Djeeta y Gran aún no terminaban de creerse lo que acababa de pasar: Lu Woh había secuestrado a Kirby y Meta Knight delante de sus ojos. Había ocurrido tan rápido que no habían tenido ni tiempo a reaccionar.

Pero menos tardaron en ponerse manos a la obra para ir a buscarles.

La parte de la tripulación que había presenciado la escena, estaba bastante alarmada por lo que acababa de pasar: el pequeñín sólo llevaba dos días a bordo, pero todos le habían cogido un cariño enorme. Sabiendo la reputación del dragón, estaba dispuestos a enfrentarse de cara contra él.

Sin embargo, Gran y Djeeta llamaron a la calma. La isla de los dragones no era de fácil acceso y no podían pedirle a los dos dragones que había a bordo ( o al menos, que ellos sabían que iban a abordo) en ese momento que les llevaran a todos con su magia. Bueno, en realidad solo quedaba uno en ese momento: Fediel les había informado rápidamente de que Wilnas se había teletransportado justo al notar la presencia de Lu Woh desapareciendo junto a la de Kirby.

–Llévanos a vuestra isla– le dijo Djeeta a Fediel cuando ella, su hermano, Vyrn y Lyria fueron a buscarla. No era una petición: era una orden.

Aunque normalmente uno de los seis dragones no cedería a los designios de un simple mortal, Fediel decidió que por esta vez podía dejarlo pasar. Abarcó a los cuatro con sus brazos y los transportó a la isla de los seis dragones.

Lo primero que les recibió al llegar fue un sonoro rugido. Un enorme dragón carmesí bípedo de grandes alas, la forma real de Wilnas, luchaba contra la serpentina forma de Lu Woh. El dragón de la luz mantenía sus garras cerradas en torno a algo que deducían debían ser Kirby y Meta Knight. Rayos y llamaradas chocaban en el aire, creando ondas de choque.

–Ay no... espero que Kirby y Meta Knight estén bien– dijo Lyria preocupada, ya que ambas bolitas estaban atrapadas entre el fuego cruzado.

–Esto es malo– comentó Fediel con seriedad. Gran y Djeeta, la miraron, esperando explicaciones.–Wilnas y Lu Woh están discutiendo la existencia de Kirby como posible amenaza a nuestro mundo. Si empiezan a luchar en serio... Bueno, a Galleon no le va a gustar como va a quedar la isla.

–Perdona, ¿cómo es Kirby una amenaza?– quiso saber Vyrn, un tanto molesto ante la actitud de los dragones.– Es la cosita más dulce y alegre que he visto en mi vida, con permiso de Lyria.

–Es complicado... Podríamos decir que es una amenaza del mismo modo vosotros cuatro sois una amenaza– respondió Fediel, cruzándose de brazos.–El que para el Reino Celestial seáis unos héroes, no quita que vuestra existencia trastoque el equilibrio del mundo hasta a tal punto que perderos aquí y ahora, traería consecuencias catastróficas.

–¡Si Kirby es como notros, es una razón de más para que le dejéis en paz!– le gritó Djeeta.

–¿Se os ha escapado a vuestra percepción o algo que hay una amenaza REAL y que sólo Kirby puede ayudarnos a destruirla?– le echó en cara Gran. Aún no entendía porque Lu Woh y los dragones estaban tan empeñados en Kirby cuando el verdadero enemigo era Nightmare.

Fediel parecía que iba a decir algo con respecto a ese comentario, pero un fuerte ruido hizo que volviesen a prestar atención a la pelea. Dos ataques de Wilnas y Lu Woh habían chocado y habían provocado una enorme explosión en el aire, la onda expansiva derribando varios árboles a su paso.

–Sí: definitivamente Galleon se va a enfadar– comentó Fediel, pensando en el dragón de la tierra.

–¿No puedes hacer nada?– le pidió Lyria.

–Si recupero mi forma original, mi miasma neutralizaría el aura sanadora de Lu Woh y dejaría a vuestros dos amigos expuestos a los ataques de Wilnas– explicó esta. Ella era el dragón de la oscuridad y la muerte, justo lo contrario a Lu Woh.

–Tenemos que detenerles de algún modo...– gruñó Gran.

–Espera: lo tengo– exclamó de pronto Djeeta.– ¡Lyria, invoca a Colossus!

Lyria no entendía muy bien en que estaba pensando Djeeta. Su amiga a veces tenía unas ideas un tanto alocadas, pero ahora mismo era más importante detener a los dos dragones que preocuparse por cual temeridad estaría a punto de cometer. Lyria alzó sus manos e invocó a la armadura colosal que hacía las veces de bestia primigenia guardiana del Ducado de Valtz.

Djeeta le pidió la bestia primigenia que agarrase a ella y a su hermano y corriese hacia estar debajo de los dragones. Lyria y Vyrn protestaron ante la idea, pero ya era tarde: Colossus ya había tomado a los dos capitanes entre sus manos, para cubrirles de los ataques de los dragones, y había echado andar hacia los dragones a paso veloz.

–Djeeta: esto es una locura– afirmó Gran, adivinando lo que pretendía se hermana.

–¿Se te ocurre otra forma?

–No, la verdad– admitió este.

En el aire, Meta Knight y Kirby no lo estaban pasando precisamente bien.

Lu Woh les tenía inmovilizados entre sus garras, apretándoles con fuerza suficiente para que no pudieran moverse pero no para aplastarlos. En ese estado, Meta Knight no podía usar sus habilidades para transportarse ni utilizar su arma, y Kirby había perdido su habilidad de copia. Lo único que podían hacer era intentar empujar con sus piernas para forzar las garras de su captor a abrirse.

Captor que, de momento, parecía estar ignorando sus esfuerzos, su atención puesta en su congénere, con quien discutía en un idioma extraño entre ataque y ataque. Al menos, las fuertes garras del dragón de la luz los mantenían a salvo de las devastadoras bolas de fuego de Wilnas.

Pese a su aspecto feroz, Kirby había reconocido a Wilnas. Había intentado llamarle para que dejase de atacar, pero el ruido de la batalla, así como los gritos de ambos dragones, hacían que su voz se perdiese. El único que podía oírle era Meta Knight.

–Aguanta un poco. Creo que ya casi está– le decía este a Kirby, mientras se esforzaba en su empuje. Si conseguía que la garra cediese un poco, quizás podría usar a Galaxia.

–¿Es esto culpa mía, Meta?– preguntó Kirby, con tristeza.–Si yo no estuviera aquí, no creo que estuvieran discutiendo. Poyo.

– No, Kirby: no es culpa tuya– le aseguró Meta Knight, sin cesar en su empeño.– Algunos seres son demasiado tercos para darse cuenta de que están equivocados y no atienden a razones.

–Entonces, ¿a Lu Woh le pasa lo mismo que me pasó a mi cuando los Squeaks robaron mi tarta y yo no os escuché ni a Dedede ni a ti?– preguntó Kirby mientras agachaba la mirada, avergonzado por el recuerdo.

–Algo así, con la diferencia de que tu tienes la excusa de ser un niño y este dragón parece ser una criatura divina comportándose de forma irracional– dijo Meta Knight, frustrado. "Condenado dragón: primero me quema el ala y ahora esto" añadió mentalmente.

De pronto, algo impactó contra las garras del dragón.

–Kirby, ¿Meta Knight estáis bien? Vamos a sacaros de ahí– oyeron decir a Gran.

–¿Gran? ¿Cómo habéis subido aquí?– preguntó Kirby, sorprendido.

¿Cómo habían subido ahí? Gracias a que la alocada idea de Djeeta había salido bien.

Una vez habían estado lo suficientemente cerca de los dragones, la capitana había pedido a Colossus que los lanzase a las garras de Lu Woh. Colossus no era una bestia primigenia con la capacidad de razonar mucho más allá de su función, así que no se opuso a la idea y se quedó a esperar que los dos humanos volviesen. Mientras estaban en el aire, los gemelos se habían cubierto con Phalanx, el hechizo de protección por excelencia, para mitigar los daños causados por los ataques de los dos dragones.

–Es complicado...– respondió Djeeta. Mientras sacaba su espada y la clavaba en la garra de del dragón que tenía sujeto a Kirby. Gran hizo lo mismo. El súbito dolor, hizo que las garras del dragón se abrieran, permitiendo a Kirby y Meta Knight escapar volando. Gran y Djeeta saltaron inmediatamente después, cayendo en los brazos de Colossus. Las dos bolitas se posaron en los hombros de al armadura, cansadas. Pese a su agotamiento, Kirby saludó alegremente a Colossus, quién le devolvió el gesto con un movimiento de su cabeza.

Obviamente, aquello no había pasado desapercibido a los dragones. Lu Woh se agachó a donde estaba Colossus y lanzó una mirada acusadora a Gran y Djeeta. Wilnas por su parte, dejó de atacarle temporalmente al ver que Kirby había sido liberado.

"Singularidad: mantente apartada de esto" dijo Lu Woh telepáticamente a Gran y Djeeta.

–Trátanos en plural: somos dos, no uno– se limitó a responder el capitán, sosteniendo la mirada penetrante del dragón sin amedrentarse.

"Sabes que con tu fuerza actual no puedes derrotarme, así que no te metas en mi propósito"

Djeeta, alzó su espada hacia el morro del dragón.

–Si tu no respetas nuestros deseos, nosotros no respetaremos los tuyos. Deja en paz a Kirby y a Meta Knight– le advirtió.

"Como queráis entonces" bramó el dragón, antes de comenzar a cargar un ataque.

Al notar, esto, Wilnas embistió al dragón de la luz con furia, estámpandolo contra el suelo con tanta fuerza que Gran, Djeeta, Kirby y Meta Knight tuvieron que agarrarse fuertemente a Colossus para no salir volando, Djeeta soltando su espada en el proceso.

Wilnas mantenía a Lu Woh bajo sus piernas, inmovilizándole. El dragón de la luz rugió con fría ira.

"Por qué eres tan cabezota, ¿Wilnas?" fue el mensaje que mandó Lu Woh telepáticamente, para que le oyeran todos."Esa criatura es un peligro. "

"Mira quien habla de ser cabezota: el que se lanzó a atacarles primero sin preguntar. Pensaba que habíamos dejado esas prácticas atrás"

Lu Woh gruñó y, con un rápido movimiento, aprovechó su longitud para morder el cuello de Wilnas, el dragón carmesí aullando de dolor. Aquello fue suficiente para que Lu Woh pudiese sacudírselo de encima.

Kirby no aguantaba más esa situación: no permitiría que esos dos siguieran peleando por él. En un rápido movimiento, agarró la espada de Djeeta y se lanzó a por los dragones antes de que nadie pudiese detenerle.

Estaba tan concentrado en detener a los dragones que apenas había notado que, al tomar la espada de Djeeta, no había adquirido la habilidad espada. En su lugar, un casco dorado, ornamentado con plumas blancas, había aparecido en su cabeza.

Pese a esto, sabia lo que tenía que hacer.

Lu Woh lanzó una lluvia de lanzas sobre Wilnas, pero Kirby saltó a interceptarla gritando:

–¡Phalanx!

Inmediatamente, una barrera protectora se alzó entre Kirby y el dragón de luz, debilitando el ataque hasta el punto que a Kirby solo le hacia cosquillas.

–¡Parad de pelear entre vosotros!¿Acaso no sois amigos?–les gritó Kirby a los dragones, muy disgustado. Los dos seres miraron anonadados a la bolita.–Sé que estáis discutiendo por mi culpa. Si es porque no debería estar aquí, prometo que me iré. Pero por favor: dejame derrotar a Nightmare primero– le rogó al dragón de la luz.–Nunca quise causar problemas.

Lu Woh contemplo a Kirby pensativo. Ahora que se había parado a examinarlo de cerca, no había duda de que en el corazón de esa criatura solo había bondad. ¿Quizás se había equivocado? No, que tuviese un alma bondadosa no cambiaría lo que era: una anomalía que ponía en peligro el delicado equilibrio del Reino Celestial.

"¿Lo ves? ¿En serio crees que esta cosita destruiría nuestro mundo?" le dijo Wilnas.

"No es cuestión de lo que criatura quiera, es cuestión de que puede hacerlo" replicó este, con seriedad. "Su mera existencia va en contra de los principios de este mundo. Es probable que el Reino Celestial no pueda soportar un ser compuesto sólo de energía positiva"

"¿Probable? Pensaba que eras el más racional de nosotros, pero mirate: atacando a seres inocentes por una conjetura. Dijiste lo mismo de la Singularidad y mírala ahora"

"El caso de la singularidad es excepcional. No podíamos saber que el peso del mundo estuviese tan ligado a su destino que eliminarla antes de tiempo traería la destrucción."

"Entonces, haz otra excepción y dale una oportunidad al pequeño. ¿O vas a dejar que aquel se hace llamar Nightmare mancille nuestro cielo con sus pigmentos corruptos?"

Lu Woh sopesó las palabras de Wilnas. A los pocos segundos, una luz dorada envolvió el cuerpo del dragón de luz, mientras volvía a encarnase en su forma mortal. Al verle, Wilnas suspiró aliviado e hizo lo mismo. Colossus, una vez vio que el peligro por el que le habían llamado había pasado, hizo un gesto como despedida y desapareció envuelto en partículas de luz.

–¡Wilnas! ¿Cómo estás? ¿Te has hecho daño, poyo?– pregunto Kirby corriendo hacia pelirrojo, preocupado.

–Tranquilo, Kirby– le calmó el dragón, dándole unas suaves palmaditas en la cabeza.– Sé que la pelea parecía violenta, pero para nosotros no ha sido para tanto.

–Kirby, ¿estas bien?– pregunto Lyria mientras corría hacia ellos. Ella, Vyrn y Fediel habían visto toda la escena en la distancia.– Nos habías asustado cuando te lanzaste así,

–Se nota que lleváis poco tiempo con Kirby– rió secamente Meta Knight.– Eso ni si quiera se acerca a ser lo más temerario que ha hecho.

Kirby le devolvió la espada a Djeeta, su cuerpo volviendo a la normalidad.

–Hay que ver. Con lo que nos costó a mi hermana aprender la técnica de Paladín y va Kirby y se convierte en uno con solo tocar una espada– lamentó Gran, pero la sonrisa en su rostro traicionaba sus palabras.

–¿Paladín, poyo?– quiso saber Kirby, con curiosidad

–Caballeros que protegen a sus aliados– resumió Djeeta.

–¡Oh! Como tú, Meta– le dijo Kirby a su mentor con un sonrisa.

Oculta bajo su máscara, una mueca de disgusto se dibujó en el rostro de Meta Knight

–No, no como yo– negó este.– Los paladines usan magia sagrada. Mi alma, en cambio, esta demasiado tocada por la oscuridad del cosmos para ser digno de ella– añadió dramáticamente.

–¿No es Galaxia una espada sagrada?– le dijo Kirby, mirándole con la sospecha de que su amigo no estaba contando toda la verdad.

–Creo que nos salió teatrero el arándano...– murmuró Vyrn poniendo los ojos en blanco.– Seguramente ni si quiera se ha molestado en estudiar magia blanca porque está demasiado metido en su papel de caballero oscuro.

–No digas sandeces...– replicó el caballero, ocultando su vergüenza porque Vyrn tenía parte de razón. El único que había conseguido hacer algo así, era Dedede.

Lu Woh entonces se acercó al grupo.

–He decidido que no volveré a ir a por Kirby, mientras este mantenga su palabra de abandonar este mundo cuando el ser que se hace llamar Nightmare haya sido abatido. Y en cuanto a ti... – añadió Lu Woh señalando a Meta Knight– atacarte fue un error. Acepta mis disculpas.

–No hay necesidad de disculparse: fue un buen combate– le respondió el caballero, su respuesta desconcertando al dragón.– No se me presenta una oportunidad de enfrentarme a rivales de tu calibre muy a menudo.

–Anda, algo que no se ve todos los días: Lu Woh admitiendo sus fallos– rió Fediel, mientras pasaba so brazo por encima del hombro del aludido.– Lo que me recuerda...

Fediel hizo que Lu Woh se girase y contemplase la destrucción que había provocado en la isla en su combate contra Wilnas.

–Voy a llevar de vuelta al Grandcypher a este grupito. No os quiero ver a ninguno de los dos por allí hasta que arregléis este estropicio– les prohibió amenazante, como una figura paterna castigando a sus hijos.

–Pero Wilnas es nuestro cocinero temporal– le recordó Lyria a Fediel.– Le necesitamos.

–Bueno, supongo que puede irse para hacer la cena. Pero cuando termine, le quiero aquí para arreglar el bosque– replicó mientras se disponía a transportar al grupo de vuelta al Grandcypher.

–Un momento– pidió Lu Woh.– Singularidad: debo advertiros de algo: hay otro pigmento irregular mas.

–Ah, ¿ahora vamos a hablar de Nightmare?– le dijo Djeeta, un poco airada.

–No me refiero al ser de las estrellas que está pintando de negro los sueños de los mortales– negó el dragón.–Aunque diluidos, sus pigmentos aún encajan con este mundo. Incluso si tuviera éxito en su tarea, el equilibrio del mundo no debería verse afectado.

Aquellas extrañas palabras turbaron un poco a Gran y Djeeta. ¿Acaba de dar Lu Woh a entender que Nightmare era una criatura nativa del Reino Celestial?

–El pigmento del que hablo es más pequeño– siguió el dragón.– Lo cual lo hace más difícil de detectar. Parece ser una fuerza neutral, pero un juicio erróneo por parte de esta criatura podría traer consecuencias catastróficas. Haré de mi tarea encontrar y contener a este pigmento, pero hasta entonces, tened cuidado.

El dragón solo creaba más preguntas. Kirby se quedó pensativo. Si no hablaba ni de Meta ni de él, ¿quién era ese "pigmento" que había mencionado Lu Woh? ¿De Dedede? Pero eso no tenía sentido: Dedede tenía la autoridad para ello siendo rey, pero no hacía juicios. Quizás era Bandee, pero aquello tenía incluso menos sentido. Ni si quiera sabía que si sus dos amigos le habían seguido en realidad.

"Me preguntó como estarán" pensó la bolita, echándoles de menos. "¿Y qué habrá sido de Magolor?"

Después de las enigmáticas palabras de Lu Woh, Fediel llevó al grupo de vuelta al Grandcypher, donde fueron recibidos por los rostros aliviados de la tripulación. Después de informar a estos de que el asunto con el dragón de la luz estaba zanjado, cada uno tomó su propio camino.

Kirby fue a buscar a Yuni para contarle sus aventuras de aquel día, sin embargo, Cagliostro le detuvo por el camino. La alquimista le pidió que le acompañase ya que necesitaba compartir algo con la bolita y los capitanes. Kirby intuyó que debía haber descubierto algo acerca del monstruo que les había atacado el día anterior.

Gran y Djeeta, por su parte, fueron a mostrarle su camarote a Meta Knight, el caballero agradecido ya que por fin iba a tener algo de tiempo para estar a solas desde su llegada al Reino Celestial. Aunque, antes de que pudiera hacer uso de su habitación, la alquimista llegó acompañada de Kirby y, tras una breve presentación a Meta Knight, les hizo ir a su camarote.

Meta Knight inmediatamente reconoció a la bestia demoníaca que estaba cautiva en el escritorio de Cagliostro. Un "Ojoterrible", pero lo más terrible del ser era su nombre. No era las bestia demoníaca más poderosas, ya que su punto débil era demasiado obvio, y solía actuar como unidad de reconocimiento.

Aún así, tenían cierto peligro ya que era capaz de levantar un área incruzable. Al atrapar a alguien en ese área, la bestia tomaba la forma de una criatura que hubiese aparecido en las pesadillas del o de los cautivos... lo cual les dejaba sin opciones en caso de que en los sueños de sus víctimas no hubiese aparecido nada en lo que transformarse.

Cuando Meta Knight explicó esto a Cagliostro, esta asintió con orgullo.

–Con esto queda confirmada mi primera hipótesis. Dado que esta criatura se transformó en la hidra que apareció en los sueños de Gran y Djeeta, pedí voluntarios en un entorno controlado y vi como reaccionaba la criatura. En algunos casos se transformaba y en otros no– aclaró la alquimista. De esa forma, acabé llegando a la conclusión que nos acaba de confirmar Meta Knight.

La alquimista hizo una pausa dramática antes de seguir.

– Luego pensé: "¿por qué crear una criatura con una función tan limitada?" Y deduje que quizás esta es sólo una de las criaturas que puede crear ese ser. Así que hice algunas pruebas más, las contraste con información que tenía por aquí y me di cuenta de algo... Dígame, Sir Meta Knight, ¿son las bestias demoníacas miedos, fobias y pesadillas en general a las que se les ha dado forma física?

–Eso es correcto– confirmó Meta Knight, admirado ante la capacidad deductiva de Cagliostro.

–Guau. Que lista eres, Cagliostro– elogió Kirby a la alquimista.

–Claro que lo soy. Una no creó una ciencia de la nada solo para tener la forma de sus sueños– replicó esta dando un giro sobre si misma, para acabar en una reverencia.–Aunque me gustaría que me enseñaras algunos trucos para ser incluso más adorable: me has quitado el puesto sel ser más lindo del mundo– añadió con una voz dulce pero que la vez sonaba actuada, mientras estrujaba los mofletitos de Kirby un poco más fuerte de lo que a la bolita le hubiese gustado.

Djeeta y Gran dejaron escapar una tos, para que Cagliostro volviera a centrarse.

–Vale, volvamos al tema– dijo esta, volviendo a ponerse en modo científica.– Aún hay una última cosa que necesito comprobar, pero para ello necesito que Vyrn use sus poderes.

Aquello sorprendió a todos. A los dos héroes de Dreamland porque no sabían que Vyrn tenía poderes. Al resto, porque no entendían como iban a afectarle los poderes de Vyrn a esa criatura.

–Pero mis poderes solo funcionan con bestias primigenias– le recordó Vyrn a la Alquimista.

–Confía en mí: sé lo que hago.

Cagliostro liberó al Ojoterrible. Este ser posó su mirada inmediatamente en Meta Knight y comenzó a transformarse, envolviéndose en una pequeña cantidad de humo. Los presentes se prepararon para el combate.

Del humo apareció una figura que le era demasiado conocida a las dos bolitas: Mecha-Knight, el robot en el que la Corporación Haltmann había transformado a Meta Knight durante su invasión.

Aunque este Mecha-Knight cabía en la palma de una mano. La criatura parecía no haberse recuperado del combate del día anterior y se había quedado pequeñita.

Kirby lanzó una rápida mirada consternada al caballero, pues eso sólo podría significar que Meta Knight había soñado recientemente con lo ocurrido durante la invasión. Le alivió en cambio ver que su amigo no parecía afectado. El caballero, por su parte, se había limitado en agarrar al mini Mecha-Knight por los jet-packs cuando este se lanzó a por ellos, como quien agarra a un pequeño ratón.

–¿Qué pasa? Te ha salido mal la transformación, ¿eh?– se burló Meta Knight.– Parece que Nightmare está perdiendo facultades. Va a tener que esforzarse más si quiere usar mis pesadillas contra mi.

–Míralo, como patalea. Es más adorable que tenebroso– se burló también Cagliostro, con malicia.– Aunque no preguntaré por qué parece una versión tuya mecanizada.

–Y lo agradezco: no me gusta hablar mucho de ese tema. Pero en este tamaño es demasiado ridículo para tomármelo en serio.

–Si Dedede estuviera aquí seguro que querría quedárselo de mascota– comentó Kirby.

–O aplastarlo con el martillo– replicó Meta Knight, divertido.– Con el rey nunca se sabe.

–En fin, no perdamos más el tiempo– les interrumpió Cagliostro.– ¿Estás listo, Vyrn?

El guiverno en cambio, tenía dudas.

–No sé... ¿y si este ser quiere seguir existiendo? Quizás haya otra forma.

–¿Poyo?¿Seguir existiendo?– preguntó Kirby, sin entender que quería decir Vyrn.

–Vyrn puede devolver a las bestias primigenias a su forma original– le explicó Lyria a Kirby.

–Básicamente, una bestia primigenia surge de darle forma física y propósito a leyendas y conceptos de la antigüedad. Nadie se explica como Lucilius, el Astral que dirigió la investigación dedicada a ello, acabó descubriendo la manera de hacer semejante proeza– continuó Cagliostro.

Gran y Djeeta gruñeron al oír el nombre de Lucilius, gesto que no pasó desapercibido a Meta Knight. Preguntaría sobre ello más tarde, pues ahora no quería desviar más el tema.

–Lyria puede absorber el poder de las bestias primigenias parcial o totalmente permitiéndole invocar una manifestación de estas a voluntad. Vyrn, por otro lado, las devuelve a su forma de concepto, liberándolas de sus formas materiales– explicó Gran, para ponerles en contexto.

–Vamos, que las mata– completó Djeeta tajantemente, recibiendo miradas de reproche por parte de Lyria y Gran.–¿Qué? A papá no le llamaban el mata bestias por nada– se excusó esta encogiéndose de hombros, poniendo algo de rencor en la palabra "papá".

–Ya veo– dijo Meta Knight, intuyendo a donde estaban dirigidas las ideas de Cagliostro, aunque no sabía las repercusiones que tendría el hecho de que la teoría de esta fuese confirmada.– Vyrn, entiendo tus dudas sobre si acabar con la existencia de esta bestia demoníaca, pero hay algo que debes saber sobre estas– le dijo al guiverno.– Cuando Nightmare crea una bestia demoníaca lo primero que hace es arrebatarles su voluntad y sus emociones, para así asegurarse de que nunca se vuelvan en su contra, antes de que puedan si quiera procesar que están vivas. Dime, ¿te gustaría vivir esa existencia?

–No, la verdad– admitió este.–Y no es muy diferente a lo que les ocurre a algunas bestias primigenias.– Vyrn hizo un gesto para cargarse de determinación y añadió:– está bien, vamos allá.

Meta Knight le quitó la máscara robótica al mini Mecha-Knight, para dejar al descubierto el ojo del ser, y lo soltó. La bestia demoníaca comenzó a revolotear alrededor de ellos, lanzando misiles que parecían de juguete.

Un aura roja salió del cuerpo de Vyrn y envolvió a Gran y Djeeta. Los gemelos esperaron a que la criatura estuviese cerca de ellos y realizaron un rápido corte cruzado hacia la criatura, que volvió a su forma original antes de empezar a convertirse en partículas de luz.

–¡Y eureka!– exclamó Clagliostro al ver esto.–Tal y como pensé, si las bestias primigenias son conceptos y leyendas materializados, si estos bichos eran pesadillas y miedos materializados,Vyrn también debería ser capaz de devolverlos a su forma original. ¡Y ha funcionado! ¡Otra prueba más de que soy una genio!

El monstruo terminó de desvanecerse. Lo único que quedaba de él, era una extraña sustancia.

–Elfilis...– se le escapó a Kirby. La sustancia le había recordado de algún modo a la bautizada como "forma de vida definitiva".

–¿Reconoces este material?– le preguntó Cagliostro, con curiosidad.

–El último tipo malo al que derroté empezó a derretirse en un líquido parecido. Ahora que lo miro de cerca, también se parece un poco al agua que fluye de la Fuente de los Sueños.– Kirby se acercó a tocar la sustancia– pero más viscosa, puaj.

–¿Y qué es?– insistió la alquimista. Estaba claro que al aparición de la sustancia no era algo que hubiese entrado en su hipótesis.

–En algunos mundos lo llaman "Materia Onírica"– respondió Meta Knight.– Su principal propiedad es "hacer los sueños realidad", pero con el tratamiento puede tener una variedad de usos, desde el viaje interdimensional hasta la capacidad de conceder deseos. Se cree que una antigua civilización a la que llamamos "los Ancestrales" crearon su tecnología y sistema de magia a partir de la Materia Onírica.

–Has estado leyendo las investigaciones de Susie y Magolor, ¿verdad?– inquirió Kirby.

–Algo bueno tenía que tener tolerarles– replicó este. Aunque los detestaba a los dos, especialmente a Susie, lo que habían averiguado acerca de la antigua civilización era demasiado interesante como para dejarlo pasar.

–Fascinante– comentó Cagliostro fascinada.– Así que, en lugar de usar los elementos que componen el mundo, Nightmare usó esta Materia Onírica para crear su propia marca de bestias primigenias.

–Eso explica por qué su aura me resultaba familiar...–comprendió Lyria.

–La cuestión es, ¿por qué conoce ese tal Nightmare el método de creación de las bestias primigenias, el mayor secreto guardado por los Astrales?

–Cagliostro, ¿qué estas insinuando?– preguntó Vyrn con voz temblorosa.

El color desapareció de los rostros de Gran y Djeeta. Primero las palabras ambiguas de Lu Woh, y ahora el descubrimiento de Cagliostro. Las piezas empezaban a encajar en un siniestro puzzle.

–Creo que no Nightmare no es un mago tenebroso– comenzó a decir Gran, en un tono que indicaba la gravedad del asunto.– Estamos enfrentándonos a un Astral.

– – –

Los siglos habían hecho que el bosque cambiase, pero aún así Phoebe encontró el camino con facilidad. Su hermano iba tras ella, y el saber que este la acompañaría hasta el final alejaba sus dudas.

Su corazón se sentía aplastado por una extraña presión.¿Qué podía ser la causa?¿El temor a un rechazo? ¿El deseo de volverle a ver? ¿El arrepentimiento por haber mentido a tanta gente a la que quería? Quizás era todo a la vez

El sentimiento crecía a medida que se acercaba a su antiguo hogar. Solo unos pasos más y estaría allí.

Pero en la entrada del lugar donde "nació", se encontró algo que no esperaba: Sandalphon, Zooey y un pingüino azul vestido de rojo dando martillazos a la pared del laboratorio astral que una vez había llamado "casa". No importa lo que insistiesen: la puerta no se mostraría ante ellos.

–¿Phoebe? ¿Morphe?– preguntó Zooey, sorprendida, al verles llegar. El pingüino dejo de golpear la pared y se giró hacia ellos.– ¿Qué hacéis aquí?

–Eso me gustaría saber– admitió Morphe, echando una mirada afligida a su hermana. Aunque ya había intuido la razón por la que su hermana había ido a la isla, aún esperaba una confirmación por parte de esta.

Por su parte, a Phoebe se le cayó el alma a los pies. ¿Habrían descubierto su mentira y habían venido a reprenderla? ¿La iban a llevar de vuelta al Grandcypher sin darle la oportunidad de hablar con él?

No podía ser eso: a Zooey le había sorprendido verles allí tanto como a ella. Sólo había un motivo por el que el Arcángel Supremo y la guardiana del Gran Orden se encontrasen en ese lugar: habían ido a por él.

Lo que significa que él no había venido a por ella como había esperado. Había venido a poner en peligro el Reino Celestial.

Phoebe apretó los puños con rabia... ¿cómo se atrevía?

–¿Quiénes son esos críos? ¿Son bestias primogeticas como vosotros?– preguntó el pingüino ,con curiosidad.

–Por última vez, Dedede: se dice primigenias– corrigió Sandalphon al pingüino, sin ocultar su molestia.

–¡Y yo te he dicho que soy el Rey Dedede, chico emplumado!– le gritó el pingüino de vuelta, demandando respeto, mientras se dejaba caer en la pared.

Phoebe no pudo evitar preguntarse si esos dos ya habían tenido esa conversación antes. "Espera, Sandalphon no es la persona más sociable del Grandcypher...¿cuándo ha conocido a este tal Dedede? Es más, ¿de dónde ha salido ese pingüino tan raro?" pensó confundida.

–Como sea, ¿estás bien, pequeñaja?– le preguntó el pingüino, acercándose a ella, en un tono conciliador.– Te noto un poco nerviosa. Sé que mi fuerza puede dar algo de miedo, pero soy un tipo majo en el fondo– añadió con una sonrisa dibujada en su pico, extendiendo su mano hacia ella.

Phoebe miró la mano con recelo.

–Lo siento, Dedede. Phoebe no confía fácilmente en los demás– le informó Zooey.

–Razonable: yo tampoco confiaría en un ser extraño– asintió este, comprensivamente.– La última vez que lo hice, el condenado nos traicionó y se convirtió en un dios que quería conquistar el universo.

–Estoy convencido de que las cosas que dices te las inventas. ¡No puedes hablar de forma tan casual de derrotar a dioses y cosas así!– le espetó Sandalphon.

–Me importa menos que la cantidad de dedos en la mano de Kirby lo que tu te creas o no– replicó Dedede cruzando los brazos altivamente.

–Orden, vosotros dos– anunció Zooey, llamando a la concordia.–Os recuerdo que tenemos un objetivo en común, ¿podéis dejar vuestras diferencias de lado un segundo?

Sandalphon y Dedede, murmuraron un "está bien" con pocas ganas.

– Phoebe– comenzó a decir Zooey, en un tono tranquilizador y comprensivo,– no sé que te angustia o por qué tú y tu hermano habéis abandonado al Grandcypher para venir hasta aquí. Pero puedes confiar en nosotros. Conoces este laboratorio astral, ¿verdad?– le preguntó, intuyendo la verdad con una sonrisa triste.

Phoebe asintió con pena. No podía huir más. Quizás decir la verdad haría que desapareciese esa presión en su corazón que llevaba sintiendo desde que abandonó el Grandcypher.

–Os lo contaré, si prometéis mantener a Morphe a salvo– pidió finalmente.

–¿Hermana?¿Qué pretendes?– replicó el aludido, un poco inquieto ante aquella petición.

–Cuenta con ello– exclamó Dedede con una sonrisa orgullosa, dándole una palmada en el hombro al niño con tal fuerza que casi lo tira al suelo. Por suerte, el pingüino se dio cuenta de esto y rápidamente lo agarró antes de que se cayera.– Lo siento– se disculpó.

–Aunque primero me gustaría saber algo. ¿Quién es Dedede y qué estáis haciendo aquí?