Lori estaba algo preocupada. Temía que el Volkswagen se quedara parado en medio de aquellas montañas, a un lado de la carretera. Lincoln estaba más optimista, si su papá creía que el auto haría aquel último viaje, entonces lo haría.
-Ya estamos llegando –Anuncio Bobby.
-Gracias a dios –Suspiro Lori.
Iba sentada en el asiento de la derecha con una novela romántica de MISERY de la escritora Star Sheldon en la edición de bolsillo abierto sobre la falda café. Se había puesto el vestido azul que Lincoln le gustaba.
-Que grandes montañas –Impresionado por el tamaño de las montañas.
-¿Recuerdas aquella vez cuando te lleve a esas montañas cerca en Boulder? –Viéndolo Bobby por el retrovisor.
-Si-
-Pues estos son muchos más grandes, y por lo general en lo más alto están cubiertos de nieve durante todo el año-
-¡En serio! Podía hacer un motón de muñecos de nieve-
-Sabes, Linky. Una vez que al hotel y haya nieve, podemos hacer uno –Dijo Lori cambiando de hoja el libro.
Y estaban de veras en las montañas, no cerca de ellos. Alrededor de ellos se alzaban enormes murallas de roca, tan altas que apenas de veía aunque asomara uno la cabeza por la ventanilla. En ese momento pasaban junto de una señal.
-¿Qué dice este otra señal? –Pregunto Lincoln.
-Este dice "Vehículos más lentos en por el carril de la derecha". Como nosotros-
-El auto resistirá –Afirmo Lincoln.
-Ojala que no te equivoques –Lori cruzo los dedos al decirlo. Lincoln lo vio cruzándose los dedos. Le sonrió y ella le devolvió la sonrisa, pero Lincoln sabía que seguía preocupada.
El camino ascendía en una serie de lentas y cerradas curvas, y los ojos de Lori se detuvieron sobre la aguja del cuentakilómetros, que fue bajando de 65 a 50, y después a 35.
-Bobby, la bomba de gasolina…
-La bomba de gasolina aguantara 5 kilómetros más –La interrumpió Bobby.
La muralla rocosa se extendía a la derecha, mostrando un valle abrupto que parecía seguir descendiendo eternamente, con el verde revestimiento de pinos de las montañas rocosas. Los arboles descendían por grises despenadores de roca, que formaban precipicios de cientos de metros antes de adoptar pendientes más suaves. Lori diviso una cascada que se vertía sobre uno de ellos; el sol de las primeras horas de la tarde brillaba en el agua como un aurero pez atrapado en una red azul. Pero recordó que las montañas pueden ser despiadadas.
-Bobby, ¿Qué no fue aquí donde el grupo Donner se quedó atrapado?-
-No, eso fue más al oeste, en Sierra Nevada donde quedaron atrapados-
-Y lo peor es que tuvieron que recurrir al canibalismo-
-Ósea que se tuvieron que comerse entre ellos para sobrevivir –Dijo Lincoln, sorprendiendo a sus padres.
-¿Cómo tu sabes que es el canibalismo? –Pregunto Bobby.
-Recuerdo que lo había visto en la televisión –Respondió Inocentemente Lincoln.
-Bueno, ese resuelve nuestra duda-
Bobby redujo a primera y siguieron trepando laboriosamente, mientras el motor rezongaba.
-No creo que hayamos visto más de 5 autos desde que pasamos por Sidewinder –Comento Lori. –Y uno de era del hotel-
Bobby asintió con la cabeza
-Va directamente al aeropuerto de Stapleton, en Denver. Watson dice que por encima del hotel ya hay partes heladas, y para mañana se esperan nevadas en las cumbres. Cualquiera que tenga que atravesar las montañas en este momento quiere estar en una de las rutas principales, por si acaso. Espero que ese mapache de Ullman este allí arriba-
-¿Estás seguro de que la despensa está bien provista? –Pregunto Lori, que seguía pensando en el grupo Donner.
-Eso dijo Ullman. Quería que tú la revisaras junto con Clyde Hallorann, Hallorann es el cocinero del hotel-
-Ya –Murmuro Lori, mirando el cuentakilómetros, que apenas marcaba 16 kilómetros por hora-
-Ahí está la cumbre –Anuncio Bobby, señalando unos 250 metros hacia adelante. –Hay una indicación de lugar pintoresco, y desde allí se distingue el Overlook. Parare aquí para que el motor descanse un poco-
Miro a Lincoln que se encontraba sentando tranquilamente.
-¿Qué te parece, Linky? Tal vez veamos un ciervo, o un caribú-
-Seguro que sí, papá-
El Volkswagen seguía subiendo. El indicador del cuentakilómetros cayó aún más y empezó a temblar cuando Bobby salió del camino.
-¿Qué esta señal, mamá?-
-"Lugar pintoresco" –Leyó Lori la señal.
Bobby piso el freno y dejo que el Volkswagen pasara a punto muerto. Luego dijo, mientras bajaba del auto.
-Vamos-
Avanzaron a pie hacia la barandilla de protección.
-Ahí está –Señalo Bobby. En ese momento eran las once.
Lori sin prestarle atención a la parte de abajo para no asustarse, siguió el dedo Bobby. Pudo ver el camino que subía por el costado de aquella aguja petra, girando sobre sí mismo sin perder la dirección hacia el noroeste, en el ángulo menos escarpado. Más arriba, engastados en la pendiente misma, vio como los pinos hoscamente aferrados a la roca se abrían para dejar lugar a un amplio laberinto verde, en medio de cual, dominando todo el panorama se alzaba el hotel Overlook.
-¡Oh, Bobby, literalmente es una maravilla!-
-Sí, realmente lo es –Asintió él. –Ullman dice que está situado en el sitio más bonito de Norteamérica. No es que crea, pero tal vez sea… ¡Lincoln! Lincoln, ¿te sientes bien?-
Lori se volvió para mirarlo, y el súbito miedo borro todo los demás, por estupendo que fuera. Se lanzó hacia su hijo, que se aferraba a la barandilla sin dejar de mirar hacia el hotel, con la cara pálida y en sus ojos la mirada vacía de alguien que estaba a punto de desmayarse. Lori se arrodillo junto a él y apoyo ambas manos en sus hombros.
-Lincoln, ¿qué…?-
Bobby ya estaba junto a ella.
-¿Estas bien, Linky? –Le dio una sacudida y los ojos del niño se despejaron.
-Sí, papá. Perfectamente… -Se le puso la cara verde y luego vomito cerca.
-¡Guacala! –Dijo Bobby dándole asco.
-Creo que no debiste comer ese sándwich de crema de maní y chucrut en el auto-
-¿Aun no entiendo como Lincoln le guste esa combinación?-
Lincoln se limpió la boca para luego ver como de ella le salía humo blanco dejándolo confundido.
-Lo siento no quise asustarlos –Miro a sus padres, arrodillados frente de él, con un sonrisita desconcertada. –Tal vez fuera el sol, me dio el sol en los ojos-
-Te llevaremos al hotel y te daré un vaso de jugo –Ofreció Bobby.
-Okey-
-Oh, antes que nos vayamos –Dijo Lori teniendo una idea.
Lori fue a hacia el auto sacando una cámara Polaroid para luego regresar con ellos.
-Que les parece una si hacemos un auto foto familiar antes de irnos-
-Oye, no es mala idea, ¿dices Doc?-
-Si-
Bobby cargo a Lincoln y Lori prosiguió por tomar la foto.
-Digan queso-
-¡Queso! –Dijeron Bobby y Lincoln cuando Lori ya había tomado la foto con los 3 juntos con el hotel de fondo.
En el pequeño automóvil, que ascendía con mayor seguridad ahora que la pendiente se había hecho más suave, Lincoln siguió mirando hacia afuera entre sus padres, mientras el camino iba desovillándose, permitiéndose de vez en cuando echar vistazo hacia el Hotel Overlook, con su imponente serie de ventanas mirando hacia al oeste y que se reflejaban en ese momento la luz del sol. Era el lugar que había visto en medio de la ventisca, el lugar oscuro y retumbante donde la imagen aborrecible familiar lo buscaba a lo largo de sus oscuros corredores. El lugar contra el que lo había prevenido Tony. Era allí, estaba allí, fuera lo que fuera REDRUM, estaba allí…
Espero que le haya gustado este nuevo capitulo, ademas si pudieron encontrar la referencia de otra novela de Stephen King.
Por cierto, no se que rayos le este pasando este 2020. Primero murió el que hace la voz de doblaje de Sid de Los Casagrandes y para luego enterandos que tambien murió la dobladora Edylu Martínez o mejor como la conozco Nora Wakeman, la mamá de Xj9 Jenny Wakeman.
