Una noche de febrero una muchacha de tes blanca y cabello castaño ondulado, había llegado a Inglaterra, se instalo en uno de los apartamentos de la ciudad de Londres, su objetivo aun no lo savia pues llevaba años sin tener uno, su último esposo la había dejado acreedora de miles de millones, por lo que no le interesaba casarse nuevamente, tenia suficiente para disfrutar de bienes materiales lo que si sabía era que tenia que adquirir un lugar donde quedarse para que no sospecharan de ella ya que tenía aproximadamente 159 años de existencia, ya le tocaba sacar una identidad nueva.
En la mansión Hellsing estaba nuestra Draculina favorita entrenando en la sala de tiros, tenia el objetivo de derribar los maniquís en movimiento, esto era pan comido para ella pero lo que tenía que entrenar era la velocidad, cada ves lo tenía que hacer en menos tiempo para desarrollar su velocidad y poder dominar cada arma, esto para su maestro era irrelevante, quien estaba arrecostado en una silla en la esquina de la sala de tiros.
-Casi...- decia el mirando el pequeño cronómetro que tenia en sus manos, aunque debía mejorar en las armar, el sabía que sus poderes y habilidades valían muchos más que armas humanas, pero en fin lo tenia que hacer por órdenes de Sir. Integra.
Seras lo hizo otra vez, esta ves si bajo segundos en el cronómetro. Alucard guardo el cronómetro cronómetro uno de sus bolsillos de su gabardina y se levantó. - Suficiente...
-Que ? Pero creí que hiba a practicar una vez más.
-Dije que suficiente... Tienes que entrenar tu ser igualmente. De nada sirve que seas buena en armas si ko sabrás que hacer cuando no tengas ninguna.- Se acercó a ella.- Nosotros tenemos muchas habilidades, tanto mentales como "Magicas".- haciendo un gesto con sus dedos simulando las comillas.
-Porque entre comillas?
-Para que me entiendas mejor, la magia o hechizeria no siempre es buena, se utiliza para muchas cosas en nuestro caso dependiendo de la situación... Vamos te mostrare.
Alucard condujo a Seras a los jardines de la mansión para poder enseñarle las habilidades que poseía y ella no se daba cuenta, Seras estaba apunto de preguntar pero el se adelanto.
-Claro que hay más vampiros como nosotros, fueron los primeros a quien convertí para aliviar mi primera sed, en esos momentos no sabía que debía enseñarles algo, ni yo mismo lo sabía porque empezaba a entrar en la oscuridad...
-Cuando va a dejar que le pregunte yo sin que lea mi mente?
-Cuando logres levantar barreras fuertes...
-y... me puede enseñar eso ?
-No, eso lo aras por tu cuenta, además es inevitable no leerla si eres tan ruidosa.- dijo el dándole la espalda, ella lo miró con una gota de sudor callendo en su cien.
-Bueno como te mencione antes poseemos poderes mentales y tenemos hechicería pero pasar a esto debes dominar tus poderes mentales y lamento informarte que debes aprender primero a levantar tus barreras para no leer tu mente.- Seras hizo una mueca de derrota .- Concéntrate en imaginar en tu cabeza un muro o 4 paredes donde te sientas segura de hablar contigo misma...o de lo contrario empezaré a descubrir tus pensamientos más vergonzosos. - Dijo Alucard con una mueca de picardia, Seras se sonrojo pero se concentro para que su maestro no la leyera.
Seras imagino lo que el le dijo, casi casi lo lograba pero el derribo fácilmente su obstáculo.
-Seras, robar es malo... por eso esque tenias problemas en el orfanato?... Vuelve a intentarlo.
Seras se puso roja pero lo intento otra ves esta ves le costo un poco a su maestro derrivarla pero ella se imagino la escena de la muerte de sus padres y Alucard dejó de leer.
-Astuta poner un recuerdo recurrente para evitar que avance... bien dejaremos esto otra otro día pero te aconsejo que lo intentes cada ves que puedas o quien sabe, talves tengas algún secreto...-dijo el entre carcajadas y desapareció de ahí.
Seras estaba casi destrozada, jamas imagino que así de sensible tenia su mente esos recuerdos ni los había pensado e el momento, suerte para ella que se le ocurrió pensar en esa escena, salió del jardín para ir a descansar, ya casi amanecía.
A la noche siguiente ella se despertó y se quedo un momento sentada en su féretro para poder despertar bien, en eso se materializó su maestro enfrente de ella.
-Exactamente es así como debes de tener tu mente para que no la pueda escuchar.
Seras se sacudió la cabeza y lo miró. - pero no estaba pensando en nada...
-Entonces deberías de pensar menos...- dijo el con una risa muy suya y se desvaneció de ahí, ella hizo una mueca de fastidió pero almenos tenía una base para saber como bloquearlo.
Toda la noche lo estubo intentando y había mejorado, cada ves le costaba más a el derribar sus barreras mentales, y lo que tenía nerviosa a Seras es que su maestro la invadía sin avisar en cualquier momento estando donde estubiera.
Ella se sentó en uno de los sillones del pasillo para ordenar su mente, estaba cansada de bloquear a su maestro, Luego el aparecía sentado con ella.
-Muy buen trabajo aunque no es fuerte del todo pero te esforzaste para que yo no entrará en tu mente... dejaremos esto para otro día.- le froto el cabello y se fue de ahí, ella se quedó ahí en blanco viendo como desaparecía, de repente escucho que su ama la llamaba a ella. Entró en la oficina de sir Integra.
-Bien Seras tienes una misión en solitario, escuché que Alucard te a estado invadiendo mentalmente asi que ten, vete y descansa de ese desgraciado.- dijo ella con una sonrisa en su cara.
-Gracias Ama ! .- Dijo Seras emocionada, aunque fuese trabajo pero estaría lejos de El por un momento, antes de salir de la mansión, el apareció caminando justo a su lado, ella por reflejo bloqueo su mente , el solo se rio sonoramente.
-Jajajaja Tranquila draculina no vine para molestarte, estoy algo aburrido así que solo vengo a acompañarte a la salida...
- Enserió ?
El se rio de nuevo y sacudio su cabello, ella en medio de la burla se habia quedado fija viendo el rostro de su maestro perl al darse cuenta de esto puso su mente en blanco y se puso colorada lo que su maestro no pasó por alto.
-Que te pasa ? - dijo el curiosamente viéndola sonrojarse, intento leerle la mente pero solo pudo ver vergüenza en su mente.- Dime que te pasa, porque te sientes así?
-emm... adiós! - salió corriendo a la salida y se metió al auto respirando pesado cuando sono en su mente.
(Cuando regreses me vas a tener que explicar, te lo hubiese pasado por alto pero escapastes...)
Seras se relajaba cuando el auto partió, no quería decirle nada a su amo, era una simple casualidad que se quedará viéndolo fijo pero en realidad tenía que admitir que era guapo, no sabía si era por su vampirismo o así era realmente, aunque viéndolo de un punto de vista ella no había cambiado cuando el le dio la vuelta.
Alucard se fue rápidamente hacia la oficina de su ama.
-Mi señora, permitame ir con mi cría a la misión.
-No
-porque no?
-Porque debe descansar de ves en cuando de ti, ya es mucho que tenga que estar atada por quien sabe cuanto tiempo para que también la acompañes a su misión en solitario como si fueses su Papá.
-No...- lo dijo en tono molesto, pensó que fue mala idea enseñarle a ocultar su mente, cuando llegara la hiba a enfrentar.
