Nota de Star Blue:

Hola mis queridos lectores,espero que estén bien.

Hago aviso de que en éste capítulo habrá contenido explícito, más específicamente cochinadas de índole sexual. Así que si no te gusta este contenido recomiendo que dejes de leer el capítulo en el momento que notes que las cosas se están poniendo "intensas". Si no es así puedes leer el capítulo con total tranquilidad, después de todo ésta parte es importante y está en el cómic fanfic original.


Damos había despedido a su esposa cuando ésta emprendió viaje a la nueva región, fue triste ver como ella emprendía viaje sabiendo lo que sentía por su matrimonio, pero al mismo tiempo felicidad en el saber que ella podría recuperarse de eso en el tiempo que estuviera lejos.

A él le encantaría acompañarla para así enmendar el descuido que le tuvo , pero no podía ya que la estadía en Alola era aún indefinida y tenía que estar para regresar la joya de la vida. Aún así estaba feliz por ella, después de todo tendría el honor de cumplir con el decreto de Ava Gaspar y Stephen Koroterna y vivir lo que ambos vivieron,algo con lo que él y Marcus imaginaban y recreaban en juegos cuando eran unos niños.

Damos y Marcus cuando eran niños eran bastante "aburridos", les gustaba leer los archivos de sus familias y recrear las aventuras y sucesos que leían, sobretodo los que tuvieran el protagonismo de Ava y Stephen; ambos tenían la ilusión de vivir la experiencia de conocer una nueva región y cumplir con lo el decreto programado para así hacer que la respectiva región,el pueblo de Michina y la la religión arquestiana se beneficiaran por igual.

Por su lado,Marcus también anheló ir y cumplir aquellas fantasías de la infancia, pero lo primero era su pueblo; se quedó en Michina con la excusa de que también tenía que estar en el momento de la devolución, pero en realidad se quedó para aprovechar la presencia de Damos y así poner en marcha su plan de quedarse con la joya de la vida "por las buenas".

Mientras eso ocurría, Arceus en alguna parte del mundo, estaba descansando en el pasto y pensando en una decisión de suma importancia para la humanidad, todo ésto mientras apreciaba un hermoso paisaje boscoso que estaba enfrente suyo,todo esto mientras estaba en su forma humana.

Nunca tomó esa forma sin ninguna razón y tampoco creía que pensaría en la humanidad para su beneficio en un futuro próximo, pero ahora lo estaba haciendo porque la esperanza de fé en la humanidad que Damos le daba estaba creciendo y además... "¿Qué mejor forma de decidir algo que involucre a los humanos que no sea tomando una forma que lo haga verse como ellos?"

En un momento, Arceus extendió su brazo derecho y se dijo así mismo en voz alta— Mírate ahora, definitivamente ese humano se ha vuelto tu luz de esperanza— Bajó su brazo y la recostó en el pasto— Sé que es un simple humano y claramente no debería desperdiciar mi perfección de esta forma pero... Vale la pena, sé que no me equivoco en darle mi confianza, él es diferente a los demás— Dijo con una sonrisa de enamorado y después colocó su mano derecha en su pecho.

A pesar de ser la causa principal por el cuál estaba perdiendo su perfección, Arceus creía que valdría la pena darle prioridad a sus sentimientos, tenía la confianza de que Damos lo amaba a él y no a su joya, que lo viera como un individuo y no como un objeto de provecho.

Damos era su esperanza, la prueba definitiva para ver si la humanidad podía ver en él,en sus hijos y en los pokémon a individuos con sentimientos y personalidad con los cuáles se pudieran entablar lazos de afectivos honestos.

Después de eso, Arceus quiso aprovechar y dormir un poco en aquel tranquilo lugar, había terminado de pensar y le comentaría a Mew su nueva decisión más tarde; pero su plan de tomar una siesta fue interrumpido por un ruido de portal abriéndose y una voz familiar y querida.

—¡Oh, padre! ¡Nunca pensé verte así otra vez!— Dijo una voz aguda pero tierna, era Mew, su primogénito, consejero y mano derecha incondicional.

Arceus al escuchar su voz lo vio y se levantó rápidamente del suelo —¡Mew! ¡¿Qué haces aquí?!— Preguntó con sorpresa al verlo.

—Yo solo quería ver cómo estabas, ahora yo te pregunto ¿Por qué tomaste tu forma humana? — Preguntó Mew con curiosidad y emoción al ver a su padre en ese estado.

Arceus tomó la compostura y con una mirada seria y una sonrisa dijo — Quería ver a los humanos más de cerca sin llamar tanto la atención— Contestó.

—¡Eso es nuevo de tu parte, padre!— Dijo Mew orgulloso y emocionado.

Arceus con el fin de poner la situación más "interesante" siguió hablando con más motivación pero conservando su actitud de seriedad —¡Y mejor aún!, Dialga y Palkia ya no serán los únicos en vigilar el desarrollo de los humanos, me involucraré más— .

A Mew se le iluminaron los ojos y se le dibujó una gran sonrisa al escuchar eso —!¿Estás hablando enserio?!— Preguntó Mew, estaba emocionado al escuchar que Arceus estaba tomando en cuenta a los humanos de manera positiva después de tanto tiempo.

—He estado pensando que necesitan ayuda para prosperar en la perfección, los he abandonado a todos en general desde el nacimiento de Latias y Latios. Sé que ésto está en contra de la perfección, pero he decidido que en cada periodo de tiempo yo mismo estaré conviviendo con ellos, con el fin de ver cómo prosperan como especie, ver más a fondo su compartimiento y poder guiarlos de manera positiva— Comentó Arceus, motivado por la esperanza a la humanidad que su querido sacerdote le estaba dando.

Mew al escucharlo se alegró aún más — Al contrario padre, no es el hecho de estar entre ellos lo que rebaja, si no lo que hagas en esa interacción y lo que planeas está muy lejos de ser negativo—Explicó Mew para que su padre no pensara que en que se estaba equivocado — A propósito de todo esto ¿Por qué de repente ese cambio? — Preguntó Mew al darse cuenta de aquel cambio de su padre.

— El periodo que ha pasado del préstamo de la joya de la vida me ha permitido verlos más de cerca, con ello me he dado cuenta que si puede que haya algo rescatable en su ser— contestó a la pregunta de Mew, dejando un poco de lado su seriedad y mostrando en su rostro un aire de esperanza e ilusión.

Mew juntó ambas manitas y habló con orgullo—Me alegra saber que esta etapa esté originando una nueva era para la humanidad, ya que ahora tendrán más tu interés y comprensión—.

Arceus cambió a su forma cotidiana de pokémon— Y como siempre eres mi mejor cómplice— Dijo con orgullo al terminar su transformación— Ahora tengo que irme, pasaré rápido a mi dimensión para recuperar la energía gastada en ésta forma y mañana veré como está la joya—.

— Claro padre, yo seguiré con mi camino para ver si algún pokemón necesita mi ayuda— Contestó Mew con la amabilidad, ternura y servicial que lo caracterizaba.

Arceus abrió un portal a su dimensión y entró, mientras más tiempo estuviera en su forma humana más se cansaba debido a la falta de algunas de sus tablas y por lo tanto una parte de él y su poder. Tomó una siesta de aproximadamente media hora en su dimensión, pero para el universo en general apenas había pasado un día. En la dimensión de Arceus el tiempo y el espacio eran insignificantes, así que aprovechó eso para que pronto fuera el día siguiente en la primera Tierra y así pasar un rato con Damos y con completa energía.

Cuando despertó ya se sentía descansado y con completa energía, a tal grado que incluso anuló su característico aro que lo ayudaba a controlar la cantidad de uso de su poder, después de todo solo pasaría el rato con su amante y era seguro que no se volvería a enfrentar con un meteorito.

Emocionado, abrió un nuevo portal directo al templo y lo atravesó. Cuando lo cruzó solo tuvo que esperar sentado por unos minutos, le gustaba llegar un poco más temprano de lo habitual a Damos para así verlo llegar y recibirlo. Cuando Damos llegó automáticamente lo recibió con los brazos abiertos y con calidez, quería contarle de su futuro proyecto, no para que lo registrara en un pergamino, si no para que se diera cuenta en lo que él le inspiraba hacer.

Damos escuchó con detenimiento todo lo que le contó Arceus respecto a sus planes, notó la ilusión del contrario y que tal vez él tuvo algo que ver en ello. Pero sabía que le debía de recordar que ésto solo era momentáneo. Ambos ya habían platicado de la posibilidad de continuar con su pequeña aventura debido a que ya estaban muy apegados uno del otro, pero después de ver qué le estaba haciendo daño a Martha por dejarla tan sola, simplemente la consciencia no lo dejaría tranquilo tan fácilmente.

— ¡Y ese es mi plan para el futuro! — Terminó Arceus de explicar aquel plan anteriormente mencionado — Y todo gracias a ti, Damos...Por mostrarme que todavía puedo encontrar esperanza en la humanidad— Dijo Arceus, agradeciendo con cariño por lo que él significa para él.

— Si... Es bastante emocionante...— Contestó Damos con desánimo por lo que le diría a Arceus.

Arceus se desconcertó al notar el ánimo apagado de Damos, así que lo interrogó con preocupación — ¿Estás bien,Damos? ¿Qué ocurre?—.

Damos tardó unos segundos en contestar, pero fue directo al grano— No estoy bien... Verás, hace poco acabo de tener una discusión con mi esposa respecto a nuestro matrimonio y me he dado cuenta que la he descuidado mucho ... Acaba de partir a un viaje y he pensado que debemos respetar el momento en el que se deba dar fin a esto por el bien de todos— Damos al explicar esto se sentía con un enorme pesar en su corazón, pero también sabía que si volvía a pasar algo parecido a lo de hace dos días se quedaría con un enorme pesar en su conciencia.— Cuando yo te entregue la joya, ya no tendremos excusa creíble para vernos tan seguido y Martha realmente me extraña, así que...—.

Arceus se había desilusionado bastante al escucharlo, interrumpió a Damos cuando entró en esa pausa, con una sonrisa tierna pero algo forzada contestó — Entiendo a dónde quieres ir, lo respeto,solo ...Que de verdad te tengo mucho cariño y...— Arceus hizo una breve pausa tratando de contener las lágrimas —Es algo que inevitablemente me duele,te extrañaré...Pero sé que en cualquier momento lo debemos de hacer — Arceus soltó unas pequeñas lágrimas; sabía que eso era lo correcto y lo debido, que era egoísta y detestable rechazar ese hecho. Pero quería que la experiencia de su amor indebido fuera un poco más larga, quería seguir descubriendo ese sentimiento en carne propia y compartir la felicidad que eso le provocaba con el único humano al que le confiaba su corazón.

Damos al percatarse de la tristeza de Arceus lo consoló secandole cariñosamente aquellas lágrimas que se derramaban más y más; él era la causa directa por la que su deidad se sintiera así y tenía que enmendarlo de alguna forma —Ey, tranquilo, todavía faltan algunos meses ¿no? aún podemos aprovechar el tiempo que nos queda— Dijo Damos, tratando de que Arceus se sintiera mejor.

— Claro... El tiempo que sigue sin duda será muy valioso para mí— Dijo Arceus, secándose con su mano las lágrimas de mejor forma —Por éste tipo de cosas mis niños tienen permitido entablar lazos con mortales — Confesó Arceus.

— ¿A qué te refieres? —Preguntó Damos, con confusión.

— No es solo el hecho de que sería rebajarse de una manera repudiable por estar con un mortal, si no también por las complicaciones a las que tendrían que enfrentarse al ser una relación entre un dios y un mortal, lo que eso conllevaría y las posibles terribles consecuencias que tendrían que afrontar— Después de esa parte de la explicación, Arceus materializó de la nada una foto de una chica a la que Damos nunca había visto— Como en el caso de la pinche Lesly que se aprovechó de mi querido Castafer, mi pobre niño tuvo que afrontar terribles consecuencias al tener una relación de este tipo con una humana ¡Que terminó arruinando su vida!—Dijo Arceus mientras veía con repudio y odia a la fotografía de Lesly.

Damos estaba impresionado al conocer la imagen de la famosa villana, lo que él comprendía como un "retrato" mostraba el rostro de Lesly, era de piel morena (más oscura que la de él), unos ojos de color marrón obscuros, un pelo risado que estaba siendo sostenido por una cola de caballo y con dos risos sueltos en ambos lados —¡Espera! ¿Ella es Lesly? ¡¿C-Cómo dibujaste o pintaste ese retrato?!— Damos cuestionó a Arceus debido al impacto, impresión e inquietud ¡No puedo creer que estoy viendo el rostro de Lesly! n-no hay retrato existente de ella más realista y vivo de ella como ese— Damos sufrió una pequeña explosión mental, no solo veía y conocía el rostro de la malvada Lesly, si no también tenía una ilustración perfecta ante sus ojos. Para alguien como él, un gran admirador del arte al pero al cual no le fluye la sangre de un artista eso era hermoso y simplemente cautivador.

— Yo no pinté ni dibujé nada— Contestó Arceus con irritación— Es solo una foto de la estúpida y simplemente la cree— Dijo, mientras que por la ira hacía bolita aquella fotografía con su telequinesis.

—¿Exactamente qué es una"foto"? ¿Es algún estilo de dibujo o algo así ?— Preguntó Damos, curioso por saber el contexto completo de aquella técnica.

En eso Arceus se dió cuenta de la tremenda pendejada que hizo, literalmente había mencionado algo del futuro que no debió haber dicho, fué un accidente pero ni modo, tenía que evadir el tema antes de que Damos hiciera más preguntas respecto a eso — Dejaremos ese tema de lado, lo siento— Dijo Arceus intentando cambiar el tema rápidamente mientras que lanzaba con su telequinesis a la foto ya arruinada al aire.

— ¿Ok?...— Dijo Damos aún con dudas sobre el tema y mirando con de manera extraña a Arceus por su comportamiento.

—Volviendo al tema principal, a lo que quiero llegar es que no me gustaría que una relación romántica termine por lastimarlos, causarles algún problema o complicación por los tres puntos anteriores.—Dijo Arceus retomando el tema original —Como nosotros...Que solo nos debemos limitar a solo tener una aventura momentánea y aunque pudiéramos tener algo formal... Aún así no duraría mucho, después de todo se necesita un sucesor sanguíneo para tu dinastía y además... Los mortales y sobre todo los humanos viven por poco tiempo y son demasiado frágiles Terminó Arceus con un hecho bastante deprimente y real, aunque encontraran la manera de seguir juntos tendrían que separarse tarde o temprano.

Damos sabía que Arceus quería estar el mayor tiempo posible con él y también él mismo deseaba eso. Así que con mucha determinación, Damos tomó la decisión de seguir lo más que se pudiera con esa relación tan significativa para ambos en medida de sus posibilidades, ya sea seguir con un amorío o tener que abstenerse de nuevo a una estrecha amistad.

Así que con eso en mente tomó la mano derecha de Arceus, la juntó con su mano izquierda y entrelazó sus dedos con las de él para así poder tener sus manos juntas —Bueno, entonces sigamos haciendo que esta sea la mejor aventura de todas— Dijo mientras miraba con ternura y cariño al contrario — Después encontraremos la manera y la forma pero, trataremos de estar juntos — Al terminar de hablar, Damos mostró un sonrojo en sus mejillas, sabía que se escuchaba bastante cursi pero no pudo evitarlo.

Arceus sonrió tiernamente y con un notable pequeño sonrojo al escuchar aquello de su humano especial, como siempre brindándole confianza y esperanza para algo realmente positivo para su agrado. Después de eso ambos se miraron con detenimiento, ambos sabían lo que que querían al solo verse a los ojos, así que cerraron los ojos y ambos se acercaron lentamente para conectar sus labios, ambos se necesitaban uno del otro en ese momento. El beso duró un poco más de lo común y tuvo un poco más de movimiento pasional.

Terminaron por separarse, volvieron a verse uno al otro y sabían que querían un poco más de eso.

—Oye, ¿podemos ir a un lugar más privado?, ya sabes para evitar ser descubiertos— Dijo Arceus, por más que hubiera querido evitar, necesitaba un poco más de intimidad.

Damos lo pensó un poco, pero después analizar la situación un poco lo aprobó —Claro, podemos ir a mi habitación, ya casi es noche y a esta hora ya no hay mucho personal adentro así que si nos ocultamos bien nadie nos verá—.

Arceus asintió con la cabeza para mostrar que estaba de acuerdo, Damos tomó su mano y entraron al interior del templo. Fue algo difícil, después de todo no es fácil ocultar a tu acompañante que para variar es Dios; Arceus pudo tomar su forma humana para evitar ser reconocido, pero se había olvidado de ese detalle por dejarse llevar por el momento y de cualquier forma tendría que ocultarse para evitar que hubiera alguien los viera a ambos entrando a la habitación de Damos.

Cuando por fin llegaron, Damos puso la puerta con seguro.

Después de que la adrenalina del momento pasara, Arceus recordó algo que pudieron hacer —¿Sabes?, ahora recuerdo que simplemente pude teletransportarnos aquí desde un principio y evitar todo ese lío —Dijo Arceus divertido al darse cuenta de ese pequeño detalle.

Damos volteó a ver a Arceus y puso cara de póker, pero no pasó mucho tiempo para que después comenzara a reírse debido a lo absurdo de la situación — ¡Es cierto! Mierda como no lo recordé — Después de eso siguió con ese ataque de risa.

Arceus hizo lo mismo, se echó a reír por esa idiotez — ¡P-pero, ey! las risas no faltaron— Respondió Arceus tratando de calmarse de aquel ataque de risa.

— Sin duda fué divertida la adrenalina, pero la próxima vez que pase algo así mejor usemos tu poder— Dijo Damos, secándose las pequeñas lágrimas que le provocó el ataque de risa.

— Claro, de eso no hay duda— Después de eso, Arceus se sentó en la cama matrimonial de la habitación .

Damos se acercó a él y después de apreciar la perfección y belleza de su amante, procedió a acariciar con delicadeza sus mejillas y acercarse lentamente hacia sus labios y cuando entraron en contacto, Arceus estaba más que encantado de sentir los labios de su contrario.

Los besos empezaron tranquilos y tiernos, después se convirtieron en besos profundos y al final terminaron siendo totalmente pasionales, incluso el momento los llevó a unir sus lenguas en la boca del otro. Este beso en específico les encantaba, sobretodo el momento en el que tuvieron que parar y separarse para conseguir algo de oxígeno ya que formaron un delgado hilo de saliva de los unía, eso les daba una vista bastante lujuriosa y de deseo para ambos.

Damos quiso ir un paso más, así que con el deseo al tope preguntó — ¿No te gustaría subir al nivel que tanto disfrutamos lo mortales?— Preguntó de forma seductora.

Arceus no se imaginó que Damos querría más, en lo más profundo de su ser él también quería seguir pero lo que quedaba de su perfección le impedía aceptar — ¡Oh, no no no!— Negó Arceus divertido y nervioso por tremenda pregunta tan atrevida — P- puedo rebajarme a todo ¡Menos a eso!— Explicó Arceus tratando de conservar lo poco de perfección que le quedaba, en su forma de pensar, si perdía esa última gota de perfección nunca tendría forma de redimirse y volver a ser perfecto como antes.

Damos estuvo de acuerdo y de hecho eso le recordó que lo que estaba haciendo era una blasfemia, él no era digno de todo lo que había hecho hasta ese momento, si pudo tener una aventura y contacto más intimo con Arceus era porque era muy afortunado, más no digno. Aún así, Arceus no se negó completamente, le ofreció a Damos la oportunidad de continuar pero sin llegar a ese grado y él aceptó sin problema. Siguieron con esos besos pasionales que rogaban por pasar a algo más, caricias que se daban uno al otro y algunos chupetones que Damos dejaba en el cuello de Arceus. Con esto sucediendo, Arceus retomó el tema de tener intimidad con Damos; Arceus amaba y confiaba plenamente en que Damos era un humano que valía la pena. Arceus era alguien que hacía las cosas bien y si iba a perder por totalidad su perfección entonces lo haría con el humano que más confiaba y amaba.

Así que cuando Damos estaba por retirarse debido a que ya no había nada más que hacer, Arceus acarició su mejilla con su mano izquierda impidiendo que se fuera —¿Sabes? No suena tan mal que subamos nuestra intensidad, además debo saber lo que ustedes sienten si es que quiero comprenderlos y entenderlos del todo— Dijo Arceus cariñosamente para que así Damos entrara en su confianza anterior.

Damos inmediatamente se negó— P-pero Arceus, no soy quien para

Damos no pudo terminar ya que Arceus lo interrumpió— Oh Damos, técnicamente nadie es digno de todo lo que hemos estado haciendo y tú cómo humano no eres la excepción. Pero eso es solo lo técnico, porque fuera de eso eres totalmente digno, si no fuera así ¿Por qué estamos aquí para empezar? Y fue con esa última pregunta que Arceus terminó con su pequeño discurso motivacional.

Damos se conmovió por ello, Arceus le dió la seguridad que necesitaba para no solo intimar con él, si no para su propia autoestima. Sabía de sobra que era un humano indigno, por más que se esforzara no podría ser digno de Arceus por ser un humano y un mortal. Así que la "confirmación" de parte del propio Arceus respecto a ser merecedor de su amor a pesar de eso, lo ayudó bastante consigo mismo y su inquietud de no ser suficiente fue calmada.

Así que con eso, Damos sonrió y procedió a darle un beso a Arceus, para dar inicio al acto sexual. Damos comenzó a quitarse la ropa, Arceus solo tuvo que usar un poco de su poder para quedar completamente desnudo, su traje no estaba diseñado para quitarse normalmente ya que nunca pensó que eso iba ser necesario en algún un momento y manualmente solo tuvo que quitarse el casco que cubría su cabeza que de hecho provocó que Arceus quedara un poco desarreglado del pelo.

Arceus tenía un cuerpo perfecto, hermoso y sexy para el gusto de Damos; era un cuerpo que se mostraba imponente pero al mismo tiempo delicado y fino. Cadera ancha con curvas perfectas, hombros relativamente anchos, un pecho lo suficiente ancho para demostrar autoridad pero desde otra perspectiva también podía mostrar fragilidad, piel suave, un miembro de tamaño envidiable y glúteos perfectamente formados que incluían su cola corta que daba un toque "tierno" a aquella parte del cuerpo.

Arceus todavía tenía un poco vergüenza estar en esa situación; Damos notó esto y empezó con juegos previos, lamiendo, besando y dejando algunos chupones por varias partes de su cuerpo y Arceus dejaba escapar unos pequeños gemidos debido a la excitación y placer. Arceus se estaba mostrando muy sumiso a las manipulaciones que Damos realizaba con su cuerpo debido a que no tenía ni idea de que se supone que debería hacer, solo sabía en lo que consistía acto. Así que indirectamente, Arceus le dió a entender a Damos que él sería el pasivo en la cama.

Damos al entender estas indirectas sabía a lo que debía de proceder. Chupó uno de su dedo índice derecho para mojarlo en saliva, Arceus al ver esto procedió abrir sus piernas y descubrir su entrada que estaba ocultada detrás de su pequeña cola y con delicadeza, Damos procedió a introducir su dedo en la entrada de Arceus. La sensación no era muy dolorosa para un ser como él, pero si lo suficientemente incómoda para estar un poco cerca del dolor. Damos procedió a insertar un segundo dedo, cuando se hizo esto la sensación se convirtió en una un poco más agradable y cuando se introdujo un tercer dedo, Arceus ya sentía una sensación extremadamente placentera (que trataba de ocultar ahogando sus gemidos tapando su boca con una de sus manos).

Al terminar la estimulación Arceus habló con dificultad debido a las sensaciones que estaba experimentando— Y-ya estoy listo...Hagámoslo~—.

Por fin Damos había escuchado lo que tanto deseaba oír. Tomó con delicadeza las caderas de Arceus para que estuviera correctamente acomodado, introdujo su miembro lentamente en la entrada de Arceus. Arceus procedió a taparse ala boca debido a que soltó un gran gemido ahogado, pero Damos le quitó la mano de la boca a Arceus y le dió un beso para que simplemente se dejara llevar por completo y cuando comenzó a moverse, Arceus empezó a gemir debido a que ya estaba excitado desde la estimulación.

—¡Ah! ¡Damos!~ ¡Más rá-rápido! Te lo suplico ~— Suplicó , Arceus debido lo que le provocaban esas estocadas— Más profundo por favor~—.

Damos procedió a dar unas estocadas un poco más fuertes debido a las suplicas de Arceus, un poco después, Arceus procedió a darle un beso apasionado y de legua a Damos, ambos jugaron la lengua del otro hasta que tuvieron que separarse y formaron un hilo de saliva.

— Cambiemos de posición. Q-Quiero sentirte mejor~— Dijo Arceus con sus ojos reflejando su deseo. Damos estuvo de acuerdo y paró por un momento.

Arceus se puso en cuatro, Damos no se resistió mucho al tener tan provocadora vista del trasero de Arceus y por lo tanto daba unas estocadas aun más rápidas y fuertes que anteriormente, las cuales Arceus disfrutó sin tanto pudor como lo había hecho anteriormente. Las estocadas eran más profundas, no estaba en el punto G pero no cabía duda que Damos ya estaba en las zonas más sensibles de Arceus.

— De v-verdad lo estoy disfrutando~ ¿C- Cómo aprendiste? —Preguntó Arceus, Damos lo hacía muy bien y no podía creer que él era su primera vez.

— Supongo que nada más es dejarse llevar, nunca he hecho esto antes— Respondió Damos, para después aumentar la velocidad de la estocadas.

— ¡Ah! Si~ ¡Así me gusta!~— Gimió Arceus acomodando su trasero para sentir más las estocadas que tanto placer le causaban —Se siente taaaan bien ~.

Arceus hacía mucho ruido al gemir y él lo sabía, así que tomó una almohada e intentó cubrirse con ella para evitar más escándalo de lo necesario.

Por su parte, Damos estaba más que gozando este momento; hacer el amor por primera vez con el verdadero amor de su vida era un gozo que no desaprovechó en absoluto y trataba de hacer el momento lo más placentero para ambos.

Después de un tiempo, Arceus quería cambiar de nuevo de posición, una en dónde tuviera más el control de la situación. Damos aceptó así que procedió a acostarse,recargando su cabeza en otra almohada y Arceus sobre él. Arceus era el que controlaba el ritmo de las estocadas y su profundidad.

— ¡Ah!~ No p-puedo creer que me haya negado , e-esto es increíble~ — Dijo Arceus mientras cabalgaba en miembro de su pareja.

— Es lo que veo, maldita sea te mueves taaaan bien~— Dijo Damos mientras sentía los exitantes movimientos que hacía Arceus.

— ¡Oh mierda! ¡Ah!~ Esto se está sintiendo demasiado bien~— Dijo Arceus mientras aceleraba las estocadas, había encontrado su punto G y lo estaba disfrutando más que nunca.

— ¿Q- Quieres llegar al climax? — Preguntó Damos con dificultad, los movimientos rápidos que provocó Arceus lo llevó a un grado más grande de placer que no lo dejaba hablar con fluidez.

— S- Si~ Quiero sentirlo ¡Ah!~ ¡Lo necesito,Damos!~ —Dijo Arceus, asintiendo a la pregunta.

Entonces, Damos tomó con sus manos el trasero de Arceus y empezó hacer que las estocadas fueran más rápidas y que tocaran sin cesar el punto G de Arceus, algo que este último no esperó pero si lo gozó, gimiendo el nombre de su amado a más no poder.

— ¡D-Damos! ¡Ahhh!~ — Arceus no paraba de producir aquellos gemidos que provocaban cada vez más a su contrario.

Llegó un momento en que ambos ya no podían más y terminaron corriendose al mismo tiempo. Damos no tuvo tiempo para salir del cuerpo de Arceus, pero al menos tuvo el tiempo para abrazarlo por su cintura al correrse. Ambos al terminar el climax estaban agotados; sobretodo Arceus que no había sentido un cansancio así en milenios.

Se dieron una pausa para recuperar el aliento y razonar un poco lo que acaban de hacer, Arceus por su parte sabía que al siguiente día se iba arrepentir un poco debido a que su mente lo atormentaría por su hipocresía. Pero debía decirle que era lo que sentía su corazón respecto a esto y a él.

Arceus después de recuperar un poco de energía, tomó con delicadeza la cabeza de Damos para así poder tener contacto visual con él — Ahora veo a alguien que puedo amar— Dijo Arceus con una expresión de calidez.

— ¿A qué te refieres?— Preguntó Damos con un poco de confusión.

— Has cambiado mi vida, Damos, no puedo poner en palabras lo significas para mí. Eres ese alguien que mi corazón ha elegido poner por encima de mi mente... Tú eres ese alguien al que puedo amar, te amo—Arceus puso su corazón por en cima de su mente y razón, Damos era su luz de esperanza, el humano en el que más confiaba y el que más amaba. Para Arceus, Damos era prueba absoluta de que no toda la humanidad lo veía con ojos de un sujeto de provecho.

Damos sabía todo esto, anteriormente Arceus le había dicho que su amistad era clave para él y para la humanidad y al escuchar esas palabras, sabía que no debía de fallar en nada para no decepcionarlo — Igual yo te amo, Arceus. Prometo jamás hacerte daño — Ese era un juramento de amor para Damos, no quería ser como la maldita perra de Lesly; no quería que Arceus perdiera fé en la raza humana por culpa suya.

Ambos sonrieron, Arceus con cuidado retiró el miembro que tenía en su interior; no habló ni mencionó nada del hecho de que Damos se corriera en él, de hecho esto hasta lo terminó exitando aún más en el momento del climax.

Arceus se recostó en la cama, acomodándose para tomar un profundo sueño —¡ Uff! Esto si me dejó cansando, mucho más que el momento en el que cree a Xerneas e Yveltal— Dijo Arceus con las pocas energías que le quedaban.

Mientras Arceus dijo eso, Damos se acostó a su lado —Si, esto también me dejó agotado a mí, pero lo pregunta es— Damos volteó directo a Arceus— ¿Cómo fue la creación del dios de la vida Xerneas y el dios de la muerte Yveltal, como para que estuvieras más cansado que esa vez?— Preguntó Damos, pero se percató que Arceus ya había quedado profundamente dormido y en dirección a su lado opuesto.

Esto hizo sentir un poco mal a Damos, quería que por lo menos el post- sexo fuera un poco más romántico. Pero decidió creer que era simple cansancio de parte de Arceus y que no lo hizo con la intención de lastimarlo, así que Damos puso su mano izquierda en el hombro de Arceus.

— Descansa, mi deidad— Dijo Damos, deseándole buena noche a su dios y amante. Aunque en el fondo si estuviera un poco dolido, al menos le hubiera gustado que Arceus durmiera volteado en su dirección.

Continuará...