En la tormenta

Decisiones Parte 4

La paliza del Tío hacia los magos hacía temblar el ministerio, impregnando su magia en su daga para crear una espada contundente de dimensiones gigantes, donde nadie podía escapar. Claro que hubo algunos valientes aurores que intentaron luchar pero el Tío solo se protegía con su escudo impenetrable y entre respiraciones les daba tal golpiza que mas rápido que tarde dejaron de luchar. También hubo quienes llegaron de los diferentes departamentos y oficina, llamados por todo el escándalo, y rápidamente fueron atendidos por el dolor, algun que otro fue mas inteligente al intentar huir, pero era imposible utilizar algún medio para esto o tan siquiera enviar un mensaje, así que recibieron adecuadamente la paliza.

Durante este tiempo el ministro y Arthur estaban aterrados, realmente en el fondo no creían que el tío podría hacer mucho contra tantos magos, esperando entonces que esta tontería se acabara pronto, pero todo se desmorono al ver las capacidades del Tïo que no parecía ni siquiera sudar un poco, preguntando entonces si acaso eso solo era una muestra de su poder, decidiendo en silencio que lo mejor es simplemente asentir todo lo que requiera.

Por otro lado, Sumika estaba encantada con el espectáculo, generalmente no le gustaba que las peleas del Tío fueran tan unilaterales, pero sentirlo en persona la dejaba asombrada, como si estuviera orgullosa de ser su sobrina política, o algo así.

La paliza siguió hasta que ensangrentados la gran mayoría, todos comenzaron a arrodillarse hacia el Tío, al ver que estaba lo suficientemente serviciales, este decidió darle la palabra a Sumika la cual prácticamente anunció las nuevas leyes que seguiría el ministerio.

Sumika: Nosotros los magos hemos nos hemos llenado la boca de ser seres civilizados y prosociales, ayudando que los no mágicos puedan vivir una vida tranquila y los magos oscuros no rompan el equilibrio o dañen a los inocentes.

Dio un vistazo a todos los magos que la veían atentos con sus rostros morados e hinchados.

Sumika: (comenzó a dar unos cuantos pasos alrededor de la plataforma) Pero somos solos unos hipócritas, olvidamos que solo somos una especie de varios seres inteligentes y mágicos como las hadas, los centauros, los duendes, los elfos, etc. A los cuales, sin pedir opinión, decidimos por sus vidas, haciendo que se escondan, utilizándolos como lindos adornos, quitándoles sus tierras, o hasta esclavizandolos. Todo por un ego tan grande que nos hace ver como mejores, hasta los que más quieren a los muggles terminan viendo a estos como niños ignorantes.

Varios magos y brujas comenzaron a ver a Sumika con rostro interrogante, como si no entendieran el fin de las palabras de esta. Sumika observó todo esto y dio una sonrisa la cual estaba llena de intenciones.

Sumika: Veo que varios no entienden, y se que es difícil entender, generalmente comenzamos a ver el mundo como estático, e ideas antiguas se pueden convertir en reglas modernas, mas a una sociedad tan estática como la de nosotros ("hasta yo creía que la forma de ser del Tío era un error, hasta lo vi malvado, pero simplemente es alguien con sus curiosidades como todos"). Escuchar y comprender es el inicio para mejorar lo que somos, justamente a ellos que a pesar de ser tan inteligentes como nosotros los seguimos viendo como menos, esos a los que muchas veces los tratamos como seres no humanos, pero que en sí son simplemente nuestros vecinos.

De pronto una joven mujer se levantó, esta tenía un ropaje con un color rosado vibrante, también estaba poco golpeada, justamente porque fue de las últimas que llego de su oficina.

Bruja desconocida: (con una voz temblorosa dijo) no querrás decir que debemos ver como iguales a esas bestias, ¿verdad?

Sumika: (la miró por un par de segundos) ¿tu nombre? ¿tu labor?

Bruja desconocida: (se puso pálida al sentir la fuerte mirada de Sumika, tambien escucho algunas voces decirle que era una idiota, aun así tomo aire y hablo) yo… yo, me llamo Dolores, trabajo en el departamento de control de animales mágicos, señorita.

Sumika: …has entendido muy bien Dolores, está sociedad no puede seguir de esta manera, vamos a abrazar la igualdad de verdad.

Dolores: (se le salió un grito) ¡eso es una locura! ¡no pode—!

Sumika: (rápidamente y sin piedad lanzó un desmaius) Alguien mas que quiera hablar (ella dio un suave recorrido con la mirada a todos)

Todos pensarían que con esta demostración de imposición nadie se atrevería ha decir nada, pero en el mundo hay mas de un idiota, por lo que otro mago se puso de pie de repente.

Mago desconocido: El señor tenebroso jamás permitirá esta afrenta a nuestra cultura sagrada asquerosa sangr—-

El Tío pronunció "Quieto" y el mago quedó literalmente congelado en una prisión de hielo, se podía ver como movía sus ojos con desesperación.

Yousuke: (se acercó a Sumika y le habló en voz baja) Creo que lo mejor sería interrogarlo.

Sumika: Entiendo, más temprano que tarde tendremos que tratar con el mago tenebroso, pero era necesario encerrar a este tonto en hielo.

Yousuke: No veo el problema.

Sumika: …dudo que todos aguanten como tu Tío, mejor que este solo desmayado.

Yousuke: Es verdad (dijo unas palabras y el mago salió de la prisión de hielo desmayado)

Luego de esto el Tío hizo volar todas las varitas de los magos y los introdujo a su bolsillo dimensional, mientras que Sumika llamo a los reguladores de animales fantásticos, justamente porque al parecer hasta los Duendes estaban catalogados en este departamento, también dejó que el ministro llame a otros hombres para que comenzar a crear las nuevas leyes y normativas.

Sumika preguntó a varios magos si estaban en contra o a favor de las leyes actuales, y luego entre estos trajo a algunos de cada bando, esto porque era mejor saber la realidad de la mano de la misma población, y los agrupo con el ministro y su gente.

El Tío lanzó un hechizo donde amplió la base donde estaban parados y luego hizo aparecer una mesa con sillas, ante esto el ministro intentó hacer entender al Tío que la creación de leyes se debía hablar en otro lado más privado, pero este no pensaba dejar a Sumika sola, o dejar de tener a la vista a los demás, por lo cual prefería que se haga donde están.

Así comenzaron a pasar los minutos hasta que se transformó en una hora, teniendo a veces alguna discusión acorralada donde Sumika les hacía entender que como sea, iban a cambiar las leyes, y que lo mejor era pensar en leyes acordes a esto.

A pesar de todo Sumika tenía sus propias dudas, más enfocadas en que no estaba ningún representante de las otras especies inteligentes como para que este diálogo sea más fructífero y realista, estas preocupaciones le dijo al Tío, el cual entendió, pero no sabía bien que hacer, solo él podría ir y venir con alguien rápido, pero eso era dejar a Sumika sola, así que era algo a tener en cuenta, siendo ella la que le aseguraba que no pasaría nada.

Sumika: Ya ha pasado más de una hora, y no veo avance en acordar nada.

Harold Minchum: ¿Cómo vamos a estar de acuerdo si no sabemos lo suficiente? Si realmente vamos a hacer nuevas leyes pensando en todos, necesitamos hablar con las otras especies y razas.

Sumika: Lo entiendo, pero lo que no entiendo es porque ustedes tampoco saben nada, usted Ministro, usted líder del departamento de control de animales fantásticos, usted líder del departamento de economía y tierras, etc. No saben la realidad de los otros seres mágicos, realmente los tratan como simples animales.

Ministro de control de animales fantásticos: ¡Es verdad!, pero ¿qué quieres que hagamos? de repente no vamos a saberlo, todo esto es una pérdida de tiempo.

Harold Minchum: Si solo creamos por crear, no estaremos haciendo nada, al contrario, empeoramos todo, entienda señorita Jessia.

Sumika: (respiro hondo y luego dijo) …sinceramente no estoy en desacuerdo con eso señor ministro, solo no pensé que tan poco era lo que comprendían.

El Tío: Lo mejor será dejar esto a una asamblea de razas y especies.

Sumika: Claro, usted ministro se encargará de buscar personas para que vayan a cada raza y especie inteligente que no sea por obviedad peligrosa para los demás, y de estos traerán a tres representantes, y así podremos dialogar.

Harold Minchum: Pero, y si es todo un alboroto, nunca hemos hecho algo asi.

El Tío: Yo me encargare de que todos escuchen. Por las dudas, no intenten hacer nada raro, también sabre donde encontrarlos, estoy siendo respetuoso, no lo olviden (dijo esto último mientras un aura negra se le escapaba)

Todos menos Sumika, sintieron como se les secaba la garganta, sus manos temblaban y alguno quería ir al baño urgente, todo esto por el aura opresiva del Tío. Sumika terminó pensando, "es mejor que el Tío sea un desalmado por ahora".

Al final Sumika fue con el ministro a la mansión Príncipe, como ella dijo "no te estoy secuestrando, solo eres un seguro por las dudas", mientras que el Tío acompañó a los representantes del ministerio para que hablen con los seres mágicos.

Pov: Harold Minchum no quería creer todo lo que estaba pasando, hasta esperaba que su amada esposa le despertara para ir a su trabajo, pero la dura realidad es que en se encontraba sonriendo a los cuadros de los viejos príncipes, mientras una joven pelirroja se encontraba en el suelo y otra chica rubia dormía en el suelo. Obviamente él pensó ver que ocurría con la primera, pero una dura mirada de Jessia le hizo dudar.

Sumika: No la levante, Severus la dejo ahí, y ahí se queda.

Los príncipes le hablaban como un viejo conocido, esto le incomodaba más porque se dio cuenta que se hacían los ciegos a lo que ocurría, pero como la valentía se le había escapado a ver tan espectacular paliza, no intento hacer nada a la joven que a las justas media 158 centímetros, así que decidió estar ciego también.

No hay que negar que a pesar de todo se sintió bien tratado, le invitaron panecillos y galletas, asi como jugar ajedrez mágico, lo que hizo más ameno las horas que estuvo pasando, pero una duda se le presentaba, porque nadie intentaba buscarlo.

Sumika: (se había dado cuenta como el ministro parecía esperar algo, mas que otra cosa porque no paraba de mirar afuera por las ventanas) No creas que nadie saldrá del ministerio, o alguien entrará.

Harold Minchum: (se sobresaltó, estaba mirando la ventana que daba al jardin en ese momento) ¿Disculpa?

Sumika: Severus ha bloqueado el ministerio, y eso se mantendrá mientras lo desea, no creas que un grupo de magos sin varitas podrá derrumbar su protección, al igual que acá.

Harold Minchum: … es verdad que podría ser imposible, pero ya siendo las 5pm todo el mundo sabe que por alguna razón todo el ministerio no se comunica con nadie, dudo que la magia de tu prometido dure aguante a los de afuera.

Sumika: (dio una pequeña risa) podrían intentar por siglos y eso no cambiará ("parezco una villana").

Harold Minchum: ("realmente entiende lo que va a pasar") somos mas capaces de lo que crees señorita, …por el bien de todos, todavía podríamos arreglar algo.

Sumika: …es verdad que hay magos muy capaces, pero algo que no entiende, es que las cosas nunca son tan simples, pero eso no es cuestión de que yo les diga, …quiero preguntarte algo.

Harold Minchum: ("porque están misteriosa") no entiendo bien lo que me quieres decir, pero has la pregunta.

Sumika: ¿Solo cree que los magos oscuros, o el llamado Voldemort son los único que realmente es un peligro?

Harold Minchum: (puso un rostro consternado)

Sumika: No tienes idea verdad, solo diré que hay amenazas mucho mas grandes de lo que tan siquiera piensas ("por el bien de todos hablare con Yousuke para que le haga entender")

Con estas palabras tan misteriosas el ministro se quedó pensando sobre lo que intentaba decirle la adolescente que cuando hablaba parecía una adulta. Por otro lado, un escándalo en toda Inglaterra estaba ocurriendo ya desde hace varias horas.

Como bien se imaginaba el ministro, ya muchos magos se habían dado cuenta que el ministerio estaba en silencio, siendo los primeros en descubrir esto los trabajadores que llegaron tarde o sus horarios no eran tan temprano. Primero pensaron que era algún problema con los conductos Flu o los polvos, pero al pasar el tiempo junto con patronus que intentaron comunicarse, se dieron cuenta que algo muy malo estaba sucediendo, haciendo que rápidamente los periodistas lleguen, así como algunos aurores e investigadores de varias ramas mágicas.

Probaron varias cosas, hasta la entrada para visitantes muggles, pero nada funcionaba. Hasta el señor tenebroso llego después de enterarse, y camuflado intento ver que podía hacer, llegó a tocar el escudo, donde solo un pensamiento se le apareció "que magia más extraordinaria", luego se fue molesto porque jamás habia pensando que alguien se le adelanta a atacar el ministerio, esto justamente porque lo que la mayoría de magos británicos pensaban era que esto era un ataque, hasta muchos pensaron que era cosa del señor oscuro.

Si hablamos de Albus Dumbledore, este ya se había enterado con los primeros chismes, pero había estado más ocupado en Alastor, el cual estuvo inconsciente varias horas, para después despertar muy asustado diciendo que vio una cara horrenda. Luego de ver que Alastor estaba bien y que no podía sacar mas de este, decidió ver lo que sucedía en el ministerio, mas que otra cosa porque sentía que todo estaba relacionado (instinto de viejo), pero al igual que el señor tenebroso no pudo hacer mucho, aunque si llego a sentir una familiaridad en la magia.

Mientras tanto el Tío y los miembros del ministerio habían estado recorriendo gran bretaña de manera invisible, eso no significa que alguno no intentó comunicarse con los demás pero Yousuke les dio unos cuantos golpes de atención, por lo que decidieron estar mas tranquilos, haciéndoles recordar también que el ministro estaba son Sumika.

Fueron con los Duendes de Gringotts en primer lugar, donde se tuvo que utilizar la fuerza para hacerlos entender, luego de esto aceptaron enviar representantes.

Luego fueron con los centauros, los cuales gracias a la centaura Sui, estuvieron facilmente deacuerdo.

Siguieron unos grupos de hombros lobos donde la mayoría estuvo de acuerdo menos un grupo el cual el Tío tuvo que encargarse personalmente.

Estaban en un bosque espeso y frío, era un hermoso lugar en lo profundo de gran irlanda.

Mago 1: ¿Seguro que es por acá Arthur?

Arthur: Si, eso nos dijo el anterior lobo líder.

Mago 2: Entonces atentos, estos no son amigables.

Mago 3: Una pérdida de tiempo intentar hablar con la jauría de Greyback

Yousuke: Hay que intentarlo.

Arthur: Si, aunque sea hay que hacerlo.

Track Track Track

Como surgidos de la sombra, saltaron varios hombres y mujeres de aspecto salvaje y sucio, algunos tienen varitas y otros cuchillos, prácticamente todos comenzaron a gruñir ferozmente.

Los magos se pusieron en guardia, mientras que el tío los miraba calculadoramente, nivelando el nivel de dificultad que presentaban.

Arthur: (dio un profundo respiro y habló) Hemos venido ha hablar con ustedes, no deseamos ningún conflicto.

Varios de estos extraños comenzaron a reírse, hasta una de las mujeres se les acercó más.

Mujer 1: (mostró una sonrisa con dientes sucios y afilados, con voz carrasposa hablo) ¿conversar? no sabía que a los del ministerio les gustaba conversar, pensaba que eran más de acción, o son alguna forma de regalo (dijo esto último babeando)

Mago 1: Solo queremos entablar un diálogo, señorita.

Un hombre de los extraños se acercó.

Hombre 1: ¿Señorita? jajaja, creo que quiere aparearse contigo Lilian

Lilian: (hizo una cara de asco) jamás estaría con un flacucho, prefiero mas carne (dijo mientras otra vez enseñaba los dientes)}

Mago 3: ¡No hemos venido a perder el tiempo! ¡Dónde está vuestro líder!

El grito repentino del mago hizo que por un instante los extraños se quedarán sorprendidos, pero rápidamente comenzaron a gruñir más fuere que antes, hasta Lilian estuvo apuntando con su cuchillo al mago, pero antes de que algo pasara unas pisadas fuertes se escucharon llegar.

Hombre 2: Bueno bueno bueno, tan apurado está el ministerio por querer verme, ... entonces acá estoy.

Mago 2: Greyback

Greyback: El mismo (dijo esti haciendo la parodia de una reverencia), pero antes de que hagamos de ustedes nuestra cena, ¿porque han venido a verme?

Arthur: (su voz le tembló, algo normal a ver a un hombre lobo que, sin necesidad de estar en plena luz llena, ya parecía mas una bestia a un humano) Que… queremos hablar con usted sobre asuntos beneficiosos para ustedes y el ministerio.

Greyback: oh… jajajajajaja, que idiotez dices, desde cuando el ministerio habla con nosotros (dijo mirando a toda su jauría)

Mago 3: Eso es la completa verdad.

Mago 2: Nuestro fin es entablar relaciones de igualdad.

Greyback: (estas últimas palabras dejaron mudos a todos los hombres lobos por instante) …igualdad… unas dulces palabras de una asquerosa mentira. (se comenzó a ver cómo sus músculos se tensaban)

Arthur: Hay alguna manera de que nos crea, no queremos conflicto.

Greyback: …bueno, dejen que haga pedazos a algunos de ustedes (una sonrisa dentada apareció y luego dio un salto enorme)

Todos esperaban ver como Greyback chocaba contra Arthur, iniciando asi una matanza, pero en vez de ser catapultado hacia delante fue arrojado hacia atrás rompiendo varios árboles con su espalda y quedando tendido en el suelo, mientras que donde antes él estaba se podía ver al Tío con su daga, el cual volteo a verlos a los demás.

El Tío: ¿Quieren conversar o seguimos?

Al ver que Greyback no se movía una de las mujeres se acercó a tocarlo, donde expreso "se ha desmayado", con estas palabras todos los hombres lobo se arrodillaron aullando hacia su nuevo líder.

El Tío: (cara confundida) ¿Por qué aúllan?, dejen de hacerlo.

Desde acá la conversación fue fácil, llegando un acuerdo a que van a ir de inmediato, esto sorprendió a todos menos al tío que no vio ningún problema, la única cuestión fue donde dejar a Greyback el cual no despertaba. Los magos del ministerio pidieron su ejecución, "es un hombre lobo que convierte a inocentes y niños", pero Yousuke no estaba tan de acuerdo, por lo que lo encadenó y se lo llevó con él.