San Valentín
Life 0: El inicio
Como todas las mañanas, se levantó al oír su alarma retumbar gracias a su celular solo que esta vez era diferente el lugar donde despertaba. Primero, no estaba en una cama normal, sino, en un sofá en medio de la sala de estar, segundo, la propiedad en la que hace unos momentos descansaba tampoco era la de él, en cambio, pertenecía a su amigo/compañero de profesión única. Que pocas personas conocían.
Hyõdõ Issei apagó el ruidoso aparato como de costumbre, sentándose en el mueble, luego de remover las sábanas que lo cubrían. Acarició su cuello, moviéndolo en círculos repetidamente, pestañando y así, con suerte, poder espabilar su sueño. Las malas experiencias al dormir fueron dejadas hacia mucho tiempo desde que comenzó a dormir con Rias y las demás.
Inició el día con el pie izquierdo.
— Buenos días, Ise-kun —. Proviniendo de la cocina, usando un delantal blanco, el dueño de la casa se comunicó presentando su tal característica sonrisa y amables palabras.
— Hola Kiba —. Respondió el castaño adormilado.
— ¿Dormiste bien? —. Percibía cual era la respuesta, sin embargó, decidió preguntar por cortesía doméstica.
— No, tu sofá me recuerda al bosque en el tiempo que entrené con Tanin.
— Hahahaha, lo siento, pero me gusta su rigidez.
— Recuérdame decirle a Tsubaki que te obligué a cambiarlo.
— Por ella lo compré.
— Era de esperarse —. Alcanzó Issei antes de levantarse y, por fin, estirar completo su cuerpo .— Préstame tu ducha, por favor.
— Todo tuyo —. Dijo Kiba acomodando la mesa con el desayuno .— No te demores, el desayuno se va a enfriar.
Extendió su brazo para sujetar su mochila y sacar su ropa de la escuela, antes de salir del comedor respondió .— Como digas, cariño
Tantos días, meses, ya un año con el tema de su relación escondida dio paso a las bromas entre Issei y Kiba, algo personal que prefirieron mantener en secreto del ojo público, queriendo evitar más molestías y dolores de cabeza.
El oji-miel desapareció por el pasillo con dirección al cuarto de baño; necesitaba agua caliente para relajar su cuerpo entumecido.
Ayer, por la tarde, cuando el ciclo escolar término y sus obligaciones como demonio fueron hechas, el joven castaño volvía a su hogar con la esperanza de descansar y prepararse para el día siguiente. Mas, un mensaje a su celular lo detuvo en mitad del camino.
"Hoy no vengas a casa, ya le avisé a Kiba que te quedarías con él. Gracias, te amo"
Le extrañaba lo corto que fue el mensaje, siendo Rias, esperaba algo más que un frío texto. Tal vez estaba ocupada. Mañana es el cumpleaños de Xenovia, su regaló estaba ahí y llevaba tiempo preparándose para esa noche.
Hasta que recordó que mañana era catorce de febrero, San Valentín. Ignoró la fecha dada la poca actividad que conseguía ese época del año. Gracias a su tan increíble reputación.
"Dejé el regaló de Xenovia en mi cuarto, por favor, evita que entré y rebusque mis cosas"
Esperó hasta confirmar una contestación y mientras eso se ejecutaba, cambió de dirección en busca de "asilo político" al caballero de los Gremory, rogaba que Tsubaki no estuviera con él.
Prefería no incomodar.
Como última salvación tenía a Sona, obviamente no comentará que era su última opción, la chica esperaría que es la primera y única salida de esto. Promesas juradas durante sus tiempos de juegos y ocio, a veces charlando y otras recibiendo palizas en cualquier distracción que propusiera. Necesitaba pensar en excusas válidas dignas de un estafador profesional, ojalá Azazel hubiera entrenado su léxico en lugar de sus músculos.
Sintiendo el zumbido en su mano, desbloqueo la pantalla y comenzó una conversación con Rias por el aparato.
"Asia ya lo escondió, no te preocupes por el, esperó que mi regaló sea igual de importante"
"Hablaremos de eso cuando sea tu día especial"
"Juntó a ti, siempre es un día especial"
"Si esta es tu forma de evitar que vaya a casa, déjame decirte que estás fallando"
"NO VENGAS! Me enojare si vienes"
"Voy en camino"
"Te lo advierto Ise"
"Uy, que miedo, mira como tiemblo "
":( :("
"Estoy a unas calles, ¿Quieres algo?"
"(Visto)"
"Hola? Rias?"
"(Visto)"
Corroborando su nivel de enojó, conociendo sus reacciones por ignorar sus mensajes, Issei sonrió antes de escribir un texto que siempre lo sacaba de apuros en situaciones como esta.
"¿Tienes libre el próximo domingo?"
"Ummm… tal vez"
"Ese 'tal vez' puede cambiar ¿Sabes?"
"Lo sé ;)"
"Domingo, frente a la estación, creo que hay un nuevo doujin que quieres ¿No?"
"¿Me quieres comprar con mis aficiones?"
"Tal vez… ¿Funcionó?"
"Tal vez… tendrás que esperar hasta ese día"
"10am, te estaré esperando"
"Fufufufu quizás no aparezca"
"Tendré que arriesgarme"
"Y si no aparezco?"
"Me veré en la obligación de secuestrarte"
"Mis siervos te detendrán, una pelea dura te espera"
"Me gustan los retos"
"Ise…."
"Sip?"
"Tengo que dejarte"
"Ugh, tan poco te importó "
"Fingir no te queda"
"Solo le funciona a las mujeres(?)"
"Exactamente "
"Nos vemos mañana"
"Hasta mañana XOXO"
El intercambio de palabras término y con todo resuelto emprendió camino a la casa de su mejor amigo, uno de tantos, intentó llamar a Sona y pedirle vivienda. La chica no le contestó en todo el día, supuso que tenía mejores temas que tratar.
El agua caliente lo hizo volver a su línea de tiempo, relajando sus músculos, ya tendría tiempo para pensar en lo de ayer.
Mejor disfrutaba el día como cualquier otro, después de todo, nada interesante ocurrirá hoy.
¿O sí?
¡Incursio volvió!
Un gusto volver a publicar y mostrar signos de vida, si que me quedé fuera demasiado tiempo y abandonado mi cuenta de Fanfiction. Decidí irme a Wattpad, lamenté eso con toda mi alma, hasta que elegí volver al primer lugar que me vio nacer y crecer.
Sentí que necesitaba volver con fuerza y pasión, y eso nos llevó a esto. Una pequeña historia para ver como la gente me recibe, de todas maneras trataré de escribir la parte 2 antes de que acabe febrero.
Esperó su apoyo y colaboración, para mi resurgimiento.
Gracias por su atención.
