Pasaron los siglos,una generación detrás de otra. Ésta vez en el año 1298 d.C,poco después de cumplir los veinte años,Damos Gaspar fue nombrado por su madre sacerdote y la cabeza de la religión arquestiana.
Para ese entonces Damos ya tenía una meta por cumplir; desde que era niño era muy fan de su propia historia familiar ,conocía la historia de su familia al derecho y al revés y siempre quedó fascinado por la historia de Mew y Pablo. Siempre soñó con ser digno de una relación de confianza y amistad con el mismísimo Arceus, quería alcanzar aquel honor y quedar en la historia como "el humano que demostró que la amistad pura entre Pokémon dios y humano si podía existir" y al mismo tiempo vivir una historia igual de fascinante que la de su antepasada, Ava.
Para ese entonces también cargó con sus nuevas responsabilidades,las cuales eran organizar y monitorear todo lo que tuviese que ver con lo religioso, hacer anotaciones que considerara importantes,ayudar a su gente en lo que necesitara (algo así como hacer servicio público), junto con Marcus atender todo lo que tuviera que ver con el pueblo y valorar algunas de sus decisiones con la perfección y posible agrado o desagrado de los dioses. Aunque no estaba completamente solo en sus responsabilidades, tenía la ayuda de Beder,su asistente oficial y mano derecha,su trabajo era ayudarlo a realizar sus responsabilidades. Beder era un hombre de su misma edad,con una lealtad incondicional,devoto a su religión y con un fuerte sentido del deber; aunque sumamente exagerado cuando fracasa o está en fuertes aprietos,al punto que a veces amenaza con su suicidio.
Marcus era de la dinastía Koroterna, descendiente de la emperatriz Alix y también del recordado emperador Stephen. Subió al trono cuando tenía quince años debido a que su madre,la querida emperatriz Olga, tuvo un deceso prematuro. Marcus era un año menor que Damos, al igual que muchos de sus antepasados crecieron juntos y eran mejores amigos de la infancia aunque se distanciaron un poco después de la muerte de la madre de Marcus. Al momento que Damos se sumó junto con él al mando quedaron como buenos compañeros de trabajo y colegas.
Marcus se dedicaba totalmente a su deber, siempre en su oficina y escribiendo documentos importantes, reuniéndose con los encargados de las diferentes áreas del gobierno y comiendo caras ensaladas por las mañanas. Pero cuando no estaba dirigiendo Michina le gustaba leer algunos documentos históricos de su familia (sobretodo los de su madre), escribir sus propias anotaciones en pergaminos, leer interesantes historias en algunos libros y charlar de manera divertida y recreativa con Damos.
Cada quince de enero,Arceus visita al pueblo de Michina para ver una reliquia, una areola que se resguarda en una pequeña edificación que estaba a la vista pública . Lo que tenía esa areola es que le pertenecía a Castafer, la mejor versión de su tercer hijo; desde que se dió cuenta de la verdad detrás de la traición de Lesly, visita aquella reliquia para apreciar lo último que quedó de su hijo y llorar silenciosamente por lo sucedido.
Damos en sus dos primeros años de sacerdote, tomó aquella única oportunidad para acercase de manera directa y personal con Arceus,le ofrecía un sorbo de café y su apoyo incondicional para calmar aunque sea un poco su dolor,pero Arceus en su tristeza solo podía voltear y verlo con indiferencia , recordándose a sí mismo que desgraciadamente ni en "la dinastía de los elegidos" podía confiar. Las decepciones de Damos eran consoladas por Beder, dándole motivaciones para intentarlo de nuevo el siguiente año.
Estos intentos de ganar la confianza de Arceus pudieron seguir así por un largo tiempo,hasta que sucedió un golpe de buena o mala suerte (como se quiera interpretar),en noviembre del año 1300 d.C cerca del invierno,empezaron a caer meteoritos que venían desde el espacio en medio de una nevada en la madrugada.
Los campesinos y los Pokémon salieron de sus hogares buscando refugio, Damos observó desde un acantilado y no entendía el porque estaba sucediendo eso,si se supone que Raikuaza (Dios del cielo, intermedio entre Kyogre y Groudon y guardian de la capa de ozono) debía de evitar que eso pasara,la cosa empeoró cuando un meteorito más grande y de tamaño descomunal se acercaba. Era evidente, era el fin del mundo,sin que nadie los ayudara para salvarlos.
Pero de pronto,del cielo se abrió un portal de cual salió Arceus para evitar la colisión del asteroide, con el poder de sus diecisiete tablas de tipo logró erradicar al cuerpo espacial y evitar a qué colapsara con la Tierra,pero a consecuencia del excesivo esfuerzo perdió sus tablas y calló desde el cielo.
Damos al ver todo,no perdió el tiempo,bajó de el acantilado en el que estaba y corrió hasta donde estaba su dios. Cuando llegó se encontraban varios pokémon que salieron de su refugio ,que al igual que él decidieron ver más de cerca todo y que podían hacer para ayudar a Arceus. Para calmar un poco su inquietud y dar aviso de su presencia habló.
- Espero que estén bien abrigados, porque hace mucho frío ¿No creen?- Dijo Damos de manera amistosa y carismática para calmar la tensión en el ambiente.
-¡Es Damos! - Gritaron algunos pokémon de la multitud.
- Que alivio que estás aquí, ¿Qué podemos hacer para ayudar a Arceus?- Preguntó un Sandlash de la multitud.
- ¿Debo buscar ayuda?- Preguntó un Pidgeot.
-¡¿Arceus se salvará?!- Preguntó con preocupación una Nidorah.
Esas y más preguntas llenas de preocupación invadieron al pobre Damos, que aún estaba en shock por lo sucedido y sin saber cómo controlar la situación.
- E- Escuchen, dejen ver más de cerca a A- Arceus para ver qué debemos hacer- Dijo con un poco de nervios por ser sometido a aquella presión.
Los pokémon se apartaron y permitieron que Damos se acercara al Pokémon mítico, lo observó y dió por hecho que el estado en el que se encontraba era critico,ni siquiera tenía su característico anillo que siempre flota en su espalda y supo que si no se hacía algo ese iba ser su terrible final.
En ese momento se le ocurrió una idea, usó su habilidad telepática para conectarse con el corazón de Arceus e intentó encontrar una solución por ese medio.
Juntó sus manos, cerró los ojos y habló- Trasciende los confines de tiempo y espacio-.
Al abrir sus ojos logró ver a los pokémon de a su alrededor como eran, exepto a uno. Arceus estaba en casi un negro total, al verlo en ese estado Damos sintió como si le hubieran lanzado una cubeta de agua fría en la cabeza;pero también logró ver brevemente un destello de luz que provenía del pecho de Arceus y que lo guiaba a una de sus tablas.
Cuando Damos terminó la conexión sabia que hacer, de inmediato fué por aquella tabla que logró ver en su estado telepático,el terreno era rocoso así que tuvo que tener cuidado para no caer,al final tomó la tabla y la llevó con algo de dificultad ya que era relativamente grande y algo pesada.
Cuando estaba cerca de la multitud la tabla brilló, escapó flotando de sus brazos y fue absorbida por el cuerpo de Arceus. Después de eso todos fueron testigos de un hermoso espectáculo de luces, las demás tablas que estaban repartidas por todo el área empezaron a llegar y volvieron a unirse a su propietario.
El cuerpo de Arceus empezó a brillar justo cuando el sol empezó a asomarse, se levantó del suelo majestuosamente ,flotó a unos tres metros del suelo, abrió sus hermosos ojos verde esmeralda y rojo rubí ,después usó su poder para materializar su característico anillo flotante ubicado detrás de su espalda y miró a la multitud que estaba a su alrededor.
Damos estaba emocionado y fascinado por presenciar aquel suceso y los Pokémon presentes quedaron estupefactos por tanta gloria, todos dieron una reverencia como muestra de respeto, adoración y gratitud.
- Gracias, muchísimas gracias por preocuparse por mi bienestar- Dijo Arceus con cortesía y gozo, dirigiéndose a los Pokémon - Humano ¿fuiste tú quien me salvó?- preguntó amablemente y con una sonrisa gentil dirigiéndose a Damos.
Damos se reincorporó cuidadosamente para que sus movimientos no fueran bruscos y con una gran admiración y adoración a Arceus dijo - No, Arceus, fuiste tú quién nos salvó- dijo mientras sus sus ojos reflejaban la luz que emanaba de Arceus y daba una sonrisa llena de gratitud.
Arceus volvió a darles las gracias de manera cortés y procedió a retirarse. Mientras que Damos y los pokémon presentes estaban extasiados por el suceso que acaban de presenciar. Cuando regresaron a Michina, el pueblo entero los estaban esperando ya que fueron los únicos que salieron a ayudar Arceus al sentirse seguros de que la catástrofe había pasado. Damos emocionado y casi saltando contó lo que había pasado a todo detalle,lo que logró ver cuándo los demás fueron a buscar refugio, como ayudaron a Arceus y como éste dió las gracias por todo.
El pueblo entero celebró y agradeció lo que Arceus hizo por ellos. Marcus por otro lado también estaba agradecido, pero no podía olvidar que el pueblo había recibido daños,tres cuartas partes de los cultivos fueron destruidos y no iba a ser fácil recuperarse debido a que la tierra de por sí era problemática cuando se acercaban las estaciones de bajas temperaturas.
Marcus solicitó apoyo por parte de Damos, para ir pensando que era lo que procedía para evitar un invierno catastrófico y pasarlo de la mejor manera posible, Damos atendió eso pero no sin antes pedirle a Beder una pluma y un pergamino,para escribir un documento de lo sucedido para que quedara como registro de la historia de Michina, un suceso importante para la mitología de su religión y como parte importante de su historia familiar.
Damos y Marcus habían quedado en intentar las próximas tres semanas en recuperar los cultivos perdidos, si no se lograba ésto Marcus haría tratos de comercio con los pueblos cercanos y Damos conseguiría la ayuda de la diosa Shymin( Diosa de la naturaleza y las plantas).
Por desgracia en las semanas establecidas no se recuperó casi nada de la meta requerida, los comercios hechos no eran suficientes debido a que los pueblos vecinos no tenían tanto de sobra y de Shymin no se sabía nada, a pesar de los esfuerzos de Damos por contactarse con ella.
Marcus estaba desesperado y Damos no sabía que hacer,a ese paso no sobrevivirían al invierno. Un día Damos quiso darse un descanso de todo aquel caos, se subió al mismo acantilado dónde había visto la catástrofe, se sentó y suspiró.
- Si esto continúa,no sobreviviremos al invierno...- Se dijo así mismo, derrotado al ver que nada estaba funcionando.
- Damos- Dijo una voz suave y majestuosa detrás de él- Quieres revitalizar ésta tierra,¿No es así? - Preguntó Arceus.
-¡Arceus!- Gritó Damos de la impresión y se levantó de golpe debido a que no podía creer que Arceus se encontraba ahí - A- Arceus, ¿Qué haces aquí?, no es quince de enero y -y no he preparado nada pa- para recibirte - Dijo Damos apenado y con miedo de quedar mal ante el Pokémon mítico.
- Eso no importa ahora,Damos- Dijo Arceus para calmar la tensión y nervios del humano - Solo contesta mi pregunta-.
- S- Si... Desde el meteorito hemos tenido muchos problemas con los cultivos, ninguno de nuestros vecinos tienen mucho para ayudarnos,el invierno está cerca y no encuentro manera de contactarme con la diosa Shymin...Ya no sé que hacer- Dijo Damos sintiéndose derrotado por no encontrar la manera de solucionar su problema.
- Shymin no se encuentra disponible por ahora, está en la segunda Tierra ayudando a una nueva especie aliada de los Pokémon a tener recursos, me temo que no podrá ayudarte debido a la grandeza del territorio que ocuparán;de hecho es por eso mismo que Raikuaza no erradicó el meteorito, también está algo ocupado en ese lugar- Dijo Arceus aclarando el por qué la ausencia de su pequeña Shymin y de paso la ausencia de su hijo Raikuaza.
- Es que no entiendo por qué a nosotros...¡Todo estaba bien!, el pueblo se veía precioso y parecía que iba a pasar un invierno decente con la condición de que no cenara en los fines de semana- Dijo Damos con desesperación tratando de manejar el estado histérico por el que estaba atravesando en ese momento,para evitar perder el control delante de Arceus- Ahora mi bonito hogar parece un terreno baldío y por la falta de suministros solo comeré durante las próximas tres semanas,dos veces en cada una de ellas y una vez al día- Agregó cuando ya estaba calmado como si fuera una clase de chiste, dando a entender que ya había aceptado lo que venía.
Arceus soltó una pequeña y sutil risa - De un pueblo precioso a un terreno baldío, ¿no crees que fuiste demasiado exagerado? - Preguntó con una sonrisa tranquila al escuchar tal cosa.
- Es así como siento a mi hogar,era hermoso y ese cambio tan drástico es difícil de digerir- Explicó Damos con cierto grado de melancolía en su voz.
- Que lamentable...- Dijo Arceus para después flotar en frente suyo- De acuerdo,yo te prestaré mi fuerza- Dijo con amabilidad en su voz, después mostró sus tablas de tipo de forma que flotaron al rededor de él - Éstas mantienen en completa y perfecta capacidad a mi poder,son parte de mi ser-.
Damos miró con asombro a Arceus, no podía creer que Arceus mismo lo iba ayudar.
- Con el poder de las tablas de tipo tierra,agua,planta y combinadas con la de tipo eléctrico todos quedan unidos,y con el poder de la tabla de tipo dragón se incrementan-. Dijo Arceus, mientras sacaba una por una las tablas mencionadas en ese orden,con aquellas tablas formó una joya de aspecto esférico y verde planta con un brillo constante . - Usa ésta joya para el mayor bien,para hacer la tierra rica y fértil- Al decir ésto la joya flotó hacia las manos de Damos.
-La joya de la vida...- Pronunció Damos el nombre que le dió a aquella reliquia que le fué concebida,pero aún estupefacto y sorprendido por aquello que el mismísimo Arceus le estaba dando.
- Pero sin esa joya mi poder y mis opciones disminuyen y estoy más susceptible a los peligros que me puedan llegar a suceder, incluso hipotéticamente hablando puedo llegar a perder la vida en varias circunstancias- Explicó Arceus para que Damos estuviera consiente de los que significa para Arceus entregarle esa joya. - Damos, estoy confiando en ti, confiandote mi vida- Con esas últimas palabras sabía que Damos entendería lo que para él significa darle aquel objeto, lo que significa que Arceus le confíe en un humano a pesar de que un historial completo marcaba que eso no era buena idea y que su dios le tenía la suficiente confianza para cederle algo así.
Damos, con humildad dijo- Arceus te agradezco...Pero no debes de hacerlo. Mira, ningún humano como yo no merece que hagas ese sacrificio,no lo merecemos - Dijo Damos,intentando convencer a Arceus de que eso no era buena idea.
Al escuchar aquellas afirmaciones llenas de inseguridad, Arceus aclaró algo muy importante - Damos, como el dios más perfecto te recuerdo que debo ser empático de manera muy selectiva para evitar que pase algo de lo que me pueda arrepentir, pero créeme cuando te digo que tú y tu gente son merecedores de aquello , sobre todo tú qué me das a entender que eres digno de mi confianza - Aclaró Arceus de manera amable para transmitirle seguridad a Damos - Por favor, insisto en que aceptes- .
Damos entendió, Arceus logró convencerle de aceptar la joya de la vida, además pensó en su gente y sin duda no podía desaprovechar esa oportunidad - Gracias ,mi deidad- Dijo Damos con sinceridad pura en sus palabras.
Damos tomó la joya y extendió su brazo hacía arriba para elevar la joya, después de eso ondas de energía empezaron a nutrir y mejorar la calidad de la tierra.
- Regresaré dentro de dos semanas,para ver cómo va todo y como se está manejando la joya- Dijo Arceus,anunciando su próximo regreso.
Con eso, Arceus abrió un portal a su dimensión y procedió a retirarse del lugar,dejando por primera vez en tantos siglos la confianza de un dios a un humano.
Continuará...
