Recordatorio feliz que pueden entrar a mi perfil y encontrar más fics Viktuuri ya terminados, o entrar a mi facebook "rhapeseuhansface" y leer mis doujins y comics que yo misma dibujo~


Tras salir del evento, y de Viktor cambiarse a un atuendo más casual en los camerinos, la pareja decidió ir a Yu-topia para cenar con la familia de Yuuri, aprovechando también para que el alfa pudiera recoger algunas cosas personales que necesitaría pasar algunos días en el apartamento de su novio, como ropa de cambio y su desodorante anti-olor.

"Yuuri. Deberíamos bañarnos juntos." Sugirió Viktor con un tono de voz seductor, rayando entre lo juguetón y lo lascivo, recostado sobre la cama del moreno mientra lo veía a éste pasear de un lado a otro por su habitación.

Viktor ya había entrado algunas veces a las aguas termales, pero siempre solo o acompañado de otros clientes omegas, pues los baños estaban separados por Género secundario.

"Viktor." Yuuri dio un suspiro cansado mientras guardaba unas pocas cosas dentro de una mochila. Quizás pasaría un par de semanas con Viktor, pero seguiría regresando a casa para trabajar, por lo que si olvidaba algo siempre podría regresar por ello sin problemas. "Sabes que no podemos. Las reglas del onsen dicen estrictamente que un alfa y un omega no pueden bañarse juntos en las aguas termales a menos que estén casados o marcados, y en caso de que lo estén, usarían uno de los baños privados. Aunque seas mi novio, no pienso pasar por alto las reglas por ti."

"Casados o marcados." Repitió Viktor en voz baja, con una pequeña sonrisa asomando por sus labios. Se levantó de la cama y avanzó con lentitud hasta abrazar a Yuuri por la espalda. "Está bien, Yuuri. Yo jamás te pediría que rompas las reglas por mí. Esperaré todo lo que sea necesario para que una de esas dos cosas pase primero y entonces podamos bañarnos juntos."

Yuuri estaba tan distraído pensando en si debía comprar un nuevo cepillo de dientes que le tomó varios segundos en darse cuenta de lo que el omega había dicho. No fue hasta que Viktor besó juguetonamente su cuello que entendió las implicaciones y su rostro se ruborizó por completo. Pero no dijo nada y continuó llenando su mochila, hasta que un taxi llegó por ellos.

-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-

Al atravesar la puerta de entrada Yuuri fue recibido por un muy animado Makkachin, quien no tuvo reparos en echar sus patas delanteras sobre sus hombros para lamerle la cara. Yuuri rio mientras le acariciaba las orejas.

"Creo que no me has dicho cómo lograste que tu casero y tus compañeros de cuarto aceptaran a Makkachin." Comentó Yuuri mientras miraba el apartamento con curiosidad, y dejó su mochila en el suelo junto a la pared.

El área principal del apartamento era espaciosa. Tenía un sofá de tres plazas frente a un plasma mediano, y justo detrás estaba una cocina pequeña y el comedor. También había cuatro puertas, que se podía asumir que eran las habitaciones y el baño, pues en cada puerta colgaba un letrero con forma de animalito y el nombre del dueño escrito en él; Guang Hong (panda), Phichit (hamster), y Viktor (poodle).

"Oh, fue fácil." Viktor acarició a Makkachin, y le indicó a su novio que se sentaran juntos en el sofá. El perro saltó al sofá con ellos y pidió más caricias al moreno mientras le mostraba la barriga sobre sus piernas. "Makkachin es un perro anti-alfas indeseados, literalmente. Él puede detectar las intenciones de un alfa, aunque no sé cómo lo hace, supongo que es parte de su instinto animal. Mis padres me lo regalaron antes de venir a Japón, poco después de que terminara su entrenamiento. Incluso está certificado." Señaló hacia la pared tras de ellos y Yuuri se percató de un papel colgado y enmarcado. "Este es un apartamento sólo para Omegas, incluso el casero lo es, por lo que él estuvo de acuerdo en que era una gran idea que tuviéramos a un perro entrenado para nuestra protección. Su única condición fue que limpiáramos sus gracias y que no ladrara por las noches. Pero Makkachin es un buen chico y nunca hemos recibido ni una sola queja sobre él." El poodle movió la cola al escuchar su nombre y recibió más caricias de ambos humanos.

"Oh. No tenía idea de que se podía entrenar a un perro para eso." Comentó Yuuri, sorprendido. Entonces una alarma sonó en su cabeza. "Es decir... que si Makkachin no me hubiera aceptado, tú..." Dejó de hablar, recordando que Viktor había insistido mucho en llevar al poodle consigo la primera vez que fue a Yu-topia.

Los ojos azules de Viktor se abrieron de par en par, y pronto una mueca de arrepentimiento apareció en su rostro.

"Sí, por eso llevé a Makkachin conmigo ese día." Confesó al entender de lo que hablaba, mirando a su mascota para evitar la mirada café. "Si Makkachin no hubiera reaccionado bien contigo, yo me habría alejado de ti sin dudarlo." Entonces sus ojos azules regresaron enseguida a su novio mientras una sonrisa temblorosa se formaba en su boca. "¡Pe-pero estaba seguro que Makkachin te aceptaría! Yo sólo..."

"Viktor. Lo entiendo." Lo interrumpió con voz comprensiva. "Yo habría hecho lo mismo si tuviera esa oportunidad..." Alargó una mano y tomó una de las de Viktor, mostrando una sonrisa indulgente para hacerle saber que no estaba enfadado. Viktor pareció relajarse. "Yo... yo también dudaba un poco de ti al principio, aunque eso era más bien mi ansiedad hablando." Confesó apenado. "Pero tú jamás has hecho algo para que yo desconfie de ti. Por eso no te culpo de querer cerciorarse de no haber cometido un error conmigo." Y que no fuera un patán doble cara como sus ex-novios, fue lo que no agregó porque supuso que estaba implícito.

Conocer a Mikhail le hizo darse cuenta que Viktor también temía a estar dentro de una mala relación de nuevo, que él no era el único que quería evitar ser traicionado por alguien a quien quería una vez más. Ambos tenían sus propios miedos, pero también ambos estaban dispuestos a volverlo a intentarlo.

"Gracias por entenderlo, Yuuri." Viktor se echó sobre él para abrazarlo, quedando Makkachin entre ellos, y besó a su novio varias veces en la mejilla. "Makkachin reaccionó agresivo cuando conoció a mis novios anteriores porque sintió sus malas intenciones, aunque yo creía que él estaba siendo sobreprotector debido a su entrenamiento. Entonces Mikhail trató de abusar de mí y Makkachin lo mordió. No obstante, yo estaba seguro que Makkachin te aceptaría, pues eres el alfa más adorable que conozco."

"Y tú eres el omega más adorable que conozco." Respondió Yuuri en voz baja, mostrando una sonrisa tímida mientras sus mejillas se pintaban de rojo.

Algo en Viktor se derritió al escuchar esas palabras de la boca de su alfa. Yuuri era la única persona que no se refería a él como 'sexy', 'sensual' o algo relativo a su apariencia física, sino que usaba adjetivos como 'inteligente' y 'adorable', y amaba eso. Así que no perdió oportunidad de besarlo en los labios mientras se sentía más enamorado de él.

"Y en serio, no te preocupes." Insistió Yuuri cuando terminaron de besarse. "Viktor. Yo... puede que mi experiencia personal no se compara con la tuya, pues ya sabes que estuve varios años enamorado de mi mejor amiga Yuuko. Pero... creo que no te he contado sobre otra chica que..." Bajó la mirada y calló de pronto. Makkachin dejó de mover la cola y comenzó a gemir, percibiendo su cambio de humor.

"¿Otra chica?" Inquirió alarmado al sentir que Yuuri se tensaba entre sus brazos. "¿Ella te hizo algo?"

"No... Sí. Eso creo. No lo sé." Sacudió la cabeza y suspiró. Aquello era un recuerdo tan doloroso que aún años después sentía como si su corazón fuera golpeado por puños. Pero Viktor ya le había confiado su pasado. Era su turno de confiar en él. "Yo... tenía una 'amiga' en la preparatoria que me gustaba mucho. Kioko. Ella y yo éramos muy cercano, incluso llegamos a salir algunas veces y hasta nos besamos. Pero..."

"¿Pero...?" Repitió Viktor con amabilidad, presintiendo que después de ese 'pero' vendría algo desastroso.

"Ella tenía novio."

"Oh." Viktor quedó pasmado, con los ojos abiertos. Nunca creyó que Yuuri fuera el tipo de persona que quisiera ser la tercera rueda de una relación...

"¡No es lo que piensas!" Se apresuró a decir, apenado, y esperanzado que Viktor no pensara lo peor de él. "Kioko me dijo y me juró que su novio era abusivo con ella y que iba a dejarlo pronto para estar conmigo. Y yo, de ingenuo, le creí..." Bajó la mirada y esta vez se detuvo en el poodle por temor de mirar a su novio. Makkachin ladeó la cabeza y soltó un bufido. "Sé que estuvo mal y sigo sintiéndome culpable por ello. Pero realmente creí que ella me necesitaba..."

"Oh. Yuuri..." Viktor se sintió ciertamente aliviado tras escuchar la explicación, y un resoplido escapó de sus pulmones mientras se llevaba su mano libre a la frente. Aquello cambiaba totalmente la situación. Esa tipa sólo se había aprovechado de su inocencia. Apretó la mano que ya tenía entrelazada con la suya para hacerle saber que lo apoyaba. "No es tu culpa, Yuuri. Sólo fue un error. Todos cometemos errores. Yo también he cometido errores por ignorar las señales de peligro. Mikhail fue uno de ellos."

"Sí, supongo que tienes razón..." Yuuri asintió con la cabeza y sus hombros pudieron relajarse un poco, como si un peso se le quitara de encima. "Es sólo que... eso no fue lo peor."

"¿Pasó algo más?" Cuestionó incrédulo. ¿Qué más le había hecho esa tipa a su Yuuri?

"Uh... Bueno. Un día mi desodorante anti-aroma se terminó y no pude conseguir más antes de ir a clases, por lo que todos mis compañeros se dieron cuenta de mi olor..."

"Oh..." Viktor ya se imaginaba hacia donde iba la historia y no le agradó para nada. Adelantándose a los hechos, se acomodó sobre el sofá para dejar que Yuuri apoyara su cabeza sobre su hombro. Makkachin se acurrucó al lado del alfa.

"Obviamente nadie se guardó sus comentarios hirientes. Yo traté de ignorarlos. Y todo iba más o menos bien hasta que me encontré con mi 'amiga'... Ella no me dijo nada y me miró extraño el resto del día." Se quedó en silencio un momento, mas continuó cuando Viktor acarició su cabello para animarlo. "Traté varias veces de hablar con ella, pero no me dirigió la palabra por días hasta que... Yo... quizás... la presioné demasiado y..." En cada palabra fue bajando la voz, hablando con lentitud. Viktor imaginó que trataba de no llorar. "Se...se molestó conmigo y me dijo que odiaba mi olor y que la dejara en paz, que nunca sería mi novia y que ningún omega sería tan estúpido de fijarse en mí... Lo último que supe de ella es que se casó con su supuesto abusador en vez de ir a la universidad y ahora tienen dos hijos."

"Lamento que hayas pasado por eso, Yuuri." Viktor besó su sien y lo abrazó con fuerza. Yuuri lo abrazó de vuelta, escondiendo su rostro y su nariz congestionada contra su cuello. "Esa chica es una idiota y solamente jugó contigo. Si ella realmente te quería lo suficiente como para engañar a su novio no te habría dejado por algo tan tonto como tu aroma. Ella iba a deshacerse de ti tarde o temprano, sólo usó tu olor como una excusa para lastimarte. Si te sirve de consuelo, a mí me gusta tu olor, y aunque no me gustara, jamás te habría dejado por eso. Estoy saliendo contigo, no con tu aroma. Soy tu estúpido ideal."

"¡Viktor!" Rio y alzó su vista para encararlo, no pudiendo creer que su novio lograra hacerlo sentir mejor con tan pocas palabras, y liberó sus manos pero para poder posar la suya sobre la mejilla de Viktor con afecto. "Tú no eres un estúpido, eres maravilloso. Y gracias por entenderlo. Yo... también lamento que tus ex-novios te hayan tratado mal."

"Está bien, Yuuri. No es tu culpa, ni la mía." Sonrió y juntó sus frentes, tanto que sus narices se tocaban. "Sólo confiamos en las personas equivocadas y nos lastimaron. Lo positivo de esto es que ahora sabemos que no hacer para no repetir esas malas experiencias."

"Sí..." Yuuri se hizo hacia atrás para separarse y volvió a sentarse, desviando su mirada una vez más. "Por cierto, lamento también no haber sido de mucha ayuda esta tarde." Dijo, sintiéndose de nuevo un poco ansioso al no haber sabido cómo reaccionar ante el otro alfa.

Si no pudo defender a Viktor de simples palabras, ¿cómo podría el omega confiar en él en el futuro?

"Yuuri. El hecho de que estuvieras conmigo en la pasarela y no cayeras en las provocaciones de mi ex fue suficiente apoyo, te lo aseguro. Mikhail sólo buscaba provocarte y tener una excusa para poder golpearte, pero no caíste en su trampa. Hiciste bien en mantener la calma, créeme." El peliplateado tomó la mano que había estado sobre su mejilla y besó sus nudillos con calma. El corazón de Yuuri saltó de sorpresa. "Pero olvidémonos de nuestras malas decisiones por esta noche y hay que concentrarnos en la correcta, es decir, nosotros." Comentó en tono juguetón. Yuuri sonrió, sintiéndose un poco mejor.

"S-sí. Lo mismo digo." Se ruborizó de nuevo. A pesar de que aún no se sentía del todo cómodo hablando de esos temas, tener aquella conversación con Viktor lo había tranquilizado bastante.

"Por cierto, ya es tarde, y tú y yo tenemos que levantarnos mañana temprano para ir a trabajar."

"Sí..." Rio un poco, sintiéndose de nuevo nervioso pero a causa de otras razones. "Yo... ¿dónde voy a dormir?"

"Puedes dormir en la habitación de Phichit. Él dijo que podías usar su cama si prometías lavar las sábanas y no tocar sus cosas. O tal vez..." Acercó su boca al oído del alfa, bajando su voz para convertirse en un susurro intímo. Yuuri tiritó al sentir su aliento caliente sobre su hombro. "Podrías dormir conmigo, en mi habitación. Mi cama es muy espaciosa y cabemos los dos sin problemas. No tenemos que hacer nada si no quieres. Pero me gustaría tenerte cerca esta noche. Aunque entenderé si prefieres que durmamos en habitaciones separadas."

"No. Me-me gusta la idea de dormir... contigo." Admitió y levantó la mirada, pudiendo ver como Viktor sonreía con satisfacción. "Sólo dormir." Agregó enseguida.

"Perfecto." Viktor le dio un beso rápido en los labios y se levantó del sofá. "Sólo ten cuidado con Makkachin, suele patear mientras duerme."


Sugerencias, quejas, mentadas de madre, amenazas; dejen reviews~