Y ¿ahora?, que creen que ocurrirá, bueno dejenme su opinion y les agradesco a las personas que comentaron el capitulo anterior de verdad, aca les traigo el siguiente cap diganme que les parece y que quieren ver, las ideas se aceptan (?

No he de lamentar la ausencia de aquello que no estuvo junto a mí, porque el amor es algo que ocurre repentinamente, porque el corazón de ambos al igual que las manecillas

de un reloj se acercan entre ellas... Y al final coinciden...

J.K

-No... no- su voz sonaba entrecortada, llena de pasión contenida y de deseo prolongado. Ga Eul le miró ruborizada, no estaba segura desde hace cuánto tiempo había deseado sentir sus calidos labios sobre los suyos, porque de algo si estaba segura y era que por ese chico sentia algo mas que amistad aunque aun no llegaba a saber si era más fuerte que lo que sentía por Yi Jeong.

-Lo... Lo lamento soy una tonta, nunca debí haberte besado- una nota de tristeza y otra de culpa en la voz y en el rostro de la Chu, que intentaba contener las lágrimas, seguía siendo tan tonta como en un principio de eso no le quedaba duda. No lo aguanto, abriendo la puerta del auto salió y se echó a correr, alejándose todo lo que pudo y perdiendo de vista al Song sin darle tiempo siquiera de reaccionar pese a sus grandes reflejos. -Corre y no te detengas- las pequeñas gotas saladas se deslizaban acariciando sus suaves mejillas, llenando su boca al rozarla de un sabor a sal.

Sintió como chocaba con varias personas, mientras se adentraba entre las abarrotadas calles, en aquel momento no le importó el frío, ahora no se atrevería a quejarse de la calidez del auto con aire acondicionado y el, si tan solo no se hubiera quejado nada hubiera cambiado, tonta.

Su cabeza comenzaba a retumbar avisando de la posible migraña que vendría más adelante, Hora de ir a casamiró su reloj de pulsera, faltaba poco para que un autobús pasará por allí, después de todo en Seúl sobraban los medios de transporte, y si no, se iría a pie, pero necesitaba despejar su mente y resguardarse del frío si no quería enfermar. Su celular vibró, prefirió ignorarlo.

Sus pies se sentían pesados, sintió su bolsillo vibrar, era su celular, no hubo mucha sorpresa era Woo Bin, ella no contesto seria tonto, no quería pasar mas ridiculo y verguenza, parecia que en otra vida había sido mala, porque solamente el karma le haría pagar con tanto fervor, primero Yi Jeong ahora Woo Bin, seguramente estaría riendo y no se le culparia.

-Soy una tonta, siempre la inocente de Ga Eul enamorándose de imposibles - se reprocho a sí misma con verdadero enojo, su celular volvió a vibrar después de haberlo hecho ya bastantes veces, tanto que la peli negra se canso de retener en su memoria, sonando un melodía pegajosa de algún drama. Con mano temblorosa tomó el móvil mirándolo con bastante nerviosismo.

8 Llamadas perdidas: Sunbae Woo Bin.

2 Llamadas perdidas: Geum Jan Di.

4 Mensajes: Subae Woo Bin.

Miro un poco confundida, una hora, no se había dado cuenta de cómo el tiempo había pasado tan rápido, ni siquiera había notado que el supuesto autobús que iba a tomar había partido hace 45 minutos, y seguía tan despistada como siempre. Volvió a vibrar el teléfono en su mano, se lo llevó lentamente a su oreja. Sintió una corriente eléctrica al escuchar su voz.

-¡¿Ga Eul?!- preocupación, peso que era eso, no sonaba a nada más, ella era simplemente una hermana menor para él no debía ser tan tonta -¿Donde estas?-

-En mi casa- hizo una pausa, intentando controlar en vano el temblor de su mano y sus dientes, productos ya no solo del frío sino también de sus nervios. -Es que olvidé que debía hacer algo-

-No te creo- un suspiro se escuchó del otro lado de la linea -Se que no estás allí, te estoy esperando hace bastante, me tienes muy preocupado dime donde estás y te pasare a buscar dejaste tu cartera en mi auto, además de tus libros-

Tonta Ga Eul, ni siquiera notaste que no traes dinero en aquel momento se le ocurrió la mas brillante idea que había tenido al menos desde hacía una hora, mirar donde estaba, no lo sabía o al menos no estaba segura.

-¿Ga Eul?-

-Yo...- el nerviosismo seguía -No lose, creo que me perdí- la inocencia de su voz logró contener al que estaba del otro lado de la linea, no seria muy apropiado decir que aquella pequeña "mocosa" hacía que su corazón latiera y que su sonrisa se encendiera de la nada además de que provocara en él un horrible sentimiento de culpa.

-Pregunta-

-Yo... Yo creo que puedo arreglármelas sola- se quejó colgando, no quería verle a la cara nunca más si era posible.

-¡Ga Eul!, no te hagas la valiente, niña, dime donde está ahora- su voz sonaba exigente y molesta, el odiaba pensar que alguien pudiera ocasionar algún mal a la pequeña chica que se había encargado de quitarle su valioso tiempo con sus demás conquistas, ella por desgracia ni siquiera se lo imaginaba.

-Deja mis cosas en mi casa- seguido de eso se escucho el teléfono colgado.

Volvió a marcar un número, no duró ni tres segundos en que se escuchara como una chica hablaba. -Unnie Jae...- No pudo ni siquiera terminar porque se vio acosada con diferentes preguntas.

-¿Donde estas?, ¿Estas bien?, ¿te han hecho algo?- se escucho como tomaba una bocanada de aire -Oh mi inocente Ga Eul ¿Alguien te a lastimado?-

-No... ¿Porque preguntas eso?-

-El idiota de Woo Bin, me llamo preguntando si me habías llamado, estaba muy preocupada y Jan Di también.

-Podrías recoger, no tengo dinero- miró con los ojos abiertos el lugar, era aquel lugar de hacia ya tres años y unos cuantos meses atrás no había visitado más. Los hornos.

-¿Dónde estás, iré inmediatamente? -

-Los hornos- no hizo falta que dijera más, ella sabía dónde estaba aquel sitio que había relatado la Chu un sin fin de veces en conversaciones que la heredera del grupo JK le pedía.

-Estaré allí en diez minutos-

Sus rodillas se enfriaron al tocar el suelo, no estaba segura cómo había llegado allí, sólo recordaba el caminar pensando en ir a su casa, sin darse cuenta de que no sabía ni siquiera dónde estaba, pero ahora todo calzaba, habia ido alli nuevamente, donde todo inicio o al menos casi, porque sabía que su amor venía desde antes. Yi Jeong.

Las lagrimas calleron mas fuerte, sintiendo que su corazon se inchaba y era despripado por algo, muy en el fondo sabía que aun amaba a el alfarero pero también sabía que por el Song no sentía solamente amistad. Y es que, como luchar cuando se sabe que se va a perder, como luchar cuando ni siquiera sabes en qué creer.

-Llamada entrante Woo Bin- su voz sonaba más calmada, aunque aun un poco nerviosa. Apretó con indecisión el botón rojo, decidida a sacarse al menos aquel fantasma de su cabeza.

-Lo hiciste por tu bien lo se, y no fue una mala noticia, o al menos no una muy mala puesto que tu estarías bien y se que te amo lo suficiente como para dejarte ir- una sonrisa forzada en medio de las lágrimas y de aquel dulce cosquilleo en sus labios. -Quiero decirte se que estas bien y que no me escucha - una pequeña risa tonta.

- Que te liberó de la molestia que creaba en tí, quiero ser feliz y quiero que tu lo seas, por eso, hoy estoy decidida a convertirse en una amiga que encontrarás a tu regreso y no en una acosadora- se limpió sus lágrimas con la manga de su blusa color rosa pálido.

Se mordió su labio sintiendo aún el sabor de la menta, jamas habia sentido tal cosa, nunca, y estaba deseosa del volverlo a sentir aunque se avergonzara de aquello.

El resonar de la bocina de un coche la hizo salir de su ensimismamiento sin embargo no era Jae Kyung si no su príncipe de oscura armadura.