Días después de que terminara su celo, Viktor regresó a su apartamento asegurándose de no ser visto por la prensa o algún fan curioso mientras vestía de incógnito. Usaba un gorro, una chamarra ancha para esconder debajo su cabello, y el olor de su novio sobre él (el cual curiosamente no olía a medicina sobre su piel) para pasar desapercibido entre las calles, con Makkachin a su lado (por insistencia de Yuuri), y una maleta grande con ruedas que Toshiya le había prestado para poder meter las cosas que necesitaba recoger y llevarlas de regreso a Yu-topia.
Yuuri quiso acompañarlo, por supuesto, pero éste debía ver a su psiquiatra al menos dos veces al año y ese día era la segunda cita. Originalmente Viktor iría con él por primera vez como apoyo moral, sin embargo, ambos sabían que si los reporteros los veían salir juntos los seguirían al consultorio y crearían notas para especular sobre quién de los dos tenía alguna enfermedad terminal o un posible embarazo, por lo que la opción viable era dividirse.
Viktor, ingeniosamente, había fingido intentar salir de Yu-topia por la puerta frontal, distrayendo a la prensa para darle tiempo a Yuuri salir por la parte trasera del área de empleados sin ser visto, y fue minutos más tarde que Viktor se disfrazó y salió junto a una clienta anciana amiga de Hiroko mientras fingía ser su nieto. La prensa los ignoró, y si supieran quién era Viktor más allá de su polémica, habrían reconocido a Makkachin.
A pesar de que los medios insistía en obtener declaraciones los últimos días, al punto de acosar a los Katsuki, a sus propios padres en el aeropuerto cuando llegaron de Rusia y el día que regresaron, y que incluso una vez fingieron ser clientes del onsen e intentaron entrar a la fuerza al área privada; Viktor logró mantener la calma y tratar de no tomarse nada personal. Yakov había hecho un gran trabajo en advertirle sobre el tipo de comentarios que debía esperar de los medios y las redes sociales, tanto negativos como los de apoyo, por lo que decidió no pensar mucho en ello y centrarse en sí mismo y su celo. Su calma además ayudó a que Yuuri se mantuviera tranquilo también.
Y aunque su celo fue irregular y no pudo intimar mucho con su alfa durante esos días, sobre todo por la fiebre que le causó el estrés, Viktor estaba aliviado de saber que su atacante regresó a la cárcel, pues, al parecer, él no fue el primer omega a quien intentó reclamar. Es decir, el pervertido ya tenía una condena larga por abuso y meterse substancias por la nariz, pero por alguna razón logró obtener libertad condicional 'por buen comportamiento', hasta que se le ocurrió pagarle a uno de los guardias del estudio fotográfico para que lo dejaran pasar y así poder conocer a algunas modelos, y fue en ese momento en que olió a Viktor y se le ocurrió que debía intentar marcarlo para aprovechar de su pre-celo, mas no esperó a que el peliplateado se resistiera.
Sobra decir que el guardia fue despedido y que Viktor recibió disculpas públicas por parte del estudio fotográfico. El omega tuvo que hacer un comunicado en sus redes sociales fingiendo aceptar las disculpas, pues él ya no quería saber nada del tema ni quería ser usado por los medios como ejemplo para las pseudo causas sociales de moda.
Cuando Viktor y Makkachin bajaron del taxi, el omega vio con alivio que las calles alrededor de los apartamentos estaban vacías, justo como sus compañeros de cuarto le habían asegurado. Los periodistas que estuvieron acampando allí la última semana debieron asumir que el modelo seguía escondido en Yu-topia o que había regresado a Rusia con sus padres, como decían algunos rumores.
Viktor envió un mensaje de texto a su novio para avisarle que había llegado a salvo a su destino y entró al edificio. El apartamento estaba silencioso y vacío. Phichit y Guang-Hong debían seguir en clases, por lo que Viktor pudo dar un largo suspiro de cansancio y se acarició las sienes.
Él debería estar en su trabajo, pero la agencia le permitió (por no decir casi obligó) a tomarse unas pequeñas vacaciones para terminar de sanar, obviamente implicando que debía evitar a la prensa hasta que ellos lograran negociar la exclusividad de su historia con alguna televisora o revista.
Viktor sacudió la cabeza y se recordó que no debía perder el tiempo. Abrió la maleta sobre su cama y empacó lo que pudo. Muchas de sus prendas y su laptop ya se encontraban resguardadas en su nueva habitación en Yu-topia gracias a que Chris y sus compañeros de cuarto se las llevaron durante la semana, pero le faltaban zapatos y ropa interior, además de sus documentos de identidad y la crema medicinal que usaba para que no le picara la piel después de quitarse el maquillaje que debía usar durante las sesiones de foto.
Al llenarse la maleta, Viktor miró a su alrededor para asegurarse que no le faltara nada importante. Aún quedaban cosas como el escritorio, la silla, la camita de Makkachin, y algunos útiles escolares, pero aún tenía un par de semanas de alquiler antes de que tuviera que salir del apartamento, podría volver después.
La maleta estaba un poco pesada, y el peliplateado seguía recuperándose por lo que no podía cargarla sin que sintiera sus músculos tensarse y un poco de dolor. Por suerte, Phichit le había prometido que lo llevaría de vuelta al onsen en el auto de su novio cuando regresara de la universidad. Viktor entonces se sentó en el sofá para esperarlo, con Makkachin acostado sobre sus piernas, y le envió textos a su novio mientras ignoraba las notificaciones de sus redes.
"¿Estás bien allí solo, solnyshko? Desearía estar contigo." Escribió y agregó varios corazones rotos.
"Estoy bien, Vitya. He hecho esto por años, no te preocupes por mí." Replicó Yuuri, agregando un corazón. "¿Tú cómo estás?"
"Estoy bien. No había paparazzis en mi puerta. ¿Tú te has topado con alguien?"
"Me alegro que no hayas tenido problemas para entrar a tu apartamento." Carita sonriente. "Y no, creo que ningún periodista me siguió. Todo está tranquilo aquí."
La pareja siguió conversando un rato más hasta que Yuuri fue llamado para entrar a su cita y se despidieron con un 'te amo', por lo que Viktor se distrajo a sí mismo con videos de animalitos en su smartphone, ansioso por volver a casa. Alrededor de veinte minutos más tarde escuchó la puerta abrirse.
"Oh, hola, Viktor. Veo que ya empacaste." Comentó Phichit mientras se acercaba al sofá, y en lugar de sentarse se quedó de pie, con las manos dentro de los bolsillos de su pantalón.
"Sí, ya tengo todo listo. Pero vendré por mis muebles y el resto de mis cosas cuando no haya cámaras siguiéndome." Bromeó para aligerar la tensión, pues sabía que Phichit y Guang-Hong también habían sido molestados por la prensa. "¿Nos vamos ya o tienes algo que hacer primero?"
"Uhm…" El tailandés miró hacia lados un momento y después de nuevo a Viktor. "Uh. ¿Tienes algo de tiempo? Creo que… necesito consejos… de pareja."
Viktor abrió mucho los ojos y se paralizó unos segundos antes de parpadear. Nunca había visto a Phichit tan nervioso.
"¿Oh?...¡Oh! Por supuesto. Sí, siéntate." Respondió tratando de no verse muy sorprendido, dando palmadas al cojín de al lado. La gente solía pedirle consejos superficiales para verse bien y atraer pareja, pero nadie con pareja le había pedido consejos amorosos antes. "¿En qué puedo ayudarte, Phichit?...¿Está todo bien con Seung-gil?"
"Sí… No, bueno, creo que sí." Phichit se sentó a su lado, aunque mirando al piso en lugar de a su ahora ex-compañero de cuarto. "Es sólo que… no estoy seguro hacia dónde va mi relación con él…"
"Oh…"
"Viktor..., hipotéticamente hablando, si no te hubieras conseguido un novio en Japón, ¿habrías regresado a Rusia?" Alzó los ojos y miró al ruso con expresión seria. El peliplateado entonces creyó entender el problema. "Espero que no sea una pregunta muy personal…"
"Oh, no, está bien. Puedo contestar…" Viktor se llevó un dedo a la barbilla y sus ojos al techo mientras pensaba. "... Sí, es posible que si no hubiera conocido a Yuuri ahora mismo estuviera en camino a Rusia." Respondió y el poodle levantó la cabeza al escuchar el nombre de su otro humano. "Es decir, venir de intercambio a Japón no estaba en mis planes. Chris fue el que quiso venir y me pidió acompañarlo porque no quería estar solo y yo no quería quedarme sin mi mejor amigo, además, a mis padres les gustó la idea de que yo viajara con un Alfa confiable. Creo que me dejaron venir porque secretamente pensaban que Chris era mi novio." Agregó con una risita. "Pero terminé amando Japón, y la idea de quedarme solamente cruzó mi mente cuando me enamoré de Yuuri." Terminó de decir con una gran sonrisa, pues estaba siendo honesto. Makkachin volvió apoyar la cabeza en sus muslos cuando no vio a Yuuri por ningún lado.
Phichit siguió sin cambiar de expresión, como si no creyera ni una sola palabra.
"Pero… ¿Cómo supiste que Yuuri era el indicado? ¿Cómo sabes que es seguro mudarte con él y que su relación funcionará y no te terminará dejando abandonado en un callejón o engañando con otra persona?"
Viktor se hubiera reído de tales preguntas si no fuera porque el tailandes parecía totalmente serio. No estaba seguro si era porque estaba preocupado por él o porque el otro omega estaba comparando sus relaciones, así que trató de contestar con la mayor sutileza posible.
"Porque hablé con él." Respondió con simpleza, acariciando las orejas de Makkachin. "Le pregunté a Yuuri qué pensaba de nuestra relación y me dijo las cosas que yo necesitaba escuchar, y parece que yo dije las cosas que él necesitaba escuchar de mí, porque cada día me siento más enamorado de él por las cosas que él hace por mí y cada día yo me esfuerzo porque él siga enamorado de mí. Y cuando le dije que quería quedarme en Japón, Yuuri hizo todo lo posible por apoyarme y facilitar mi estancia porque él también quiere que me quede. Incluso me ofreció su hogar."
Cuando Viktor terminó de hablar, Phichit desvió la mirada y la posó en sus propias manos.
"... ¿Dices que sólo se lo preguntaste?"
"Ajá." Asintió con la cabeza. "Yuuri y yo hemos tenido malas experiencias con parejas previas, por lo que queríamos estar seguros de sentir lo mismo uno por el otro antes de que nuestra relación avanzara, y después de tanto hablar nos dimos cuenta que realmente queremos las mismas cosas en la vida." Miró su smartphone, la pantalla brillando con la conversación de hace unos minutos. "Yuuri quiere apoyar a su familia con el onsen, casarse, tener hijos y una vida tranquila. Yo soy modelo, y eso puedo hacerlo aquí o en Rusia; quiero casarme, tener hijos y un adorable esposo al que le importe su familia." Miró a Phichit sin dejar de sonreír. "Así que sólo le pregunté a Yuuri si quería tener todo eso conmigo, y él dijo que sí. Aún no estamos comprometidos ni tenemos planes para casarnos, pero sé que sólo es cuestión de tiempo antes de que alguno de los dos haga la pregunta."
"... Ya veo. Entonces, ¿lo único que puedo hacer es preguntarle a Seung-gil lo que piensa de nuestra relación?" Calló un momento y suspiró. "Yo… quiero quedarme en Japón, pero creo que él quiere volver a Corea."
"Habla con él. No asumas nada ni imagines lo que él pudiera estar pensando. Sólo hablen y lleguen a un acuerdo... sin importar cuál sea." Phichit asintió lentamente. "¿Sabes? Si yo no hubiese roto con mi primer novio, a quien quise mucho pero era obvio que no estábamos en la misma página, yo no hubiese venido a Japón y no hubiera conocido a mi Yuuri." Y tampoco habría conocido al psicópata de su segundo ex, pero eso era otro tema aparte.
El tailandés dio un gran suspiro y pareció llegar a una resolución.
"Creo que puedo hacer eso." Sonrió y trató de regresar a su habitual humor alegre. "Ah, por cierto… ¿Puedo hacer otra pregunta? Esta vez es sobre Yuuri."
"Claro. Aunque no prometo responderla si es muy personal." Condicionó y el tailandés accedió.
"Eh, bueno… El día que fuiste atacado, hablé con Yuuri y olí su aroma cuando dejé tu maleta en Yu-topia. Y hoy… tú hueles parecido a él, pero sin el olor a medicina."
"Oh…" Se tensó un momento, no sabiendo qué decir de inmediato.
"¿Él… está bien?"
"Sí... Yuuri está bien." Decidió contestar al percatarse que Phichit en verdad parecía preocupado y no sólo era mera curiosidad. "Yuuri huele a medicinas porque las toma desde hace años, pero su vida no peligra. Tendrás que preguntarle tú mismo sobre eso y él decidirá si decirte o no. Así que te pido de favor que no se lo menciones a nadie más, eso es algo privado. Pero gracias por preocuparte."
"Entiendo. Me alegro que esté bien."
"Y sobre mi olor… También es el aroma de Yuuri, pero parece que cuando lo pone sobre otras personas regresa a su aroma original, o al menos eso creemos, Yuuri no lo había intentado antes de ponerlo sobre mí. Aunque mamá Hiroko me aseguró que así olía Yuuri años atrás." Dijo sintiéndose un poco contrariado.
A pesar de que el olor original de Yuuri olía igual de bien y que nadie sospecharía de su ansiedad, Viktor ya se había acostumbrado al actual, por lo que supuso que debía acostumbrarse a ese 'nuevo' aroma antes de sentirse totalmente cómodo al llevarlo sobre él.
"Umm. Entiendo. Recuerdo que dijiste que él era un Alfa, pero siempre lo olvido y pienso en él como un Beta. Tiene sentido que prefiera esconder su olor… Y no te preocupes, no diré nada. Yuuri es mi amigo también." Sonrió.
"Gracias." Dijo con un suspiro de alivio. Sabía que podía confiar en que Phichit sería prudente, sino habría evadido el tema.
"No." Cabeceó. "Gracias a ti, Viktor, por hablar conmigo. Voy a extrañarte, y a ti también, Makkachin." Acarició al poodle y éste se levantó para lamerle la cara.
"Awww, nosotros también extrañaremos vivir contigo y Guang-Hong, son los mejores compañeros de cuarto que pude desear… A excepción de la vez que casi embriagas a mi perro." Rió mientras Phichit se llevó una mano a la cara, apenado.
"Eh, sólo diré en mi defensa que estaba muy ebrio y pensé que Makkachin me pedía cerveza cuando me trajo su bowl." Se levantó y tomó la maleta de Viktor. "¿Te llevo?"
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Entrar a Yu-topia fue sorpresivamente más sencillo que salir, todo lo que Viktor tuvo que hacer fue entrar por la puerta principal arrastrando la maleta con Makkachin a su lado, pues los periodistas estaban más atentos a quienes salían, mientras que Yuuri peinó su cabello hacia atrás, se quitó los lentes y pasó sin problemas. Nadie lo reconoció.
"¡Yuuuri!" Exclamó el peliplateado cuando su novio entró a la habitación mientras se ocupaba en desempacar la maleta.
"Viktor." Sonrió y caminó deprisa para abrazar al ruso, escondiendo su rostro en su cuello. El peliplateado pudo sentir la respiración agitada de su novio. "Uh… Es tan raro oler mi aroma en ti…"
"Lo sé…" Rió sin humor. "Pero me gusta, es tu olor y es reconfortante." Aunque le falte el toque amargo, no agregó.
"Um… Vitya," Pasó una mano por su largo cabello plateado, Viktor sintió escalofríos agradables. "¿podrías poner tu olor en mí?"
"Por supuesto, solnyshko." Sin dejar de abrazar a su alfa, pasó sus muñecas por su cuello hasta que un olor dulce llenó la habitación y el aroma de ambos cambió al suyo. Yuuri por fin se relajó. "¿Cómo te fue en la cita? ¿Quieres hablar de eso?" Inquirió después de sentarse ambos en la cama, sin separarse demasiado para mantener el contacto.
"Lo normal… Mi psiquiatra me hizo las preguntas de rutina hasta que le terminé hablando sobre cómo me sentía por lo que te sucedió, entonces me preguntó si tú considerarías hablar con un especialista sobre eso."
"... Ya veo. Agradezco su preocupación y la tuya, solnyshko, pero estoy bien y me siento bien." Besó la mejilla de Yuuri y se separó un poco para mirar su rostro. "Oww, ¿estuviste llorando?" Inquirió preocupado.
"Só-sólo un poco." Jaló aire, intentando no volver a llorar, y el ruso posó una mano en su mejilla como consuelo. "Le conté la impotencia que sentí cuando fuiste atacado, lo inútil que me sentía y lo difícil que fue tu celo. Eso fue suficiente para hacerme llorar…"
"Yuuri… Lo siento tanto." Viktor sintió su corazón quebrarse en dos. Siempre le dolía ver a su novio llorar, y más si él era la razón. "Sé que mi celo no fue placentero para ninguno de los dos. Pero te aseguro que disfruté pasarlo contigo sin importar la circunstancia."
"Lo sé, Vitya. No lo dije como algo malo." Tomó la mano sobre su mejilla y la estrechó antes de sonreír. "Yo estoy feliz de poder estar tu lado, y aún en días así me doy cuenta de lo afortunado que soy de tenerte. Me gusta cuidarte. Así que no te preocupes por mí, sólo necesitaba desahogarme un poco. Además, mi psiquiatra dice que estoy haciendo muchos avances y cambió una de mis pastillas a una menos agresiva."
"Yuuri. Esa es una gran noticia." Viktor apoyó la frente contra la de su novio y sonrió. "Y gracias. Pero soy yo el que debería decir eso, yo soy el afortunado de tenerte. Tú siempre eres tan adorable y tan maravilloso conmigo que no me imagino mi vida sin ti."
"Oh." Yuuri lo miró con sorpresa un par de segundos y después su rostro se ruborizó por completo. "Vi-Viktor. Eso… sonó como una propuesta de matrimonio."
"Tal vez lo era." Bromeó mostrando su sonrisa de corazón. "Por desgracia, no tengo un anillo que darte aún, así que la propuesta tendrá que esperar un poco más." Le dio un pequeño beso en los labios y se levantó de la cama. "¿Qué tal si por ahora me ayudas a ordenar mi nueva habitación y después continuamos esta conversación mientras nos relajamos en el onsen?"
Yuuri sonrió y asintió.
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Viktor abrió de golpe los párpados, y con pesadez, desenredó los brazos de su novio para tomar su smartphone. El omega había sido despertado por una llamada en plena madrugada y se apresuró a callar el sonido. Su representante vivía en Rusia, por lo que solía olvidar la diferencia de horarios y lo llamaba de noche, aunque Viktor juraba que lo hacía a propósito para molestarlo, pues el omega también solía olvidar la hora al llamarlo a él.
"Entiendo…" Habló con el menor volumen de voz posible, intentando no despertar a Yuuri y a Makkachin. A pesar de tener su propia habitación en Yu-topia, obviamente prefería dormir con su alfa. "¿Hoy?... De acuerdo." Colgó la llamada y soltó un gran suspiro de molestia después de volver a poner su smartphone sobre la mesita de noche.
"¿Viktor?" Le llamó un adormilado Yuuri antes de sentarse sobre la cama y bostezar. "¿Llamó alguien?" Apoyó la cabeza sobre su hombro y el peliplateado posó una mano alrededor de su cintura para abrazarlo.
"Sí, era Yakov. Lamento haberte despertado." Besó su cabello y Yuuri bostezó otra vez.
"Está bien. ¿Era sobre… tu ataque?"
"Sí… Yakov piensa que lo mejor es pactar una entrevista con un periódico serio en lugar de una revista de espectáculos y armar un escándalo en las redes sociales, así la gente podrá saciar su morbo con la información que yo decida dar. Eso significa que no obtendré un pago por mi historia, pero… yo sólo quiero que los reporteros nos dejen en paz. No me importa el dinero."
"… ¿Será hoy?" Descansó los brazos alrededor de la cintura de su novio y Viktor asintió.
"Está programada para el medio día de hoy. Claro, si decido aceptarla..." De manera ausente, acarició la espalda del moreno mientras pensaba.
"Vitya, ¿quieres que… esté contigo durante la entrevista?" Levantó la cabeza y trató de mirar a su novio en la oscuridad. "Si decides aceptarla, claro."
"... Por favor, eso sería de gran ayuda, Yuuri. De hecho, quiero preguntarle a tus padres si están de acuerdo con que la entrevista sea en Yu-topia, no quisiera molestarlos. Yakov insistió en que contactó con un reportero de buena reputación que ahora mismo está cerca de Hasetsu cubriendo otra nota, pero que está dispuesto a venir si acepto."
"Mis padres te dirán que sí." Murmuró Yuuri sin ningún dejó de duda y sus párpados comenzaron a cerrarse. "Yo te apoyaré si… decides aceptar... la entre...vista…"
"Lo sé, solnyshko." Besó su frente con afecto y lo jaló hacia la cama para recostar su cabeza contra su pecho. "Pero volvamos a dormir, aún queda un rato para que suene el despertador."
O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O
Viktor dio un gran suspiro de alivio cuando el periodista Morooka Hisashi se fue. Como había dicho Yuuri, los Katsuki estuvieron más que de acuerdo con que la entrevista se llevara a cabo en su hogar, pues así Viktor estaría más cómodo y en un ambiente controlado. Hiroko además preparó té y bocadillos de arroz para recibir de buena manera al periodista.Y como Yakov le había prometido, Morooka Hisashi fue totalmente profesional al respecto, limitándose a hacer preguntas sobre su punto de vista del asalto, sin incitar a respuestas emotivas o tratar de hacer sentir al omega como una víctima indefensa. Incluso pidió la opinión de Yuuri casi al final y pareció satisfecho de saber que Viktor tenía el apoyo de su alfa.
"Espero que esto sea suficiente para que los periodistas por fin nos dejen en paz." Comentó el peliplateado con la cabeza apoyada sobre la mesa, dando un largo suspiro.
"¿En serio crees que funcione?" Yuuri abrió la puerta corrediza para dejar entrar a Makkachin al comedor y volvió a sentarse a su lado para acariciar su nuca.
"Debería. Ahora que ya di mi versión de los hechos, los medios podrán copiar y pegar la entrevista de Morooka. Además, ya han pasado dos semanas y hay noticias más importantes que las mías, hay verdaderas víctimas allá afuera que necesitan ser escuchadas. Yo sólo quiero volver a mi trabajo…"
"Tienes razón. Entonces sólo queda esperar, ¿verdad?"
"Sí. Y espero que los reporteros no tarden mucho en largarse." Alzó la cabeza y de pronto miró a su novio con expresión de alarma, recordando algo. "Yuuri. ¡La semana que viene es tu cumpleaños y no hemos ido a comprar tu nuevo celular porque no nos dejan salir! Necesito tiempo para encontrar el envoltorio perfecto, no me importa si ya sabes lo que es."
"Ah, cierto." El japonés no pudo evitar reírse. Le gustaba que Viktor fuera tan detallista aunque fuese innecesario. "¿Estás seguro que quieres gastar tu dinero en eso? Yo estaré feliz aún si me regalas calcetines."
"Yuuri, solnyshko, no seas aburrido." Dijo en tono de regaño, haciendo pucheros. "Nadie en su sano juicio regala calcetines a las personas que ama en sus cumpleaños y, como tú sabes, yo te amo demasiado como para hacerte algo tan cruel." Alargó los brazos y los prensó alrededor de los hombros de su alfa, batiendo sus pestañas plateadas como coqueteo. Yuuri se ruborizó pero no tardó en abrazarlo de vuelta.
"Gra-gracias, eres todo un caballero." Bromeó para seguirle el juego. "Y también te amo, Vitya." Murmuró antes de juntar sus labios. Viktor ronroneó, complacido.
La pareja estaba tan ocupada besándose que les tomó un rato darse cuenta que Makkachin se había subido a la mesa y se estaba comiendo los bocadillos restantes.
"Tienes razón. Entonces sólo queda esperar, ¿verdad?"
"Sí. Y espero que los reporteros no tarden mucho en largarse." Alzó la cabeza y de pronto miró a su novio con expresión de alarma, recordando algo. "Yuuri. ¡La semana que viene es tu cumpleaños y no hemos ido a comprar tu nuevo celular porque no nos dejan salir! Necesito tiempo para encontrar el envoltorio perfecto, no me importa si ya sabes lo que es."
"Ah, cierto." El japonés no pudo evitar reírse. Le gustaba que Viktor fuera tan detallista aunque fuese innecesario. "¿Estás seguro que quieres gastar tu dinero en eso? Yo estaré feliz aún si me regalas calcetines."
"Yuuri, solnyshko, no seas aburrido." Dijo en tono de regaño, haciendo pucheros. "Nadie en su sano juicio regala calcetines a las personas que ama en sus cumpleaños y, como tú sabes, yo te amo demasiado como para hacerte algo tan cruel." Alargó los brazos y los prensó alrededor de los hombros de su alfa, batiendo sus pestañas plateadas como coqueteo. Yuuri se ruborizó pero no tardó en abrazarlo de vuelta.
"Gra-gracias, eres todo un caballero." Bromeó para seguirle el juego. "Y también te amo, Vitya." Murmuró antes de juntar sus labios. Viktor ronroneó, pareja estaba tan ocupada besándose que les tomó un rato darse cuenta que Makkachin se había subido a la mesa y se estaba comiendo los bocadillos restantes.
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