Siéntanse afortunados, porque este capitulo es exclusivo dela versión escrita. Por lo tanto tuve que esforzarme bastante en idear y tratar de controlar mi espíritu de hablar/ escribir más de lo necesario (aun que viendo cuantas palabras escribí creo que ese control no tuvo éxito ). Escribí esto desde cero al darme cuenta que había algo en el comic original que no estaba aprovechando en su totalidad, el cual es un error que muy difícilmente voy a poder corregir a estas alturas, así que la versión escrita tendrá el favor de la perspectiva de mi yo del presente y tendrá un bonito arco extra en su recorrido. Lamento mucho esto para la pobre Star Blue de hace un año.


Era una hora antes de la tarde-noche. Marcus estaba parado enfrente de una ventana de su habitación que daba una hermosa vista a una parte de Michina, a lado de él había una mesa con tijeras y rollos de vendajes nuevos.

Retiraba los vendajes viejos que tenía en sus brazos y se mostraban cicatrices de unas quemaduras de segundo grado, esas cicatrices ya tenían años con él pero prefería no mostrarlas porque a pesar de que tuvieron una correcta recuperación para él eran más grotescas de lo que realmente mostraba su estado. Mientras hacía el cambio, miraba tranquilamente y de forma pacífica el paisaje, mientras cantaba una canción de cuna que muy pocos conocían y entendían. La letra de esa canción contenía lenguaje que incluso para su época se consideraba muerto y casi perdido, la cantaba en voz baja pero con nostalgia y calidez, mientras que cada corte y cada ajuste de las vendas lo realizaba con mucho cuidado, precisión y calma. Al terminar guardó casi todo en una caja y la dejó en esa mesa, solo hizo la excepción de un papel doblado a la mitad ya que se quedó con el. Después se sentó a la orilla de su cama y desdobló ese papel, miró su contenido con ternura, nostalgia y con cierto grado de tristeza.

Era una pintura de su madre, la emperatriz Olga Koroterna, algo desgastada por el material en dónde fue plasmado y por las constantes manipulaciones de Marcus hacia esta cuando atravesaba su periodo de duelo. Aún con eso la pintura todavía podría perdurar un tiempo más y podría seguir transmitiendo la belleza, energía, elegancia y amor por los suyos de aquella mujer a través de cada trazo.

Fue pintado justo en su cumpleaños número 39, un año antes de su muerte; la pintura era completamente fiel a la apariencia bien cuidada de Olga excepto por una cosa — Solo le faltó agregar las ojeras– dijo Marcus con esa ironía que tanto se le caracteriza al momento de decir algo incómodo o indebido, solo que ahora lo hizo con un sentimiento de dolor. La artista decidió no agregar ese detalle por respeto a la buena imagen de su emperatriz, Olga apreció el gesto con amabilidad; ese día no tuvo tiempo para cubrir esa imperfecciones con maquillaje.

Aún con eso, Marcus estaba aliviado de que esa pintura no tuviera ese detalle para así apreciar la forma más brillante de su progenitora sin que nada lo arruinase como esas amargas marcas. Ella era la que curó sus lesiones, así que cambiarse las vendas y recordar esos gestos de cuidado y amor maternal hacía que ese momento fuera su favorito de la semana. Su madre sirvió voluntariamente como enfermera cuando todavía era una princesa, así que conocía como tratar aquellas lesiones para que sanaran de la mejor forma posible; cuando Marcus tuvo aquel incidente ella se encargó de cuidarlo, hidratar sus heridas con cremas que ella misma hacía, cambiar sus vendas y en general todo el tratamiento que se requería y lo realizaba tal cuál como las réplicas que Marcus se hacía así mismo.

Pudo estar así por mucho más tiempo, pero fue interrumpido por unos golpes a su puerta —Mi emperador, ¿Puedo pasar? —Preguntó una voz femenina y firme.

Marcus inmediatamente guardó la pintura de su madre de nuevo a la caja y después aparentó como si nada hubiera pasado —Si, Acomfire, pasa—.

Después de haber dicho eso, inmediatamente entró una pokémon, Acomfire era una Hetran que había servido a su familia como guardaespaldas y consejera real durante tres siglos gracias a su larga vida por ser un Pokémon legendario — Veo que terminó de cambiarse las vendas— Dijo con tono estoico, sabía el contexto del momento pero no quería hablar de más.

Marcus captó de inmediato la intención de iniciar una conversación, así que respondió agradablemente, como si el contexto del momento no existiera —Seh, es algo que me relaja mucho, es como leer un buen libro mientras escuchas la suave caída de la lluvia en el exterior—.

—Si, siempre y cuando esa lluvia no sea una tormenta ruidosa, no se infiltre a tu hogar o simplemente que no te caiga encima — Contestó fríamente a lo dicho por Marcus.

Marcus soltó una pequeña risa al ver que Acomfire estaba de buen humor, cuando contestaba de esa forma tan literal y aguafiestas a las cosas significaba que estaba ansiosa por noticias positivas y no quería perder el tiempo con charlas — Y bien, ¿Cuáles son tus actualizaciones?—.

—Se ha recolectado la carga suficiente de plomo para usarse, los materiales están listos y lo único que falta es la instalación de los contenedores, los conductos y la fundición del plomo. Solicito su presencia para ver dónde y como se debe instalar todo— Contestó con la misma frialdad.

Marcus se levantó con mucho ánimo al escuchar eso y fue directo a la chica —Acompáñame, sé exactamente lo que necesitamos para esto—.

Ambos caminaron tranquilamente hacia su destino. Acomfire se sentía emocionada por lo bien que estaba yendo todo, pero al mismo tiempo no le agradaba tanto el hecho de traicionar a su dios así que decidió persuadir a su emperador para que detuviera todo eso y pensar en algo más pacífico —Disculpe mi emperador, pero ¿esto es necesario?—

—¿A qué te refieres, Fire? Nunca te he visto tan dudosa en algo respecto al plan —Contestó seguro y curioso al escuchar la pregunta de su consejera.

—Escuche, yo de verdad admiro muchísimo su determinación por el bienestar de Michina, créame que no he visto ese espíritu de progreso más que en la fallecida emperatriz Olga. Pero ¿Es necesario hacer este complot para matar a nuestro dios todopoderoso, Arceus?— Preguntó tratando de esconder su preocupación, no recibió respuesta alguna — Quiero decir, las cosas han ido bastante bien, si seguimos en la rehabilitación de la tierra constantemente, las posibilidades de pocas cosechas serán mínimas incluso en el invierno sin la joya—.

Marcus se detuvo, guardó silencio por unos segundos y contestó seriamente y algo molesto—No necesitamos posibilidades, necesitamos hechos seguros—.

Ella empezó a entrar en pánico, nunca había visto a Marcus molesto y le daba miedo averiguarlo—L-lo sé muy bien y aprecio deliberadamente su preocupación pero no creo que sea necesario. Usted mismo ha dicho que tenemos algo de chance ya que el señor Damos se lleva bastante bien con nuestro dios y como le dije, si en dado caso no tuviéramos la joya para siempre al menos tendríamos las — No terminó de hablar porque fue interrumpida por Marcus.

—¿Posibilidades? —Preguntó, prediciendo su próxima palabra a decir.

Acomfire sintió un escalofrío recorrer por su espalda y el miedo incrementó —Iba decir que las probabilidades de— Volvió a ser interrumpida.

—Posibilidades , probabilidades y chance son sinónimos de un mismo significado, querida— Miró disgustado a su acompañante al terminar de decir eso. Un silencio tenso se creó en esa charla y logró ver cómo ella tenía miedo de su persona, Marcus no quería discutir con ella, no con la Pokémon que tanto le había servido a su familia. Se calmó y trató de entrar en confianza de nuevo, así que decidió guiar por el camino de "lo necesario" a su consejera.—Ven, creo que es necesaria una parada temporal en otro lugar.

Marcus se dirigió a un camino opuesto al que se dirigían originalmente, ella lo siguió obediente. Bajaron por escaleras y pasaron por varios pasillos solitarios y en el camino Marcus tomó una antorcha. Acomfire sabía a dónde se dirigían, a los archivos dinásticos de las dos familias más importantes de toda Michina y no sabía que pretendía Marcus, ella ha visto 300 años de historia en frente de sus ojos y no había nada que tuviera que aprender.

Mientras Marcus retrocedía en el tiempo a través de documentos viejos y polvorientos entabló de nuevo conversación —Y bien Acomfire, ¿tú qué crees que es necesario para que un pueblo tenga progreso?— Preguntó amablemente.

Acomfire aún con miedo respondió —En mi opinión, un buen pueblo necesita un buen gobierno y un buen gobierno necesita estar conformado por grandes líderes o por un gran líder en particular —.

Ambos llegaron a los documentos finales de los años 900 y principios del primer milenio de la era actual—Si bien las cuentas no me fallan, tú conociste al emperador Stephen ¿Cierto? —Preguntó Marcus.

—Así es, el fue el primero de su familia al que le di mis servicios — Contestó Acomfire, preparándose mentalmente para cualquier otra pregunta.

Marcus señaló esos documentos que estaban a su izquierda —Eso significa que viviste cada suceso relatado de esos pergaminos, ¿No?—

—Si, cada uno de ellos, sin excepción — Afirmó, mientras miraba cada uno de los documentos acomodados cuidadosamente en el inmenso estante.

Marcus dejó de señalar los pergaminos—Ahora , ¿Puedes contarme su desempeño como gobernante?— Preguntó curioso por su respuesta.

Acomfire vio detenidamente aquel estante, recordó, pensó y analizó por un momento en la respuesta que le daría a Marcus, al tener su respuesta lista contestó con seguridad —El emperador Stephen fue amable, cariñoso, educado e introvertido pero con demasiada energía en su ser que tenía que descargar y desafortunadamente gobernar no le era suficiente. Al ver que la señora Ava Gaspar podía recorrer los mares, vivir aventuras emocionantes y tener el grandioso honor de interactuar con dioses desconocidos pero a la vez tan importantes como los de las regiones de Kalos y Hoem, decidió invertir una buena cantidad de los impuestos en ella, sus aventuras y sus descubrimientos divinos. Podría decir que vivió todo eso a través de los ojos de ella… Michina próspero por las nuevas conexiones, pero por algo que él haya hecho con ese propósito no, eso solo fue una consecuencia secundaria... Ahora que lo pienso, lo único que le importaba era ver cómo su amiga vivía la vida que él quería tener y que ambos gracias a su contribución pudieran quedar bien parados para los dioses o al menos tener la certeza de que hizo algo para servirles. De ahí en fuera las cosas volvieron a la normalidad con el detalle de que había más deidades a los que se les rendiría culto, más lugares para vacacionar y tener conexiones de comercio—.

—Eso último de "las cosas volvieron a la normalidad", quiero que lo memorices— Al decir eso, Marcus volteó ,siguió caminando y retrocediendo entre los documentos que cada vez eran más antiguos. Al final llegaron a los documentos de Alix, la cantidad era un poco menor a la de Stephen porque al paso del tiempo se perdieron algunos — Ahora yo te hablaré del desempeño de ella. Alix Koroterna pudo pasar a la historia sin haber hecho algo de interés, pero conoció a Pablo Gaspar y quedó fascinada por el favor bendito de los dioses que le fue concebido . Estaba tan agradecida con él y las deidades por dedicar parte de su tiempo en su gente, que decidió incorporar a Pablo y a su religión en las decisiones de su reinado. Todo lo que ella hacía estaba supervisado por él ya que en teoría, Pablo regía su vida ante lo que Mew le enseñó — Marcus dio una pausa, lo siguiente que iba decir era lo más fuerte de su discurso— Eso fue su más grande error, puesto a qué Pablo Gaspar seguía siendo un ser humano e incluso él también tenía sus propios intereses, pero los intereses de Pablo no eran muy convencionales; lo que él quería era asegurarse que el legado que le fue asignado pudiera perdurar y que no quedara como una tendencia pasajera, así que lo que hizo fue manipular a la inocente y confiada Alix, para que acomodara las cosas de forma en que pudiera asegurar su posición con la excusa incuestionable de "es necesario para que aún podamos seguir e imitar el camino de la perfección en nuestra sociedad y sigamos teniendo una conexión única con nuestras deidades"— Marcus mencionó lo último con un tono de voz infantil y algo agresiva, para así ridiculizar ese diálogo de aquel tipo.

—¿Y eso qué tiene de malo? — Preguntó Acomfire extrañada por la actitud de su jefe.

Marcus de nuevo con seriedad retomó el tema—Justo a eso voy, las consecuencias de eso es que los Gaspar se entrometieran más de lo necesario en asuntos que no les debería de tocar y que mi familia quedaran bajo sus pies a ciegas para no decepcionar o para quedar bien ante los ojos de los dioses y eso mi querida Acomfire, dio como consecuencia que el progreso de nuestro hogar quedara casi estancado, en una mediocridad y conformidad que muy ocasionalmente cambia pero no por decisión del líder, si no por las de un externo —.

—Nos estancamos en una normalidad inamovible…— Pronunció la chica, pensativa y con claridad —Solo ellos podían proponer el cambio y realizarlo sin objeciones, mientras que ustedes se quedaron en la obligación moral de apoyarlos, quedaron en sumisión y tenían que pedirles permiso de cualquier acción que se quisiera tomar…Con la duda objetiva si la decisión de ellos era genuinamente de un devoto o de un interés humano— Dijo Acomfire refiriéndose a los Gaspar como "ellos" y Marcus y su línea dinástica cómo "ustedes".

—Como consejera llegaste a sugerirle a mis ancestros que tomaran en cuenta otras opiniones, ¿no?— Preguntó Marcus.

Acomfire recordó aquellos grandes cambios y valiosas ideas por los cuales ella suplicó que no se dejaran de lado a lo largo de esos 300 años —Si, pero nunca llegaron a escucharme realmente, decían que mi opinión era válida pero que la opinión de un Gaspar era la definitiva, porque esa sería la opinión de nuestros creadores— Dijo con una voz pensativa, sin energía y un poco melancólico.

—Acomfire, necesitas saber la verdad, necesitas conocer la razón por las que ellos te ignoraron y callaron; lo que te voy a decir es un secreto que te contestará esa duda pero prométeme que no le dirás a nadie—

Acomfire pensó por un momento, pero recordó como ella siempre tuvo la cuestión de que nunca la escuchaban; miró a Marcus por un momento y se dio cuenta que solo él y su antecesora la habían tomado enserio —Si, necesito saber, necesito entender porque hacían oídos sordos a lo que yo o cualquier otro individuo opinaba...— Guardó un silencio por un momento, después se puso en postura recta y con una actitud firme y segura — Mi emperador, yo acepto la condición que se me ha dado y guardaré su secreto hasta la tumba— Al terminar de decir eso, Volvió a relajar su cuerpo.

—Bien, la razón por la que ellos te ignoraron tantas veces es porque tenían miedo que Arceus y los dioses en general los abandonaran de nuevo, porque ellos y con eso incluyéndome somos sinnohitas — Marcus reveló el secreto más grande de su familia sin miedo ni preocupación, pues sabía que Acomfire era alguien de total confianza.

Acomfire quedó atónita, sorprendida y casi sin aliento —Espere,¿ s-se refiere a esos sinnohitas?— Pregunto con dificultad.

—¿Las primeras personas que habitaron de manera oficial la región de Hisui y que de repente desaparecieron por haber perdido contacto con Arceus y los demás?, Si. Esos mismos— Afirmó Marcus.

Acomfire se quedó boquiabierta al escuchar esa afirmación—Pero ¿Cómo es que siguieron aquí?, ¿Cómo es que nadie lo sabe? Y ¿Por qué lo han ocultado?—

—Por el paso del tiempo se perdió mucha de nuestra historia así que no sabría contestarle la primera pregunta; lo único que sé es que por esa razón, ese antiguo grupo de personas que después se asentarían en lo que hoy es Michina, nos dieron la confianza de gobernarlos y ver por su bienestar. En ese entonces los pocos sinnohitas que decidieron quedarse en la región eran muy importantes ya que ellos eran los que conocían la región como la palma de su mano. Ese dato con el tiempo dejó de ser relevante para nosotros, quedando solo como un dato curioso de la familia que se mencionaba y fomentaba en la infancia de los integrantes para que no se olvidaran sus raíces y el pueblo simplemente lo olvidó porque eso dejó de ser importante, hasta que llegó el primer Gaspar y junto con él los dioses que habían desaparecido hace tantos siglos, eso nos obligó a guardar el secreto para que nadie creyera que nosotros podríamos ocasionar que los dioses se fueran de nuevo. Ya sabes, con eso de que Arceus y los demás desaparecieron de pronto antes de que las cosas para los sinnohitas se fueran al carajo —

—¡Ahora tiene sentido todo!, la entrega completa de Alix, la opinión exclusiva e incuestionable de un Gaspar, el miedo constante de quedar mal con ellos y por lo tanto con los dioses y la obsesión insana de quedar bien con ellos o serles de utilidad a ambos sujetos— La pobre Pokémon había sufrido una explosión mental, estaba tan sorprendida por conocer la verdad que simplemente apenas podía entenderlo.

—Si…Es triste ¿No?... Vivir siempre con el miedo de quedar mal con aquellos dioses que en algún otro tiempo estuvieron a tu lado y tener miedo de que te vuelvan a abandonar…Es algo entendible… Supongo que no les quedó de otra más que seguir al representante de aquellos seres que adoraban para que no volviera a suceder eso… Pero olvidaron un factor más importante que eso —.

—¿Y cuál era ese factor, mi emperador?— Preguntó Acomfire con calma, esperando su respuesta.

—Cualquier falla que se presente es falla del líder, no culpo a nuestros dioses ni a la dinastía Gaspar por el estancamiento de Michina si no a mi familia y las malas decisiones que tomaron en su momento, algo que no solo yo entendí… Mi madre también lo hizo, ella logró aprender algo muy importante y es que "la moral no tiene relación con la política" y eso incluye a la religión —.

—¿A qué se refiere con eso?—.

—Una persona con base a su fe religiosa tendrá una moral que le diga que está bien y que está mal, pero la política debe velar por el bien de un pueblo aún si eso se considera moralmente incorrecto ya que un líder debe velar por el bienestar objetivo de los suyos y no por el del mundo; además la moral es subjetiva, puede contradecirse, desobedecerse y siempre puede ser cuestionada incluso cuando se proclama "perfecta"—Dijo Marcus, haciendo alusión a la hipocresía de Arceus con respecto a su relación con Damos, sabía que Acomfire no iba a captar la referencia, solo la mencionó para él mismo— Mi madre entendió eso y decidió alejarse casi por completo de la religión y de la opinión de Kenia Gaspar; ella entendió que es preferible darle a nuestro hogar lo que necesita sin moral de por medio, hacerlo prosperar de verdad para dejar de seguir dependiendo de la opinión de un ser humano cualquiera y de un dios que en cualquier momento podría molestarse por algo y largarse de nuevo—.

—Ah, emperador Marcus, ¿Por qué dijo tan brusco lo último? —Preguntó Acomfire al sentir un poco fuerte para su sensibilidad la parte final del diálogo que se refería a Arceus.

Marcus no tomó enserio lo dicho por Acomfire, se le hacía patético que para alguien como ella eso fuera "demasiado fuerte" —Usted sabe que yo solo digo la pura verdad sin censura en mis palabras, no haga como si esto fuera a nuevo en mí—.

Acomfire no dio objeción alguna, después de todo Marcus tenía algo de razón. Siempre han intentado quedar lo mejor parados ante Arceus por miedo a que una sola falla que no pudiera tolerar fuera la razón de un abandono y por lo tanto dejar de ser dignos.

—Mi madre empezó con su lejanía al arquestianismo, algo que le criticaron mucho en su momento pero gracias a su carisma natural se olvidó rápidamente; después siguió con el tema de las cosechas y se dio cuenta que necesitaban un mejor terreno, por negarse a la insistencia de Kenia de contactar a un dios ya que ella no quería deberle nada a nadie, decidió que se ocuparían unas tierras no reclamadas del sur. El plan aunque efectivo no fue conveniente debido a que se invertían muchos recursos para el transporte, el tiempo de viaje en la ida y regreso era largo y agotador para los agricultores, ella aceptó que no tomar en cuenta eso fue un grave error de su parte y pensó en algo más factible para corregirlo...—Marcus procedió a mencionar con orgullo la decisión más maquiavélica que llegó a tomar su madre en todo su reinado — Así que después de analizar el panorama, manifestó su deseo de extender el territorio y convertir en un verdadero imperio a esta nación, con todo lo que conlleva eso, claro—

Acomfire recordó algo relacionado a eso, recordó lo motivante y agradable que era verla tan determinada a ese objetivo—Lo recuerdo bien, de hecho su madre me llegó a comentar que su título era más un adorno que una realidad y que haría lo posible para hacerle justicia a ese tan honorable título—Llegaron más recuerdos a su cabeza relacionados con extender el territorio, pero esas memorias ya no eran bonitas si no amargas y deprimentes— Eso le ocasionó muchos conflictos y peleas con la señora Kenia Gaspar, si no las conociera podría jurar que incluso se odiaban. Pero simplemente ella no lo creía moralmente correcto porque "esa era la razón por la que la humanidad era tan aborrecida por Arceus y muchos dioses, por su egoísmo y por su deseo insaciable de poder"; Kenia Gaspar apenas podía tolerar la lejanía que Olga tenía con la religión en su gobierno, pero definitivamente no estaba dispuesta a dejar que Michina se convirtiera en un asentamiento humano más del montón que se movía a puros intereses egoístas y no por la moral divina que Arceus había impuesto—.

—Lastimosamente eso solo quedó como un deseo, no pudo ejecutarse nada. Kenia tenía el mismo nivel de poder que Olga en jerarquías, si ambas no estaban de acuerdo en algo tan importante como eso y ninguna accedía a lo que quería la otra, entonces las cosas se complicaban para todos … —Marcus guardó silencio, iba para la peor parte de todo y habló de ello con pesar en su voz— Como sabes, al final fue mi madre quién accedió, pero no estaba dispuesta a rendirse y trató de mejorar otros problemas de Michina pero aún sin la influencia del arquestianismo, lo cuál la llevó a más críticas de Kenia y que ella misma se presionara mucho en acabar con tantos problemas a la vez… Pero aún con eso, siempre tenía una sonrisa para mostrarla ante sus súbditos y a mí…—

Acomfire colocó su mano en el hombro derecho de Marcus cómo muestra de simpatía y una forma de decirle que ya no era necesario continuar—La emperatriz Olga era muy emocional y reflexiva, fue muy fuerte para no mostrar su dolor en público y sobretodo a usted, no es necesario que mencione su causa de muerte— Bajó su mano al terminar.

Marcus miró a Acomfire a los ojos, sentía una necesidad de terminar hasta el final la historia de su madre por el honor que se merecía, pero aún no se sentía listo para hablarlo abiertamente, de hecho era el único tema en el que no hablaba de forma directa y sin cuidado —En general y sin dar especificaciones y detalles, mi madre falleció por un momento en el que estalló todo lo que se tuvo que guardar, lo peor es que como sabemos, su cuerpo no estaba en condiciones de sobre cargarse de esa forma. El estrés constante, la presión psicológica que ella misma se ejerció por cambiar a un pueblo y el guardarse tanto tiempo ese dolor fue lo que… Ya sabes… Terminó dejándome el trono tan joven — Marcus bajó la vista y la cabeza con tristeza.

Acomfire miró a Marcus lamentando su situación, pero también apreció el gran paso que dio al hablar un poco más de lo habitual acerca de la muerte de su progenitora. Damos y sobretodo ella, fueron quienes más lo apoyaron en su duelo, cuánto le dolía su querida madre — Mi emperador, no era necesario que lo mencionara, yo ya conozco de sobra eso—.

Marcus recuperó la compostura y trató de mostrar firmeza—Era necesario, para mí y para dejar en alto su honor— Respiró profundamente y sacó el oxígeno lentamente para calmar las ganas de llorar— Escucha Acomfire, ahora como ya sabes mis ancestros fueron unos idiotas, no escucharon a nadie gracias a un pequeño trauma generacional que se remonta en nuestras raíces sinnohitas, cometieron el error de meter a la religión en su política y mi madre murió por intentar un cambio para sacarnos de la mediocridad… Lo único que yo quiero es darle a Michina la certeza de que no volverán a preocuparse por algo tan básico como las cosechas; esta es la última vez que Michina le pedirá algo a un dios y si Arceus se niega en darme la joya por las buenas, entonces la tomaré por las malas con el plan B —.

—¿El señor Damos sabe algo sobre esto?—

—No para nada, ni siquiera tiene una mínima sospecha. Él es diferente a sus antecesores, digamos que es menos… Mmmm, intenso y metiche en lo que no le corresponde— Marcus pensó un poco en como llevaba las cosas con Damos respecto a su influencia — Digamos que él solo mete las manos lo suficiente como para decir que cumple su responsabilidad y solo lo hace cuando lo considera necesario; de hecho es más objetivo de lo que esperaba y tampoco es como si él le tomara tanta importancia a cómo se maneja el sistema político de Michina. —Después habló aguantado las ganas de reírse ya que Damos le provocaba cierto grado de gracia por lo último que iba expresar sobre él— Él prefiere ocuparse en su propia vida y en lo bonito que se lleva con diosito—.

Acomfire soltó una risa ahogada y tuvo que aguantarse una buena carcajada —Bueno, no lo culpo del todo, yo también querría ser amiga de mi dios todopoderoso Arceus— Se calmó y volvió a tomar las cosas en serio—Aún así puede que su presencia sea una intervención para su plan B—

—Es muy probable, créeme. Pero también puede que Arceus lo baje de su nube de expectativa y admiración, ten fe de lo que te estoy diciendo también es una posibilidad— Dijo Marcus haciendo referencia a la teoría de la lastima que Damos le causaba a Arceus.

Acomfire quedó callada por lo dicho por su jefe, no era agradable pensar que su dios podría hacer algo que pudiese herir a otro. Ella había nacido y fue criada en la segunda Tierra, así que la idea de Arceus abandonara o no fuera como le habían enseñado era muy fuerte para ella. Pero también ella también estaba dispuesta en acompañar a su emperador que tanto velaba por su gente, si tenía que hacer algo para que esa nación y su jefe progresará incluso si le costaba la vida, ella lo haría.

Aún así eso no le quitaba el extraño conflicto que eso le provocaba y por eso se dirigió a Marcus —Mi emperador, lo ayudaré en esta travesía si las cosas no salen tan bien… Pero por favor prométeme una cosa—

—¿Cuál es, Fire?—

—… Qué no matará a Arceus si no es necesario —

Marcus miró a Acomfire extrañado, creyó que con lo que le había comentado ya era suficiente. Pero también comprendió que para ella esto era algo difícil —Está bien, lo prometo — Asintió sin la intención de cumplir con su promesa. Solo aceptó para que ella estuviera tranquila y para que dejase de estar poniendo peros.

Acomfire se sintió más tranquila y aliviada, se posicionó firme y puso su mano por encima de su frente en señal de respeto y de obediencia —Mi emperador Marcus, cuenta con mi total lealtad y de ser necesario, juro dar mi vida por usted — Después tomó una porción más normal — Solo si debo agregarle una última cosa, si el plan B tiene éxito tendré que vivir con el hecho de haber lastimado a mi dios por lo que me queda de vida y si el plan B no tiene éxito, tenga por confirmado que Arceus nunca nos perdonará e incluso puede que no vivamos para contarlo durante el proceso —.

Marcus por un momento se sintió inseguro por el temor de morir, pero sabía que era un precio que estaba dispuesto a pagar por el bien de su gente y por sacarse de encima el miedo de abandono de un dios—Está bien, hagámoslo. Ahora llévame a nuestro camino anterior para decirte como quiero que sea la estructura que usaremos para transportar el plomo cuando ya esté fundido —.

Acomfire quedó confundida al escuchar tal orden —Pero mi emperador, usted mismo acaba de prometer que no haría algo en contra de la vida de Arceus al menos que fuera necesario —.

—Precisamente por eso querida, si el plan B falla entonces recurrimos al C. Siempre hay que estar preparados para CUALQUIER SITUACIÓN y aunque el plan C sea el más drástico no por eso significa que no lo tendremos debajo de la manga. Es lo mismo con el plan A y el B— Dijo Marcus con su tan agradable carisma, siguiendo la corriente de su acuerdo; sabía que realmente no la iba a cumplir y usaría cualquier excusa creíble para usar ese tan valioso elemento. — Ven, ahora que las cosas están claras ¿Te parece si en el camino hablamos sobre ti? — Preguntó Marcus para dejar la situación un poco de lado y hablar con su quería consejera.

—Pero mi emperador, no hay nada de mí que a usted le interese—.

— ¡Tienes más de trecientos años de vida!, claro que tienes algo para contarme— Dijo Marcus extendiendo el brazo que no cargaba con la antorcha.

Acomfire dio una pequeña risa por lo extraño que era ese momento, accedió educadamente a hablar con él de lo que sea que se le ocurriera o de lo que sea que él preguntara. No era la primera vez que un jefe suyo actuaba así, siempre trataban de relacionarse con ella pero no siempre accedía. A pesar que con todos los había visto desde sus tiernas infancias hasta sus tristes decesos, no con muchos se abría tanto porque ella solo era una guardiana y voz de opinión, nada más. Pero el emperador Marcus al igual que unos cuantos tenían el privilegio de que ella pudiera dejar un poco de lado su formalidad y distancia, después de todo ella le tenía un genuino cariño, compasión y lealtad.

Ambos charlaron un buen rato acerca de las anécdotas de Acomfire, desde anécdotas graciosas, extrañas, curiosas y épicas. Cuando ambos llegaron al lugar donde se realizaría "el plan B". Marcus aclaró muy específicamente y perfectamente donde quería los conductos, los recipientes y como se ejecutaría todo, al punto que Acomfire se preguntó desde cuando estaba planeando eso ya que era algo arquitectónicamente muy detallado. Gracias a Arceus que la pobre Acomfire tenía una muy buena memoria en los detalles.

"El emperador Marcus sí que ha tenido mucho tiempo libre y de estudio para esto…"

Dijo ella en su pensamiento.

Cuando Marcus terminó expresó que ya estaba cansado y que realmente no tenía apetito para la cena, así que se la saltaría. También le pidió que Acomfire lo acompañara a su habitación porque no quería pasar ese tan aburrido trayecto solo.

—Gracias por darme compañía, Fire—

—Fue un placer, mi emperador— Acomfire se inclinó levemente en señal de respeto y lealtad.

—No hace falta que te inclines, con tu simple presencia y compañía das a mostrar todo eso—

—Lo hago porque está en el protocolo y porque es lo que usted merece, lo menos que puedo hacer es inclinarme levemente—

—En ese caso, yo también quiero darte una muestra de mi sincero aprecio, cariño y gratitud— Dijo Marcus con una sonrisa tranquila que trasmitía honestidad en sus palabras.

—¿Así?, ¿Y cuál es? — Preguntó Acomfire sin interés, esperaba un aumento monetario o un regalo pequeño como un bolillo (un tipo de pan) de muy buen sabor.

Marcus sorprendió a su guardaespaldas, al abrazarla de manera inesperada y cariñosamente. Ella no esperaba nada de eso, quedó con brazos al aire al no saber si corresponder o solo aceptar cortésmente (en lo que se pueda en tal situación).

Marcus susurró suavemente en su oído—Gracias por siempre estar a mi lado, gracias por siempre protegerme del dolor, gracias por ayudar a mi gente y gracias por ser una humana más— Dijo Marcus haciendo referencia a como ella siempre ha estado a su lado incluso si no es su obligación, cuando lo protegió (en lo que pudo) del dolor de haber perdido a su madre, en como ella iba a dar de sí misma para ayudar a su gente y el gran sacrificio de su lealtad de pokemón para que pudiera ser capaz de traicionar a su dios "perfecto" y todopoderoso, volverse una humana más.

Acomfire entendió esto, así que supo que su emperador ya no le estaba agradeciendo como un simple jefe; correspondió el abrazo silenciosamente, no dijo nada, no afirmó, no rechazó. Al separarse se miraron atentamente en silencio, por lo el extraño momento para ambos. Acomfire rompió el hielo a dar un golpe con su pie al suelo, tomar una posición firme y poner su mano derecha en su frente —Que tenga una buena noche, emperador Marcus, por hoy cumplo mis servicios— Después de eso, ella volteó rígidamente hacia la izquierda y caminó dirigiéndose a la salida.

Marcus solo vio cómo se iba y como desapareció al voltear por una esquina. No dijo ni hizo nada, solo cerró su puerta con cuidado para preparase para dormir.

Continuará...


Ok, como lo comenté esto es un capitulo totalmente nuevo, lo único reinventado es el papel de Acomfire con Marcus. Originalmente solo era la secuas del antagonista. Ahora su papel será más importante ¡Incluso su diseño cambió!, siendo que ahora es más detallado, bonito y ella ahora tiene más profundidad.

¿Qué tipo de relación tendrá con el emperador a parte de ser su consejera y guarda espaldas?. Uno muy cercano, no sé como definirlo; puede ser de figura materna, guardiana incondicional, amistad ¡Lo que ustedes quieran!

¡Es más, si quieren pueden shipearlos!.

Porque la verdad yo no sabría como definirlos precisamente, solo sé que ambos son muy cercanos fuera de los papeles que presentan y que Acomfire genuinamente tiene la intención de proteger, guiar y ayudar a su emperador, pero también siente conflicto por su devoción a Arceus gracias a sus creencias y de donde originalmente proviene. Ella a vivido con el saber que su vida es lealtad y amor a los dioses pokemón, que al ser un pokemón legendario debe estar consiente de que tiene el privilegio de haber obtenido un poder casi divino gracias a ellos, cuando apenas la Tierra estaba siendo creada.

También otra cosa que fue agregada es el origen familiar de Marcus. Ahora con películas como Turning red y Encanto se ha vuelto muy hablado el trauma generacional, me gustó replantearme una verdadera razón más coherente para que sus antecesores fueran tan...¿ Cómo decirlo?... Simps(?) de los dioses de Sinnoh.

Por mi pobreza Latinoaméricana todavía no he podido jugar el pokemon legeds Arceus, así que lo que YO conozco de la dichosa cultura madre de Sinnoh es gracias a videos de youtube. Yo la verdad desconozco si el termino correcto es "sinnohitas", pero así yo los conocí así que perdónenme si cometo el error. Aclaro esto porque he visto que también se refieren a ellos como "celestiales" y la verdad es que eso me preocupa mucho en quedar mal con ustedes. Una vez más, lo siento por mi desinformación.

Posdata: Definitivamente con esto que agregué, Marcus y Volo no se llevarían nada bien XD