En un comedor dentro de un departamento, se encontraba la señora Lori Torrance, esposa de Bobby, leyendo un libro de Edgar Allan Poe mientras toma una taza de café. Y el pequeño Lincoln que se encontraba comiendo un pan tostado con crema de maní y chucrut.

-Mami-

-¿Qué pasa Linky? –Dejando a un lado su libro.

-¿Enserio quieres vivir en ese hotel durante todo el invierno?-

Antes que Lori le pudiera responder, suena el teléfono de la casa.

-Luego te respondo –Levantándose de la silla.

-¿Puedo salir afuera a jugar con mis juguetes mientras?-

-Sí, pero termina primero tu pan tostado-

Lincoln se comió su pan tostado lo menos rápido posible para poder salir afuera.

-¡Termine! –Dejando el plato vacío.

-Bien, pero este cerca de un lugar donde pueda verte-

Lincoln se bajó de la silla para luego irse del departamento. Lori contesto el teléfono resultado ser su esposo.

-Ah, hola osito boo boo, ¿cómo te fue en la entrevista?-

-Pues me fue muy bien, bebe-

Bobby se encontraba a un lado de la recepción usando un teléfono de color negro.

-Ni te imagines lo bonito que esta el lugar –Viendo a sus alrededores, mientras hay gente todavía.

-Pues por la forma que hablas, algo me dice que conseguiste el trabajo-

-Si. Y les puedo asegurar que a los 2 les va a cantar este lugar, por cierto estaré por un tiempo más en el hotel así que no regresare temprano-

-Descuida, le diré a Lincoln que llegaras más tarde-

-¿Por cierto en donde se encuentra él? –Preguntando.

-Se encuentra afuera jugando con sus juguetes en la acera-

-Pues diré que no atraviese la calle. Adiós Lori, te amo-

-Igual yo Bobby-

Ambos colgaron el teléfono al mismo tiempo sin que ellos lo supieran. Lori al mirar por la ventana de la cocina vio a Lincoln sentad en la acera, sin jugar con los camiones ni el vagón, ni siquiera con el avión de manera que tanto se había divertido durante la semana anterior.

-De seguro solo debe estar esperando a su padre-

De pronto a Lori se comenzó a sentir mal y mejor se decidió salir del departamento bajando las escaleras. Las paredes del pasillo estaban llenas de ralladuras de marcas de tiza y de lápices de pintura; la escalera, empinada llena de astillas. El edificio completo olía a basura. ¿Acaso era un lugar apropiado para Lincoln, después de la hermosa casa de ladrillos de Stovington?

-Solo espero que el trabajo del hotel nos salve de sus errores –Pesándolo mientras salía del edificio.

La sensación de congoja volvió a inundarla, pero ya había llegado a la acera y la domino. Alisándose el vestido, se sentó a lado de su hijo en el bordillo de la acera.

-¿Qué pasa, Linky?-

-¡Ahhh! –Asustándose un poco, hasta que vio que era su mamá. –Ah, hola mami-

-Perdóname si te asuste-

Lori vio que el ala de su avión de manera se encontraba rota.

-¿Si quieres puedo tratar de alegrar tu avión de manera?-

-No, papá lo puede alegrar –Volviendo a mirar la calle.

-Es posible que no vuelva por un largo tiempo, Linky. Los recorridos de montaña son muy largos-

-¿Crees que se romperá el auto?-

-¡No!-

-Papá dijo que era posible que sucediera –Comento Lincoln. –Dijo que la bomba de la gasolina se iba a la mierda-

-¡Oye! No digas eso, Lincoln-

-¿La bomba de las gasolina? –Confundido.

-No, la bomba de la gasolina –Suspiro Lori. –"Se iba a la mierda". No digas eso.

¿Por qué?

-Es una palabra fea-

-¿Qué es una palabra fea?-

-Una palabra fea, es una palabra que puede ofender a la gente o que no le guste escuchar como "se iba a la mierda". Mierda es una palabra fea y la gente educada no la dice-

-Papá la dijo. Mientras miraba el motor del auto dijo: "Dios mío, la bomba de gasolina se va a la mierda". ¿Papá no es gente educada?

-¿Ah, como te metes en estos líos, Lori? –Pesándolo para luego hablar. –Claro que sí, pero además es una persona mayor, y tiene mucho cuidado de no decir cosas así en personas que no las entienden-

-¿Cómo el tío Bob?

-Si-

-¿Cuándo yo sea mayor podre decirlo igual?-

-Supongo que sí, aunque no me guste a mí-

-¿Y cómo a que edad podre producirlas?-

-¿Qué te parase a los 20 años, Linky?-

-Eso es mucho tiempo para esperar-

-Tal vez será mucho tiempo, pero al menos inténtalo-

-Okey-

El pequeño Lincoln volvió a mirar la calle. Sus músculos se en contrajeron un poco, como si fuera a levantarse, pero el auto que se aproximaba era mucho más nuevo y de un naranja brillante. Volviendo a relajarse. Lori pensaba en lo difícil que debía haber sido para él la mudanza a Colorado. A ella le preocupaba el tiempo que se pasaba solo sin ningún amigo.

-Mami, ¿porque papá se quedó sin trabajo?

Lori se quedó sorprendida por la pregunta y comenzó a buscar una respuesta desperamente. Ella y Bobby se habían plateado distintas maneras de responder esa pregunta sin algún día lo preguntaba.

-Recuerdas que papi dirigía el grupo de controversia, Lincoln. ¿Te acuerdas de eso?-

-Si –Tomando su avión de manera. –"Discutir es disputar, pero con gusto", ¿era eso?-

A ver como Lincoln tenía su avión de manera en la mano, mejor decidió contar a su hijo la verdad exacta.

-En el grupo había un muchacho que se llamaba Lars Hatfied, a quien papá tuvo que excluir porque no era tan bueno como los demás. Lars dijo que papá lo había excluido porque resultaba antipático, no porque sirviera. Después hizo algo horrible, creo que ya lo sabes.

-¿Fue el que nos pinchó las llantas del auto?-

-Así es. Fue después de clases, y papá lo sorprendió haciéndolo-

-¿Y luego que le paso a Lars?-

Lori volvió a vacilar, pero ya no había alternativa, debía decir la verdad o mentir.

-Papá… a veces hace cosas que después lamenta mucho, pero mucho. No piensa como debería. No es que le sucediera a menudo, pero a veces si-

-¿Le hizo daño a Lars Hatfied así como yo tome sus papeles sin permiso?-

Lori no quería volver recordar aquel día que Lincoln tenía el brazo roto.

-Algo así, cariño. Papá lo golpeo para que dejara de pinchar las llantas, y Lars le dio varios golpes igual. Luego las personas que dirigen la escuela decidieron que ellos ya no podían regresar jamás-

Una vez terminando se aterroriza un poco por si Lincoln se le ocurre otra pregunta.

-Ah –Murmuro Lincoln, y volvió a ensimismarse mirando la calle.

Lori se levantó y dijo.

-Voy a preparar una taza de té, cariño. ¿Quiere un par de galletas y un vaso de leche con chocolate?-

-Prefiero esperar a papá-

-No creo que llegue a casa antes de las 5 pm-

-Tal vez venga temprano-

-Tal vez –Convino Lori.

Ella se alejaba por la acera cuando el niño le hablo.

-¿Mami?-

-¿Qué, Lincoln?-

-¿Seguro que quieres ir a vivir en ese hotel durante todo el invierno?-

A ella se le olvido que Lincoln se lo había preguntado y le debía una respuesta. ¿Pero cuál de los 2 mil respuestas de su cabeza debía darle a su hijo?-

-Sí, claro, lo pasaremos literalmente bien en el hotel –Hizo una pausa y le pregunto. – ¿Y tú?-

-Supongo que si –Contesto Lincoln. –Aunque allí no hayan mucha gente con quien jugar-

-En serio debe echar de menos a sus amigos –Pesándolo. – ¿Qué hay de tu amigo Tony? De seguro quiere ir al hotel también-

-Tony no está seguro de ir al hotel-

Lori volvió junto a su hijo para besarlo y le meso su cabello blanco para luego abrazarlo.

-No cruces la calle, Linky-

-Sí, mami-

Lori volvió a subir, entro en la cocina y puso calentar agua para té. Dejo un par de galletas en un plato junto a un vaso de leche con chocolate, por si Lincoln decidía subir. Con el gran tazón de cerámica frente de ella, se sentó a la mesa y volvió a mirar al niño por la ventana.

-A ver que nos prepara el futuro-


Espero que les haya gustado este segundo capitulo y mas porque hoy se estrena Doctor Sueño en los cines, y nada en el mundo evitara que vaya a verla.