Pov. Seras.
Había quedado boquiabierta con lo que mi maestro había dicho, enserió? Tan rápido se convenció de corresponderme ? Para el amo parecía no asombrarle demasiado.
-Enserió Alucard? - pregunto el amo.
-Si maestro es más, enfrente de usted...- me tomo de las manos, me sonroje más pero muy adentro quería que fuese así.- Seras quieres ser mi pareja ?
Respingue en pena, mi interior le decía que si pero las palabras no me salian así que opte por asentir con mi cabeza se notaba mi sonrojo , el amo solo nos miraba con cara de seriedad pero feliz, enserió ella nos creía juntos alguna ves?.
Alucard acepto mi respuesta y sacó el cofre que buscamos en el Hotel y lo abrió, en el había un amuleto en forma de fuego con alas que parecían de murciélagos, era fino y parecía de plata pero no lo era, era de hierro perfectamente preparado para que no se oxidara, lo saco y se puso atrás de mi y me lo puso .
-Luego te explico lo que significaba, el amo ya lo sabe.
El amuleto me había quedado perfecto y a una buena altura, el se puso a mi lado y seguimos de pie ante sir Integra.
Pov. NORMAL
-Muy bien, en conclusión estaremos al tanto del próximo ataque, se pueden retirar.
Alucard tomó de la mano a Seras y se fueron de ahí , directamente a su habitación.
-Maestro, es enserió?
-Claro que si... sabes, desde que me dijistes lo que sentías , estuve pensando mucho y cuando apareció Leonidas, descubrí que por nada ni nadie quería que te lastimaran, entonses me di cuenta de otra cosa , desde que apareciste, jamás me e sentido tan acompañado en mi existencia, siempre me sentí solo, único, pero apareciste tu, con tu ingenuidad, tu calidez, tu sonrisa que siempre tienes aunque yo sea la peor mierda junto a ti... me di cuenta que dejaría de existir el día que te liberaría, y no quiero eso...
Será abrió los ojos de par en par al escucharlo, sintió como su cuerpo temblaba ante la declaración, enserió quería estar con el y juro que el corazón le daba latidos fuertes pero en realidad solo era su mente que estaba muy alterada y se altero mucho más al ver que se le acercaba lentamente a ella tomándole de la mejilla para acercarla y besarla, poco a poco cerró los ojos entregándose al beso, el la tomó de la cintura con las otra mano que tenía libre, acercandola a él, ella perdida sin querer puso su manos en su pecho para deslizarlos hacia arriba abrazando su cuello, despacio Alucard la terminó acorralando en una de las paredes de la habitación, soltó su mejilla y con ambas manos la subio en la pared para tenerla más arriba y que ella abrazara su cintura y ella lo hizo pero cayó en cuenta de lo que hacía y se separo de él nerviosa.
-Pero que...que pasa?- dijo ella muy nerviosa, el la miró y recordó que se sentiría así por que aun era Virgen, el suspiro.
-Nada que tu no quieras... no pienso obligarte a nada.- dijo el de manera más amable posible porque se escuchaba aún así un poco de decepción en su vos, ella se puso triste al ver que la bajaba de nuevo.
-Pero si solo pregunte que pasaba...- dijo ella con tristeza en su vos.
- Te seré sincero... yo en verdad quiero hacerte mía...- dijo el con descaro, ella se puso roja a más no poder.
-Pero... no es por eso... que me correspondió verdad o si ? - dijo ella golpeándose las puntas de los dedos.
-Ya te dije que yo no tengo esa debilidad humana...- dijo el con tono irritado, ella solo lo miró.- Ya te dije, no va a pasar nada que tu no quieras...
-Pero... si quiero?
-Entonses...- dijo volviéndose a acercar.- estas segura ?
Ella asintió con la cabeza, Alucard estaba apunto de atraparla de nuevo hasta que escucho que Integra lo llamaba de nuevo.
-Te salvo la campana por ahora...- dijo esfumando de ahí.
Seras sintió un cosquilleo en su bajo vientre de pensarlo, estaría ansiosa por que el regresara.
Con Verónica *
Verónica fue despachada a su habitación había trabajado todo el día adentro de la mansión y Sir Integra no se había dado cuenta por lo que la mando a descansar, al llegar a su habitación recordó que tenía las cosas para eliminar a Seras y el libro de la biblioteca, se puso nerviosa que haría con esas cosas? Y si limpiaban su habitación y las encontraban ? Que aria ? Recordó el baño , corrió hacia el y tiro las plantas bendecidas que había conseguido y jalo la cadena, se fueron con el agua mientras que aria con la daga de plata? Bueno podría pasar por un arma de ella quizás, la guardo muy bien y por lo demás no se podría preocuparse ya , recordando que tenía que disculparse enserió con ella, por los malos ratos que la había hecho pasar, pero eso seria luego ahora tenía que descansar.
Seras estaba en su habitación preparándose para dormir ya que casi amanecía y su maestro no aparecía, se empezó a preocuparse un poco, será que ese tal Leonidas había regresado y lo había confrontado en su misión? Ella esperaba que no, ya se había puesto una camisa rosa y un par de shorts que le llegaban casi al muslo del mismo color, abrió el cesto de la ropa sucia para guardar el uniforme sucio y rasgado para que Walter lo arreglara, lo cerró y sintió como por detrás le aparecían un par de manos a los lados que se engancharon en su cintura que al hacerlo sintió como se topaba a ella todo el cuerpo de Alucard quien habia puesto su boca en su oído.
-Regrese...- dijo bajo en su oído para después darle un pequeño beso en ella, Seras sintió cosquillas y una vibración en su parte íntima que tubo un pequeño respingo, el lo noto y le volvió a besar la oreja dejando que su respiración acariciara y calentara su oreja , ella volvió a sentir de nuevo pero esta vez no sintió las cosquillas en el oído si no que sintió como las cosquillas habían bajado a su parte íntima y su bajo vientre, sintiéndose cálido y vibrante , el continuo con lo mismo hasta que decidió seguir su camino por el cuello, besando y rosado sus colmillo en el, Seras en la sensación sin querer empujó su trasero hacia atrás logrando sentir la exitación de su maestro que estaba rosado exactamente en la parte de arriba de su trasero, donde comenzaba la cintura, no se explicó como pero en ves de sorprenderse parecía que se humedecido en sus bragas al sentirlo, el al sentir que hizo ese movimiento la soltó de su cinturas y masajeo sus pecho de atrás hacia delante mientras le daba pequeños mordiscos en el cuello, a ella se le escapo un pequeño gemido al sentir eso y sin previo aviso la brazo estrujandola contra su erección y se esfumaron de ahi y reapareciendo en el dormitorio de Alucard donde el se deciso de todo menos camisa y pantalon y la volteo para besarla, ella lo abrazo por el cuello mientras el la levantaba sosteniéndole los muslos y apretandolos de ves en cuando, su Ataúd se convirtió en una cama , el la empujó despacio hacia ella y cuando estaban estaban cerca, la dejo de besar para acostarla y poniéndose encima de ella, Seras gimió una ves más cuando el se dirigio a su camisa levantandola y tomando sus pechos desnudos, acercándose a ellos y chupandolos uno por uno, ella pudo sentir como se mojaba aún más, esto lo pudo percibir Alucard al oler el dulce aroma de su lívido, lo volvió loco el olor que bajo rápido a esa zona abriéndole las piernas y con uno de sus dedos aparto el shorts de una pierna metiendo su lengua ahí, Seras se agarro de las sábanas y gimió nuevamente al sentir como pasaba su lengua de arriba hacia abajo para finalmente jugar con su pequeña perla, sentía como sus nervios de esa zona temblaban con cada caricia que le daba su lengua y solo podía notar que se dilataba para el, cuando el sintió que su lívido hiba aumentando la dejó de lamer y subió hacia ella relamiendose los labios y besándola, se arrecosto encima de ella un poco, Seras se puso nerviosa.
-Tranquila, ire despacio, te lo prometo.- le dijo mientras ella lo miraba.
El se levanto y se quito lo que le faltaba dejando ver su muy despierto mienbro, ella se ruborizo poco y el le quito lo que le faltaba a ella , quedando ambos desnudos , el se volvió a arrecostar encima de ella pero esta vez abriéndole las piernas donde se posiciono para empezar, ella se puso aun mas nerviosa.
-Seras, se que tienes miedo porque es tu primera vez, pero te puedo jurar que después de esto, me aseguraré de que lo disfrutes siempre...
Ella asintió, el la beso nuevamente y se dirigió a uno de sus pechos, mientras rozaba su erección en su entrada sintiendo como lo bañaba en sus jugos, esto hizo que soltara un pequeño gruñido a el , y poco a poco hiba entrando , cada empuje que el hacia, ella sentía que se asomaba el dolor , se le empezaron a salir unas cuantas lagrimas y se tenso.
-Relájate...- le dijo mientras dejaba sus pechos y se dirigía a sus mejillas para lamer sus lágrimas rojas, terminó de entrar y hundió la cabeza en su hombro, había olvidado lo delicioso que se sentía estar dentro de una mujer, Seras estaba tan apretada que se tomó unos minutos tapándose la cara en su pecho en lo que ella se acostumbraba a el, Seras agradeció esto ya que sentía demasiada presión y ardor en su unión, el metió ambos brazos debajo de ella para tenerla abrazada y levantó la cabeza para jugar de nuevo con sus pechos, ella sintió nuevamente las cosquillas tan deliciosas que sintió como bajaba desde ahí hasta su unión y sintió que mojaba aún más, Alucard al sentir eso decidió moverse despacio, ella se tenzo poco pero se relajo cuando sintió que cada ves el ardor y la incomodidad se hiban desapareciendo lo que poco a poco la hizo jadear, el se quito de sus pechos y la beso nuevamente, el beso se volvió cada ves más hambriento tanto que ambos sentía que la exitación los invadía, el aceleró el paso sin pensarlo haciendo que ella gimiera en su boca, Seras sin pensarlo lo volvió a abrazar por el cuello, el al sentir esto aceleró más el paso haciendo que ella se separara del beso para gemir, el inmediatamente se dirigio a su cuello y la mordió en donde le había dado la vuelta, alimentándose de ella , Seras sintió que su clímax la alcanzo al sentir el ardor de la mordida, Alucard rugió un poco al sentir como su interior se contraia al rededor de el que dejo de beber para besarla de nuevo con los labios llenos de sangre y empezó a embestir duro y rápido aprovechando que aún estaba en su clímax llegando al de el, ella dio un grito al sentir como la llenaba de su semilla , el se derrumbó encima de ella, ambos jadeando del cansancio que le había provocado el clímax. La cama desapareció y reapareció el ataud enorme, el levantó la cabeza para hablarle pero se dio cuenta que había quedado dormida profundamente , el sonrió al verla tan relaja que se quedó como estaban y cerró el ataud con una de sus sombras y continuo durmiendo junto con ella.
