Cuando Sakura se alejo de la mansión se sorprendió. Había nieve, nieve espesa. Estaban en invierno, en la mansión era verano, un verano eterno. Sus lágrimas se congelaban del frío que hacía.
Ella no paraba de correr aun cuando sus pestañas ya se habían vuelto blancas. Cuando de sus labios salía humo helado. La joven sintió como aún era una presa; aunque estuviera alejada de la mansión ella había despertado. Sabía cosas ahora. Ellos la están buscando. Están cerca. Tienen habilidades de las cuales nunca aprendió nada.
Y para su mala suerte escucho un aullido. Si hubieran sido lobos normales ella simplemente se habría dejado caer para ser devorada por ellos. Sería feliz mientras sintiera que ya no estaba ahí pero estos no eran lobos normales ¡Era su suegro! Sakura tenía conocimiento acerca de que su suegro fue parte de la policía en sus años de juventud(Y sumándole que su transformación es un lobo con buen olfato)
Analizó la situación, Mikoto Uchiha no saldría nunca de su amada mansión así que ella no estaría rastreandola. La vigilan desde el cielo y el suelo.
-¡Encontré su olor!
Escucho la joven gritar. Rápidamente corrió y se topó con un charco de lodo. Era muy profundo. No le importo manchar su hermosa capa roja ni su camisón blanco. Salto hundiéndose en aquel charco.
Al salir su olor se camufló . Con la nieve limpió sus pies y siguió su camino.
SASUKE: Horas antes
Mi instinto de halcón hizo que me despertara. No podía dormir sabiendo que ella estaba encerrada en aquel oscuro lugar. Ella debía de tener mucho frío.
-¡Dios! ¡¿Que he hecho?
Mire mi reflejo en el espejo y pude observar cómo mis ojos se habían vuelto más aterradores. Trate de relajar los músculos de mi espalda ya que se encontraban tensos. La maldición iba empeorando.
Sakura, dulce Sakura. Tan hermosa ¿Quien no quisiera tenerla para si? Pero ella no podía dejarlo. No podía.
El remordimiento llego a mi como un puñal directo a mi corazón. Tal vez ella lo perdonaría como siempre hacía. Solo debía demostrar que realmente lo sentía.
Con determinación salí de mi habitación. Una de las sirvientas no estaba en su forma de mariposa. No le tome importancia. Cosa de ella. Subía las escaleras emocionado, tal ves podría dejarla dar un paseo por la aldea y así la calmaría.
Cuando llegue a su habitación toque la puerta.
Nadie abrió.
Ella debía de estar enojada.
Volví a tocar la puerta .
Ni un sonido.
-Sakura, querida,abre la puerta. No debí comportarme como un villano contigo. Un ruin patan, debí parecer a tus ojos .
Nada, ¡vaya debe estar furiosa!
-Sakura, ¿Que tal si paseamos por la aldea cercana? ¡Será maravilló! Viajaras en el carruaje y yo lo haré volando. Le pediremos a las sirvientas que preparen mucha comida deliciosa. ¡Podrás llevar a Sucrette si quieres!
...
-Querida, voy a entrar. Tengo la llave. No debí encerrarte. No, abre tu la puerta.
Nada.
sospechosamente no se escuchaba ni un ruido. No había siquiera una respiración. Frote mi anillo para atraerla hacia mi.
La luz brillo y lo único que apareció fue un anillo envuelto en un trozo de tela.
¡!
Entre a la habitación tirando la puerta. No había rastro de Sakura y quedó una larga cuerda hecha de sábanas, medias y un gran vestido verde.
Huyó. Logró zafarse del anillo. ¡Era una traidora! ¡Una vil bruja traidora!
Estaba furibundo. Una ira incontrolable entró en mi e hizo que me transformara en halcón sin darme cuenta, un gran y poderoso halcón de ojos rojos como la sangre.
Crak Crak Crak.-Chillaba para anunciar a todos la desaparición de Sakura.
Recordé a Sucrette. Ella sabía que había pasado.
Encontré a mi presa afuera viendo el portón. Volé hacia ella y la ataque con mis garras.
¡¿POR QUE LO HICISTE!? - Gritaba mientras la aruñaba.
-La deje libre, yo la liberé.- Respondió la mujer levantándose del suelo y con sus cabellos despeinados.
jale los cabellos de esa perra hasta que escuche su risa.
-¿Te estás riendo, perra? ¡Responde! ¡No te mato porque ella volverá y se que te tiene mucho afecto!
-Dicen que amas de verdad cuando la dejas ir. ¡La adoro! ¡La amo tanto, sir Sasuke! ¡La amo tanto que me dolía cada vez que vestía de ese inmundo color verde! Cada vez que lloraba en esa cama esperando por una libertad que nunca se le daría. Rogando por un poco de amor. ¡Pobre amor mío! ¡Cree que nadie la ama por culpa suya! ¡Máteme! Pero he de decir que le he dado un regalo a Sakura que nadie le dará, ni siquiera usted. Le di la libertad, no. Le devolví su libertad, ella ya era libre.-Sucrette se desmayó y no respiro más. En su mano había un recipiente con veneno.
Amor puro, un amor que yo no podía ser capaz de ofrecer. Yo también amaba a Sakura pero nunca sería un amor puro como el que Sucrette le tuvo. Yo se que cualquier persona que conozca a Sakura no podrá evitar amarla.
Si ella no estaba no había porque mantener el engaño. Chasquee los dedos y el invierno inundo la mansión. Sucrette pudo abandonar a Sakura pero yo no lo iba a hacer. ..
...
Padre había encontrado su rastro pero al llegar no encontramos nada . Solo ese charco de lodo.
-Llego aquí pero ocultó su olor con esto.
-No, no , no. Debemos buscarla. Búsquenla.
-Sasuke olvídate de ella. Reacciona. Lo suyo nunca habría funcionado. Ella buscaba amor y tú amabas la atención que ella te dio al estar manipulada.
-Yo la amo, de verdad. Hermano. ¡Yo de verdad la amo!
-Si de verdad es tu destino, ella volverá a ti. Pero volverá libre de ataduras.
...
Sakura estaba casi congelada. Su cabello rosa se hallaba cubierto de blanco. Pudo ver una pequeña cabaña que estaba alejada del pueblo. Con lentitud y dificultad llego a la puerta.
levantó su mano y golpeó la puerta. Pudo ver como una mujer rubia la abrió. Con lágrimas congeladas cayendo de su rostro pudo por fin estar en paz.
Cayo desmayada, pero con una sonrisa en labios.
¡Ella era libre!
