El regreso al Grandcypher después de la aventura en Auguste había traído consigo algunas consecuencias.

En primer lugar, un nuevo tripulante, aunque de manera involuntaria y pese a las quejas de Meta Knight, quien consideraba que tener una bestia demoníaca con capacidades de raciocinio avanzadas rondando por el barco no era una buena idea. Al fin y al cabo, si bien Dupler no podía volver con su creador debido a que este le creía un traidor, seguía considerando a los opositores a este como sus enemigos por naturaleza. Por ese motivo, de momento, el limo sería tratado como un prisionero. Había quedado bajo custodia de Cagliostro, quien había mostrado gran curiosidad acerca de su estado "incompleto" y le haría pruebas más tarde para llegar al fondo del asunto.

En segundo lugar, Kirby, Meta Knight y Dedede por fin se había reunido. Al grupo de héroes de Dreamland sólo le faltaba Bandana Dee. El rey rápidamente había informado a sus dos compañeros que el valiente lancero se había quedado atrás en Dreamland, lo cual había dejado apenado a Kirby. Él y Bandee se habían convertido en compañeros de aventuras casi inseparables en los últimos tiempos, por lo que se sentía un poco decepcionado. Dedede rápidamente le había animado diciendo que probablemente Bandana estaría buscando una forma de reunirse con ellos y que con seguridad traería refuerzos. Meta Knight gruñó exasperado al pensar que si la predicción del rey se cumplía, entre esos refuerzos probablemente se encontrase Susie.

No habían tenido mucho más tiempo para charlar, debido a la urgencia con la que Sandalphon y Zooey habían convocado una reunión con los capitanes y sus compañeros más cercanos: Katalina, Rackam, Io, Eugene y Rosetta. A la reunión también se había unido Cagliostro, puesto que ella había sido la primera en hacer la asociación de que Nightmare podría ser un Astral, y además había lidiado con los planes Lucilius tanto en el distante pasado (aunque no de manera directa: ella había intentado ser reclutada por gente que había trabajado para él y la alquimista se había defendido con uñas y dientes, dejando claro que pese a ser alguien nacida en el Reino Celestial su poder rivalizaba con el de aquellos invasores) como en tiempos recientes.

Una vez todos estuvieron reunidos, y tras una breve ronda de presentaciones, Sandalphon, Zooey y Dedede desvelaron todo lo que habían descubierto en Isla Dormitia. Nadie se había tomado la noticia de que Nightmare y Lucilius hubiesen sido aliados precisamente bien. De las quince personas reunidas, nueve casi habían muerto en su enfrentamiento contra el creador de las bestias primigenias, y saber que otro asociado suyo andaba suelto les había traído malos recuerdos de aquella batalla de que habían conseguido salir con vida de puro milagro.

Pero lo que más había sobrecogido, así como llenado de rabia los corazones de Gran y Djeeta, fue descubrir que Nightmare era el añorado padre de Phoebe y cómo había ido en realidad el reencuentro con el que la niña había soñado tanto. Era una suerte que Ladiva no estuviese presente en la reunión. Ya se había tomado bastante mal, como si fuese su propia culpa, el descubrir que Phoebe le había ocultado el verdadero motivo de su marcha y como resultado había acabado siendo maldecida. Aquella información, sólo habría hecho más mella en la pobre luchadora.

–A ver si lo he entendido bien. Ese astral loco que casi destruye el mundo y Nightmare fueron amigos o al menos aliados en el pasado. En algún momento, el loco y el ángel pervertido le traicionaron, y por eso les odia. Después de eso, se volcó en la investigación de los sueños a base de hacer experimentos con los habitantes de una isla, tiempo durante el cual creó a Phoebe. Entonces, durante uno de los experimentos se produjo una explosión que destruyó su cuerpo y mandó lo que quedaba de él derechito a la dimensión de la que vienen Kirby y sus amigos– resumió Vyrn una vez Sandalphon, Zooey y Dedede terminaron de contar la un tanto enrevesada historia.

–Lucilius y Belial traicionando a alguien: que sorpresa– comentó Djeeta sarcásticamente.

–Yo tengo una pregunta, poyo. ¿Qué es un pervertido?– quiso saber Kirby. Nunca había escuchado esa palabra.

–Es algo muy complicado y aburrido de explicar. Te lo contaré cuando seas más mayor– le respondió Dedede rápidamente, tan incómodo como la mayoría de los presentes.

–No sé. Hay un par de cosas que no me encajan de toda esta historia – comentó Meta Knight pensativo.– ¿No se os ha pasado por la cabeza que quizás todo fuese una mentira para fomentar vuestro miedo? Ese tal Lucilius parece ser un enemigo formidable que ha causado varias penurias a este mundo.

–No. El odio con el que se refería a esos dos era genuino– explicó Dedede.– Incluso yo lo noté y no tenía ni idea de quienes estaba hablando.

–Pero Nightmare es una entidad antigua en nuestro universo– discutió Meta Knight.– Siendo un ser hecho de Sueños y energía negativa, el único punto en la historia en el que podría haber surgido cómo tal es cuando Void Termina fue liberado y sellado hace decenas de milenios. ¿Cómo pudo vivir aquí hasta hace unos mil quinientos años?

–Igual tiene algo que ver con esa Nova rota que tenía en el laboratorio. O quizás aquella explosión también le hizo viajar en el tiempo a nuestro pasado. No sé, alguna explicación tiene que haber. Tú eres el cerebrito, no yo– respondió Dedede encogiéndose de hombros. El rey entonces reparó en Kirby, quien parecía estar a punto de quedarse dormido. Dedede dio una palmada al lado del pequeño para espabilarle y le riñó diciendo:– atiende leñe, que esto es importante.

–Perdonad que desvíe un poco el tema, pero ¿quién o qué es Void Termina?– quiso saber Zooey, intrigada.

–Según algunas leyendas, Void es una entidad cósmica conocida como el "progenitor del origen", un ser omnipresente que existe en infinitas dimensiones en formas diferentes– comenzó a relatar Meta Knight, atrayendo el interés de los presente, salvo en la de Kirby, en cuya cara se había dibujado una expresión sombría que había pasado desapercibida.– Se dice que surgió de la combinación del caos y todas las posibilidades, así como la unión de las Materias que componen nuestro universo: Sueños, Alma, Corazón y Oscuridad. Si Void es traído al mundo material a través de energía negativa, la forma en la que se manifiesta es llamada Void Termina, un destructor de mundos. Void, así como sus encarnaciones, son consideradas un dios por ciertos cultistas. Hace un par de años, uno de esos cultistas consiguió romper el sello con el que cuatro héroes de la antigüedad habían sellado a Void Termina y tuvimos que luchar contra él.

Aquella información había dejado perplejos a los habitantes del Reino Celestial. Costaba bastante creer que esos tres seres de aspecto un tanto adorable no sólo hubiesen combatido a una criatura de semejante calibre, sino que además hubiesen salido victoriosos.

–Oye, oye. ¡¿Me estás diciendo que de verdad Dedede no exageraba con eso?!– exclamó Sandalphon, asombrado.–Acabé pensando que simplemente os habíais enfrentado a una criatura muy poderosa que era venerada como un dios. No me esperaba que fuese un ser de tal complejidad.

–Bueno, en primer lugar, todo esto son leyendas recogidas en escritos antiguos cuya veracidad puede ponerse en duda– aclaró Meta Knight.– En segundo lugar, a nuestro rey le gusta demasiado ser el centro de atención– añadió con cierto tono de reproche mientras miraba de de reojo al aludido.– En realidad, fue una de las muchas personas que participó en aquella odisea. Kirby se trajo todo un batallón de amigos, y un par de antiguos enemigos, para detener a esa cosa.

–Esos "Star Allies" que Kirby mencionó en nuestro primer encuentro, ¿no?– preguntó Gran, haciendo memoria.

–Sí, poyo– respondió Kirby con una sonrisa. Hablar de sus amigos había alejado, al menos temporalmente, la expresión sombría de su rostro.– Estoy muy contento con ese nombre. Nos hace parecer un grupo de superhéroes guays.

–Te contaré un secreto: en realidad, después de eso lo único que ha hecho con los Star Allies es organizar picnics y meriendas. Al final la cosa se ha quedado en un grupo de amigos con muchos recursos– le susurró Dedede a Io, quien estaba sentada a su lado.

–¿Y qué pasaría si en vez de usar energía negativa se utilizase energía positiva para invocar a Void?– quiso saber Lyria.

–Se desconoce que se haya dado esa situación alguna vez en la historia– respondió Meta Knight.– Pero sin duda alguna sería también una criatura de gran poder, sólo que en vez de causar destrucción y desesperanza, probablemente lo utilizaría para salvar y traer felicidad al universo.

–Bueno, ¿podemos dejar de hablar de Void, por favor?– pidió Kirby, visiblemente agobiado.

–Cierto. Esto es sobre Nightmare, no sobre Lucilius o ese ser– dijo Gran, para volver a centrar el tema. Aunque no entendía la reacción de Kirby, estaba claro que aquel tema atormentaba al pequeño. Incluso Meta Knight parecía un poco arrepentido por haber hablado de dicha criatura.

–Este asunto es más serio de lo que pensábamos– dijo Katalina, clavando sus ojos castaños, a juego con su pelo, en los de Gran.– Deberíamos considerar darle un aviso a nuestros aliados en otras islas, e incluso puede que en otros reinos– sugirió mientras cruzaba los brazos sobre su armadura plateada.

–No sé. Si esto se hace demasiado público, el pánico podría extenderse, y ese tipo se fortalece con el miedo. ¿No es ese el motivo por que el Zooey y Sandalphon quería que esta reunión fuese lo más privada posible?– puntualizó Io.– Sería un poco ir en contra de su idea inicial.

–Entiendo ese punto de vista, pero no podemos dejar al resto de nuestros aliados sin saber que está pasando. Tienen que saber a que se están enfrentando para poder defenderse– expuso Rosetta. De los miembros de la tripulación presentes, ella y Cagliostro eran las únicas que presentaban un rostro sin ojeras. Aquello junto a la apariencia siempre fresca de las rosas moradas que decoraban tanto su cabello marrón como su vestido negro, dejaba entrever su naturaleza no mortal.

–Mmm, en eso tienes razón– concordó Io finalmente.– Sería injusto no compartir lo que sabemos con ellos.

–Según Zooey y Sandalphon, Nightmare parecía estar creando un gran número de esas bestias demoníacas. ¿Podría estar preparando un ataque a gran escala?– preguntó Eugene, quien en apariencia era la persona más vieja del grupo (aunque aquello distaba de ser real). La expresión severa de su rostro no sólo se mostraba más intensa debido al parche que tapaba su ojo izquierdo y al aspecto fiero de su barba castaño oscuro, sino con la actitud jovial que mantenía usualmente.

–Es una posibilidad, aunque no puedo afirmarlo con certeza– respondió Meta Knight.– Este mundo parece ser una clase de último recurso ahora que lo ha perdido todo, como una plataforma de lanzamiento que pretende utilizar para volver a su antiguo esplendor. Pero, a parte de querer convertirlo en una granja de bestias demoníacas, no sabemos nada de lo que está tramando realmente.

–Si lo que quiere es reconstruir su imperio intergaláctico, él debe saber que el Reino Celestial carece de los suficientes recursos físicos explotables para lograrlo, por lo que su interés tiene que estar en otra cosa– señaló Cagliostro.– Ahora bien, el qué es un misterio.

–¿No sé te ocurre nada? Eso sí que es raro– le preguntó Rackam mientras pasaba su mano por su pelo marrón grisáceo. En su otra mano, llevaba un cigarro apagado.– Normalmente tienes una idea aproximada de todo lo que pasa.

–Al contrario: se me ocurren demasiadas cosas que podría querer de este mundo, pero no quiero soltar conjeturas a lo loco. Por mucho que me gustaría saber lo que tiene ese tipo en la cabeza, en más de un sentido, lo que tenemos que hacer es centrarnos en lo importante: restaurar la Varita Estelar y derrotarle antes de que lleve a cabo su plan. Aunque yo también estoy de acuerdo con Rosetta: nuestros aliados necesitan una explicación a lo que está pasando.

–Muy bien, ¿votos a favor de avisar a nuestros grupos de confianza?– preguntó Gran. La mayoría de los presentes alzaron la mano, aunque algunos se lo pensaron más que otros.– ¿Votos en contra?– solamente Sandalphon levantó la suya.

–No quiero implicar a más gente en esto– negó el ángel.

–Sandalphon, cuando lidiamos con el plan de Belial, mucha gente vino en nuestra ayuda– le recordó Djeeta.–Sería volver a contactar a esas mismas personas, y quizás a un par de grupos más. Ellos sabrán como manejar la situación con total discreción. Si es necesario, le pediremos ayuda a los dragones para entregarles el mensaje directamente, así evitaremos usar la mayor cantidad de intermediarios posible. ¿Te parece bien?

–De acuerdo– accedió finalmente.–Pero luego no quiero quejas si la cosa se sale de control

–Bueno, ¿alguien tiene algo más qué decir?– preguntó Djeeta, dando a entender que la reunión estaba por concluir. Kirby levantó la mano.– ¿Sí, Kirby?

–Tengo hambre, poyo.

–En fin, creo que con esto podemos dar por terminada la reunión– dijo Djeeta con un expresión de diversión en el rostro.

Los asistentes se levantaron y se dispusieron a abandonar la sala de reuniones. Kirby salió corriendo directo a la cocina, arrastrando consigo a Dedede y Meta Knight.

–Y yo que pensaba que esto iba a estar solucionado en un par de días– comentó Rackam en un tono abatido, a los capitanes mientras salían de la sala y encendía el cigarro.– En serio, ¿no podría ese tipo darnos un respiro? Cada vez me siento más agotado y me cuesta más concentrarme.

–Igual deberías tomarte unos días de descanso– le dijo Djeeta.– A unas malas, podemos pedirle a los dragones que nos lleven de un sitio a otro con sus portales.

–Ah no. No pienso quedarme de brazos cruzados mientras vosotros dos os ocupáis de todo otra vez– negó Rackam.

–Y nosotros no pensamos tolerar que acabes enfermo– replicó Gran.– Eres nuestro confiable timonel: este barco no funcionará sin ti. Aunque tienes razón: ojalá, aunque fuera sólo una noche, pudiéramos tener un buen descanso libre de pesadillas.

– – –

–¿Los seres de vuestro mundo suelen comer esta cantidad?– preguntó Wilnas.

–No. Eso es cosa exclusiva de estos dos– respondió Meta Knight, con un gruñido exasperado.

Nada más habían puesto un pie en la cocina, el trío de héroes de Dreamland habían sido recibidos por Wilnas. Kirby había saludado al dragón con energía y le había presentado a Dedede antes de que este les invitase a comer. Kirby y Dedede no habían dudado ni un segundo en ponerse a devorar la comida del dragón.

–Así qué, ¿eres un dragón en realidad?– le preguntó Dedede a Wilnas mientras comía, quién asintió.– ¿Qué lleva a una criatura legendaria querer dedicarse a hacer algo tan mundano como la cocina?

–Me gustaría convertirme en un buen cocinero para alimentar a los habitantes de la ciudad que quemé sin querer cuando me materialicé– reveló este.– Los compañeros de la Singularidad me han estado enseñando poco a poco a cocinar, hasta tal punto que ya soy capaz de manejar la cocina del barco en ausencia de la persona habitualmente a cargo.

Singularidad. Otra vez aquella palabra. Primero la había oído de Phoebe cuando esta había conversado con Nightmare, y luego Sandalphon la había mencionado cuando había examinado a Kirby. ¿Qué podría significar? Sandalphon se había comprometido a explicárselo, pero aún no había tenido tiempo de hacerlo. Podía preguntarle al dragón, pero dudaba de hacerlo con Kirby delante. Después de todo, después de lo que había ocurrido durante el combate contra Void Termina, al pequeño le sentaba mal hablar que se hablase de los temas que concernían a su existencia. Y no podía culparle: él también tendría un trauma existencial si descubriera que el núcleo de un dios de la destrucción tiene su misma cara.

–Bueno, te deseo suerte en tu aprendizaje culinario– le dijo el rey al dragón en su lugar.

–Gracias– replicó este con una sonrisa.–Aunque lamento que el sabor de mi comida no sea aún digno de un rey– se disculpó. Por lo poco que sabía de las convenciones sociales de los mortales, los reyes tendían a ser más exigentes con el sabor de la comida aunque no entendía la lógica detrás de aquello.

–Bah. No está mal, de verdad. Después de haber comido frutas del bosque y carne de monstruo a la hoguera durante un par de días, se agradece algo cocinado con dedicación– respondió este con sinceridad.–Además, una vez has probado la comida de Meta, hasta la tierra te parece rica– se burló de su compañero.

–No cocino tan mal– replicó este, un poco ofendido.

–Meta, tu tripulación te ha prohibido usar tu propia cocina– discutió el pingüino.– Por Nova, una vez le dimos a Kirby algo que cocinaste y se le activó la habilidad veneno.

–Pero se la comió sin sufrir daños, que es lo que importa– replicó Meta Knight.

Wilnas estaba un poco perplejo ante la conversación entre el rey y su caballero. Incluso una criatura cómo él, que estaba por encima de las jerarquías y costumbres de los mortales, entendía que esa actitud casual entre dos personas que debían estar en escalones distintos era algo extraño. Kirby, por su parte, sólo podía sonreír. Cuanto había echado de mucho de menos esos momentos. La aventura en la Tierra Olvidada aún estaba reciente, y en ella tanto Dedede como Meta Knight habían andado caminos separados a los de Bandana Dee y él. Meta Knight, tras explorar el nuevo mundo por su cuenta, se había convertido en el defensor de la Ciudad Waddle Dee, mientras que Dedede... bueno, lo importante es que el monarca ya había vuelto ser el que era antes de esa terrible experiencia.

Kirby suspiró. Era una lástima que Bandee se estuviese perdiendo aquello: él también había añorado la compañía de Meta Knight y en especial la de Dedede en aquel viaje. Parecía que el destino insistía en mantener separados a los cuatro héroes de Dreamland en sus últimas aventuras. Pese a esto, Kirby, al igual que el monarca, tenía fe en que Bandana no tardaría en unirse a ellos.

Y una vez estuvieran juntos, daba igual lo que Nightmare tuviese preparado: conseguirían prevalecer.

– – –

La bibliotecaria de Isla Dormitia no podía evitar mostrase ansiosa.

Muy poca gente sabía que el tradicional festival de aquella región era en realidad poco más que una gran fiesta de celebración. Nunca había funcionado en verdad para alejar "los malos espíritus, pues aquella isla carecía de una bestia primigenia, rito sacerdotal o magia capaces de hacer algo semejante. Aunque tampoco es que lo necesitasen si esos malos espíritus nunca habían existido en primer lugar. Al fin y al cabo, toda esa historia había sido sólo un cuento para suavizar la verdad y ayudar a cerrar las heridas que la gran guerra había causado en los habitantes de aquella isla.

Y el saber con certeza que el festival no servía como forma de protección era la razón por estaba segura de que algo terrible estaba a punto a pasar.

Había muchas señales que apuntaban a un desastre: la visita del Arcángel Supremo advirtiendo d una posible amenaza , testigos oculares diciendo que habían visto extrañas criaturas atravesando el cielo y el hecho de que llevasen varias noches seguidas teniendo pesadillas, le había llevado a pensar que de algún modo la "maldición de la isla" había regresado y que una fiesta no les iba a proteger de un Astral o su bestia. Sí, estaba convencida de que todo lo que había ocurrido los últimos días era un mal presagio.

Pero, no importó lo mucho que hubo rogado y explicado al alcalde que debían cancelar el festival, al final había sido en vano. Al alcalde sólo le importaba el turismo. Aquel era el único momento del año en que la isla recibía gran cantidad de visitantes, y por lo tanto dinero. Las pruebas de que se estaba cociendo algo peligroso en la isla ponían en peligro su plan económico, así que optó por tacharlas de mera conjeturas creadas por una mente paranoica que leía demasiados libros. La discusión entre la bibliotecaria, que contaba con el apoyo del equipo de seguridad, y el alcalde, secundados por el comité de fiestas, había durado horas y los gritos de ambos grupos habían podido oírse desde fuera del Centro Comunitario. Finalmente, el alcalde había perdido la paciencia y había sentenciado:

–Este festival se celebrará incluso si la Luna se nos cae encima.

Y así estaban ahora. Ella revisando manuscrito tras manuscrito buscando una manera de evitar un posible desastre mientras el pueblo se preparaba para celebrar un festival más apagado que de costumbre debido al temor de los locales y a la incertidumbre de unos turistas que no entendían qué estaba pasando. Incluso si no llegaba a ocurrir nada, aquel festival seguramente sería catalogado como el peor de la historia de la isla debido a las circunstancias.

Pese a todo, cuando el sol se hubo puesto y comenzaron las celebraciones, la bibliotecaria pudo oír la música junto a las voces animadas y las risas de la gente celebrando ruidosamente viniendo de la calle. Parecía que al final, la gente se estaba divirtiendo y el festival transcurría sin problemas. Tras un largo rato en el que todo siguió igual, la bibliotecaria suspiró. ¿Y si de verdad era sólo paranoia? El arcángel supremo y sus acompañante sólo habían ido a investigar después de todo. Quizás la amenaza era otra. Quizás todo había sido pura casualidad.

Fue entonces cuando las risas se transformaron en gritos.

La bibliotecaria se asomó por la ventana de su despacho, permaneciendo medio escondida por su cortina. En mitad de la plaza había aparecido una enorme siniestra figura de aspecto fantasmagórico acompañada por varios monstruos que hacían que se le encogiera el corazón de temor con sólo mirarlos.

Desde donde estaba, podía ver a la figura sonreír, deleitándose con los gritos atemorizados de los pobres isleños. Los monstruos cercaban el paso a aquellos de trataban de huir y atacaban a los que hacían ademán de defenderse, obligando poco a poco a todos los asistentes a reunirse en torno a la figura. Cuando esta habló, los gritos cesaron inmediatamente, aunque el miedo no hizo sino aumentar. La bibliotecaria podía oír la voz del ser clara y potente a pasar de que tuviese las ventanas cerradas, como si estuviera hablando en su propia mente.

–Saludos, habitantes de Isla Dormitia. Vosotros probablemente no me conoceréis, pero yo conocí a vuestros antepasados. Soy aquel a quien habéis bautizado como "la maldición de la isla" y es un nombre que os agradezco. No os imagináis cuanto poder me da el miedo ancestral que se oculta tras la leyenda con la que habéis dibujado mi figura.

La bibliotecaria contempló a la criatura. Ese ser no parecía un Astral ni encajaba con la descripción de la bestia primigenia que se recogía en los textos y aún así, en su mente no cabía ninguna duda de que lo que había proclamado era cierto. Podía sentir todo su cuerpo temblando de miedo, no sólo por el presente, si no por el futuro. Estaba claro que esa cosa no se había presentado sólo para arruinar la fiesta.

–Gracias por el festival en mi honor, por cierto. Todo un detalle. Muy adorables los disfraces– se burló el ser con un aplauso falso. A continuación, criatura hizo una pequeña pausa en lo que estaba diciendo.–¿Por qué he vuelto? Esa es una excelente pregunta caballero– felicitó aún en ese petulante tono de burla "la maldición" mientra señalaba con su báculo a alguien de entre el público.– Ciertas circunstancias en mi vida me han hecho volver a requerir de vuestro servicio. O debería decir, vuestra servidumbre.

La sangre de la bibliotecaria se heló al oír esa última palabra.

–Veréis, una empresa no puede funcionar sin empleados y ahora mismo Nightmare Enterprises anda necesitada de personal. En concreto, nos hace falta mano de obra y sujetos de prueba. Así que estáis de suerte: sois los primeros humanos, draphs, erunes y harvins en trabajar para una empresa intergaláctica. Naturalmente, como vuestro nuevo jefe, espero nada más que ciega obediencia y absoluta devoción.– Después de decir eso, hubo otra pequeña pausa en el discurso del ser,–Probablemente alguien en el público se había atrevido a formular otra pregunta.–¿Cómo que "qué os pasará si os negáis"? Mi deber como vuestro jefe será penalizaros por no cumplir con mis exigencias. Por ejemplo, puedo llenar vuestros sueños de las visiones más horribles que jamás podréis imaginar. O puede que trastoque vuestras mentes y vuestras almas de tal forma que lamentareis haber nacido. Mas no os preocupéis por vuestras vidas, os dejaré conservarlas. Al fin y al cabo, los muertos no temen ni sueñan.

Impotencia. Era lo único que se podía sentir en esa situación además del miedo. Aquel ser tenía el destino de todos los habitantes del cielo presentes en la isla en sus manos, y el miedo que se había apoderado de los corazones de los presentes les impedía actuar contra él. Sólo podían hacer una cosa: obedecer y sobrevivir.

–Que dios nos proteja– rezó la bibliotecaria.

– – –

El manto oscuro de la noche también había caído sobre el Grandcypher, atrapando poco a poco a los agotados tripulantes en el dominio de Nightmare. Pronto, los gritos de terror de los mortales volverían a llenar los oídos de las bestias primigenias que viajaban en el barco, quienes no podían hacer nada por sus camaradas salvo verles languidecer poco a poco.

Pero una de ellas ya se había cansado de su propia impotencia. Iba tomar carta sen el asunto, costara lo que costase.

Todos los barcos voladores creados por Astrales tenían un núcleo que precisaban para funcionar. Solía decirse de hecho que dicho núcleo era el alma y corazón del barco. Por lo tanto, con el fin de poner en marcha su plan, necesitaba acceder a este. Por suerte, tampoco que estuviese en un sitio inaccesible, aunque no esperaba encontrarlo sin vigilancia. Estaba convencida de que iba a tener que lidiar con Noa, la bestia primigenia patrona del barco, de una forma u otra para poder si quiera acercarse a él, mas la fortuna le sonreía y este parecía estar ausente. Supuso que debía estar ocupado con otro asunto y tenía confianza plena en los pasajeros del barco. Aunque bueno, tampoco es que ella fuera a hacerle daño alguno al navío en sí.

Con decisión, la bestia se acercó al núcleo y puso su mano sobre él. Entonces cerró los ojos y canalizó su propio poder para crear un espada etérea de aspecto cristalino. Un extraño brillo apareció en los ojos de la bestia cuando los abrió, justo antes de que la espada quedase firmemente clavada en el núcleo como empujada por una fuerza invisible.

"Eso debería bastar" pensó la bestia.

Una vez había terminado lo que había venido a hacer allí, la bestia abandonó la sala, satisfecha con lo que había hecho. Sólo quedaba esperar a que se cumplieran sus tres deseos. El primero era no ser descubierta, pues seguramente los capitanes protestarían ante lo que había hecho. El segundo, que de verdad hubiese funcionado. El tercero...

Que su cuerpo no se desmoronase hasta que Nightmare hubiese sido derrotado.


Odio describir personajes, no sé si lo habréis notado.

Hay un par de referencias en este capítulo. La primera es a este cómic de Inufaiya: tumbrl(punto)com/inufaiya/694609052564619265/inufaiya-y-aun-meta-knight-sigue-con-la-idea-de. La segunda es bastante más obvia, sobre todo si habéis jugado a cierto juego de la saga Zelda.

Sí, por fin le he puesto el título en español a la historia para distinguirlo mejor de la versión inglesa. ¡Yujú!