Clyde Hallorann y Lincoln Torrance se encontraban en una mesa de madera que se encontraba en la cocina, comiendo helado. Hasta que termino Hallorann.

-¿Quieres saber cómo supe que te llamaran Doc y Linky?-

-Si –Dejado de comer helado.

-Tú sí que resplandeces, chico. Más que nadie que haya conocido en mi vida. Y Marzo cumpliré años-

-¿Qué?-

-Tienes un don especial –Le explico Hallorann. –Aun no lo olvido, mi abuela y mi abuelo lo llaman "El Resplandor". Ellos lo tenían, ¿sabes? Cuando era un niño no mayor que tú, solíamos charlar sin abrir la boca-

-¿De veras?-

Hallorann sonrió al ver la expresión perpleja, casi ávida del chico.

-¿Seguramente pensaste que eras el único? –Le pregunto.

Lincoln, que además de solo también se había sentido asustado, asintió con la cabeza.

-¿Soy el único que usted conoce?-

Hallorann hizo un gesto de negación y respondió:

-No, chico, no. pero eres el que más resplandece-

-¿Hay mucho?-

-No –Repuso Hallorann. –Solo algunos. Hay mucha gente que tiene un poco de resplandor, aunque ni siquiera lo sepan. Son los que responden correctamente las preguntas de la escuela sin haber estudiado, los que se dan cuenta de cómo se siente la gente con solo entrar en una habitación. De estos, habré conocido unos 50 o 60. Pero no había más de una docena que supieran que resplandecen, mis abuelos entre ellos-

-¡Uuuh! –Comiendo algo de helado.

-¿Puedes golpear muy fuerte Doc?-

-¿Qué?-

-Échame un soplo, piensa en mí. Quiero saber si tienes tanto como creo-

-¿Qué quiere que piense?-

-En cualquier cosa, pero con fuerza-

-Okey –Asintió Lincoln, concentrándose enviar a Clyde el contenido de sus pensamientos.

Jamás había hecho nada semejante, y en el último momento algo instintivo se movilizo en el para suavizar la fuerza bruta de su mensaje porque no quería hacer daño al señor Hallorann. No obstante, el pensamiento broto de él como una flecha con una fuerza inimaginable, como una pelota con efecto.

-"Hola, Clyde"-

Clyde se encogió y se echó hacia atrás cayendo de la silla al suelo y una gota de sangre sale su nariz. Lincoln se asustó.

-¿Señor Hallorann? ¿Clyde…? ¿Se encuentra bien?-

-Estoy bien –Respondió Hallorann, con una risa incierta y se levantó. –Dios mío, chico, eres una pistola –Volviendo a sentarse.

-Lo siento –Se disculpó Lincoln, aun mas alarmado. -¿Voy a buscar a papá?-

-No, ya se me pasara. Estoy bien, Lincoln. Quédate aquí. Me siento un poco alterado, nada más-

-Pero no lo hice tan fuerte como podía –Confeso Lincoln. –En el último momento me asuste-

-Pues al parecer tuve suerte –Sonrió al ver la alarma reflejada en el rostro del chico. –Pero no me hiciste daño. Ahora, dime que sentiste-

-Fue como si hubiera tirado una pelota de beisbol con efecto-

-¿Así que te gusta el beisbol? –Pregunto Hallorann quitándose los lentes para limpiarlos y luego podérselos.

-A mi papá y mi nos gusta –Respondió Lincoln. –Cuando jugaron el mundial, vi por televisión el juego. Entonces, yo era mucho más pequeño y papá era…-

El rostro de Lincoln se nublo.

-¿Qué era Lincoln?-

-Lo olvide –Comiendo algo de helado.

-¿Puedes saber en qué están pesando tu madre y tu padre, Lincoln? –Hallorann le pregunta.

-La mayoría a veces lo hago y otra veces no-

-¿Y porque?-

-Bueno… a veces lo hago para saber si no están preocupados y que estén felices, y otras no lo hago porque sería como espiar-

-Alguna vez lo han sabido –Respondió con seriedad Hallorann.

-A ellos no le gustaría. Tampoco les gustaría que espiara lo que piensan. Sería algo sucio-

-Entiendo-

-Pero si se cómo se sienten –Continuo Lincoln. –Eso no puedo evitarlo. También se cómo se siente usted. Le hice daño y lo siento-

-No es más que un dolor de cabeza. Algunas resacas son peores. ¿Puedes leer a otras personas, Lincoln?-

-Todavía no se leer nada –Respondió Lincoln. –Salvo unas pocas palabras como pizza por ejemplo. Pero este invierno, mi papá me enseñara a leer-

-Me refiero si puedes decir lo que alguien eta pensando-

-Puedo, si es fuerte, como cuando mamá y yo fuimos comprar zapatos en un centro comercial, y había un muchacho que pensaba en llevarse una radio sin pagar. Como mi mamá estaba revisando los zapatos, me acerque al chico y le dije: "No te robes esa radio". Se asustó mucho que se fue corriendo-

-Apuesto a que sí. ¿Qué más puedes hacer, Lincoln? ¿Solo ideas y sentimientos, o hay algo más?-

-¿Para ti hay algo más?-

-A veces –Admitió Hallorann. –No siempre. A veces… hay sueños. ¿Tú también sueñas, Lincoln?-

-A veces sueño cuando estoy despierto –Contesto Lincoln. –Cuando viene Tony… –Se quedó callado de repente.

-¿Quién es Tony?-

Lincoln volvió a comer algo de helado.

-No importa. Quizá no sea nada, pero si me equivoco… veras, lo que tienes en la cabeza es algo muy especial, Lincoln. Supongo que tendrás que crecer un antes de poder manejarlo. Eso te exigirá valor-

-¡Peri hay cosas que no entiendo! –Exclamo Lincoln. – ¡Que entiendo… pero no! La personas… siente cosas y yo también las siento, ¡pero no sé qué es lo que siento! –Con aire desdichado, se miró las manos. –Ojala supiera leer. A veces Tony me muestra señales y no sé leer casi ninguna-

-¿Quién es Tony? –Insistió Hallorann.

-Mamá y papá lo llaman "mi compañero de juegos invisible" –Respondió Lincoln. –Pero él es real, de veras. El solía mostrarme sueños bonitos, pero ahora son… como se llaman los sueños feos-

-¿Pesadillas?-

-Sí, eso es. Pesadillas

-¿Tony en tus pesadillas te ha dicho algo de este lugar? ¿De este lugar del hotel Overlook?-

-Si. Pero mi papá necesita el trabajo porque es el único que pudo conseguirle el tío Bob, y además que necesita terminar la novela porque si no empezara a poderse ebrio y eso es "algo malo" y si lo hace mis padres se van a divorciar y yo no quiero que eso pase –Estresándose.

-Wow, cálmate –Lo tranquiliza Hallorann. –Veras, Lincoln, lo que tienes es algo especial que llamo el resplandor, es lo que la Biblia llama tener visiones. He leído sobre este tema, Doc. Lo he estudiado. Todas esas palabras significan ver el futuro o pasado. ¿Entiendes lo que significa?-

-Si-

-Recuerdo el resplandor más intenso que he tenido… No será fácil que lo olvide. Fue en 1933, tenía 19 años. Yo era cocinero de un club nocturno en Derry. Yo me encontraba preparando la una orden y de pronto la cocina entera desapareció. Así, como oyes… ¿Dices que ese chico te aparece antes… de que tengas sueños? Para mí es como oler naranjas-

-¿Oler naranjas?-

-Si. Esa tarde no le di importancia, porque había cajones de frutas en la cocina, entre ellas naranjas. Por un momento, fue como me hubiera desmayado. Después oí alguien riéndose, sonaba como una risa de un payaso. Para luego escuchar unos gritos y luego aparecer afuera del club para verlo incendiándose llamas y ver cómo la gente salía quemada y muerta-

-¿Qué paso después de eso?-

-Pues volví a la cocina y seguí preparando la comida. Cuando pasaron 5 horas, ocurrió lo que vi. El lugar se estaba incendiando, pero gracias al resplandor logre salvar a otras personas y salir de allí. Muchas personas murieron esa noche, Lincoln. Y yo sabía que iba a pasar-

Miro al chico, que lo contemplada con los ojos muy abiertos.

-Pero lo que tienes recordar, hijo mío, es esto: esas cosas no siempre son ciertas-

-¿Qué?-

-Aunque no lo creas, recuerdo hace 4 años yo me encontraba en un aeropuerto faltaba unas horas, en ese momento comencé a oler naranjas y no desmaye. Pero sentía la sensación que el avión se iba a estrellar. Así cambie mi vuelo por otro, para 3 horas más tarde. ¿Y sabes que paso?

-El avión se estrelló-

-No. Porque no pasó nada –Respondió Hallorann. – ¡Absolutamente nada! El otro avión aterrizo a su hora y sin la menor contingencia. Así que ya ves… a veces esos sentimientos no llegan a nada-

-Sí, señor-

Lincoln recordó que un año atrás, Tony le había mostrado una bebe de piel negra en una cuna domina hasta que se despertó revelando un ojos blancos. Él no sabía que significaba, pero sabía que las cosas llevan tiempo.

-Ahora, escúchame –Prosiguió Hallorann. –He tenido varios sueños malos o pesadillas si tú quieres. Llevo trabajando 2 temporadas aquí y me pareció ver cosas malas que paso aquí. Una vez fue algo relacionado con esos setos recortados en forma de anímales. Otra vez hubo una mujer, que se llamaba Carol Vickery, y que tenía cierto resplandor, aunque no creo que ella no lo sabía. Ella vio algo malo en una de las habitaciones y luego el señor Ullman la despidió-

-¿Se refiere a la habitación 237?-

-¿237?-

-Perdón, quise decir la habitación 217-

-Ah, ya entendí-

-¿Señor Hallorann, que hay en la habitación 217?

-Escucha, jamás debes acercarte, escuchaste. No entres-

Luego de eso. Pasó el tiempo y siguieron hablando, hasta que llegaron Bobby y Lori a la entrada de la cocina.

-¡Lincoln!-

-¡Eh, Linky! Regresamos.

Lincoln levanto la vista y dijo:

-Es mamá y papá. Tengo que ir ve-

-Lo sé –Asintió Hallorann. – Qué lo pases bien aquí, Lincoln; lo mejor que puedas-

-Gracias, señor Hallorann. Me siento mucho mejor –Sonriendo, de pronto un pensamiento afloro su mente.

-"Clyde, para mis amigos"-

-"Gracias, Clyde" –Le respondió.

Lincoln se bajó de la silla, pero Hallorann volvió a hablar.

-Lincoln-

-¿Qué?-

-Si hay algún problema… llámame. Da un grito bien fuerte, como el de hace unos momentos. Aunque este en Florida, es posible que te oiga. Y si te oigo, vendré corriendo-

-De acuerdo-

-Cuídate, muchacho-

-Me cuidare-

Lincoln se fue corriendo atravesando la cocina. En la entrada de la cocina, Bobby y Lori cargaron juntos a su hijo feliz, mientras que Clyde los miraba y se iban.

Una hora después. Afuera del hotel, Clyde Hallorann se encontraba entrando a su Plymouth Fury de color café listo para irse.

-¿Así que encontraste a un niño con el resplandor? –Le hablo una voz.

-Así es, abuelo Dick-

Su abuelo se encontraba sentado en el asiento de a lado, era de piel negra como Clyde y era calvo.

-¿Evitaras que ellos lo encuentren?-

-No dejare que ella y su nudo de demonios vacíos lo encuentren para que se puedan alimentar de él-

-Ese es mi nieto, por cierto. Tu esposa Chloe te espera en el restaurante familiar en Florida-

-Pues diré que ya voy de en camino –Arcando el auto.

Una vez avanzando se ve que en el asiento de a lado no había nadie y Clyde siguió manejando para luego ver en el retrovisor como se alejaba del hotel Overlook.


Espero que este capítulo les haya gustado y su final con el abuelo de Clyde. Además sí pudieron encontrar algunas referencias en este capítulo que solo un verdadero fan de Stephen King puede reconocer, y si no pudieron les daré unas pistas de algunos.

1: ¿Cómo se llamaba el club nocturno donde trabajo Clyde?

2: ¿Quién era la bebe que vio Lincoln?

Y para que quienes no sepan quién es Chloe, es una chica de quien Clyde se enamoró o eso creo y eso espero, que conoció y bailo al final del capítulo de "Brave of last dace" de The Loud House luego de ser rechazado.