—¿q-que haces?…

—ranma…no se que es lo que ocultas, no se de tus penas, pero quiero que te abras a mí.

—akane…¿se te ha olvidado lo que dije?, ya no importa. No te preocupes por shampoo, ella, aún no supera la muerte de su amiga.

—(¿a eso se refería?, pero, por qué a ranma le afectó también)…ella y t…

—vamos, necesitas comer…

—¿huh?, s-si

Me tomó de la mano, y me guío por un pasillo diferente, adentrandonos más y más, las habitaciones parecían viejas, al parecer no le habían dado mantenimiento durante un largo tiempo, mi estornudo sonó en todo el pasillo.

—ya falta poco…

llegamos frente a una puerta diferente a las demás, ranma tiró de ella con fuerza, el estruendo sonó por todo el pasillo, el sonido de la puerta abriéndose me daba escalofríos, pero entonces la luz se asomó e iluminó todo. La brisa elevaba nuestro cabello, ondeaba los olanes de mi vestido. No podia creer lo que veia, el gran jardín era como el de un palacio.

—espero puedas tranquilizarte aquí, no he visitado este jardín en mucho tiempo, pero veo que le siguen dando mantenimiento. Es increíble que siga igual.

Le miro y sonrío, ¿quien es este nuevo ranma?, su mirada está puesta en el jardín, feliz, sonriendo, recordando.

—ven conmigo, te gustará —sonrió—

Nuevamente tomó mi mano y me llevó a un lugar realmente hermoso.

Me senté en una de las sillas y él igual, poco después llegó la comida, todo se veía delicioso. Ranma sirvió el té, y tomó inmediatamente un sorbo. No ha dicho nada desde que llegamos aquí, solo han pasado unos minutos pero…parece una eternidad.

—hhm…ranma, esto…esto estaba en tu escritorio.

—¿uhh?

Saqué la fotografía y se la mostré, él me miró sorprendido, tomó cuidadosamente la foto y la miró con nostalgia. Sonrío dándole una pequeña caricia con su dedo índice al rostro de la mujer.

—muchas gracias akane…creí que la había perdido hace tiempo, es un alivio volverla a ver.

—ella es…

—mi madre —dijo orgulloso—…hace tiempo que ya no está con nosotros.

—es hermosa, debió ser una gran madre.

—claro…¿no probaras nada?, los elegí yo mismo.

—eh…S-si.

Sonreí amablemente. Ranma puede ser amable si se lo propone, me gusta más este ranma, amable y educado.

—(¿por qué no es así siempre?)….

—seguro te preguntarás por el parecido de mi madre y shampoo, bueno, la razón es por qué ella no es realmente mi hermana, no biológicamente, sin embargo, la considero como una, a estado para mí desde pequeños…

Le miré, una sonrisa débil se dibujo en su rostro, aunque no lo admitiera, sus ojos hablaban por él, carga un peso enorme.

—sus padres fueron amigos muy cercanos a los míos, cuando ellos murieron shampoo apenas tenía 6 años. Mis padres la acogieron, crecimos juntos, nos volvimos muy unidos hasta que… sus sentimientos hacia mí cambiaron.

—ella…¿se enamoró de tí? ¿a eso te refieres?

Asintió tomando otro sorbo de té, pero hay algo que esconde, hay algo más ahí, ¿que fue lo que pasó realmente? ¿que es lo que no me estás contando ranma?

—shampoo puede ser muy impulsiva a veces. Pero es una buena chica, inteligente, amable incluso, es ruda, eso es cierto, decidida. Es una mujer muy segura, pero también débil y eso le juega en contra.

—ranma…la quieres, se nota.

—Shampoo no te hará daño, aclarare las cosas con ella, confía en mí…

Se giró a mí y tomó mi mano, llevándola a sus suaves labios, su aliento me derretia y entonces me miró directo a los ojos.

—mientras estés conmigo, nadie te lastimara, daré incluso mi vida para protegerte si es necesario…

Besó mi mano y mis ojos se llenaron de lágrimas, él sonrió, se puso de pié y besó mi frente.

—tranquila…tengo que irme, tengo cosas que hacer, pronto podrás acompañarme, cuando sea el momento indicado. Disfruta la comida akane, nos vemos luego.

Tras decir eso ranma se fue por el camino principal, le miré irse hasta perderse. Mi corazón se estrujo al recordar sus palabras.

—s-shinno…

Sentí como el fuego bajaba por mis mejillas, derramando lágrimas sin parar, al recordar a aquél chico que me prometió cuidar de mí, al que juró dar su vida por la mía.

—¿donde estas? ¿por qué no me proteges ahora?

Me limpié las lágrimas cuando miré al chico que Ranma reclutó, aquél niño que no aceptó mi ayuda. Su mirada parecía relajada, se ve tan tranquilo, a pesar de estar atrapado aquí también, cautivo.

—el señor ranma, me ha enviado…él dijo que cuidara de tí.

—¿cuidar de mí?, pero, apenas eres un niño, no te ofendas pero, yo podría cuidar más de tí que tú de mí.

Le sonreí y el resoplo, a regañadientes tomó asiento.

—¿es increíble este lugar no?, podría estar aquí todo el día.

—supongo…s-señorita akane, yo quería disculparme, por lo del otro día, no debí comportarme de esa manera.

—tranquilo, en tu lugar, hubiera actuado de la misma forma, es normal, fuiste separado de tu família, debes estar molesto.

—familia…yo no tengo familia, me abandonaron cuando yo apenas era un niño, tenía solo 7 años.

—lo siento mucho, debió ser duro para tí, no me imagino las dificultades que debiste pasar, pero, tengo la certeza de que aquí estarás bién, mientras estés con nosotros, nada te pasará…

—¿habla de ranma y usted?

Me sonrojo cuando me doy cuenta de lo que acabo de decir, me aclaro la garganta y le sonrio.

—aún no me haz dicho tu nombre…

—satori…mi nombre es satori —sonrió—…