Les recuerdo que pueden ver mis dibujos, doujins y comics viktuuri que subo a mi facebook y otras redes (Sólo pongan "rhapeseuhansface" en el buscador de feis y les saldrá). La razón por la que tardo tanto en actualizar mis fics es porque siempre estoy dibujando, y allí podrán además encontrar de mejor calidad la portada de este fic y los otros~

Este cap contiene smut ligero, favor de ser mayor de 16 años xD


Al entrar a la habitación en la que se encontraba Yuuri, la nariz de Viktor fue golpeada por un intenso pero familiar aroma a café con un toque amargo que le hizo cerrar los párpados de placer.

Amaba ese aroma, pues significaba que su alfa no estaba escondiendo su olor de él.

Abrió los ojos y vio una cama tamaño queen a mitad de la habitación, la cual estaba repleta de sábanas y ropa, y un bulto sobresalía de ella…

"¿Viktor…?" Escuchó una voz tímida hablarle desde bajo de las cobijas. El peliplateado dejó su maleta en el suelo y caminó lentamente hacia él.

"¿Está bien si me acerco, Yuuri?"

"Sí… Es decir, si tú quieres… Y, um… Puedes entrar."

"Sí quiero." Replicó con voz suave, sentándose a la orilla de la cama, asegurándose de que el alfa estuviera realmente bien con su presencia. Entonces sintió un par de brazos apretar su cintura.

"Viktor, entrar ya." Le apuró el japonés con voz quejumbrosa, lo cual le resultó adorable y el omega rio.

"Espera. Me quitaré los zapatos."

"Hazlo rápido."

Viktor se quitó los zapatos tan rápido que ni siquiera se desató las agujetas y subió sus pies a la cama. Yuuri enseguida se echó sobre él para abrazarlo y acurrucarse juntos entre las almohadas.

"Te extrañé." Murmuró con su nariz pegada al cuello del omega, respirando su aroma a vainilla sin ninguna clase de vergüenza o pausa, pues sus lentes no se interponían.

Viktor sintió un calor agradable recorrer por todo su cuerpo mientras tiritaba de gusto. Yuuri normalmente no era tan atrevido, al parecer su celo le restaba dudas e inhibiciones, lo cual era una agradable sorpresa.

"También te extrañé durante toda la mañana, solnyshko." Besó su frente y el moreno suspiró. "Por cierto, Yuuri… Esto… parece un nido." Entonces sintió a su novio tensarse y supo que había dicho algo mal.

"Oh… ¿y eso te molesta?" Dejó de abrazar a Viktor y se sentó sobre la cama a la vez que retrocedía. El peliplateado entonces se sintió un poco en pánico, pues temía a que Yuuri lo fuese echar de la habitación.

Los alfas no hacían nidos, más bien, los alfas usualmente no debían hacer nidos. Un nido era lo que los omegas construían para sentirse protegidos o cuando estaban listos para procrear. Pero Yuuri no era un omega…

"No, por supuesto que no me molesta." Viktor también se sentó y alargó una mano para tomar una de las de su novio, y se sintió más tranquilo cuando Yuuri no trató de soltarse. "Pienso que es lindo. Me gusta tu nido."

Yuuri alzó la mirada y parpadeó lentamente, tratando de comprender lo que había sucedido, entonces se percató de la expresión de alarma y el olor a miedo que provenía de Viktor.

"Ah, Viktor. Lo-lo siento tanto. Yo no… No era mi intención hacerte sentir así..." Un sollozo escapó de su boca y se tapó la cara con ambas manos.

"Oh, no. Yuuri, no te preocupes." Gateó con cuidado hasta llegar a él y lo tomó de los hombros. "En verdad me gusta tu nido. Sólo preguntaba si se trataba de uno para asegurarme de ser cuidadoso y no destruirlo por error." Rodeó su cintura con sus brazos al verlo más tranquilo y besó su frente. "Gracias por dejarme entrar."

"Oh…." Tomó una bocanada de aire y trató de regularizar su respiración, usando sus manos para aferrarse a la espalda de Viktor. "En serio lo siento, Viktor… Yo no quería acusarte de…"

"Está bien. Lo entiendo. Sé que no te sientes bien en estos momentos, solnyshko. Y yo debí expresarme mejor. No quise que pensaras que no me gusta tu nido. Ven." Jaló gentilmente al moreno y lo hizo acostarse a su lado de nuevo, sintiéndose él mismo más relajado. "En serio me gusta estar aquí contigo. Tú eres tan lindo y amable, y cuando te enojas arrugas tu nariz de una manera tan adorable y..."

"Viktor." Rio, aunque algunas lágrima, ahora de alivio, continuaron rodando. "No soy un bebé, deja de hablarme así, es grotesco."

"Pero a ti te gusta cuando digo cursilerías." Se defendió con fingida sorpresa.

"A veces me gusta, a veces no, pero lo tolero la mayoría del tiempo porque sé que a ti te gusta decirlas y a mí realmente no me molesta." Viktor rio.

"¿Sabes? Me encantaría que fueras así de hablador siempre, o al menos la mayoría del tiempo. Me gusta tu voz y que me digas lo que de verdad piensas." Tomó una de las manos del alfa y gentilmente besó la punta de sus dedos.

"Ah… Yo…" Se ruborizó, olvidándose un poco de por qué había comenzado a llorar en primer lugar. "... Trataré. Y de nuevo, lamento haberme alterado."

"Yuuri, lo entien-" Yuuri le tapó boca con la misma mano.

"Déjame terminar." Pidió con brusquedad, aunque sin ser un regaño, al tiempo que quitaba la mano de la boca de Viktor y la usó para limpiar sus propias lágrimas. El omega, curioso, lo dejó continuar. "Es que… no pensé que haría un nido. Hace años que no hacía uno, desde que era adolescente. Y yo… sabía que vendrías y empecé a hacer el nido en automático, sin pensarlo mucho, y no fue hasta que lo terminé que me di cuenta que no sabía cómo reaccionarías tú al verlo…"

"De acuerdo, ahora lo entiendo mejor." Sonrió y acarició su cabello negro. "Eres muy dulce y considerado, Yuuri, y me encanta que hayas pensado en mí mientras hacías este lindo nido."

"¿En serio?" Levantó la cabeza y lo miró con un poco de timidez. "¿No crees que… es impropio de un alfa mostrar debilidad?"

"Yuuri, sabes que no pienso eso." Dijo, y si no fuera porque se recordó a sí mismo que su novio necesitaba reafirmación verbal se habría exasperado, pero en cambio continuó sonriendo, manteniendo esa voz suave y juguetona que sabía que le gustaba al alfa. "Tú eres una de las personas más fuertes que conozco y… Dime. ¿Alguna vez te dije por qué te escogí como mi compañero de equipo aquel día?"

El moreno lo miró con curiosidad, recordando de pronto que de hecho Viktor le había confesado haberlo elegido como compañero, que no fueron elegidos al azar como había pensado al principio, pero nunca supo exactamente por qué.

"... No. ¿Por qué me elegiste?"

"Como te dije antes, tú ya me gustabas desde hace mucho tiempo, pero siempre me ignorabas." Yuuri, ruborizado, seguía sintiéndose un poco mortificado por eso. "Así que pensé que debía rendirme con mis coqueteos, hasta que un día llegaste muy enfermo a clases, tanto que estornudabas de una manera tan adorable que yo sólo quería estrujarte entre mis brazos hasta hacerte sentir mejor." Dicho esto, lo abrazó con fuerza y Yuuri rio. "Y seguiste yendo a clases a pesar de lo mal que te veías, pues te preocupaba tu calificación. Admiré eso de ti. Así que el día que faltaste y el profesor preguntó quién se ofrecía como tu compañero, alcé mi brazo tan rápido que ni siquiera lo dudé, y jamás me he arrepentido de esa decisión."

"Viktor…" Lo miró con sorpresa. Eso… de alguna manera explicaba muchas cosas.

El omega lo había visto en sus peores momentos y aún así seguía a su lado. La parte mala de su cerebro le decía que se trataba de lástima, pero las acciones y palabras de Viktor le decían que era genuina preocupación.

"Todos tenemos días malos, Yuuri, y eso no nos hace débiles. Además, tú también me has visto de mal humor. ¿Acaso te gusto menos cuando estoy de malas?" Inquirió aún juguetón. Yuuri sacudió la cabeza para negarlo.

"No… Yo…" Lo pensó un momento y entendió a lo que Viktor se refería. "Cuando estás de mal humor, lo único que quiero es ayudarte a que te sientas mejor… Me gusta verte feliz."

"Exacto, y yo siento lo mismo contigo, y mientras tú me quieras aquí, haré mi mejor esfuerzo para que te sientas mejor, porque eres mi novio y me gusta verte feliz." Repitió sus palabras y los ojos de Yuuri se llenaron de lágrimas de nuevo, pero esta vez de alegría.

"Viktor… También me gustas desde el día que nos conocimos."

"¿Qué?" Inquirió un poco sobresaltado, con sus mejillas ruborizadas. Tenían cuatro meses de noviazgo pero hacía más de un año que se conocían. Viktor simplemente asumió que enamoró a Yuuri en algún momento reciente, no desde el día uno. "¿En serio?"

"Sí, en serio." Acostó su cabeza sobre el hombro del peliplateado y miró hacia algún lugar de la pared, aunque tomó algunos mechones plateados para jugar con ellos. "Pero sabía que tú tenías novio en ese momento, Mikhail supongo, así que no creí que te fueras a fijar en mí…"

"Oh… ¿Y me estás diciendo esto ahora por qué…?"

"Uh. Sólo creí que te gustaría saberlo…"

"Wow…" Viktor pareció pensativo un momento y después mostró su sonrisa con forma de corazón. "Yuuri. Nos gustamos desde el principio, siempre tratamos de hacernos felices, y ahora estamos juntos en este precioso nido. ¡Definitivamente estamos destinados, solnyskoh! ¡Nunca te desharás de mí!" Lo abrazó con efusividad y Yuuri se giró a verlo.

"¿Nunca?" Repitió en tono retador, casi infantil, y el peliplateado alzó una ceja.

"Nunca." Afirmó y besó su nariz. "A menos que tú me quieras lejos."

"No. Te quiero justo aquí, conmigo. Eres mi omega." Dijo, y acercó sus labios al cuello del omega para besarlo varias veces. Viktor gimió con sorpresa pero permitió que Yuuri continuará.

"Sí. Yo… Ah… soy sólo tuyo, Yuuri." Tomó las mejillas del alfa y redirigió sus labios a los suyos. Yuuri jamás se había comportado así tan atrevido y sensual, y eso le encantaba.

El moreno entonces se sentó sobre él, con sus labios y pelvis unidas, y Viktor no tardó en tomar sus caderas para ayudar con el vaivén. Pero se detuvo cuando Yuuri comenzó a desabotonar su camisa.

"Yuuri… ¿Es-estás seguro? Pensé que…" La oración fue cortada por los labios del alfa, quien después contestó acalorado y apresurado.

"Esto está bien… Sólo quiero… umh, tocarte. Puedes tocarme también. ¿Estás-"

"Estoy muy de acuerdo." Respondió con una sonrisa pícara mientras deslizaba el yukata que vestía su novio para apreciar su torso desnudo, notando que Yuuri no llevaba nada puesto bajo la ropa, así que pronto sus manos desabrocharon sus propios pantalones, aunque sin quitárselos completamente.

El moreno tampoco se terminó de desvestir, pues su meta estaba en tocar los pectorales y vientre de su novio, deslizando las yemas por su piel hasta llegar a su entrepierna, donde envolvió sus miembros entre sus dedos para estimularlos al mismo tiempo a un ritmo pausado mas no lento, lo suficiente para mantener al omega al borde. Viktor besó cada parte del rostro de Yuuri mientras que pudo alcanzar entre jadeos, acariciando sus caderas y su trasero para animarlo, hasta que ambos terminaron.

"Yuuri. Eso fue…" Respiró agitado, sintiendo la nariz de su alfa contra cuello y el sudor resbalar por su frente. "... muy sensual." A pesar de que no era la primera vez que se tocaban mutuamente, sí era la primera vez que Yuuri lo iniciaba y se ponía en control de la situación. Viktor amó eso.

"Espero, uh...no haber sido muy brusco." Murmuró con timidez y el omega sonrió.

"Estuvo perfecto. No tengo ninguna queja." Se besaron una vez más y entonces quedaron rendidos sobre la cama, tratando de recobrar el aliento mientras se acurrucaban lo más cerca físicamente posible, hasta que Viktor se dio cuenta que el sudor comenzaba a incomodar. "Creo que necesitamos una ducha…"

"Oh. Sí. Tienes razón." Lentamente se sentó sobre la cama y señaló con su índice hacia una puerta que Viktor no había notado antes. "Allí hay una ducha… Y uh, ¿puedo entrar primero? Necesito usar el baño…" Dijo un poco avergonzado y el omega asintió sin problemas.

Viktor estaba un poco cansado después de clases, por lo que cerró los ojos un momento, el cual se convirtió en varios minutos hasta que Yuuri, con el cabello mojado, lo sacudió gentilmente. El omega abrió sus pestañas y se topó con la sonrisa brillante y modesta de su adorable alfa. Yuuri estaba de buen humor ahora.

"Ya puedes usar la ducha. Y… uhm, te dejé una toalla y un yukata."

"Gracias, solnyshko." Dijo un poco adormilado, pero se las arregló para levantarse y darle un pequeño beso antes de dirigirse al cuarto de baño.

Viktor se terminó de desvestir y dejó su ropa dentro de una canasta y entró a la ducha. No habían pasado ni dos minutos cuando escuchó que su novio tocaba ligeramente la puerta.

"¿Sucede algo, Yuuri? Puedes pasar." No era como si no se hubiesen visto desnudos antes.

"Viktor. Uh…" El merano solamente asomó un poco su cabeza por la puerta, por lo que el peliplateado apenas si podía escucharlo. "¿Está bien si… uso tu ropa para… mi nido?"

El omega no respondió de inmediato. Sintió su corazón bombear con fuerza y su rostro arder al máximo. Yuuri no sólo había hecho un nido pensando en él y lo dejó entrar, sino que además quería que su ropa fuera parte de él para que su olor se impregnara totalmente, lo que significaba que se convertiría en el nido de ambos. Viktor supuso que tardó mucho en responder porque el moreno comenzó a tartamudear nervioso.

"Ah, está bi-bien si no quieres, lo-..."

"¡Sí quiero!" Corrió un poco la cortina y le sonrió. "Usa toda la ropa que necesites, solnyshko, incluso la que está en mi maleta. Y perdona si tardé en contestar, estaba quitándome el jabón de la cara."

"Ah." El alfa sonrió, aliviado y feliz de haber conseguido una respuesta positiva. Entró por completo a la habitación y tomó la ropa de la canasta, después cerró despacio la puerta.

Cuando Viktor salió de la ducha, vestido con el yukata verde que Yuuri le había dejado y su largo cabello envuelto en la toalla, vio con alegría como su ropa ya era parte del nido, combinada con otras prendas de Yuuri, y esta vez no necesitó permiso para entrar, pues el alfa le extendió una mano y él la tomó mientras subía a la cama.


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