Alucard llego a la mansión donde encontro a Seras ahí, estaba ayudando a su amo.
-Bien Alucard dime tu reporte.
-Objetivo silenciado con éxito maestro... y ella vendrá dentro de 3 días.
-Te la encontraste de nuevo ? Bien me imagino que si viene es porque comprobantes sus intenciones verdad?
-si ama , inspeccione su lugar y tiene evidencia de lo que habla.
-te llevo donde vive? Enserió quiere trabajar aquí... bien recuerda tenerla vigilada por lo que sea...
En toda la conversación Seras estaba impactada, enserió llegaría esa mujer ahí? Y que hacia en su casa ? Enserió solo fue a inspeccionar? Habrá aprovechado a hacer otra cosa ? Se dio cuenta que el le observaba y rápidamente cambió su cara y terminó de ayudar a sir Integra y pidió retirarse, Integra se lo permitió y ella se fue de ahí, hasta que llego a los jardines de la mansión, no quería estar enfrente de el por el montón de dudas que tenía en su mente, pero para su mala suerte, Alucard la siguió hasta donde estaba.
-Seras?
-si?
-ahora que tienes ? Y no intentes ocultarme algo.
-es que me parece mala idea meter a otro vampiro aquí... es todo.
-Si lo es pero si lo tenemos cerca será más fácil el aniquilarlo , no creo que sea solo por eso... dime, estas celosa?
-Que? No! Claro que no... porque debería?
- Vi tu cara cuando dije que había ido a donde vivía... que te imaginaste?
-nada es enserió, solo... no quería que volviera a aparecer...
-Me ofende que creas que tengo las debilidades de un humano...- dijo Alucard irritado, se dio la vuelta para desaparecer de ahí.
Seras se sentía mal , sentía que estaba exagerando de más, no había visto aún como se comportaba ella al rededor de su Maestro por lo que sintió inútil el sentirse así, debía tomar las cosas con calma al menos hasta ver las intenciones de ella.
Pasaron los 3 días y Verónica se presentó ante sir Integra, se presentó cordialmente, mientras tanto Alucard veía serio a Seras y ella lo miraba poco triste ya que el estaba aún molesto por que ella creía que se había pasado de más con Verónica, cosa que no se le paso por alto, a el no le gustaban esa actitud, por lo que esos días había estado serio con ella, Seras estaba arrepentida de haberlo pensado, sabia que su maestro tenía educación que la superaba por mucho pero le dio miedo que pasara.
-Bien Verónica por el momento lamento informarte que estarás vigilada las 24 horas para asegurar lo que me dices, Alucard estará pendiente de ti por si te pasas de lista el mismo tiene autorización para aniquilarte al igual que la Capitána Victoria, ambos pueden aniquilarte, estas de acuerdo ?
-Si señorita Hellsing, le aseguro que no se va a arrepentir...
-Muy bien, Walter prepara una habitación en las mazmorras para ella mientras que Alucard ve a darle un recorrido para que conozca la mansión.
El reberencio y la condujo al recorrido, Seras intento por todos los medios fingir que noble importaba esto hasta que el salió con ella de la oficina, su rostros se torno afligido , Integra la vio.
-Seras? Tranquila, si sigues así tu misma te deprimidas.
-si lo se ama, no se preocupe estaré bien ...
-bien puedes retirarte.
Seras se retiro a la sala de tiros donde empezó a practicar un poco hasta que paso Verónica junto con Alucard, ella disimulo no verlos y siguió practicando hasta que tocaron su hombro.
-Puedo intentar yo ? - dijo Verónica gentilmente a Seras, ella respingo por un momento y le dio el arma.
Verónica apunto y disparo pero no toco ningún maniquí a lo que Seras y Alucard les resbalaba una gran gota de sudor detrás de sus cabezas.
-Seras.- ella voltio a ver a Alucard- le tendrás que enseñar a usar un arma que por ahora sea una básica.
-Si. - dijo ella aun fingía estar normal, pero por dentro quería agarrar el arma y volar le la cabeza, Verónica devolvió el arma apenada y Alucard se la llevo a continuar su recorrido.
Ya casi amanecía y Alucard llevo a Verónica a su habitación, se la mostró y le explicó lo de su alimento ella asintió.
-Gracias por el recorrido...
-espero que haigas puesto atención a todo lo que te mostre...
-Te puedo hacer una pregunta ?
-dime...
- Que es la muchacha de ti ?
-Ella es Seras Victoria y es mi disipula.
-enserió? Entonces no hay nada contigo?
-Por ahora no, porque me lo preguntas ?
-Curiosidad solamente, buenos dias...
Alucard se sorprendió un poco, genial otra mujer quería con el y no era que no le gustará la idea pero no le atraía para nada Verónica. Alucard se dirigio al cuarto de Seras donde ella estaba cepillandose el cabello.
-Mañana le enseñaras a ella todo lo que sepas de armas, el amo ya esta enterado...
-Si maestro...- se sorprendió al ver que se acercó a ella y le puso las manos en los hombros, ella dejó de peinarse y vio que se agacho hasta su rostro.
-Tranquila con Verónica, tienes que disimular que no te cae bien si queremos saber que planea verdad?
Seras se puso un poco colorada al sentirlo tan cerca, ella asintió.- Tampoco tienes que estar celosa, no me llama la atención... - con esto desapareció de su cuarto.
Ella se puso más colorada, como esque sabía si no podía leer su mente, bueno el es mucho más mayor que ella tendría que saber estas cosas, por otro lado estaba contenta por saber que el no le atraía Verónica pero no le agradaba la idea de que ella se le insinuara tanto, de ahora en adelante debía armarse de paciencia.
A la noche siguiente Seras llevo a Verónica a la sala de tiros, donde por ahora estrenaría con una pistola de bolsillo, le enseñó lo básico y le empezó a enseñar a apuntar, ella prosiguió a implementar lo mostrado y el resultado no fue tan bueno , ahora de ningún maniquí había pasado a disparar 3 pero no donde debía.
-Bueno lo intentaremos otra vez, pero concentrarte en solo la cabeza.- dijo Seras acercándose a ella.
-ok si, no soy tan buena con las armas , solo me defendía en combates cuerpo a cuerpo y alguna otra echizeria...
-a bueno... pero aquí tienes que aprender a usar esto tambien, nuestra fuerza la usamos si es necesario.
- esta bien lo entiendo y... donde esta Alucard?
-Perdón? -dijo Seras sacándose un poco de sus casillas, que le importa?
-Si, donde está Alucard?
-En una misión en solitario, deberíamos empezar.
-porque te enojas que pregunte por el ?
-No me e enojado .
-si claro que si, asta donde yo se ustedes no son nada , más que una alumna y su maestro, el mismo me lo dijo.
Seras trató de controlarse, que intentaba ella ? Enojarla? -Si lo somos...
Ya te dije que no me enoja.
-bueno no lo parece, seguimos ? - dijo Verónica alegre, Seras la vio por un momento incomoda pero siguió con su tarea.
Luego de terminar con eso, Seras se dirigió hasta la oficina de Sir Integra.
-Bien Seras tienes misión y te llevaras a Verónica. - Seras hizo una mueca de disgusto .- que pasa ?
-No me agrada mucho ella.
-pero recuerda que es trabajo de todo lo de más de ella ignoralo por favor.
-Si ama...-dijo Seras en reberencia, ahora aparte de entrenarla debía llevarla a las misiones, esperen, será que su maestro se siente así con ella ?
Seras se cuestiono todo esto en lo que llamaba a Verónica y se la llevaba, será que por eso no la podía corresponder, luego le dio un vistazo a Verónica, aun faltaba ver como era en batalla sin armas, no podia decir que era inútil, se puso de meta aligerar su aprendizaje talves si se estaba quedando muy atrás y era eso que la tenía tan lejos de el, por otro lado Verónica era mucho más bonita que ella, demonios, en ese pensamiento desprotegido su mente y se llevo un susto cuando hablaron en su mente.
(Definitivamente tu eres hermosa) Ella salto y dio buen pequeño grito que asustó a Verónica.
-Que pasa ?!
-No nada, nada ...- dijo Seras calmandola mientras cerraba su mente de nuevo, siguieron caminando y se sonrojo mucho al recordar lo que le había dicho en su mente.
Paso una semana y casi solo Alucard había salido con Verónica por lo que Seras se sentía sola y enojada, hasta que un día al fin salió misión con el, prácticamente las misiones rápidas le tocaban a Verónica con Alucard y las abiertas con Seras, Alucard por su parte estaba poco irritado, Verónica no se le despegaba ni un centímetro de el que tenía la teoría de que si le daba lo que quería lo hiba a dejar en paz porque el demostraría que no hay que rogar donde no lo quieren, pero le daba lastima así que lo pensaba mucho.
Ambos se fueron a un edificio en el que habían clausurado los últimos 4 pisos por actividad vampirica, para los humanos estaba cerrado por remuneración, ambos entraron al primero de los 4, borrando a todos los ghouls que estaban ahí, así como el segundo, en el 3er piso estaban dos vampiros junto a los necrofagos, decidieron atacar juntos para querer aniquilar a ambos vampiros pero les duro poco el juego, Alucard estaba apunto de deshacerse del último vampiro del piso pero este salio corriendo al último piso, ellos lo siguieron y en el último piso estaban dos enormes vampiros aparte del que escapo esperándolos.
-Me alegra mucho que en esta misión vinieras conmigo...- Dijo Alucard, quien arremetió con uno de los vampiros enormes, Seras se sonrojo y salio detrás de él ya que el vampiro que escapo quería distraerlo, ella lo aniquilo pero el segundo Vampiro enorme la tomo de una pierna para azotarla contra el piso, ella llego al piso anterior y reacciono rápido y volvió a subir justo a tiempo para evitar que interrumpirá la pelea con Alucard y el otro Vampiro, Seras le hiso llave al cuello para que este se hiciera para atrás, pero el vampiro se giro justo para golpearla en el estomago, ella lo recibió de lleno pero evito salirse de su rango para golpearlo la cara y darle el segundo golpe con la rodilla en su mandíbula, el al recibir el golpe se hizo hacia atrás donde fue atravesado por la mano de Alucard sacandole el corazón y haciéndolo ceniza.
-Estas bien ? - le pregunto Alucard.
- Si... espere usted nunca me pregunta eso. - dijo ella ofendida.
-Es la costumbre, Verónica no había donde no le pasara algo...- dijo Frustrado.
-Crei que solo a mi me pasaba.
-Nada puede hacer bien...Te extraño mucho.- le dijo acercándose a ella, ella se sonrojo, casi estaba demasiado cerca , el le tomó ambas mejillas y la beso, se puso muy roja pero lo recibió con gusto, pasaron unos cuantos segundos así y el se separo de ella y se alejo despacio, ella lo miró aún impresionada.
-Vamos...- le dijo ofreciéndole su brazo, ella lo pensó poco y acepto, llegaron juntos a la mansión a dar su reporte.
