Capítulo 3: Querido Itachi
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El nerviosismo estaba a flor de piel, la carta estaba escrita solo debía hacérsela llegar, pensó en primera instancia dejarla en el correo, pero era demasiado tardado necesitaba que la leyera ese mismo día, ya que como había escuchado ayer, él se vería con la Uchiha que le gustaba y si no le daba señales de vida antes que su encuentro se llevase a cabo, el riesgo que por fin la chica se diera cuenta del gran hombre que estaba dejando pasar era latente. Suspiró y guardó muy bien la carta para encaminarse al clan Uchiha, Eran las cuatro de la mañana y aún estaba oscuro, metería sigilosamente la carta en el buzón de la casa de Sasuke y se iría, seguramente en cuanto amaneciera la leería.
Daba pasos cuidadosos, ni una sola hoja debería ser pisada, el ruido podría despertarlos.
Después de un rato por fin había llegado, respiró profundamente y levanto lentamente la tapa del buzón el cual rechino un poco, ella paro viendo hacia la ventana y activo su byakugan para ver si ese ruido había despertado a alguien y respiró aliviada cuando todo seguía normal.
Metió el papel con ilusión dentro y se fue mucho más calmada.
Cuando amaneció la primera persona que encontró toda la correspondencia de la familia fue Fugaku, tomo todas las cartas y el periódico del diario y caminó hacia la mesa en donde su esposa le tenía el café preparado "recibos, cuentas, cuentas" decía en su mente mientras pasaba una tras otra "Uchiha Itachi" leyó dejando el papel sobre la mesa.
Cinco minutos después bajaron ambos hermanos-buenos días-dijo Itachi sirviéndose un vaso de agua.
-Te llegó algo-dijo su padre bajando el periódico e indicándole con la vista. Itachi lo siguió y vio el papel extrañado. - ¿Qué es? - pregunto Sasuke un tanto intrigado.
-Una carta, eso parece, quizá sea de Izumi.
-Cierto, se iban a ver hoy, ¿verdad? -Itachi asintió-pero si se verán hoy, ¿qué caso tiene que te envíe una carta?
-Quizá me avisa que no podrá asistir - exclamo mientras abría el sobre.
-Quizá -respondió el menor para comenzar a desayunar.
Itachi abrió la carta con desdén, llevaba días de mal humor, que la chica aquella no lo buscara lo preocupaba y cuando más tiempo pasaba más perdía la esperanza y por consiguiente el interés. Quizá le había mentido o de pronto ya estaba con su enamorado y por eso ya era historia, si es que se de verdad se había interesado en él. Su pesimismo era casi palpable, tanto que su propio padre se había dado cuenta de ello. Llevaba días pensando negativamente sobre todo y el hecho que Izumi lo citara para después cancelarle no mejoraba la situación:
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Querido Itachi.
Hola, ¿te acuerdas de mí?, yo espero que sí.
Soy la chica del disfraz y honestamente no sé cómo empezar a escribir esta carta, y decirte lo que siento realmente, pero supongo que debo comenzar por disculparme.
Lamento mucho no haberme comunicado contigo antes, pero es que de verdad necesitaba días para ordenar mi mente y despejar mis dudas.
No te agradecí el haberme animado y haber estado conmigo toda la noche, hiciste que mi infierno se convirtiera en paraíso y fuera una ocasión muy especial. Muchas gracias.
Bien, ahora, debo confesarte que, aunque no lo creas he estado pensando mucho en ti. Me da un poco de vergüenza confesarte que he extrañado mucho tus besos, tu sonrisa, tu compañía y me gustaría volver a verte porque yo me di cuenta que… te quiero y no tengo ninguna duda de ello. De hecho, me encantas.
Pero al mismo tiempo tengo miedo que no sientas lo mismo que yo y que aquella chica siga ocupando tu corazón. Que te hayas dado cuenta que ella es el único amor de tu vida y que por tal motivo no puedes corresponderme. Eso sin duda seria demasiado triste para mí, pero es parte a veces de los obstáculos de la vida.
Si es así, no te preocupes que yo entenderé, no hace falta que me escribas si no la deseas. Uno no puede obligar a amar a alguien, y de verdad no temas a decirme la verdad, eres tan dulce y tierno que estoy segura que no me lo dirías con tal de no lastimarme, pero es mejor conocer la verdad. Te lo pido por favor.
Creo que me he extendido demasiado, no quiero quitarte tu tiempo, yo solo solo quería que supieras que me gustas mucho, que pienso cada segundo en ti desde aquella noche y que eres alguien muy especial para mí.
Te quiere, la chica del disfraz.
P.D: Si es tu deseo que nos veamos, estaré en el parque a las cinco de la tarde, iré disfrazada, espero que por favor puedas entenderme, aun soy demasiado cobarde para mostrarme ante ti.
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Itachi leía una y otra vez la carta sin poder disimular esa enorme sonrisa en su rostro. Su familia lo miro con extrañez cuando lo vieron levantarse sin siquiera haber tocado el desayuno, pero es que para Itachi no había nada más importante que ella en ese momento y la ilusión de volver a ver a su amada lo llenaba de dicha. Además, porque prácticamente se le había declarado y sabía que por fin los sentimientos de ambos eran correspondidos.
Itachi estuvo toda esa mañana sin poder concentrarse en el trabajo ante los suspiros de su padre y la risa que le causaba a Shisui ver al líder de aquella forma. Su turno terminaba a las seis de la tarde, pero se las arregló para que Shisui lo cubriera. Salió dos horas antes para tener tiempo para bañarse, salió y se puso un traje muy formal, si se vería con ella, entonces debía ir lo mas presentable posible. Salió media hora antes de su casa para poder comprarle un ramo de flores y cuando llegó al parque se sentó sobre la banca, aún faltaban quince minutos para la hora acordaba, pero él ya estaba ahí esperando muy trajeado y perfumado por ella.
Hinata caminaba con nerviosismo hacia el lugar de la cita, no tenia idea si se presentaría o no, su corazón bombeaba como nunca y le dolía el estómago. Cuando estuvo a punto de doblar la esquina para visualizar el parque paró, cerro los ojos y camino.
Una enorme sonrisa se dibujo en sus labios cuando lo vio sentando en una banca: "Itachi Uchiha había asistido". En ese momento casi se le salen las lágrimas, pero logro controlarlas para evitar arruinar el maquillaje- Buenas tardes- dijo Hinata, volteo inmediatamente sintiendo como su corazón golpeaba salvajemente su pecho e inmediatamente se levanto de la banca para ir hacia ella-Buenas tardes- respondió él con una sonrisa en sus labios. Ella se derritió al ver su gesto y se sonrojó cuando vio a Itachi entregarle un ramo de flores- pensé que…te habías olvidado de mi- dijo Itachi llevando una mano para acariciar su mejilla derecha- pensé que jamás te volvería a ver-esas palabras llegaron a los mas profundo del alma de Hinata- Lo siento mucho, nunca fue mi intención hacerte sentir así…yh-yo…de…de verdad.
-No importa- interrumpió él- ya estamos aquí- dijo dándole un beso suave en los labios, ella se estremeció – también he pensado en ti todos los días, tardes, noches…yo…también te quiero-Hinata llevo ambas manos a su boca y dejó escapar una lagrima, la cual fue interceptada por él- No temas-continúo hablando- yo sé que este es un disfraz, quiero conocer a la chica que se esconde detrás, quiero ver tu rostro y pasear contigo. No me importa nada más que tú-ella lo miró con ternura, definitivamente era el hombre de idea para cualquiera, pero aunque no fuera un tipo superficial, no podía todavía mostrarse ante él, ya que temía que la rechazara por ser menor que él y encima menor de edad. No quería ni imaginar que se alejara de ella por ese motivo-no puedo, no todavía, po-por favor no insistas-exclamó dándose media vuelta-me- me tengo que ir-dijo de pronto y no dio ni un solo paso cuando sintió la gentil mano de Itachi sobre su brazo-lo siento, te prometo que no insistiré, respetaré tu decisión hasta el momento en que te sientas preparada para revelarte ante mi- ella volteo a verlo y sintió sus cálidos labios sobre su frente- yo acepto, eso, pero por favor, no te vayas todavía, quédate conmigo hasta que amanezca- ella se giro por completo y colocó ambas manos sobre el rostro de Itachi- me quedaría a tu lado toda la vida-respondió. Itachi sonrió de nuevo y comenzaron con una sesión de besos lentos, apasionados y llenos de amor. Cuando la luna salió, se sentaron sobre la banca a observarla, ella recargada en su hombro y él sosteniéndola entre sus brazos.
El tiempo se detuvo para ambos y en ese universo solo existían ellos dos, a Hinata poco le importaron las reglas de su casa e Itachi olvidó por completo la cita que tenía con Izumi.
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CONTINUARÁ…
Bueno, gracias por el apoyo, estoy tratando de actualizar todo, pero ahí va poco a poco, mañana actualizo todavía no Hinata san, porque ya me pasé del tiempo.
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