Les recuerdo que pueden ver mis dibujos, doujins y comics viktuuri que subo a mi facebook y otras redes (Sólo pongan "rhapeseuhansface" en el buscador de feis y les saldrá). La razón por la que tardo tanto en actualizar mis fics es porque siempre estoy dibujando, y allí podrán además encontrar de mejor calidad la portada de este fic y los otros~
En este cap no hay lemon, pero la relación de Viktor y Yuuri avanza de otras maneras~
Viktor extrañaba terriblemente a Yuuri. Después de pasar dos maravillosas semanas juntos, y de que sus padres los visitaran desde Rusia y aprobaran su relación antes de volver, sus compañeros de cuarto regresaron de sus vacaciones y Yuuri tuvo que volver a Yu-tupia, dejando atrás a un descorazonado Viktor y a un triste Makkachin, quien ahora se sentaba frente a la puerta de entrada como si esperara a alguien (aún cuando los tres omegas ya se encontraban dentro del apartamento).
Pero eso no era lo peor.
Viktor estaba en celo, y por primera vez en su vida se sentía ansioso por pasarlo junto a un alfa, su alfa. No obstante, había acordando previamente con Yuuri que no tendrían sexo hasta que ambos se sintieran listos para eso.
Y Viktor sabía que Yuuri no estaba listo aún.
Lo supo en el momento en que le comentó que su celo estaba cerca y los hombros del japonés se tensaron y bajó su mirada. El corazón de Viktor dolió ante aquella visión, pero su cerebro le recordó a tiempo sobre la ansiedad de Yuuri antes de que su boca dijera alguna tontería acusatoria.
"Lamento no pasar tu celo contigo." Recordaba la culpa en la voz de su novio mientras continuaba con la mirada en el suelo, posiblemente oliendo su decepción. "Yo…no…"
"Está bien, Yuuri. Lo entiendo." Abrazó al moreno y besó su sien, Yuuri tardó un momento pero lo abrazó de vuelta. "En verdad me gustaría que estuvieras conmigo durante mi celo, pero admito que no quiero que nuestra primera vez sea en contra de tu voluntad. Eso no sería romántico." Rio un poco al darse cuenta de que en verdad lo pensaba. Realmente no sería romántico si tuvieran sexo sólo por instinto.
"¿Estás seguro…?" Inquirió con pena, no pudiendo sostener su mirada por varios segundos antes de volver a bajarla. "¿No estás… molesto conmigo? Pareces molesto..."
"No estoy molesto contigo, Yuuri." Dijo con un suspiro. Le exasperaba cuando su novio se ponía pesimista. "Estoy triste porque no te veré por cinco días. Voy a extrañarte, solnyshko." Tomó sus mejillas y levantó su rostro. "Además, dentro de tres meses volveré a tener mi celo y espero pasarlo contigo. Y esta vez no aceptaré un 'no' como respuesta." Dijo de manera coqueta. Yuuri abrió mucho los ojos, y el peliplateado por un momento temió haber parafraseado mal su pedido y haberlo hecho sentir presionado.
No obstante, los ojos de Yuuri se iluminaron y una sonrisa tímida se asomó por sus labios.
"Sí… Estaré listo para tu próximo celo. Lo prometo."
"Genial. Estaré esperando ese día con ansias." Replicó con una sonrisa antes de darle un último beso para despedirse.
Ahora Viktor se arrepentía de no haber besado más a su novio. Pues estaba solo, acostado sobre una cama que no era suya y dentro de una habitación poco hogareña. Pero Viktor ya estaba acostumbrado a pasar su celo en una Clínica para Omegas, lejos de la nariz intrusiva de cualquier Alfa indeseado.
Desde su primer celo a los 15 años su madre se aseguró de rentarle habitaciones en clínicas para que no fuera molestado, así que Viktor podía pasar esos días comiendo y durmiendo tranquilo, siendo atendido por asistentes omegas (incluídos en el precio). A veces usaba el servicio para ver videos subidos de tono y algunos juguetes para autocomplacerse, pues nunca tuvo deseos de pasar su celo con nadie, mucho menos con sus ex-novios, quienes más de una vez trataron de meterle esa idea.
Aunque una vez, cuando su celo se sentía insoportable, se sintió tentado en pedir a un asistente Beta a su habitación, hasta que recordó que pagar por sexo no era su estilo (por más legal que los prostitutos Betas fueran) y desistió.
En ese momento Viktor se sentía justo así, pero pensando en su adorable novio, recordando todas las veces que se tocaron mutuamente sobre su cama, imaginando que su propia mano era la de Yuuri hasta que por fin se sintió saciado.
Tras haberse dado una ducha y sentirse más relajado, Viktor regresó a la cama y tomó su smartphone.
"Te extraño 3" Escribió, y en menos de una minuto recibió una respuesta.
"También te extraño." Contestó Yuuri. Viktor sonrió satisfecho. El moreno rara vez contestaba tan rápido los textos, pues siempre estaba ocupado con el onsen y con las tareas, pero había prometido estar al pendiente del chat desde que el peliplateado entró a la clínica. "Makkachin también te extraña."
"¿Makkachin se está portando bien? ¿Has tenido algún problema?" Viktor sabía que su perro estaba entrenado para ser un buen chico, pero siempre que lo dejaba con sus compañeros de cuarto resultaba en desastres, como Makkachin mordiendo el sofá o con su cabeza dentro de la taza del baño. Phichit era demasiado permisivo con el poodle y Guang-Hong, el más razonable de los dos, también estaba en celo, en casa de su novio Leo.
"Makkachin es un buen chico, no causa problemas. Le dejé morder mis viejos tenis para que jugara y lo saqué a pasear. Pero mi mamá lo alimenta de más en la cena, y mi padre le da comida debajo de la mesa cuando cree que nadie está mirando."
Viktor rió y continuó chateando con su novio hasta el anochecer.
-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-
Habían pasado tres días desde que Viktor inició su celo, y aunque conversaban por chats y a veces por video llamadas, Yuuri anhelaba tenerlo cerca. Lo único que podía hacer en esos momentos era mirar las fotos que Viktor tenía en sus redes sociales para tratar de extrañarlo menos.
Miró las que tenía en su cuenta pública, la que usaba para modelar, pero tras leer algunos de los comentarios de mal gusto de sus seguidores, quienes hacían demasiado hincapié en su perfecto trasero, prefirió ir a su perfil privado, donde resaltaban fotografías donde ambos eran protagonistas.
La última publicación era una foto de ellos, tomada seguramente por Chris, sentados en la mesa de un restaurante de comida rápida, besándose e ignorando al mundo, mientras que Phichit les robaba papas fritas. Yuuri rio. Eso explicaba por qué de pronto su plato había quedado medio vacío.
Continuó mirando más publicaciones, preguntándose a sí mismo cómo había conseguido enamorar a alguien tan perfecto como Viktor, y no hizo sino más que extrañarlo más.
Al menos Makkachin le hacía compañía, pues su novio le había pedido cuidarlo porque Phichit aprovecharía que tanto Viktor como Guang-Hong estarían fuera del apartamento para invitar 'a dormir' a su novio Seung-gil.
-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-
Unos días más tarde, cuando Viktor ya estaba listo para ir a casa, no esperaba para nada encontrarse a su novio esperándolo en el lobby de la clínica.
Yuuri estaba sentado en una de las sillas pegadas a la pared, con su espalda encorvada hacia adelante y mirando sus manos con ojos perdidos, y una de sus rodillas se movía de arriba a abajo, como si estuviera ansioso por algo.
"¿Yuuri?" Inquirió el peliplateado con sorpresa, sintiendo tanto como felicidad por ver a su novio como preocupado de verlo tan tenso.
El japonés alzó la cabeza, y tan pronto vio a Viktor una sonrisa apareció en su rostro cansado, y no tardó mucho en levantarse del asiento para caminar deprisa hacia él.
Viktor instintivamente lo esperó con los brazos abiertos, cerrándolos alrededor de sus hombros cuando chocaron.
"No pensé que te extrañaría tanto." Murmuró Yuuri enseguida, con la cabeza entre el cuello de su omega. "Ni siquiera ha pasado una semana... pero siento como si no te hubiera visto por un mes… Ah. Espero que eso no haya sonado extraño..."
El corazón de Viktor saltó de alegría al escuchar la sinceridad en su voz, e incluso pensó que lloraría conmovido sino fuera porque estaba más concentrado en besar la frente de su alfa mientras sus muñecas se movía por su espalda para impregnar su olor en él, reclamándolo de nuevo como suyo tras tantos días separados.
"No, no suena extraño…" Viktor suspiró, estrujando al moreno con más fuerza contra su pecho. "También te extrañé mucho, solnyshko." Dejó de abrazarlo un momento, pero sólo para tomar sus mejillas y dirigir sus labios a los suyos en un beso tierno pero lleno de necesidad que duró varios segundos.
Yuuri pareció relajarse y sonrió, aunque sus rostro se bañó de vergüenza al darse cuenta que otros omegas, que esperaba su turno para entrar a sus habitaciones, los miraban enternecidos.
Viktor, por supuesto, no desaprovechó la oportunidad de presumir a su adorable alfa y continuó dándole pequeños besos en los labios hasta que recordó que Makkachin los estaba esperando en casa de sus suegros.
-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-
Yuuri parpadeó. Viktor le dijo por chat que acababa de conseguir un empleo en un Maid café. Bueno, no era un empleo fijo y probablemente sólo estaría allí unos días. La agencia de modelos para la que trabajaba solía enviar modelos a diferentes locales para auto-promocionarse y poder ganar algo de dinero extra mientras no interfiriera con el calendario de desfiles.
Viktor le envió la dirección del café y le dijo que podía invitar a quien quisiera, por lo que el japonés invitó a sus amigos, pero sólo Phichit y Yuuko, junto con sus trillizas, estuvieron disponibles.
"¡Oh! He oído hablar de este café." Dijo Yuuko con una sonrisa cuando estaban frente al local. "Es muy famoso entre las jovencitas."
"¡Dicen que aquí los meseros son los chicos más lindos del mundo!" Dijo una de las trillizas.
"¿Es por que eso que contrataron al tío Viktor?" Preguntó otra de las niñas. Yuuri se ruborizó.
Las hijas de Yuuko siempre se habían referido a él como 'tío' en lugar de 'padrino', así que recientemente habían comenzaron a llamar 'tío' a Viktor también.
"También dicen que sus malteadas son buenas. ¿Crees que Viktor nos de comida gratis?" Inquirió Phichit en broma mientras abría la puerta y dejaba pasar al grupo.
"¡Por supuesto que no!" Le amonestó Yuuri en voz baja. "No quiero que Viktor tenga problemas con sus superiores, no pidan nada gratis."
"Oww…" Se quejaron Phichit y las trillizas. Yuuko rio.
Un chico se les acercó cuando entraron, quien vestía un traje negro, estilo mayordomo anime, con gafas claramente falsas, y hacía ademanes coquetos mientras los acompañaba a su mesa. Eso debía ser parte de sus funciones.
Tras sentarse, Yuuri buscó su smartphone para avisarle a su novio que ya había llegado, pero eso no fue necesario puesto que escuchó la voz de Viktor dirigirse a él.
"¿En qué puedo servirle, mi amo?" Viktor se inclinó hacia adelante con una actitud servicial, tomando una de las manos de su novio con una de las suyas enguantadas, mostrando una sonrisa seductora mientras batía sus pestañas plateadas. Él también vestía un uniforme estilo mayordomo, con su largo cabello amarrado y cayendo por uno de sus hombros.
El rostro de Yuuri se ruborizó por completo, y enrojeció aún más cuando Viktor besó su mano.
"¿Yo también voy a recibir ese trato?" Preguntó Phichit mientras grababa la reacción de Yuuri con su smartphone. Las trillizas hacían lo mismo con el smartphone de su madre mientras trataban de no gritar. Yuuko tenía las manos sobre su nariz y ojos iluminados.
"No." Viktor rio. "Sólo el amo de la mesa recibirá mi atención" Dijo, y se sentó junto a su alfa, acercando su boca a su oído. "Podría besarte aquí mismo, pero no puedo relacionarme con los clientes. Lo siento, solnyshko."
"Es-está bien. Lo entiendo, Vitya." Dijo Yuuri sin problemas, Viktor entonces se ruborizó un poco. Adoraba cuando su novio se dirigía a él con su sobrenombre ruso.
Yuuri estaba consciente de que los meseros de un maid café debían actuar kawaii e interesados en los patrones, que solamente estaban actuando. No iba a ponerse celoso porque Viktor hiciera bien su trabajo. Aunque también era cierto que su ansiedad a veces le hacía preocuparse sin razón.
Viktor besó su mano una vez más y después se levantó de su asiento para tomar sus órdenes.
Más tarde, cuando Phichit y las Nishigori ya se habían retirado, Yuuri decidió quedarse para esperar a su novio.
"Tú." Yuuri escuchó que alguien le habló al lado de su mesa, y al volverse vio a un alfa rubio de ojos verdes, claramente apenas un adulto, quien lo miraba con desprecio. Él también vestía el uniforme del café. Y Yuuri se habría asustado si no fuera porque su olor no indicaba peligro, por lo que sólo lo miró con confusión.
"¿Sí…?"
"Eres ese Yuri, el 'Yuri' de Viktor." Afirmó sin dejo de dudas, sentándose frente a él al otro lado de la mesa. "Eres tal como él te describe. Aunque puedo decir que Viktor exagera al decir que eres atractivo. No lo eres."
"Uh, sí. Soy ese 'Yuri'." Fue todo lo que se le ocurrió contestar mientras sentía sus mejillas arder. Quizás el adolescente intentaba insultarlo, pero Yuuri no era un niño de secundaria como para sentirse mal por eso. Además, Viktor le había dicho que siempre hablaba de él con sus compañeros modelos, pero no sabía qué tanto. Ahora se daba cuenta que lo suficiente como para que ellos pudieran reconocerlo, y eso lo hizo sentir halagado.
"Hm… ¡¿Sabes lo molesto que es que todos en la agencia crean que Viktor es mi omega?!" Exclamó el chico mientras golpeaba la mesa con una mano abierta. "¡Y Viktor lo único que hace es seguirles el juego para molestarme! Tú pareces un tipo razonable. ¡Dile a al anciano de tu novio que no necesito un sugar daddy!"
Yuuri parpadeó. El chico primero lo insultaba y después lo adulaba...
"Oh. ¿Eres Yuri Plise-pliset...?"
"Plisetsky." Asintió el 'otro' Yuri.
Claro. Ya lo recordaba. Viktor le había comentado que algunos de sus compañeros pensaban que, cada vez que hablaba de 'su Yuuri', se refería al alfa Yuri Plisetsky, y que le gustaba seguir la broma para ver sus rostro de sorpresa cuando se daban cuenta que no era así.
Así que Yuuri rió.
"¡Oie! ¡No es divertido!" Se quejó el rubio. "Si los patrocinadores se enteran de ese rumor Viktor y yo podríamos tener problemas. Los modelos no deben salir entre ellos, se podría armar un escándalo con la prensa local."
"Ah, tienes un punto." Dijo Yuuri con más seriedad. Viktor últimamente ganaba cada vez más popularidad, por eso su relación, aunque no era secreta, tampoco era pública en sus redes sociales. Órdenes de Yakov. "Hablaré con él. No quiero que esto afecte el trabajo de ambos."
"Gracias." Dijo el rubio con un suspiro ruidoso, claramente aliviado. "Me alegra saber que al menos uno de ustedes dos tiene cerebro."
"¡Yuuuuuuri! ¡Ya estoy listo!" Canturreó Viktor tras cambiarse de ropa. Pero se detuvo al ver que ambos 'Yuris' se volvieron a verlo. "¡Oh! Esto es tan extraño y confuso." Rio.
"Yo ya me iba." Dijo Yuri levantándose de la mesa. "No olvides de lo que hablamos." Dijo a Yuuri con ojos amenazantes, pero el moreno alzó un brazo y se despidió con una sonrisa leve.
"Veo que ya conociste al 'otro' Yuri. Es un chico encantador, ¿cierto?" Alargó los brazos y su alfa caminó hasta él para abrazarlo.
"Viktor, deja de molestarlo." Dijo antes de besar una de sus mejillas. "Él realmente está preocupado por su reputación. Además… tú eres mi omega, no el suyo." Besó su cuello y el omega no pudo evitar soltar un quejido de placer, por suerte no fue tan alto y sólo él pudo escucharlo. Yuuri entonces se detuvo, sorprendido de sí mismo por actuar tan posesivo.
"Mmh… Está bien, mi alfa." Respondió Viktor, claramente complacido por su actitud, y abrazó a su novio con más fuerza. "No puedo negarte nada cuando me lo pides cosas así de lindo, Yuuri."
Sugerencias, quejas, mentadas de madre, amenazas; dejen reviews~
