Habían pasado 2 semanas desde que la familia Torrance se quedó en el hotel Overlook para cuidarlo durante todo el invierno. Lincoln y aparecieron por la entrada en la camioneta azul del hotel que Lincoln lo nombro con el nombre de Vanzilla. Lori la aparco en la rotonda, acelero un momento el motor y después lo paro.

-¿Ya llegamos, mami? –Pregunto Lincoln que se encontraba atrás sosteniendo una caja.

-Sí, ya llegamos al hotel, Linky –Le respondió Lori.

Los dos bajaron de la camioneta y Lincoln vio de lejos tirado a su padre en la nieve dormido.

-¿Qué está haciendo papá tirado en el suelo?-

-De seguro esta descansado-

Se acercaron caminado para ver que en efecto que Bobby se encontraba dormido en la nieve y roncando.

-¡Bobby! –Le grito Lori.

-¡Papá, despierta! –Se avienta encima del estómago de su padre haciendo que lo despierte.

-¡Lincoln! Que te dicho sobre aventarte encima de mi cuando estoy dormido-

-Lo siento, papá. Pero mamá te estaba gritando-

-¿Y qué le paso a tu mano por cierto, Bobby?-

-¿Mi mano? –Viendo su mano derecho. –Ah, esto. Me pico una avispa mientras estaba en el techo del hotel Overlook-

Lincoln se le quito encima a Bobby y él se levantó estirando su cuerpo.

-¿Qué tal el viaje por cierto? –Pregunto Bobby a los dos.

-Muy bien. Lincoln se quejaba de que lo sacudo todo el tiempo, pero la camioneta no se caló ni una vez y… ¡Oh Bobby, lo terminaste!

Lori miraba hacia el tejado y Lincoln siguió su mirada. El niño frunció el entrecejo al ver el parche de tejas nuevas en el techo del Overlook. Después de mirar la caja que tenía en la mano y su rostro se ilumino. Por las noches, las imágenes que le había mostrado Tony volvían a perseguirlo con su claridad originaria, pero en un día soleado era más fácil no prestarles atención.

-¡Mira, papá, mira lo que tengo!-

-¿Qué es lo que tienes hijo? –Tomo la caja que tenía para verlo.

Era un modelo de un coche de carreras para armar, una de las miniaturas por las que en algún momento Lincoln había expresado admiración. La que su hijo de cabello blanco tría era Hudson Hornet del año de 1951. Lori le sonríe y Bobby le guiño un ojo.

-Eso es lo que me gusta de ti, Linky –Le dijo Bobby devolviéndole la caja. –Que tengas gustos tan decididamente sobrios e introspectivos. Desde luego, no se puede negar que eres mi hijo-

-Mamá dijo que me ayudarías a amarlo en cuanto pudiera leer el libro de lectura completo-

-Pues entonces será el fin de semana –Comento Bobby. -¿Qué más trae en ese misterioso maletero señora?-

-Oh, vamos –Bromeo Lori y lo tomo por el brazo para hacerlo retroceder. –No seas curioso. Aquí también hay cosas para ti. Lincoln y yo llevaremos adentro. Tú puedes traer la leche, que está en Vanzilla-

-¿Vanzilla?-

-Así lo nombro Lincoln a la camioneta del hotel-

-Es lo único que significo para ti –Se lamentó Bobby llevándose una enfrente. –Un pony de carga, una bestia cualquiera para las faenas domésticas. Lleva esto, lleva lo otro, aquello…-

-Limitarse a llevar esa leche a la cocina señor-

-¡Ah, no! –Exclamo Bobby y se arrojó al suelo, mientras Lincoln, de pie junto a él, reía.

-Levante, buey-

-¿Lo ves, Doc? Me llamo buey. Tú eres testigo.

-¡Testigo, testigo!-

Repitió Lincoln, mientras saltaba por encima del cuerpo de su padre. Bobby volvió a sentarse.

-Ahora que lo recuerdo, Linky. También tengo algo para ti. Esta dentro del hotel-

-¿Y qué es?-

-Lo olvide. Ve tú mismo a verlo-

Bobby se levantó y él y Lori se quedaron viendo a Lincoln corriendo en el césped para después entrar al hotel. Bobby rodeo con un brazo la cintura de Lori.

-¿Estas feliz, bebe?-

-Nunca había sido tan feliz desde el día que nos casamos –Respondió Lori, mirándole a los ojos.

-¿Es eso verdad?-

-Te lo aseguro-

-Te amo, bebe –Susurro Bobby, estrechándola con el brazo.

Lori también lo abrazo, conmovida. Bobby Torrance no prodigaba esas palabras, y a ella le sobraban dedos para contar las veces que las había pronunciado antes y después del matrimonio-

-Yo también te amo, osito boo boo-

-¡Mamá! ¡Mamá! –Exclamo Lincoln desde la puerta. -¡Ven a ver esto, es estupendo!-

-¿Qué es? –Pregunto Lori, mientras ella y Bobby iban a la entrada tomados de la mano-

-Lo olvide-

-Oh, también te tocara a ti –Su mujer le dio un codazo. –Ya lo veras.

-Esperaba que me tocara esta noche –Respondió Bobby y Lori se hecho a reír. -¿Crees que Lincoln está contento? –Pregunto después Bobby.

-Tú deberías saberlo, si es contigo con quien literalmente tiene largas charlas por la noche antes de acostarse-

-Bueno, por lo general hablamos de lo quiere ser cuando será mayor-

-Pues yo espero que él se vuelva un doctor-

-Eso depende si es lo quiere, y también estamos hablando si Santa Claus existe realmente existe realmente. Parase que eso le preocupa mucho. Supongo que su antiguo amigo Scott le sembró algunas dudas. Pero no suele hablar del hotel Overlook-

-Conmigo tampoco –Admitió Lori, mientras se acercaban. –Casi siempre está en silencio. Y adema, Bobby, me parece que ha perdido algo de peso.

-Es que está creciendo, Lori-

Lincoln estaba de espaldas a ellos examinando algo que había sobre la mesa, junto a la butaca de Bobby, pero Lori no alcanzaba a ver que era.

Tampoco come demasiado, pero si le das su sándwich de crema de maní y chucrut, bien que se lo come por ser su favorito. ¿Te acuerdas del año pasado?-

-Los niños tienen etapas –Respondió vagamente. –Creo que lo leí en un libro sobre esto. A los 7 años volverá a comer como antes-

Se habían detenido en la entrada.

-Además, como que se esfuerza muchísimo con los libros de lectura –Agrego Lori. –Sin duda quiere aprender para agradarnos-

-Sobre todo, para agradarse a sí mismo –Puntualizo Bobby.

Pero lo que no sabían, que aunque Lincoln estaba de espaldas los había escuchando usando su don especial.

-Murmurando. –Si solo supieran por qué razón hago eso –Volvió a seguir buscando el regalo de su padre.

-Yo no le exijo que se esfuerce. En realidad, prefería que no se esforzara tanto-

-¿Crees que sería una tontería pedir hora para hacer un chequeo? En Sidewinder hay medico joven, según me comentaron en el mercado…-

-Te inquieta la proximidad de las nevadas, ¿verdad?-

Lori se encogió de hombro y respondió.

-Supongo que sí. Si te parece una tontería…-

-De ninguna manera es una tontería. Deberías pedir hora para los tres. Más vale que estemos seguros de nuestros estados de salud, así podemos dormir tranquilo-

-Pues esta tarde telefoneare-

-¡Mamá! ¡Mamá! ¡Mira!-

Lincoln llegaba corriendo hacia ellos con algo grande, de color gris, en las manos. Cuando Lori vio que era retrocedió instintivamente. Bobby la rodeo con el brazo y le dijo.

-No hay peligro. A las avispas que no se fueron volando los maté usando la bomba insecticida y ese momento fue cuando me picaron-

Lori miraba el gran avispero que sostenía su hijo, pero no quiso tocarlo.

-¿Seguro que no hay peligro?-

-Por supuesto. Cuando era niño, tenía uno en mi habitación. Me lo dio mi papá. ¿Quieres tenerlo en tu habitación Lincoln?-

-¡Si! ¡Ahora mismo!-

Se volvió para ataras corriendo directo al departamento por las escaleras.

-Allá arriba había muchas avispas –Comento Lori. – ¿No te picaron muchos?-

-No, solo me pico uno de en la mano derecha cuando estuve en el techo-

-¿Te sacaste el aguijón?-

-Las avispas no lo pierden. Esas son las abejas, que tienen el aguijón como una sierra. El de las avispas es liso. Por eso son tan peligrosas, porque pueden picar y seguir picando-

-Bobby, ¿estás seguro de que no hay peligro alguno?-

-Te aseguro que todas están bien muertas-

-¡Literalmente como los odio!-

-¿A las avispas?-

-A todo lo que pique-

-Yo también –Convino Bobby, mientras lo abrazaba.

-Ah, Bobby. Porque no eres un niño normal-

-¿Acaso dijiste la…?-

-La frase de tu padre, si, en serio como me daba risa cuando decía esas palabras-

-No me digas, esa frase me lo decía como una forma de mostrar su cariño y además de liberar su lado cómico-

-Hablando de lado cómico, olvide decirte de algo que hizo Lincoln cuando estuvimos en Sidewinder fue algo extraño-

-¿A qué te refieres con extraño, bebe?-

-Pues como que Lincoln tiene cierto desprecio o miedo por los sombreros de copa-

Hace unas horas en Sidewinder, Lori y Lincoln se encontraban caminando con las compras y en ese momento pasaban por una tienda de ropa y de ella salió volando un sombrero de copa. Cuando lo vieron 2 se acercaron.

-Mira esto, Lincoln. Alguien se le debió caer este bonito sombrero de copa-

Cuando agarro el sombrero de copa y se voltio a ver su hijo, vio que ya no tenía su expresión de niño feliz, pero ahora tenía una expresión de frio y asustado.

-Lincoln, ¿Te encuentras bien? –Se acerca y Lincoln le arrebata el sombrero de copa para luego pisotearlo varias a veces aplastándolo. -¡¿Lincoln, que estás haciendo?!-

-¡No el sombrero de copa!-

Ven de que la tienda sale una chica rubia con toque de azul en su cabello y vestía de ropa como de muy rockea y se acerca para recoger el sombrero de copa aplastado.

-¡Iba ser un regalo para ella!-

-Lo siento mucho lo del sombrero. –Se disculpó Lori con ella. –Lincoln, discúlpate con ella-

-Lo siento mucho, señorita –Se disculpó Lincoln.

-Descuida, niño. De todas formas se iba regalar en otro momento.

La chica caminando, Lori y Lincoln siguieron caminado. Lincoln voltea y ve que la chica saca un teléfono contestando una llamada.

-Aquí Cuerva, diga-

Después de que Lori haya terminado con la historia, Bobby se quedó confundido.

-¿En serio aplasto el sombrero de copa de esa chica?-

-Sí, y lo hizo de una forma fría-


Después de un largo tiempo aquí les traigo un nuevo capitulo y espero que les haya gustado, ademas si encontraron las referencias y aparte de la personaje que apareció al final que esta interpretando a un personaje que ya conocen de la secuela de la historia del "El Resplandor".