Tragedias, dolor, sangre, tristeza, poder, ambición, venganza y un amor más intenso que cualquier otro, son las características que han dominado al clan Uchiha desde sus inicios. Sasuke quedó marcado desde su infancia como el sobreviviente de la masacre de este prestigioso clan para transformarse posteriormente en el último miembro con vida. Desde ese momento no tenía certeza si alguna vez fuese capaz de restaurar su familia, ya que le generaba pavor volver a adentrarse en ese amor que dolería para siempre si perdiese otra vez sus vínculos.
No era capaz de recuperarse aún de la última despedida, y la más dolorosa, con su hermano mayor, Itachi. Le pesaba en su corazón no haber compartido tantos años con su persona más importante en la vida, pero sobre todo haber tenido pensamientos y sentimientos de odio a causa de las mentiras producidas por los altos mandos de Konoha, cuando pudo haber continuado intercambiando sonrisas y bellos recuerdos.
Se negó a sí mismo fundirse sentimentalmente durante la preadolescencia en su equipo, quienes no fueron solamente sus compañeros, eran sus amigos y así se transformaron en sus personas preciadas. Rápidamente la relación se convirtió en un nexo familiar entre todos, pese a su resistencia. Naruto es el hermano que perdió, sin duda que su personalidad es distinta al invocador de cuervos, pues el rubio es bullicioso, torpe, travieso y extrovertido, todos conocen sus pensamientos porque los vocifera sin ninguna vergüenza. Así mismo poseen similitudes, puesto que en ambos encontró una figura que seguir y admirar, quienes impulsan en su interior el objetivo de convertirse en un shinobi fuerte que pueda alcanzarlos y superarlos algún día.
Kakashi es como una figura paterna, pero a diferencia de Fugaku, con el peligris siente la confianza para discutir y hablar sin tapujos, no hay un deseo por buscar impresionarlo y obtener su aprobación. Le incomoda como se inmiscuye en sus asuntos y lo saca de quicio, además de siempre presionarlo para reaccionar y comprender las emociones en su interior, más allá de la ira y la oscuridad. En este punto podía conectar con él, ya que percibió esa misma oscuridad detrás de cualquier ironía y sonrisa, parece conocer el dolor de la soledad al perder a quienes amas.
Finalmente, Sakura, aquella linda niña pelirrosa que lo perseguía con su cuerpo o su mirada, y aunque era sumamente irritante su actitud, sin darse cuenta comenzó a sentirse atraído por su presencia. Ella no dejó de sonreírle, verle con un brillo entusiasta y un constante rubor encantador en su rostro. Se acostumbró a tenerla cerca, no le incomodaba, lo agradecía pues no sentía presión por la ambición de su venganza, ni convertirse en alguien más poderoso o tener que revelar sus pensamientos. Con la ojijade podía estar en silencio y se sentía tranquilo.
Al pasar el tiempo, y sin ser consciente de aquellos cambios en su interior, poco a poco profundizó su interacción, su cuerpo reaccionaba inmediatamente si sentía que ella estaba en peligro, buscaba protegerla con rapidez. Con su mejor amigo ocurría lo mismo, pero más que nada cuando existía peligro de muerte, con Sakura era algo inmediato. No le agradaba verla dubitativa o con pesar en su semblante, incluso la reconfortaba con algún halago, aunque fuese sutil. Aceptó sus abrazos, y su consuelo cuando sintió un dolor terrible en su cuerpo. Su pecho se llenó de calor y timidez al ver como ella lloró sobre él, por miedo a perderlo, por alivio de poder continuar a su lado, aquello removió sus pensamientos y corazón. ¿Por qué alguien lloraría por qué muriese en alguna misión? Recibió su afecto y cuidados cuando surgió la ocasión, se sentía bien a su lado.
Los sentimientos brotaban y su cuerpo reaccionaba como un veloz instinto cuando se trataba de la Haruno, tal como cuando la ira lo consumió al verla maltratada, no perdonó a quien causó eso, o como la frustración y ansiedad por sentir que no sería capaz de rescatarla cuando Gaara la aprisionó con su arena. La pelirrosa produce en él muchas emociones en su interior, principalmente algo que su corazón parecía haber olvidado: amor. Un incipiente amor se había formado por su compañera, pero prefirió negarlo ante su errónea voluntad de venganza.
Al haber caído en cuenta de todos los errores que cometió, y estar dispuesto a comenzar a remediarlos, había una persona en particular con la que debía disculparse, le había hecho tanto daño a ella durante sus años de criminal, y no podía seguir ignorando aquella verdad que buscó ocultar. Sasuke tenía sentimientos románticos por esta mujer, deseaba mantenerse a su lado, pero consideró que primero debía reflexionar, evaluar sus acciones y pensamientos, y sin duda intentar sanar su mente y corazón luego de tantos engaños y malas decisiones, antes de estar junto a ella. Pese a esto, no pudo ocultar sus intenciones antes de partir, anhelaba corresponder a ese amor tan sincero entregado por la kunoichi, Sakura es la única que observó más allá de su fachada, quien comprende a su complejo corazón, por esto compartiría su preciado gesto antes de inicia su viaje en solitario, ella es esperanza y luz para su frío interior.
Cuando al fin cumplió su promesa de regresar ya reformado, se encomendaron en un viaje complejo, con una misión peligrosa inicialmente, pero que pese a todo fue la mejor experiencia de ambos. Los distintos rincones del mundo fueron testigos del desarrollo y fortalecimiento de su amor, de su vínculo, su matrimonio y la formación de una nueva vida, dando un nuevo inicio a su prestigioso clan.
Sarada es el equivalente a la brisa primaveral en su vida, llegó a refrescar su día a día, además de encender con un nuevo aire la llama casi extinta de los Uchiha. Desea que le dé un giro a su historia, que sea más parecida a Itachi para asegurarse que su camino será uno enfocado al amor, a la compañía y su familia, es decir, totalmente distinto al suyo. Le tranquiliza saber que su hija está rodeada de las personas correctas, pues Sakura sin duda no permitirá que su vida se dirija a la oscuridad, es imposible no encantarse por aquella luz tan brillante de la pelirrosa y seguirla por el sendero correcto, aquel del que él se arrepentía de no haber escogido inicialmente.
El clan Uchiha reinicia su historia en Konoha con ilusión de cambiar su trágico pasado, así como con tristeza de saber que no podrán mantenerse juntos de ese modo para siempre como quisieran, pese a todo, lo que más posee es amor entre todos. Nadie podría negar cuanto disfrutaron y se entregaron al amor y la felicidad en los primeros años de Sarada.
