Lincoln se despertó de una pesadilla que tuvo. Los golpes seguían retumbándole en los oídos, y la voz ebria y salvajemente agresiva, gritaba con aspereza.
-¡Ven aquí a tomar tu medicina! ¡Ya te encontré!-
De pronto, los golpes no eran más que los de su corazón latiendo, y la única voz en la noche el alarido lejano de la sirena de un auto de policía.
-¿Porque sigo teniendo estas pesadillas?-
Inmóvil, se quedó en la cama, mirando las sombras de las hojas movidas por el viento que se proyectaba en el techo del dormitorio, entretejiéndose sinuosamente, dibujado formas que parecían las lianas y enredarte, dibujando formas que parecían las lianas y enredaderas de una selva. Llevaba puesto su pijama roja y debajo, una camiseta de transpiración de color naranja.
-¿Tony? –Susurró. – ¿Estás ahí?-
Bajo de la cama y silenciosamente se deslizó hacia la ventana. Miro hacia fuera, hacia Arapahoe Street. La calle estaba desierta y silenciosa. Eran las 2 de la madrugada. En el exterior no había nada, a no ser las aceras vacías, por donde paseaban las hojas caídas.
-¿Me pregunto si estará aquí afuera? –Miro hacia ambos lados de la calle, esforzándose para ver la esbelta forma de Tony haciéndole señas, pero no había nadie.
El viento suspiraba entre los árboles, y las hojas caídas crujían por las aceras desiertas y sobre las capotas de los autos aparcados.
-Creo que soy el único despierto –Pesándolo.
No había manera de saber que más podía andar suelto en la noche, deslizándose ávidamente entre las sombras, deslizándose ávidamente entre las sombras, vigilando, bebiéndose el viento.
-¡Te encontrare! ¡Te encontrare!-
-¿Tony? –Volvía a susurrar.
Solo el viento respondió, desparramando hojas por el tejadillo, bajo su ventana. Algunos cayeron en el canalón del desagüe y allí se quedaron lánguidamente, como bailarinas cansadas.
-Lincoln… Lincoln…-
Lo sobresalto el sonido de la voz familiar y asomo la cabeza por la ventana, apoyando las manos en el alfeizar. Parecía como si, con el sonido de la voz de Tony, la noche entera hubiera cobrado una vida silenciosa y secreta, que susurraba incluso cuando el viento volvía a acallarse y las hojas se quedaban inmóviles. Le pareció que veía una sombra más oscura, de pie en la parada de autobús, en la manzana siguiente, pero era difícil determinar si era algo real o una ilusión óptica.
-No vayas, Lincoln…-
Una nueva rancha de viento hizo cerrar los ojos, y luego la sombra que había en la parada del autobús desapareció… si es que en realidad había estado allí. Se quedó junto a la ventana durante un rato, pero no vio nada. Antes de regresar a la cama, le dio ganas de hacer pipí. Y tuvo que salir de su habitación.
-Creo que no debí tomar mucha leche antes de dormir –Pasando a lado de la puerta de la habitación de sus padres.
-No voy a tomar mi medicina, mamá. ¡No lo hare!-
-¿Papa? –Se detiene para luego ir a la puerta.
Abrió un poco la puerta para no despertarlos y vio que su mamá dormía tranquilamente, pero su papá era lo contrario ya que se movía un poco.
-No lo voy a tomar jamás –Hablando Bobby dormido.
-¿Me pregunto que estará soñando, papá? –Cerrando la puerta.
Ya en el baño, Lincoln con la ayuda una banca pudo hacer pipí en el inodoro. Una vez terminando propuso irse hasta que vio como la cortina de la tina se abría sola, él se acercó para cerrarlo pero cuando vio lo que tenia se quedó impactado.
-Oh, no-
La tina se encontraba llena de sangre, en ella se frotaba el cuerpo sin vida del niño que había visto y con el sombrero de copa encima en el pecho. Y al mismo tiempo que vio que en la pared tenia escrita la palabra REDRUM.
-Cerrando la cortina. –De seguro es otra pesadilla-
Una vez saliendo del baño rápido, se metió a su cama tapándose con la sabana para lograr dormir tranquilamente sin miedo por lo que acaba de ver.
Bueno como vieron este es el capítulo fue corto, pero con esto termina la primera parte de la historia que son los preliminares. Ya en los siguientes capítulos se viene lo interesante.
