Jajaja. Publiqué este capítulo hace como 2 semanas en wattpad pero me olvidé por completo de publicarlo aquí. Lo siento :'D


Yuuri se maravillaba de ver cómo la actitud de Viktor, que normalmente era juguetona y despreocupada, cambió totalmente a otra distinta para mostrar una faceta sensual y atrevida. Su ojos entrecerrados fingían desinterés mientras miraban hacia a otro lado que no fuera a la cámara o a los casilleros, como lo hacían los modelos de las revistas, mientras que su cuerpo se detenían en una pose imposible, poco natural y seguramente nada cómoda de realizar, pero que el omega la hacía lucir con tanta gracia que incluso parecía elegante.

Y cuando el fotógrafo le indicó que hiciera una 'pose sexy', Viktor alzó un brazo hacia atrás, descansó una mano sobre su cadera, y sus ojos azules se dirigieron hacia los ojos marrones de Yuuri con una mirada provocativa. El alfa moreno se sobresaltó, aferrando sus manos a las correas de su mochila, pensando en que sólo debía ser una afortunada casualidad que Viktor mirara hacia su dirección.

"Viktor, tienes que mirarme a mí y a la cámara." Le amonestó el fotógrafo Alfa con un tono de voz más bien juguetón.

"Oh, lo siento, Gerald." Se disculpó el peliplateado con una sonrisa que Yuuri reconoció como fingida. "Yuuri, ¿puedes pararte detrás de Gerald?"

"¿Eh?" Aunque confundido por el pedido, Yuuri hizo caso y caminó hasta quedar detrás del fotógrafo, quien su sonrisa se convirtió en una mueca de molestia mas no dijo nada para continuar con su trabajo.

Yuuri tragó saliva y sudó frío tras entender que Viktor definitivamente lo miraba a él... y que POSIBLEMENTE, y por alguna extraña razón, le estuviera coqueteando abiertamente. Sin embargo, el japonés no soportó su mirada y se giró hacia otro lado mientras trataba de normalizar su respiración y que su rostro no explotara a causa de combustión espontánea.

Su vista entonces recayó en una de las modelos que estaba siendo retocada de maquillaje. La muchacha le parecía familia. Seguramente la habría visto en alguna publicidad antes.

"Así que prefieres Omegas femeninas..." Yuuri se sobresaltó y se tapó la oreja derecha al escuchar la voz de Viktor susurrarle cerca del oído.

Viktor, a diferencia de unos momentos atrás, ahora parecía serio, neutral, y su ceño estaba levemente fruncido. ¿Acaso estaba molesto?

"¡¿Que?! ¡N-no, no!" Contestó al recordar la pregunta, y bajó la voz al ver que el fotógrafo lo fulminó con la mirada. "Yo sólo pensaba que aquella chica me parecía conocida. Creo que la vi en televisión."

"¿Oh? ¿Chihoko? Sí, es posible." Dijo volviendo a sonreír, con una postura más relajada. "Ella es edecan de algún programa de televisión, uno de esos populares entre los televidentes que no tienen nada mejor que hacer que ver a conductores haciendo el ridículo y hablar de chismes de famosos, o algo así." Se encogió de hombros. "Uh, ¿tú sueles ver ese tipo de programas?" Inquirió con ojos abiertos, dándose cuenta de lo que había dicho.

Yuuri rio, no sintiéndose ofendido realmente.

"No. Es decir, al menos yo no. Pero los clientes del onsen suelen cambiar de canal en el televisor del comedor. Seguramente la he visto en ese programa sin darme cuenta."

"Oh, ya veo." Dijo Viktor con una mano en el pecho, aliviado.

"Por cierto, estuviste genial." Dijo Yuuri de inmediato para cambiar de tema. Él no estaba interesado en aquella omega y no quería que Viktor pensara ello por error.

"¿En serio? ¿Eso crees?" Sonrió, y el moreno asintió vehementemente con las mejillas aún sonrojadas. "Me alegro. Hice mi mejor esfuerzo por encantar a mi público especial de hoy." Volvió a tomar una de las manos del moreno y le dio un ligero jalón. "Pero ven. Ya terminó mi parte y ya puedo irme. ¿Puedes ayudarme a cambiarme de ropa?"

"¡¿Yo?!" Inquirió atónito mientras se dejaba arrastrar una vez más. "Uh. ¿No hay alguien más que pueda ayudarte con eso?" Yuuri se dio una patada mental tras preguntar aquello. Sabía que cualquier otro alfa habría dicho que sí de inmediato, sobre todo por el delicioso aroma que Viktor parecía desprender a propósito.

Pero Yuuri no. Yuuri era demasiado cobarde como para siquiera pensar en ello.

"Sí. La maquillista me ayudó a ponerme este traje." Replicó mientras tomaba su mochila de una de las bancas y se dirigió a los baños. "Pero ella me tocó de una manera algo inapropiada y lo siguió haciendo aún después de que le dijera que no era necesario tocar mi trasero para ajustar el traje." Yuuri se tensó. ¿Cómo alguien así tenía permitido tener contacto con los modelos? "No confió en ella, y levantaré una queja formal más tarde." Dijo mirando con recelo a la mencionada, pero entonces se giró hacia Yuuri con una sonrisa afable. "Pero confío en ti y sé que tú no harás nada que yo no quiera."

"Oh." Yuuri sintió un calor agradable recorrerle el pecho. Sí. Él no era el tipo de persona que deseara dañar a otros, y mucho menos haría algo que lastimara a Viktor, al menos no de manera consciente.

Aunque su corazón se agitó cuando llegaron a los baños y el omega entró a un cubículo, habiendo dejado su mochila sobre el lavabo y la puerta abierta. Éste le dio la espalda al alfa y entonces levantó su largo cabello plateado para mostrar la cremallera.

"Ayúdame con el cierre, ¿sí?" Pidió mirándolo de soslayo, con una media sonrisa que no hacía otra cosa que poner más nervioso al moreno. "Ugh. Esta cosa me está matando, muero de calor. Me gustaría darme una ducha pero detesto las regaderas públicas. Yuuri. ¿Sabías qué para tomarte fotos deben ponerte polvos en la cara para no-sé-qué y las fotos salgan bien? El maquillaje es incómodo y me da comezón en la nariz. Estuve un par de horas estornudando y tuve que repetir varias tomas, y..."

Mientras Viktor continuaba quejándose, Yuuri, tragando saliva, dejó su mochila junto a la suya y entró al cubículo. Tomó el cierre y de a poco bajó la cremallera, teniendo especial cuidado de no tirar de alguno de sus cabellos plateados. Entonces vio la espalda desnuda del omega relajarse. Viktor dio un gran suspiro de alivio.

"Uff. Gracias, Yuuri." Se giró para encararlo mientras se quitaba las mangas del traje, quedando su torso desnudo y sus pectorales expuestos. "Desde hace horas que quería quitármelo. Es muy incómodo usarlo. Creo que hasta me dejó rozaduras en los muslos." Rio. "¡Incluso me hicieron correr en la caminadora con esto puesto! No sé qué tipo de persona compraría algo así. Pero mi trabajo es modelar, no juzgar, supongo." Se encogió de hombros para restarle importancia.

"Suena... pesado." Fue todo lo que se le ocurrió comentar tras desviar la mirada. Yuuri tuvo toda la intención de salir del cubículo para darle más privacidad y sacar su ropa de su mochila para dársela. No obstante, Viktor lo tomó de un brazo.

"Yuuri. Espera." Yuuri lo miró de nuevo y se topó con una expresión nueva. Viktor parecía...nervioso, y sus ojos brillaban con anticipación. El peliplateado entonces levantó el brazo entre sus dedos y acercó la muñeca del alfa a su nariz e inhaló. "Hueles muy bien."

"¿Yo... huelo bien?" Inquirió incrédulo. Nadie le había dicho eso antes. La última omega que trató de cortejar le había dicho con pena justo lo contrario.

Un momento. ¿Por qué Viktor podía olerlo?

Ah. Probablemente el efecto del jabón y del desodorante que usaba como supresores se habían disuelto con las horas.

Tener a Viktor tan cerca y con sus ojos mirando directo a los suyos le hizo recordar que el omega tenía el torso desnudo, dejando ver su cuerpo entrenado y sus pezones rosado al tiempo que su largo cabello plateado caía cual cascada por sus anchos hombros.

Viktor no tenía el cuerpo pequeño ni afeminado de un omega común, pero eso no lo hacía menos atractivo a su vista.

"Sí. Tu aroma es delicioso y me tranquiliza." Dio un paso al frente, y su nariz recorrió la longitud de su brazo hasta detenerse sobre su rostro. Yuuri sintió escalofríos subir por su espalda y cosquilleos sobre sus mejillas. "Yuuri. ¿estás bien?" Viktor lo miró con preocupación al darse cuenta que el alfa temblaba y su aroma olía a miedo.

"Uhm. Estás muy cerca." Respondió bajando la mirada, avergonzado. Sabía que acompañarlo al baño no había sido más que una excusa para estar solos. Pero no quería intimar con Viktor si su relación iba a ser meramente sexual y nada más. Su mente y su corazón no lo soportarían.

Yuuri esperaba a que Viktor se decepcionara y lo sacara a patadas del baño. No obstante, sintió una mano gentil sobre su mejilla.

"Está bien. Yo también estoy nervioso." Admitió con una sonrisa leve, lo que hizo que el moreno levantara la mirada con sorpresa. "Yuuri, he tratado de cortejarte desde que nos conocimos hace 8 meses atrás, pero siempre huías de mí. Pensé que me odiabas y que no querías nada conmigo, pero resultó que sólo eres tímido." Oír aquello sorprendió a Yuuri todavía más. Pero le preocupó que Viktor comenzara a hablar cada vez más rápido y su aroma se distorsionara por estrés. "Me gustas, y creo que yo te gusto. He tratado de ser sútil con mis coqueteos para no incomodarte, y pensé que estaban funcionando. Pero oler tu aroma me hizo reaccionar y querer olerte más y no pensé en las consecuencias. Y...y... Lamento si me equivoqué. Sólo te estoy molestando..." El ruso apartó la mirada y retrocedió, pero Yuuri cubrió su mano sobre su mejilla para retenerlo.

"También me gustas, Viktor." Dijo antes de que su cerebro lo detuviera de actuar. Era evidente que el omega se preocupó por ir a su ritmo, así que Yuuri trataría de ir al suyo. Además, ver a Viktor tan consternado por su culpa le rompió el corazón.

Viktor regresó la mirada y sus ojos azules se abrieron con sorpresa al tiempo que sus mejillas blancas se sonrojaron.

"... ¿En serio?" Inquirió acercándose de nuevo con algo de cautela, y Yuuri cabeceó con una sonrisa más tranquila. "¿También... te gusta mi aroma?"

"Sí. Hu-hueles muy bien. Tu aroma es dulce y reconfortante." Replicó haciendo su mejor esfuerzo por seguir miŕandolo a los ojos y que no le ganara la timidez. "Y... Perdón por haberte hecho sentir mal." La sonrisa de Viktor se ensanchó y su aroma se estabilizó.

"Yuuri.¿Puedo besarte?" Yuuri, todavía con aquella confianza que súbitamente se apoderó de él, asintió con la cabeza y cerró los ojos.

Desde que conoció a Viktor se había imaginado muchas veces cómo sería besarlo, pero definitivamente, sus labios, suaves y rosados, eran mejores en la vida real, sobre todo porque Viktor lo había rodeado con sus fuertes brazos, atrayéndolo hacia su desnudo torso. Yuuri instintivamente posó sus manos sobre su espalda, enrollando sus dedos entre los mechones plateados para jugar con ellos mientras una mano se apoyaba contra su nuca.

El beso fue tranquilo y nada aparatoso, y posiblemente besarse dentro de un baño público mientras ambos implicados sudaban no era precisamente romántico. Pero se sintió bien. No había sido el primer beso de Yuuri, y seguramente tampoco el de Viktor, pero se sintió especial por ser el primer beso de ambos.

Tras terminar el beso, Viktor apoyó su cabeza sobre el hombro del alfa y aspiró de nuevo su aroma. Yuuri hizo lo mismo. Y se mantuvieron así un largo rato, simplemente ambos disfrutando del aroma del otro.

La puerta súbitamente se abrió y los chicos escucharon pasos rápidos e impacientes acercarse.

"¿Viktor, sigues allí?" Era la voz de Gerald, quien parecía estar de buen humor de nuevo.

El omega, tras un suspiro cansado, le dio un pequeño beso a Yuuri antes de separarse de él y hacerlo a un lado para hablar con el fotógrafo.

"¿Necesitas algo, Gerald?" Inquirió apoyando un codo contra el marco de la puerta, usando un tono de voz que trataba de ocultar la molestia que sentía debido a la interrupción. Yuuri, avergonzado, trató de esconderse tras de Viktor, pero supo que había fallado cuando el alfa rubio lo miró con sorpresa. "Mi novio y yo estamos algo... ocupados." Terminó de decir en tono sugestivo, regresando su vista al moreno de soslayo, ignorando a propósito al alfa indeseado.

"No... Nada. Lamento interrumpirlos." Gerald retrocedió y optó por salir del baño para dejarlos continuar con lo que fuera que estaban haciendo.

Viktor quiso tomar a Yuuri entre sus brazos de nuevo hasta que recordó que seguía sin cambiarse de ropa.

"Oh, Yuuri. Sólo tenemos un minuto saliendo y ya me viste sin camisa. Qué injusto." Comentó en broma, saliendo del cubículo para ir por su mochila.

"¿Estamos... saliendo?" Inquirió con sorpresa, sintiéndose un poco tonto de preguntarlo luego de haberse besado. Viktor, tras haber sacado su ropa de cambio, regresó a su lado y sonrió.

"Sí. Eso me gustaría. Pienso que eres lindo y me gusta estar contigo. En verdad me gustas, Yuuri." Se inclinó y juntó sus frentes. "¿Qué dices? ¿Te gustaría tener de novio a un omega más alto que tú?"

Yuuri pudo percibir algo de duda en su voz. Aunque Viktor fuese un omega popular, los alfas tendían a rechazar e incluso criticar a los omegas que no fueran pequeños y manipulables, pues un omega no debería ser más fuerte que un alfa. Pero a Yuuri nunca le importó ese tipo de cosas.

"Yo... " Todavía un poco nervioso pero animado por los besos, y guiado por las feromonas que Viktor claramente despedía para coquetear con él, Yuuri asintió de nuevo y tomó las mejillas de su ahora novio para besarlo. Viktor correspondió alegremente el beso.

Al terminar, siguieron abrazados por algunos segundos más hasta que Viktor se separó.

"Debo cambiarme ya. Tengo frío." Ambos rieron y Yuuri salió del cubículo para darle espacio. Viktor cerró la puerta mientras que Yuuri se acercó al espejo del lavabo para ver su cara sonriente y mejillas sonrojadas.

"¿Sabes?" Dijo Viktor desde el cubículo. "Mi plan para hoy era hacerte una visita sorpresa en Yu-topia y bañarme en las aguas termales, pero no esperaba que Chris te enviara con mi tarea."

"Oh... Lamento haber arruinado tu plan." Contestó mientras abría el grifo.

"No, está bien." Rio. "Fui yo el que recibió la mejor sorpresa después de todo. Además, gané un adorable novio."

"Gra-gracias. También pienso que eres adorable." Dijo y se echó agua a la cara, no pudiendo creer aún que el peliplateado fuera su novio. Todo se sentía bastante irreal, maravillosamente irreal.

¿Pero qué tal si todo era una broma?

No, no. Viktor no era el tipo de persona que hiciera bromas crueles, y Yuuri ni siquiera tenía una razón para dudar de él. Viktor siempre se había mostrado genuino y atento. Después de todo, el omega ni siquiera sabía mentir. Todas las veces que había olvidado hacer una tarea decía que su perro Makkachin se la había comido (siendo que la mayoría de tareas eran documentos digitales).

Yuuri rio levemente. No sabía por qué Viktor se había fijado en él ni por qué se esmeró tanto tanto en acercarse. Pero el omega confiaba en él, así que él decidió confiar también.

Viktor salió del cubículo, vistiendo ropa fea y holgada (la cual seguramente no le importaba sudar), y se abrazó a la espalda del moreno, pegando su nariz a su cuello. Yuuri se sobresaltó y un leve grito escapó de su boca,sin embargo, dejó que el peliplateado continuara abrazándolo.

"Ugh. Esto cambia por completo mis planes." Dijo Viktor y suspiró sobre su cuello, provocando más escalofríos al moreno.

"¿Uh? ¿A qué te refieres?" Inquirió mirándolo por el espejo.

"Yuuri, ¡no puedo ir a Yu-topia así! Ahora eres mi novio, ¡y no puedo mostrarme ante los padres de mi novio de esta manera! ¡No sería educado! Ni siquiera me he dado una ducha."

"Oh." Yuuri estaba seguro que su familia no pensarían mal de Viktor por su ropa, pero tampoco quería que el peliplateado se sintiera incómodo u obligado de presentarse ya mismo. "Está bien. No tienes que ir a Yu-topia si no quieres." Contestó con una sonrisa comprensiva.

"¡Pero sí quiero!" Replicó enseguida con el ceño fruncido, haciendo adorables pucheros. "Pero hoy no. ¿Qué tal mañana?" Inquirió esperanzado. "Realmente quiero usar las aguas termales y probar el katsudon de tu madre."

"... Sí. Creo que mañana sería un buen día." Y le daría tiempo a su cerebro para procesar el hecho de que ya tenía un novio y el cómo decírselo a sus padres, fue lo que no agregó.

"Genial. Entonces nos vemos mañana." Tomó el mentón de su novio entre sus dedos para girarlo y lo besó en los labios. "Gracias por traerme mi tarea, eres adorable."

"Oh, uh. No hay de qué." Murmuró avergonzado. Sus mejillas ya no podían ruborizarse más. Yuuri sabía que Viktor no tenía problemas en mostrar afecto, pero no esperaba recibir más de tres besos de él en menos de diez minutos. "Uhm, ¿quieres que te acompañe hasta a tu casa?"

"No. Está bien. Llamaré a un taxi. Tú debes ir a trabajar y yo tengo dos días de tareas que hacer. Además, debo alimentar a Makkachin y crear un plan malévolo para hacer que tus padres me amen." Aquello último hizo reír a ambos.

Yuuri se sintió especialmente avergonzado cuando salieron de los baños, y la maquillista y los otros modelos, los miraron con picardía, como si creyeran saber qué hicieron en aquel cubículo.


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