Eran las 11 de la noche. En el dormitorio tanto Bobby y Lori fingían dormir. Tendido de constado, mirando a la pared, Bobby escuchaba la respiración lenta y regular de Lori. Todavía sentía en la lengua el sabor amargo de las pastillas, su textura áspera, un poco anestesiaste. Recordando lo que hizo hace unas horas atrás.

Bob Shockley había llamado a las seis menos cuatro, ocho menos cuatro hora del Este. Lori estaba en la planta baja en con Lincoln, sentados en la chimenea del vestíbulo, leyendo.

-Personal para el señor Bobby Torrance. –Anuncio el telefonista.

-Bob habla. –Bobby recogió el auricular con la mano derecha y con la izquierda enciende un cigarrillo.

Después oyó la voz de Bob.

-Bobby, por Neptuno, ¿qué percebes estas tramando?

-Hola, Bob. –Bobby apago el cigarrillo y busco a tientas el frasco de Excedrina.

- ¿Qué te pasa, Bobby? Esta tarde me encontraba alimentando a Gary cuando recibe una llamada rarísima de Rigby Ullman. Y si Ullman hace una llamada de larga distancia y la paga de su bolsillo, es porque esta con en el agua al cuello.

-Ese mapache no tiene que preocuparse, Bob, ni tu tampoco.

- ¿De qué exactamente no tenemos que preocuparnos? Por qué dijo Rigby, no sé si pensar en un chantaje o en un artículo de fondo del hotel Overlook. Explícamelo.

-Bueno, quise punzarle un poco. –Se excuso Bobby. –Veras Bob, cuando vine a la entrevista, Ullman me saco todos los trapos sucios como el problema de la bebida, que perdí mi último trabajo en la escuela que trabajaba, que dudaba de que yo era el hombre adecuado para el trabajo, etcétera. Lo que me molesto fue que me trajera a colación todo eso por estar tan encariñado del maldito hotel Overlook, el hermoso hotel Overlook, el tradicional hotel Overlook… el sagrado y sangriento hotel Overlook que esta debajo de un cementerio indio. Bueno, pues en el sótano encontré un álbum de recortes, en que alguien había recopilado todos los aspectos menos bonitos de la catedral de Ullman, y tuve la impresión de que había celebrado una pequeña misa negra después de una hora.

-Espero que eso sea metafórico, Bobby. –La voz de Bob seria y rara voz ponía esa voz.

-Lo es. Pero realmente encontré…

-Conozco la historia del hotel Overlook.

Bobby se meso el cabello.

-En fin, lo llame y lo acorrale un poco con todo eso. Admito que no fue una brillante idea, y naturalmente no volvería a hacerlo.

-Rigby dice que planeas sacar por tu cuenta unos cuantos trapos sucios.

- ¡Ese mapache de Rigby es un idiota! –Vociferó Bobby. –Le dije que planeaba escribir sobre el hotel Overlook, es cierto. Creo que este lugar es una síntesis de lo que fue el carácter norteamericano después de la segunda guerra mundial. Puede parecer pretencioso, lo se… ¡pero está todo ahí, Bob! Dios mío, podría ser un gran libro que esta incluso lo podrían hacer una película dirigida por Stanley Kubrick. Pero en el futuro, te le prometo. En este momento tengo servida una ración más grande de la que puedo tomar y…

-Pues para mí no es suficiente, Bobby.

Perplejo, Bobby miro el negro auricular del teléfono incapaz de creer lo que sin duda había oído.

-Bob, ¿has dicho que…?

-Lo siento, si he dicho lo que he dicho. ¿Cuánto tiempo es el futuro, Bobby? Para ti tal vez sean 2 años, quizás 5 años, pero para mí son 30 o 40 años, porque espero seguir durante mucho tiempo asociado con el hotel Overlook. Y la idea de que te pongas a escarbar mierda de hotel Overlook para hacerla pasar como una gran creación de literatura para después a una película que de seguro será recordado por la cultura pop.

Bobby se quedó sin habla.

-Quise ayudarte, Bobby. Además, sabes bien que soy de esas personas que le gusta ayudar a los demás por ser alguien positivo y alegre, pero esta incluso tengo mis límites. En especial que estuvimos juntos en la guerra de Vietnam, y pensé que te lo debía. ¿Te acuerdas de esa guerra?

-Si, me acuerdo que los vietnamitas del norte se ocultaban en los aboles como si fueran monos. –Mascullo Bobby.

Las brasas del resentimiento habían empezado a calentarse el corazón. Ya que primero Ullman, después Lori, ahora Bob. ¿Qué era todo aquello? ¿La semana nacional de destrucción de Bobby Torrance? Se mordió con más fuerza los labios, se buscó el paquete de cigarrillos y se le cayeron al suelo.

- ¿Es la forma que tienes de agradecer a los amigos, Bobby?

-No. –Repuso Bobby, sin atreverse a decir nada más.

En su cabeza le latían las palabras ardientes, como grabadas, pugnando por salir de su boca. Intento desesperadamente pensar en Lori y Lincoln, que confiaban en él, sentados tranquilamente en la planta baja, junto al fuego, estudiando el primer libro de lectura de la segunda, seguros de que todo iba bien.

- ¿Qué dices? –Pregunta Bob.

-No, no es así como trato a mis amigos. –Respondió Bobby. –Y tú lo sabes.

- ¿Cómo lo sé? En el peor de los casos, lo que te propones es enfangar el hotel Overlook, desenterrado cadáveres que hace años que están dignamente sepultados. En el mejor, telefoneas al director, un tipo raro, pero sumamente competente, y lo dejaras frenético, sin más motivos que un… un estúpido juego de niños.

-Era algo más que un juego, Bob. Para ti es más fácil decirlo. No tienes que aceptar la caridad de un amigo rico. No necesitas tener un amigo en el tribunal, porque tú eres el tribunal, de hecho, de que también estuvieras a un paso de ser un borracho, ni se habla, ¿no es eso?

-Supongo que sí. –La voz de Bob había bajado de tono, y parecía cansado de la conversación. –Pero Bobby, eso no puedo evitarlo, no puedo cambiarlo.

-Lo sé, lo se. –Admitió Bobby. – ¿Me imagino que estoy despedido? Si es eso lo que vas a decir, hazlo ahora.

-No, eso nunca. Pero si me prometes unas dos cosas.

-De acuerdo.

- ¿No sería mejor que supieras las condiciones antes de aceptaras?

-No. Dime cuál es el trato, que yo aceptare. Tengo que pensar en mi esposa Lori y en mi hijo Lincoln. Si me pides los huevos, te las mandare por correo en una caja.

- ¿Estás seguro de que puedes permitirte el lujo de compadecerte de ti mismo, Bobby?

En ese momento Bobby se volvió a cerrar los ojos, mientras se metía otra Excedrina entre los labios resecos.

-A estas alturas, tengo la sensación de que es el único lujo que puedo permitirme.

Por un momento Bob se quedó en silencio y después dijo:

-En primer lugar, nada de llamadas a Ullman, aunque se incendie el hotel Overlook. En ese caso, llama al encargado de manteamiento, ese tipo… percebes olvide su nombre.

-A Dipper Watson.

-Si.

-De acuerdo.

-Segundo, quiero que prometas que no escribirás ningún libro o guion sobre el famoso hotel Overlook de la montaña en Colorado.

Bobby emitió un ruido apagado como respuesta.

-Pero eso sí, en realidad, no creo pedirte tanto, Bobby. Puedes escribir otros libros, pero simplemente no puedes esperar que yo te subvencione mientras tú…

-Está bien, de acuerdo.

-No quiero que pienses que intento controlar tu vida artística, Bobby. Sabes que no sería capaz de eso, aparte que sería muy malo de mi parte. Es soló que…

- ¿Bob?

- ¿Qué?

- ¿Sabes si Derwent todavía tiene que ver algo que ver con algo del hotel Overlook?

-No veo en qué puede interesarte saber eso, Bobby.

-Por supuesto que no. Escucha, Bob, cero que Lori me llama. Ya volveremos a hablar.

-Seguro, Bobby. Será una buena charla. ¿Cómo van las cosas? ¿En seco…?

- "Ahora que ya tienes tu kilo de carne sangrienta, ¿no puedes dejarme en paz de una vez?" –Pensó Bobby antes de responder. –Como un hueso.

-Yo también. En realidad, está empezando a gustarme andar sobrio. Si…

-Ya te llamare, Bob. Lori…

-Si. De acuerdo.

Tras colgar el auricular, sintió los primeros calambres, castigándolo con rapidez del rayo, obligándolo a doblarse ante el teléfono como un penitente, con las manos apretándose el vientre, la cabeza palpitante como una ampolla monstruosa. Se le había pasado un poco cuando Lori subió a preguntar quien había llamado por teléfono.

-Era Bob. Quería saber cómo iban las cosas. Le dije que muy bien.

-Bobby, literalmente tienes un mal aspecto. ¿Estas enfermo?

-Otra vez me duele la cabeza. Me acostare temprano. No tiene sentido que intente escribir.

- ¿Quieres que te lleve un poco de leche caliente?

-Me encantaría. –Sonrió Bobby débilmente.

Tendido junto a ella, noto el contacto de su muslo tibio, relajado. Pensando en la conversación de Bob, en cómo se había relajado, todavía se sentía alternativamente invadido por el hielo y el fuego. Algún día lo reconocerían. Algún día habría un libro, no ese texto tranquilo y meditado que había pensado al principio, sino un arduo fruto de investigación, con una historia del hotel Overlook, los convenios de propiedad sucios, incestuosos, todo… Lo expondría ante el lector como si fuera la disección de un cangrejo. Y si Bob Shockley tenía algo que ver con el imperio de Derwent… pues que Dios lo ayude.

Una vez terminando ese recuerdo. Lori estaba tendida de espaldas con los ojos abierto escuchaba el ritmo del ronquido de su marido, la aspiración larga, la breve pausa, la especiación ligeramente gutural.

- "¿A dónde ira cuando se duerme?". –Dijo pensándolo. –"De seguro un parque de diversiones en donde todo es gratis y no hay ninguna esposa o madre que le diga que hacer".

Ella se sentía preocupado por Bobby, sintiendo el viejo desvalimiento que había creído dejar atrás en Vermont… como si por algún motivo las preocupaciones no pudieran atravesar las fronteras estatales. No le gustaba le gustaba lo que estaba haciéndoles el hotel Overlook a Bobby y a Lincoln.

- "Lo que más me asusta que es que Bobby está volviendo con sus síntomas cuando solía beber, salvo por la propia bebida. Volvía a frotarse los labios con la mano o pañuelo, había largas pausas ante la máquina de escribir, cantidad de papales arrojados al bote basura había aumentado y está volviendo a tomar pastillas de Excedrina, pero sin vaso con agua y tampoco no olvidemos de su mal genio que hasta incluso deseo que pierda los estribos para que sele baje un poco depresión como cuando iba al sótano por la mañana y la noche para bajar la presión de la esa vieja caldera verde. Aparte cuando Bobby termino con su llamada con Bob para "preguntar cómo van las cosas" en el hotel Overlook y baje para abajo Lincoln volvió actuar de forma seria y fría".

Recordando lo que paso. Lori había bajado encontró a Lincoln acurrucado junto al fuego, leyendo en su segundo libro de lectura de segundo grado las aventuras de Joe y Rachel, cuando su papá los llevo al circo, completamente abstraído. La desazón y la inquietud se habían evaporado a experimentar la certeza, súbita e inquietante, de que Lincoln sabia y entendía más cosas de lo que suponía la filosofía del Doctor Díaz.

-Es hora de dormir, Linky Doc. –Le dijo.

-De acuerdo. –Lincoln se puso una marca en el libro y se levantó.

-Ve a cepillarte los dientes y dile a Tony que no te vuelva encerrar ya que nos asustaría otra vez a mí y tu papá.

-Lo se.

-Y no olvides de la seda dental.

-Ya lo sé, mamá.

Por un momento, permanecieron inmóviles, mirando como oscilaba el resplandor de las brasas en el fuego. La mayor parte del vestíbulo estaba helando y lleno de corrientes de aire, pero el circulo alrededor de la chimenea era de una tibieza mágica, difícil de abandonar.

-El tío Bob llamao por el teléfono hace rato. –Dijo Lori, con aparente indiferencia.

- ¿Ah, sí?

-Me preguntaba si estaría enojado con papá, aunque son raras veces que Bob se enoja por ser alguien alegre –Añadió Lori con el mismo tono.

-Supongo que sí. –Asintió Lincoln, sin dejar de mirar el fuego. –No quería que papá escribiera el libro.

- ¿Qué libro, Lincoln?

-Uno sobre el hotel Overlook. –Volteándolo a verlo con una expresión seria. –Como también que no lo querían que lo hicieran película.

La pregunta que se le formo en sus labios era la misma que ella y Bobby le habían formulado mil veces: "¿Cómo lo sabes?" pero guardo silencio. No quería inquietarlo a la hora de acostarse y se maneo la cabeza para despejarse.

-Ve a lavarte, Doc.

-Si, mamá. –Corrió escaleras arriba, hacia el dormitorio, mientras que Lori, frunciendo el entrecejo, iba a la cocina a calentar la leche de Bobby.

- ¿A veces ese niño literalmente da miedo ya que como rayos sabe de ciertas cosas como de que estaba pensando en mi hermana muerta y sobre el accidente de Bobby con Bob? –Encendiendo la estufa.

De vuelta a la habitación una vez terminada el recuerdo. En aquel momento, insomne en su cama mientras escuchaba la respiración de su marido junto el viento como también que milagrosamente no ha producido una gran nevada.

- "Esta decidido, es hora de hablar con Lincoln sobre el hotel Overlook… y, sobre todo, de convencerle de que hable conmigo y por suerte iremos a la biblioteca pública de Sidewinder para conseguir unos libros de segundo grado durante el invierno, y entonces hablare con él. –Con esa idea en la cabeza que se pensó se sintió más tranquila y por fin empezó a abandonarse al sueño.

Por su parte, Lincoln seguía despierto con los ojos bien abiertos, sosteniendo con el brazo izquierdo su viejo y querido conejo de peluche Bun-Bun, escuchando como dormían sus padres en el dormitorio. Tenía la sensación de haberse convertido, sin quererlo, en el guardián de ellos. Las noches eran lo peor de todo. Aborrecía las noches, en especial sobre cuando vio sus propios ojos cuando mataron al niño inocente por esas personas en el bosque y el gemido.

-Sabes Bun-Bun. –Hablando en voz bajo. –Además de ser mi peluche favorito tú también eres el único que puede escuchar mis problemas de como si le puede decir a mi mamá y papá sobre que la manguera se convirtió en serpiente o no decirles ya que pensarían que se me "safo un tornillo" y sé muy bien que significaba eso. Pero aun que Clyde me dijo que las mamás podían tener un poco de el resplandor lo cual daba la posibilidad que ella lo supiera también. –Levanta a su peluche encima de él. –Pero, no obstante, puedo haberles contarles antes para que tarde o temprano me podrían sacar del hotel Overlook, pero al mismo tiempo sabía que esta la última oportunidad de mi papá que consiguió este trabajo de cuidar este lugar. Había venido con sus papales importantes a superar lo que paso cuando perdió su anterior trabajo, a amar su familia. Y parecía que las cosas estuvieran tranquilas, pero desde que papá encontró esos papeles malos había empezado a tener problemas.

Hasta que le recordó las palabras de Tony.

- "Este lugar inhumano hace monstruos de los humanos".

- ¿Qué significaba eso? Lincoln había rogado por Dios. Pero Dios guardaba silencio. ¿Y qué haría papá si dejaba de trabajar allí? Había tratado de saberlo mirando la mente de papá, y estaba más seguro de que su papá no lo sabía. La principal prueba le llego esa tarde, cuando el tío Bob había telefoneado a papá y le había dicho cosas feas, mezquinas. Su papá no se había animado a contestar porque el tío Bob podría despedirlo del trabajo como el director de la escuela en donde solía trabajar antes de la escuela que lo había despedido de su puesto de profesor. Y su padre tenía un miedo espantoso, por él y por mamá y también por el mismo. Sin duda las cosas habían empeorado en el hotel Overlook.

La nieve estaba próxima, y cuando llegara, las escasas opciones que tenían de quedarse encerradas. Y después de la nieve, ¿qué? ¿Qué harían cuando estuvieran encerrados allí, a merced de cualquier cosa que hasta el momento solo había jugado con ellos?

"¡Sal de una vez para tomar tu medicina!"

Lincoln bajo a Bun-Bun apretándolo con fuerza estremeciéndose en la cama.

- Pero ahora ya se leer mejor. Tal vez mañana pueda llamar a Tony, intentaría saber conseguir que el me vuelva a mostrar la palabra REDRUM para saber su significado como también saber cómo evitarlo a toda costa. Aun que corría el riesgo de las pesadillas. ¡Pero necesito saberlo!

Lincoln todavía estaba despierto cuando el falso sueño de sus padres se había convertido en real. Dio vueltas en la cama, enredándose en las sábanas, luchando con un problema demasiado grande para él, despierto en la noche solitario centinela. Y después de medianoche, cuando también él se durmió, no quedo despierto más que el viento, lanzándose contra el hotel Overlook y silbado en los aleros, bajo la mirada fría y penetrante de las estrellas en el cielo nocturno.


Después de unos dos meses y tal como lo prometí en mi lista de actualizaciones. Por fin les pude traer un nuevo capitulo de esta historia mía basada en el gran libro de Stephen King que a decir verdad para evitar que sea igual al capitulo que estaba basado cambios como también poner las referencias y en especial uno que pudieron notar. Bueno, ¿espero que hayan disfrutado del capitulo y por favor déjeme sus comentarios ya que eso me ayudaría.