Gracias a todos por sus comentarios. Lamento no contestar los reviews, pero siempre los leo con ilusión~


Durante los días siguientes, y tras sacar una excelente calificación en su trabajo en equipo, Viktor continuó sentándose en el pupitre contiguo al de Yuuri.

Yuuri no entendía porque el omega quería ser su amigo, pero decidió no cuestionarlo. Pues dudaba que cualquiera que fuera la razón por la que quisiera acercarse a él fuese algo negativo. Además, una de las primeras cosas que notó sobre Viktor es que le gustaba hablar... mucho . El omega hablaba y hablaba sin siquiera detenerse a tomar aire, y a Yuuri le gustaba escucharlo, no sólo por su voz alegre y coqueta, sino por su manera tan divertida de expresarse y los temas de conversación tan variados que tocaba.

Pero lo que más le sorprendió fue darse cuenta que Viktor podía hacerlo hablar a él también. Yuuri no era precisamente tímido, pero le costaba dar su opinión si no se la pedían, y el omega le pedía su opinión siempre sobre demasiadas cosas, tema tras tema. Se llevaban mejor de lo que Yuuri alguna vez se hubiera atrevido a imaginar.

Lo único negativo de aquellas interacciones es que Yuuri podía percibir las miradas amenazantes de algunos alfas, quienes no parecían estar felices de que 'su futuro omega' fuese amistoso con otros alfas.

"Ignoralos, Yuuri." Viktor le había dicho un día que caminaban juntos por el pasillo, habiendo notado las miradas sobre ellos a su alrededor. "Esos alfas no tienen ninguna oportunidad conmigo, y ningún derecho sobre mí. Yo puedo elegir con quien estar, y me gusta estar contigo." Sonrió y le guiñó un ojo. Yuuri simplemente asintió y continuó caminando a su lado, sintiéndose bien de saber que Viktor prefería su amistad antes que la de otras personas. Pero trató de calmar los saltos que su corazón daba para no hacerse falsas ilusiones.

Viktor ahora era su amigo y no quería arruinar esa relación. ¿Pues por qué alguien tan especial como Viktor se fijaría en un alfa tan poco deseado como él, cuando el peliplateado tenía a sus pies a tantos otros alfas con mejor aspecto y más dinero? Los Omegas siempre elegían a los Alfas con mayor poder adquisitivo...

Y Yuuri... No provenía de una familia pobre, pero tampoco adinerada. Su padre, madre, hermana y él se ganaban su sustento día a día. Él no podría mantener económicamente a un omega aunque lo quisiera.

No obstante, Viktor era independiente y trabajador, y había rechazado a muchos alfas claramente adinerados...

Con el tiempo su amistad se fue fortaleciendo aunque al mismo tiempo más difícil de mantener. Yuuri no podía deshacerse de su crush y se sentía cada vez más enamorado de Viktor. No importaba si el omega a todas horas le enviaba mensajes de texto y videos de perritos, o le pidiera ser siempre su compañero de tareas, o que a veces hiciera comentarios en los que en el contexto adecuado sonarían románticos. Sólo eran amigos.

"Lo siento, no puedo." Contestó Yuuri, con la cabeza gacha, un día que Viktor le pidió verse fuera de clases.

No había dicho una mentira, pues debía trabajar como siempre, aunque sus padres le permitían tener un horario flexible debido a las tareas o por si quería salir con amigos (rara vez salía con amigos, sobra decir). Pero Viktor no tenía por qué saber eso.

"Oh." Viktor pareció decepcionado por un momento, mas un segundo después una sonrisa animada, aunque algo apagada, apareció en su boca. "Es verdad. Por un momento me olvidé de tu horario. Tal vez debería ser yo quien vaya a visitarte al onsen para que seas mi mesero personal." Guiñó un ojo y Yuuri, a pesar de todo, rio.

"Puedo prometerte un buen descuento en las aguas termales y en el katsudon especial de mi madre, si quieres." Ofreció algo apenado, pues esperaba que Viktor se lo tomara más bien broma y se riera. Aquello pareció funcionar bastante bien porque la boca del peliplateado se transformó en algo que parecía un corazón, dejando fascinado y sorprendido al moreno por tal reacción.

"¡Ah! ¡El famoso katsudon de tu madre!" Exclamó, animado de nuevo. "Has hablado tanto de ello que me encantaría probarlo pronto, no importa si debo romper mi dieta." Dijo antes de levantarse de su asiento para ir a su siguiente clase. "Te avisaré cuando esté libre y así podrás reservarme un platillo. Es una cita." Guiñó de nuevo y salió del aula mientras se despedía de él agitando una mano al aire.

"¿Ci-cita?" Repitió en voz baja, temblando. Debía ser una broma, ¿cierto? A Viktor le gustaba bromear. Quizás usó la palabra 'cita' como una broma y nada más.

¿Pero qué tal si no era una broma?

Para desgracia (o alivio) de Yuuri, Viktor no asistió a clases los siguientes dos días, aunque siguieron enviándose mensajes de texto. El Omega tenía que modelar para una campaña de ropa de diseñador, por lo que le pidió a sus compañeros de clases, incluído Yuuri, que le pasaran las notas y tareas por chat para poder hacerlas el fin de semana.

Tras terminar las clases Yuuri se dirigió hacia la salida para ir a casa, como normalmente haría, pero se detuvo y se sobresaltó al sentir una mano sobre su hombro.

"Yuuri Katsuki, ¿cierto?" Al girarse, el alfa moreno se topó con un alfa rubio de piel tostada y más alto que él, y seguramente más fuerte que él. La primera reacción de Yuuri fue retroceder y bajar la cabeza. "Oh, tranquilo. Soy Chris. Seguro que Viktor te ha hablado de mí." Dijo con una sonrisa poco (o nada) amenazante que fue suficientemente amistosa para que Yuuri levantara la cabeza sin temor.

Recordaba el nombre de Chris y recordaba haberlo visto con Viktor antes. Eran mejores amigos desde secundaria, del tipo de mejores amigos que nunca habían tenido sexo ni se habían besado siquiera (por alguna razón Viktor lo había recalcado de esa manera cuando le aseguró que Chris no era su novio).

"Eh, sí... Hola. ¿Necesitas algo?" Preguntó tratando de aparentar tranquilidad. Hablar con Alfas desconocidos (que no fueran clientes del onsen) siempre lo ponían de nervios.

"Sí, ¿podrías hacerme un favor?" Se quitó su mochila de la espalda y de ella sacó una carpeta manila. "¿Puedes darle esto a Viktor? Es tarea. Debe contestar las preguntas y regresar las hojas para el lunes. Se lo daría yo, pero sé que vives en Yu-topia, y Viktor ahora mismo está en una sesión de fotos en el gimnasio cerca de allí, y yo vivo del lado contrario. ¿Puedes hacerlo?"

"Oh. Sí, por supuesto." Tomó la carpeta y la guardó en su propia mochila. Si era un favor para Viktor estaría gustoso de hacerlo. Sólo tenía que avisarle a su padre que llegaría un poco tarde a su turno.

"¿Necesitas la dirección?"

"No hay problema. Sé dónde es." Cabeceó y mostró una sonrisa más tranquila. Esperaba que Chris fuese así de agradable siempre. Yuuri sabía a qué gimnasio se refería porque muchos de sus clientes habituales solían ir a Yu-topia para relajarse después de hacer ejercicio.

"Excelente. Gracias, Yuuri." Le dio una palmada en la espalda y guiñó un ojo. "Seguro que Viktor estará feliz de verte." Y se marchó antes de que el moreno pudiera preguntan a qué se refería.

Yuuri entonces buscó su smartphone y llamó a su padre para avisarle.

"Oh. Tómate todo el tiempo que necesites, hijo." Dijo Toshiya al otro lado de la línea con una risita. "De hecho, deberías invitar a ese nuevo 'amigo' tuyo. Siempre te ves más feliz cuando hablas de él."

"¡Papá!" Exclamó ruborizado. Yuuri se arrepentía de sobremanera de haberle contado a sus padres sobre Viktor, pues estos eran peores que niños de kinder y siempre le hacían comentarios pícaros sobre querer conocer a su 'posible futuro yerno'.

Yuuri envidiaba el eterno positivismo de sus padres.

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Cuando Yuuri atravesó las puertas del gimnasio se dio cuenta que no tenía idea de dónde se encontraba Viktor. Entonces decidió enviarle un mensaje de texto para preguntárselo.

"Chris me envió con tu tarea. Ya estoy en el gimnasio. ¿Dónde estás?" Simplemente escribió, decidiendo ignorar la mirada curiosa de la recepcionista Beta que seguramente esperaba a que el moreno se decidiera a pedir una membrecía.

Pensó que quizás debía esperar varios minutos a que Viktor mirara su teléfono para obtener una respuesta porque estaría ocupado. Pero menos de dos minutos después se escuchó una puerta abrirse abruptamente.

"¡Yuuri!" Viktor salió de lo que parecían ser el área de los casilleros mientras que algunas voces a su espalda le gritaban que volviera a la sesión de fotos. "¡No tardaré!" Dijo con una sonrisa antes de correr hacia su compañero de clases.

"Vik-Viktor." Yuuri no supo a dónde mirar. El Omega vestía lo que seguramente era una prenda que debía modelar. Era un leotardo negro deportivo de cuerpo completo con mallas transparentes en su abdomen, brazos, y una línea vertical en ambas piernas que dejaban ver su musculatura y piel blanca, además de una corta media falda colgando a su costado izquierdo, y su cabello húmedo se pegaba a su figura ensalzando su cuerpo de dios griego. Yuuri en serio dudaba que una persona normal encontrara cómodo hacer ejercicio con algo así puesto, pues la tela ni siquiera parecía ser lycra o elástica.

También se dio cuenta que la mayoría de Alfas que hacían ejercicio, a diferencia de él, no tuvieron reparo en mirar hacia Viktor con ojos hambrientos.

"¡Yuuri! Qué alegría verte. Chris me dijo que me daría una sorpresa, pero no sabía que se refería a ti." El moreno hubiera pensado que se trataba de un comentario sarcástico sino fuera porque el peliplateado tomó sus manos entre las suyas y le sonrió con aquella sonrisa que siempre tenía al hablar de algo que le gustara (como cuando hablaba de su perro Makkachin). "En unos minutos terminará mi parte de la sesión. ¿Puedes esperarme un momento?... ¿O tienes algo más que hacer?" Inquirió con una mirada extrañamente resignada, como si acabara de recordar que Yuuri debía estar en otro lugar, más precisamente en su trabajo.

"Uh. Claro. Puedo esperarte." Le sonrió de vuelta con una sonrisa tímida. Los rostros llenos de envidia de los otros Alfas, y los ojos de súplica que el omega le dedicaban en ese momento, le dieron la confianza extra para que su cerebro aceptara que Viktor lo quería allí.

"¡Genial! Ven conmigo." Viktor soltó una de sus manos pero lo jaló con la que aún tenían entrelazada para guiarlo de vuelta a los casilleros. "Tengo permitido tener a un acompañante conmigo durante las sesiones. Pero no hagas ruido." Se acercó a su oído y susurró algo rápido. "El fotógrafo siempre se queja del ruido porque lo desconcentra, así que es mejor no tener problemas con él" Rio, y Yuuri cabeceó para asegurarle que estaría callado.

Al entrar al área de los casilleros Yuuri se dio cuenta que había otros tres modelos omegas, dos chicas y otro chico, que vestían trajes con diseños parecidos a los de Viktor, igual de reveladores y poco prácticos; y el fotógrafo era un alfa alto, rubio y corpulento con vestimenta 'hipster'. Yuuri supuso que sería una sesión de fotos para alguna línea de ropa deportiva para gente que fingía hacer ejercicio y sólo iba a los gimnasios a buscar pareja (¿o quizás era una colección de fantasía?). Como fuere, Yuuri no era nadie para juzgar gustos ajenos.

"Viktor, es tu turno." Dijo una chica alfa, que parecía ser la maquillista, cuando una de las modelos omega se quitó de las luces de las lámparas del estudio portátil.

"¡Enseguida!" Exclamó alzando una mano. "Espero que te guste lo que mires, Yuuri. No quites tus ojos de mí." Viktor soltó su mano, pero pudo sentir sus dedos acariciarse antes de separarlos.

"Uh. Sí, por supuesto." Yuuri contestó con una sonrisa nerviosa y sintiendo su rostro arder, como también las miradas curiosas de la maquillista y de los otros modelos sobre él, pero decidió ignorarlos para centrarse sólo en Viktor.


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