Al siguiente día me levanté temprano y me dirigí a la oficina, como me lo habían ordenado.

—aquí tienes, tus tareas, deberes y más. Quiero que lo hagas todo perfectamente, no quiero errores. Cuando te llame, tienes que venir a mí sin importar qué, ¿entiendes eso?

Me ofreció unas hojas y asenti, me acerqué a agarrarlas, mis dedos rosaron los suyos, sentí como una corriente eléctrica pasó por todo mi cuerpo haciendo que me sonrojara, no pude evitar recordar lo acontecido de anoche. El me miró e inmediatamente miré a otro lado llevando las hojas a mi pecho.

—¿s-son mis tareas?

Me llevo las manos a la boca instantáneamente, recuerdo las palabras de la anciana. Me inclino para pedir disculpas.

—¿acaso eres sorda?, te dije claramente que eran tus tareas y deberes, ¿que parte de eso no entendiste?. ¡Creí que serías buena en esto, que suplantarias el trabajo de yuri a la perfección!

Me sobresaltó el sonido de sus manos golpeando el escritorio. El sonido de sus zapatos se acercaban cada vez, mi mirada al suelo no permitía verlo, moría de miedo ante su voz.

—pensé que serías mas inteligente…

Con su dedo índice levantó mi barbilla. Mirándome a los ojos, nuestras miradas conectaron, una sonrisa traviesa se dibujó en su rostro. Después se acercó tanto, que casi sentía sus labios tocar los míos.

—a no ser…de que quieras ser —se acercó al oído y susurró— mi esclava sexual…

Lo empuje sin pensar en las consecuencias, su mirada seguía siendo la misma.

—n-no te acerques más —dije sonrojandome—

Su mirada cambió a una de ira, me empujó a la pared y gemi, tomó fuertemente mis muñecas, apretando contra la pared.

—no te atrevas a desafiarme, ni a agredirme nuevamente…o será lo último que hagas.

Se alejó nuevamente , caminó directo al escritorio y se recargo sobre el.

—¿y bien?, ¿vas a comenzar ya con tu trabajo? ¿O solo te quedarás ahí observando como todo se acumula?

Empecé ordenando su oficina, es sorprendente como todo está tan desordenado aquí. De pronto mi estómago empieza a rugir , me sonrojo al notar su mirada.

—¿no haz comido acaso? —preguntó levantando unos papeles—

—n-no señor…

El sonido del teléfono me asusta, haciendo que me sobresalte. Inmediatamente me pongo a limpiar los libros y ordenarlos alfabéticamente.

—¿qué pasa?…ah, eres tú ryoga, ¿buenas noticias acaso? ¿Que tienes para mí?…¡¿QUE?! ¡¿Como rayos pasó eso?!, ¡maldita sea!

Se levantó de golpe y colgó el teléfono con furia. Su mirada parecia arder en ira, el ceño fruncido decía que algo andaba mal. De nuevo tomó el teléfono e hizo una breve llamada. Colgó y miró su escritorio.

—esto tiene que ser una maldita broma…¡¿como carajos es posible?!…—suspira con frustración— ,date prisa ,vendrás conmigo hoy.

Salió rápidamente y le seguí el paso. Un transporte ya esperaba en la entrada, era un ford model T, uno muy lindo. Subí junto a él…un desconocido se encontraba dentro, y entonces descubrí quien era aquél misterioso chico de anoche.

—¿es ella ahora?…no es que dude de tí y tu juicio, pero, ¿es enserio?

—no me cuestiones ryoga, tengo…un buen presentimiento.

Me miró con confianza, por primera vez, sentí sus palabras tan cálidas.

—también es linda —se pellizco la nariz sonriendo, después cambió a un rostro serio—… ranma, lamento mucho lo de Yuri, se que es duro, para mí también lo es, no es fácil.

—(así que ese es su nombre)…¿di-disculpe pero,quien es yuri?

—eh…bueno, ella era como una madre para nosotros, fue nuestra niñera, cuando —mira al chico—…eso no importa ya, fue alguien muy importante para nosotros, además, ayudaba mucho a ranma con los asuntos importantes—rió levemente—. Yuri fue una gran persona, lamentablemente, sufría de una enfermedad…

—¡deja de hablar ryoga!…por qué tienes que contarle nuestra vida personal a una desconocida.

Dijo fríamente, llevando una mano a su frente, sacudiendo su pelo con frustración.

—¡¿donde están mis modales?!, mi nombre es Ryoga, soy amigo del señor…frustración —sonríe—

No pude evitar reirme un poco, su sonrisa era tan amable, su tono, es la primera vez que alguien me trata bien.

—mi nombre es…akane.

—es un lindo nombre, es extraño pero, siento que, te he visto en algún lado—se acercó a mi rostro— tengo el presentimiento de que no serás solo su consejera personal.

Se aleja y se cruza de brazos sonriendo, sus palabras me dejan sin aliento, miro por el rabillo del ojo a ranma, pero él parece imperturbable, solo mirando hacia la ventana. vuelvo a mirar a ryoga, me sorprende ver lo calmado que está, lo contrario de ranma.

—¿co-consejera?…

—y dime akane…¿ya haz comido algo?

—bueno, y-yo…

Sacudo la cabeza para mi respuesta, mi estómago de nuevo habla.

—esto es algo que no esperaba de tí….¿es enserio ranma?…la pobre muere de hambre, ¿como es que no le haz ofrecido un desayuno?, ¡eres inhumano!.

—¡ya cállate! ¿Quieres…guardar silencio ryoga?, estoy pensando en una solución. En cuanto a la chica, ella comerá con nosotros, a partir de hoy….