A la mañana siguiente, después de tal noche apasionada, Arceus despertó después de caer profundamente dormido. Abrió sus ojos con lentitud y un poco desorientado. No recordaba lo sucedido en ese momento.
— Oh cielos... ¿Qué fue lo que sucedió?...— Se preguntó así mismo, pero se orientó por completo al ver el lugar en el que estaba, su estado y al voltear a ver a su amante que aún seguía dormido —Oh, ya lo recuerdo— Dijo Arceus para sí mismo.
En ese momento su mente era el que tomaba el control, así que no pensó en lo que él sintió en el acto si no en que eso objetivamente conllevaría.
— No puedo creer que haya caído tan bajo. Al menos sé de dónde Castafer sacó estos gustos — En eso llegó a su mente un leve recuerdo de lo que sintió durante la escena prohibida, pero no fué suficiente para perdonarse así mismo— Debo admitir que me gustó, pero esto realmente fue un error—.
En eso, Damos se despertó por reflejo propio, no escuchó nada de lo que Arceus había dicho —Ayer tuvimos una noche loca, ¿no? — Dijo aún con un poco de sueño mientras se tallaba los ojos.
—Si... Pero todo esto fue un error, sobretodo por mi parte— Respondió Arceus con frialdad.
Damos quedó desconcertado, justo la noche anterior parecía que Arceus había olvidado por completo esos detalles — ¿A qué te refieres?—.
—Yo soy el dios todopoderoso, yo establecí lo que es correcto y lo que es incorrecto y simplemente es despreciable que haya hecho tal acto de hipocresía —
Damos trató de comprender la culpa de su amado, así que evitó ofenderse o molestarse y decidió tratarlo con cariño para tranquilizarlo y que viera el lado bueno de lo sucedido.
Damos abrazó con ternura y cariño a Arceus, esta acción agarró por sorpresa a este último —Awww, mi llamita perfeccionista, mejor aprovechame que esto no será para siempre— Durante ese abrazo inesperado, Arceus se sonrojó y se calmó un poco —Escucha, yo sé que no soy nadie para enseñarte algo a ti, pero nada es verdaderamente perfecto si no tiene un defecto—
Arceus no encontró el sentido de esa frase en ese momento, así que solo asintió pero al menos eso lo calmó un poco al ver la intención de ese comentario, miró a Damos y aunque intentó tener el corazón frío volvió caer tendido a sus sentimientos siendo más cariñoso con él.
—¿Qué hiciste para lograr convencerme de relajar mi estricto código moral? — Preguntó de manera coqueta a Damos mientras lo tomaba de los hombros.
— Yo nada, ¿Qué es lo que cambió en tí?— Respondió Damos siguiéndole el juego a Arceus.
— No lo sé, algo muy importante sin duda— Después de contestar, Arceus acercó a Damos para terminar dándole un beso y así terminar con aquel juego romántico. Al separarse, Arceus decidió agregar una pequeña cosa —Ahora que seré más relajado te pido que esto sea un poco más frecuente y que solo conmigo lo hagas con esa emoción e intensidad — Dijo con un tono seductor.
La cara de Damos se volvió roja debido a que no se esperaba un comentario de esa magnitud por parte de Arceus— Valla... Realmente te gustó—
Después de que se le pasara el impacto de aquel comentario, Damos se levantó de la cama para vestirse; Arceus por su parte se vistió solo cuando su amante terminó ya que después de todo él con solo de un chasquido podía estar listo y bien arreglado.
Ambos salieron de la forma en la que debieron entrar, Arceus los transportó a su lugar de siempre para despedirse y así no levantar sospechas. Se despidieron con su típica formalidad diplomática pero está vez esa despedida fué con un grado mucho más afectivo de lo normal por parte del uno y del otro.
Desde el momento en el que su amistad salió a la luz ya eran un poco menos formales, cuando empezaron con su aventura dejaron un poco más ese límite y ahora hubo algo diferente; en su forma de expresarse, su lenguaje corporal y su contacto visual reflejaban el cambio que tuvieron en esa noche, el como ambos sabían que las cosas jamás volverían a ser como antes entre uno y el otro, el como ambos estaban aceptando eso y lo que conllevaría en sus vidas ese gran cambio.
Así que con una sonrisa,un leve sonrojo en sus mejillas y esa mirada que aparentaba ser seria pero al mismo tiempo encantadora, Arceus se despidió de Damos, para después abrir un portal y dirigirse a su dimensión. Damos se despidió un poco más evidente de su estado emocional, mirándolo con sus pupilas bastante dilatadas y llenas de brillo, con un rojo más evidente en su rostro y con una actitud típica de una persona muy enamorada.
Al terminar, Damos dió un gran suspiro para calmarse y descansar un poco su mente después de todo lo sucedido. Pero justo cuando ese gran suspiro terminó se llevó una gran e incómoda sorpresa.
— Ahora sé la verdad, Damos— Dijo Marcus, que se encontraba detrás de Damos, a unos tres metros de distancia.
Damos sintió un leve escalofrío debido a lo repentino de frase, pero rápidamente recuperó la compostura y volteó —¿De qué hablas, Marcus?—
Marcus un poco disgustado contestó —Para mí solo eran sospechas pero creí que solo eran ideas completamente absurdas y fuera de lugar... Hasta que la noche de ayer me lo confirmó— Dicho eso, Marcus señaló su cara, más específicamente sus ojos que estaban con unas ojeras bastante marcadas; Marcus era alguien de sueño ligero así que el ruido muy alto podía arruinarle por completo su noche — Agradece que eso fué en lo noche y la mayor parte del personal estaba descansando en sus hogares mientras que los demás parecen no haber escuchado nada...A comparación de mí, claro—.
Damos sintió muchas emociones en ese momento, miedo, angustia, sorpresa y vergüenza. Las primeras dos emociones fueron debidas a qué ya alguien sabía y ya sospechaba de lo suyo con Arceus, la tercera por qué para nada se lo esperaba y la última era por lo vergonzoso de que Marcus haya escuchado los ruidos pasionales de aquella noche, sobretodo los más evidentes que eran los gemidos de Arceus.
Damos no sabía que hacer así que actuó en total impulso —¡Por favor no le digas a nadie! ¡Mucho menos a Martha!— Suplicó en pánico total — Oh por Mew, ¡Marcus lo lamento mucho y enserio lamento que te enteraras de esa forma! ¡Esto tiene una explicación!—
Marcus de manera calmada sonrió relajado, pensaba saber el cómo y el porqué de la situación— No te preocupes, yo no soy parte de esa gente chismosa que corre a esparcir este tipo de rumores, de hecho es una estrategia interesante—
—¿E- Estrategia?— Damos no logró entender en ese momento a lo que Marcus se refería.
— ¡Pues claro! ¡Para que Arceus nos siga prestando la joya de la vida! — Contestó Marcus — ¡O mejor aún! ¡Que nos las de como obsequio en base a su relación!— Marcus radiaba en sus ojos un brillo lleno de ilusión, estaba emocionado con su idea.
Damos de inmediato quiso aclarar las cosas, en la vida se le había pasado por la cabeza usar su relación con Arceus para quedarse con la joya —¡No, no, no! Esto es totalmente sentimental y para nada una estrategia oscura de conveniencia ¡Esa no es mi intención! —
Marcus al escuchar eso se decepcionó un poco, creía que Damos estaba enamorando y seduciendo a Arceus con el fin de que pudieran quedarse con la joya y ayudar a su pueblo a prosperar sin preocupaciones, a costa de que el dios perdiera su perfección, que él fuera el causante de ello, realizando actos por las que su religión está en contra y engañar por una causa noble a su esposa pero sin nada serio de por medio. Pero tal parecía que Damos estaba haciendo eso por simple sentimentalismo, lo que significa que no lo estaba haciendo por el pueblo y que si en verdad sus sentimientos por su amante eran tan profundos , entonces aquella pareja que tanto le cautivaba ya estaba completamente perdida.
Pero Marcus tuvo que asimilar eso rápidamente y pensar objetivamente por su gente, así que de forma muy agradable contestó — Perdóname de verdad mi querido amigo, pero yo soy el emperador de estas tierras y veo por el bien de mi gente y justo ahora veo una gran oportunidad en esta situación— Aclaró— Pero también tengo que tomar en cuenta que tú eres el sacerdote que nos conecta con nuestros dioses, así que puedes aprovechar y pedirle aunque sea que expanda el tiempo de la devolución—.
Damos notó la inquietud de Marcus y debido a su insistencia respecto al tema de la joya le respondió con cierto grado de seriedad y molestia debido a que sabía que para su amado la joya no podía ser regalada o la devolución no podía ser retrasada con esa facilidad — Para que estés más tranquilo un día de estos le preguntaré casualmente, pero dudo que lo haga incluso por mí debido a que es parte de él y realmente no le combiene debilitarse más de lo que está en este momento—
— Entiendo, supongo que en cualquier momento podría suceder algo, algo que ninguno de sus tantos hijos puedan hacer y él tenga que encargarse de la situación con los respectivos riesgos de su estado bastante debilitado y aún peor si no tiene varias de sus tablas—
— Exacto, además Arceus es alguien bastante difícil de cambiar de parecer en cambiar de opinión, me alegra bastante que hayas entendido porque no es tan sencillo esto—
—No te preocupes, en nombre del pueblo te agradezco por el gran favor que harás por nuestra gente y juro que su secreto está a salvo conmigo— mientras Marcus mencionaba lo último levantó su dedo meñique en muestra de prometer guardar el polémico secreto de su compañero.
Damos estaba un poco aliviado, le tranquilizó bastante la promesa de Marcus ya que confiaba en su palabra— Gracias por guardar el secreto, Marcus. Iré a cumplir con mis obligaciones del día así que me tengo que ir—.
—Ok, no hay problema— Asintió agradablemente.
Marcus vio como Damos se retiraba del lugar y después de ello por fin pudo descansar un poco su rostro de aquellos gestos falsos de simpatía, no planeaba decir nada respecto a aquel secreto ya que después de todo era la vida sentimental de Damos, algo muy personal de él que no le era incumbencia y tampoco de importancia realmente.
Lo único que le interesaba de eso es que existía la oportunidad latente de quedarse con la joya de la vida con mayor facilidad y lo único que podía opinar al respecto era lo lamentable de la situación de su ex sirvienta, después de todo a él le cautivaba su matrimonio con Damos y no podía evitar sentir cierto grado de tristeza por ella y darse cuenta que las cosas no eran tan bonitas como él creía, pero vio el lado bueno de ese último detalle y es que así sería un espectador en primera fila de ver tan interesante novelita que le haría pasar un buen rato de entretenimiento puro.
Continuará...
Nota de Star Blue: Tengo la necesidad de mencionar que para mí esto me recuerda un poco a la telenovela "Yo soy Betty, la fea". Más que nada por la formula del plan que Marcus tenía en mente: Enamorar y seducir a alguien para asegurar algo y (en el caso de esta historia) conseguir con facilidad algo de interés, a costa de engañar a la pareja de uno de los perpetradores pero sin nada real de por medio y con un propósito que al final compensa ese precio a pagar.
Pero para la mala suerte de Marcus no pudo ni siquiera iniciar aquel plan, Damos se le había adelantado desde el momento que entabló su amistad con Arceus y peor aún en este momento que están en una aventura amorosa.
El papel de Marcus sin duda será muy similar al del Mario Calderón, espero que logren encontrar la similitud con aquel antagonista. Solo era eso lo que tenía que mencionar.
