Capitulo 1

"sucesos inesperados"

La punta de los lápices acariciando la superficie de las hojas, manchando con su color el blanco de estas.

El sonido del reloj con su constante tik tak, marcando las horas, los minutos, los segundos… que transcurrían tan lentamente hasta parecer una eternidad.

El constante murmullo de la lluvia vista a través de la ventana, su relajante sonido y el agradable aroma a tierra mojada que traía consigo.

Todo esto no tendría por qué prestarle ni la más mínima atención, solo era otro día común y corriente en su vida, no importaba si era soleado, un día nublado o lluvioso. O si el tiempo transcurría de forma rápida o lenta. Nada de eso era importante, ni siquiera tendría porque notarlo, pues nada de eso le importaba. Solo era un día mas en su vida, completamente… ¿normal?

No, eso había cambiado.

Ya nada era como antes.

Todo a su alrededor parecía abrumarla en esos momentos. No, todo esto lo notaba desde hace un par de semanas, y no era para menos, o al menos así lo creía dado su situación.

Desde aquel momento…

En aquel lugar…

Pudo haberlo pasado por alto, después de todo, era algo que tenia que suceder en algún momento de su vida, quizás no de esa manera y sin siquiera recordarlo, tal vez no haya sido de la mejor manera, pero hubiese podido olvidar el asunto de no ser por…

Por lo que ocurriría tiempo después…

Aun no asimilaba del todo la situación, tenia recuerdos muy vagos de aquella noche, pero supo darse a la idea de que era lo que había ocurrido, pero lo que no sabía era… ¿con quién?

A pesar de saber que respondía los problemas escritos en la pizarra no les prestaba realmente la atención, todo lo hacia en automático, no era necesario verlos pues sabia la respuesta. Trataba de recordar, repasando en su mente todo lo ocurrido aquella noche, en aquel lugar…

En aquella fiesta…

Lo único que se le venia a la mente era el intenso aroma del alcohol, el fuerte sonido de la música, el molesto ruido de las risas… y un color.

Si, un color.

Era absurdo recordar un color, lo sabía, pero ella lo sentía como algo muy importante… ¿por qué?

Dorado…

Un color brillante, pero a la vez algo oscuro…

¿Por qué tenía grabado en su cabeza aquel color? No recordaba haberlo visto antes…

No…

Si que lo había visto antes, en contadas ocasiones, pero… ¿en dónde?

La cabeza le dolía, se sentía mareada y con unas fuertes ganas de vomitar, la sensación le recorría del estomago hasta la boca de la garganta, que asco. Necesitaba un poco de aire fresco, y pronto.

No tuvo que levantar la mano para un permiso, simplemente tomo los ejercicios que ya había terminado de responder, los entrego y sin decir absolutamente nada, se retiro del salón. Camino entre los pasillos de la escuela hasta llegar a los sanitarios. Entro, abrió el grifo, tomo un poco del agua entre sus manos y con ella se refresco la cara. A pesar de que el clima estaba siendo frio por la lluvia ella sentía un extraño calor que se alojaba en su rostro, así que haber hecho eso le había aliviado un poco.

Se miro en el espejo ¿Dónde había quedado la chica que solía ser? No se reconocía, tenia ojeras, su piel estaba un poco mas pálida de lo normal, enfermizo, y en su rostro se reflejaba el desconcierto, la desesperación, la preocupación. ¿desde cuándo se había vuelto tan expresiva?

Sus padres aun no lo sabían, y ciertamente, esta noticia podría desencadenar a dos diferentes reacciones, y ninguna de las dos le parecía buenas, era obvio que prefería resolver este asunto cuanto antes pero no podía hacerlo sola, esta vez no, necesitaba a esa persona, aquel que le había hecho eso.

Pero… ¿Quién era?

Tenia que recordar lo más pronto posible, en su estado… no era algo que podría ocultar para siempre, debía encargarse de ello lo más pronto posible.

El constante sonido del timbre la saco de sus pensamientos, las clases había terminado por el momento, los murmullos de los alumnos comenzaban a escucharse para salir al patio y tomarse un descanso, tenia que salir, pronto llegarían más chicas a los sanitarios y le quitarían su tan preciado momento de soledad. Se miro al espejo una última vez para asegurar que su apariencia siguiese pulcra. El maquillaje al menos cumplía con ocultar- no mucho- las ojeras y darle un poco mas de color a su piel. Todo parecía en orden, hasta que se percato de un pequeño detalle…

No tenia ni idea en qué momento ocurrió, quizás había sido involuntario.

Su mano estaba posada sobre su vientre.

Un escalofrío la recorrió por su espina lo que hizo que quitara la mano de aquel sitio de inmediato, no podía seguir ahí, tenia que irse, encerrarse en su cuarto y pensar con más calma las cosas.

Y así lo hizo, con la excusa de sentirse mal- cosa que no era del todo falso- fue suficiente para que la dejaran marchar, su casa no estaba muy lejos así que no tardaría en llegar. No quiso llamarle a nadie, sus padres estaban en un viaje de negocios y el único que podría recogerla era su chofer, pero no lo necesitaba, necesitaba caminar, tener un momento a solas.

Al llegar a su casa, se dirigió inmediatamente a su habitación, se sentía cansada, realmente cansada, era normal según la información que había leído, esa… cosa en su vientre, era el culpable de todos sus cambios.

Los mareos, las náuseas- cosa que detestaba-, el hambre constante, el cansancio, aun si no hubiese hecho el gran esfuerzo, pasaba. Tenia bastante sueño, los senos le dolían, cosa por lo que tuvo que olvidarse de los brasieres, definitivamente los corpiños eran sumamente cómodos, no es como que el dolor desapareciera por completo, pero lo disminuía en gran medida.

Antes de acostarse, cambio su ropa del uniforme por algo más cómodo, un pijama.

Paso la camisa por sobre sus brazos y la imagen frente a sus ojos, su reflejo en el espejo… no pudo evitar estremecerse.

Su vientre estaba hinchado.

No mucho, pero se notaba, si sus cálculos no fallaban, solo tenia 1 mes. Debía encontrar a ese tipo cuanto antes o sus padres pronto lo notarían. Tal vez exageraba, pero no podía evitarlo, estaba asustada.

Rápidamente tomo la parte de arriba de su pijama y se cubrió con esta, ocultando su vientre de su vista. Inmediatamente se recostó sobre su cama y a pesar de tener tantas cosas en su mente, no tardo en conciliar el sueño. Al parecer estaba más cansada de lo que creía. Inesperadamente, parte de sus preocupaciones se resolverían durante sus sueños…

N/A:

Vale! Capitulo corto, pero solo es el primero, en serio espero que los siguientes sean mas largos. Bueno pues nada, espero les guste, cometen que les va pareciendo, recuerden que iré dando algún adelanto o noticias sobre mis próximos proyectos en mi página de Facebook

¡Hasta pronto! :D