Capítulo 48
Serena cayó enferma, por lo que Gary, Lillie y Yazir salieron a buscar medicinas, dejando a Ash quien decidió quedarse para cuidar de ella. Sin embargo, el equipo Skull apareció con ansias de venganza, lanzándose al ataque. Viéndose comprometida la seguridad de Serena y la suya propia, Ash no tuvo más remedio que tomar medidas extremas.
Su cuerpo se sentía pesado mientras el hilo de sangre bajaba por sus labios, espesa y con un horrible sabor; cada respiración oprimía en su pecho y un dolor punzante desde la parte de atrás de su cráneo se expandía por toda su cabeza, parecía que en cualquier momento iba a estallar. Su visión era borrosa, incluso observar el suelo estando de rodillas era una labor extenuante. Alzó la mirada lentamente mientras poco a poco volvía en sí, controlando su respiración en el proceso.
Hizo el intento de ponerse de pie, pero su cuerpo daba respuestas torpes y tardías, era mucho más cómodo permanecer de rodillas. Lentamente el humo comenzó a dispersarse, aunque lo único que alcanzaba a ver eran siluetas borrosas, esperando haber tenido éxito y haber culminado la batalla. Captó el sonido de la voz de una mujer quejándose.
—Al parecer funcionó. —pudo escuchar la voz de Gladio.
Cuando se hubo disipado el humo pudo ver a Plumeria, Guzma y Gladio intactos junto a sus pokémon, acompañados de un Gumshoos y un Raticate forma Alola, detrás de una barrera formada por el ataque de Protección.
—Ese fue valiente, pero inútil —dijo Guzma, cruzado de brazos con una sonrisa burlona en su rostro—. Lograste derrotar a tres reclutas que estaban fuera de la triple protección, y aunque nuestros pokémon recibieron daño no fue suficiente para derrotarlos.
«Por lo que nos contaron pensé que ibas a ser un oponente más formidable, pero solo eres una gran decepción. Sin embargo, es increíble que aun estés consciente luego de eso, pero ya no te queda mucho. Dentro de muy poco tiempo tu cuerpo se entumecerá y vendrás con nosotros sin poder oponer resistencia —Ash volvió a hacer el intento de ponerse de pie, solo para tambalearse y volver a ponerse de rodillas—. ¿Aún quieres seguir? No hay nadie a quien impresionar, ¿si lo sabes no?»
—Ca… ¡Cállate! —alcanzó a vociferar Ash—. Ya les dije… no voy a ser vencido aquí por ustedes.
—¿Porqué vas a ser el mejor Maestro Pokémon del mundo? No me hagas reír. Si los maestros tienen la misma madera que tú, ¡entonces son un montón de debiluchos!
—No me puede… importar menos… lo q-que pi-ensen. —musitó el azabache.
—Desafiante, así me gusta, se siente mucho mejor derrotarlos… no obstante, hay algo que no está bien aquí. —dijo Guzma.
Miró los alrededores del lugar: los rastros de fuego ya extinto, la mesa, el bolso de Ash, los pokémon las tiendas, mientras Plumeria, Gladio y los reclutas vigilaban a Ash.
—Dime, ¿te gustan mucho los Pikachu? —preguntó, observando a Luz, que también había saltado al lado de Rockruff y Litten a pesar de las protestas de Pikachu, soltando chispas—, puedo ver que tienes a un par de tortolitos contigo.
—Ese Pikachu pertenece a una chica que viaja con ellos. —explicó Gladio.
El frío subió por su espalda hasta el cuello, provocando un nudo en su estómago; trató no demostrar su creciente temor ante la posibilidad de que descubrieran a Serena en su condición. Luchaba contra su migraña, buscando la forma de desviar su atención y distraerlos lo más posible hasta que regresaran los demás.
—¡Ella no está aquí!
—Solo pregunté si te gustaban los Pikachu —agregó, bajando la mirada—. Pero dime; si estás solo, ¿por qué hay un bolso rosado que no se llevaron tus amigos?
—Es mío. Combina con mi personalidad. —mintió.
—No me digas… déjame adivinar tú nombre artístico… Lady Brillantina. ¡No ya sé, Princesa Arcoíris! —se burló Guzma, provocando risas en sus filas—. Supongo que sí pueden ser tus gustos extravagantes, eso no significa que haya alguien más aquí.
Por un segundo, Ash sintió un verdadero alivio, al saber que Serena sí estaba a salvo después de todo.
—Entonces, supongo que no te importa que ataque la tienda que está detrás de ti.
—No. —respondió automáticamente, dándose cuenta de cómo sus vellos se le erizaban por segunda vez.
En ese instante, Luz saltó por los aires dispuesta a atacar al líder del equipo Skull con su Puño Trueno, siendo interceptada por la Bola Sombra del Haunter de Plumeria. Al incorporarse, estaba rodeada por los pokémon del enemigo. Y aunque Rockruff y Litten trataron de acercarse en su ayuda, fueron detenidos por Scyther y el Golbat de Gladio.
—Ups… parece que ella no quiere que haga eso. Eso me hace estar más decidido a hacerlo.
—¡No! ¡No lo hagas!
—¿Y qué vas a hacer para evitarlo?
—¡Si te atreves, te juro que…! —Una corriente eléctrica evitó que se levantara.
—No estás en condiciones para amenazarme, más bien deberías estar suplicándome que no lo haga.
—¡Yo soy al que quieres, déjala en paz!
Los pokémon de Ash dirigieron una mirada fulminante a su enemigo, gruñendo y esperando las ordenes de su entrenador, pero nunca llegaron. Pikachu se quedó petrificado, viendo por primera vez a Ash de rodillas, bajando la cabeza pidiendo clemencia.
—Te lo ruego… por favor no le hagas nada, házmelo a mí.
—Tsk, vergonzoso ver a un hombre de rodillas. Está bien… no haré nada —Puso las manos en los bolsillos de su pantalón y dirigió la mirada a Gladio—. Oye Gladio, termina con esto ¿quieres?
—Con gusto —Arrojó la pokebola de Código Cero, dejándolo salir—. Bien Cero, utiliza Garra de Choque. —mandó, señalando la tienda donde estaba Serena.
—¡Guzma eres un mentiroso, dijiste que no harías nada!
—Bueno, yo no estoy haciendo nada, cúlpalo a él cuándo tu amiga esté acabada.
Código Cero tomó impulso, corriendo hacia la tienda de Serena; sus patas delanteras que terminaban en garras como las de un águila, brillaban intensamente. En un intento de intervenir, Luz fue atacada de nuevo por sus enemigos. Ash exigió a su cuerpo reaccionar y moverse, pero lo único que consiguió fue caer de cara al suelo. El tiempo se hizo más lento, donde solo podía dedicarse a ver como Cero saltaba por el aire usando su pata derecha para atacar; la impresión fue tan grande que no alcanzo a gritarle para que pudiera escapar.
—«¡Serena!»
Escuchó un estruendo seguido de un golpe seco, mientras la expresión de Ash comenzaba a tomar color de nuevo al pasársele la impresión ante lo que acababa de ver. Justo a tiempo, un Garchomp apareció a toda velocidad desde el bosque, bloqueando el ataque del Código Cero de Gladio, alejándolo usando una fuerte Garra Dragón estampándolo contra uno de los arboles cercanos; venía acompañado de una persona que salió de entre los arbustos, bastante tupidos con una bolsa llena de Bayas Zafre. Gary y Lillie también habían llegado a la escena, atacando con Arcanine a los demás pokémon acudiendo en ayuda de Litten, Rockruff y Luz.
—Supuse que algo andaba mal después de ver los destellos; decidí volver y menos mal que lo hice —dijo Yazir, viendo muy seriamente a Ash—, ¿te inclinas ante tu oponente? Esto es nuevo. Te llamaré Ash el Enclenque de ahora en adelante. No puedo creer que hayas sido vencido por esta artimaña.
—¡Ya quisiera verte pelear contra trece adversarios a la vez!
—¡Pan comido, yo los abría derrotado sin problemas! —exclamó, mientras los presentes movían la cabeza de un lado al otro a medida que hablaban—. Deberías quedarte allí en el suelo mientras yo me encargo de esto.
—¡Ya cállense ustedes dos, no es momento para ponernos a discutir! —señaló enérgicamente Gary, mirando fijamente al equipo Skull mientras Lillie se arrodillaba al lado de Ash.
—¿Por qué tanto alboroto? —Serena salió de la tienda con ojos somnolientos, abriéndolos totalmente perpleja al ver a Ash tirado en el suelo, cubierto de heridas, abalanzándose sobre él—. ¡Ash, ¿estás bien?! ¡¿Qué te paso?!
—No te… preo-cupes Serena, ¿tú estás bien? —preguntó con voz débil.
—¡¿Cómo me preguntas eso en tu estado?! ¡¿Por qué terminaste así?! ¡No me digas que fue…! —Volteó a ver a Yazir con una mirada penetrante y llena de decepción. Yazir solo se limitó a señalar al equipo Skull.
—Parece que llegó el circo completo a la ciudad, esto se pondrá interesante. —dijo Guzma.
Lillie examinó con cuidado a Ash, observando su pulsera Z.
—¡¿Cómo se te ocurre…? —protestó, pero una mirada seria bastó para que no dijera nada más.
—Ella está bien es lo que importa —dijo, arrodillándose con la ayuda de las chicas—. Yazir, voy a olvidar tu comentario anterior… y solo por esta vez… voy a darte las gracias por haber salvado a Serena.
—No tienes nada que agradecer, lo hice por ella no por ti.
—Aun así, quería dártelas… así mi conciencia estará tranquila. —Trató de ponerse de pie, con la ayuda de Serena y Lillie.
—¿Estuve en peligro? —inquirió la chica, mirando al equipo Skull—. ¿Quién eres tú?
—El jefe odiado que te golpea, te golpea y nunca deja de hacerlo. ¡Sí, el gran mal Guzma está aquí! —recitó, cruzando los brazos e inclinándose un poco hacia atrás.
—Es el líder del equipo Skull —explicó Ash, separándose de la ayuda de las chicas—, traicionero, despreciable y lunático como sus reclutas. Y ella es Plumeria, la comandante del equipo y por supuesto, Gladio.
—Que testimonio tan halagador, pero esto hará todo más sencillo ahora que están aquí. Vamos a vencerlos a todos juntos de una buena vez, ya derrotamos a uno de los suyos.
—Eso quisieras. —siseó Ash, dando pequeños pasos para ponerse al lado de Gary y Yazir.
—Si te pido que no pelees, ¿lo harías? —Ash se alejó de Serena, ignorando su petición. «Obvio que no…»
—Yazir… ¿serias capaz de cooperar conmigo por unos cinco minutos? —preguntó Ash en voz baja, haciendo una mueca en la palabra «cooperar».
—Está bien, creo que podré manejar ese tiempo. ¿No serás un estorbo?
—Puedes estar seguro de que no.
—¿Te encanta hacerte el fuerte, cierto? —preguntó, aunque fue ignorado por Ash—. Yo me encargo de Guzma.
—Él es mío —siseó el azabache, mirando con fiereza al líder del equipo Skull—, tú encárgate de Plumeria y esas dos basuras. ¡Y no discutas, te…!
—«Tengo cuentas pendientes con él» —terminó la frase de Ash, observando la expresión determinada en su mirada—, lo sé. A tú manera entonces.
Pikachu logró ponerse de pie nuevamente, y trató de ponerse al lado de su entrenador, pero Litten y Rockruff se le adelantaron, obstruyendo su paso.
—Amigo tú descansa —dijo su entrenador ante sus protestas—, ya hiciste mucho hoy, déjales a ellos el resto. ¡Litten, usa Lanzallamas contra Scyther!
El Haunter de Plumeria salió disparado para ir en su ayuda, pero fue interceptado por el Garchomp de Yazir.
—Lo siento, pero yo soy tu oponente, y aunque seas un desperdicio de mi tiempo, no te dejaré meterte en el camino de Ash.
—¡Ya veremos quién es el desperdicio de tiempo!
La batalla entre Yazir, Plumeria y los dos reclutas que aún tenían pokémon dio comienzo cuando Yazir dejo salir a su Aggron para luchar junto a Garchomp, escuchándose la tormenta de arena, los estruendos y los ataques que iban y venían de un lado al otro.
Mientras que detrás de ellos Serena, Gary y Lillie estaban frente a Gladio. Se quedó de pie mientras Lillie daba unos pocos pasos adelante zafándose del intento de Gary de evitarlo, mirándose mutuamente.
—Gladio, tenemos que hablar. —dijo Lillie.
—No tengo nada que decirte, ya te lo dije. —respondió su hermano evasivamente.
—Pues que mal porque yo sí —dijo, dando un paso al frente con el ceño fruncido—. No tengo idea de por qué haces todo esto, ¡pero no puedo dejar que te hagas daño de esta manera! Me prometiste que siempre estarías allí para mí, que me sacarías de ese infierno en el que vivíamos con los crueles tratos y exigencias de mamá. ¿Ya no lo recuerdas? Durante todo este tiempo eso fue lo que me ayudo a soportar tu ausencia y esos tiempos difíciles. ¿Qué pasó con aquel niño cálido y atento?
—Ese Gladio ya se murió Lillie, y no va a regresar.
—¡No, yo sé que está allí en algún lugar, y no pienso dejarte así! ¡Detén esta locura y regresa conmigo hermano por favor, te necesito! Aún no es tarde para que te arrepientas de todo el mal que has hecho.
—Siempre se trata de ti, ¿cierto? —replicó el rubio, mirando muy severamente a su hermana—. «Gladio esto es una pesadilla, quiero irme de aquí». «Gladio, no me dejes sola, te necesito». «Ayúdame Gladio, no sé qué hacer». «Gladio mi mamá botó todos mis juguetes, me siento sola ahora sin mis muñecos». Nunca te detuviste a pensar que yo también la estaba pasando mal y tenía mis problemas. ¿Sabes lo fastidioso que es tener que escuchar las quejas de una niña de 5 años? ¡Y sobre todo tener que fingir que escuchaba y consolarla, qué lata!
«El día más feliz de mi vida fue cuando me fui de esa casa, ya no tendría que soportar más a mamá, ni a ti. Aquí soy feliz Lillie, así que deja de darte golpes de pecho y preocuparte por mí. Has lo que siempre haces, esconderte detrás de alguien y déjame en paz. Me sorprende que hayas tenido la valentía de enfrentar algo tú sola por primera vez en tu vida —Lillie se llevó una mano al pecho mientras unas pocas lágrimas bajaban, mientras Serena estaba perpleja ante lo que escuchaba—. Sí, ese es tu verdadero yo. Solo hazme un favor y nunca cambies tu perfil de esconderte, es lo mejor para…»
—¡Ya basta, suficiente! —gritó Gary poniéndose al frente de Lillie totalmente furioso, mientras Serena se le acercó tratando de consolarla—. ¡No pienso permitir que le sigas hablando así, ¿y te haces llamar su hermano?!
—Esto es entr listillo, no C; es un asunto familiar, no te metas.
—¡Ya me considero parte de la familia! —señaló en voz alta—. Puede que a Lillie le falte valentía, ¡pero vale por cien como tú, un imbécil sin corazón! ¡No me importa que seas su hermano, si te metes con mis amigos eres mi enemigo y para ellos no hay compasión! —Tomó otra de sus pokebolas.
—No quiero tu compasión. Después de todo, tú también estás en nuestra lista negra. ¡Cero usa Garra Umbría!
—¡Arcanine Protección! —El sonido de un golpe seco se expandió por el lugar cuando el ataque de Gladio dio en la barrea formada por el gran perro anaranjado, dando comienzo a su feroz batalla.
Cero recibió el contra ataque de Gary aterrizando de pie en el suelo, en ese momento dejo salir a su Umbreon como apoyo en la lucha en contra de Golbat convirtiéndose en una batalla doble. Las llamas, las ráfagas de viento y las ondas volaban en todas direcciones, sin darse respiro el uno al otro. Yazir por otro lado, ya tenía controlada parte de la situación al derrotar a uno de los dos reclutas que servían de refuerzo a su comandante.
Unos metros cerca de ellos, Ash peleaba contra Guzma, y a pesar de la ventaja de elementos, Scyther estaba ganando claramente la pelea gracias a su superioridad en la velocidad. Ninguno de los ataques de Ash podía acertarle.
—¡Scyther usa cuchillada! —Avanzó con rapidez directamente hacia Ash, que logró moverse a tiempo para evitar el ataque por los pelos. Esquivó a tiempo el Lanzallamas en respuesta a su movimiento.
—¿Vas a atacarme a mí también ahora? —inquirió Ash, ocultando lo mejor que podía la pesadez en su voz.
—Ya te lo dije, en la guerra todo se vale, y esta batalla no la pienso perder. —destacó cruzando los brazos mientras su pokémon se ponía frente a él.
—O eres tan cobarde que no puedes derrotarme… en una batalla como debe… ser.
—¿Por qué pelear justamente si mi método es más rápido? Además, en tu condición no eres oponente ni para un niño de tres años.
—Eso solo me dice que eres un entrenador débil incapaz de lograr su cometido. —dijo, provocando que la expresión de burla de su rival se convirtiera en una de ira.
—Ash por el amor de Arceus no pelees más —dijo Serena en voz alta al lado de Lillie, aún desconsolada—, deja que yo me encargue de él, yo ya estoy…
—¡Serena no te muevas de donde estás —exclamó el azabache aun mirando a Guzma—, esta es mi pelea!
—¡Estás herido, ¿o acaso no lo sientes?! ¡Yo…!
—¡Ya dije que no —dijo elevando la voz, provocando que todos voltearan a verlo—, ya tú me protegiste antes, ¿con qué cara te voy a ver si no fui capaz de hacerlo cuando era el momento?! —Se hizo el silencio en todo el claro por unos segundos, en lo que el chico se volteó poco a poco, sonriéndole aún con un poco de sangre cayendo de su labio—. ¿Confías en mí cierto? Voy a estar bien, esto no es nada para el sub-campeón de Kalos, ¿no lo crees?
Aunque la preocupación, los escalofríos y el malestar aun no dejaban su cuerpo, ver al chico sonreír con total normalidad aun en su condición y de su situación actual, la hizo olvidarse de todos esos detalles por unos maravillosos instantes en los que solo parecían estar ellos dos, su corazón que ya estaba acelerado, se hacía un poco más ligero y cálido. A pesar de la batalla de su razón, indicándole que debía sustituirlo en la batalla, y su sentimiento de seguridad además de sentirse protegida y la confianza que le iba a demostrar dejándolo pelear.
[SUENA OST BATALLA CON GUZMA]
—Está bien —contestó, frunciendo el ceño—. ¡Pero tienes que prometerme que le vas a dar su merecido!
—Eso tenlo por seguro —respondió, mirando de frente a su oponente frunciendo el ceño—. ¡Adelante Guzma, te estoy esperando!
—¡Si eso quieres, te haré tragar tus palabras! ¡Scyther, Tijeras X!
—¡Mordida de fuego!
Litten recibió el ataque directamente sin hacer ni una mueca, logrando morder una de las cuchillas de su rival, provocándole daño.
—¡Corte Umbrío! —Litten que aún no había tocado tierra, recibió el ataque en medio del aire—. ¿Qué sucede sub-campeón? ¿No habrá movimiento Z?
—¡No me hace falta para terminar esto, Litten Mordida!
—¡Cuchillada!
—¡Ahora cámbialo por Lanzallamas! —gritó Ash, cuando ambos pokémon estaban frente a frente. Justo cuando el gato abrió la boca y en su lomo aparecieron sus características llamas, Scyther desapareció. Apareció instantes después justo detrás de Litten, golpeándolo con una de sus cuchillas, mientras caía al suelo derrotado.
—Muy lento mi amigo, Ataque Rápido te venció.
—«Maldición… mi visión se torna borrosa otra vez… sin contar lo que cuesta concentrarme… me siento cada vez más débil. ¡Debo terminar con esto rápido antes de que sea peor!». Rockruff es tu turno. —El perro de color marrón claro saltó colocándose al frente de Ash mientras regresaba a Litten, gruñéndole al Scyther.
—¡Aaaw mira… un lindo cachorrito, qué ternurita! ¿Qué vas a hacer? ¿Lamerme hasta caer? —dijo con sarcasmo, riéndose.
Rockruff con el entrecejo fruncido, ladró y gruñido al entrenador, totalmente enfadado por su comentario despectivo.
—Enséñale lo que puedes hacer a ese par de tontos.
—¡Ja! ¡Scyther usa Tijera X! —Avanzó a toda velocidad directamente al perro, pero cuando lo ataco, lo traspaso sin que le hiciera nada, recibiendo un golpe, directo en su abdomen—. ¡Pero cómo…!
—Eres rápido lo admito, pero el Golpe Bajo de mi Rockruff es más rápido que tu pokémon. —se burló Ash, orgulloso de su pokémon—. Claro… si fueras un entrenador de verdad, sabrías eso.
—¡Basta, Scyther Doble Equipo! —De la nada, unas treinta réplicas del insecto rodearon a Rockruff, mirando en todas direcciones como loco—. ¡Corte Umbrío!
Todos los clones atacaron al mismo tiempo, dándole un impacto directo a su enemigo. Logró ponerse de pie, aún aturdido por la cantidad de copias.
—¡Rockruff… usa Lanza Rocas ahora!
Puso una mirada de confianza dando un ladrido. Alzó su cabeza dejando espacio al tupido pelaje de su cuello que de un momento a otro comenzó a brillar. Miles de rocas salieron volando haciéndose más grandes a medida que salían disparadas, disipando a todos los clones y ocasionando gran daño al verdadero, cayendo al suelo derrotado.
Yazir logró derrotar a otro de los reclutas que luchaba al lado de Plumeria aún con sus dos pokémon en combate, contra el Haunter y la Salandit de la comandante. El Golbat recibió una fuerza psíquica de Umbreon tan fuerte que no pudo recuperarse a tiempo para esquivar la Velocidad Extrema de Arcanine, derrotándolo al instante. El rubio, arrojó otra de sus pokebolas dejando salir a su Sneasel.
—Parece que esta vez no lo pudo esquivar, se terminó… —dijo, sonriendo mientras Guzma observaba a su pokémon caído, así como el entorno—, deberías… rendirte de una buena vez…
—Aún me falta mucho para ser vencido —añadió, poniéndose de cuclillas por unos instantes antes de tomar otra de sus pokebolas—, ahora mismo te demostraré lo fuerte que soy. ¡Ariados yo te elijo!
La araña roja salió de su pokebola emitiendo un ruido amenazante, moviendo los colmillos frontales de su boca varias veces, listo para pelear frente a Rockruff.
—¡Lanza Rocas otra vez! —gritó Ash.
—¡Ariados Golpe Bajo! —gritó Guzma.
Ariados esquivó las rocas provenientes del cuello del cachorro, y le asestó un fuerte golpe con su cabeza que no pudo esquivar, recibiendo daño.
—No eres el único que puede usar ese tipo de ataques princesita. ¡Usa Acoso!
Un enjambre de insectos apareció de la nada, rodeando el cuerpo de Rockruff, evitando que se moviera libremente, mostrando un gesto de dolor mientras recibía daño por el ataque de Ariados. Saltó y corrió en círculos tratando de quitárselos de encima, pero fue inútil.
—¡Jajajaja! Tal parece que tu amigo perdió algo de su ferocidad, se ve realmente genial corriendo en círculos como si persiguiera su cola.
—¡Regresa! —exclamó preocupado llamándolo con su pokebola, pero el haz de luz rojo fue interceptado por los insectos.
—Pensé que ya lo sabías, oh gran entrenador —dijo con una sonrisa burlona—, pero después de usar acoso, no podrás llamar de regreso a tu pokémon hasta que se disipen, y por lo que veo no resistirá hasta ese momento.
—¡Rockruff usa Aullido! —Un aura roja rodeó al pokémon.
—¡Usa Sombra Vil Ariados! —Una energía negra desde el suelo se acercó a Rockruff, propinándole un fuerte golpe en la parte baja del cuerpo, elevándolo unos metros del suelo causándole daño cuando aterrizó.
—¡Lanza Rocas! —Las rocas acertaron en Ariados, recibiendo un daño fatal.
—Para ser un cachorrito tu pokémon me ha sorprendido, pero su rudeza se está por terminar con el ataque de los insectos alrededor de él. —señaló Guzma viendo a su oponente.
—¡Tú no conoces la verdadera fuerza de mis pokémon, Ariados será el que caerá!
—Termínalo con Sombra Vil.
—¡Golpe Bajo! —Justo antes de que la Sombra Vil pudiera tocarlo, el perro desapareció y dio un golpe decisivo en uno de los costados de Ariados, cayendo al suelo derrotado.
—¡¿Qué?! ¡Eso no puede ser, tenía prioridad, debí atacar primero!
—Estas… equivocado —explicó Ash hablando con dificultad, a un aturdido Guzma—, es cierto que tú ataque tiene prioridad…, pero mi pokémon es mucho más rápido que tu Ariados, así que por eso ataco primero.
—¡Maldición esto aún no termina! —gritó regresando a su Ariados notablemente molesto mientras sus ojos enrojecían—. Guardé lo mejor para el final… ¡Ve Golisopod!
Justo en ese instante, Yazir venció al Salandit a pesar de las heridas de Aggron por los ataques fuego, quedando únicamente con su Haunter; el Sneasel de Gladio logró vencer a Umbreon después de usar Karatazo, pero el contra ataque de Arcanine lo derrotó, quedando en uno a uno contra su Código Cero., mientras Rotom-dex analizaba al extraño pokémon de Guzma.
—Golisopod, el pokémon coraza dura. Forma evolucionada de Wimpod. Posee atributos del tipo insecto y el tipo agua. Gracias a su destreza, fuerza y enormes garras afiladas, puede cortar hasta el aire y el agua de un solo tajo. Suelen habitar las cavernas del fondo marino.
—¡Rockruff us…!
—¡Escamazura! —Golisopod apareció frente al pokémon de Ash antes de que pudiera terminar su frase, golpeándolo directamente en la cara con una de sus garras, estampándolo contra su entrenador, mandándolos a volar un par de metros.
—¡Ash! —gritó Serena preocupada al ver el impacto directamente en el pecho de Ash.
—A eso es a lo que llamo velocidad.
Ash ocultando lo mejor que pudo el dolor que le causó, se puso de pie de nuevo junto a su pokémon ya vencido, regresándolo a su pokebola.
—«Ese pokémon… es muy fuerte… debo tener cuidado… Pero si es un insecto, tengo justo lo que necesito». ¡Trumbeak yo te elijo! —Salió emprendiendo el vuelo de su pokebola—. ¡Usa As Aéreo!
Cargó con todas sus fuerzas a su enemigo, pero el Golisopod lo atajó en el aire moviéndose unos centímetros hacia atrás. Lo tomó por una de sus alas y lo arrojó por los aires.
—¡Es muy resistente!
—¡Golisopod usa Danza de Espadas! —Cuatro espadas giraron alrededor del pokémon, rodeándolo un aura roja mucho más intensa.
—¡Corte Aéreo Trumbeak! —Una proyección de viento, color azul eléctrico con forma de media luna se dirigía directamente hacia su enemigo, golpeándolo y causándole daño— «¡Funcionó, es débil contra los ataques especiales!»
—¡Muy tarde, Caparaconcha Afilada! —Tomó una de sus escamas he hizo un corte oblicuo descendiente cerca de Trumbeak, derrotándolo de un solo golpe.
—¡No puede ser!
—¡Oh claro que sí, te dije que no tenías oportunidad contra mí!
Las batallas de los demás llegaron a su fin en ese instante, Yazir de un terremoto de su Garchomp agitando todo el lugar en el proceso, logró acabar con el Haunter de Plumeria y darle suficiente tiempo al Arcanine de Gary para dar el golpe de gracias a Código Cero con su ataque de Velocidad Extrema. Los miembros del equipo Skull regresaron a sus pokémon, colocándose detrás de su líder.
—¡Bien hecho chicos! —dijo Serena felicitando a Yazir y a Gary—. Ahora, por favor ayuden a Ash cuanto antes.
—¡No…! ¡No se mue…van, dije que yo me hacía… cargo! —gritó, paralizando a sus compañeros antes de que pudieran actuar—. ¡Dartrix es tu turno, a pelear!
—¡Ya deten…!
—No te metas Serena no insistas, no va a dejar de pelear hasta su ultimo pokémon. —agregó Yazir.
—¡Pero…!
—Solo observa.
—¡Dartrix usa Follaje!
El Búho hizo su movimiento en el aire como una especie de danza. Las hojas salieron de sus alas directamente hacia su oponente, recibiéndolas de lleno.
—¡Danza de Espadas! —El ataque de Golisopod volvió a aumentar—. Luchaste bien niño, pero esto se terminó. Con esto, demostraré a toda Alola lo fuerte que es el Gran Guzma, venciendo a un entrenador del calibre de un sub-campeón de liga regional; ¡se darán cuenta del error que cometieron!
—¡Aún no me has vencido Guzma… Dartrix usa As Aéreo! —Salió disparado hacia el insecto, que hizo lo mismo que con Trumbeak.
—Pues ahora sí que terminó. ¡Caparaconcha dura! —El sonido del impacto se escuchó por todo el claro acompañado de la risa de Guzma, mientras Dartrix salía volando, cayendo al suelo.
El búho hizo el intento de ponerse pie, pero el esfuerzo que hacía era mayor a lo que su cuerpo podía soportar.
—¡Vencí a un sub-campeón! —vociferó Guzma acompañado de la celebración del equipo Skull.
Los vítores fueron interrumpidos cuando vieron al búho de pie, a pesar de sus tambaleos, mientras un aura de color verde lo rodeaba.
—No… ¡No es posible!
—¡Oh sí, sí lo es! Es la habilidad de Dartrix, Súper Poder. Ahora sus ataques de hierba serán más poderosos. ¡Dartrix usa Hojas filosas ahora!
Millares de hojas aparecieron frente a Golisopod, atacándolo unas tras otras, y aunque logró cortar algunas al principio con sus tenazas, terminó recibiendo el ataque de lleno, causando un gran daño.
—¡Pero que…!
—¡Y esto para que aprendas… a no meterte con Ash Ketchum, ni con mis amigos! ¡Acábalo con As Aéreo!
Guzma no alcanzó a reaccionar para ordenarle esquivar el ataque, Cayó al suelo derrotado finalmente.
—¡NOOOO! —gritó Guzma con rabia mientras su pokémon caía haciendo un gesto con el puño cerrado. Tomó la pokebola, llamándolo de regreso—. ¡Esta no va a ser la última vez que nos veamos mocosos, que no se les olvide!
—¡Que no escapen! —gritó Gary, pero antes de poder dar una orden a su Arcanine, el equipo Skull utilizó bombas de humo para poder escapar de la escena—. ¡Rayos!
—¡Ash, ¿estás bien?! —Escucharon a Serena gritar, corriendo hacia él, arrodillado en el suelo junto a su Dartrix, adolorido.
—Tranquila… con un descanso estaré bien.
—Tienes agallas lo admito —dijo Yazir acercándose a ellos—, pero tuviste mucha suerte.
—¿¡Suerte!? ¿¡Quieres que te demuestre que no?!
—¡Si no pudiste vencerme estando en tus cabales, menos ahorita!
—¿¡Quieres apostar!?
—«Aquí vamos de nuevo… tan bien que íbamos… era demasiado bello para ser verdad» —pensó Serena negando con la cabeza dando un suspiro—. Necesito una aspirina. —dijo, levantándose.
—¿Qué sucede Serena?
—Olvídalo. Vamos a curarte Ash.
—Pero…
—¡Basta, nada de peros! ¡Estoy mejor que tú ahora, así que deja de protestar! —dijo Serena con firmeza, no dejándole otro remedio al azabache que obedecer, ya no tenía energía ni para quejarse.
A Lillie aún le seguían bajando lágrimas por su rostro por las palabras de Gladio, desconsolada.
—No-no pu-pu-edo creerlo… como me habló. —dijo en un sollozo.
—¡Vamos Lillie, no llores! —exclamó Gary, parándose frete a ella muy serio.
—Pe-pero…
—¡No vale la pena que sufras por él después de lo que te dijo Lillie, ya no es la misma persona que solías conocer, es un sin corazón que te desprecia, es cruel, desconsiderado, excesivamente orgulloso, malo y traicionero! Ahora es nuestro enemigo. Después de este ataque a Ash y Serena, la próxima vez que lo vea…
—¡No hables así de él, debieron haberle hecho algo! —dijo la rubia arrugando la frente mientras las lágrimas bajaban.
—No parece el tipo de persona que se dejaría influenciar, está allí por voluntad propia y lo dejó bastante claro. Sé que es duro para ti, pero tienes que aceptarlo.
—¡No, aún hay bondad en él, estoy segura de eso!
—¿¡Cómo puedes ir contra los hechos!? ¡La lógica es infalible, tú eres la única que cree en esa fantasía de que hay algo bueno dentro de ese idiota!
—¡Estas siendo prejuicioso y sacando conclusiones apresuradas Gary, eso es contrario a lo que tú y yo sabemos! ¡Ahora el sin corazón pareces tú!
—Qu… ¿¡Qué!?
—¡Lo que oíste, eres odioso, irascible y…! Y…
—¿¡Y…!?
—¡Monomaníaco! —gritó Lillie hecha una fiera, dando a grandes zancadas hacia la tienda de las chicas.
—Pero… ¡qué le pasa a esa!
—Bien hecho, casanova. —replicó Serena con cara de pocos amigos.
—¡Yo no hice nada malo, es ella la que exageró! —bramó Gary. Puso la medicina con la mayor delicadeza que su estado de ánimo le permitió (arrojándola a la mesa) y desapareció dentro de la tienda de los chicos.
Serena la cogió de la mesa y tomó unas pocas de las bayas que trajo Yazir. Las tomó y luego llevó a Ash a la tienda de Yazir, evitando a toda costa compartir el mismo espacio que Gary. Basto una sola mirada para que ambos se resignaran a aceptar sus condiciones sin decir ni una sola palabra en contra.
El silencio se hizo sepulcral en la cena esa noche. Gary y Lillie a penas y se miraron, se trataban como si el otro fuera un bicho raro, casi como si no existiera. Por el otro lado, Ash y Yazir volvieron a las andanzas a pesar de haber colaborado en el mismo bando, sin volver a dirigirse la palabra después de su tregua momentánea, hablaron entre sí solo cuando Ash dijo como quería su carne para las hamburguesas. Al terminar, ninguno de ellos se despidió esa noche, sino que entraron directamente a sus tiendas.
—Gracias por curarme Serena. Hasta mañana. —dijo Ash despidiéndose.
—Pasa buena noche, gracias por lo que hiciste hoy —dijo Serena, abrazándolo sin previo aviso, aunque estaba tan agotado que el cuerpo de Ash ignoró el contacto físico con ella—. Trata de hablar con Gary mañana en la mañana a ver que logras, ¿sí? —señaló en un susurro.
—Intentaré, pero no sé si pueda lograr algo.
Continuará…
Notas del autor:
Ps aquí yo de nuevo, trayéndoles el capítulo 48 de esta historia. Sorprendentemente rápido esta vez, ¿no? Pues... no se acostumbren mucho -.-
Ok no XD, espero hayan disfrutado del último capítulo del año 2017 :). Ahora, presten atención a la siguiente letra:
Estoy teniendo un día malo, malo
Ya es hora de que me salga con la mía
Destruyendo todo lo que veo,
Oh, despreciable yo.
Estoy teniendo un día malo, malo
Si lo tomas personal, está bien
Mira, esto es tan divertido de ver
Oh, despreciable yo.
Bueno bueno mis amigos, si a alguno se le hace familiar esa letra, es porque ha visto la película Despicable Me (Mi Villano Favorito), y lo coloco porque... define muy bien el capítulo XD, todos tuvieron un muy mal día por el ataque del equipo Skull, en especial Gary y Lillie, gracias Gladio, sos grande amigo :'v.
Ya veremos que pasará en el siguiente capítulo de la historia XD. Recuerden amigos y lectores, dejen sus impresiones del capítulo :). Lo odiaron? Les gusto? Estuvo soso? Como siempre, estoy abierto a sus críticas :). Dejen sus reviews amigos :), y si quieren recomienden la historia si les gusta :).
Sin más que decir, me despido mis amigos. ¡Hasta la próxima!
