En el capítulo anterior de Ao Samurái…
- No sabes todo lo que he esperado, ¡para vengar las muertes de aquellos que te amaron y confiaron en ti! – esta se quitó la máscara revelando su identidad, siendo una peli negra con muchas cicatrices en su rostro, aparte de tener una especie de soporte robótico en la parte trasera de su cabeza, uno de sus ojos era rojo al ser una parte electrónica – no he dejado de pensar en ti desde ese día.
- ¿Dia? – susurró la peli azul estando algo sorprendida por eso, sin más, la peli negra corrió rápidamente hacia su antigua amiga.
- ¡Morirás!
.
Oh whoa, these tears that I've had
They here, have no, word
Then roll, each time each pain
I fell insane
.
Fury in my eyes, sword on my side
Escape death to become immortalized
Blue on my head, Ao Samurai
Number One, I bring a whole nation alive
I'm the leader of the Clan, you can tell from the headband
Spirit of God, become one inside man
Except all challengers, leave 'em in bandages
Sword won't ceist til my enemy vanishes
.
And so your tables have turned
Only now with you and I've burned
Were these sweet memories?
In the rain
.
Yo, I'm the master of disaster, no one swing a sword faster
I warned you, the'll be tears after the laughter
Now I'm 20 years, after the rapture
War blood will be spilt, we start a new chapter
Fury in my eyes, sword on my side
Blue on my head, I'm Ao Samurai
Number One, I bring my whole nation alive
Escape death, to become immortalized
.
Umi se había reencontrando con una vieja amiga con la que convivió toda su infancia, aun así, las cosas entre ellas habían cambiado mucho desde que se descubrió que fue lo que ocurrió con Umi.
Dia era una experta en el arte de la doble empuñadura y eso hacía que fuera más difícil batallar contra ella, siendo que la peli azul era de una sola espada.
Con todo y eso, Umi sabía perfectamente cómo es que funcionaba el arte de un usuario de dos espadas, cualquiera podría pensar que, si el oponente lanza un golpe, tendría que dar el doble de golpes para vencerle, sin embargo, la samurái sabía que un golpe de espada a dos manos tiene el doble de fuerza que solo los de dos espadas.
El golpe que lanzó Dia fue esquivado por Umi, la peli negra no cedería solo por eso.
- Veamos si es cierto lo que dices, cualquier enemigo normal con dos espadas no podría contra tu técnica porque es mayor, pero no soy como los demás. Tengo una velocidad, una gracia y una fuerza muy superior a la tuya. Mira como golpeo con las dos manos tomando una sola espada – la chica solo agarró una de sus armas – acabemos con este juego de una vez por todas, Ao Samurái.
- … - sin decir nada, Umi solo tenía su espada lista la cual desenvainó lo que hizo que se activara el interruptor de Dia.
- ¡Nos vemos en el infierno! – el asalto entre ambas se desarrolló, la peli negra atacó primero, pero fue un golpe sorpresa lanzando su par de sandalias de madera a su enemiga, esta tapó los dos objetos usando su espada y la funda de esta evitando un golpe.
No obstante, el golpe de una de las sandalias fue tan dura que la funda se acabó rompiendo. Dia no terminó ahí y se lanzó a toda velocidad contra Umi, no mentía cuando decía que su velocidad era superior a cualquier enemigo que la samurái de cabello azul haya enfrentado antes, es más, esta sabía que no sería una batalla fácil.
Los golpes que daba Dia eran esquivados a duras penas por Umi quien ya veía que el peligro se hacía aún mayor.
- Muy bien mi Dragón, eres mi mejor creación, tu furia ha hecho que tu fuerza supere a la de Ao Samurái – la voz le hablaba a la peli negra – ¡atácala ahora! ¡Acaba con nuestro enemigo más odiado! ¡Destruye a la guerrera número dos, pieza por pieza!
Y no mentía, el enojo que tenía Dia le daba una fuerza y velocidad que metía mucho en problemas a Umi quien se seguía defendiendo a duras penas de los ataques de su excompañera de infancia.
.
Flashback
Justo en uno de los templos de los que entonces eran los viejos monjes del Clan de las 7 Montañas, en una mesa de marfil estaba un cuerpo, pero no era cualquiera.
La sangre que estaba ahí estaba hecha un charco y encima de esta estaba Dia, la peli negra había sobrevivido, no obstante, las cosas no estaban nada bien con ella y es que apenas de su boca salían pequeños quejidos y no podía moverse en lo más mínimo.
- Esto es terrible – un hombre el cual llevaba una bata de médico y aparte de poseer un ojo rojo de cristal miraba el cuerpo de la oji verde el cual como se había dicho, estaba en mal estado.
- ¿Qué opina?
- Varias heridas en el cuello y en la parte trasera de la cabeza, y mire todos estos cortes tan profundos en las costillas, es bastante.
- Tienes una profunda laceración hecha por las espadas – decía el Hermano 1 en ese momento – aparte de poseer huesos rotos productos de la gran caída por ese acantilado.
- Y mira sus piernas y brazos, con estos daños, son totalmente inútiles – decía el "médico", en un lado estaba el Hermano 6 con una Ruby inconsciente en sus brazos.
- ¿Podemos revivir su torturada alma?
- Claro que sí, pero será un gran costo. Necesitaré al menos 450 micro mini accionadores, unas 100 CPU's de control súper finas, algunos sensores y células de combustible.
- Lo entiendo Hermano – el viejo ahí presente mandó a varios de sus sirvientes a buscar los artefactos que el médico necesitaba.
- ¿Por qué me concedes este honor?
- Porque tienes la habilidad técnica perfecta y, además, no tienes moral para este tipo de cosas.
- Vamos, vas a hacer ensuciar mi nombre jaja.
- Mi retorcido hermano, ¡créanos una samurái con un poder enorme! – ordenó el Hermano 1.
- Pero estoy sintiendo su ira, su dolor… ¿no deberíamos dejarla morir Hermano?
- No Hermano 6, esos mismos sentimientos nos ayudarán a llegar a nuestra meta, así que mi retorcido hermano, comienza la operación.
- Muy bien – una vez traídos los artefactos que necesitaban, inició la transformación de Dia en una samurái con parte robóticas, varias partes de su cuerpo fueron reemplazadas y aparte tuvo injertos de piel en las zonas necesarias.
La operación fue todo un éxito, pero esta miró su cuerpo y estaba diferente, marcas de cirugía en todos los lugares, al ver su rostro, notó como es que ya no tenía un ojo normal, era rojo dándose cuenta que había sido reemplazado.
Dia deambuló por varios lugares, la gente al verla quedaba callada ya que no comprendían como alguien así estaba viva y lo peor, su estado causaba terror a todo el que encontraba.
Un tiempo después llegó al sitio en donde estuvo conviviendo con muchas de sus amigas y las que consideraba sus hermanas, la puesta de Sol era hermosa.
El dojo de su padre seguía ahí, no obstante, antes de llegar, encontró a un grupo de personas que estaban con espadas mirándola a ella.
- Miren esto chicos, parece que hemos encontrado un monstruo – dijo uno de ellos el cual, sin pensarlo más, se lanzó hacia la peli negra, esta sin más tomó la espada de este y comenzó una masacre.
Dia no se dio cuenta de lo que hizo hasta que encontró todos los cuerpos de los hombres regados por el suelo del lugar, esta miró sus manos para notar las dos espadas que tenía llenas de sangre.
No podía creer que hubiera matado a muchas personas sin darse cuenta y solo soltó las espadas y sin más se fue corriendo hacia el viejo dojo de su padre en donde solo encontró todo destrozado.
Viejos recuerdos llegaron a su mente y fue justo la noche en la que todo se fue al demonio.
Todo tenía una culpable.
- Sonoda… Umi – al decir su nombre, la peli negra apretó con fuerza sus puños haciéndoos sangrar, ni que decir que muchas lágrimas caían de sus ojos ya que también pasaba por su mente las muertes que provocó la peli azul.
Esta sin más se fue del lugar y estaba cerca de unas rocas las cuales comenzó a golpear con fuerza y rompiéndolas con todo ya que estaba muy molesta por haber tenido esos malos recuerdos.
Cuando rompió muchas de esas, no tenía ni la más mínima dolencia en sus manos gracias a que fue modificada, aunque eso sí, sangraba en parte de sus manos.
Unas horas después, decidió regresar a donde había sido operada, esta había vuelto y miró como es que en la mesa había una gran máscara de dragón, aparte de un kimono negro y dos espadas las cuales lucían muy fuertes.
- ¿Qué es esto? – susurró la peli negra.
- Espera en la entrada en el templo del Monte Fuji – le decía el doctor – con el tiempo, Ao Samurái vendrá a ti, solo ten paciencia.
- … - sin responder nada, Dia se puso las cosas y esta se fue sin mirar atrás, esta poseía una meta en su cabeza y era vencer a toda costa a la que fue su antigua amiga.
Fin Flashback
.
De vuelta al combate, ahora gracias a la furia que tenía la joven Kurosawa, sus habilidades eran más grandes por un momento. Cuando Umi quiso darle un espadazo, fue detenida por la peli negra y no solo eso, detuvo las intenciones de la peli azul de darle una patada.
Dia aprovechó en que tenía la pierna de Umi en su mano y la lanzó algo lejos, además, fue a darle un fuerte puñetazo en el estómago que la hizo vomitar sangre y a eso había que sumarle que la estrelló con varias estatuillas de piedra causándole más daño a Umi.
La samurái de cabello azul se puso de pie, aunque se le notaban varias heridas que sangraban, en especial de la cabeza.
- ¡Deja de estar jugando idiota! ¡Dale el tiro de gracia a esa maldita de cabello azul! ¿me has oído, mi dragoncito? – el doctor le decía a través del auricular que poseía Dia – estoy sudando por las ansias de verte matar, ¿lo puedes sentir?
Dia corrió rápidamente hacia Umi, su espada estaba ansiosa por rebanar a la peli azul, además de que las emociones estaban dominando a la oji verde.
- ¡Mataste a nuestro maestro! ¡Mi padre!
La batalla estaba siendo dominada por Dia quien le proporcionó múltiples golpes y algunos cortes en partes de su cuerpo.
- ¡Mataste a Nico! ¡Honoka! ¡Mataste Sakura! ¡Todas están muertas!
La peli negra le dio varios golpes físicos, además de que a Umi le costaba esquivar mucho las patadas que le daba su rival.
- Y lo peor… ¡mi hermana Ruby! ¡También la asesinaste! – esta vez, Dia acertó un enorme golpe en el rostro de la peli azul que la mandó a volar, por un momento quedó inconsciente y a su mente vinieron todas las personas que fueron importantes en su adolescencia.
- Nico… Sakura… Maestro… Ruby… Honoka… - Umi cayó al suelo y parecía que la derrota le llegaría, pero a pesar de que sus heridas que le estaban haciendo sangrar, esta se puso de pie apoyándose en su espada.
- ¡Ataca mi dragón! ¡Mata a nuestra enemiga de una vez! – la voz del doctor era fuerte y clara para Dia, por el lado de Umi, esta miraba seria a Dia.
- La vida te ha convertido en una asesina, ¡así que mátame o muere! No hay marcha atrás.
- Matar o morir – eso alentó a Umi a ponerse de nuevo en posición de lucha y eso fue el inicio del fin de la batalla entre ambas.
Las dos féminas se lanzaron con todo, corriendo a gran velocidad, era la Umi que mataba a sangre fría y sin distinción. Estando las dos cara a cara, no se daban tregua a lo que podía pasar, no obstante, Umi fue más rápida y con su espada logró lo esperado para ella.
Atravesó el abdomen de Dia el cual tenía puros circuitos y cables eléctricos por lo que esta terminó perdiendo la batalla y su cuerpo cayó al suelo de ahí ya sin moverse, pero se notaba que no había muerto.
La peli azul se fue de ahí, aunque se miró por un momento que soltó lágrimas de sus ojos, todo mientras se dirigía hacia el interior del templo, mismo en donde estaría su enemigo final.
- Es imposible – susurró el doctor al darse cuenta del resultado, su mayor creación fue vencida por las habilidades de la peli azul – no importa, así de herida que vas, morirás a manos del Número 1.
El momento de la verdad llegó para Umi y su prueba final era el Número 1.
.
Suso ga nureta nara
Kawaku no mateba ii
Mizuoto wo tatete haneta
Kimi ga oshiete kureta n da Mou kowaku nai
Nigitte ite kureta kono te wo hanasanakya dame da
Hitori demo yuku yo Tatoe tsurakute mo
Minna de mita yume wa Kanarazu motteku yo
Minna to ga ii na Minna to ga yokatta
Demo mezameta asa Dare mo inai n da ne
Mou furikaette mo dare no kage mo nai
Mizutamari dake ga hikatta
Ikiteku koto sore wa tachimukatte iku koto
Sore ga wakatta nara ato wa fumidasu yuuki dake
Doko made mo yuku yo Koko de shitta koto
Shiawase to iu yume wo kanaete miseru yo
Minna to hanarete mo Donna ni tooku natte mo
Atarashii asa ni Kono Boku wa ikiru yo
.
.
.
Continuará…
