Después de los combates de semifinales, el Equipo Skull con el control total sobre el Domo, desata un feroz ataque encabezado por las Cuatro Cabezas Misteriosas, desatando el pánico generalizado. En lo que sus amigos tratan de repelerlos, Ash y los finalistas deben hacer frente a sus líderes, en una batalla que promete ser un caos total.
El sonido ensordecedor de la alarma del domo se podía escuchar en toda la Avenida Royale, congregando una multitud en las puertas tratando de forzarlas y ayudar a quienes estaban dentro. Instantes después, el rugido de las motocicletas del comando de policía de la Avenida, encabezado por la Oficial Jenny, indicaban su llegada a la escena.
—¡¿Qué sucede?! —preguntó a los transeúntes, acompañada de Growlithe y un Lycanrock Nocturno. A unos cuantos metros alrededor del complejo, se comenzaba a levantar un perímetro. En la pantalla principal, por encima de sus cabezas, una calavera daba vueltas sobre su eje.
—De repente las puertas se cerraron desde adentro, no podemos abrirlas.
—¡Ya escucharon señores! ¡Escuadrón de Machamp, a trabajar!
Cuatro oficiales dejaron salir enormes pokémon de cuatro brazos y cuerpo azul grisáceo, un enorme cinturón de lucha libre y tres franjas color crema que sobresalían de sus cabezas, alejando a la multitud con su paso.
—¡Golpe Dinámico! —gritaron al unísono.
Golpearon con tal fuerza la entrada principal que el estruendo se escuchó en toda la Avenida. El impacto rebotó de regreso a los pokémon sin rastros de abolladuras en la puerta. Después del cuarto intento, fueron interrumpidos por las pantallas encendiéndose, mostrando a uno de los miembros del Equipo Skull, llevando gafas de sol.
—«¡Yo, fútiles son tus ataques! ¡No podrás entrar por mucho que lo quieras intentar!». —recitó, moviendo ambos brazos en una actitud desafiante.
—Eso no va a detenerme. Más les vale estar preparados, cuando entre los arrestaré a todos.
—«¡Dilo cuando de entrar seas capaz! ¡Policía sin skull, endeble cual Morelull!». —Se cortó la transmisión.
La gente comenzaba a reunirse alrededor del cordón policial, discutiendo con la fuerza pública buscando obtener información. El ruido de los motores de una jauría de minivans captó la atención de las personas alrededor cuando la prensa estaba en el domo, y como Pidgeys en un festín de Caterpies, captaban la noticia, atravesando la multitud hasta llegar con la Oficial Jenny.
—¡Catástrofe en la Avenida Royale! Aquí, frente al icónico Domo de batallas recién inaugurado, las fuerzas del orden se enfrentan a la mayor crisis en su historia ante el secuestro de los inocentes asistentes, desatando el pánico generalizado y demostrando que nadie esta a salvo del Equipo Skull —dijo la reportera Gabby. El camarógrafo, Ty, captaba a la multitud que cada vez aumentaba en numero, reanudando su discusión con la policía—. En estos momentos efectivos de la policía buscan desesperadamente la manera de ingresar, instituir el orden y aprehender a los antisociales. Oficial Jenny ¿Nos puede dar mayores detalles para Pokémon sin Fronteras?
—El paso a seguir es que nos dejen trabajar y no distorsionen la noticia. No sabemos que quieren, si es un secuestro o buscan a alguien.
—Así nos indica la oficial al mando, la cual padece de la frustración y la incapacidad de poder realizar su trabajo. ¡Los asistentes han quedado a la merced de los antisociales!
—¡Oye!
En la arena del Domo…
Las luces daban vueltas en todas direcciones mostrando las calaveras skull con la multitud huyendo por las escaleras de las gradas en dirección a las salidas, ubicadas en la parte alta tras cada una de las coloridas esquinas de la arena de combates, hasta que fueron detenidos por equipos de dos reclutas, quienes exigían (improvisando), su dinero o sus pokémon para poder salir sin ser lastimados.
Los amigos de Ash (a excepción de Lillie, escondida detrás de Serena), ubicados en la grada derecha de la esquina roja, repelían los ataques de los reclutas que aparecieron cerca de allí. Perplejo ante lo que ocurría, la emoción por la oportunidad de ver a Yazir tendido en el suelo y ser rechazado por Serena con sus propios ojos, se esfumó a la misma velocidad cuando recibió a Pikachu al comienzo de su viaje, que en ese momento estaba en su hombro izquierdo apretando la camisa de su entrenador con sus pequeños puños mirando con recelo a las mujeres frente a él, vestidas de la misma manera del equipo skull. La única diferencia a simple vista, aparentaban entre veinticinco y treinta años de edad.
—¿Qué pretenden con este desastre? —preguntó un enfadado Ash.
—¿Acaso importa? De todas formas vendrás con nosotras. No podrás contra la mejor de las cuatro comandantes secretas del equipo skull, mi nombre es A. —dijo la voz de la mujer a su izquierda, en la esquina amarilla.
—Si, sobretodo tú, todos saben que yo, B, soy la mejor. —dijo la mujer ubicada a la derecha, frente a Yazir.
—Sus egos están por el cielo… la C siempre es la mejor. —dijo una voz a la derecha, esquina verde.
—Y yo soy M, la líder. —dijo la mujer frente a él.
—¿Eh? ¿Por qué no D? —inquirió Ash, arqueando una ceja sorprendido.
—¡¿Es lo mejor que se te ocurre preguntar en esta situación?! —gritó Paul perdiendo la paciencia.
—Además es obvio, M por Maestra. Es diferente y llamativo. D es muy predecible y no tiene chiste.
—¡Al fin, alguien que lo entiende! —dijo la mujer M, agradecida con Alain.
—Mereces la M de Mezquina o I de Idiota, creyendo que pueden aparecer aquí y vencer a los tres finalistas. —añadió Yazir tomando una de sus pokebolas, ignorando los refunfuños de Ash.
—Te lo dije. —dijo A, riéndose por lo bajo.
—¡Silencio! ¡No importa el abecedario, vinimos a secuestrar y destruir!
—¡Como si fuese a dejarlas!
—Concuerdo con el chico Garra Dragón —dijo Paul señalando con la cabeza, con una pokebola en su mano izquierda—, no me vencerán tan fácilmente.
—No pienso ir con ustedes. ¡Charizard yo te elijo!
La batalla entre finalistas e invasores estalló con el ataque de Ash a su líder y su Houndoom. B se enfrentaba al Aggron de Yazir con su Bisharp. C, con Drapion hacia frente a Paul y su Ninjask, mientras A, con su Mightyena al Metagross de Alain.
—¡Hay muchos no entrenadores, debemos dividirnos —gritó Gary, contrarrestando una Fuerza Psíquica con su Umbreon—. Kiawe y Lana, vayan hacia la esquina azul; Trevor y Nash, salida Este; Hau te toca verde, salida Sur. Tierno y yo en el rojo. Los demás hagan grupos evitando que los reclutas de las gradas estorben en las salidas. Lillie —volteó a mirarla directamente, luego su bolso—, no te alejes de los demás!
—¡¿Quién murió y te nombro líder?! —replicó Luna, mirándolo de reojo con su Haunter shiny protegiéndola.
—¡No hay tiempo para esto Luna, hagamos lo que dice! —gritó Nash. Tomándola de una mano, echó a correr hacia la esquina amarilla.
Siguiendo las indicaciones de Gary, pasaron sobre los asientos de las gradas abriéndose paso por todo el recinto. Las coordinadoras Serena, Miette y Shauna se quedaron en la grada noroeste luchando con ataques combinados contra seis reclutas a la vez. Nando, Lillie y Zoey se separaron de Trevor, Nash y Luna en la grada noreste. Nando, furioso, luchaba sin enunciar sus clásicas rimas contra dos reclutas con la ayuda de Roserade y Armaldo gritando: «¡Analfabetas, cerdos incultos, raperos idiotas! ¡Detendré este sacrilegio contra la poesía! ¡Tomen esto! ¡Y eso!», luego de escuchar su rap. Era tal su fiereza, que Lillie se escondió detrás de él, no había oponente en el mundo que pudiera vencerlo en ese momento.
—Pensé que solamente eran un grupo de raperos tontos. —dijo Trevor corriendo junto a Nash y su Torracat hacia la esquina amarilla.
—Y eso es lo que son, es lo más raro de todo esto.
—¿A qué te refieres?
—«Y aun así, esta con ellos».
Un Hawlucha arremetió contra su Torracat desde el costado izquierdo, empujándolo con tal fuerza que voló varios metros hacia atrás.
—¡Keh! Han mejorado bastante. —dijo Nash.
Barry y Kenny dejaron atrás a los capitanes de Alola en la salida Oeste cubriendo la grada a su derecha. Hau pasó frente a ellos, iniciando un combate en la salida verde con su Pikachu que con dificultades, enfrentaba a cuatro reclutas y sus pokémon.
De un momento a otro y sin previo aviso, alguien se abalanzo sobre él y su Pikachu fue apartado del campo de batalla por una extraña figura que avanzaba a gran velocidad. Frente a ellos, apareció un cuadrilátero con cuerdas de fuego. La gran figura dio un salto iluminando el tejado de un rojo intenso, derrotando a varios pokémon de un golpe al aterrizar en el suelo. Resultó ser un Incineroar quien, usando las cuerdas como propulsores arremetió al último pokémon de pie causando la retirada de los reclutas. Hau, sobrecogido, alzo la mirada tendido en el suelo, reconociendo al hombre que acudió en su ayuda.
—¡¿Profesor Kukui?!
—¿Dónde están los otros? —Hau le explicó lo que estaba ocurriendo. Con la misma energía, arrojó tres pokebolas. De ellas salieron Magnezone, Lycanrock diurno y Braviary— ¡Vayan a las diferentes entradas y ayuden a los demás a detener al equipo skull!
Los combates seguían su curso entre la bruma de la confusión y el caos, entre explosiones y destellos. En la grada noroeste, el equipo rocket se confundía entre la multitud que intentaba pasar por las salidas esquivando los ataques de los reclutas skull.
—¿Qué hacemos? Ellos están dando un espectáculo. —dijo James entre la multitud en la esquina roja.
—Eso que importa. Si distraen su atención podemos robar a Pikachu y los pokémon de los bobos mucho más fácil. —dijo Meowth, con su pequeña y chillona voz gatuna.
—Por esta vez estoy de acuerdo contigo Meowth —agregó Jessie, quitándose el disfraz de vendedora—, es hora de ponernos en marcha.
—¡Justo lo que estaba esperando! —dijo James, quitándose su disfraz, con un lirio entre los dedos de su mano izquierda.
—¡Woobbuffet!
En el palco VIP…
—¿No crees que exageraste un poco? —preguntó Blue a su compañero, sus tres enemigos yacían inconscientes en el suelo.
—¿Tú crees? Más bien ellos no dieron la talla —respondió, guardando asiento tranquilamente—. No será necesario que intervengamos.
—Así parece. —dijo Palmer, observando a su hijo al otro extremo del complejo, enfrentándose a un par de reclutas.
Hubo una explosión en la grada noroeste tan ensordecedora que llamo la atención de aquellos que estaban cerca. Entre jadeos y ojos llorosos por el humo, las chicas veían tres siluetas en la parte alta, iluminadas por luces que salían del suelo.
—¡Prepárense para los problemas!
—¡Y más vale que teman!
—Para proteger al mundo de la…
—¡Equipo Rocket! ¡¿Ustedes otra vez?! —gritó Serena enfadada. Los finalistas y los chicos en la grada noroeste, se percataron de su presencia.
—¡Respeta los clásicos! —gritó James indignado.
Yazir giró su cabeza con tal violencia que de haber estado consciente le hubiera prestado atención al calambre en su cuello, sobrecogido por la obscuridad que inundaba su cuerpo aplastándole el pecho y arrastrando un silencio asfixiante. Fue tal su desconcierto, que ignoró por completo su batalla y Aggron recibió un fuerte ataque de Bisharp. ¿Qué demonios hacían allí? El mensaje de Giovanni era claro, sabía su paradero, iba por él y muy seguramente por ella también. Una capa de frío que nunca antes había sentido, cubrió todo su cuerpo intensificándose al correr hasta la salida iluminada por un resplandor celeste. Debía protegerla a como diera lugar. No le importaba el encuentro, Ash, el público ni los demás.
No podía dejar que nada le pasara, no la perdería.
Justo cuando estaba a punto de salir de la arena e ingresar al corredor, una jaula carmesí rodeada de electricidad, se interpuso en su camino.
—¿Vas a alguna parte? —preguntó M mostrando una curvatura malévola y burlona, con un control en su mano derecha—. Si quieres salir de aquí, tendrás que vencernos primero.
—¡Serena cuidado, huye! —gritó el chico.
—¡No te preocupes por ella! —puntualizó Ash con vehemencia— ¡Tenemos que derrotarlas!
—¡¿Qué sabes tú de la fortaleza de Serena?!
—¡Más que tú te lo puedo asegurar —replicó el azabache, para sorpresa de Yazir—, confío plenamente en sus capacidades. No necesita ayuda para protegerse de ellos!
Lo sabía, ese chico es una amenaza disfrazada para su hermana Serena. Era ingenuo e incapaz de ver el fantasma de sus enemigos y el riesgo que acarreaba su cercanía con los demás. Aquel chico atrapado en su pequeño y decadente mundo, le hacía hervir la sangre.
—¡Voy a acabar con ustedes en tres segundos! —gritó Yazir arrojando la pokebola de Garchomp quien, usando su Avalancha, acabó no solamente con Houndoom y causo daño a Mightyena, sino que además a Charizard y Ninjask
—¡Qué mierda! —gritó Paul mirando con enfado a Yazir.
—¿¡Oye ¿Qué diablos pretendes!? —gritó Ash.
—¡Ya cállate! ¡Tengo que salir de aquí cuanto antes ¿no lo entiendes?!
—¡Somos tus aliados!
—¡No necesito que me retrasen! ¡Terremoto! —Acabó con Bisharp y Drapion. Metagross se balanceara con violencia de un lado al otro.
—¡Braixen Lanzallamas!
El ataque fue absorbido por una nueva maquina del Euipo Rocket, la llevaban en una especie de mochila.
—¡Jajaja! Es inútil niñita, esta maquina absorbe el poder de los ataques pokémon. Si nos atacas, tu pokémon solo se cansará y nos hará más fácil el trabajo. ¡Mimikyu ataca con Bola Sombra!
Una esfera de color verde brillante detuvo el ataque de Jessie. Gracias al humo de la colisión, pudo aprovechar el instante para colocarse frente a Serena de un salto.
—Gracias Shauna. —dijo Serena. Ivysaur protegía la espalda de Braixen.
—Ni lo menciones. —La chica se puso a espadas de Serena, frente a dos reclutas skull.
—No parecen amigos tuyos. —agregó Miette con dureza en su mirada. Slurpuff, se posiciono a la derecha de Braixen en formación cerrada, frente a los pokémon del Equipo Skull.
—¿Tú crees? —masculló la peli miel por el rabillo del ojo, Miette solo rio un poco por lo bajo.
—Somos tres y ellos cinco. ¿Alguien más ve el mismo problema que yo? —preguntó Shauna.
—En una batalla y en las presentaciones no importa la cantidad, sino la calidad. Y nosotras, claramente somos más fuertes que ellos —contestó Serena, poniéndose en posición de batalla—, ya saben que hacer chicas. Todas para una.
—¡Y una para todas!
—¡Lanzallamas!
—¡Brillo Mágico!
—¡Bola de Energía!
El encuentro continuó con sus ataques combinados, cubriendo sus puntos ciegos entre todas en perfecta sincronía, como si lo hubieran practicado para un presentación conjunta, y a pesar de los intentos, los reclutas se veían en dificultades para hacerles frente, aun con la maquina del Equipo Rocket.
—¡Esas niñas no saben más que bailar! —se quejó James. Su Bewear, no era capaz de asestar un golpe, ni siquiera a los skull.
—¡Déjamelo a mí! —Meowth presionó el botón rojo de su control, una red salió disparada del extraño bolso.
—¡Braixen! —La zorra de fuego quedó atrapada en la red, sin poder escapar por su cuenta. Su rama, con la que atacaba, yacía a unos metros de distancia.
—¡Hojas Navaja!
Ivysaur dio un salto en el aire y atacó con intenciones de cortar la red, mas tuvo que ver lo inútil de su ataque al verlas caer como en el otoño, cortadas a la mitad.
—No creas que solo estoy adorno. Ese fue mi ataque de Golpes Furia. —dijo Meowth, riéndose.
—¡Luz, Atactrueno contra Meowth! —La Pikachu dio un salto desde el hombro de Serena apuntando a Meowth. Su ataque solo se desvió hacia el extraño artefacto que absorbía los ataques.
—Ya somos expertos en esa clase de ataques ya deberías saberlo —dijo Jessie, colocando su mano derecha frente a ella ocultando una sonrisa—. ¡Mimikyu ataque de Garra Umbría!
—«¡Maldita sea, debo darme prisa!». Ríndanse de una vez, sus soldados van en retirada y ustedes no pueden contra mí. —dijo Yazir con impaciencia.
—Qué tonto eres niño —contestó M a las amenazas de Yazir, parecía que se estaba divirtiendo—. Así como la naturaleza no perdona a los débiles ni a los necios, la humanidad no se queda atrás y nos recuerda el peso de nuestros errores, y para cuando nos damos cuenta, ya es tarde. Han perdido, y tu soberbia no te deja verlo.
—¡No me compares con ese idiota, debieron concentrar sus fuerzas en la arena si querían… —comenzó a decir Yazir, pero se cortó a si mismo en seco inquieto por sus palabras. El equipo skull y el rocket estaban aliados—, no puede ser, Serena!
Ash buscaba con la mirada a la artista de Kalos preocupado. La vio peleando junto a Shauna y Miette contra varios reclutas y el Equipo Rocket al mismo tiempo con ayuda de las chicas, moviéndose con gracia y soltura en su batalla a pesar de la desventaja y de que Braixen estuviera enredada, casi como si caminaran sobre el agua haciéndole frente a una tormenta, mientras los demás controlaban sus batallas y se cubrían las espaldas unos a otros en perfecta sincronía, mordiéndose el labio inferior por la incertidumbre. ¿A quién se referían entonces?
—Esperen un momento… ¡¿Dónde está Lillie?! —gritó Ash.
La chica corría hacia la esquina verde separándose de Nando con la llegada del Magnezone de Kukui. Sentía el aliento atrapado en su garganta de la carrera por las gradas, entre sobresaltos con cada estruendo entre los ataques de los pokémon por los que pasaba cerca. Y aunque sus amigos seguían venciendo a los invasores, el peso de la envolvente obscuridad la hizo volver a ese lugar, donde estaba sola y desamparada, sufriendo la ausencia de su luz, llorando en las esquinas por esos interminables días de adoctrinamiento, un lugar de clausura donde no quería estar un segundo más, aunque fuera su propia casa, incluso el día que salió huyendo junto a Nebulilla el sufrimiento no terminaba.
Un ligero golpe en la parte izquierda de su cintura que la sacó de su trance, su bolso se movía con violencia de un lado al otro por los movimientos bruscos del pequeño pokémon por el alboroto y en un abrir y cerrar de ojos, el cierre se abrió de golpe y forcejaba para salir.
—¡No Nebulilla, estate quieto! —susurró Lillie al asustado pokémon, cerrando el cierre con impaciencia.
—Yo pequeña niña escurridiza. ¿Acaso tu bolso tiene vida? ¡Con nosotros vendrás, defenderte no podrás! —En un descuido, no se percató que la rodearon un grupo de tres reclutas.
—¡Suéltenme! —bramó la chica, abrazando su bolso tapando al pequeño Cosmog.
Era el fin, se la llevarían junto a Nebulilla, todo había acabado.
La brisa helada que serpenteaba por su espalda junto a la mano que tiraba de ella con fuerza desapareció con un extraño calor que la acurruco, alejando el peso extra a su alrededor.
—¡Aléjense de ella, gamberros asquerosos! —dijo la voz de una chica frente a ella, junto a cachorro color negro.
—Quédate cerca de ella. —dijo Nash, con su fiel Zoroark frente a él.
—Eso no es necesario.
Unos pasos pesados se detuvieron al lado de Lillie.
—Te debo una por salvarla, Luna. —dijo Gary sobresaltado, bajándose del lomo del gran cuadrúpedo anaranjado.
—Fue buena idea no quitarle el ojo de encima —añadió Luna, mirando de reojo a la rubia, después a los reclutas frente a ella y finalmente con el rabillo del ojo, a la arena.
—¿Estás bien Lillie? —preguntaba Gary tomando sus hombros, un poco aturdida—. ¡¿Lillie?!
—Ga-Gary —masculló la chica al fin, aún abrazada a su bolso al chico junto a su Arcanine, sus ojos estaban ligeramente rojos cuando finalmente se abalanzó sobre él—. ¡Tenía mucho miedo!
—«¡Yo, ¿cómo llegaste? En la grada noroeste estabas, aunque volaras no lo lograbas!».
—¿Me están tomando por tonta? —gruño la chica, con una mirada puntiaguda—. Era extraño el comportamiento del personal del domo, y que los asistentes al evento fueran sustituidos por personas distintas, es obvio que alguien estaba detrás de todo eso. Aún así, no dije nada y los dejé hacer lo que quisieran. Decidí seguir sus pasos a través de las gradas, quería saber que pretendían y cuando los vi acercándose a Lillie, lo entendí. Nos hicieron separarnos, creyendo que teníamos el control y aprovecharon la irrupción de ese tal Equipo Rocket para llevársela.
«Pero eso no es todo —prosiguió la chica, cruzada de brazos—, esta no es la forma de operar del Equipo Skull. ¿Quiénes son y qué es lo que quieren con ella?».
—«¡Tonta, descerebrada, somos el equipo Skull, estrellas de los domos!».
—Hasta sus rimas son peores que las de ellos, no me vengan con eso, sin skulls —replicó la chica—. Ellos son tan tontos que no podrían planear algo como esto ni guiándonos. ¡Digan quienes son!
—Eso no importa —puntualizó Nash avanzando unos pasos por delante de Luna, notablemente enfadado—. Igual cuando los derrote los haré escupirlo, tengo mucho que preguntarles.
—Se los encargo —dijo Gary, tomando a Lillie por un brazo—. No te separes de mí, te llevaré con el Profesor Kukui.
—¡Pero Tierno…!
—Junto a Magnezone puede hacerse cargo de proteger la salida roja, tú eres mi prioridad ahora, no dejare que te lleven —dijo con firmeza—. ¡Sígueme!
Lillie sentía como la pared que ella misma había creado entre ambos, en vez de cemento, era azúcar en medio de la tormenta. La calidez que parecía provenir de una hoguera en su pecho la consumió por completo protegiéndola de congelarse, se expandía por todo su cuerpo en un cosquilleo, moviéndose junto al oscilante movimiento de las llamas.
—¡Gary… yo…!
—¡Después resolvemos eso —la cortó el chico—, démonos prisa!
—¡Recua de idiotas! —bramó M.
—Un plan perfecto… ¿qué puede salir mal? —agregó C, imitando la voz de M con el ceño fruncido.
—¡Silencio!
—Que bueno… a salvo. —suspiro aliviado Ash al verla junto a Gary.
—¡Aún no está a salvo iluso, tenemos que vencerlos a todos! —exclamó Yazir, viendo de reojo a Serena, aún en problemas.
—¡Entonces colabora y deja de atacarnos también! —sentenció el azabache, en un resoplido lleno de ira.
—¡¿No creen que se están relajando demasiado niños impertinentes?! —siseó M, su voz parecía provenir del fondo de su estomago—. Aunque tengan alguien inteligente entre ustedes, esto continua, nos la llevaremos y a ti también, Ash Ketchum.
—¡¿Ah sí? ¿Tú y que ejercito?! —inquirió el chico con valentía—. ¡Incluso son peores que el Equipo Rocket, están tan frustrados que los haya vencido que planean secuestrarme, no pienso ser el premio de Guzma!
—No te estoy pidiendo permiso —contestó la mujer cuando un Weavile salía de su segunda pokebola, desafiando al azabache—. Ahora comienza el segundo round.
—¡Druddigon, a pelear! —gritó A.
—¡Es hora Liepard! —exclamó B, arrojó su pokebola al aire con energía.
—¡Sal Manectric! —bramó C, arrojando hacia arriba su pokebola, imitando la forma de una media luna ascendiente.
—Son muy persistentes —gruño Paul, desviando la mirada de su Electirive hacia Yazir—. Nos atacas otra vez, y tendremos la final al mismo tiempo que luchamos contra ellas, porque te derrotare también.
—¡Si me siguen retrasando, voy a tener que…!
—¡Ya esta bien, juntos! —añadió Ash con vehemencia, si bien no le agradaba en lo más mínimo cooperar una vez más con Yazir—. ¡Rockruff yo te elijo, ataque de Lanzarrocas! —Weavile esquivó deslizándose por el suelo.
—¡Tyranitar, ataca con Roca Afilada! —ordenó Alain apuntando a Weavile, que esta vez no pudo esquivar el ataque, causándole un gran daño.
—¡Ya estoy harto de esto! ¡Garchomp, Enfado! —El pokémon mitad dragón, mitad tiburón, nadó a través de la tormenta de arena del Tyranitar de Alain, y golpeó con fuerza al Druddigon enemigo, que no solamente resistió su ataque, sino que le causo daño por su habilidad Piel Tosca.
—¡Te tengo —gritó C, apuntando a Garchomp con el dedo— Poder Oculto!
Manectric atacó con una pequeña bola de energía que congelaba el aire y las partículas de arena a su paso. Pero Garchomp, gracias a su habilidad, se la arregló para no perder de vista el ataque dirigido hacia él y esquivarlo a la misma velocidad con la que atacó. Yazir desvió la mirada y apuntándole directamente, su pokémon avanzaba como un toro para vengarse, hasta que fue interceptado por Weavile.
—¡Puño de Hielo!
Yazir abrió los ojos de par en par, era el fin, su pokémon iba a ser derrotado de un solo golpe.
—¡Electirive Golpe Cruzado! —Justo a tiempo, el gran pokémon apareció de la nada y evito por los pelos que golpeara, forzando a Weavile a retroceder—. Ten más cuidado perdedor, no siempre estaré para cubrirte.
—No pienso darte las gracias.
—Tampoco las estaba esperando.
—¡Liepard Pulso Umbrío! —gritó B apuntando al pokémon de Ash, quien lo esquivó de un salto.
—¡Manectric Rayo! —El pokémon de C atacó a Rockruff nuevamente, pero esta vez fue Electirive quien acudió en su ayuda, absorbiendo el ataque.
—Ahora te enseñaré el significado de ser rápido. ¡Electirive ataque de Giga Impacto!
—¡Druddigon Enfado!
Ambos pokémon cargaron con tal fuerza el uno al otro, que esparcieron la tormenta de arena en el campo de batalla hasta desaparecerla. La brisa acompañada de la onda de choque que parecía quebrar el aire con su paso, destruyó la red eléctrica que usaron para evitar su escape, algunos asientos y parte de las decoraciones de las entradas de los participantes. Garchomp, uso su ultima carga de Enfado contra Druddigon, venciéndolo, aunque fue interceptado nuevamente por el Weavile de M, finalmente cayendo derrotado al recibir de lleno el Puño Hielo.
—¡Maldición! —se oyó maldecir a Yazir, regresando a su pokémon derrotado a su pokebola—. ¡Allí voy Serena!
—¡Rockruff Golpe Bajo! —Weavile cayó derrotado en el suelo—. ¡Al menos puedes ayudarnos a terminar con estas!
—No lo necesitamos para terminar con esto, prepárense —dijo Alain, moviendo su brazo como si hiciera un corte horizontal con una hoja—. ¡Tyranitar Terremoto!
La ya dañada estructura de la arena por el ataque de Garchomp, se quebrajó como si estuviera hecha de galleta, concluyendo el combate contra las lideres del Equipo Skull.
—¡Ivysaur Hojas Navaja!
—¡Tus hojitas no pueden contra mis Golpes Furia! —bramó Meowth, saltando al aire.
—¡Luz Atactrueno! —ordenó Serena. Su ataque fue redirigido hacia la maquina del Equipo Rocket.
—¡Meowstic, usa Fuerza Psíquica! —gritó Miette.
Detuvo la descarga y ataco a Meowth evitando que rompiera las hojas. Braixen al fin fue liberada y recuperó su rama. Juntas, atacaron al mismo tiempo sobrecargando su invento, destruyéndolo. Justo antes de que las chicas pudieran seguir luchando, Yazir llego y se puso frente a Serena.
—¡No dejare que se le acerquen nunca, malditas bestias! —rugió Yazir con furia, dejando salir a su Aggron—. ¡Cabeza de Hierro!
—¡Wobbuffet Contraataque! —El pokémon se interpuso entre su entrenadora y Aggron, pero se vio superado por la fuerza de su enemigo, que los atacaba con fiereza.
—¡Luz, ataca con…!
—¡Aún no termino, Roca Afilada!
El ataque golpeó a sus pokémon y al Equipo Rocket, juntándolos en un solo lugar.
—¡¿Les gusta eso?! ¡Aggron Cabeza de Hierro!
—¡Atactrueno!
Jessie, James y Meowth dieron un chillido de dolor cuando recibieron la descarga de Luz, seguido del golpe de Aggron que los mando a volar fuera del Domo.
—¡¿Estas bien Serena? ¿Te hicieron algo?!
—Olvídate de eso. ¿Por qué los atacaste de esa manera tan cruel?
—Porque querían hacerte daño, por eso…
De repente escucharon un petardo que hizo temblar el suelo, seguido de una luz brillante que baño el lugar por completo; era tan brillante, que obligó a taparse los ojos a todos los presentes, impidiendo cualquier acción. Alcanzaron a oír un motor por encima de ellos que arrojaba un objeto pesado seguido al retumbar de los pasos de varias personas dirigiéndose a ese lugar. Para cuando recuperaron la visión, el Equipo Skull había desaparecido
Pasados unos segundos, las puertas del domo se abrieron de golpe con ayuda de los Machamp y la multitud salió corriendo del Domo buscando fuera a sus familiares. Una vez terminaron de salir, la Oficial Jenny y la policía llegaron a la escena. Al ver el estado del lugar, se pusieron tan blancos como el papel.
—¡Qué rayos paso aquí, quién va a pagar por los daños causados —bramó la Oficial, sus cabellos se alborotaban con las manos en la cabeza—, me van a despedir por esto!
—Tranquila Jenny. Ash Ketchum y Lillie estuvieron a punto de ser secuestrados por el Equipo Skull, no hicimos más que defendernos. Iré a la estación como testigo para explicar lo ocurrido. —dijo Kukui.
—Entonces acompáñeme. —agregó con voz cansada, definitivamente no era su día.
—¡¿Qué pasará con la final?! —bramó Ash notablemente angustiado, aún tenía que derrotar a Yazir, y sin su Garchomp, la tendría más fácil.
—¡No es momento para eso Ash, es obvio que se canceló —lo regañó Kukui enérgicamente—. Los asistentes huyeron, el edificio sufrió graves daños a su infraestructura y casi se llevan a Lillie!
—Tiene razón Ash, no seas majadero. —lo regañó Serena, no quedándole más remedio que callarse.
—Nosotros también podemos ayudarle a aclarar este asunto —dijo Red, trayendo consigo a los tres reclutas que fueron vencidos—, estos tres están dispuestos a hablar. Ustedes niños, pelearon muy bien. ¿Cierto Palmer?
—Solo por esta vez, voy a darte la razón.
—¡Papá! ¿Qué haces aquí? —pregunto Barry al ver a Palmer acercándose.
—Decidí ver tu inicio en esta región, y debo decir que estoy impresionado. Aunque a decir verdad, no me agrada que te involucres en esta clase de situaciones.
—¡Momento! —dijo Gary—. ¿Palmer? ¿El mismo de la Torre de Batalla de Sinnoh?
—Sí, el mismo, pero eso es lo de menos —señaló el rubio de forma desinteresada. Kiawe, Lillie y Lana, por otro lado, sus ojos casi se salen de sus órbitas—. Hola Ash, ha pasado algún tiempo, te has vuelto muy fuerte, ese Greninja es muy interesante.
—Sí… bueno… gracias.
—Sin embargo, puede ser aún más fuerte…
—¿Lo conoces? —preguntaron los chicos de Alola y Kalos al azabache, interrumpiéndolo.
—Sí, luchamos un amistoso en Sinnoh, pero perdí.
—¡Peleaste contra uno de los mejores entrenadores del mundo, es una hazaña resistir una ronda contra él! —exclamó Kiawe, por primera vez desde que lo conocía, Ash veía estrellitas en sus ojos, parecía una fan enamorada.
—Me halagas niño, pero los hay aun mejores que yo, quién sabe si hay alguno en esta región. —dijo Palmer, ocultando la expresión de su rostro lo mejor que pudo, después de recibir una punzada por parte de Red en la espalda.
—Usted lo ha dicho, quién sabe —añadió.
—Profesor, creo que Ash y yo deberíamos acompañarlos…
—No Lillie, quédate en el Centro Pokémon con los demás y no salgas de allí.
Esa noche, en Paraíso Æther…
La brisa helada llegaba hasta los huesos de las cuatro comandantes y los reclutas tras ellas, aun cubiertos con abrigos de color rojo y blanco, evitando las miradas curiosas de los trabajadores de la Fundación mientras atravesaban el gran salón de la planta, tan blanco y pulcro que parecía hecho de mármol, como si nunca hubieran caminado sobre el.
Salieron hasta otro extremo, en dirección a la enorme mansión de cuatro pisos de Lusamine y pasaron a través de la gran puerta de madera blanca, no tenía ni siquiera una mota de polvo, completamente perfecta. Las luces iluminan la gran lámpara hecha de vidrio, daba la impresión que eran lágrimas brillantes. Escucharon el eco de pasos secos y pesados de alguien que bajaba las escaleras del segundo piso, con lentitud. Hubo un largo e incómodo silencio, igual que los condenados esperando su sentencia. Bastó un gesto de su mano para que lo siguieran hasta una habitación del tercer piso en el ala Oeste.
—Debo decir que estoy impresionado —comenzó hablando tranquilamente al cerrar la puerta tras de si y tomando asiento detrás del escritorio de vidrio templado—, las envíe juntas para que nada de esto pasara, y miren… pasó. Tiempo y preparación para nada. No una, ni dos, sino tres veces…
Silencio, ninguna dijo nada.
—Lo bueno es que nuestro nombre no está en este monumental desastre…
—Fue tu culpa por no haberlo previsto, necesitábamos más hombres. —agregó Amapola señalando a Melia.
—Yo no hubiera cometido ese error. —suspiró Begonia, llevándose una mano a la frente.
—¡No es momento para pelear por esa estupidez otra vez! —dijo Caléndula enfadada.
—¡Silencio! —bramó Xerosic, Melia cerró la boca para no protestar—. ¿No lo comprenden cierto? Esa niña es la clave de toda la operación que está montando Lusamine en Paraíso Æther.
—Lo sabemos —dijo Melia, su tono de su voz estaba por debajo de Xerosic—, nuestra misión era secuestrar a Lillie y usarla para chantajear a esa mujer y acabar con ella junto con Giovanni y los Skull. Pero fue imposible.
—¿Ni siquiera pudieron traerme a Ash Ketchum? —destacó, cada vez más enojado.
—Los mocosos de Kalos .—señaló Amapola.
—Sí —aseveró Begonia, colocándose sus característicos lentes verdes—. Los mismos que se interpusieron en nuestro camino al momento de obtener el control de Zygarde, inclusive Alain estaba allí. Y no solo ellos, otro grupo desconocido estaba con ellos.
—¡Pero que diablos! ¡¿Y como diantres no sabemos que están en Alola?!
—Supongo que debemos informar sobre ellos. —supuso Melia, colocándose sus lentes azules.
—Por supuesto que no —dijo Xerosic con dureza, si alguien hubiera estado frente a él, las palabras hubieran golpeado su pecho—, mantengamos esto entre nosotros por el momento, esta información tiene mucho valor.
—Una cosa más —dijo Caléndula, cruzando los brazos en su silla mirando a través de sus lentes a su líder—. El Equipo Rocket apareció en el Domo Royale también, y atacaron a Serena y el grupo de Artistas Pokémon de Kalos. De seguro Giovanni los envió y la información sobre ellos se filtrará.
—Si preguntan, no tendremos más remedió que contarles todo para mantener la alianza, por ahora… —El sonido del teléfono indicando una llamada interna dentro de la mansión lo interrumpió, se acercó para cogerlo—. ¿Sí…? Entiendo, ya vamos —colgó—, terminen de quitarse esas ropas, tenemos reunión en la sala de conferencias.
—¿Qué pasa ahora? —preguntó Caléndula.
—Más molestias...
En la sala de conferencias…
—¡Perfecto, buen trabajo, lleven la carga al barco del chico, cuando salga de la reunión la llevamos a Ula'Ula! —exclamó Guzma, con una sonrisa malévola, colgando el teléfono de la mansión—. ¡Al fin algo sale bien!
—No muchas cosas suelen alegrarte así… —masculló Plumeria, mirándolo de reojo tomando de su taza de Tapu Cocoa.
—¡Tenemos un baúl lleno, no queda ni uno solo de esos en toda Alola, eso es lo que hay que hacer cuando se trata de venganza! —enfatizó el líder del Equipo Skull, casi saltaba de la alegría—. ¡Oye tú, mayordomo, tráeme otra orden de Tapu Cocoa!
El hombre, con una cara larga después de servir unas treinta tazas, se disponía a salir de la habitación, cuando se topo con cuatro individuos, dos hombres y dos mujeres que obstruían su paso.
—Perfecto, ya que está aquí, voy a ordenar de una vez.
—¿Por qué rayos tuvimos que venir a la isla más caliente de este mundo?
—Al menos tienen buen servicio, a diferencia de la cárcel.
—Ya tengo ganas de ver a ese barril andante de Xerosic, no lo veo desde la Academia de Ciencias de Kanto.
Continuará…
Notas de los autores:
Buenas buenas mis queridos lectores, seguidores y amigos, espero estén disfrutando su verano... o su invierno XD.
¿Cómo están? :D
Yo voy a decirles que bien... para no entrar en demasiados detalles, siempre hay que decir que estamos bien aunque no sea del todo cierto, a ver si lo bueno se pega :).
Les entregué el capítulo 56. ¿Qué tal les pareció?
Aunque comencé a hacerlo el día después de subir, se me complicó el poder escribir /
Este capítulo marca el final del Domo Royale, así que los que querían ver el encuentro de Ash y deseaban que venciera a Yazir... se quedaran con las ganas .
Sé que estuvo algo largo por el exceso de peleas... es algo en lo que se va a trabajar para no sobresaturar la historia de puras batallas y, la isla Akala ya casi termina por así decirlo, como Guzma ya adelantó.
Hablando del Equipo Skull... ¿En serio creyeron que esto fue planeado por ellos? XD, muy pocos se dieron cuenta que realmente era el Equipo Científico del Equipo Flare. Y eso fue culpa mía por no pensar el nombre de pandilla desde antes /.
El Equipo Galaxia sin Cyrus es raro, lo sé... pero por algo lo hice, no creen .
Como siempre amigos, no se olviden darle a la estrellita y dejar sus comentarios, reviews, impresiones y cosas que les hayan llamado la atención, o relleno XD, me encanta leerlos :3.
A partir de ahora, comenzamos a trabajar en el 57, para que no digan que me tardo demasiado :). Hasta la próxima amigos, pasen buen día xp
