Ese día intermedio fue eterno para Damos.
A pesar de que estuvo ocupado en varias actividades e incluso estuvo ayudando con los cultivos, el día se le fué muy lento, incluso empeoró un poco cuando su esposa en la noche sugirió que "podrían sacar un poco el estrés y de paso traer un sucesor a su dinastía",lo cuál incómodo bastante a Damos.
Cualquier otro hombre hubiera estado dispuesto a pasar una noche de pasión con su esposa y más si ésta era la que se le insinuaba,pero Damos prefirió dormir temprano y evadir el tema por ese momento. Martha se sintió un poco frustrada, pero entendió que tal vez su esposo no estaba listo o de humor para dar ese paso, así que decidió esperar un poco más.
Al día siguiente a la misma hora de siempre, Damos se presentó puntual a la reunión acordada con Arceus para hablar sobre su situación.
Cuando llegó al lugar, logró notar un ambiente serio y algo pesado,uno que no tenía nada que ver con la calidez ternura de la última vez que hablaron.
Arceus lo estaba esperando, mientras veía el paisaje del pueblo,cuando notó la presencia de Damos, procedió a voltear hacia su dirección y habló.
- Me alegra que hayas llegado a tiempo- Dijo con voz calmada y seria el pokémon.
- Gracias por apreciar mi puntualidad,y dígame mi deidad, ¿cuál fue su decisión respecto a la situación?- Preguntó Damos,de igual manera serio pero al mismo tiempo un poco asustado.
- Acércate- Pidió Arceus, haciendo una señal con la mano.
Damos procedió a pararse a su lado, con una extraña sensación en el estómago. Está nervioso, se estaba preparando para que lo que fuera.
- Damos, lo que ambos sentimos es un gran error;yo soy un dios de perfección y es inaceptable que esté enamorado de un humano, tú por otro lado no me mereces en ninguna circunstancia, estás casado con una hermosa dama y pensaste que podrías quitarme de tu mente con ella- Dijo de manera sería y hasta podría considerarse como un pequeño regaño para ambos- Así que lo más lógico sería rechazarte...Pero no puedo- Eso último agregado desconcertó a Damos- Mis sentimientos resultaron ser más fuertes de lo que creí y no quiero ver cómo fuerzas a tu corazón a dar lo más profundo de su ser en alguien al que simplemente rechaza en ese aspecto tan profundo...- Arceus guardó un poco de silencio por unos segundos, tragó saliva y siguió hablando- Así que tomando eso en cuenta me pregunto si tú y yo podemos ser amantes -.
Damos al escuchar eso quedó en shock,no podía creer que el mismo Arceus estuviera sugiriendo una aventura amorosa con él - ¿E-Está hablando enserio mi deidad?- Preguntó con un evidente desconcierto y shock en su voz.
- Si, podemos tener una pequeña aventura durante el tiempo que resta del préstamo de la joya de la vida, pero con cierta distancia ya que no quiero perder por completo mi perfección y dignidad- Dijo Arceus con seriedad y con un pequeño toque arrogancia en su forma de expresarse.
Damos ignoró la actitud de Arceus y debido a su la alegría y emoción que sintió en ese momento, saltó y abrazó fuertemente al Pokémon - ¡Gracias por darme ésta oportunidad,Arceus! - Dijo felizmente y con un notable sonrojo en su cara, no podía creer que su dios había aceptado lo que él sentía; Damos sabía que no era digno pero aún con eso haría todo lo posible para que su dios se sintiera cómodo y que valiera la pena aquel sacrificio de imponer sus sentimientos por en cima de su perfección.
-Ok,ok, ¡pero recuerda la distancia!- Dijo Arceus un poco avergonzado y con un notable sonrojo en su rostro debido al excesivo afecto al cuál no estaba acostumbrado.
Damos al escuchar aquel recordatorio inmediatamente se separó de Arceus-¡Oh!, ¡Lo siento mucho!-
-No te preocupes,te lo perdono- Dijo amablemente Arceus aún con sus mejillas de color rojo.
Y así Damos y Arceus empezaron a verse más seguido, tres veces a la semana era cuando el par de amantes se reunían en el mismo lugar a la misma hora, con la excusa de que Damos había logrado tener una relación diplomática de suma importancia con Arceus y que no debía de desaprovechar ese honor.
Al principio sus encuentros no cambiaron mucho a los que tenían desde en un principio, salvo a qué Arceus de vez en cuando tenía pequeños "accidentes" que evidenciaban que era nuevo en esto del romance. Pero con en el paso del tiempo estos "accidentes" se volvieron más comunes y Arceus poco a poco hacía que la distancia que había establecido fuera más cercana.
Damos estaba encantado por esos cambios que se estaban dando, un ejemplo de eso fue cuando se dieron su primer beso.
Era un miércoles, el segundo día de la semana que ambos se veían. Damos estaba documentando información muy importante para la mitología de su religión, relatada por el propio Arceus respecto a si mismo. En éste caso le contaba de un dato muy curioso,y es que Arceus cuando nació tenía una forma distinta a la que todos conocemos, antes tenía una forma a la cuál él le llama "forma prematura". Ésta forma era un tanto abstracta, con una estructura casi gaseosa,de color amarillo brillante y con grandes aros rojos que formaban sus ojos.
Arceus le ahorró a Damos el penoso trabajo de dibujar esa descripción (ya que se sabe muy bien que los Gaspar no tienen la virtud del arte),en cambio a eso Arceus le ilustró con si propia mano cada detalle que salía de su boca. Al final Damos terminó viendo un resultado bastante inquietante, Arceus sabía que su forma prematura era ya bastante extraña, así que como toque se ilustró así mismo con un toque aterrador y algo perturbador por diversión.
- ¿Así que con ésta apariencia es con la que saliste de tu huevo que estaba en medio de la nada?...- Preguntó Damos incómodo y con temor,los ojos rojos de Arceus plasmados en el papel le transmitían mucho miedo.
- Si, antes de crear a Dialga y Palkia y dar inicio a la creación, Mew me recomendó cambiar a una forma más comprensible para la mente de los demás seres que llegaran a la existencia- Explicó Arceus
- Que bueno que te cambiaste los ojos- Dijo Damos aún un poco traumado por el dibujo.
Arceus notó que su pequeña maldad de incomodar a Damos había funcionado,ahora tenía que tranquilizarlo y ya tenía un plan en mente.
Se acercó un poco más a lo debido al humano y con un poco de picardía y seducción en su ser habló- Cambié todo para su deleite, para que mortales como tú pudieran apreciar mi apariencia- Entonces después de eso, el lápiz que había utilizado para dibujar flotó con su telequinesis hacía la barbilla de Damos e hizo que su cabeza se dirigiera a su dirección para así tener contacto visual.
Damos sabía que lo que Arceus estaba haciendo era demasiado cercano de lo debido,pero en vez de resistirse le siguió el juego- El qué está olvidando su distancia eres tú, así que no te molestes después- Dijo Damos señalando con la mano derecha y el dedo índice de ésta a su contrario, mientras que la mano izquierda aún sostenía el dibujo macabro que hizo Arceus .
Arceus se separó un poco pero con sus verdaderas intenciones aún en mente -¿Sabes?, me gustaría hacer esa distancia un poco más cercana- Después de decir eso aventó el lápiz que sostenía con su telequinesis y de golpe se acercó a Damos y procedió a robarle un beso, con una expresión de ternura y un resaltante rojo en sus mejillas.
Damos en un principio estaba en shock,no solo su dios se había atrevido a robarle un beso, si no también por fin su amor platónico se atrevía a darle una muestra de cariño más concreta y romántica, eso hizo que gran parte de su rostro se tornara en rojo. Después de digerirlo accedió y correspondió el beso con la misma actitud que el contrario, Arceus al percatarse de esto puso cariñosamente su mano derecha en el mentón del humano, mientras que Damos con sigilo alejó con el dedo índice de su mano izquierda la hoja de papel que portaba aquel dibujo turbio.
Ambos después de un tiempo de segundos se separaron, después de todo el beso era casto y tierno y no podía durar tanto.
- ¿Y ese beso? nuca imaginé que tú lo harías- Dijo Damos aún desconcertado por lo ocurrido.
- Si voy a perder mi dignidad al menos lo haré bien- Respondió Arceus con una arrogancia fingida, tierno y hasta cierto punto tímido- Solo los más especiales para mí conocen este tipo de datos sobre mí y quiero que éste beso demuestre que eres uno de ellos- Después de decir eso, Arceus miraba con ternura a Damos. Estaba enamorado y quería demostrarlo un poco más a su humano favorito.
Damos al saber que Arceus lo consideraba alguien especial, procedió a ponerse un poco nervioso como en el principio -Wow, su-supongo que soy afortunado-.
En otra ocasión, Arceus quiso estar con Damos de forma que nadie lo reconociera.
Así que tomó una forma humana, la cuál servía para que pudiera pasar desapercibido por los humanos. En ésta forma vestía con un pañuelo amarrado en el cuello, una playera similar a la que Damos portaba de color blanco total,con bordes dorados y en el centro un gran color gris que subirá el área de su pecho y abdomen,unos shorts iguales a los de Damos solo que de color blanco total y bordes dorados y esos shorts estaban sostenidos por una cinta color dorada que se encontraba en su cintura y por último portaba su cabello con un peinado de cola de caballo y con una liga verde esmeralda.
Arceus tomaba ésta forma cuando salían del templo para visitar otro lugar sin miedo a que reconocieran a Arceus, normalmente iban a los ríos del pueblo a relajarse y tener una vista más romántica sin que nadie los viera.
Unos cuantos meses pasaron y esto trajo como consecuencia que Damos se centrara tanto en Arceus que dejaba a su mujer de lado, solo su vida rodeaba en cumplir con sus responsabilidades junto a Marcus y con ayuda de sus dos amigos, para que después en unos días Arceus regresara y así pudieran pasar el rato juntos.
Martha estaba dolida por esto, parecía que Damos se olvidó de ella, en las noches apenas podía sacarle conversación de su día y eso le dolía. Así que un día,arta de ésta situación decidió hablar seriamente con Damos.
Ocurrió en la noche, en la habitación de ambos, al principio la conversación empezó de forma calmada y civilizada, pero después se convirtió en una discusión intensa.
- ¡Nunca me haces caso!,¡No pasamos tiempo juntos!- Reclamaba Martha disgustada.
- ¡Soy el sacerdote de la religión arquestiana!,¡ Soy alguien igual de ocupado que el emperador!- Dijo Damos con intensión de justificarse.
-¡Pero ni siquiera en los fines de semana estás conmigo!,¡Sueles pasar todo tu tiempo en tus deberes junto a Marcus, con Beder y Pili "trabajando" durante toda la pinche semana y con Arceus tres días a la semana durante horas!- Reclamaba con más con histeria la mujer.
- ¿Y qué quieres que haga?, lo primero es mi trabajo y es bastante,lo segundo es mi vida social ¿ok?, tengo derecho de echar desmadre de vez en cuando con mis amigos y lo último sabes que es una oportunidad única que no debo desaprovechar- Explicó Damos, dándole una respuesta a cada una de los reclamos de Martha.
¡¿Y qué haces cuando estás conmigo?!,¡Solo me ignoras!, ¿Qué fue del hombre romántico y atento que conocí?- Preguntó Martha con melancolía y dolor en su corazón.
Damos no supo cómo responder a aquella pregunta.
- ¿Sabes qué?, te lo compro, todas tus explicaciones te las creeré excepto la primera ya que desde hoy me he convertido en tu doble cuando sea necesario, me sé cada parte de la mitología hasta ahora registrada y cada detalle de tu historia familiar, así que debes asumir que estaré más involucrada en tus asuntos y que puedes dejarme a cargo de algunos de ellos, ya no hay excusa para que me digas que "tienes mucho trabajo" - Dijo Martha, avisándole a su esposo que ahora ya no había excusa válida para que no pudiera estar con ella, si es que en verdad existía algo externo que evitaba que él pudiera darle la atención que tanto anhelaba.
De pronto se escuchó unos pequeños golpes en la puerta, Damos procedió a abrirla. Era Pili y venía con un pergamino enrollado sostenido por sus dos manitas.
-¡Hola Damos!, espero no interrumpir en una discusión importante- Dijo Pili, con incomodidad en su sentir ya que escuchó gran parte de la discusión, pero al mismo tiempo trataba de ocultarlo con una sonrisa algo forzada.
- ¡Oh,Pili!, no te preocupes, ¿gustas pasar?- Preguntó Damos, por cortesía y para aparentar que "todo estaba bien".
-Gracias, de hecho es algo de suma importancia- Después de eso Pili entró a la habitación- Lo siento por la interrupción, querida Martha pero esto les va a interesar a ambos, sobre todo a tí- Dijo Pili dirigiéndose a Martha.
-No te preocupes pequeña, continúa con lo que estás haciendo- Dijo Martha cortésmente, no podía responderle enojada porque después de todo ella no tenía la culpa de nada.
-Bueno, estoy aquí por órdenes del emperador Marcus, para darles aviso de lo siguiente- Pili tomó el pergamino que estaba en sus manos ,lo desenrolló y empezó a leer lo que estaba escrito- Las exploraciones de navegación recientes han dado aviso que se ha descubierto una nueva región, ésta región en particular se llama Alola y toda Hisui está interesada en establecer pactos y conexiones con Alola así como en su momento se hizo con Hoem y Kalos; por un decreto que estableció la sacerdotisa Aba y el ex-emperador Stephen, se debe de empezar con pactos de comercio, conexión, alianza, etc,la investigación cultural de la región para posibles nuevos registros para la mitología y también con la evangelización de la religión arquestiana. Pero al tener a los dos cargos más importantes del pueblo ocupados por el asunto de la joya de la vida he decidido mandar como suplente de ambos cargos a Martha para cumplir con éste decreto hasta nuevo aviso.- Después de leer aquel pergamino,Pili lo enrolló de vuelta a su estado anterior y se sentó en el suelo para ver cuál iba ser la reacción de la pareja.
- Espera,¿Se supone que yo haré de suplente de ellos dos?, pero se supone que solo debo hacer lo de Damos- Dijo Martha alterada.
-Ambos estamos en un mismo nivel de jerarquía, así que si Marcus no puede cumplir con su parte automáticamente me lo cede a mí,pero como ninguno de los puede...Pues al ser mi suplente de paso también te conviertes también en la de él- Explicó Damos con cuidado en sus palabras, no quería seguir molestando a su mujer más de lo que ya estaba.
- ¡Pero no te preocupes mi ciela!, Beder será tu asistente, te ayudará y guiará para que todo salga perfecto -Dijo Pili para darle tranquilidad a la chica- De hecho de dentro de poco irá a su casa a empacar todo, recomiendo que lleves ropa para clima caluroso y playa, ya que según los reportes Alola tiene unas playas HER-MO-SAS y tiene un clima bastante cálido- Dijo Pili para animar a Martha, mientras se imaginaba con anhelo aquellas hermosas playas.- Ay amiga,ya quisiera ser tú-.
Precisamente Beder pasaba por ahí y se metió en aquella plática.-¡Me alegro que ya estés enterada de la situación mi querida Martha!, nos iremos pasado mañana así que prepara maletas grades ya que nos vamos a arriesgar a aventurarnos a un lugar nuevo, desconocido y posiblemente peligroso sin una fecha definida de regreso- Dijo Beder con cierto deseo de aventura en sus ojos y emoción en su expresar, después de eso se retiró corriendo para llegar a su hogar lo antes posible.
Damos, Martha y Pili quedaron consternados a lo último que dijo Beder, Martha también quedó algo preocupada por el hecho de pensar en lo que le deparaba en ese lugar desconocido y con potencial peligro por su nulo conocimiento acerca de éste.
-¡Ay! amiga,no te asustes- Dijo Pili consolando a Martha.
-Si cariño,no te lo tomes tan enserio,ya sabes como es Beder de ...Intenso- Dijo Damos tratando de que Martha no sintiera miedo.
Martha calló por unos segundos mientras mantenía la calma, trataba de mantenerse en pie y con sus pensamientos en orden y segura, después de eso habló -Pili, ¿Puedes dejarme sola con Damos?- Preguntó Martha con seriedad
- Claro, después de todo ya me iba- Dijo Pili -¡Nos vemos mañana Damos!-.
- Cuídate mucho Pili, descansa- Contestó Damos.
Pili procedió a irse de la habitación y cerrar la puerta con una pequeña patada a la puerta, con la fuerza suficiente para que se cerrara.
Martha procedió a derramar lágrimas y giró para ver a Damos cara a cara- Amado mío, tendré que irme de tu lado por un un rato, pero prométeme que cuando regrese vas acomodar mejor tus tiempos, que pasarás más tiempo conmigo, yo sé que tus amigos e incluso Arceus lo entenderán, pero solo te pido un poco más de tu atención y cariño- Martha hizo una pausa, comenzó a llorar pero todavía podía hablar - ¡Recuerda que soy tu esposa!, se supone que me amas pero no me lo demuestras... Parece que solo te casaste conmigo para seguir con tu dinastía, pero parece que ni para eso me quieres- Después de eso Martha procedió a llorar completamente, lloró con dolor y despecho.
Damos se sintió culpable, se supone que debía de respetar su compromiso y lo único que estaba haciendo era imponer su estúpido egoísmo por en sima de los sentimientos de la mujer más leal y comprometida que podía conocer.
Así que procedió a secar sus lágrimas suavemente y abrazarla con delicadeza.
- Prometo ser más atento contigo querida...Y después de que entregue la joya de la vida juro estar aún más tiempo contigo- Dijo Damos mientras abrazaba con delicadeza a Martha.
- Prométeme que cumplirás lo que me estás diciendo- Dijo Martha separándose del abrazo de su marido.
-Te lo prometo, Martha- Aseguró Damos.
Después de eso ambos procedieron a abrazarse nuevamente y luego procedieron dirigirse a la cama para descansar y continuar con un nuevo día.
Eso sí, Damos durmió abrazando a Martha durante toda la noche.
Continuará...
