La mitad de este capítulo es puro lore dump, pero es necesario para plantear el setting del mundo para los que no conozcan Granblue Fantasy ( y para que al menos uno de los habitantes de Dreamland tenga una idea más o menos completa de la situación del Reino Celestial). También contiene un breve recap de Kirby's Adventure contado desde el punto de vista de Meta Knight (que puede que expanda en un oneshot).

Básicamente, el Nightmare de esta historia es el de los videojuegos pero tomando elementos del Nightmare del anime y su empresa, porque el del juego original no da para mucho como amenaza.


Una vez Quatre hubo terminado de reírse, Meta Knight suspiró para sacudirse de encima su irritación y procedió a revelar a los presentes de dónde había venido y la causa de las pesadillas.

Pese a que había esperado escepticismo, parecían haber aceptado sin muchos miramientos el hecho de que él viniese de otro mundo. Al cuestionarles sobre esta aceptación, Six había replicado que el gremio de "Skyfarers" ( una profesión que parecía ser una mezcla aventureros profesionales y mercenarios por lo que había entendido) con el que solía viajar estaba acostumbrado a interactuar con seres de otros mundos.

Obviamente, cuando Meta Knight mencionó a Nightmare como el causante de que los niños de la isla hubiesen tenido pesadillas, la atención de los presentes ( en especial la de Quatre) había pasado de él al villano inmediatamente.

–Nightmare es un ser tenebroso que se alimenta del miedo y la desesperación, que expande a través de pesadillas– explicó.– También tiene la habilidad de crear monstruos con el poder y conocimientos que extrae de estas. Fundó una empresa con la que traficaba con estas creaciones, que usó para extender su influencia a varios planetas, llegando a establecer un imperio que abarcaba varias galaxias. Me he enfrentado a varias creaciones de este ser a lo largo de mi vida, en mi empeño de defender de él a mi galaxia, Gamble. Hasta que recibí una llamada de un viejo conocido afirmando que había conseguido "sellarle"– relató.

–Así que, ¿este tirano "intergaláctico" fue sellado así sin más? Difícil de creer– comentó Quatre, arqueando una ceja.

–Yo también estaba bastante sorprendido– admitió el caballero.– De aquella, el rey Dedede no era el más valiente de los monarcas y de hecho, aunque él insiste en que lo tenía todo planeado, había atrapado al villano de casualidad, cuando por un ataque de pánico había roto un artefacto legendario, la Varita Estelar, mientras este trataba de corromper la Fuente de los Sueños de su planeta. De hecho, me llamó para que fuera a custodiar uno de los fragmentos.

Meta Knight hizo aparecer el fragmento de la varita delante de los presentes. Al principio, no estaba seguro de si mostrar algo tan importante a unos desconocidos, pero su instinto le decía que pese a la actitud de Quatre y la desconfianza que le tenían, podía fiarse de ellos. Además, en su estado y estando en un mundo desconocido donde Nightmare, con total seguridad, tendría ventaja táctica, necesitaba aliados.

–Esta varita, cuando está completa, alimenta dicha fuente y garantiza que todos los habitantes del planeta en el que esta se encuentra tengan buenos sueños. Es una fuerza mágica totalmente opuesta a Nightmare y lo único que puede herirle fuera del plano onírico.

–¿Y dentro de ese plano onírico sería posible herirle?– quiso saber Six.

–Luchar contra Nightmare en su terreno sería un suicidio: tiene completo control sobre los sueños.

–¿Y cómo es que está aquí si se supone que tu conocido lo había sellado?– preguntó Nehan.

– Por desgracia, cuando la varita estelar se rompe, la Fuente de los Sueños deja de funcionar y los habitantes del planeta pierden la capacidad de tener buenos sueños–expuso el caballero.– Aquello les dejó bastante irritados y uno de ellos se propuso recuperar los fragmentos de la varita pensando que el rey había tenido malas intenciones. Luchó y derrotó contra todos a los que se nos había confiado un fragmento de la varita y, cuando liberó a Nightmare, hizo lo que se creía impensable: lo destruyó.

Meta Knight sonrió tras su máscara al recordar su primer enfrentamiento con Kirby. El principio de una rivalidad que con el tiempo se había convertido en una fuerte amistad.

–Así que esa persona te derrotó a ti también, ¿eh? Pensaba que era el espadachín más poderoso de tu galaxia– se burló Quatre.

–Kirby no es un espadachín– se defendió Meta Knight.–No hay ningún guerrero cómo él– afirmó, recordando como la bolita había vencido a su último enemigo atropellándole con un camión que se había metido en la boca, aunque se abstuvo de contarlo debido a que era un hecho muy absurdo.–Es el único ser que ha podido derrotarme en un combate justo.

En el fondo, le seguía frustrando un poco perder siempre contra alguien tan joven como Kirby. Pero era algo con lo que había aprendido a vivir y una llama que lo motivaba a seguir mejorando.

–Pero, si este "Kirby" lo destruyó, ¿cómo es que está de vuelta?–cuestionó Tien.

–Desgraciadamente, parece que de algún modo su espíritu perduró en el plano onírico y un mago traicionero, viejo enemigo nuestro, lo ha traído de vuelto a la vida.

Meta Knight gruñó con rabia al pensar en Magolor. De los defensores de Dreamland, él era el que siempre se había fiado menos del mago y nunca se había terminado de creer que este estuviera redimido, por mucho que Kirby insistiera.

–Cuando vimos que había regresado, intentamos detenerlo– siguió contando, apartando sus pensamientos del Halacandriano–, pero abrió una brecha dimensional a este mundo, rompiendo de paso la varita. Me lancé en su persecución y bueno: aquí estoy.

Meta Knight miró a sus acompañantes. Acababa de soltarles mucha información de golpe y no sabía si quiera si se creerían una historia tan inverosímil como la suya.

–Bueno, ya os he contado quién soy y cuales son mis intenciones– finalizó.–Ahora, ya que he puesto mi confianza en vosotros, deberíais decirme quienes sois. Porque, por vuestro aspecto y forma de hablar, dudo que seáis los simples protectores de una isla de niños– adivinó.

–Formamos parte de un grupo de diez guerreros llamado los Eternals– comenzó a contar Tien después de un breve silencio.–Somos considerados los guerreros más poderosos de este mundo.

–Cada uno domina un arma o disciplina de lucha– siguió Six.–Yo domino el combate cuerpo a cuerpo, Quatre es un mortal especialista en dagas – el aludido sonrió presumidamente– y Tien es letal con armas de fuego. Nuestro líder, Siete, domina el arte de la espada como nadie en el Reino Celestial.

Meta Knight se sintió como si le hubiese tocado la lotería. ¡Los guerreros más poderosos de ese mundo! En su interior, se despertó el deseo de batirse en duelo contra ellos para medir sus fuerzas contra oponentes dignos, aparte de Kirby, en especial contra su líder.

Un pinchazo de dolor en su ala izquierda le hizo volver a la realidad. No era un buen momento para desafiar a estos "Eternals" a un combate, pues no estaba en condiciones óptimas. Meta Knight lanzó una rápida mirada a Nehan, curioso por saber su papel en el grupo.

–A mi no me mires– replicó este, adivinando sus intenciones. –Yo solo soy un antiguo miembro de la mafia con conocimientos farmacéuticos y una deuda pendiente con este pueblo, así como con sus protectores.

Meta Knight decidió no presionar a Nehan en el tema de la deuda. Él no era quien para meterse en los asuntos privados de los demás.

–¿Y cuáles son vuestras ambiciones?– preguntó, volviendo a dirigirse a los Eternals.– Dudo que ostentéis ese poder y titulo para nada.

–Proteger a quienes no pueden hacerlo por si mismos– respondió simplemente Quatre.–Incluso si algunos nos consideran monstruos o villanos por nuestro poder y métodos, arriesgaremos nuestras vidas por los habitantes de este mundo– afirmó.

–Ya veo. No somos tan diferentes.– entendió Meta Knight.– ¿Puedo contar con vuestra ayuda para detener a esta amenaza?

–¿Qué necesitas?– preguntó Six.

–En primer lugar: localizar a Kirby y posiblemente al rey, ya que ellos tienen un fragmento de la varita cada uno– decidió Meta Knight.–En segundo lugar, encontrar los fragmentos restantes de la También estaría bien formar una línea de defensa contra las creaciones de Nightmare. Al contrario que su creador, pese a ser seres nacidos de pesadillas, son vulnerables en el mundo real.

Los Eternal se miraron entre ellos y asintieron. Parecía que tenían claro cómo iban a actuar.

–Nehan, ¿puedes escribir una carta a Gran y Djeeta?– pidió Tien al médico.

–Mucho estábamos tardando– dijo este mientras se acercaba a su escritorio y empezaba a redactar.

–¿Quiénes son Gran y Djeeta?– preguntó Meta Knight con curiosidad, ya que había oído esos nombre varias veces.

–Miembros honoríficos de los Eternals, por así decirlo– respondió Tien.–Son los capitanes del gremio con el que suele viajar Six y han salvado el Reino Celestial de ser destruido varias veces. De hecho, no me extrañaría que ya se hayan percatado de que algo va mal.

–Yo sigo diciendo que deberíamos darle el puesto de líder a ellos dos– comentó Quatre.– Han hecho más por unirnos que Siete.

–Son también los conocidos en común que tenemos con las arcángeles que te salvaron– añadió Six.– Tienen recursos y contactos para movilizar medio Reino Celestial contra este ser. Dragones, bestias primigenias, reyes y dirigentes de varias partes del mundo, sólo por enumerar algunos ejemplos.

Meta Knight se quedó pensativo. Aquellas dos personas tenían demasiada influencia. Se preguntó si serían conscientes de que, moviendo los hilos correctos, podrían provocar un conflicto que sumiera el mundo el caos.

–Si alguien puede ayudarte a encontrar a tus amigos suficientes para localizar a tus amigos, así como organizar una fuerza defensiva, son ellos– prometió Six, malinterpretando el recelo que sentía el caballero.

–No he dicho en ningún momento que Kirby y el rey sean mis amigos– comentó Meta Knight, confundido ante la rotundidad con la que Six había afirmado eso.

–Aunque no te des cuenta, tu tono se vuelve más cálido cuando hablas de ellos– señaló Tien.– Otra cosa más que tienes en común con Six.

El aludido apartó la mirada del grupo y soltó un pequeño gruñido de incomodidad.

–Volviendo al tema de Nightmare– comenzó a decir Meta Knight– os recomendaría de que reforcéis la defensa de este pueblo. Al estar llena de niños huérfanos propensos a tener pesadillas, podría convertirse el campo de cultivo ideal para Nightmare. Es bastante probable que envíe a alguna de sus creaciones para asegurar su control.

–Que lo intente– río Quatre siniestramente.– Si se atreve a asomar su cabeza por aquí, me aseguraré de enseñarle a ese señor oscuro la verdadera definición de miedo.

Entonces, su estómago rugió fuertemente. No había comido en horas.

–Uhhh, lo siento– se disculpó Meta Knight totalmente avergonzado.

–Supongo que incluso los seres de otra dimensión necesitan comer– dijo Tien con unas sonrisa divertidas.– Veré que tenemos por aquí.

–Traeme un bocadillo– le pidió su hermano.

–Traételo tú– replicó esta, con una molestia fingida. Antes de salir por la puerta, le preguntó a Meta Knight:– ¿tu especie sigue algún tipo de dieta especial?

Nehan levantó la cabeza de la carta que estaba escribiendo y miró a Meta Knight esperando su respuesta a Tien, pues se preguntaba que clase de alimentación seguiría una criatura como él. El caballero, por su parte, vio una oportunidad en esa pregunta y no la dejó escapar.

–Dulces. Mi especie necesita comer muchas cosas dulces

Después de comer, cosa que hizo en soledad, Meta Knight había recibido permiso para abandonar la enfermería y recuperar su arma, muestra de que los Eternals ya no desconfiaban de él. Quatre incluso se había disculpado por su comportamiento hostil, pero no retiró su amenaza. Six se ofreció a guiarle por el pueblo y Meta Knight había aprovechado entonces para pedir más información acerca de aquel mundo y cómo funcionaba.

El "Reino Celestial" era un mundo formado por islas que flotaban en el cielo, cuya superficie, a la que llamaban "el horizonte carmesí" o "el otro mundo", era una zona inaccesible donde se decía que no podía prosperar la vida. Las islas que conformaban el cielo estaban habitadas en su mayoría por cuatro razas de aspecto humanoide: los erunes (a la que pertenecían ellos) de orejas peludas, los draphs cuya anatomía funcionaba similar a las de las vacas y los toros, los harvin que eran de tamaño pequeño y de orejas puntiagudas y los humanos, que era presuntamente la misma raza a la que pertenecía Adeleine. También había otras razas menos frecuentes, como vampiros, goblins o semi-dragones, por nombrar algunos.

En el Reino Celestial, también había monstruos de todo tipo: minotauros, lobos sanguinarios, serpientes gigantes, plantas carnívoras... toda una siniestra fauna y flora que amenaza las vidas de los habitantes del cielo a diario. Pese a esto, Meta Knight estaba seguro que ninguno de sus compañeros tendría problemas en defenderse de estas criaturas.

Los dragones, cómo el que le había atacado a él, eran en cambio seres casi divinos, surgidos con el origen del mundo, aunque su relación general con los mortales variaba entre la tolerancia y el odio según el ejemplar. El dragón que le había atacado era de hecho uno los dragones originales, los más poderosos entre estas criaturas, y de los cuales solo existían seis. Estos dragones estaban tan conectados con los fundamentos del mundo como las artificiales bestias primigenias.

Resultaba que, al contrario de lo que había creído, susodichas criaturas no eran nativas de aquel mundo. El Reino Celestial había estado en guerra hasta hacia quinientos años con unos seres de increíble poder y avanzada tecnología (para aquel mundo) llamados los Astrales, quienes los habían invadido milenios atrás y los habían sometido con la creación de las bestias primigenias, a las que se les habían concedido poderes capaces de dominar desde aspectos materiales y tangibles del mundo como los elementos de la naturaleza, hasta conceptos tan intangibles como el conocimiento, las relaciones, los sueños o la justicia. La apariencia de estas criaturas era tan variada como sus poderes: algunas intentaban imitar a los dragones o recreaban seres de leyendas ancestrales, mientra que otras se presentaban con un aspecto más humano.

Pese a la existencia de estas criaturas y la superioridad tecnológica de los Astrales, después de siglos de aprendizaje y evolución, los habitantes del Reino Celestial habían conseguido darle al vuelta al conflicto tras desarrollar armas y técnicas capaces de derrotar a los invasores y a sus creaciones, algunas de las cuales habían también cambiado de bando con el paso del tiempo.

Incluso si la milenaria guerra había acabado, le habían informado que sus secuelas aún se veían en las sociedades que conformaban el Reino Celestial. No había una fuerza del orden unificada, cada isla o archipiélago contando con sus propias leyes y gobernantes, y los conflictos territoriales eran todavía frecuentes. Esa falta de orden unificado propiciaba la aparición de redes y sociedades que empleaban prácticas terribles como el asesinato, el tráfico de armas, drogas y esclavos o experimentación humana, entre otros, para extender su influencia o dominio. Además, aún quedaban amenazas en aquel mundo, como los siniestros habitantes de la luna y unos seres demoníacos a los que llamaban "Otherworlders", que habitaban en el horizonte carmesí.

En un mundo así, tan lleno de peligros y crueldad, un ser como Nightmare no tardaría en prosperar.

También había tenido la oportunidad de conocer a las ángeles que le habían salvado. Meta Knight había esperado a un par de criaturas luminosas de múltiples ojos y alas llameantes, pero en su lugar su aspecto había resultado ser bastante mundano, que se resumía básicamente en ser humanas con alas. Six le había informado que los términos "arcángel" y ángel se usaban para referirse a la primera serie de bestias primigenias que habían sido creadas y que habían formado parte de la misma facción encargada de salvaguardar el Reino Celestial, hasta que se habían disuelto en tiempos recientes.

Halluel y Malluel, quienes habían sido las ángeles de la instrucción, ahora se dedicaban a la mensajería, un negocio que les permitía seguir con su propósito inicial como transmisoras de información mientras que les posibilitaba disfrutar de una vida "normal" en el Reino Celestial, un privilegio que muchas bestias buscaban y pocas conseguían. Ellas serían las encargadas de que la carta de Nehan llegase ese mismo día a Gran y Djeeta. Meta Knight les agradeció a las arcángeles por su rescate antes de que estas partiesen a entregar el mensaje de los Eternals.

Ahora solo le quedaba esperar a que llegasen aquellos famosos Skyfarers a recogerle a él y a Six. Tien y Quatre habían decidido quedarse a proteger su isla después de la advertencia de Meta Knight, y Nehan no estaba en condiciones físicas de hacer viajes largos.

Pero hasta entonces, no tenía nada que hacer, salvo pasear por los alrededores del pueblo y observar a los niños jugar.

–Ala, ¿es de verdad un alien?– oyó decir a un niño humano.

Él y sus dos acompañantes les habían estado siguiendo un rato a él y a Six, malamente escondidos, especialmente porque uno de ellos era demasiado grande para ocultarse.

–Yo creía que los alien vivían en la Luna– comentaba una niña erune.

–Nehan dice que viene de más allá de la Luna– dijo el tercer ¿niño? Por su tono de voz y manera de actuar, lo era, pero su gigantesco tamaño y apariencia física le hacían dudar de ello.

–Mugen, no esta bien espiar a escondidas– le riñó Six al gigante, que por sus cuernos parecía ser un draph. Su voz y nombre le resultaban conocidos a Meta Knight: debía de ser aquel que había llamado a Nehan durante la noche.– Y eso va para vosotros dos también.

–Mugen lo siente– se disculpó el primero.

–Sí, lo sentimos Six– insistió la niña erune.

–Pero es que sentíamos mucha curiosidad– se excusó el niño humano.

– No es a mi a quien le tenéis que pedir disculpas.

–¡Lo sentimos, señor!

Los tres niños hicieron una reverencia y Meta Knight se dio cuenta de lo bajo que era en comparación con los habitantes promedio de ese mundo: hasta el más bajito de esos niños era una cabeza más grande que él.

–No pasa nada– les tranquilizó.

Normalmente, él no se veía en ese tipo de situaciones. Si tenía que vigilar una ciudad, solía apartarse de los grupos y observar, vigilante, desde un punto elevado... cosa con su ala lastimada era imposible.

Eso era lo peor de estar herido: la impotencia. Él se consideraba alguien paciente, pero no poder hacer nada que esperar mientras que su enemigo se fortalecía le ponía de los nervios. Sobre todo mientras que Kirby y Dedede (que esperaba que no estuviera poseído) seguramente ya estarían trabajando activamente en derrotar al villano.

Necesitaba hacer algo más que mirar como esos niños jugaban. Necesitaba, al menos, entrenar.

–Six, ¿puedo pedirte un favor?– le preguntó a su acompañante una vez se hubieron marchado los niños.

–––

Y así, al atardecer, se habían ido a un claro del bosque que rodeaba el pueblo y dieron comienzo a aquel duelo. Ganaría el primero que consiguiese quitarle la máscara al otro. No debería ser complicado.

Meta Knight fue el primero en atacar, pero Six lo esquivó sin apenas inmutarse moviéndose con una agilidad sobrecogedora. Sus movimientos eran limpios y precisos, pero los reflejos de meta Knight estaban entrenados y ninguno de los ataques del Eternal conectaron con su máscara, bloqueando todos con su fiel espada.

Claramente, Six se estaba conteniendo. Sus ataques carecían de la potencia letal y destructiva que uno esperaría del mejor luchador cuerpo a cuerpo de un mundo. Meta Knight estaba un poco decepcionado, pero tampoco le podía pedir más: él mismo se estaba conteniendo para evitar un sobre esfuerzo que dañase su ala. Seguramente, si los dos daban todo de sí, no saldrían enteros de aquel enfrentamiento. Y eso era algo que no se podía permitir si quería plantarle cara Nightmare en el futuro.

Meta Knight esperó a un nuevo movimiento de su oponente, pero esta vez en lugar de bloquear con la espada se agacho para esquivar y contra atacar con un rápido corte hacia la máscara de su rival.

Pero Six estaba preparado, su espada quedando atrapada entre las garras metálicas del Eternal. Hubo un fuerte forcejeo entre ambas armas hasta que Six le dio una patada que lo lanzo varios metros hacia atrás.

El Eternal se lanzó a por el caballero con sus garras a toda velocidad, pero Meta Knight tenia un as en la manga. Al igual que había hecho en su combate contra Kirby en el coliseo de la Tierra Olvidada Kirby, el caballero utilizo sus poderes para arrancar grandes trozos de tierra y roca del suelo para lanzárselos a Six. Aquello pilló por sorpresa al Eternal, que tuvo que aminorar la marcha para romper la lluvia de rocas.

Meta Knight aprovechó para saltarle encima, pero Six estaba preparado y realizó un rapidísimo gancho Su espada conecto con la máscara de Six al mismo tiempo que una de las garras de este lo hacia con la suya. El familiar crack de su máscara al romperse inundando sus oídos.

Su primer instinto fue teletransportarse de allí, pero no podía replegar sus alas y envolverse en ellas para teletransportarse, así que se limitó a rápidamente taparse la cara con su ala buena.

–Ah, que hago ahora– oyó decir a Six, en tonto que sonaba nervioso e incluso tímido, cosa que le pilló de sorpresa. Meta Knight apartó su ala para ver que le pasaba a Six.

El Eternal miraba a los fragmentos de su máscara, con una expresión de angustia en su rostro. Su apariencia era juvenil, aunque parecía mas mayor que Tien y Quatre, y sus ojos azul celeste eran iguales a los de Nehan.

–¡No me mires, por favor!–le pidió el Eternal, pero luego reparó en que Meta Knight se había vuelto a tapar con su ala nada más había visto que se había girado hacia él.–¿Eh?– exclamó con confusión.

Al final tenían que darle la razón a Quatre: se parecían demasiado.

–Esto fue una mala idea– suspiró Seox, apartando la mirada.

Meta Knight hizo aparecer dos máscaras de su dimensión de bolsillo y le dio una a Six. Ambos volvieron a taparse la cara.

–No hablaremos de esto– se prometieron mutuamente.

"Definitivamente, no es lo que esperaba tras la máscara" pensaron ambos a la vez.

De pronto, se oyó el sonido de una persona aplaudiendo y unos pasos entrando en el claro.

–Bravo ese si que ha sido un gran combate. Y eso que claramente los dos os estabais conteniendo.

Meta Knight se puso alerta nada mas oír esa voz desconocida, la tranquilidad de Six siendo lo único que había evitado que se lanzase a por el recién llegado: un humano rubio, de ojos verdes y una expresión presumida en la cara que estaba pidiendo a gritos que alguien le pegase un puñetazo. Vestía igual que Six, Tien y Quatre, salvó que su armadura si estaba cerrada por la espalda.

–¿Qué haces aquí Siete?– preguntó Six con un tono irritado.
–¿Qué pasa? ¿No puedo venir a hacer una visita a mis queridos compañeros?– replicó el aludido– Bonita máscara por cierto: te da un toque caballeresco– añadió elogiando a Six.

¿Con qué este era el líder de los Eternal? Meta Knight se sentía... decepcionado. Tenía un aire demasiado despreocupado y presumido para ser un poderoso guerrero.

Six, por su parte, miró intensamente a Siete a través de la máscara, no creyendo en las palabras de su líder.

–Vale, vale: he venido porque anoche tuve una pesadilla en la que... Bueno, mi plan para atrapar a la mafia no funcionó y el pueblo fue destruido– admitió Siete. Durante unos segundos, una fugaz sombra de arrepentimiento y tristeza cruzó su rostro, pero se esfumó rápidamente recuperando su expresión habitual.– Fue lo suficientemente realista para ponerme un poco sentimental y venir a comprobar con mis ojos que todo esta bien por aquí. ¿Quién es tu amigo?– preguntó mirando a Meta Knight.– Siento que es un gran guerrero.

Six puso al corriente rápidamente a Siete de quien era Meta Knight, cual origen de las pesadillas y hasta donde podía llegar el problema

–Ah, ¿así que luchaste contra Lu Woh?– comentó Siete de manera casual.–Que suerte. El condenado dragón se echó para atrás cuando intente confrontarle después de que atacase a Gran y Djeeta.

Meta Knight se sintió anonadado e incluso un tanto enfadado. ¡Su combate contra el dragón no era importante!¿Cómo podía estar tan despreocupado después de que se le revelase la existencia de una criatura como Nightmare? El caballero echó a andar hacia el pueblo, no queriendo pasar un momento más en presencia de Siete.

–Bonita espada. ¿Te importa que la mire de cerca?– le preguntó Siete.
–Sí, si que me importa –respondió de manera cortante, sintiendo que este pretendía algo.–No se que te traes entre manos, pero manténlas alejadas de mi espada– le amenazó, girándose hacia él.
–Vaya, que lastima. Hubiera encajado a la perfección en mi colección– dijo Siete, fingiendo pena.
–Siete es capaz de crear espadas espirituales– explicó rápidamente Six, para evitar que Meta Knight asumiera que su líder pretendía robar su espada.– Es decir, réplicas de naturaleza mágica de espadas reales.
–Una copia de Galaxia en el universo es suficiente– replicó Meta Knight mientras volvía a andar.
–¿Es una espada mágica verdad?¿Qué tipo de poderes tiene? ¿Cuál es su origen? ¿Sólo puedes portarla tu? – preguntó Siete con entusiasmo.–Si no me dejas clonarla al menos cuéntame sobre ella.
–Deberías pensar mas Nightmare y menos en mi espada– le echó en cara.
–No hay nada que pensar. Con Gran, Djeeta y yo en el caso te garantizamos que ese tal Nightmare tiene los días contados– rió Siete confiadamente.
–¿Cómo que contigo en el caso?

Siete adoptó una psotura altanera, aún con esa expresión presumida en la cara.

–Claro: no voy a quedarme de brazos cruzados. Vamos a formar un equipo que haría temblar hasta los Astrales– proclamó autoinvitándose a la aventura.

"Por todas las Nova, ¿en dónde diablos me he metido?" maldijo Meta Knight para sí. Lo que había empezado como ilusión por conocer a los mayores guerreros de aquel mundo, se había convertido en un sentimiento de profunda molestia.