Damos estaba en una situación muy complicada, realmente estaba enamorado de su dios pero también sabía que era imposible, todo en lo que ambos creían se oponía y aunque pudieran tener algo, Damos necesitaba una familia propia si es que quería continuar con su linaje.
Así que tomó lo que Marcus le sugirió, intentar algo con Martha y olvidarse de lo que sentía por Arceus.
En sus horas libres o cuando ella salía de sus servicios la invitaba a salir a los lugares más hermosos de todo el pueblo, sus encuentros eran como los de una película de princesas Disney, maravillosos, románticos y tiernos; no había pareja más bonita en todo Hisui que la de ellos dos,a veces incluso,Beder y Pili dejaban solo a Damos cuando notaban que Martha lo buscaba para que así tuvieran sus ratos juntos.
Martha era lo que Damos necesitaba,pero no lo que quería;el corazón es necio y cruel. Cuando Damos sentía que ya había olvidado a Arceus y que Martha lo había conquistado por completo, solo faltaba su reunión semanal con Arceus para que en todo lo que había trabajado desapareciera y tuviera que intentarlo de nuevo, eso se volvió un ciclo que parecía no tener fin.
Hasta que después de unos meses de relación con Martha decidió dar el siguiente paso,estaba arto, no quería quedarse en ese estancamiento y hacerse del rogar por tanto tiempo. Así que decidió comprometerse con la sirvienta y le propuso matrimonio justo en la noche previa al día en que Arceus se reuniría con él.
Obviamente Martha aceptó al instante, quería pasar el resto de su vida con él y marcar su propia huella en la historia de su nuevo hogar junto a su amado.
Al día siguiente durante su charla,Damos entre todas las cosas que le habían pasado en esa semana le comentó la noticia a Arceus, éste al principio se sorprendió mucho ya que Damos nunca le comentó nada sobre su relación con Martha. Pero tuvo que enterrar sus sentimientos y emociones una vez más y solo se limitó a felicitarlo por su unión, mientras que por dentro estaba destrozado, a pesar de que ya sabía que eso iba a pasar, no podía procesar que su primer amor platónico se alejaría tan pronto.
En lo que restó de la reunión,la personalidad de Arceus cambió drásticamente cuando se enteró de la noticia, volvió casi por completo a su actitud anterior debido a que eso le bajó bastante el ánimo y comodidad que Damos le transmitía, después de eso solo se limitó a preguntarle cómo iban las cosechas del pueblo y al saber que "todo iba exelente y que tenían hasta de sobra", se limitó a levantarse y despedirse de manera fría. Algo que a Damos se le hizo extraño ya que ya estaba familiarizado con su Arceus relajado, emocionalmente activo y a su constante cercanía afectiva.
Al final tuvo que dejar de darle importancia ya que Damos no encontraba razones creíbles para aquel cambio de actitud; aún así Arceus volvió a tener esa actitud durante el tiempo previo a la boda.
Un mes después de la propuesta, justo en noviembre que era el mes de cuando Damos y Arceus cumplían un año de haberse conocido;Martha y Damos se casaron, los preparativos no fueron un problema ya que gracias a la joya había un hermoso paisaje y no se tuvo ningún problema en la comida del evento.
Martha vistió con un hermoso vestido blanco con adornos dorados, al estilo de los vestidos griegos, también cambió su típica diadema color negro por una hermosa corona de flores y portó varios accesorios hechos de oro como pulseras,collares y aretes.
Mientras que Damos vistió con una impecable armadura griega,con la diferencia de que ésta era específicamente para una boda, su color dominante era el blanco,algunas partes eran de color dorado,los detalles decorativos eran azul marino y tenía algunas piedras de lapislázuli incrustadas.
La boda fue perfecta, la ceremonia fue organizada con mucho cuidado,humanos y Pokémon del pueblo entero celebraron una enorme fiesta, todos los seres queridos de los novios estaban ahí. Marcus fue el que los juntó legalmente y era el colega de Damos así que estuvo ahí, Beder y Pili también y devoraron mucho de la comida del evento, la madre de Damos regresó de Kalos para presenciar la boda de su hijo y los amigos de Martha viajaron desde Hoem a Hisui para verla vestida de blanco y junto a su amado.
Todos estaban felices y disfrutando de la fiesta,todos exepto un pokémon. Arceus estaba viendo todo,escondido desde la abundante vegetación que rodeaba al pueblo entero. Sintió dolor,el suficiente como para derramar algunas lágrimas, no al grado melancólico como lo hacía cada quince de enero pero lo hacía,lo menos que podía hacer era expresar aquellos sentimientos de tristeza e impotencia después de estar escondiendo por casi un año su imperfecto enamoramiento.
Se sintió mal consigo mismo por ser un hipócrita de mierda, pero sabía que no podía evitarlo y por más que se castigara así mismo no arreglaría nada.
Damos ya estaba comprometido, solo faltaba un año para el eclipse y ahí es cuando todo acabaría; mientras que él tenía que poner el ejemplo de la perfección, aceptar que su enamorado estaba lejos de su alcance, ser el mejor amigo posible para Damos y evitar que alguien se diera cuenta de su situación sentimental.
Después de la boda, Martha dejó su trabajo de sirvienta y la pareja a veces tenía uno que otro tropiezo por culpa de Damos, debido a que aún no podía olvidar a Arceus y de repente se volvía un poco distante con Martha. Pero eran muy escasos aquellos conflictos,ya que Martha pasaba mayor parte del tiempo en la biblioteca del templo estudiando mucho de sus contenidos y cuando estaba con Damos, él en su mayoría trataba de prestarle toda su atención.
Al convertirse en su esposa tenía que conocer al pie de la letra la religión que lideraba y ejercía su esposo y un poco de la historia general de aquella dinastía a la que pertenecía, después de eso se volvería la segunda al mando de la religión y por lo tanto su nueva obligación sería cubrir a Damos en cualquier ocasión que se necesitara.
Damos, por su parte comenzó a sentir la necesidad de decirle la verdad a Arceus,pensaba que su actitud con su esposa era producto de callarse tanto tiempo las cosas; aún más cuando Arceus volvió con fuerza a aquella actitud que tanto amaba. Cada vez se sentía más atraído a lo que quería y no a lo que necesitaba, como fué en un inicio en su noviazgo con Martha.
Así que dos meses después de la boda,en febrero del año 1302 d.C se armó de valor y decidió confesarse con Arceus en su lugar de siempre(el cuál era un espacio al aire libre del templo el cuál te permitía tener una hermosa vista del pueblo entero) ,¿A qué riesgo?, pues a lo mucho un reproche de parte de Arceus por su narcisismo y su ego alto; llegó a pensar en la posibilidad de que lo aceptara y no lo juzgara, pero prefería no ilusionarse.
Arceus en ese momento le estaba contando sobre un acontecimiento súper importante (su reacción al enterarse de la creación de los yo kais), pero en vez de tomar nota se decidió por ese preciso momento.
- Y así es como regañé a Yveltal y a Xerneas por crear el fenómeno yo kai, ¡Casi los mato del susto! ,¡Y eso que solo fué un regaño! - Decía Arceus,para proceder a reírse al recordar aquel pequeño ataque de ira.
- Si...Es muy gracioso- Respondió sin ánimo y con preocupación- Arceus, quiero hablar contigo, es algo personal y no tiene nada que ver con la joya o cualquier cosa externa de ese tipo- Explicó Damos con sumisión y cierto temor por lo que fuera a pasar -¡Pero no me odies por ésta falta de respeto y egoísmo de mi parte!- Suplicó Damos como si hubiera cometido un crimen de gravedad- De verdad...Esto salió de mis manos y he hecho de todo pera evitarlo-.
- Oh vamos, no hay nada peor que las faltas de respeto de parte de Castafer y mira, todavía lo sigo aguantando- Decía de manera divertida y despreocupada, para él no había mayor falta de respeto que los insultos y groserías de parte de su Castafer rebelde, más conocido como Giratina.
- Bu- Bueno...Yo...- Trataba de explicarse y hablar, pero el miedo y los nervios no lo dejaban- Yo... Qui-quiero decirte que...- Aún trataba de explicarse con el miedo y los nervios al máximo, mientras que Arceus lo miraba con confusión- ...- Calló por unos cinco segundos, cerró los ojos ya que no podía ver a su contrario a la cara, pero logró reunir todo su coraje y confesó-¡Estoy enamorado de tí!, ¡No sé cómo pero te amo!, ¡Mi matrimonio solo fue un intento de quitarme estos sentimientos de en cima!- Alzó la voz muy alto pero al mismo tiempo tratando de no perder el control de su tono de voz y que medio mundo no se enterara -Te amo Arceus ...El lado mortal que me has mostrado de tí me ha dejado conocerte más... ¡Y eso me encanta!- Agregó de una forma más controlada emocionalmente- Traté de cambiar esto por casi todo un año...Pero no funcionó... Yo sé perfectamente que no soy merecedor de ti- Dijo por último, cabizbajo, avergonzado y aún con los ojos cerrados.
Arceus procedió a comprender lo que su sacerdote y amor platónico le acababa de decir, estaba impactado; después de procesar lo sucedido y lo que debería de hacer a continuación, acarició la mejilla izquierda de Damos con su mano derecha para que entrara en confianza, Damos abrió los ojos lentamente,claramente sonrojado e hizo contacto visual con él mientras que Arceus procedió a poner una expresión cariñosa y tierna.
-¿Sabes?, ese es mi lado que siempre tengo que reprimir. Solo Mew conoce ese lado de mi personalidad ya que para mí esa parte "mortal" es imperfecta- Dijo con sutileza,calma y en cierto grado dulzura- Soy muy bueno para ocultar mis sentimientos y emociones, pero al parecer te dí una pista importante- Después de decir eso, procedió a sonrojarse levemente - Igual yo te estoy correspondiendo, Damos Gaspar, por lo que veo antes que tú ya que al parecer saqué mi lado que tanto te cautivó por esa razón; pero dame tiempo para pensar en esto tanto por tí como por mí... Nuestras situaciones son algo complicadas - Respondió Arceus con un sonrojo más evidente.
Damos tomó su mano que todavía seguía en su mejilla y la acarició con ambas manos- No te preocupes, mi intención solo era hablar- Respondió Damos con una notable calma y alivio.
Después de que Damos dejara ir su mano, Arceus procedió a retirarse y abrió un portal a su dimensión -¿Qué te parece si pasado mañana hablamos?- Preguntó antes de irse.
- ¡Claro! Misma hora,como siempre- Contestó Damos, con aún su sonrojo explícito.
Arceus procedió a mostrarle una sonrisa con dulzura e irse. Damos apenas comprendía lo que acaba de suceder, miró para todos lados pero gracias a el dios Victini que no había nadie. Así que procedió también a retirarse del lugar dónde siempre veía a su dios y convivir con sus amigos y más tarde con su esposa,para sobrellevar más fácilmente aquél momento.
Continuará...
