡Esquívalo y usa Mordida de nuevo! —Ash aprovecho la velocidad que Litten tenía sobre Marowak, que logró esquivar el ataque y contra atacar con Mordida.

—¡Usa Golpe de Hueso ahora que está cerca! —finalmente logró atacar, mandando a volar a Litten que cayó al suelo.

—¡No, Litten! —el Pokémon, trató de ponerse de pie lentamente, como pudo, pero con gran esfuerzo— ¡¿Qué hago?!

—Esta batalla termina aquí. ¡Marowak usa Hueso Sombrío!

«¡Vamos Ash, piensa en algo!» —rogó Serena para sí misma.

«No podrá esquivar eso. Marowak ha recibido daño, pero ese ataque esquivarlo es muy difícil. Si intenta acercarse puede que lo reciba de frente o por la espalda de igual forma, está acabado.» —pensó Yazir analizando la situación. Lillie puso sus manos sobre su boca, ansiosa.

Ash estaba con el estrés y los nervios al máximo, por más que lo pensó, no había nada que pudieran hacer para evitarlo. Sabía que, cuando el hueso desapareciera en medio del aire, su trayectoria sería imposible de predecir, en esos instantes aceptó que tendría que continuar la batalla con su siguiente Pokémon, Litten estaba acabado.

Repentinamente, el azabache sintió como si el mundo se quedara en silencio, no escuchaba nada. A sus ojos todo se tornó oscuro y solo se veían siluetas de diversos colores, con la forma de Marowak, su Litten, también de Kiawe frente a él, y a Gary que estaba a su derecha en medio de la arena. Pudo sentir a Serena, Lillie y Yazir; pero la energía más desbordante provenía de los Pokémon, inclusive aquellos que estaban al pie de la zona volcánica, entre Slugmas, Ratattas, Pikipeks y Trumbeak que volaban más abajo y Growlithes. Eran tantas cosas que su mente percibía, que comenzó a mareándose por todo lo que estaba pasando. Vio como el hueso de Marowak golpeaba por el lado derecho a su Pokémon, que caía al suelo derrotado.

«¡Pero qué rayos es esto!» —pensó el chico, mareado, llevando ambas manos a su cabeza que daba vueltas sin parar.

¿Acaso eso representaba por donde vendría el ataque de Marowak? Era absurdo, no podía ser posible, no había forma de que lo que haya visto hubiera sido real, debía ser producto de su imaginación, su mente le jugaba una mala pasada, reproduciendo sus anhelos de ganar esa batalla haciéndolo soñar con los ojos abiertos. No sabía que hacer o que creer, pero no iba a dejar pasar esa oportunidad, si perdía, lo iba a hacer luchando.

—¡Litten, usa Mordida con todo tu poder vamos! —el Pokémon lo obedeció y, como pudo, corrió hacia su rival.

—¡¿Qué está haciendo?! —exclamó Yazir, incrédulo ante la imprudencia de Ash—. Si hace eso será más difícil hacer algo.

«¡Ash!» —pensaron ambas chicas.

—Buen intento Ash, pero esto se terminó. —sentenció Kiawe.

Cuando Litten llegó casi al punto donde Ash había visto que el ataque impactaba en él, decidió jugarse el todo o nada.

—¡Ahora SALTA LITTEN! —gritó Ash.

Litten dio un salto bastante alto, e instantes después de que lo hizo, repentinamente apareció el hueso de Marowak por el mismo lado que había visto. Al ver que su Pokémon esquivó el ataque de una forma increíble, se quedó sin palabras. Atacó a Marowak dándole una fuerte mordida, y no solo eso, sino que al no poder salir de su impresión por lo que había pasado luego de ser golpeado, recibió de lleno su propio ataque, cayendo al suelo derrotado, mientras Litten aterrizaba ileso en el suelo.

Todo el mundo se quedó en silencio. Gary se puso pálido, observando a Litten, luego a Ash y finalmente a Marowak, esperando que se levantara este último. Kiawe estaba totalmente perplejo, tanto que dejó caer la Pokebola vacía de Marowak al suelo. Lillie aún tenía las manos sobre su boca, cayendo de rodillas, sin poder creer lo que veía, buscando explicación en la ciencia a ese suceso; mientras que Serena no sabía si saltar de alegría o solo quedarse allí parada, buscando explicaciones; Yazir, por primera vez en mucho tiempo, no sabía cómo explicar lo que estaba pasando frente a él, dudaba de que sus ojos le hubieran mostrado la verdad. Luego de casi un minuto de silencio, Gary finalmente pudo emitir sonido para terminar la batalla.

—¡Ma-marowak no puede continuar, el ganador es Litten! —dijo, dando por terminada la batalla.

—"¡¿Pe-pero que fue eso? —pensó Ash, pálido y con una sensación extraña en el estómago, sus manos sudaban un poco—, definitivamente vi que vendría por allí! ¡Pero si antes no lo vi ¿cómo es posible que ahora sí?!


En ese momento, en algún lugar del Mundo Pokémon…

Un hombre alto, de ojos castaños al igual que su cabello, de piel morena con un tenue un tanto más claro, que vestía pantalones beige no muy oscuros, con una franela blanca con detalles en rojo, una chaqueta azul oscuro, y zapatos blancos con detalles en rojo. En su cinturón se podía ver que llevaba seis Pokebolas; llevaba una pulsera blanca en su muñeca izquierda, con unas distintivas marcas que dibujaban una "Z", llevaba incrustada una Piedra Llave. Detuvo su andar repentinamente, oculto entre los árboles. Estaba a punto de llegar a una ciudad, a través de la densa vegetación que había en el camino, poniendo una expresión seria, mirando en dirección al oeste primero, y luego ligeramente se desvió hacia el suroeste.

—¿Qué ocurre? —preguntó la voz de otro hombre, cálida y alegre, con cabello naranja, camisa negra con detalles en azul, pantalones de color verde, zapatos de color verde y detalles en blanco; traía una pulsera igual que su compañero y gafas de sol que luego se quitó para revelar sus ojos de color café—. ¿Sabías que siempre miras en dirección oeste sin importar en dónde te encuentres?

—¿Ah sí? No lo había notado. —respondió el otro, con voz un poco más áspera y seria, mirando en la misma dirección distraído.

—No tienes que fingir conmigo. Creo que estamos lo suficientemente rayados como para decir las cosas como son, ¿no? Te conozco de hace años.

—Eres un viejo sentimental, ¿sabias eso?

—Me siento en mi plena juventud, ¡más bien tú pareces el viejo! No sonríes para evitar las arrugas, ¿cierto?

—¡Somos contemporáneos, y sí puedo reír! —dijo un poco irritado por aquel comentario.

—Entonces no digas que estoy viejo, porque si eso es así, tú también lo estás. —agregó riéndose al final.

—Nunca cambias, ¿verdad?

—¿Qué te puedo decir? A pesar de los años sigo siendo el divertido, de algo nos tenemos que reír, ¿no te parece? Pero volviendo al tema, ¿qué tienes? Te detuviste muy repentinamente. ¿Alguna energía extraña?

El hombre cerró los ojos y se tomó su tiempo para responder, trató de concentrarse en aquello que lo hizo detenerse. Una corriente apareció de la nada y luego desapareció, como una estrella fugaz en dirección suroeste, extrañamente familiar, algo que no había percibido hace ya mucho tiempo, el aire a su alrededor y su cuerpo se lo decían.

—Tengo que ir a Alola.

Aquel que lo acompañaba puso cara de extrañeza, arqueando una ceja.

—¿Estás seguro de lo que estás diciendo? ¡De todas las locuras que has hecho en tu vida, en esta ocasión estás cerca de superarte!

—Ellos están allá.

—¡Con más razón es arriesgado y lo sabes! Si nos aparecemos, llamaremos mucho la atención. Además, después de todos estos años…

—Tengo que verlo con mis propios ojos. ¿Dónde está tu amor por el riesgo?

—Eso debería decir yo, ¿de dónde proviene ese cambio tan repentino? Todo el mundo nos va a notar, ¿o acaso no recuerdas lo que está pasando?

—Lo sé mejor que nadie.

—No recuerdas que tú mismo fuiste el que dijo que lo mejor era...

—¡Ya lo sé! Y sé que es lo correcto, pero ahora que se dónde está con certeza…

—Te has ablandado demasiado, tú no eras así.

—¿Vienes conmigo o no? —preguntó aquella voz áspera y seria

—Aagh, está bien, supongo que no puedo dejarte solo. Pero más te vale que tengas un plan para que no nos reconozca nadie.


De regreso en Alola, en el Área Volcánica del Wela…

Finalmente, Kiawe terminó con el silencio sepulcral que hubo luego de la maniobra del Litten de Ash.

—¡Es hora de seguir con esto! No creas que por eso has ganado, aún me queda un Pokémon. —agregó el chico, tratando de ocultar su desconcierto lo mejor que podía— ¡Turtonator, ve a pelear ahora!

Ash aún no salía de su desconcierto, escuchó la voz de su oponente a lo lejos como si fuera un susurro, no entendió muy bien lo que decía. Nunca se había sentido tan extraño en su vida, asustado y desconcertado. No fue hasta que Pikachu lo despertó tirando de su pantalón, señalando al campo de batalla, indicando que estaban esperando por él.

«¿Estará bien?» —Serena miraba la espalda de Ash, preocupada, había perdido su clásico entusiasmo a pesar de haber ganado, señal clara de que estaba incómodo, haciendo que su pecho se sintiera pesado.

—Lo-lo siento… Pikachu, es tú turno.

—¡Turtonator, usa Lanzallamas!

—¡Esquívalo con Ataque Rápido!

La velocidad de Pikachu lo ayudó a esquivar ese ataque, dispuesto a contra atacar; pero su rival solo se dio media vuelta, haciendo que colisionara con su espalda que daba el aspecto de un caparazón de tortuga con espinas, explotándole en la cara.

—¡Pikachu!

—Recuerda que mi Turtonator tiene una defensa explosiva Ash. ¡Usa Aliento de Dragón!

De la boca del dragón, salió una especie de fuego con una mezcla de color rojizo y púrpura, directo a Pikachu.

—¡Esquívalo!

Logró ponerse de pie a tiempo, esquivando el Aliento de Dragón, que dejo parte del suelo chamuscado.

—¡Electro Bola! —saltó en el aire cargando su ataque, haciendo que Turtonator lo recibiera de lleno, provocándole bastante daño—. Parece que la velocidad es mi aliada en este momento Kiawe.

—Sí, puede ser cierto…, no creas que no tenía previsto eso. ¡Giro de Fuego!

Pikachu se vio rodeado de una cortina de llamas que formaba un circulo a su alrededor, haciendo que levantara una pata para cubrir un poco el calor abrasador de las llamas, dejando a Ash con expresión preocupada.

—Ahora Pikachu tiene los movimientos limitados, veamos si sigue moviéndose igual de rápido. ¡Usa Lanzallamas!

—¡Pikachu cuidado, a tu derecha!

La advertencia sirvió para que pudiera esquivarlo, pero los ataques continuaron en un entorno difícil para entrenador y Pokémon, haciéndose complicado el poder reaccionar a tiempo, y mucho menos pasar a la ofensiva.

—¡Oh no… Pikachu! —se le escuchó decir a Lillie preocupada por el pequeño Pokémon.

—Tranquila Lillie —dijo Serena sin desviar la mirada del campo de batalla, ocultando su preocupación, no quería demostrar esa sensación a los demás—. Ash y Pikachu podrán salir de esta. Solo debemos esperar y confiar en ellos.

—¡Pero…!

—Solo espera. Sé que lo lograrán. —agregó, sonriéndole a la rubia.

—¡Pikachu usa Cola de Hierro sobre el suelo! —la cola de Pikachu comenzó a brillas y dio un fuerte golpe en el suelo, haciendo que las rocas salieran volando sobre sí mismo— ¡Ahora, salta!

Comenzó a saltar entre las rocas ágilmente, evitando las llamas y saliendo de la zona de fuego en la que estaba parado, para sorpresa de Turtonator.

—¡Atácalo con Cola de Hierro! —logró asestar un gran golpe, gracias al impulso que le dio la gravedad.

—¡De nuevo Giro de Fuego!

—¡Ataque Rápido, no te dejes rodear! —varios ataques le fueron lanzados, pero logró evitar ser encerrado de nuevo, dispuesto a atacar en combinación con una Cola de Hierro que le había ordenado Ash.

—¡Protección! —el ataque rebotó y no le hizo ningún daño.

—¡Impactrueno! —Turtonator recibió el ataque de lleno. Apoyando una de sus rodillas en el suelo, mientras que Pikachu jadeaba un poco, bajándole una gota de sudor en su cabeza—. Bien Pikachu, prepárate llegó el momento.

Kiawe también se puso en posición y comenzó a realizar la danza de canalización al mismo tiempo que Ash.

—¡Turtonator Sobre Carga de Fuego!

Una gran bola de fuego salió de su boca directamente hacia Pikachu, mientras se acercaba a gran velocidad se podía sentir el intenso calor por todo el lugar, haciéndolo más sofocante.

—¡Pikachu Cola de Hierro de nuevo! —Pikachu saltó por el aire y logró esquivar el ataque de Turtonator—. ¡Giga Voltio Destructor!

Cuando el ataque impacto en Turtonator, se sintió una gran explosión. Pikachu aterrizó en el suelo de pie, esperando a ver qué había pasado con su oponente, revelando una zanja detrás de Turtonator, parado en el único lugar que no fue afectado por el ataque de Pikachu.

—¡Pero que…! —Ash estaba sorprendido al ver que su oponente no recibió daño de su movimiento Z. Kiawe cerró los ojos y se le dibujo una sonrisa al final.

—Felicidades Ash, pasaste el primer desafío. —dijo, para su extrañeza y la de Gary.

—¿De qué hablas? Tú Pokémon sigue… —pero de repente, el Turtonator de Kiawe cayó derrotado al suelo.

—¡Turtonator no puede seguir, el ganador es Pikachu! ¡Por lo tanto, el ganador el encuentro es Ash Ketchum! —agregó Gary enérgicamente, finalizando la batalla.

—Ya veo… —añadió Yazir, captando la atención de Lillie y Serena—. Kiawe hizo que su Pokémon usara Protección, esperando poder resistir el ataque, pero al final no pudo hacerlo y perdió.

—Creo recordar algo de eso… según las investigaciones del Profesor Kukui, Protección no evita el daño del Movimiento Z, sino que disminuye su poder haciendo que no sea tan fuerte, aunque no logra a detenerlo por completo ni en una parte significativa. —explicó Lillie, revisando las notas de una libreta que tenía en su bolso.

—Para ser alguien que no le gustaban las batallas Pokémon sabes mucho. —indicó Yazir viendo de reojo las notas de Lillie.

—Recuerda que fui asistente del Profesor en su laboratorio, además de que leo mucho, por eso lo sé.

—Y por eso creo que eres brillante Lillie. —puntualizó Gary, colocando una mano en el hombro de la chica, acercándose a ellos en compañía de Ash y Kiawe.

—¡No exageres Gary! —exclamó la chica, nerviosa, sin voltear a verlo para que no notara sus mejillas.

—Es hora del desafío final, ¿nos vamos? —preguntó el capitán, indicando el camino.


El grupo lo siguió en silencio mientras subían por la montaña. El calor se hacía más soportable a medida que iban subiendo, al alejarse de los puntos de salida de la lava, ayudando también que el sol de mediodía comenzaba a descender; ya recuperado de su extraña experiencia y sin abundar sobre ello, Ash se concentró en la batalla que estaba por venir.

Finalmente llegaron al lugar, se trataba de una meseta, bastante más fresca que la zona anterior, con una especie de tarima hecha solo de roca, en la que había tres Marowaks que hicieron una seña al darse cuenta de la presencia de Kiawe y los demás.

—¿Uno de ellos es el dominante? —preguntó Ash algo desconcertado a sus amigos.

—Parece que sí. —contestó Gary también desconcertado.

—No, ninguno de ellos es. —señaló Kiawe riéndose—. Ellos son los que van a llamar al Pokémon Dominante, utilizando una antigua danza de nuestra región. Una vez termine, aparecerá y tendrás que vencerlo, eso es todo.

—¡Bueno no se hable más, que empiecen de una vez!

Los Marowaks comenzaron su danza, usando sus huesos para realizar todo tipo de acrobacias y pasos, coordinados perfectamente y sin detenerse, mientras los demás los observaban disfrutando del espectáculo. De un momento a otro, vieron como un circulo de fuego, bastante tenue, hecho por los huesos de los Pokémon los rodeo por completo, mientras se seguían moviendo.

De repente en un abrir y cerrar de ojos, apareció un Pokémon que nunca antes había visto. Era grande y de color negro, su abdomen de color púrpura bastante claro, mientras que la parte baja de su cola era rosado; de su abdomen, provenían unas distintivas marcas que recorrían parte de su cuerpo, de color rosado, daba el aspecto de una salamandra y ojos de color púrpura, siendo identificado inmediatamente por su Rotom-dex.

—Salazzle, el Pokémon lagarto tóxico y la forma evolucionada de Salandit; por alguna razón todos los Salazzle son hembras. Son muy territoriales y segregan un veneno con poderosas feromonas para atraer a los Salandit, pudiendo diluirse y ser usado para crear perfumes costosos.

«Otro Pokémon venenoso… genial.» —pensó Ash bajando un poco los hombros. Al Pokémon lo rodeo una especie de energía de color amarillo, indicando que era el Pokémon dominante de esa zona— ¡Bien Pikachu, es tu turno!

Saltó del hombro de Ash, y acto seguido Salazzle emitió un rugido y dejo salir una ligera nube de veneno de su cuerpo, ocasionando que un Salandit acudiera en su ayuda. Ambos utilizaron una combinación de Lanzallamas.

—Perfecto… ya empezamos a llamar ayudantes. ¡Pikachu usa Impactrueno! —logró detener el ataque combinado de sus enemigos, ocasionando una explosión—. Ahora, usa Electro Bola en Salandit.

Pikachu saltó en el aire para cargar su ataque, arrojándolo directamente a su oponente, recibiendo el impacto de lleno, cayendo al suelo derrotado. Pero Salazzle utilizó su ataque de Gas Venenoso, haciendo que los ojos de Pikachu se pusieran llorosos debido al ardor, y no pudiera ver bien, combinándolo con Lanzallamas.

—¡Esquívalo! —Salazzle se aprovechó de su gran velocidad y de los limitados movimientos de Pikachu para atacarlo en su punto ciego tomándolo por sorpresa, recibiendo el fuego directamente sin poder hacer nada.

—¡Pikachu sal de la nube de gas venenoso!

A medida que la batalla transcurría, las cosas solo se complicaban para Ash y Pikachu, Salazzle era muy rápida y ágil, podía esquivar los ataques sin mucho esfuerzo, sin que lograran darle un buen golpe, y cuando lograban asestar algún ataque, llamaba a los Salandit para que fueran en su ayuda.

—Las cosas no pintan bien para Ash. Si esto sigue así, perderá. —indicó Gary cruzando los brazos algo preocupado, analizando la situación.

—Además de que Pikachu está algo cansado luego de haber peleado con el Turtonator de Kiawe. —observó Yazir sin inmutarse, con expresión relajada—. Puede que esta vez sea demasiado para él.

—Puede ser, esa Salazzle es muy fuerte, es la matriarca de toda esta zona, no debe ser tomada a la ligera. No la podrá vencer solo con fuerza bruta. —explicó el capitán, sin despegar la vista del campo de batalla— «Veamos qué hará ahora.»

El Pokémon dominante en conjunto con su ayudante recién llamado, comenzaron a atacar a Pikachu en conjunto, usando sus ataques de Lanzallamas y sus colas.

—¡Pikachu usa Impactrueno! —el ataque logró darles a ambos contrincantes causándoles daño, pero se reincorporaron y siguieron presionando a Pikachu. Salazzle de repente, uso un ataque utilizando su boca, un rayo de luz de color morado salió disparado hacia Pikachu.

—Es el ataque de Pulso Dragón ¡Cuidado Ash! —exclamó Serena al reconocerlo.

—¡Pikachu salta! —logró evitar el ataque por los pelos.

Ambas salamandras se acercaron a toda velocidad dispuestas a atacar a Pikachu y terminar con la batalla. Viendo lo inevitable, nuevamente aquella experiencia extraña que tuvo antes con Marowak se volvió a repetir; vio una serie de ataques dirigidos a su Pikachu y todas las direcciones por las que provendrían sin que ni siquiera hayan comenzado, esta vez la sensación de mareo fue mayor, acompañado de cansancio.

—Pikachu… contrataca con Cola de Hierro. —ordenó con voz débil llevándose una mano a la cabeza.

Ash le daba instrucciones a su Pokémon indicando en qué dirección vendrían los ataques, esquivándolos, dando saltos y haciendo piruetas en el aire, logrando que en ocasiones se atacaran entre sí. En una de esas hizo un movimiento con su cola hacia uno de sus costados, propinándole un golpe en la cara al último Salandit que había llamado, mandándolo a volar derrotándolo en el acto. El dominante, sin embargo, se dispuso a golpearlo con su cola, Ash de nuevo logró ver el movimiento del ataque y pudo decirle que hacer a su Pokémon, que logró contra atacar, enterrando la cabeza de Salazzle en el suelo. Al poco tiempo, se levantó.

—Rayos… es dura… —dijo Ash jadeando un poco— ¡Pikachu usa Ataque Rápido! —vio que su oponente iba a saltar hacia la izquierda para evitar el ataque.

—¡Desvíate a la izquierda! —ordenó en el último segundo, logrando darle de lleno con su ataque.

—¡Termínala con Impactrueno! —el tremendo rayo de electricidad golpeó directamente a Salazzle, que finalmente cayó derrotada, causando el júbilo entre sus amigos.

—¡Sí, lo lograste Ash, muy bien! —lo felicitaron.

—Gra… gracias… chicos. —respondió, jadeando un poco junto a su Pikachu.

—Felicidades Ash. Ten, esto te pertenece, el Pirostal Z. —dijo Kiawe entregándole un cristal rojo a Ash, marcando su distintivo del viaje a través de las islas.

Luego de enseñarle la Danza de Canalización del ataque Sobre carga de Fuego a Ash (procurando aprenderlo muy bien para enseñarle a Serena), le deseó buena suerte en el resto del recorrido.

Bajaron de nuevo al pie de la montaña, acompañados del capitán que al final se despidió de ellos, con rumbo a Pueblo Ohana donde estaba su casa. Hacia el final de la tarde, caminaron la Ruta 8 y llegaron al Centro Pokémon que allí se encontraba, dispuestos a pasar la noche.


Unas horas después, esa noche…

Serena salió a tomar un poco de aire fresco antes de irse a dormir, ya con su distintiva pijama rosada puesta. El aire nocturno y el silencio, daba la sensación perfecta de relajación, justo lo que necesitaba. Miraba su recién adquirida Pulsera Z, pensando en la posibilidad de usarlos en sus concursos o presentaciones.

Pero lo que más le emocionaba, era la idea de que Ash iba a tratar de ensañarle la Danza de Canalización para usar su recién adquirido Pirostal Z, y pasar más tiempo con él; sonaba perfecto en su cabeza, mientras que su corazón daba saltos. Aunque para su pesar, no todo era bueno, las constantes disputas de Yazir y Ash iban en aumento, logrando sacarla de sus casillas y ponerla en situaciones difíciles, algo realmente desagradable, llegando a cansarse de tener que estarlos reprendiendo como si fueran bebes. Luego de un rato de disfrutar la vista del cielo nocturno, se dispuso a regresar, hasta que escuchó unos pasos acercándose a ella. Se trataba de Yazir para su disgusto.

—Hola Serena, te estaba buscando. —saludó el chico, sin obtener respuesta de regreso—. Ya que tenemos este breve espacio dime, ¿por qué las cosas no están bien? ¿Sucedió algo? —preguntó Yazir preocupado.

—¿¡Qué si sucedió algo?! ¡Pues claro que sí! —exclamó. Se podía notar el vigor de su voz, firme y de enfado—. Me puedes explicar ¿por qué le dijiste esas cosas a Ash?

—Tú bien sabes por qué Serena —gruño su amigo, algo molesto—. Ese no era su estilo de batalla, si planea derrotarme simplemente por ira, no lo conseguirá.

—No te has esforzado mucho para que sienta otra cosa por ti. —añadió, con el ceño fruncido.

—¡Él es quien me ha tratado como si fuera su enemigo desde el día uno! Solo es un niño que vive la vida feliz y sin preocupaciones, no ha tenido que pasar por lo que he pasado yo. —destacó Yazir, enojado.

—¿Y solo por eso lo atacas y le haces cuestionarse sobre la razón de su presencia en esta región?

—¡Lo único que quería era darle la pelea que el mismo buscó, hacerle ver que es muy diferente a mí y que ese estilo no va con él! —puntualizó Yazir alzando un poco más la voz.

—¡Se nota que es diferente a ti con solo verlo! —lo cortó la chica, haciendo que Yazir se sorprendiera— ¡No eres el mismo chico de antes! Te conocía más alegre y divertido a pesar de lo que pasó, ahora eres gris, desconsiderado y aún más frío que de niños, casi ni te conozco.

—El peso de los viajes me ha cambiado. —gruño.

Serena solo se enojaba aún más con su amigo, no gritar y dejar salir toda su ira, requería un gran auto control por su parte.

—¡¿Los viajes?! ¿No será más bien ese rencor que sientes por dentro? Mira a dónde te ha llevado eso, hacerte daño a ti mismo. Había otras formas de decirlo, mucho más amenas. ¡Pero no, lo único que hiciste fue hacer que se enojara aún más!

—No conozco otra forma de hacerlo.

—¡Pues deberías aprender! —gruñó la chica molesta, frunciendo el ceño— ¡Él tampoco la ha tenido fácil!

—¿Perder un combate de gimnasio? ¿Ligas Pokémon? Te recuerdo que mis padres están a tres metros bajo tierra. —dijo muy serio y enojado, hablando con frialdad.

—¡Pues Ash tampoco tiene a su padre —agregó mirándolo con cara de pocos amigos, caminando hacia el Centro Pokémon pasando al lado de Yazir—, y él no es así! A pesar de eso él sonríe y está lleno de vida, siempre esforzándose para dar lo mejor de sí y alcanzar su meta.

—Yo solo tengo una meta en la vida. —dijo Yazir con expresión seria y enojada.

—Mira a donde te ha llevado, tristeza y soledad durante todos estos años, lejos de aquellos que te quieren —señaló en voz baja, bajando la mirada—. Si de verdad quieres ayudar a alguien, empieza por ayudarte a ti mismo.

Finalmente, entró al Centro Pokémon, dejando a Yazir solo con sus pensamientos.

Continuará…


Notas del autor:

Holiiii gente :D.

Sí sí, ya se que me demoré en subir este capítulo, pero como dice el dicho, más vale tarde que nunca. He tenido algunos días ocupados y atareados por aquí D:.

Varias cosas interesantes pasaron en este capítulo, espero que les haya gustado . En realidad, pudimos haber subido este capítulo ayer en la noche (ahora mismo son casi las 5:00 am en Florida… sí lo sé, soy un vampiro :v), pero….. digamos que unos amigos me llamaron por Skype, tenía rato sin hablar con ellos y jugamos + de 8000 horas HotS, así que... evadí mi responsabilidad jijijiji… u_u ¡perdónenme please!

En fin, como siempre, dejen su voto, comentario e impresiones sobre el capítulo y recomendar esta historia a sus amigos/conocidos que les guste leer historias de Pokémon :), 3. ¿Les gusto? Espero que sí :3.

Hasta la próxima, feliz día, tarde o noche (a la hora que estén leyendo esto ^^)