Por primera vez en mucho tiempo desde su apertura, el Raduga había permanecido cerrado toda la noche. Jamil consideraba que el pequeño bar perdía todo su espíritu si Ladiva no estaba allí, así que había decidido mantenerlo cerrado hasta que la luchadora se encontrase mejor.

Mas no era un dolor físico el que había mantenido a Ladiva alejada de su bar aquella noche. Era más bien del tipo emocional. La luchadora no había abandonado el camarote de Morphe y Phoebe desde su regreso, y se había mantenido pensativa mientras velaba los hermanos, que dormían el uno al lado del otro, aunque uno de ellos no podría despertar.

Fuera del núcleo central de la tripulación, Ladiva era la única persona que sabía la verdad acerca de Nightmare. Dada su estrecha relación con Phoebe y Morphe, este no había podido evitar contarle el verdadero motivo de su marcha y lo que había transcendido en aquel centro de investigación. Y esa revelación había llenado su corazón de ira.

Ladiva había llegado a excusar el comportamiento del padre de Gran y Djeeta. Quería pensar que tener que dejar a sus hijos atrás había sido una obligación, y que en el fondo él también deseaba reencontrarse con ellos, o de lo contrario jamás habría enviado esa carta. Sin embargo, lo que Nightmare le había hecho a Phoebe era imperdonable. Una cosa es que desapareciera debido a un accidente, pero a la vista estaba que él podría haber vuelto mucho antes si así lo hubiese deseado. Nightmare no sólo la había abandonado a Phoebe a su suerte, sino que cuando había vuelto había intentado utilizarla para sus siniestros planes.

Ladiva normalmente era alguien que derrochaba amor, alegría y afecto. No odiaba a nadie ni sentía rencor alguno. Sólo había dos motivos que le llevaban a luchar: su profesión como duelista de entretenimiento y su vocación por proteger a los demás. Por eso, los sentimientos que estaban surgiendo en su corazón la tenían atormentada. Esa rabia y desprecio hacia otro no eran propias de ella. La única vez que alguien había visto a Ladiva frustrada o enfadada con alguien, el objeto de esos sentimientos había sido ella misma.

Pero no podía evitar sentirse así. Ella estaba segura de que por muy fuerte que Phoebe se hubiese mostrado ante las palabras de su creador, en el fondo Nightmare había roto su corazón. El amor tiene dos caras, y cuando hieren a alguien a quien quieres de esa forma tan cruel, la ira es inevitable.

Ladiva respiró hondo para serenarse. Si bien su furia estaba justificada, no podía dejarse llevar por ella. Eso no le llevaría a ningún lado en circunstancias normales, menos aún contra un enemigo que usaba esas emociones como alimento. Además, ni a Phoebe ni a Morphe les gustaría verle así. Ahora más que nunca, necesitaban su apoyo y su amor.

-Lo siento, pequeña. No pude protegerte...-se disculpó la mujer, mientras trataba de contener las lágrimas.

Desde su prisión en el mundo de los sueños, Oneiros observaba esa escena con pesar.

"No, Ladiva. La que lo siente soy yo."

.·.·.·.

Cuando Sandalphon abrió los ojos, le recibió un lugar que conocía sin haberlo visitado nunca: el laboratorio Astral en el que los ángeles habían sido creados. Y eso sólo podía significar una cosa:

"Esto es otro de los recuerdos de Lucifer" reconoció Sandalphon.

"Esto es otro de los recuerdos de Lucifer" reconoció Sandalphon.

Miró a sus alrededores en busca de su predecesor. No tardó en localizarlo, dirigiéndose a una zona que Sandalphon desconocía. Sin dudarlo un segundo, le siguió.

-¿Qué quieres que vea?- preguntó, aún sabiendo que el recuerdo no podía responder.

Lucifer caminó un tiempo, hasta finalmente se detuvo frente a una sala. En su interior había alguien, moviéndose de un lado a otro guardando y empaquetando utensilios y documentos mediante magia mientras mascullaba por lo bajo palabras que no llegaron a los oídos del antiguo Arcángel Supremo.

-¿Usted también se va?- preguntó Lucifer al ocupante de la habitación.

Sandalphon suspiró. Lucifer, siempre tan educado y respetuoso pese a que podría haber acabado con ese Astral en cuestión de segundos.

El Astral por su parte dejó lo que estaba haciendo, sobresaltado por la aparición de Lucifer. El Astral se giró, y, con un tono de burla en el que se podía denotar cierto desprecio, le dijo a la bestia primigenia.

-Vaya, vaya. No esperaba que el mismísimo Arcángel Supremo viniese a despedirse de un simple ex-ayudante.

A Sandalphon se le heló la sangre. Nunca había visto a ese Astral, pero aún así le reconoció gracias a esa forma de hablar.

Era Nightmare.

Físicamente, no se parecía en nada al villano que amenazaba en la actualidad al Reino Celestial. Sí, poseía ciertos rasgos faciales que si se deformaban y exageraban al máximo podrían haber dado lugar a la apariencia que el siniestro ser tenía en el presente, pero parecía tan humano que incluso era difícil identificarlo como un Astral a simple vista. Incluso su voz sonaba extrañamente normal.

-Usted nunca fue simple trabajador, Somnus. Ha sido el único Astral que estuvo del lado de Lucilius desde el principio.

-Y mira como me lo pagó...- gruñó este.- Como entenderás, no quiero seguir mi investigación sobre los sueños en este lugar.

-¿Dónde irá entonces?

-Supongo que no pierdo nada en contártelo- respondió Somnus tras pensarlo unos instantes.- Parece que exponer los crímenes de Lucilius ante el Consejo me ha permitido subir los suficientes escalones para poder disponer de mi propio laboratorio. Por su puesto, sigo siendo un Astral de "mala casta", por lo que nadie querrá trabajar para mi. Tampoco es que lo lamente. Mejor solo que mal acompañado.

Exponer los crímenes de Lucilius... A Sandalphon sólo se le ocurría una cosa que los Astrales podrían haber considerado un crimen por parte del creador de las bestias primigenias: la rebelión de los ángeles caídos contra los Astrales (instigada en realidad por su propio creador como parte de su plan) y el desarrollo en secreto de Avatar como un arma para destruir el mundo. ¿Significaba eso que Somnus había descubierto la verdad sobre el proyecto y Lucilius había intentando borrarle del mapa?

-¿Qué ocurrió ese día?- preguntó el Lucifer del recuerdo por él.

Somnus apartó la mirada del ángel, y con rabia, dijo:

-Lucilius y yo discutimos. Al final, consideró que ya no necesitaba de mis servicios y mandó a la serpiente para que se deshiciera de mi- contó.- Afortunadamente, Belial siempre tiende a dejarse cabos sueltos. En este caso, se le olvidó comprobar que no hubiese ninguna isla oculta entre las nubes que evitase mi caída al Horizonte Carmesí.

Una expresión sombría apareció en el rostro de Lucifer al oír el nombre de Belial, pero a Sandalphon esas palabras colo consiguieron irritarle. Sí, Belial tendía a dejarse "cabos sueltos"... que al final siempre acababan beneficiándole. Ahora bien, ¿qué ganaba Belial dejando vivir a alguien a quien Lucilius presuntamente quería muerto?

-Todo porque no estaba de acuerdo con esa locura plan- siguió Somnus, con rabia.- Destruir el mundo... ¡No era así como se suponía que íbamos a liberarnos de las cadenas que nos atan a la providencia!-el Astral golpeó con un puño la pared de su estudio, Lucifer permaneciendo impasible ante el gesto.

Después de ese súbito arrebato, Somnus suspiró para serenarse.

-Aunque que más da ahora: ya ha sido ajusticiado- añadió mirando de reojo a Lucifer.- El Consejo no está feliz contigo- le reprochó al antiguo Arcángel Supremo.

-Lo sé- fue la fría respuesta de Lucifer.

-¿No te importa?

-Hice lo que tenía que hacer.

Aunque había intentado sonar totalmente apático, Sandalphon podía notar la amargura y tristeza reprimidas por un Lucifer que se había quedado totalmente sólo. En ese punto de la historia, los arcángeles elementales debían haberse marchado ya de Canaan, Lucilius había sido declarado como muerto, Belial se había ocultado como buena serpiente que era y él...

...él había sido encerrado por sus propios errores.

-Claro- dijo Somnus tras reír, sacando a Sandalphon de sus pensamientos.- Lucilius y sus creaciones, siempre creyéndose por encima de las leyes y la autoridad de nuestra sociedad. Tú y toda tu especie no sois más que un error- añadió con veneno.

-Error que tú ayudaste a crear- le recordó el Arcángel Supremo.

-Me das mucho más crédito del que me corresponde- gruñó el Astral mientras terminaba de guardar sus cosas.- Lucilius hizo todo el trabajo. Yo sólo supervisé que el proceso de creación se llevara a cabo sin errores y aporté varias de ideas, aunque la mayoría fueron ignoradas. ¿Es eso todo lo que tenías que decirme, criatura?- preguntó mientras se acercaba a la puerta.

Lucifer le miró con intensidad, cómo si estuviera juzgándole internamente.

-Sí. Es todo- decidió finalmente.

-En ese caso hasta siempre, Arcángel Supremo.

Y dicho esto, Somnus salió su estudio dispuesto a abandonar Canaan para nunca volver, dejando a Lucifer ante siglos de soledad casi ininterrumpida.

Con un parpadeo, la escena desapareció por completo. Sandalphon estaba de vuelta en su camarote del Grandcypher, tumbado en su cama. El ángel se quedó un rato mirando al techo, pensando en la información que acababa de serle revelada.

En primer lugar, ahora sabía que el nombre Astral de Nightmare era Somnus. Sandalphon sin embargo consideraba que era información no era de gran utilidad. No es cómo si pudiera acceder a un registro de actividades astrales y buscar su nombre ahí para averiguar algo más sobre su pasado. Como mucho, podía preguntarle a Cagliostro si el nombre le resultaba familiar. Sonmuns también había mencionado ser de "mala casta". Sandalphon no sabía como funcionaba la sociedad Astral, pero por cómo había sonado, parecía ser que aquello había limitado las posibilidades de crecimiento del villano en aquel distante pasado. Sandalphon no pudo evitar preguntarse si todo aquello de montar una empresa que había llegado a dominar galaxias enteras (según Dedede) era alguna forma de sobre-compensar alguna clase de sentimiento de inferioridad debido a su origen.

En segundo lugar, el papel que Nightmare había jugado en los planes de Lucilius: el de objetor. Parecía que en aquellos tiempos Nightmare aún tenía algo de moral y se había opuesto a la destrucción del Reino Celestial. Nightmare había dicho también: " No era así como se suponía que íbamos a liberarnos de las cadenas que nos atan a la providencia", lo que significaba que parecía seguir hasta cierto punto la misma filosofía que Lucilius con respecto a considerar las leyes fundamentales del mundo como grilletes que atan a los seres vivos a la voluntad de los dioses.

"Menuda tontería. Un mundo sin leyes fundamentales sería un caos puro donde la vida no puede prosperar" sentenció Sandalphon en su mente.

Pero quizás en esa filosofía que ambos tenían en común yacía la raíz de su relación. Lucilius era alguien individualista al que no le gustaba depender de otros. Que Nightmare le hubiese "apoyado desde el principio" significaba que Lucilius había visto en algo en él que le había llevado a aceptarle como ayudante. Sandalphon se preguntó si la manera final en la que Lucilius había decidido librarse de esas leyes era lo que Nightmare se había tomado como una traición, o si por el contrario había sido el hecho de querer deshacerse de él al objetarse a sus métodos lo que había ofendido al antiguo Astral.

Por último, el odio que Nightmare sentía hacia las bestias primigenias parecía algo que había estado ahí desde el principio, pese a que él mismo hubiese ayudado a crearlas. Pero de ser así, ¿por qué había creado a Oneiros tiempo después? ¿Confirmaba ese odio que el lazo afectivo que unía a la bestia primigenia de los sueños con su creador había sido una mentira para mantenerla bajo su control?

Al final el recuerdo de Lucifer le había dado algunas respuestas, pero también había dejado nuevas preguntas que probablemente nunca le serían respondidas. El ángel suspiró y miró por la ventana de su camarote: por el color del cielo, no debía quedar mucho para el amanecer.

"Bueno, quedarse en la cama pensando sobre esto tampoco me servirá de mucho. Voy a poner la cafetería a punto" decidió el ángel antes de levantarse y dirigirse hacia la galería conde esta estaba ubicada, no sin antes ponerse su uniforme. Sus ropas habituales serían apropiadas para la batalla, pero no para atender a los posibles clientes.

Una vez allí, el ángel realizo una limpieza rápida de todo el material y comenzó a preparar café sólo para relajar su mente. Al fin y al cabo, era muy temprano para que llegase algún cliente. Por eso, no pudo evitar sobresaltarse cuando, al girarse, vio a Meta Knight plantado en medio de la cafetería.

-Mis disculpas, Sandalphon - dijo Meta Knight al notar que le había sorprendido.- Vine atraído por el olor del café, pero parece que este sitio aún no está abierto.

-Bueno, técnicamente tampoco está cerrado- replicó él encogiéndose de hombros.-Era simplemente que no esperaba a nadie estas horas. Toma asiento, te serviré algo.

Sandalphon prácticamente no había interactuado con Meta Knight fuera de la breve presentación que habían tenido antes de la reunión. A parte de lo que poco Dedede había contado, lo único que sabía de él era que su poder y habilidad parecía estar a la altura de los mismísimos Eternals. Por lo demás, el caballero era toda una incógnita.

-Sólo por curiosidad, ¿qué haces despierto tan temprano?- le preguntó Sandalphon mientras le preparaba un café.

-No se lo digas a Dedede o Kirby, pero no he dormido. He estado trabajando con Cagliostro toda la noche, estudiando a Dupler y comparando los principios de nuestro mundo con el vuestro- respondió Meta Knight.- Ha sido una velada muy curiosa. Nunca había trabajado con una científica tan... peculiar.

-¿Habéis averiguado algo sobre Dupler?- le preguntó Sandalphon mientras le servía la taza, interesado por saber más acerca de la bestia demoníaca.

-Que a pesar de ser una creación de Nightmare, aún conserva su corazón. Ese es el motivo porque Nightmare lo considera incompleto. Para él, que sus creaciones tengan emociones es algo intolerable. Si no consigue arrebatárselas, se deshace de ellas o las somete a terribles experimentos. Dupler tiene mucha suerte de que le hayamos capturado nosotros y no él- reveló este, aunque la información no sorprendió a Sandalphon. Tras pensar en la situación del limo y la actitud de su creador con la cabeza fría, el ángel había intuido la verdad.

-¿ Y cómo le ha sentado descubrir eso?- preguntó intrigado por cómo aquella revelación afectaría a las decisiones que el limo tomaría en el futuro.

-No hemos podido decírselo. Poco después de media noche empezó a sentirse muy debilitado y no tardó en caer un estado de letargo- dijo Meta Knight con preocupación en su voz , tras levantar la máscara un poco y dar un sorbo del café.-Su condición es estable, de momento, pero no sabemos por qué le ha ocurrido eso. Es muy extraño. Nunca antes había visto una bestia demoníaca a la que le ocurriese algo así. No creo que haya sido cosa de Nightmare. No es su estilo.

Sandalphon no podía evitar preguntarse por qué Meta Knight sabía tanto acerca de las bestias demoníacas y la forma de actuar de su creador. Por lo que había oído, el caballero llevaba siglos luchando contra esas criaturas, pero, ¿cuál era su motivación? Podría ser por puro heroísmo pero casi parecía que su lucha contra Nightmare era algo personal. Quería preguntarle, pero dudaba que Meta Knight quisiera responderle. Al fin y al cabo, esa era la primera conversación que ambos mantenían.

-Habrá que investigar más a fondo- dijo el ángel finalmente, volviendo a centrar el tema en Dupler.

-¿Investigar el qué?- preguntó una voz que ambos conocían

Sandalphon levantó la mirada mientras Meta Knight se giraba para recibir a Dedede.

-Hablando de cosas extrañas, el rey de Dreamland levantándose de la cama antes de las diez de la mañana- bromeó Meta Knight.

-Jaja, muy gracioso. Si te hubiera pasado lo mismo que a mi, no te reirías tanto- replicó el pingüino, enfurruñado, dejando al caballero consternado.- Oye Sandal, ¿es normal que en este barco, al abrir los ojos, te encuentres a una mujer con pinta rara de pie sobre tu cama mirándote fijamente y que después de darte el susto de tu vida te plante un beso en la frente?

-No...- respondió Sandalphon dubitativamente ante aquella pregunta tan específica. Meta Knight por su parte, miraba al rey perplejo, sin saber que decir.

-¡Pues ese asalto a mi persona ha sido justo mi despertar!- exclamó el pingüino.- Nadie me había dicho que en este barco hubiera pasajeros que no respetasen el sueño o la distancia personal. Para una noche que no he tenido pesadillas...

-Espera, ¿dijo algo de una bendición?- preguntó Sandalphon. Algo en ese comportamiento era familiar.

-Mmmm, creo que sí. Pero lo oí en mi mente, así que salí corriendo antes de que la señora intentase lavarme el cerebro o algo- admitió este, un poco avergonzado.

Aquello le bastó a Sandalphon para identificar a la "asaltante".

-Dedede, esa mujer no era una pasajera: era Galleon, el dragón de la tierra- respondió el ángel, mientras se llevaba una mano a la sien.-Y no estaba intentando "lavarte el cerebro". Su capacidad verbal está limitada, así que también se comunica telepáticamente. Espero que tu huida sólo la haya confundido y no tengamos que lidiar con un dragón ofendido.

-Bueno, ¿y cómo iba a saber yo eso?- se excusó este, un tanto nervioso.

-En defensa del rey, yo habría actuado de manera similar en esa situación de primeras, sólo que en vez de huir habría sacado mi espada y le habría atacado directamente- señaló Meta Knight. - Un momento, ¿has dicho qué no has tenido pesadillas está noche?- reparó de pronto.

-Sí. Esta noche mis sueños han sido bastante normalitos- confirmó Dedede.- Supongo que Nightmare se habrá cansado de atormentarme.

-Dedede, Nightmare nunca suelta a sus presas voluntariamente- respondió el caballero, mientras se levantaba de un salto.- Entre eso y lo de Dupler aquí está pasando algo raro, y voy a averiguar el qué. Sandalphon, si no es mucha molestia, anota el café a la cuenta de Dedede. Se lo pagaré luego- añadió mientras salía apresuradamente por la puerta.

-Oye, ¿cómo que a mi cuenta? ¡Yo no he pedido nada y además estoy sin blanca!- exclamó Dedede, pero sus palabras no le llagaron al caballero.- Pero tendrá morro...

Sandalphon por su parte se quedó sopesando las palabras de Meta Knight. Dupler, una bestia hecha de pesadillas, había caído en un estado de largo y Dedede no había tenido pesadillas aquella noche. Pero, ¿era Dedede un caso aislado? No, todo el barco había estado demasiado tranquilo durante la noche. Sabía que Io y varios de los tripulantes con experiencia en magia y medicina habían estado tratando de crear algún hechizo para protegerse de las pesadillas, así que quizás habían tenido éxito. Otra opción era que Nightmare hubiese abandonado ese mundo, al menos de manera temporal.

"Si hay algo de magia, debería poder detectarla en el ambiente..." pensó el ángel, decidido a descartar una de las opciones. Sandalphon cerró los ojos para tratar de detectar algún rastro de un hechizo o poder que pudiese estar en activo. Y para su sorpresa, lo encontró. Era un aura muy sutil, incluso imperceptible. ¿Una aura de protección? No: era un aura de repulsión. Y no era de origen humano. Aquello era el poder de un ángel.

-En fin, supongo que honrarte con mi presencia deberá ser suficiente pago.

El comentario burlón de Dedede, cortó la concentración de Sandalphon.

-No te iba a cobrar, pero ahora sí que lo voy a hacer- gruñó.

-¡Era una broma! ¡Sólo quería acabar con este silencio tan incómodo! Pensaba que Meta Knight te había ofendido por irse sin pagar... No era su intención, él no es esa clase de persona. Probablemente pensó que yo podría pagar por él.

-Eso no importa ahora: tenemos que ir tras él. Sé quien está detrás de esto- dijo mientras salía de detrás del mostrador y se disponía abandonar la cafetería.

-¡Oye, espera!- le llamó Dedede siguiéndole.

Sandalphon sabía exactamente a quien tenía que buscar por una sencilla razón: a parte de él, sólo había dos ángeles más que viajasen en el barco, y de esos dos ángeles sólo uno tenia la capacidad de repeler las pesadillas.

Sólo había un problema: esa persona no quería verle ni en pintura.

.·.·.·.

Zooey se sentía bendecida: Kirby dormido era la criaturita más adorable que jamás había visto. Y verlo dormir acurrucado junto a Yuni sólo había aumentado el nivel de "adorabilidad". ¿Era eso una palabra real si quiera? Ni lo sabía ni le importaba.

Lo importante era que el sueño del pequeño héroe había sido apacible. Demasiado diría ella, dadas las circunstancias. Después de haber visto a Dedede sufrir de terribles pesadillas cada noche, le había resultado extraño el pacífico sueño ininterrumpido de la bolita. En un principio, lo había achacado a la energía positiva que esta parecía irradiar, pero tras haber hablado con Yuni sobre el tema, la joven bestia le había dicho que aquella era la primera noche tranquila que el pequeño tenía desde su llegada al Reino Celestial. Yuni había optado por no moverse en todo ese tiempo por miedo a interrumpir el sueño de su amigo.

Amigo. Era la primera vez que Zooey oía a Yuni referirse a alguien con esa palabra con tanta naturalidad, y eso la hacia muy feliz. Parecía que Kirby había conseguido que Yuni abriese un poco más su corazón. El día en el que Yuni por fin se considerase a si misma parte de la tripulación, parecía estar más cerca que nunca.

Por supuesto, Kirby no era lo único sobre lo que las dos "hermanas" habían hablado en voz baja mientras el héroe dormía. Phoebe y Nightmare también habían sido un tema prominente en su conversación. Yuni estaba muy preocupada por Oneiros, y cómo se sentiría siendo ahora prisionera de su creador. Si hubiera ido tras ella aquella noche, ¿podría haber evitado todo aquello o sólo habría causado un problema mayor?

-Si hubieras ido tras Phoebe, no habrías conocido a Kirby, y no habrías podido ayudarle a derrotar a esa bestia demoníaca o a superar sus pesadillas - le había dicho Zooey intuyendo que era lo que la atormentaba, mientras acariciaba a Lyrn, que dormía en su regazo.

-Lo sé, pero no puedo evitar sentir que podría haber hecho más...-admitió ella, un poco entristecida. Dyrn, quien estaba adormilado sobre su cabeza, agachó su cuello y frotó su hocico con la mejilla de la joven bestia, para darle ánimos.

-Hiciste lo correcto quedándote en el Grandcypher- le aseguró Zooey.- No podemos estar en todas partes, sobre todo ahora que el sistema de arbitraje ha... desaparecido.

-¿Qué habría hecho Cosmos si hubiera estado en mi lugar?- preguntó Yuni, dolida.

-No podemos saberlo. Cosmos era Cosmos y estaba atada al sistema de arbitraje. Tú eres tú y eres libre de actuar según dicta tu corazón- respondió Zooey.- Es normal que te sientas así. Pero dime, ¿cómo crees que se hubiera sentido Phoebe, quién ya estaba en un estado de estrés mental, si alguien a quién no conocía de pronto hubiera aparecido para detenerla?

-Se habría enfadado conmigo por tratar de interferir- intuyó la bestia.- Además, os habría decepcionado a ti y a Sandy por no haceros caso y abandonar a la Singularidad... digo, a Gran y Djeeta.

De pronto, Kirby se incorporó interrumpiendo la conversación de las dos bestias. Tras dar un enorme bostezo mientra, el pequeño héroe dijo:

-Buenos días, poyo. Que bien he dormido...

-Buenos días a ti también, Kirby- le saludó Zooey.- Veo que tu sueño ha sido placentero.

-Sí. He soñado con un montón de comida, y amigos, y... - comenzó a enumerar con una sonrisa, pero se detuvo al reparar en algo.- Un momento, ¡no he tenido pesadillas!- exclamó alarmado.

-¿Eso no es bueno?- preguntó Yuni, con curiosidad.

-En este caso, no. ¡Tengo que hablar con Meta!

Y dicho esto Kirby salió corriendo apresuradamente, dejando a las dos bestias con las que compartía habitación muy confusas.

El motivo por lo que aquello había alarmado a Kirby era simple: si no había tenido pesadillas, existía la posibilidad de que Nightmare se hubiese marchado de ese mundo. ¿Y si se había ido para atacar Dreamland aprovechando que tres de sus defensores estaban atrapados en el Reino Celestial? No quería ni pensarlo. Necesitaba encontrar a Meta Knight para que le quitase esas ideas de la cabeza.

-¡Meta!- llamaba Kirby a su amigo.- ¿Alguien ha visto a Meta Knight?- preguntaba a los tripulantes que se encontraba su paso, quienes negaban con la cabeza.- Jope, este barco es enorme...

-¡Eh, Kirby!- le llamó Vyrn cuando la bolita pasó por delante del camarote de los capitanes.- Tenemos que hablar contigo.

Kirby habría seguido buscando a Meta Knight, disculpándose con "lo siento, pero ahora no puedo" de no haber sido por la urgencia y nerviosismo en la voz del dragón. El héroe de Dreamland decidió detener su búsqueda de Meta Knight por el momento y atenderle.

-¿Ocurre algo, poyo?- le preguntó.

-Es sobre los fragmentos de la varita- dijo el dragón mientras le invitaba a pasar al interior del camarote, donde Gran y Lyria estaban sentados con expresiones pensativas y preocupadas.

-Kirby, tenemos una mala noticia- comenzó a decir Lyria.- De los tres fragmentos que quedan de la varita, Kikuri sólo ha podido localizar dos. Lo hemos intentado varias veces, pero no ha dado resultado.

-¿Recuerdas qué paso exactamente cuando Nightmare habría esa brecha dimensional a ese mundo?- le preguntó Gran.

-Sí. Cuando la varita se rompió, Nightmare agarró uno de los fragmentos y se marchó. Dedede y yo conseguimos atrapar otros dos con nuestra inhalación y Meta agarró un tercero con su mano, pero otros dos cayeron por la brecha- recordó Kirby.- Un momento. Uno, dos, tres... ¡eso sólo son seis fragmentos! ¡El séptimo debe estar en Dreamland!

El suspiro de alivio de los tres ocupantes del camarote fue tan audible que pudo oírse hasta en la cocina.

-Gracias a Bahamut. Por un momento pensé que el tercer fragmento había caído al Horizonte Carmesí y eso sí que habría sido un problema- dijo Gran.

-Pero el fragmento que nos falta sigue estando en el mundo de Kirby- comentó Vyrn, preocupado.-¿Cómo vamos a derrotar a Nightmare si no podemos recuperar ese fragmento?

-¡Bandee lo traerá!- aseguró la bolita.- Estoy totalmente seguro de que ya está buscando la manera de venir a este mundo con el fragmento.

-¿Y si no puede?- insistió Vyrn.

-Lo hará. No nos dejará tirados- insistió Kirby.- Con la ayuda de Elfilin y el resto de los Star Allies seguro que vendrá a nosotros. ¡Creed en él!

-Bueno, con tu confianza es difícil no hacerlo- comentó Lyria, recuperando su sonrisa.

-Bien, en ese caso tendremos que recuperar los otros dos fragmentos antes de que llegue tu amigo si no queremos defraudarle- dijo Gran con determinación.- ¿Dónde están el Rey Dedede y Meta Knight? Tenemos que hablar sobre como vamos a ir a buscar los fragmentos.

-Ah, es verdad. ¡Debo encontrar a Meta! Tengo que decirle que esta noche no he tenido pesadillas- recordó la bolita lo que estaba haciendo antes de que Vyrn le detuviese.

-Espera, ¿eso es algo grave? Por una vez que hemos podido dormir bien...- dijo Vyrn, preocupado.

-¿Vosotros tampoco habéis tenido pesadillas, poyo?

-No. Pensamos que quizás Io y los demás habían dado con la forma de repelerlas, y teníamos asuntos más urgentes que atender, así que no nos hemos parado a pensarlo- admitió el capitán, decepcionado consigo mismo por no haberse dado cuenta de que la súbita desaparición de las pesadillas no tenía que significar precisamente algo bueno.

-A todo esto, ¿dónde está Djeeta?- quiso saber Kirby, sin poder ignorar por más tiempo ausencia de la capitana, temeroso de que le hubiese pasado algo.

-No te preocupes. Ha salido con Fediel a informar a nuestros amigos en otras islas de lo que está ocurriendo, como acordamos en la reunión- informó Lyria.- Le va a llevar un buen rato, eso sí.

-Entiendo. Bueno, ¡ahora a buscar a Meta!- exclamó la bolita, antes de abandonar el camarote corriendo. Gran, Vyrn y Lyria no tardaron en seguirle.

.·.·.·.

Tumbada en su cama, una bestia primigenia languidecía.

-Lo siento, capitana. Mi poder actual no ha sido suficiente para repeler estas extrañas pesadillas.

-No te preocupes. Hace poco que has recuperado tu verdadero cuerpo, así que es normal que no estés al 100% de tus facultades. Además, sólo ha sido una mala noche. No pasará nada.

Aquel intercambio entre ella y Djeeta se había producido antes de que los capitanes encontrasen a esa posible singularidad de otro mundo y les hubiese contado que las pesadillas estaban siendo causadas por un ser de su dimensión. Su incapacidad para repeler esas pesadillas había quedado entonces explicada a ojos de los capitanes con un simple "puede que tu poder no funcione porque Nightmare es de otro mundo y los Astrales nunca pensaron en esa posibilidad."

Excusas. Sólo habían sido excusas. Ella había sido creada para evitar que las pesadillas tomasen el control del Reino Celestial y justo cuando más necesitaba aquel mundo su función principal, ella había fallado. Cuando por fin había vuelto a encontrar algo que le importaba, no había sido capaz de protegerlo.

Por eso había decidido dar todo su poder y sacrificarse en silencio para al menos darles unas noches de paz a sus preciados capitanes. Pero eso también había sido un fracaso. Una noche era todo lo que había aguantado su cuerpo antes de llegar a su límite. ¿Qué diablos era esa criatura para drenar tanto su energía? Si eso seguía así, su forma física no aguantaría para ver el siguiente amanecer.

Gruñendo, maldijo el nombre de su creador por hacerla de esa manera. En el pasado, había dado todo por él. Se había revelado a los Astrales por él, había espiado a la Singularidad con el fin de matarla por él y había jurado venganza contra Lucifer por él. Sólo para descubrir que este sólo la había utilizado a ella y sus preciados congéneres. Les había engañado y manipulado con promesas de libertad cuando su verdadero fin había sido usarlos de componentes para crear un arma con la capacidad de destruir el mundo.

Aquella verdad casi la había roto por dentro. Todo en lo que había creído, todo por lo que había luchado había sido falso. Ella y sus congéneres habían sufrido tanto por una mentira. Y aún así, Gran y Djeeta se mantuvieron a su lado. Aún cuando descubrieron el por qué se había acercado a ellos en primer lugar, la perdonaron. Incluso cómo ángel caído, la aceptaron.

Pese a su estado, sonrío al pensar en ellos. La bestia primigenia cerró los ojos, consolándose con que podría descansar en paz por una vez en toda su existencia al sumirse en un sueño del que probablemente jamás despertaría. No merecía la pena sacrificarse por Lucilius, pero sí merecía la pena hacerlo por Gran y Djeeta. Tan sólo lamentaba no haber podido haber hecho más por ellos.

Su paz quedó interrumpida cuando alguien entró de golpe en su camarote, y la agarró por los hombros. La bestia abrió los ojos, sorprendida a la par que enfadada con el intruso.

Para su sorpresa, el intruso estaba tan enfadado como ella.

-¿Se puede saber en que estabas pensando, Olivia?


Yo: debería avanzar el argumento. En mi planning original el fic habría acabado hace 5 capítulos y ahora estaríamos en los extras.

Also yo: interacciones y lore. Necesitamos más interacciones y lore.
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¡Feliz Navidad! Siento mucho haber tardado tanto en actualizar pero entre el Pokémon Escarlata, Ecos de otro sueño y su traducción y el haber tenido que introducir los cambios de la versión inglesa a esta versión he tardado más en sacar el capítulo de lo que esperaba.

Alguien en la versión inglesa me recordó que Olivia tenía ese poder con respecto a las pesadillas y fue como "dios, no se como he podido olvidar esto en especial dado el contexto del fic", así que un mini arco para arreglarlo.

Olivia es uno de mis diseños favoritos de Granblue Fantasy, pero en cuanto a historia está muy poco desarrollada. Este será sin duda uno de los arcos que habrá que reescribir en el futuro si le dan más lore a Olivia, aunque no será tan grave como si le dan lore al padre de Phoebe. Como le den lore al padre de Phoebe se me jode todo el fic.

Tengo la sensación de que Sandalphon es uno de los personajes que más atención está recibiendo, pero teniendo en cuenta la decisión que tomé con respecto a Nightmare y Lucilius era inevitable que acaparase tanto el foco.