Les recuerdo que pueden ver mis dibujos, doujins y comics viktuuri que subo a mi facebook y otras redes (Sólo pongan "rhapeseuhansface" en el buscador de feis y les saldrá). La razón por la que tardo tanto en actualizar mis fics es porque siempre estoy dibujando, y allí podrán además encontrar de mejor calidad la portada de este fic y los otros~


A Yuuri le gustaba creer que él no era un novio celoso.

Es decir, él estaba completamente seguro de que su novio estaba enamorado de él y que le era fiel, pues Viktor siempre le mostraba su afecto con besos, abrazos y comprensión, así que Yuuri trataba de corresponderle siempre de la misma manera, como también siendo comprensivo con su trabajo como modelo.

Así que no le importaba si Viktor vestía ropa apretada y posaba sensualmente para una cámara, siendo esas fotos luego usadas para propósitos cuestionables por desconocidos en la intimidad de sus habitaciones, puesto que el trabajo de un modelo era ser un maniquí viviente para promocionar ropa de marca y nada más.

No obstante, sí le molestaba leer los comentarios que esas personas desconocidas dejaban en las redes sociales de su novio, los cuales varios de esos comentarios era tan gráficos y desagradables que debían ser borrados; o cuando un fan reconocía a Viktor por la calle y éstos trataban de pasarse de listos.

En esas ocasiones Yuuri tenía que cerrar la boca y ver cómo su omega fingía ser soltero para que sus fans aún conservaran la esperanza de que algún día podrían llegar a conquistar a un modelo ruso.

"Me encanta tu trabajo." Dijo uno de los alfas que se habían acercado a pedirle un autógrafo a Viktor.

La pareja estaba a mitad de una cita romántica dentro de un modesto restaurante cuando un par de fans se acercaron a molestarlos. Pero, claro, Viktor no podía decirles eso...

"Me alegro contar con su apoyo." Contestó el omega guiñando un ojo mientras firmaba un par de servilletas sobre la mesa, y sus fans sonrieron complacidos mientras se acercaban demasiado a su espacio personal, uno de ellos incluso jaló aire desde su nariz para oler su aroma a vainilla de manera muy poco disimulada.

Ambos hombres eran apuestos y tan altos como Viktor. El japonés no pudo evitar sentirse un poco inadecuado al lado de ese trío.

"¿Podrías darnos tu número?" Preguntó el segundo alfa con una sonrisa de medio lado, como si creyera ser atractivo, pero no lo era; Viktor sólo tenía ojos para su Yuuri. Pero les sonrió de vuelta mientras escribía números aleatorios en las servilletas.

Yuuri sabía que su novio no iba a darles su número de teléfono real, pero su corazón dolía cada vez que eso pasaba. No obstante, entendía que era mejor que no se supiera su relación de manera pública para no ser molestados por personas ajenas. Algunos fans podían ser peligrosos, sobre todo si eran personas frustradas.

"No me gusta esto." Dijo Viktor después de que aquellos tipos se alejaran, escondiendo su rostro entre sus brazos cruzados. "Recuérdame por qué no puedo decirle al mundo que ya tengo a un maravilloso alfa como novio." Yuuri, a pesar de que estaba de acuerdo con él, sonrió para tranquilizarlo.

"Porque tus fans pondrían ponerse celosos y dejarían de apoyarte. A muchos les gusta imaginar que su ídolo se enamorará mágicamente de ellos y se enojan cuando éste consigue pareja." Respondió luego de encogerse de hombros. "Por cierto, ¿quién es ese maravilloso alfa? Yo estoy comenzando a ponerme celoso también."

"¡Yuuri!" Alzó la cabeza con el ceño fruncido mientras el moreno reía. "Sabes perfectamente que me refiero a ti. No te atrevas a dudar de mi fidelidad, ni siquiera de broma."

Al ver a Viktor tan serio dejó de reír, sintiéndose de pronto culpable.

"Ah. Tienes razón... Lo siento." Bajó la mirada hacia su plato a medio comer y volvió a tomar sus palillos, aunque no siguió comiendo. Escuchó a Viktor suspirar y volvió a mirarlo al sentir su mano derecha sobre su izquierda.

"No. Perdóname tú a mí, Yuuri. Sé que solamente bromeabas, no debí molestarme."

"Está bien." Dejó los palillos y tomó la mano de Viktor entre las suyas. Aunque aún sintiéndose un poco culpable de haberlo herido, podía ver que algo más molestaba al peliplateado, pues éste rara vez era así de sensible. "Trataré de leer mejor el ambiente para la próxima vez."

"No. Yuuri. Por favor. No dejes que mi mal humor te afecte. No me molestó lo que dijiste. Yo sólo..." Suspiró de nuevo. "He estado pensando mucho estos días, y tú sólo me lo recordaste."

"¿Pensando...sobre qué?" Inquirió tratando de no alarmarse. Una parte cretina de su cerebro le decía que Viktor buscaba una manera amable de deshacerse de él, pero la mano aferrada a la suya le indicaba que más bien buscaba un consejo.

"Sobre mi trabajo como modelo." Yuuri inmediatamente sintió alivio, pero aquel sentimiento fue reemplazado por preocupación al ver al omega tan desanimado. "Comencé a modelar a los 16 años por diversión y poder ayudar a mis padres a pagar mis estudios. Pero dentro de poco voy a graduarme, y mi consejero escolar me dio una lista de empresas dispuestas a contratar contadores recién graduados, sobre todo con mis calificaciones, y yo... Necesito un empleo formal para poder conseguir una visa de trabajo y poder quedarme en Japón. Quiero asegurar mi estadía antes de la graduación. Amo este país, y mis padres están de acuerdo con que me quede."

"Oh..." Cierto. Viktor era extranjero y su permiso para vivir en Japón expiraría tras su graduación, pues él era estudiante de intercambio "¿Es decir que estás pensando en dejar de modelar?" Viktor asintió con la cabeza, sin atreverse a mirarlo.

Por alguna razón Yuuri sintió tristeza. Si Viktor dejaba de modelar haría su relación más fácil, pues ya no sería secreta ante el público y podrían tener citas normales... Sin embargo, el omega brillaba en las pasarelas. Viktor se veía alegre y lleno de vida cuando modelaba.

Y si Viktor estaba dispuesto a dejar el modelaje para facilitar su situación, Yuuri estaba dispuesto a apoyarlo en todo lo que lo hiciera feliz.

"Viktor. Yo... seré directo contigo." Miró al omega a los ojos, y pudo sentir la mano de Viktor temblar, como si temiera que el japonés fuera a decirle que regresara a Rusia. "Quiero que hagas lo que te haga feliz, y si el modelaje es lo que ahora mismo te hace feliz, entonces hazlo, yo estaré allí para ayudarte en todo lo que pueda. Además, estoy seguro que el modelaje también cuenta como un empleo formal."

"Yuuri..." El omega lo miró con sorpresa. "¿Tú crees que... tenga futuro como modelo? ¿No crees que deba buscar trabajo de contador? No quiero tirar por la borda años de estudios y..."

"Viktor." Lo interrumpió sin pena. "Eres apuesto y tienes muchos encantos, además de que tienes elegancia al caminar sobre la pasarela. Sé que podrás ser uno de los mejores modelos del mundo si así lo quieres." Yuuri continuó, no percatandose de las mejillas rosadas de su novio. "Estoy seguro que cuando quieras retirarte como modelo podrás encontrar otros trabajos, y tendrás tu estudios de apoyo, quiero decir, no habrá sido un desperdicio de tiempo." Soltó sus manos pero sólo para darle un trago a su té.

"Y cuando me retire como modelo, cuando mi belleza se acabe y mi rostro esté lleno de arrugas, ¿aún estarás a mi lado?" Inquirió con tono juguetón, aprovechando que Yuuri tenía ese arranque de honestidad en el cual no temía a decir lo que pensaba.

"Por supuesto." Contestó el alfa como si fuera una obviedad, y se ruborizó por completo al darse cuenta de lo que dijo. Viktor rio encantado.

"De acuerdo. ¡Está decidido!" Exclamó con una sonrisa de alivio, sintiendo cómo se le quitaba un peso de los hombros. "Seguiré con mi carrera de modelo. Mandaré algunos currículums a las empresas por si acaso, pero le diré a Yakov que puede contar conmigo a tiempo completo. Aunque mi única condición será que mi relación contigo sea pública."

"¡¿Uh!? ¿Estás seguro de eso?" Inquirió atónito. El agente de Viktor siempre insistía a todos sus modelos que su vida personal fuera secreta.

"Por supuesto." Respondió sin ninguna duda en su mirada, y el alfa se sintió más tranquilo al ver la serenidad en su expresión. "Conozco a muchos modelos casados y su popularidad es buena. Además, tú eres muy importante para mí, Yuuri, y estoy cansado de negar que existes. Si no fuera por tu apoyo no sé cómo hubiera resuelto este dilema. Tú eres una de las razones por las que amo Japón." El japonés, con su corazón latiendo con fuerza, sonrió con timidez. "Si mis fans se molestan porque ya tengo pareja, entonces no quiero a esos fans. Tú eres mi alfa, no ellos." El peliplateado se inclinó sobre la mesa y alargó su cuello para juntar sus labios con los de su novio sin importarle que sus fans de hace unos minutos los seguían observando desde otra mesa.

Yuuri al principio se paralizó, pero un segundo después se dejó llevar y besó a Viktor de vuelta.

Cierto. Viktor tenía razón. Él era su omega, y si eso significaba ser molestado por sus fans, y en el peor de los casos, por la prensa, entonces lo haría por él.

Tras terminar el beso y mirar de reojo los rostros de incredulidad y recelo de los otros alfas, Yuuri sintió su ánimo subir.

"Viktor. Si el modelaje no funciona..." Continuó. "Podríamos contratarte en Yu-topia para que puedas tramitar tu visa de trabajo."

"¡Oh! ¡Esa es una gran idea, Yuuri!" Exclamó con ojos brillantes. "Sé que tus padres me aman y que no me dejarían ir tan fácil. Mamá Hiroko ya me 'amenazó' con que yo seré su yerno para toda la vida." Rio.

"¡¿Mi mamá qué?!" Exclamó pasmado, y agradeció internamente que había dejado su vaso de té en la mesa para no derramarlo.

"Oh, sólo bromeaba." Guiñó un ojo. En realidad no era broma, Hiroko realmente le había dicho eso, y Viktor por supuesto que estaba de acuerdo. Pero no quería que su novio creyera que iba a pedirle matrimonio solamente para conseguir un visado permanente.

"Ah, ya veo." Dijo un poco aliviado. Casarse con Viktor sonaba como un sueño hecho realidad, como también sonaba a una decisión muy apresurada, sobre todo porque ellos aún no... "Umm... Viktor, hay algo que quisiera preguntarte, es... sobre otro tema."

"¿Sí, Yuuri?" Batió sus largas pestañas, actuando de manera más coqueta que de costumbre. Sus fans los seguían mirando y quería dejarles en claro cuán enamorado estaba de su alfa.

"Ah, pero aquí no, cuando estemos solos..."

"De acuerdo, lo que digas, solnyshko." La pareja continuó comiendo, no sin antes Viktor llamar su atención tomando su mano una vez más. "Gracias por tu apoyo, Yuuri. Esta es una de las decisiones más importantes de mi vida y me alegro que estés incluido en ella."

Ahora fue Yuuri el que se acercó a besarlo, sintiendo la sonrisa de Viktor contra su boca, y sintiéndose extrañamente complacido de saber que aquellos alfas lo envidiaban.

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Un par de horas más tarde, cuando Viktor acompañó a Yuuri a Yu-topia para tener algo de privacidad (pues sus compañeros de habitación se encontraban en el apartamento), el peliplateado recordó que su novio quería hablarle sobre algo.

"¿Qué es eso que debías decirme en privado, solnyshko?" Se sentó a su lado sobre la cama. Yuuri suspiró, comenzando a ponerse nervioso, y miró hacia cualquier otro lado menos a Viktor.

"Bueno... Eh, dentro de unos días tendré mi celo. Y... y sé que yo no estuve contigo durante el tuyo, pero... me gustaría que tú, si quieres..."

"¡Por supuesto que quiero pasar tu celo contigo, Yuuri!" Exclamó Viktor de inmediato, entusiasmado, echándose sobre su alfa para abrazarlo. "No te preocupes, sé que no quieres hacer nada sexual así que no espero que pase nada, pero me encantará cuidar de ti."

"Gracias, Viktor." Dijo aliviado, y besó a su novio para reafirmar su agradecimiento. "Y sí..., no creo estar listo aún, así que tomaré supresores."

"De acuerdo. Haz lo que te haga sentir más cómodo, Yuuri. Yo sólo quiero estar contigo esos días."

"Uh. En mi caso, mi celo dura un par de días solamente. Tres a lo mucho. Y... debo advertirte que a veces mis medicinas no se llevan bien con mi celo. A veces... me pongo algo irritable." Dijo con un poco de vergüenza, pero sabía que Viktor necesitaba saberlo.

"Oh, entiendo... Gracias por decirme, Yuuri. Lo tendré en cuenta." Besó una de sus mejillas y masajeó su espalda. El peliplateado sabía que no era fácil para él hablar sobre algo que involucrara sus medicamentos.

"Por cierto, papá dijo que estaba bien si querías traer a Makkachin contigo ya que estarás aquí unos días, que él y mamá estarán felices de cuidarlo."

"Creo que Makkachin amará esa idea. Tu familia lo consiente más que Phichit y Guang Hong." Rio.

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Viktor no odiaba la Universidad, de hecho, estudiar era uno de sus momentos favoritos del día porque no tenía que preocuparse de su manera de vestir o de ser criticado por los otros modelos, pero en esos momentos detestaba estar a punto de graduarse, pues eso significaba que no podía faltar a clases tan seguido para no poner en peligro sus calificaciones.

Así que allí estaba, apachurrado en su asiento, tratando de poner atención al profesor de turno mientras que el celo de su novio había comenzado esa mañana y él no estaba allí para mimarlo. La buena noticia es que era viernes y que podría pasar el fin de semana con Yuuri sin preocuparse de su trabajo, pues su agencia le permitía a sus modelos pasar los celos con su parejas sin descontarlo de su salario.

Además, Yuuri le había asegurado que entendía que no podía faltar a clases y que lo estaría esperando pacientemente (aunque eso no hacía que la espera para Viktor fuese menos tortuosa).

Al menos el día anterior ya había llenado de ropa su maleta y bañado a Makkachin para que fuera un poodle presentable, incluso le puso un moñito negro en su collar; por lo que la llegada a su apartamento sería corta.

Así que cuando acabó la última clase Viktor salió disparado del aula e ignoró por completo a sus compañeros de clases que siempre lo invitaban a salir a pesar de que siempre los rechazaba. Y cuando él y Makkachin por fin llegaron a Yu-topia fueron recibidos por una siempre sonriente Hiroko, quien les tenía un plato de comida listo para cada uno.

"Yuuri almorzó hace una hora, así que será mejor que comas antes de que vayas a verlo. Makkachin se quedará conmigo en la recepción. Sé que es un buen chico y que no molestará a los clientes."

El peliplateado le dio las gracias a su suegra mientras disfrutaba de un delicioso plato de katsudon.

Al terminar de comer, Viktor tomó su maleta y dejó a Makkachin con sus suegros, después Mari fue quien lo guió por los corredores hacia la habitación donde Yuuri se encontraba apartado.

Viktor recordaba que Yuuri le había explicado que su familia, al ser Toshiya, Mari y él alfas, tenían una habitación extra en Yu-topia para pasar su celo con tranquilidad, y que él, al no tener pareja antes, solía tomar supresores para evitar que sus deseos sexuales se salieran de control.

"Yuuri se despertó de mal humor." Le advirtió su cuñada cuando pararon frente a la puerta. Viktor asintió, pues ya se lo esperaba. "Pero se alegrará de verte. Envíame un mensaje por chat si necesitan algo." Tras decir aquello, la muchacha le dio una palmada en la espalda como una muestra de apoyo y después dejó al omega solo.

Viktor dio un suspiro largo, entre preocupado pero entusiasmado de poder compartir algo tan íntimo como el celo con Yuuri, y necesitó varios segundos antes de decidirse a girar la perilla y entrar.


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