Prólogo

El viento soplaba, no con mucha fuerza, pero sí la suficiente para mover las hélices de los molinos que se ubicaban en el pequeño pueblo, era una humilde y olvidada comunidad rural de la región de Kanto, Masara Town. Un lugar alejado de las grandes ciudades como Tamamushi City, donde pareciera que el tiempo no avanzara y la tranquilidad del campo parecía absorber todo rastro de contaminación, un lugar casi perfecto para interactuar con la naturaleza.

Hacia el lado más cercano al sur, se encontraba el laboratorio del famosísimo profesor Samuel Oak. Sin lugar a dudas, se trataba del edificio más notable de los alrededores. Y detrás del mismo una gran cantidad de hectáreas que guarecían a una infinidad de especies de criaturas sorprendentes.

El profesor era reconocido como una de las principales eminencias intelectuales en el mundo Pokémon, seguramente te preguntarás qué es un Pokémon, bueno este mundo se encuentra lleno de estas grandiosas criaturas que reformularán tu visión de la realidad. Los puedes hallar en todas partes, en los pastizales y pequeños riachuelos que rodean al pueblo, las montañas y montes que se encuentran al norte de la región, incluso en los grandes bloques de espacio marino al sur; el cielo tampoco se libra su presencia, ya que pueden, incluso, volar más alto que los rascacielos de Yamabuki City.

El poder que poseen estas criaturas es asombrosamente increíble, casi tanto como asombrosa fue su inexplicable aparición de un momento a otro, diferentes culturas y civilizaciones tuvieron que adaptarse a su sorpresiva presencia. De esta manera, Pokémon y humanos coexisten desde un tiempo tan antiguo que podría remontarse a incluso el origen de los tiempos. Está entredicho que esta relación ha permitido el desarrollo de ambos. Con un mundo con el que criaturas que pueden usar las fuerzas de la naturaleza a su favor, realmente conocerlas es necesario para la existencia del ser humano. Ya que, aunque la relación entre ambas especies es, por lo general, muy buena, siempre existen excepciones.

Es por ello que el profesor Oak es tan querido por personas de todo el mundo. Y también el motivo por el que la gente sospeche del que haya resignado sus investigaciones de campo a un lugar tan lejano como el remoto "Pueblo Paleta". Sin embargo, para que los eventos que se llevarán a cabo sucedan, su presencia es indispensable. Quizás muchos lo vean como la gran eminencia intelectual, quizás otros lo conozcan por su gran lírica en los haikus que componía, otros por su programa radial, pero los más fanáticos del deporte predominante lo recuerdan como el Campeón de la región que fue en su mejor momento. A pesar de todos esos logros que ensalzan su figura, solo un grupo selecto podría en él apreciar a la ausente figura paterna que tan necesaria es para todos los seres humanos en su formación. Y ese es el caso de nuestro protagonista, Satoshi.

Satoshi Katsumoto, Ash para los amigos, que, dicho sea de paso, no tenía, era un niño de seis años, cabello azabache y algo pequeño para su edad, muy travieso y alegre, aunque también muy solitario, pasa sus días la pequeña escuela del pueblo, a la cual asistía, a su pesar, de lunes a viernes. Solo los fines de semana tenía permitido hacer algo que él realmente apreciaba, ir al laboratorio del profesor Oak. Su madre, Hanako, era la dueña de la taberna local por lo que todo el pueblo la conocía y también conocida era la buena relación que sostenía ella con el buen profesor, el cual de muy buena gana aceptaba que Satoshi jugara con los Pokémon que tenía en el rancho.

El Profesor solía contarle historias al pequeño Satoshi, una de las favoritas del infante era sin duda la historia del poderoso entrenador que consiguió cambiar el nombre del pueblo. -Verás, Satoshi, antes de que nuestro hogar tuviera el nombre por el que lo conoces, se llamaba Mashiro Town, blanco como el lienzo de una pintura que está por ser coloreada- El niño escuchaba atentamente cada vez que el profesor le contaba la historia- Y el artista que le dio color a este blanco lienzo fue mi abuelo, Masara Oak, tan grande fue su hazaña que alguien propuso cambiar el nombre del pueblo por el suyo.

El pequeño azabache solo podía preguntarse qué clase hazañas tan asombrosas podría realizar una sola persona para que un pueblo decidiera cambiar su identidad y se le identificara con un nombre diferente - ¿Por qué Masara-san era tan querido qué nadie se opuso a un cambio de nombre? ¿Era tan fuerte? -En su inocencia, el infante recordaba como los visitantes de la taberna de su madre solían asociar la fuerza con el reconocimiento y el mérito, por lo cual, no era de extrañar que tuviera una idea acerca de lo que implicaba ser reconocido y querido, y las relacionara inmediatamente con la fuerza de la persona.

Las risas del profesor no se hicieron esperar- Jajaja, sí era alguien increíblemente fuerte, al punto que consiguió estar dentro del TOP 100 de los mejores entrenadores Pokémon del mundo- Comentaba con nostalgia. -Le dio visibilidad a Mashiro y le hizo recordar al mundo que la fuerza puede presentarse hasta en las formas más inesperadas. Y que no importa de dónde vengas, sino cual es la meta a la cual apuntas y que con la determinación e inteligencia suficientes nada es imposible, incluso batirse ante los grandes. Tal como un héroe -El tono solemne, que claramente denotaba el orgullo de quien hablaba más como nieto que como investigador, solo consiguió sacar brillo de los ojos de Satoshi. Él también quería ser así de querido y reconocido- Yo también quiero ser un héroe -pensaba para sí mismo. -Sin embargo, ¿Cómo me vuelvo uno?

Fue desde entonces que el responder esa pregunta fue el eje de sus pequeños momentos de reflexión, y también el punto de no retorno de la más grande hazaña lograda por un lugareño de la ahora yo no olvidada Masara Town


¿Qué tal, gente? Aquí Dark LucraX con un proyecto muy ambicioso, solo espero que el formato lo resista. Cómo habrán leído este es un intento de reinventar la historia de Satoshi desde el inicio. Ya estando a puertas del final de su saga, hay cosas que considero que podrían haberse hecho si Pokémon no fuera un Kodomo.

Entre ellas tener un desarrollo de personaje más complejo para Satoshi. Como habrán podido notar estoy utilizando los nombres japoneses de los personajes, lo cual solo usaré para los lugares y personajes humanos, los Pokémon conservarán sus nombres occidentales.

Sé que hay reinvenciones muy buenas como las de Fanatic LA Guy o La interpretación de Ember29, aquí les presento la mía, la cual comenzará con un especial énfasis en el origen del personaje que considero que es una de las cosas que más me hubiera gustado se desarrollara, más allá de su personalidad positiva y alegre. Más allá de eso, habrá algunos cambios importantes en su desarrollo, incluyendo una variación en el orden de viaje por las regiones, compañeros y rivales. (Tal vez en la composición de los equipos también). Y por si se lo preguntan, sí ya tengo una idea general de lo que deseo escribir, solamente faltaría plasmarlo en letras.

Siéntanse libres de opinar al respecto y comentar cualquier sugerencia o corrección, que estaré siempre atento. Nos leemos pronto y se me cuidan,

Dark LucraX