Nuestra guerrera de la Cinta Número Dos había tenido un gran altercado con un tipo el cual solo se hacía llamar Hermano 6, este logró herir a Umi quien cayó por un río y fue encontrada por una misteriosa joven.

¿Quién era esta joven que rescató a Ao Samurái?

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Oh whoa, these tears that I've had

They here, have no, word

Then roll, each time each pain

I fell insane

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Fury in my eyes, sword on my side

Escape death to become immortalized

Blue on my head, Ao Samurai

Number One, I bring a whole nation alive

I'm the leader of the Clan, you can tell from the headband

Spirit of God, become one inside man

Except all challengers, leave 'em in bandages

Sword won't ceist til my enemy vanishes

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And so your tables have turned

Only now with you and I've burned

Were these sweet memories?

In the rain

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Yo, I'm the master of disaster, no one swing a sword faster

I warned you, the'll be tears after the laughter

Now I'm 20 years, after the rapture

War blood will be spilt, we start a new chapter

Fury in my eyes, sword on my side

Blue on my head, I'm Ao Samurai

Number One, I bring my whole nation alive

Escape death, to become immortalized

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Años atrás…

Se veía a Umi siendo pequeña mientras corría algo asustada, el clima era horrible con una fuerte llovizna, esta traía una caja de madera en su espalda a modo de mochila y sobre su cadera llevaba amarrada la Cinta Número 2, aparte de tener la espada que perteneció a su padre. La peli azul estaba huyendo siendo perseguida por tres tipos que llevaban máscaras, estos le dieron alcanzada a la peli azul.

- Se ha acabado chica, es mejor que por tu bien nos entregues la Cinta Número 2 lentamente, no lo hagas más difícil para ti – la peli azul dejó a un lado la caja y tomó la espada, aunque aún no la había desenvainado cuando uno de los tipos estaba apuntándole con un bastón extensible.

- No lo hagas chica, desenvaina esa espada y estarás muerta – Umi no hizo caso, pero justo estaba tomando el mango cuando el bastón se extendió hasta su estómago dándole con una fuerza grande haciéndola sangrar y cayendo al suelo tomándose la zona afectada.

- Realmente das problemas niña, ¿no te han enseñado a respetar a tus mayores? – uno de los tipos le quitó la cinta que estaba amarrada a su abdomen – mira esto, ahora soy el guerrero Número 2.

- ¡Vamos por ti Número 1! – uno de los tipos rompió la caja de madera que resultó tener algo peculiar, siendo esto un cráneo humano.

- ¿Qué mierda es eso? Esta niña está loca, anda con una cabeza en su espalda – el que rompió la caja tomó el cráneo que tenía el cual aún poseía algo de cabello.

- Aguarden un minuto, conozco a este tipo, es el antiguo Número 1.

- Dame eso – entre los 4 sujetos se pusieron a jugar con ella hasta que Umi se levantó aun estando herida - parece que la niña se puso de pie.

- Hey niña, ¿la quieres? ¡Tómala! – lanzaron el cráneo hacia la chica quien saltó para tomarlo, no obstante, el del bastón extensible usó este para destruir el cráneo y de por sí darle un fuerte golpe a Umi que fue mandada cerca de un altar budista donde quedó sangrando e inconsciente, lo único que quedó fue su espada envainada.

Y así parecía quedar por un buen rato hasta que…

- Oye, despierta, despierta, despierta por favor – era la voz de una chica que le hablaba de forma suave y calmada, Umi seguía sin despertarse del todo. La niña que sostenía un peluche de un dragón poseía el cabello rojo y los ojos verdes – hermana, deberías venir a ver.

- Mira esto, es una espada bien hecha – había otra chica la cual era un poco más mayor que la niña, poseía el cabello negro y los ojos verdes.

- Hermana, ella no despierta – decía la peli roja refiriéndose a Umi, algo que alertó a la peli negra.

- Demonios, ¡padre! ¡padre! – la mayor le hablaba a un hombre que parecía rezar, este se percató de los llamados de la peli negra la cual subió hasta donde estaba la peli azul – esto está mal, debieron ser los bandidos esos que se la pasan por estos lares. Ayer murieron dos personas y ahora matan a una niña, que horrible.

- ¿Estará bien hermana? – ambas hermanas miraron como Umi movía un poco los ojos.

- Ella… está viva. ¡Padre! ¡Padre, ven!

- Ojalá que esté bien – decía la menor quien seguía con su peluche de dragón abrazándolo aun estando bajo la lluvia.

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- ¡Ah! – con ese quejido, Umi se levantó, ella estaba con varias partes del cuerpo vendadas, no entendía que pasó, ese sueño realmente le vino a la mente recordando cómo fue su vida en ese momento cuando perdió la Cinta Número 2.

- No te levantes todavía – esa voz la puso alerta – tienes una grave herida y estás envenenada, te llevará un tiempo recuperarte por completo.

Se trataba de una mujer, de hermosos ojos azules y cabello jengibre, además de una bonita figura, parecía tener la misma edad de Umi, esta estaba cambiándole los vendajes.

- Te encontré en la orilla del río, lucías mal la verdad. Por cierto, me llamo Denébola, un gusto samurái increíble – la peli jengibre se le hacía familiar a Umi, su nombre no le daba para saber quién era, pero esta la volvió a acostar – no te preocupes y tampoco te alarmes, sé muy bien que eres una samurái. Quien más sino un samurái se agarraría de su espada en un río caudaloso con una espada, inconsciente, envenenado y con una mano quebrada, dime ¿Quién no? Así que por favor descansa, cuando despiertes tendré la comida lista.

Umi solo empezó a cerrar los ojos, lo único que miró como es que la peli jengibre se iba del lugar, el sueño y cansancio le ganaron por lo que se arrulló en los brazos de Morfeo, no obstante, de nuevo se le vinieron a la mente los momentos que vivió en su niñez.

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De nuevo en su infancia, Umi estaba en un futón con varias vendas, estaba rodeada de varias chicas, siendo que estaban las dos que la ayudaron junto con un hombre quien sostenía de forma fraternal a la peli roja pequeña.

- Qué chistosa se ve, parece una momia.

- ¡No lo digas así!

- No te preocupes jovencita, en mi dojo, todas son huérfanas – decía el hombre – estás entre amigos, ¡trátenla bien estudiantes mías!

- ¡Sí! – de eso, dejaron que la chica descansara un poco, esa misma noche fue atendida por tres chicas las cuales llegaron a su encuentro para ayudarla.

- Despertaste – sonrió una niña de cabello jengibre y ojos azules, esta le sonreía – un gusto, soy Honoka.

- ¿Ho… noka?

- Sí, y ellas son Dia-chan y Ruby-chan.

- Honoka, no la molestes mucho – la peli negra habló – no te preocupes, estás bien con nosotras, te cuidaremos lo mejor que podamos, pero hay algo que me gustaría saber y es cómo te llamas.

- U… mi.

- ¿Umi? ¿Cómo el mar? ¡Es un lindo nombre!

- Gracias – luego de eso, pasaron varios días y una mañana se fueron a un río cercano a pescar un poco de truchas, esto por órdenes del doctor diciéndole que tenía que comer pescado para que se hiciera más fuerte, cosa que las tres jóvenes que acompañaban a la peli azul hicieron junto con otras.

- Dia, ¿lista entonces? – decía una peli azul de ojos morados.

- Así es, esto es lo tuyo Kanan.

- Déjamelo a mí, ya verás la gran caza que haré – usando un palo con un clavo largo atraparon varios pescados los cuales serían servidos en una cena bastante grande. Cabe decir que la amistad que se formó con Umi era algo que realmente se notaba, en especial con Honoka, sin embargo, con Dia era una especie de compañerismo tipo hermandad.

Dia y Ruby eran hermanas y no solo eso, sino que eran hijas del maestro del dojo, por lo que tenían privilegios, aun así, vivían humildemente con las demás chicas que consideraban como parte de la gran familia que tenían.

No obstante, había algo con Umi que estaba mal y era una única obsesión… encontrar la Cinta Número 2.

- ¡Niña estúpida! – el señor Kurosawa le dio un golpe a la peli azul que cayó al suelo, Umi había cometido esa tarde un asesinato luego de que escuchó que había un tipo que tenía información sobre la cinta, cosa que hizo que la peli azul terminara asesinando a ese tipo, su maestro al enterarse estaba sorprendido y molesto.

- Umi-chan – Honoka quería ir hacia allá, pero Dia le impidió ir.

- Debes olvidarte de esas cosas, los juegos que van por ese medio no conducen a nada. ¿Sabes lo que es realmente llevar la Cinta Número 2? Es la vida de solo matar y matar. ¡Nacemos como humanos para poder vivir, no para matar! Debes romper esa cadena, solo así podremos liberarnos de ese ciclo.

No cabe decir que, a la tarde siguiente, un grupo de criminales llegó al pueblo y estos lucían con ganas de manchar todo de sangre, no fue hasta que se toparon con la pequeña Umi quien estaba sin un arma.

- Debes saber que el tipo que mataste ayer era nuestro hermano y aunque seas una niña, no dudaremos en asesinarte – el grupo era de 5 hombres, Umi estaba solo una jícara con lo que parecía ser jugo de limón, esta tomó un poco y luego lanzó el objeto a uno de los tipos que tenía en frente el cual la tomó, pero de la nada, esta se partió en dos.

- ¿Qué demonios? ¿Cuándo tu…? – el tipo miró a la niña quien poseía un cuchillo, este le pertenecía a él, Umi lo tomó a gran velocidad, aunque lo que nadie esperó fue que el sujeto tuviera cortes en el cuello y mano que lo mataron al instante.

- ¡Maldita hija de perra! – Umi miró a otro de los tipos el cual recibió el jugo de limón que la peli azul poseía en la boca, este líquido fue a sus ojos – ¡puta!

- ¡Mátenla! – uno de los sujetos fue a darle un golpe a Umi con un hacha, no obstante, esta fue rápida y con el cuchillo logró cercenarle el brazo y acabó con este cortándole el cuello.

- ¡Maldición, acabemos con ella! – no pasó nada extraño, sino que fue asesinado también por la peli azul, aunque luego fue tomada por uno de ellos.

- ¡La tengo, ahora acaba con ella!

- Ahora morirá – uno iba a usar una espada para darle en la cabeza, pero la peli azul fue rápida y se movió con el tipo que la sostenía siendo este que calvó su espada en la cabeza, Umi aprovechó para acabar con la vida de ambos tipos, justo en ese momento estaban llegando las demás chicas de ahí.

- Umi-chan.

- ¡Ten cuidado! – un último tipo salió de la nada con una espada y trató de matar a Umi, pero esta se hizo abajo esquivando el espadazo y con su arma logró clavárselo en el estómago.

- M-Maldita… y todo porque aquí… dicen que está… el Número 2 – eso alertó de golpe a la peli azul.

- ¿Cómo que el Número 2? ¡¿Dónde está el Número 2?!

- Suerte niña… el Número 2 está cerca de donde estás… suerte – el tipo cayó muerto, las demás niñas miraban con asombro a la peli azul quien solo apretó fuerte el cuchillo como si estuviera molesta.

- ¿Umi-chan? ¿Estás bien? – Honoka llegó a donde estaba la chica quien soltó el cuchillo a un lado, notando el toque de la peli jengibre sintió una paz que no explicaba, es como si buscara si tuviera alguna herida – ¿te hiciste daño?

- No, no me hice daño, acabé con ellos.

- Debes tener cuidado, es peligroso pelear con tipos así – exclamó Dia con la peli azul quien asintió.

- Gracias… por preocuparse por mí.

- Está bien, es mi deber como hermana mayor de todas ustedes – la peli negra estiró su mano hacia la oji ámbar – tú también formas parte de la familia Umi, eres una hermana menor para mí.

- Hermana… menor – susurró la chica y de lado estaba Honoka sonriéndole mientras la abrazaba, al final, ambas se dieron la mano.

Como si un lazo de hermandad naciera ese día.

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De vuelta al presente, Umi estaba comiendo un poco la comida que le sirvió la peli jengibre, la peli azul miraba su espada que estaba a su lado, esta era algo sagrado para ella, su arma y su única amiga la cual le era fiel como ella al arma.

Una vez acabada la comida, esta se levantó a caminar un poco notando de lejos a la peli jengibre que se bañaba en una laguna que poseía una cascada pequeña, su cuerpo desnudo era bañado por las cristalinas aguas que salían de tal majestuoso manantial, aunque, no obstante, sin que la samurái se diera cuenta, la muchacha hablaba por teléfono con alguien.

- Aquí Denébola, Ao Samurái apenas se recupera.

- ¿Has recolectado información sobre las técnicas de Ao Samurái?

- Aun no las tengo todas, falta algo de tiempo para eso.

- No te tardes Denébola, porque tienes que cumplir esto al pie de la letra – la llamada finalizó dejando callada por un momento a la peli jengibre quien seguía con el agua cayendo su cabeza.

- Lo siento Ao Samurái… no, lo siento Umi-chan, pero tengo que hacer esto.

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Suso ga nureta nara

Kawaku no mateba ii

Mizuoto wo tatete haneta

Kimi ga oshiete kureta n da Mou kowaku nai

Nigitte ite kureta kono te wo hanasanakya dame da

Hitori demo yuku yo Tatoe tsurakute mo

Minna de mita yume wa Kanarazu motteku yo

Minna to ga ii na Minna to ga yokatta

Demo mezameta asa Dare mo inai n da ne

Mou furikaette mo dare no kage mo nai

Mizutamari dake ga hikatta

Ikiteku koto sore wa tachimukatte iku koto

Sore ga wakatta nara ato wa fumidasu yuuki dake

Doko made mo yuku yo Koko de shitta koto

Shiawase to iu yume wo kanaete miseru yo

Minna to hanarete mo Donna ni tooku natte mo

Atarashii asa ni Kono Boku wa ikiru yo

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Continuará…