Capítulo 57

La noche después del ataque al Domo Royale, el grupo regresó al centro pokémon mientras Kukui, Palmer y los entrenadores Red y Blue de incógnito, rendían declaración para esclarecer los hechos.

Varios kilómetros mar adentro en Paraíso Æther, la llegada del Equipo Galaxia solo reforzó la posición de los villanos, dando nacimiento a una nueva organización, en aras a su objetivo.


Cercanías de la Mansión de Lusamine…

Gladio avanzaba en la oscuridad aquella noche fría y húmeda, dispuesto a infiltrarse en lo que fue su hogar por muchos años, solo acompañado por el ruido de sus pisadas sobre el suelo mojado, la tenuidad de las luces y sus oscuras ropas le permitieron pasar inadvertido, para su buena suerte. Si algo podía agradecer de su niñez, era el haber explorado todo Paraíso Æther junto a la pequeña Lillie. Conocer los terrenos incluso con los ojos cerrados, le permitía moverse con la misma rapidez y fluidez de un lobo en una montaña helada.

Avanzó por el punto ciego de las cámaras de seguridad hacia un pequeño matorral artificial, ocultando una rejilla de ventilación en el ala este de la mansión. Se arrastró hasta llegar al sótano y de allí se dirigió al gran salón, atento por si Hobbes, el mayordomo, apareciese. Subió de tres en tres los escalones del segundo piso, resistiendo el impulso de entrar en el dormitorio de Lillie y al suyo propio.

—¡Maldito viejo ignorante! —Se detuvo en seco frente una de las habitaciones. Sacó un pequeño micrófono extensible construido por el mismo y lo deslizo debajo de la puerta.

—Déjenos hacer un segundo intento. —dijo Amapola tratando de calmar a su líder.

—¡No haremos absolutamente nada! Suficiente riesgo fue tomar el domo de batallas e intentar llevarnos a Ketchum y la hija de esa vieja zorra de Lusamine —El rubio apretó con fuerza el micrófono sobre su oreja, a la mención de Lillie—. Ya tengo un plan infalible. Ash y los suyos nos ayudaran en nuestro cometido, quieran o no.

Se levantó suavemente y siguió su camino, pero casi olvida ser sigiloso cuando sintió una punzada en su sien por la ira. A unos cuantos metros escuchó otra conversación.

—Alguien tenía que decírselo de frente, Giovanni solo es un gánster de cuarta. —Escuchó una jovial y suave voz masculina, aunque llegó a inquietarse, la excesiva calma con la que hablaba ese hombre no era normal.

—Pude reírme en la cara de Xerosic y no desde mi celda. Eso no tiene precio.

—Pensé que no tenía sentido del humor profesor. —dijo una mujer. Escuchó pasos alrededor de la habitación.

—Una vez logremos obtener el poder de los Ultra Entes y rescatemos a nuestro líder, habremos ganado esta batalla. Y cuando los arrojemos al ultra umbral, este universo también nos pertenecerá.

Continuó su trayecto al despacho de Lusamine, sintió un veneno ardiente subiera hasta su garganta, recordando la razón de su huida y mirar la pokebola de Código Cero. Su madre creó un asesino de Ultra Entes como su plan de reserva; así decidió llevárselo consigo ante la retorcida intención de la Fundación y adoptó como responsabilidad el entrenarlo, cuidarlo y darle un hogar, pues todos son iguales sin importar si son creados o fuesen naturales.

Se llevo una sorpresa cuando le pusieron un objeto punzante en su cuello antes de poder escuchar otra conversación.

—Si gritas, morirás desangrado. —le dijo fríamente una mujer al oído, obligándole a ponerse de pie. Sentía la picazón y el cosquilleo, descender muy cerca de su garganta.

—Eres inteligente, demasiado para ser otra más de estos mequetrefes, señorita.

—¡Calla! Vi como burlabas la seguridad. ¿Quién rayos eres? —preguntó, aumentando la fuerza de su agarre—. ¡Responde si no quieres ser degollado!

—No serias capaz. —respondió Gladio con total tranquilidad.

—¡Ah sí! ¡¿Y qué te hace pensar eso?! —preguntó entre dientes, reteniéndolo con mayor fuerza.

—Porque si realmente fueras una asesina, ya habrías acabado conmigo. Y créeme, no te arrepentirás de no haberlo hecho, yo puedo ayudarte.

—Eso lo decido yo, renacuajo. ¡Andando, vamos! —ordenó Liliana empujándole.


Liliana se detuvo y tocó tres veces la puerta de la habitación de Giovanni, acompañada de Jessie, James y Meowth. Dentro, también estaban Domino y Atlas.

—Seguimos mi brillante plan y entramos al domo como nos pidió. —comentó Meowth con su aguda voz felina, dándose importancia.

—Y aun así fracasaron de manera miserable. —señaló Domino.

—Había alguien más que no conocemos. No fue nuestra culpa. —se quejó Jessie. Las heridas que recibió aún dolían, ni siquiera intentó golpear a Meowth por su comentario.

—Parece tener un especial odio por nosotros. Aún me duele existir. —comentó James llorando de manera dramática, esto hizo a Giovanni empezara a molestarse.

—Yazir, ya sé quién es ahórrenselo —Liliana se quedó muda, solo se oía el ronroneo de Persian mientras lo acariciaba. Meowth le hubiera mirado con odio, sino fuera por el temor al mirar el brillo en los ojos de su jefe—. ¿Notaron algo extraño?

—Los bobos involucrados en el incidente de Kalos también están en esta región. Incluida la princesita Serena, está viajando nuevamente con el bobo del Pikachu.

—¿De nuevo? ¿Ella no es de aquí?

—No ella es de Kalos, en aquel entonces viajaban junto a otros dos mocosos. Y por lo que parece, ese chico nuevo también es muy unido a ella.

Giovanni se puso de pie alarmando a todos con su sonrisa. Ahora todo encajaba como una perfecta sinfonía de las que tanto le gustaba disfrutar. Caminó hasta el pequeño bar instalado para él, sirviéndose su licor preferido y disfrutando su momento de gloria. Una poderosa y omnipotente fuerza fluía por todo su cuerpo, reuniendo el aire de la habitación a su alrededor, pues el poder era él, y todos harían su voluntad a partir de ese momento.

—¿Señor Giovanni? —lo interrumpió Atlas.

—Al fin hicieron algo útil ustedes tres. —señaló su líder, provocándoles regocijo. Liliana por otro lado, se le hizo un fuerte nudo en la garganta.

—Una cosa más jefe. Los raperitos del Equipo Skull aparecieron en el domo, y por lo que vimos, trataron de llevarse a Ash y a una tonta que también le acompaña, una tal Lillie. —mencionó James, aún convaleciente.

—¡Se supone que están haciendo un encargo para Guzma en Ula'Ula, eso dijeron mis espías! —puntualizó Atlas con vehemencia.

—O tenemos un infiltrado. —señaló Domino, dirigiéndole una mirada a Liliana. Ella contuvo el aliento.

—Solo los jefes conocían esa información, el traidor está entre ellos. Domino mantelos vigilados, no queremos sorpresas, Liliana se encargará de investigar a nuestro personal solo por si las dudas. Atlas, quiero línea directa con la sede de Jotho, vamos a necesitarlos a ellos. En cuanto a ustedes, digan todo lo que saben de Serena y el viaje de Ash en la región Kalos.


Horas después, en el Centro Pokémon…

—Contesta de una maldita vez, Liliana. —gruñó Yazir en su habitación, tenía el holomisor en la oreja derecha.

Ya todos se encontraban dormidos, pero el seguía enfadado sosteniendo abierto el dije de su collar. La R en las ropas de esos agentes no hizo más que sacarlo de sus casillas, solo los atacó para descargar su ira contra ellos. Su odio por Giovanni no hizo más que acrecentarse, incluso contra el mismo Ash, quien prefirió enfrentarse a los cuatro comandantes skull en lugar de pensar en la seguridad de Serena.

—¡¿Se puede saber a qué diablos estamos jugando?! —gritó Yazir cuando finalmente le atendió.

—¡Cállate! ¡Eres un idiota Yazir! —chilló la chica, lo único que quería era golpearlo a través del parlante—. No puedo creer tu estupidez, ya te tienen ubicado y todo es por tu culpa, arruinaste todo por una cara bonita

—¡No eres nadie para reprocharme! ¡Tú no me advertiste precisamente sobre el ataque del Equipo Skull! —exclamó Yazir furioso a mas no poder, su carta de ventaja ante ese grupo de maniacos era ella y le había fallado.

—Nos traicionaron, alguien envió esos reclutas reclutas y no fue Guzma, pero eso no es lo grave si comparamos. ¡Ya saben sobre ti y el viaje de Serena con el renacuajo de Ash por Kalos! ¿Lo captas?!

—¡¿Cómo diablos se enteraron?! —preguntó cada vez más molesto. Podía sentir su cabeza palpitar.

—¡Los tres idiotas que venciste en el domo lo acaban de informar a Giovanni!

—¿Cómo? Un momento… ¿Xerosic no había informado sobre ella al grupo?

—Ahora que lo mencionas… no mencionó ese detalle en ninguna de las reuniones, que extraño…

—¡Lo importante es que no sepan mi relación con ella! —dijo Yazir apretando los puños—. Si Giovanni lo sospechase y envía a sus matones, se los regresaré en bolsas.

—¡Deja de lanzar amenazas vacías que no solucionan nada! —exclamó la chica, respiró hondo para intentar calmarse—. Escúchame bien Yazir, tienes que desaparecer. Debes ir a Ula'Ula y ponerte en contacto con Nanu, el contacto de Locker y Anabel. Ya vienen para acá y no hay tiempo para sentimentalismos, esa chica ya estuvo en el incidente del Equipo Flare, puede defenderse…

—¡No me pidas eso, no voy a dejarla a su suerte con ese debilucho!

—¡Mira, es eso o la misión! La podremos salvar si acabamos con esto, basta con que comentan un error y los capturaremos.

—Lo dices como si él fuera un ángel. ¡No compares a Giovanni con Lysandre! —se exaspero el chico molesto al ver la foto con sus papas.

—¡Si no lo haces Giovanni habrá ganado y lo sabes! —señaló con vehemencia, sus ojos de lavanda se ennegrecieron, entregada a la ira habló en un tono de voz tan gélido que a Yazir se le erizaron los vellos de la nuca—. Tienes hasta mañana en la noche para irte de allí, y como revise la señal de tu GPS y la hayas apagado o sigas en Akala… ¡TE JURO QUE TE ARREPENTIRAS!

Yazir puso su holomisor sobre la mesilla de noche y cogió el teléfono de su habitación.

—¿Servicio a la habitación?

—Sí. Necesito que suban por favor, un jarrón se rompió por accidente. —dijo para luego colgar.

Luego de eso, tomó el pequeño jarrón adornado de rojo y blanco arrojándolo al suelo con todas sus fuerzas.


Tejado de la Comisaría, Avenida Royale…

—¿Crees que estén con ellos? —preguntó Blue quitándose la capucha, perdido en sus pensamientos.

—Si Jenny dijo la verdad, deben ser impostores. —contestó Red muy serio, recostado sobre una pared.

Ocultó su rostro al igual que Blue cuando escuchó la puerta abriéndose. Era Mighty Mask.

—Un científico debe abrir su mente a las posibilidades y prestar atención a los detalles, no tiene caso que se escondan, primos. —dijo quitándose su máscara. Ellos hicieron lo mismo—. Incluso hoy, se cuenta la historia del legendario grupo de entrenadores que salió de viaje por el mundo pokémon, un modelo que ha llegado a día de hoy, conocidos como los Poseedores de la Pokédex. Entre ellos Red el Luchador y Blue el Entrenador, considerados por muchos los más fuertes de la historia. Yo… yo… aún no puedo creer que estoy ante su presencia por segunda vez. ¡Nunca había estado tan feliz de seguir vivo!

—Poseedor de la Pokédex… que nostalgia me da ese nombre.

—¿Alguien más sabe que estamos aquí? —preguntó Red.

—¡N… no, nadie más! —respondió el científico, tratando de controlar su emoción.

—Mejor así. —dijo con dureza.

—¡Pe-pensé que ninguno respondería la petición de ser líderes de planta en el árbol de batallas!

—No estamos aquí por eso —replicó Blue con tranquilidad, mirándole de reojo—. Solo estamos descansando un poco de nuestras obligaciones. Hiciste un buen trabajo construyendo la primera liga de esta región, siempre dije que en este lugar se desperdiciaba el talento.

—«¡Blue me está felicitando… ya puedo morir en paz!» —pensó Kukui, había logrado uno de sus sueños de la niñez—. Bueno… Ash y sus amigos son entrenadores competentes, cualquiera de ellos puede ganar. Aunque quien sabe… tal vez algún primo de Alola tenga la victoria. ¿Usted que opina? —preguntó a Red.

El hombre avanzó unos cuantos pasos tomando una de sus pokebolas.

—Que son un buen grupo de amigos. —respondió mostrando una pequeña sonrisa.

Blue le imitó, parecían dispuestos a arrojarlas directamente al aire como si fueran a saltar.

—Ya es hora de irnos. Lo que pase en esa liga o lo que vayas a enseñarle a esos chicos, hazlo bien Kukui —se despidió Blue—. Si continúan luchando así, no creo que tengan problemas.

Dicho eso, arrojaron sus pokebolas al aire y desaparecieron en un par de pokémon voladores en un abrir y cerrar de ojos.

—No han cambiado nada. Siempre con sus salidas dramáticas —replicó Palmer, también tomando una pokebola y llamando a su Dragonite—. También debo marcharme Kukui. Espero nuestra declaración haya servido de algo.

Sin más, montó a su confiable pokémon y desapareció hacia el oeste dejando un rastro blanco en forma de disco tras de sí. Sin duda prueba de que volaba a la velocidad del sonido.


Al día siguiente…

La luz inundó el ambiente en el cuarto de Serena y Lillie, y hubiera sido alegre de no ser por el hecho que una de ellas no se encontraba de ánimo.

A su mente no le bastó con no dejarla dormir sintiendo como todo se movía a su alrededor, sino que seguía insistiendo en recordarle el motivo, un Ash con un comportamiento que jamás pensó ver él. Y también en Yazir, cuando atacó con tal brutalidad al Equipo Rocket, como si realmente quisiera matarlos. Sentía como el aliento se lo halaran desde su garganta al recordarlo, por primera vez tuvo miedo de él y sus cambios, cada vez se alejaba más de aquel niño que conoció y abandonó Pueblo Boceto. Por extraño que pudiera parecer, se preocupo por la vida de los integrantes del Equipo Rocket, aunque fueran una molestia.

—Serena, ¿te encuentras bien? —preguntó la rubia preocupada cuando la vio preparar sus cosas para el concurso pokémon—. Estás distante.

—Es… sobre Ash… y lo que pasó ayer. —soltó Serena en un bostezo.

—Dale un poco de tiempo. —comentó la rubia sacando sus cosas para prepararse.

—Esta vez es difícil… Ash tocó un tema muy sensible. —gruñó, desviando la mirada molesta.

—¿Sensible? ¿Él lo sabe? —preguntó Lillie—. Si lo hablan es posible que todo se aclare. ¿No te parece una pena pelear por algo como eso?

—Es como lo tuyo con Gary.

—¡Oye, eso no es lo mismo! —replicó ella, mirándola con seriedad—. Gladio es mi hermano, y no es como él cree que es.

—Lo mismo digo yo. Yazir es como si fuera mi hermano, y no puedo dejarle solo. No te digo que no quiera arreglarlo, pero…

—Serena ¿estas lista? —se escucho alguien detrás de la puerta, era Yazir.

—En eso estoy, espera unos minutos.

Soltó un suspiro y solo se recargo en la pared a un lado de la puerta, una sonrisa de nostalgia se le dibujo al recordar como tenia que esperar por Serena cada vez que iban a salir en Pueblo Boceto.

—Démonos prisa —dijo cuando salieron de la habitación—. ¿Vendrás con nosotros Lillie?

—Bueno… perdóname Serena, pero tengo un asunto que atender y no podré ir —dijo Lillie con una sonrisa amable. La peli miel solo la vio de reojo—. Anda perdóname ¿Sí? —Mostró su gran sonrisa llena de ternura, además de sus grandes ojos esmeraldinos.

—¡Tranquila solo jugaba contigo! —dijo abrazándole, no podía enojarse con ella, aunque quisiese.

Los tres salieron del centro pokémon seguidos por Luz, preparándose para el concurso pokémon haciendo un par de saltos en el trayecto. En la puerta se encontraron con Nash y Luna. Ambos se despidieron y dijeron que su próximo destino era la isla Ula'Ula, deseándole suerte en su concurso pokémon —Luna solo le dirigió un gesto de apoyo con su mano, sin esforzarse por sonreír demasiado—. Lillie, se despidió y cogió hacia la ruta seis.

—Serena, ¿sabes dónde está Ash?

—¿Y ese interés tan repentino? —preguntó arqueando una ceja.

—Nada, solo es raro que no este con nosotros, en especial porque el concurso empieza en unos minutos.

—Hmm… —Serena lo analizó dubitativa, casi asombrada, se tomaba muy bien la escena de ayer—, lo más seguro es que se adelanto. —sugirió la peli miel alzando el dedo índice.

—Lo encontraremos allí seguro.

—¡Claro! Pero Yazir… por favor… no pelees por lo sucedido ayer. ¿Sí? ¿Por mí?

—Como digas.

Minutos después, llegaron al complejo donde ocurriría el concurso pokémon, unas tres calles más allá del Domo Royale. El edificio, cuyas paredes eran de un tono rojizo, era ovalado y estaba rodeado de frondosos robles palo de rosa que le parecieron hermosos, de unos quince metros de alto, y la elegancia y delicadeza de sus flores, alegraba el entorno. Mariposas de un color azul celeste muy brillante adornaban las paredes, y parecían revolotear a través de los arbustos, cada uno con una forma diferente. Uno de ellos parecía un extraño pokémon volador con una florecilla sobre el extremo izquierdo de su cabeza, además de vestir un bufanda en su cuello; a su izquierda, lo que reconoció como una pequeña sirena que lleva corales de rosas blancas, y un ave hecha de lo que reconoció como rosas damascena, puesta de forma elegante con abanicos en sus alas, como si tuviera manos. Parecían estar en medio de un número de exhibición, hasta llegar a una pokebola hecha de flores en ambos extremos de la entrada principal. Allí se encontraban Zoey y Kenny, saludándoles alegremente.

—¿Lista para participar? —preguntó la chica.

—¡Claro que sí! —respondió Serena—. ¿Dónde están Shauna, Miette, Tierno y Trevor?

—Se adelantaron a Ula'Ula, te desean mucha suerte —respondió la pelirroja Zoey—. Ya estoy ansiosa por verte participar. Dawn nos habló bien de ti.

Entraron y siguieron con su platica sobre las anécdotas de Serena en Hoenn junto a Dawn. Al echar un vistazo al salón principal durante el proceso de inscripción, se percató de que Ash no estaba en ninguna parte.

—Zoey, ¿viste a Ash y a los demás por aquí? —preguntó Serena con desanimo en su voz.

—No, solo a Barry, Paul y Nando, pero seguro ya estará sentado en las gradas.

—Oye Serena, buena suerte. Te estaré apoyando. —sonrió Yazir, acariciándole la cabeza como a una niña.

—¡Oye, que yo no tengo 10 años! —exclamó la peli miel con el rostro enrojecido, apartándose un poco—. Gracias.

La ronda de exhibiciones transcurría con normalidad. Yazir, desde la grada observó como la presentación de Serena la colocaba en tercera posición por una diferencia de cinco puntos de Kenny, en segundo lugar, por detrás de Zoey. Pero lo que le alegró aún más que Serena pasara la primera ronda de exhibiciones, era el hecho de que Ash no apareciese por ninguno de los rincones, salvo por Barry y Nando, quienes decidieron disfrutar del concurso. Paul, parecía estar allí en contra de su voluntad, casi como si le hubiesen llevado atado de manos y pies para arrastrarlo hasta esa silla, y a juzgar por su rostro oprimido, daba la apariencia de que el rubio le hubiese dicho una broma terrible, al borde de preferír que Arceus le arrojase al fondo del reino de Giratina, y ponerle fin a su sufrimiento.

—Dee Dee tenía razón, es buena en presentaciones —mencionó Kenny en la sala de espera, confiado en sus habilidades como entrenador—. Veamos que tal lo hace en las batallas de concurso.

—Yo que tu no me confío, se ve bastante capaz —señaló Zoey, mirándolo de reojo muy seria—. Si Dawn estuviera aquí, te tiraría de una oreja por tus comentarios y por llamarla así. —replicó Zoey con reproche.

—Nah… lo más probable es que se avergonzaría y me miraría de forma desagradable, lo que lo hace aún más gracioso. —respondió con una sonrisa burlona.

—Así no vas a lograr nada con ella. ¿Lo sabes no?

—¡Calla! ¡¿Y quién dijo que quiero lograr algo con ella?!

Las rondas de batallas de concurso transcurrieron con rapidez, ya comenzaba a notarse el nivel más avanzado de sus participantes, y Serena se impresionó cuando un coordinador uso un pokémon similar al que estaba en la entrada del recinto, identificándolo como Ribombee, una preciosa hada con bastante gusto por la moda, el hecho de usar una bufanda no solo en los concursos le pareció de lo más cool cercano a la moda dentro del mundo de los pokémon salvajes.

Ya en semifinales tocó enfrentarse a Kenny, presentándose al escenario muy tranquilo, casi con extrema confianza, y desde la ocasión que tuvo que luchar con May, Serena no consideró la idea de machacar a su contrincante tan tentadora, hazaña que logró tras derrotar a su Empoleon y la combinación de Foco Resplandor e Hidrocañón, el Taladro de Agua, partiéndolo en dos con una combinación de Roca Afilada y Brazada, y con la ayuda de los reflectores y el reflejo de las partículas de metal sobre el agua, ayudaron a que se hiciera un arco iris sobre el escenario, lo que dio paso a la gran final. Serena contra Zoey.

—Vale, me equivoque, eres muy buena —comentó Kenny extendiendo su mano para felicitarle en la sala de espera—, iba a decir suerte de principiante, pero sería demasiado tonto de mi parte.

—Eso te pasa por confiarte demasiado. —replicó Zoey.

—Aquí entre nos, cuidado con ella. No por nada es la Maestra de Concursos de Sinnoh, pudiste verlo en el Domo Royale —dijo en un susurro de complicidad a la peli miel—, fue la única que pudo vencer a Dawn, incluso a la actual Maestra de Hoenn en la Copa Wallace.

Serena lo observó marcharse a los vestidores, pero sus palabras y el resultado de la batalla de coordinadoras en el Domo, no paraban de dar vueltas en su cabeza por su próximo encuentro contra la actual Maestra de Concursos de Sinnoh. Caminaba de un lado al otro cual condenado a muerte tratando de controlar su ansiedad e ignorar el ruido del público, hasta que escuchó a lo lejos el nombre de Zoey junto con el suyo propio y sintió como un pedazo de hielo bajaba por su garganta hasta su estómago. Respiró hondo frente a la puerta de salida y giró del pomo. Justo antes de salir, escuchó el canto trinado de tres notas del petirrojo Fletchling, por lo que tomó su holomisor y vio un mensaje de Yazir:

«Hermanita, Ash no está en el domo. De hecho… al parecer nunca llegó por aquí».

Serena parpadeó una par de veces antes de que su mundo se quedase en silencio, solo acompañada por el fuerte galope de su corazón. Sintió frío, uno que no provenía del ambiente sino de su propio cuerpo al preguntarse dónde podría estar. No supo si temblaba por rabia o de profunda tristeza, porque aunque Yazir estuviese allí afuera, sin él se sentía sola. Cerró los ojos y pudo mirarle dándole la espalda sin dudas en su andar, dejándola plantada con su vestido de concursos pokémon en su siguiente batalla.

—¡Y su rival y segunda finalista, desde la región de Kalos, Serena! —Supo que debía avanzar, pero su mente era totalmente ausente del concurso—. ¡Que empiece la gran final!

—¿Lista Serena? —No recibió respuesta, su mirada estaba totalmente perdida. Una segunda llamada la hizo reaccionar a duras penas—. ¡Adelante Leafeon!

Serena hizo una seña a Luz para que saltase al campo de batalla, pero la ausencia de alguna coreografía planeada para su entrada la tomo por sorpresa, su entrenadora no parecía estar en sus cabales. El público guardo silencio esperando el inicio de la batalla y algunos .empezaban a molestarse.

—¡Leafeon usa Bola de Energía! —ordenó Zoey comenzando la batalla, el ataque salió disparado, aunque Luz muy apenas lo puso esquivar.

—¡Luz usa Impactrueno! —exclamó Serena, reaccionando al fin.

—¡Leafeon aguanta y usa Doble Equipo! —El ataque eléctrico de Luz a penas hizo efecto en Leafeon, rodeando a Luz con varias de sus copias.

—¡Luz Ataque Rápido! —Empezó a atacar todas las copias con la ayuda de su velocidad.

—¡Leafeon usa Hoja Aguda!

El ataque dio de lleno y causo gran daño a Luz. La batalla siguió mostrando la superioridad de Zoey frente a su oponente, y si bien trató de recuperar su compostura y uso sus combinaciones lo mejor que pudo, Leafeon tenía clara ventaja. Serena no pudo contrarrestar ni poner en orden sus ideas.

En un momento de apertura, utilizó nuevamente Impactrueno, pero Leafeon utilizó su Bola de Energía, combinándola con la electricidad de Luz logrando una replica de su Energibola Voltio, envuelta en rayos dorados, derrotándole al instante reduciendo sus puntos a cero. Su victoria solo tomo tres minutos.

—¡La ganadora del concurso es la coordinadora Zoey! —anunció la comentarista sin salir de su asombro. Serena salió corriendo del lugar con Luz en brazos.

Yazir salió de las gradas en su búsqueda, y al no encontrarla en la sala de espera, recurrió a su Crobat, ubicando fuera del recinto ya cambiada. Ella estaba debajo de un árbol. Ash la dejo sola cuando mas lo necesitaba, le había fallado en apoyarla. Una lagrimas querían salir, luchando con todas sus fuerzas para que no salieran, acariciaba la cabeza de su Pikachu, pidiendo perdón por el resultado de su pelea, que no se culpara por ello. Se puso de pie dispuesta a ir al Centro Pokémon, hasta que alguien le abrazó con ternura. Reconocía esa sensación, inclusive su olor, y no pudo contener más su ira forcejeando para soltarse.

—¡Serena soy yo! ¡Aquí estoy, te prometí siempre estarlo!

Era Yazir, y al verle solo hundió su rostro en su pecho y lloró en silencio.

Cuando pudo tranquilizarse, aunque en el fondo ese sentimiento de desconcierto paso a ser uno de decepción. Su conexión con Ash se había perdido en las ultimas semanas, incluso ya no le reconocía.

—¿Qué te paso Serena? —preguntó.

—Me llegó tu mensaje… ¡Ash no estuvo para apoyarme! —exclamo molesta y con frialdad.

—Serena, esto no te esta ayudando para nada.

—Yazir… no sigas…

—¡No, si alguien tiene que decírtelo soy yo! —agregó con firmeza—. Es momento de pensar en tu propio bien, debes de tomar una decisión.

—¿De qué estás hablando?

—Te lo iba a decir mañana pero es muy urgente. Hoy mismo al caer la noche, tomaré un bote e iré a la siguiente isla. Si vienes conmigo, podrás alejarte de Ash, despejarte y entrenar para tu próxima presentación.

La chica lo pensó, si había alguien que la conocía tan bien era él. Y si bien sus sentimientos por Ash no han cambiado, él tenía razón, necesitaba un cambio de aires en ese momento, de seguir así solo los llevaría a una situación en la que terminarían ambos odiándose. Seguir su viaje con Yazir parecía ser una buena opción, además de prevenir que hiciese alguna tontería, y darle algo en qué pensar a Ash.

—Yo… lo pensaré…

Continuará…


Notas de los autores:

Hola chicos :D. ¿Qué tal su semana…?

Sí lo sé…, si les hice recordar lo mala que ha sido lo siento :'v, pero si ha estado buena, pues que bien ^^.

¡Muchas gracias a los que me felicitaron por mi cumpleaños el día lunes, los tengo en mi kokoro 3!

Sorry por la espera, pero fue por una buena razón, créanme (entre esas, tener mi plan B) ¡La madre, eso era solo para mi cabeza! Olviden eso :).

Ya hay otros dos capítulos hechos, y como algunos ya saben, viene con una buena noticia. Los lectores más veteranos saben que antes la historia se publicaba semanalmente, pero una serie de razones impedían que fuese así por un largo tiempo. Claro… hasta ahora .

¡Así es, volveremos a subir capítulos semanalmente, ya pueden celebrarlo :D!

¿Qué tal el capítulo? ¿Les gustó? Como siempre les digo, estoy dispuesto a escuchar sus reviews desde la humildad, y dándoles la justicia que se merecen para mejorar como escritor :).

Por cierto, en mi perfil está publicado el one shot conjunto: "En tus Zapatos", con el que entre en la AmourWeekCanon2018 de la fanpage AmourFiciton, que por cierto, les mando un caluroso saludo y un gran abrazo.

Léanlo, sé que les gustara :D.

No olviden darle a la estrellita y comentar amigos :D, recomienden el fic a sus amiguitos lectores de pokémon si les gusta esta historia, y esperen el siguiente capítulo el jueves de la semana que viene :D. ¡Hasta la próxima!