—ranma no me ha puesto tareas, supongo que aquí debe haber una biblioteca, me gustaría visitarla, hace tiempo que no leo un libro. ¿te gustaría buscarla conmigo y leer algunos libros?.
—¿el señor ranma no se molestará?
—no lo creo, pero si llega a molestarse, diré que fue idea mía.
—Pero si es idea suya…
Reí avergonzada, poco después buscamos por toda la mansión la biblioteca, es demasiado enorme, recorrer los pasillos, pareciera algo imposible, a los pocos minutos llegamos a la entrada de la cocina, me acerqué a una de las servidumbres y pregunté por la biblioteca. Nos dió indicaciones y las seguimos, al poco tiempo la encontramos…
—Wooh, esto es…¡Enorme!
—nunca había visto algo así de inmenso.
—¡es maravilloso!, ¡quisiera leerlos todos! ¡Y ese olor!, es satisfactorio…vamos satori, ¡a leer!
—me sorprende tu energía…no he leído desde hace dos años.
—¡¿qué?!…¿pero como es eso posible?.
—de donde vengo nos dan armas en lugar de libros señorita akane.
—eso es cruel, los niños no deberían estar en la guerra.
—bueno, ellos no piensan lo mismo…además, ya no soy un niño, ya tengo 18 años.
—bueno, eres aún un pequeño para mí
Le sonreí y el miró a otro lado, fijando su mirada en otro estante. Caminó a el como si lo llamara, sonreí y seguí buscando libros interesantes para leer, entre ellos me encontré con un libro que llamó mi atención, traté de tomarlo, pero estaba algo alto, me paré de puntitas para agarrarlo, pero entonces un brazo se extendió por detrás de mí, un cuerpo apretaba el mío contra la estantería, sentía su respiración en mi oreja, mis mejillas ardían, sentía el fuego recorrer mi rostro y entonces se separó, me giré para verle, él sonreía. Me entregó el libro y yo sonreí, después de eso se fue a otra estantería, suspire relajandome, corrí a sentarme para mirar el libro, trataba de un amor imposible, el forro de este parecía mágico, tenía un buen diseño, quite el polvo que lo cubría y heche un vistazo.
—es hermoso…pero, ¿por qué estaría este libro aquí?, no me imagino a ranma leyendo esto —reí—
—todo es interesante aquí, no se por donde empezar…
—¿sabes leer?, digo…yo solo…
—sé algo…
Apenado miró el libro que sostenía entre sus manos, le sonreí y puse mi mano sobre la suya.
—seguro que aquí aprenderás, ¡ya verás!—quite mi mano de la suya—. Me gusta leer, la mayor parte del tiempo me la pasaba leyendo en casa, papá siempre decía que vivía en la fantasía de los libros…me reconfortan.
—¿los extrañas?…yo, no se que es extrañar a alguien.
—me gustaría estar en casa, pero…
—estás huyendo…¿no es así?
Asenti lentamente, no sé si deba contarle sobre mi vida, a decir verdad, no estoy Segura si deba confiar, más sin embargo…
—es verdad…yo, se supone que iba a casarme hoy —sonreí— me alegro de haber escapado…
—¿para convertirte en una esclava?, ¿eso es mejor?
—definitivamente, al menos aquí tengo libros.
le regalé una sonrisa, su mirada era seria pero había algo de tristeza en ella. Pasamos casi toda la tarde en la biblioteca, al salir nos dirigimos a mi dormitorio, llevándonos libros a montón. Satori fue por té mientras yo me ponía cómoda en la cama.
—Tal vez le pregunte a ranma sobre este libro…él debe saber, me da mucha curiosidad.
Pongo el libro en la mesita de noche pero éste cae, abriéndose en una página, entre ella se encuentra una hoja con escritos de lo que parece un diario y un nombre escrito en el…
—¿hm?, ¿que es esto?…el nombre no es tan visible, al parecer alguien intentó borrarlo…No-do…ka, ¿nodoka?, es igual al nombre de la mamá de Kunno. Que coincidencia.
Agarro la hoja y comienzo a leer.(Él le ha mentido, le ha mentido a todo el mundo, incluso a mí, no puedo dejar a mi familia, mi verdadera familia, pero si no lo hago, este hombre los matará. No puedo dejar a mi hijo,y esa pobre niña, tan pequeña, la considero también como mía. Me he enterado que esta noche llegará por mí, no quiero que nadie muera, así que he tomado una decisión, iré con él, será lo mejor,pero aún temo por la vida de mis hijos a manos de genma…)
—¿qué?…¿pero, quien ha escrito esto?, ¿genma?, he escuchado ese nombre, (un día espie la reunión de mi padre con shinno, éramos solo unos niños).¡Aah, es tan difícil recordarlo!.
—¿está todo bien?
—¿Hm?…si, está todo bien satori.
—aquí está el té, podemos pasar el rato leyendo…
Guardé la nota y abrí el libro, satori se concentró en uno, se sentó cerca de la ventana y se sirvió té, me ofreció y asenti.
Después de un largo rato nos quedamos dormidos en la cama.
(Narrador). A lo lejos de aquella mansión se encontraba ranma reunido con ryoga y shampoo.
—¿ahora eres su niñera?…¡Es una estupidez ranma!, no podemos acoger a cualquiera aquí, si padre se entera…
—¡pero no lo hará!, no tiene por qué saberlo shampoo…sabes, ella no ha venido aquí a reemplazar a nadie, solo debo protegerla. Esto nos conviene a todos.
—¿cuando se lo dirás ranma?, está viviendo una mentira —dijo ryoga cruzado de brazos—
—dentro de poco, yo solo espero que lo pueda entender. Está mi matrimonio también, dentro de poco estaré casado, y mis deberes como el lider de ese pueblo aumentará.
—eres un idiota, ella se enamorara de tí con esos tratos —comentó molesto—. Sea lo que sea ,no intentes jugar ranma.
—¿crees que se enamorara de mí? Dentro de poco puede llegar su príncipe a salvarla —sonrió—
—¿hablas de shinnosuke?, he escuchado que se a unido a los Kunno, ha traicionando a los tendo.
—¿eso significa que ahora tenemos que matar a ese tipo? —contestó entusiasmada—
—tu hermana siempre tan considerada Jah, si se convierte en una amenaza no dudes en que así será shampoo.
—¡Perfecto!.
—muy bién, entonces ya sabemos que nuestro enemigo son los kunno, ellos son los que robaron los suministros, han estado asesinando a los nuestros, y lo que quieren es invadir y tomar el control de nuestro pueblo, pero como su lider no lo permitiré, tenemos que prepararnos. ¡Veremos su caída pronto!
—¡bien dicho jefe! ¡Derrotaremos a esos idiotas!, con la ayuda de los tendo de nuestro lado seremos invencibles.
—puede ser —dijo shampoo—, Soun tendo se ha convertido en lider de numerosos pueblos, contando convarias cuidades que están con el. Es una persona admirable.
—apesar del conflicto de él y mi padre, aceptó nuestra oferta, debemos aprovecharla —comentó ranma—
—¡¿ahora, quien quiere ir a la taberna?!.
