Heya, me recuerdan? Yo se que no, pero bueno espero que aun queden algunas almas piadosas que aun esperasen por esta actualización... O tal vez no y yo solo le hablo a la nada XD, de igual manera, actualización! Yey! Noches lluviosas extre 4, espero les guste y los dejo con esto
Lo apropiado para aquella mañana sería un cielo azul completamente iluminado por el sol, rebotando entre las gotas de agua restantes de la noche anterior, una suave aunque fría brisa haciendo cantar a los árboles sacudiendo sus ramas una y otra vez, pero en lugar de ello, ni siquiera parecía ser de día; aun llovía y no se trataba de una calmada lluvia de madrugada, era algo impetuoso y ruidoso, sin mencionar el invernal frío que lograba incluso empañar las ventanas de las casas. Todo lo anterior mencionado no importaba para Nick o Judy, estaban seguros dentro de casa, y el calor de sus cuerpos juntos bajo las frazadas era suficiente para ignorar al resto del mundo.
Era claro que en esa mañana, ser despertados por la luz del sol no era una opción, por lo que claramente terminarían durmiendo más de la cuenta; o al menos así habría sido de no ser por el zorro que había empezado a temblar, no por frío, no por alguna incomodidad, sino por sus sueños los cuales no habían dejado de jugarle malas bromas aun a pesar de todo el tiempo que había pasado. Nick abrazaba a Judy y esta no tardó en sentir a su inquieto compañero de cama; algo desorientada empezó a despertar lentamente, aunque ganó conciencia rápidamente en cuanto Nick forzó más su agarre, al fin y al cabo la había abrazado toda la noche.
-¿Nick?- Dijo con la voz ahogada, no obteniendo respuesta por parte del vulpino –No me dejas respirar- Se quejó tratando de liberarse, lo cual no tardó en conseguir aunque el zorro aun no lograba despertar.
-Hmm- Ella lo miró por algunos segundos, se veía inquieto era obvio, pero también indefenso al menos desde la perspectiva de Judy. Recordó las palabras de la noche anterior, cómo él había dicho todo lo que necesitaba escuchar sobre su familia, asegurándole que siempre lo tendría a su lado y ahora pasaba esto –Torpe zorro- Rio hincándose en la cama- Era gracioso, prometerle seguridad cuando ni siquiera él podía estar seguro de sí mismo, era algo admirable y muy tierno viniendo de Nick.
Judy miró a la ventana, extrañada de no ver el sol a esa hora aunque rápidamente comprendiendo al ver la lluvia, sea como fuere lo ignoró y pasó su atención al zorro nuevamente; se acercó con cuidado y empezó a acariciar su cuello, con el simple tacto de sus manos el temblor de Nick se mitigó levemente, aunque su rostro aún se movía de manera extraña, se le arrugaba la nariz y fruncía el ceño levemente.
Con delicadeza Judy se recostó nuevamente, esta vez descansando su cabeza justamente debajo de la del zorro; revolvió su pelaje con la mano y de vez en cuando frotaba su rostro contra el cuello de Nick, daba pequeños besos y con sus manos acariciaba las orejas del zorro hasta estar segura de que este se había calmado por completo. Ya no había quejidos ni movimientos extraños, solo la calmada respiración de ambos. Judy suspiró, frotó su rostro una última vez contra el pelaje del zorro y entonces se apartó de él, se acomodó sobre la cama para estar cara a cara con Nick y pudo sentir sus respiraciones chocando, al igual que la humedad en la negra nariz del vulpino, no pudo evitar sonreír, ahora que se había calmado para ella el rostro que tenía en frente era algo que podría ver todo el día sin detenerse, solo admirándolo hasta el punto de querer besarle ¿Y por qué no?
Tragó un pequeño bulto y no pudo evitar sentir nervios por lo que iba a hacer; lo observó fijamente se veía tranquilo ¿Qué podría salir mal? Solo sería un beso y ya, el detalle estaba en que Judy no contaba con experiencia alguna, ni con otro conejo y mucho menos con un zorro. Todas esas ideas, las mandó al demonio. Tomó con suavidad las dos mejillas de Nick, dejó que su pelaje surcase entre sus dedos y acercó su rostro lentamente, sus respiraciones chocaban, sus labios temblaban pero lo hizo, lo logró, lo estaba besando de verdad y justo cuando estaba por separase una vez más sintió el brazo de Nick tomándola por la cintura, juntando más sus cuerpos y por ende, haciendo durar más el beso.
-Buenos días Zanahorias- Habló el zorro después de separar sus labios.
-B… Buenos días- Respondió ruborizada –Lamento si te desperté…-
-Para nada, aunque admito que esperaba un primer beso algo más… Romántico- Rio –O al menos que yo estuviera despierto también-
-Bueno ayer en la noche no hicimos nada, estaba demasiado tensa pensando en mi familia y…-
-Oye, oye tranquila, te lo debía por todo lo has hecho por mí-
-Deja de decir eso Nick, no me debes nada, honestamente jamás te pagaré por completo- Aseguró bajando la mirada.
-¿Podrías dejar de pensar en eso? Al menos un día Hopps ¿Sí?- Dijo el zorro tomándola de la barbilla y alzándole la mirada otra vez.
Judy lo miró, pero no a los ojos, examinó sus orejas, las cicatrices eran vistosas, tomó el brazo del zorro y pasó sus manos por el mismo sintiendo los pequeños bultos, líneas y marcas sobre la piel. El pelaje de Nick hacía un buen trabajo escondiendo la mayoría del daño hecho pero eso no significara que no estuviera ahí.
-Es por todo esto que no puedo dejar de pensar en ello- Habló Judy.
-Tú no tuviste nada que ver con estas cicatrices-
-Claro que sí Nick, todo, absolutamente todo lo que te pasó después de Jack, es culpa mía y debes dejar de justificarme por ello-
Con desganó Nick dejó de tocar a Judy, no la haría cambiar de opinión, sobre todo porque era cierto, pero hacía tiempo que él había dejado de pensar en ello, al menos en la parte en la que Judy era la culpable de todo, no era bueno para él ni para ella.
-Bien, entiendo, pero hay que dejar de hablar de ello- Comentó Nick.
-De acuerdo, Hehe, ¿Sabes? Con lo que pasó la noche anterior, esperaba un cielo azul esta mañana- Rio Judy.
-Sí, bueno aquí eso es mucho pedir, aunque una mañana fría acurrucado contigo, es mejor que un caluroso cielo azul- Dijo abrazándola fuertemente y cubriéndose con las frazadas nuevamente.
-Hmm, tu pelaje aún es muy suave- Murmuró Nick con los ojos cerrados mientras acariciaba la cabeza y orejas de Judy.
-Tenemos que levantarnos, hay que abrir ¿Recuerdas?- Respondió Judy.
-Te aseguro que nadie vendrá a pedir un traje con este clima-
-(Bostezo) ¿Estás seguro?- Preguntó.
-Por supuesto, y si alguien lo hace, bueno estaremos dormidos para entonces- Respondió confiado. Abrió los ojos levemente solo para ver a Judy quien de igual manera empezaba a quedarse dormida.
-Nick… ¿Puedo decirte algo?-
-Ya lo estás haciendo ¿No?-
-Hablo en serio-
-Hehe, escúpelo Zanahorias-
-Si… Si regresáramos a la ciudad, si todo estuviera en orden y nos lo permitieran… ¿Volverías a ser un policía? ¿En la misma estación? ¿Conmigo?- Preguntó temerosa, desvió la mirada y jugaba con el pelaje sobresaliente del cuello del zorro.
-Yo… No había pensado en ello- Admitió –Creo que, solo pensé en regresar a la ciudad pero, al igual que tú no sé cómo serán las cosas allá-
-Entiendo…- Musitó algo desilusionada.
-¿Y puedo preguntarte algo yo ahora?- Habló Nick.
-Claro que sí-
-Si decidiera que no volveré a ser policía, ¿Estarías conmigo? ¿Apoyarías esa decisión?-
-Por supuesto que sí- Respondió sin titubear –De hecho, si decides eso, yo tampoco volvería trabajar en el ZPD-
-¿Qué?- Se sorprendió el zorro -¿De qué hablas Pelusa?- Preguntó recargándose en la cabecera de la cama. Judy apretó un poco el abrazo y luego lo miró a los ojos.
-Trabajar ahí sin ti… Simplemente ya no era igual-
-Espera, espera, cuando te pregunte si estarías conmigo solo me refería a si seguiríamos siendo amigos, tú seguirías en la estación y me darías la mitad de tu paga- Bromeo Nick.
-Haha, eso ni en tu sueños Wilde… Todo ese año trabajando ahí sin ti, ya no era la misma Nick, no te dije esto pero los últimos meses ya ni siquiera hacía trabajo de campo- Explicó.
-¿Ah no? ¿Entonces qué hacías en el ZPD?-
-Bogo me envió a trabajo de escritorio, archivista y esas cosas. Solo diré que ya ni siquiera podía atrapar a Duque por las calles- Dijo con vergüenza.
-Vaya… No sabía que te había afectado tanto, lo sien…-
-Ni siquiera lo digas- Interrumpió –Todo ese tiempo trabajando juntos, siempre creí que salía adelante por determinación, pero la verdad es que soy más patética que eso- Rio dejando escapar una pequeña lágrima –Lo que me hacía seguir adelante eras tú Nick, y me di cuenta muy tarde- Bajó la mirada y un silencio sepulcral se hizo presente en la habitación, ni siquiera con el incesante golpeteo de las gotas de agua contra la ventana lograba mitigarse aquella sensación hasta que Nick se armó de valor para responder.
-Si te sirve de consuelo… Yo siempre supe que tú eras la única cosa que me hacía ser un mejor animal, más allá de lo que dijeran los demás, ambos sabemos que los zorros no son bien vistos, pero tú Judy, hacías que todo eso no importara ya, eras la única que me mantenía en la estación del ZPD-
-Es raro, siempre creí que lo hacías por el dinero- Rio Judy.
-En parte Hehe, pero ya hablando en serio Hopps ¿Realmente abandonarías tu sueño? Eso por lo que luchaste tanto ¿Solo por mí?-
-Digamos que, tengo un mejor sueño ahora Nick-
-¿Y cuál es?- Preguntó el zorro juntándola a su pecho
-Eres tú-
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Unas horas más tarde el clima no había hecho nada más que empeorar, aunque no por ello había hecho del día algo malo, por el contrario la idea de tener qué permanecer en casa no sonaba para nada mal. Contrario a lo que podría ser aburrido a Nick se le dio por adelantar un poco todos los pedidos que llevaba pendientes, tal vez no eran muchos pero eran trabajos algo complicados y ya que Judy no podía prestarle mucha ayuda en ese aspecto debía hacerlo todo por cuenta propia.
-La cinta de medir- Decía el zorro mientras revisaba las costuras en una prenda dispuesta sobre un maniquí.
-Aquí está- Le entregó Judy.
-Bien, todo parece en orden- Comentó sentándose en un banco.
-¿Sabes? En todo el tiempo que estuvimos en Zootopia jamás te imagine como un sastre-
-¿Ah no?-
-No, tal vez como un banquero incluso pero sastre jamás- Rio.
-Hehe, ¿En serio crees que dejarían a un zorro acercarse si quiera a la caja fuerte? Mi padre me enseñó todo esto, hace mucho tiempo ya- Habló con nostalgia.
-Bien, ese es el último de la lista- Respondió Judy evadiendo el tema, no buscaba abrir viejas heridas.
-Sí, aunque dudo mucho que vayan a venir por ellos hoy- Comentó Nick.
-Entonces ¿Qué quieres hacer?-
-Pues no lo sé, estamos encerrados en este lugar hasta que el clima mejore, suponiendo que lo haga hoy-
-En ese caso iré a ver qué hay para comer, espero no tener que salir a comprar nada- Dijo Judy caminando hacia la puerta.
-Solo procura no iniciar un incendio- Rio el zorro.
-¡Solo pasó una vez! Y nadie salió herido- Se quejó la coneja con vergüenza.
-Sí claro, díselo a mi microondas-
Mientras que Nick sonreía al verla irse no pudo evitar notar el celular de la pequeña coneja sobre su mesa de trabajo, claramente lo había olvidado y en esta ocasión era Nick quien se moría por saber de la vida de su compañera, o al menos lo había sido desde la noche anterior; la idea de que la familia entera de Judy la despreciase de esa manera solo por ayudarlo, era un golpe muy duro a la moral, así mismo le resultaba algo difícil vivir consigo mismo sin tratar de hacer algo para ayudar o enmendar las cosas aunque siempre cabía el riesgo de que solo empeorase todo.
-Es una apuesta arriesgada- Musitó tomando el teléfono, aun debatiéndose si lo que hacía sería lo correcto o no –Me pregunto sí…-
-¡Nick!- Gritó de pronto la coneja.
-¡Soy inocente!- Exclamó el zorro por poco tirando al suelo el celular.
-¿Te comiste el pastel de moras?- Apareció de nuevo en la puerta, fulminando al zorro con la mirada mientras que este nerviosamente escondía el celular tras su espalda.
-Bueno… Ambos sabíamos lo que pasaría si quedaba sin vigilancia- Balbuceó.
-Bien, entonces como castigo tú tendrás que salir a conseguir comida- Le reprendió Judy.
-¿Qué? Oh vamos Pelusa, estoy seguro de que hay varias cosas por aquí-
-Para ti tal vez, pero el último paquete de verduras se terminó y de ninguna manera voy a comer pescado así que date prisa-
-¿En verdad vas a enviar a tu pobre y atormentado zorro afuera? ¿A la lluvia?- Preguntó bajando las orejas.
-Sí, ese truco dejó de funcionar hace 4 meses, así que ve ahora- Rio Judy arrojándole un abrigo. Nick aprovechó la breve confusión para dejar el teléfono de vuelta en la mesa de trabajo sin que Judy lo notase.
-Bien, bien, volveré en un rato-
Claramente no era de su agrado tener que salir con ese mal clima, pero el frío viento del pueblo le sentaba bien de vez en cuando, claro ahora que tenía un techo y cuatro paredes para refugiarse del mismo. El abrigo que llevaba encima era impermeable y normalmente bastaría para detener la lluvia, pero con la inclemente tormenta que estaba atravesando, eso ya no era factible; la prenda le ofrecía protección claro que sí, pero poco a poco sentía cómo la ropa que llevaba debajo empezaba a empaparse por igual.
"Me las vas a pagar Hopps" Pensó malhumorado.
Al cabo de algunos minutos caminando finalmente llegó a la cafetería. De no ser por el letrero que decía "Abierto" habría seguido de largo o regresado a casa, dentro del lugar no se veía nadie, de hecho ni siquiera había humo escapando de la ventanilla que daba a la cocina. Con algo de duda el zorro de igual manera optó por entrar; la campanilla sonó en cuanto abrió la puerta aunque una vez más, no había movimiento alguno dentro.
-Hmm, Dani debió dejar la puerta abierta otra vez- Dijo para sí mismo mientras daba media vuelta.
-Nick- Escuchó.
-Evelyn, creí que no había nadie- Sonrió regresando.
-Sí bueno, no ha habido nadie en todo el día, así que no te esperábamos- Explicó acercándosele.
-No los culpo, la tormenta no ha parado desde ayer- Comentó.
-Y seguirá así un par de días más- Sonó una voz desde la cocina.
-¿Ah sí?-
-Eso dicen las noticias al menos- Respondió el jaguar mostrándose –Así que debo decir que eres valiente al salir de casa.
-Lo mismo le digo a Evelyn- Dijo Nick.
-Verás, este chico de aquí aún me debe algo de dinero y lo necesitaba- Rio.
-Bien, veo que no hay fuego en la cocina, así que creo que no habrá servicio hoy- Habló el zorro.
-Pues estábamos por cerrar pero quedó algo preparado, es para Judy ¿Cierto?-
-Es pequeña pero come como rinoceronte- Rieron todos.
Mientras tanto Judy permanecía resguardada del frío y la lluvia dentro de la habitación de Nick. La coneja había optado por deshacerse de su ropa formal y en vez de ello ponerse su pijama otra vez. Con sus dos pequeñas manos sostenía una taza humeante de chocolate y una gran frazada cubría su cabeza y su cuerpo, mientras estaba sentada al borde de la cama viendo la televisión.
-Al menos entre todas esas películas hay algo bueno en el repertorio de Nick- Dijo para sí mientras disfrutaba su tiempo a solas, entonces toda su comodidad y calma se vio interrumpida por el molesto y ya algo atemorizante sonido de su celular.
-No otra vez…- Suspiró preocupada. Tomó el aparato y como temía, era su hermana otra vez –Nunca le contesto, ¿Por qué no se rinde? Incluso mamá y papá lo hicieron- Masculló molesta –Bien Vi, tu ganas, pero no creas que voy a ser amable contigo-
Tomó la llamada.
-¡Judy!- Habló al instante la coneja al otro lado de la línea.
-Violet ya basta- Interrumpió –Ya han pasado varios meses y sigues llamando y yo sigo sin contestar ¿Por qué no puedes dejarme en paz y ya?- Replicó.
Anonadada por la reacción de su hermana, Violet se quedó sin palabra alguna por escasos momentos aunque no paso a mayores, al fin y al cabo esa era una reacción que en gran parte ya esperaba. Judy la veía fijamente, tenía el ceño fruncido y casi parecía querer derretirla solo con la mirada, Violet tomó aire y esbozó una pequeña sonrisa, cosa que solo logró enfurecer más a Judy.
-Estás molesta y lo entiendo, pero me alegra que hayas tomado mi llamada esta vez-
-¿Acaso escuchaste algo de lo que te dije?- Cuestionó la coneja.
-Sí, pero si contestaste esta vez fue porque querías hablar conmigo ¿No?-
-Yo…-
-Por favor hermanita, ¿Dónde estás?-
-Y ahí va otra vez- Resopló.
-Mira, no hay nadie más aquí ¿Está bien?- Respondió moviendo su celular, Judy podía ver a través de la cámara que en efecto, en donde quiera que Violet se encontrase estaba completamente sola.
-¿Y qué esperas, que te diga en este momento lo que no le dije a mis padres por casi un año?-
-Sí… Algo así- Dijo rascándose la nuca.
-Adiós Vi-
-Espera…-
En eso una de las orejas de Judy se elevó fuera de la frazada, había escuchado la puerta principal abriéndose. Borró la mala actitud de su rostro y rápidamente se levantó a recibir a Nick, aunque no percatándose de haber dejado la llamada sin colgar.
-¿Hola? ¿Judy? Sé que estás ahí, aun no se corta la llamada-Violet no lograba escuchar mucho, solo algunos murmullos lejanos, aunque podía distinguir la voz de su hermana, la de Nick era completamente desconocida para ella.
-Bien, ¿Quién te dio permiso de husmear en mis cosas eh?- Escuchó al otro lado de la línea, aunque sin ser capaz de ver nada puesto que la pantalla del celular estaba contra la cama.
-¿Es un macho?- Se preguntó Violet.
Nick se sentó al lado del celular aunque sin haberse percatado del mismo, alzó la mirada y decidió dejar lo que Judy había puesto, si lo retiraba seguramente sufriría otra vez, mientras tanto la hermana de Judy estaba siendo asesinada por el suspenso, no soportaba más y fácilmente podía escuchar la respiración del zorro, aunque claro no sabía que era uno. Tragó un bulto muy grueso, y con voz temblorosa, habló.
-¿Hola? Hay… ¿Hay alguien ahí?-
-¿Hmm?-
-Hola…-
Nick notó el aparato a su lado entonces.
-¿Qué?-
-Hay alguien ahí- Repitió Violet.
"Están llamando a Judy… Pero porque está…" Había demasiadas dudas por responder como para empezar a enumerar cada una de ellas. Siguiendo erróneamente su instinto, Nick solo pudo hacer una cosa; Judy se había retirado a la cocina para preparar la comida y eso le tomaría un tiempo. Contra su buen juicio y sentido común decidió tomar el teléfono, aunque no sin antes examinar un poco la situación; estaba semi desnudo, no podía quedarse con la ropa empapada después de todo, segundo, cabía la posibilidad de que fuera alguien de la familia de Judy y por ende sería un conejo y él era un zorro y Judy era un conejo también, la suma de todo ello no era bueno, menos aun cuando él y Judy estaban viviendo juntos en ese lugar. Tomó el celular pero no apunto la pantalla hacia él, por el contrario, mantuvo la cámara frontal viendo hacia la cama.
-¿Judy eres tú?- Preguntó Violet otra vez.
-No…- Respondió Nick.
En esta ocasión Violet había terminado en blanco total, no solo no era la voz de su hermana, era la de un macho ¿Un conejo? ¿Alguna otra especie? ¿Qué hacía con el celular de su hermana? ¿En qué estaba metida Judy?-
-¿Sigues ahí?- Preguntó el zorro al notar el prolongado silencio.
-S… Sí… ¿Qué fue lo que le hiciste a mi hermana?- Preguntó temerosa.
-Nada, ella está preparando comida- Respondió confiado -¿Y tú eres?-
-Vi… Violet Hopps… Y te advierto que mi familia es numerosa, así que si tramas algo…-
-Judy ya me puso al tanto sobre los Hopps, así que la amenaza no es necesaria- Comentó.
-¿Es por ti que se fue?- Preguntó temerosa.
-Es… Complicado…-
-¿Está bien?-
-Lo está y yo no represento ninguna amenaza para ella- Aseguró Nick.
-Escucha, no sé quién seas y no entiendo qué fue lo que pasó con Judy, pero es mi hermana y quiero verla, si tú se lo prohíbes entonces…-
-Ella quiere ver a su familia tanto como tú quieres verla a ella- Interrumpió –Pero les tiene miedo ahora, y sabe que de decirles donde está las cosas no terminarán bien-
Un pequeño silencio se dio a continuación; Nick aguardaba una respuesta y Violet trataba de pensar en qué decir a continuación.
-Y si… ¿Y si yo fuera la única?-
-¿Hmm?-
-Y si yo fuera a verla por mi cuenta, ¿Me dirías en dónde está? Dijiste que quiere vernos tanto como yo a ella, prueba que eres su amigo-
Nick arrugó la nariz inconforme y dejó escapar un prolongado y molesto suspiro. Pensó por un momento pero no podía tomarse el tiempo del mundo, Judy podría regresar en cualquier segundo, por lo tanto debía tomar una decisión y tomarla ya.
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Con las cosas que había traído Nick, Judy se había hecho cargo de preparar la comida para el día, aunque debido a la escasa luz de sol que lograba colarse entre las nubes, fácilmente podría parecer que estaba preparando la cena. Sea como fuere. Judy estaba parada en un pequeño banco de madera el cual le proporcionaba la altura suficiente para alcanzar la estufa sin problemas.
"Solo procura no iniciar un incendio" Recordó las palabras del zorro. Hizo un pequeño puchero y empezó a hablar al aire.
-¿De qué habla? Si soy una gran cocinera, además ese fosforo no se apagó por completo, no fue mi culpa- Dijo para sí misma en voz baja.
-El fosforo no fue lo que lo inició, sino que dejaste la estufa encendida- Le respondió el zorro al entrar en la cocina.
-¡Nick!- Se sorprendió.
-Tranquila, finge que no estoy aquí, solo superviso y cuido de la integridad de mi cocina- Rio acercándose.
-No me obligues a golpearte con la sartén- Sonrió Judy.
-Bien, bien, como sea no venía a vigilarte, solo a decirte que estaré tomando un baño, así que espero no verte entrar por sorpresa, sé que soy irresistible Hopps, pero en serio no lo hagas-
-¿Qué?-
Completamente confundida por la declaración del zorro, Judy quedó algo fuera de lugar; en cuanto se encontró sola en la cocina otra vez, empezó a debatirse si había alguna trampa en lo que Nick recién había dicho, parecía haber salido de la nada ¿Qué está tramando? ¿Lo hizo a propósito? ¿Buscaba que lo espiase en la bañera?
-Odio a ese zorro…-
Nick cerró la puerta del baño detrás de él y se aproximó a la bañera para abrir las llaves y dejar que el agua la llenase. En poco tiempo el vapor llenó sus pulmones, lo inhalo profundamente y con una pequeña sonrisa lo dejó salir por la boca, era de las cosas más relajantes que conocía y también de lo más placentero en el frío Fangtown.
Con paciencia se quitó la ropa y aunque hacía mucho tiempo que ya no tenía heridas las cuales le molestasen, la sensación que daban las cicatrices al sentirlas por debajo de su pelaje, no eran del todo agradables, no podía evitar hacer una que otra mueca de desagrado al recorrer sus propios brazos, pero lo más incómodo de aquél proceso se daba al sentir las dos ominosas marcas de las balas en su pierna.
Dejó escapar un breve suspiro y terminó de desvestirse. Con lentitud entró en el agua y dejó que la misma remojase su pelaje parte por parte, una vez estuvo sentado dentro de la bañera cerró los ojos y con sus manos arrojó agua sobre su cabeza, ahora todo su cuerpo estaba empapado; el anaranjado de su pelaje se había tornado algo más oscuro debido a la humedad y pese a que sabía que al salir se esponjaría por completo, valía la pena soportar las burlas de Judy por aquél relajante momento.
Pasaron algunos minutos y aun no empezaba a asear su persona, por el contrario seguía holgazaneando en el agua, no sería la primera vez que se quedaría dormido, varias ocasiones terminaba despertando porque el calor del agua se terminaba con el paso del tiempo pero en esta ocasión no tendría la oportunidad de descansar tanto.
El sonido de la puerta del baño abriéndose lo hizo abrir los ojos de golpe, aunque algo confundido al principio solo había una posible persona que lo molestaría en ese momento.
-¡Zanahorias!- Exclamó hundiéndose más en la tina.
-¿Qué? ¿No era lo que querías?- Rio cerrando la puerta.
-¡Claro que no! Por algo te dije que no entraras- Le replicó el zorro.
-Bien, bien, si te hace sentir tan incómodo entonces mira para otro lado- Respondió la coneja.
-¿De qué hablas Pelusa? Vete de aquí-
-No, creo que yo también tomaré un baño, además siempre te terminas el agua caliente, esta vez quiero aprovecharla- Respondió empezando a desvestirse.
"Hay por… ¿Esto está pasando de verdad?" Pensaba Nick empezando a ponerse nervioso, antes de darse cuenta, Judy ya estaba en ropa interior.
-Sabes, si crees que es demasiado para ti entonces puede irte- Sonrió la coneja.
Aunque al principio Nick había sido tomado con la guardia baja, a ese punto ya había serenado su mente lo suficiente como para devolverle la batalla a Judy.
-Lindo rabo de algodón- Respondió el zorro -¿Sabes? Si querías mi atención solo debías pedirla- Bromeo recargándose en el borde de la bañera.
-Haha- Rio sarcástica.
-Muy bien Zanahorias, hay reglas aquí y una de ellas es que no puedes entrar con ropa, pero creo que eso ya lo sabías ¿No? Era lógico- Comentó Nick con una sonrisa perspicaz, a lo que Judy no pudo evitar sonrojarse.
-Cla… Claro que lo sabía- Dijo nerviosa.
-¿Y bien? ¿Qué esperas?- Habló al ver que Judy se había detenido.
-A que dejes de mirar-
-Vaya, por un momento creí que era un espectáculo privado- Respondió el zorro.
-¡Nick!-
-Bien, bien ya- Se cubrió los ojos con las manos aunque nunca borrando la sonrisa de su rostro. Fácilmente podía escuchar las últimas prendas cayendo al suelo, y por último sintió el movimiento del agua –Hopps, lista o no ahí voy- Dijo preparándose para abrir los ojos otra vez.
-¿Qué esperabas eh?- Inquirió Judy; en efecto Nick no se hacía demasiadas esperanzas, sería demasiado bueno para ser verdad, las largas orejas de Judy cubrían sus pechos, mientras que la espuma y el jabón, distribuidos por el agua ocultaban la parte inferior de sus cuerpos.
-A decir verdad esperaba que salieras corriendo del baño- Afirmó Nick.
-No tienes tanta suerte-
-Y bien Zanahorias, ¿Cuál es el plan, nos veremos fijamente hasta que uno de los dos se rinda y abandone el lugar?-
-No, no tengo tanto tiempo, además hay una manta y una taza de chocolate caliente esperando por mí- Respondió estirándose para tomar una botella de jabón-
-Sí, creo que te robaré esa taza- Bufó Nick quitándole la botella.
-¡Hey!- Protestó la coneja. Por un pequeño momento ambos juguetearon tratando de ver quien se quedaba con el jabón, aunque Judy siempre buscaba no quedar en una posición comprometedora, o que sus orejas se moviesen demasiado, de ninguna manera le daría a Nick tal espectáculo. El juego por supuesto no duraría para siempre, fue en un movimiento mal calculado que Judy perdió por completo el equilibrio y terminó cayendo justo en el pecho del zorro.
-Am…- Soltó Nick con sorpresa en su mirar. Judy por su parte, de no ser por el pelaje gris que cubría su rostro, el rubor que tenían sus mejillas habrían cegado al zorro por completo –Bueno creo que es tuyo- Habló el vulpino.
-Sí, solo déjame…- Decía la coneja mientras se apartaba, aunque dejando descansar sus manos en el torso del zorro en el proceso, eso le cortó el habla, todo con el simple hecho de sentir las cicatrices en el cuerpo de Nick; ella borró la sonrisa que había en su rostro, segundos atrás, el rubor desapareció de igual manera y ahora solo había melancolía. Paseó sus dedos entre el pelaje, en cierta manera esperando ya no encontrar nada, pero eran demasiadas y lo peor de todo era que ni siquiera saltaban a la vista, la idea de que permanecerían ocultas por siempre entre el pelaje de Nick, solo alimentaba el pensamiento de que ese pobre y atormentado zorro, seguiría roto por dentro.
-Judy…- Habló Nick al verla así.
-Yo… Lo siento, no debí entrar- Interrumpió preparada para salir de la bañera.
-Espera- La tomó del brazo –Ya no más Judy-
-¿Qué?-
-Escucha, esto pasó hace meses, solo olvídalo ¿Quieres? Algunas de ellas pasaron incluso hace un año- Dijo con humildad –Deja de torturarte con eso-
-Nick tú no lo entiendes, lo que hice…-
-Ya pasó mucho- Interrumpió –Lo admito, a mí también me tomo tiempo, mucho tiempo perdonarte y tal vez parte de mí aun no lo haya hecho por completo, pero me hago a la idea de superarlo ¿Por qué tu no?-
-¡Porque esto quedará en ti para siempre!- Exclamó con lágrimas en los ojos –Porque es la prueba de la horrible, horrible persona que fui contigo, es la prueba de que no merezco ninguno de mis logros, la prueba de que no te merezco como amigo y mucho menos como mi pareja, no merezco que me ames así- Dijo entre sollozos.
Nick permaneció en silencio.
-Cada vez que las veo, cada vez que las siento… Es difícil para mí… Y el saber que yo las cause…- Le costaba trabajo hablar, con una mano hacía lo posible por limpiar sus lágrimas pero estas seguían y seguían cayendo de sus ojos, agitando el agua de la tina –Juré que te cuidaría, que te apoyaría, que estaría contigo siempre y mira lo que pasó…. No podía parar de llorar y a Nick lo mataba verla así. Había pasado ya la etapa en la que le daba la razón sobre toda la culpa que tuvo, para el zorro ya no era importante, de alguna manera se las arregló para perdonarla. Frunció el ceño, tomó con firmeza las manos de Judy y las jaló hacia él, haciéndolas caer en su pecho.
-Siéntelas Judy, son solo cicatrices, solo marcas en la piel, no significan nada, absolutamente nada. No son un recordatorio de tu error y no son prueba de que no mereces estar conmigo- Declaró sin dudar –Ya déjalo ir, por favor Zanahorias, no solo debo superar yo lo que pasó, también tú debes hacerlo- Le sonrió -¿Puedes?-
Ella lo miró, y aunque por algunos instantes las lágrimas dejaron de salir de sus ojos, ahora retomaban el curso, cosa que para nada le agradó a Nick.
-Eso intento- Sollozó –En verdad que sí… Pero…-
-Pero nada rabo de algodón, antes me lastimaba el que me temieras por ser un depredador, ¿Vas a reemplazar ese temor con otro? ¿Cuándo vas a dejar de temerme?-
-Nick…-
-No soy un monstruo Judy… Solo soy… Un zorro- Sonrió –Tu torpe zorro, y tú mi astuta coneja-
Ella no pudo evitar corresponder el gesto del zorro, de igual manera una pequeña sonrisa se dibujó en el rostro de la coneja, aun no por ello las lágrimas habían dejado de correr mucho menos había serenado la enorme culpa y presión que sentía dentro de sí misma.
Poco tiempo después ambos habían salido del baño, la lluvia continuaba y la noción del tiempo había escapado de ellos, no estaban seguros de ni en qué día vivían en ese momento, solo importaba el ahora y nada más que eso. Se encontraban en la cama y una enorme frazada cubría el cuerpo de ambos; Nick tenía el pecho sin prenda alguna, aunque vestía su pantalón para dormir, mientras que Judy quien reposaba justamente sobre el cuerpo del zorro, yacía sin prenda alguna, lo único que la protegía del frío era la frazada y por supuesto, el calor que le brindaba el pecho desnudo de Nick.
-¿Te sientes bien?- Preguntó el zorro, a lo que Judy simplemente asintió –Vas a enfermarte ¿Sabes?-
-No importa- Le respondió.
-Por favor Zanahorias no es necesario que hagas esto-
-Para mí sí lo es- Le respondió –Necesito sentirte Nick, acostumbrarme a cómo eres ahora- Dijo mientras deslizaba sus manos por el pecho del vulpino, siempre pasando lentamente sobre las cicatrices; recorría los hombros y brazos por igual, así mismo acariciaba sus orejas y Nick, él solo suspiraba y mantenía los ojos cerrados aunque no por ello ignoraba los murmullos de la coneja.
-Catorce, quince, dieciséis…-
-¿En verdad las estás contando?- Preguntó.
-Quiero estar segura de cuantas son, así notaré si hay una más… O una menos- Rio con algo de optimismo, Nick correspondió también y al cabo de unos segundos acarició la cabeza de Judy, esta vez pasando hasta su pequeña barbilla y haciéndola alzar la mirada.
-Te amo Judy-
-Y yo a ti Nick-
Con un beso hicieron de aquél fatídico momento algo simplemente hermoso, aunque no lo dijera, había aminorado enormemente la carga que yacía sobre los hombros de Judy. Su beso duró varios segundos, ella se aferró al cuello del zorro mientras que Nick seguía con las caricias sobre sus orejas, así fue ese día, de hecho terminaron dormidos más temprano de lo usual, pero de igual manera no contaban con noción alguna del tiempo, y la tormenta de afuera no es que les dejara muchas ganas de hacer nada en el exterior o en casa siquiera. Solo dependían de la compañía mutua y nada más que eso.
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Un par de días después las cosas no habían cambiado mucho, Judy aun sentía cierto temor sobre las marcas en el cuerpo del zorro, mientras que Nick hacía todo lo posible por convencerla de que ya todo había terminado, sea como fuere este día en particular el zorro enfrentaba otro temor, nada relacionado a él o a alguno de sus terrores nocturnos, los cuales por cierto ya eran cada vez menos frecuentes. No, en ésta ocasión temía a Judy, o mejor dicho por la familia de la coneja.
El vulpino descansaba sus brazos y cabeza sobre el mostrador de la sastrería, veía animales pasar frente a las puertas de cristal, de vez en cuando recibiendo saludos por los mismos; tenía la mente en las nubes, se debatía si había tomado la decisión correcta, aun pensaba en esa pequeña conversación a escondidas que tuvo con la hermana de Judy. Cerró los ojos y dejó escapar un pequeño gruñido empezando a arrepentirse de lo que hizo.
-Espero seguir vivo después de hoy- Dijo para sí mismo. Nick salió de sus pensamientos al escuchar la campana de la puerta, alzó la mirada y entonces pudo ver a Judy entrar.
-Hola Nick-
-¿Qué hay Pelusa?
-Bueno, estuve hablando con Tomas, el tren no tardará en llegar así que lo mejor será darnos prisa- Señaló Judy.
-De acuerdo, tomaré mi abrigo-
La tormenta si bien había aminorado con el pasar de los días, aún quedaba un ambiente muy frío y una mínima llovizna constante.
-¿No llevaras el bastón?-
-No creo necesitarlo hoy- "Eso espero…"
Al igual que en ocasiones anteriores los dos conversaron todo el camino a la estación, el ambiente entre ambos ya era diferente, muy diferente a como era el día en que Judy llegó a Fangtown, podría decirse que habían hecho avances importantes en su relación, en casi un año de vivir en ese pueblo, dejando de lado la situación familiar de Judy, todo marchaba a la perfección entre ambos, demasiado perfecto para ser verdad.
-Entonces, ¿Más maniquís?- Preguntaba Judy.
-Sí, los otros ya estaban algo maltratados, y algunos se echaron a perder con la lluvia- Explicó el zorro mientras revisaba una libreta.
-Tres rollos de tela y ¿Ahora vas a hacer sombreros?-
-¿Y por qué no?-
Ambos rieron y siguieron esperando y conversando con los demás habitantes que ya estaban en la estación. Poco tiempo pasó antes de que el silbato del tren se escuchase a lo lejos, pero en ese momento, mientras que algunos ya estaban impacientes, Nick empezó a sentir cierto pánico; la idea de toda una armada de conejos bajando del tren lo aterraba, más aun siendo que él estaba demasiado cerca de Judy.
-¿Nick estás bien?-
-¿Qué? Claro que sí coneja tonta-
-¿Seguro? Te ves algo, asustado… ¿Tu pierna está bien?- Dijo preocupada.
-Zanahorias, estoy bien ¿De acuerdo? Deja de preocuparte- Rio nervioso, aunque Judy decidió dejarlo ahí.
Al fin el tren llegó a la estación, todos aguardaron a que este dejara de moverse por completo, algunos incluso estaban ya cerca del borde, listos para buscar sus pedidos, pero Nick por otro lado, empezaba a llenarlo el deseo de escapar ahora mismo.
-Bien, será mejor darnos prisa, John dijo que vendría a ayudarnos pero hay que sacar todo- Dijo Judy empezando a caminar, aunque deteniéndose después de un par de pasos al notar que Nick no se movía.
-¿Pasa algo?-
-No solo…-
-¿Judy?-
Esa voz extra los dejó a ambos congelados en su lugar, aunque para el zorro fue gratificante haber escuchado solo una, la sorpresa no era menor, en cambio Judy, sentía como si fuera a morir en ese momento, no se explicaba cómo pero la voz de un familiar en ese momento era… Aterradora.
-¿Violet?-
-¡Judy eres tú!- Exclamó jovial.
Algunas miradas curiosas no se apartaban de las dos conejas, parecía ser que el pueblo ya no sería solo de depredadores al fin y al cabo, sea como fuere, no le daban mucha importancia, por el contrario, todos siguieron con sus asuntos.
-Qué… ¿Qué haces aquí?- Preguntaba Judy atónita.
-Te lo dije, quería verte y fue un lío llegar, de hecho el boleto no era nada barato ¿Es aquí donde estuviste todos estos meses?-
-Sí pero… No deberías estar aquí- Respondió poniéndose a la defensiva.-
-¿Qué?-
-No importa lo que digas o hagas, no vas a obligarme a volver- Dijo con firmeza.
-No venía a eso- Respondió –Solo… Quería ver que estabas bien- Sonrió Violet.
-¿Cómo me encontraste?-
-Bueno…-
-Fui yo- Habló Nick finalmente. Violet no tardó en reconocer la voz, pero se hacía a la idea de que se trataría de otro conejo, en cuanto vio a Nick acercándose por detrás de Judy, su primera reacción fue tomar a su hermana y apartarla del depredador.
-Eres…-
-Sí, es un zorro- Dijo Judy molesta, separándose de Violet.
-Has… ¿Has estado todo este tiempo con él?- Preguntó incrédula.
-Sí, él es la razón por la que estoy aquí- Aclaró sin dudar, nada le haría cambiar su posición y mucho menos la harían arrepentirse de lo que hizo.
-Ya veo… Bueno- Sonrió nerviosa -¿Podemos hablar Judy? Hay mucho qué contarte y también quiero saber cómo has estado ¿Podemos?-
-Violet no…-
-Ella estará encantada- Interrumpió Nick.
-¿Qué?-
-Ven un momento- Dijo tomando a Judy de un hombro y alejándola de todos.
-Nick ¿De qué va esto?-
-Escucha Zanahorias, te guste o no, necesitas pasar tiempo con tu familia también ¿De acuerdo?-
-Pero aún tenemos trabajo qué hacer, y no creas que te vas a salvar de esto, me debes una explicación- Le protestó.
-Hehe, sí, lo sé, pero ahora ve con tu hermana ¿Sí?-
-(Suspiro) No puedo decir que no la extrañaba, también a mi familia, aunque creo que esto es bueno, pero Nick, no me gusta cómo te mira-
-Da igual, aquí les caigo bien a todos, no me va a matar no caerle bien a tu hermanita-
-En realidad es mi hermana mayor- Aclaró Judy.
-Como sea, ve y diviértete, yo me encargo del resto-
-Está bien, pero si algo te pasa, por favor llama ¿Sí?-
-No eres mi madre Pelusa-
-Igualmente, esta noche tenemos qué hablar-
-¿Judy?- Dijo Violet al acercarse a ambos nuevamente.
-Hey, Vi, bueno él es Nick, es mí…-
-Mejor amigo- Volvió a interrumpir no dudando en que Judy diría a viva voz que eran mucho más que eso. La coneja lo miró con asombro y Nick simplemente le sonrió y guiñó un ojo para después retirarse.
-Es algo… Raro ¿No crees?- Inquirió su hermana.
-Un poco. Ahora dime Violet, ¿Cuánto tiempo estarás aquí?-
-Pues, mis padres creen que salí de la ciudad para buscarte así que, me tienes todo el tiempo que quieras- Respondió.
-Claro, entonces, hay que conseguirte un lugar para pasar la noche-
-Voy detrás de ti hermanita-
Como ya había dicho antes, a Judy le alegraba tener a alguien de su familia acompañándola, pero aun así la hacía sentir algo preocupada de cómo podrían terminar las cosas si se confiaba demasiado; además claro está, solo había depredadores a su alrededor y aunque Judy ya estaba acostumbrada, no podía decir lo mismo de su hermana quien claramente estaba nerviosa por el lugar en el que se encontraba. Poco tiempo después llegaron a casa de Evelyn, Judy estaba segura de que no tendría problema en recibir a otro conejo, eran pequeños y no causaban muchos problemas; después de haberse registrado y arreglado otros asuntos finalmente las dos hermanas se encontraron solas en la habitación.
-Bueno Vi, aquí podrás… ¿Qué estás haciendo?- Se quejó al ser sujetada por su hermana mayor.
-Solo me aseguro de que estés bien- Respondió revisando sus brazos y rostro -¿Te han rasguñado, golpeado, mordido?-
-¡Violet basta!- Gritó separándose bruscamente de ella.
-Judy…-
-Escucha, yo no quería que vinieras aquí y este es uno de los motivos, Nick lo hizo porque creyó que lo necesitaba y tal vez tenga razón, pero si vas a actuar así entonces… Es mejor que te vayas pronto- Se cruzó de brazos y le dio la espalda.
Observó a Judy por un par de segundos y luego bajó la mirada, avergonzada por su comportamiento, bien sabía que la decisión tomada por Judy no había sido fácil y se reflejaba en todo lo que sus padres y hermanos decían sobre ella en casa, no era agradable y lo que menos necesitaba ahora era que su hermana mayor llegase a sermonearla también.
-Lo siento-
No hubo respuesta.
-Es solo que, pasó mucho tiempo, estuve preocupada por ti y el verte tan de repente aquí, rodeada únicamente de colmillos y garras, debes entenderme también ¿Sí? No es fácil para mí asimilar todo esto, yo no soy como tú, no tengo tu determinación ni valor-
Poco a poco Judy empezó a calmarse por igual.
-Sí, lo entiendo Vi… Pero con todo lo que mi familia ha dicho de mí, ya no sé si puedo confiar ti-
-Entonces déjame ganarme tu confianza, ¿Sí?-
-Está bien-
Por el resto del día Judy se dio a la tarea de mostrarle todo el lugar a su hermana, presentando amigos, buscando comida para ambas, y de igual manera poniéndose al día; Violet evitaba a toda costa mencionar lo que sus padres no paraban de decir sobre Judy y ella nunca se pasaba al momento de hablar sobre Nick, sabía que su hermana de ninguna manera aceptaría su relación, pero aun así, con los secretos que debían mantenerse mutuamente, eran hermanas y un tiempo de calidad en familia era algo que las dos habían necesitado mucho tiempo.
Era incierto cuánto tiempo más pasaría para volver a Zootopia, o si algún día volverían siquiera, Judy ya se había acostumbrado a esa idea, pero su hermana, no estaba segura de jalarla a todo ese caos también, ya era mucho con una Hopps fuera de la granja, dos ocasionarían un verdadero caos en Bunnyburrow, pero ese tema de discusión debía ser para otro día, no lo tratarían ahora.
El día pasó, todo fue diversión y risas entre las dos, a decir verdad fue algo muy agradable, cosa que Judy no esperaba en ningún sentido, fue maravilloso haberse equivocado en ese aspecto, pero ahora se vendría otro pequeño detalle a tratar.
-¿A dónde vas Judy?- Preguntaba Violet al ver a su hermana salir por la puerta de su habitación.
-Pues, con Nick-
-D… ¿Duermes con él?- Ahora caía, Judy no había mencionado nada de eso en todo el día.
-Oh, sí, creo que debí decírtelo antes, he estado viviendo con él todo este tiempo-
-Honestamente creí que dormías aquí también Hehe- Rio nerviosa.
-Vi, prometiste que dejarías de lado esa paranoia- Se quejó Judy –Es mi amigo, mi mejor amigo y nos conocemos desde Zootopia-
-Lo sé, me hablaste sobre el caso Savage, pero aun así, me preocupo por ti, no puedes culparme por ello-
-Tranquila, te llamaré mañana temprano y verás que estoy bien-
-De acuerdo… ¿Qué tal si voy contigo entonces?- Sugirió.
-Para que te la pases temblando cada vez que Nick abra la boca, yo creo que no-
-Bien, tenía que intentarlo, cuídate mucho Judy…-
Después de despedirse de Evelyn al salir de la casa, Judy caminó hasta la sastrería, por supuesto pensando en distintas maneras de castigar al embustero zorro, aunque de igual manera con el pasar del día había pensado en cómo agradecerle, porque había sido por igual uno de los mejores días de toda su vida.
Mientras tanto, a pesar de ya ser tarde por la noche Nick se había mantenido ocupado gran parte del día adelantado diversos pedidos. Casi todas las luces estaban apagadas, excepto la de su estudio; con cuidado pasaba una aguja una y otra vez en la tela para reforzar costuras, palabras de su padre "Ninguna máquina iguala el trabajo a mano"
-Auch- Se quejó al pinchar su dedo –Ese lema tiene muchos fallos- Musitó para después meter la punta de su dedo a su boca.
-Mírate, te dejo solo un día y ya estás matándote otra vez- Bufó la coneja en el marco de la puerta.
-Esa broma es de mal gusto Zanahorias- Le replicó el zorro al sacar su dedo de la boca.
-También es de mal gusto tomar mi teléfono y hablar con mi hermana a mis espaldas, pudo haber traído a toda mi familia consigo ¿Lo sabes? ¿En qué estabas pensando Nick?- Le reprendió.
-En ti- Respondió al instante.
-¿En mí?-
-No te hagas la inocente Hopps, sé que estar lejos de todos esos conejos no te sienta nada bien, y quiero verte feliz así que estaba dispuesto a tomar el riesgo.
-¿Lo dices en serio?-
-¿Sabes? Cuando dije "Te amo" No fue una broma-
-Entonces ¿Por qué le dijiste a mi hermana que solo eras mi mejor amigo eh?-
-¿Notaste la manera en que me miraba? Si le decías eso seguro le iba a dar un ataque.
-Bien te concedo eso, aun así, tarde o temprano deberán saberlo, y tendrán que vivir con ello también-
-No lo aceptarían ¿Cierto?-
-Ni en un millón de años- Rio abrazando a Nick.
-Pregunta seria, ¿Qué harían si lo supieran?-
-Bueno, a mí me llevarían a casa a la fuerza y a ti, seguramente te enterrarían vivo en la parcela de Zanahorias- Respondió.
-Dije pregunta seria Pelusa- Rio Nick.
-Lo digo en serio- Nick tragó un bulto y se quedó callado por unos segundos.
-Bueno, en ese caso, de mi cadáver las zanahorias crecerán espectaculares seguramente-
-Es posible, y descuida, comeré una a diario- Rio Judy.
-Serán las zanahorias más sexys que hayas probado-
Los dos rieron y siguieron así por un tiempo para después ir a descansar.
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Nick
Tenía toda la intención de ayudarla, de hacerla sentir bien consigo misma sin importar el costo, tal vez ya perdí la cabeza pues ya me había costado muy caro confiar en ella en el pasado, sin embargo, creo que ya empecé a superarlo; cada vez me es más y más fácil hablar sobre Jack, sobre Judy o todo lo que pasó, aunque para ella es un poco más complicado al tratarse sobre mí y cómo terminé, aunque el hecho de que mi pierna no ha sentido dolor en un tiempo parece estar ayudándola a sobrellevar todo también.
Esa hermana mayor suya era todo un mundo por descubrir, mi presencia no le gustaba eso era claro como el agua, por lo tanto hacía lo posible por mantenerme alejado de ella y de Judy, aunque mi querida bola de pelos no me permitía alejarme tanto. Tal vez los primeros días pasó mucho tiempo con Violet, pero ahora hace todo lo posible por estar conmigo por igual, según lo que dijo no buscaba hacerme sentir desplazado. ella me amaba y se esmeraba en demostrármelo a diario aunque siempre era peligroso al tomar en cuenta a su hermana, Judy la quería y en parte confiaba en ella pero decía estar segura que de saber lo que pasaba entre nosotros ya no dudaría en contactar al resto de su familia, y obviamente yo no quería terminar enterrado vivo, así que apoyaba en todo lo que podía a Judy, lo mejor que podía hacer era seguir alejado de su hermana lo más que pudiera; aunque claro ella había decidido que quería revisar el lugar en donde su pequeña hermanita Judy Hopps dormía y vivía con el aterrador y peligroso zorro.
Se la pasó observándome, nunca me había sentido tan vigilado, al final Judy y yo pudimos estar solos y ella nunca dejaba de decirme lo mucho que lo sentía, para mí no era ningún problema, era incluso divertido hacer enojar a su hermana de vez en cuando.
Por un tiempo tuvimos paz, demasiada, era tranquilo, era lo mejor. Habían pasado dos meses más, oficialmente Judy y o cumplimos un aniversario de vivir en Fangtown, bueno, en mi caso era mi segundo aniversario. Podía sentir que después de esos dos meses que Judy había compartido con su hermana, había empezado a sentir nostalgia por todo lo que perdió ¿Cómo lo sé? Porque yo también me había sentido así en el pasado, Judy no era como yo, parecía ser fuerte pero esa bola de pelos es más sentimental que nada, conejos, tan emocionales. Tal como esperaba en algún momento tendríamos esa conversación, no me molestaba en lo más mínimo, y ya lo esperaba hacía tiempo además yo fui quien le prometió que lo hablaríamos.
Y ese momento sería ahora.
-Nick- Dijo con timidez la coneja.
-¿Pasa algo Pelusa? ¿Tu hermana ya se enteró de nosotros?-
-No, no, claro que no tonto- Se burló Judy.
-¿Entonces por qué las orejas hacia abajo?-
-Es algo que quiero hablar contigo, es algo… Serio- Explicó nerviosa.
-¿Ah sí?- Respondió Nick, apartándose de su trabajo.
-Es…-
-La ciudad ¿Cierto?-
-Cómo lo…-
-Fue de las primeras cosas que hablamos cuando llegaste aquí ¿Recuerdas?-
-Sí pero… Bueno, creí que…-
-Que lo olvidaría ¿Cierto?-
-¿Vas a dejarme terminar mis oraciones o no?- Rio Judy.
-Hehe… Escucha Zanahorias, ya pasó un año, y creo que ambos hemos superado al menos gran parte de lo que nos pasó, siéndote honesto a este punto ya no sé qué es lo que me mantiene lejos de Zootopia-
-Creí que era por Jack-
-Según las noticias tiene cadena perpetua y sigue bajo vigilancia estricta, no hubo cabos sueltos y el ZPD sinceramente me da igual lo que ellos puedan decir o hacerme, después de ese desastre si vuelvo a ser policía creo que el menos los demás me tendrán algo de miedo Hehe- Rio.
-¿A qué quieres llegar Nick?-
-Lo que quiero decir es que… Creo que hemos estado en Fangtown todo este tiempo extra por ti-
-¿Por mí?-
-Lo dijiste, tienes miedo de estar en Zootopia, que tu familia fuera por ti, y duraste mucho tiempo con esa idea en tu cabeza así que si ahora quieres hablar sobre volver a Zootopia, ¿Ya no tienes miedo?- Preguntó sentándose en un banco frente a ella.
-(Suspiro) No puedo decir que no lo tenga, pero me di cuenta de que no va a haber nadie que resuelva eso por mí, es mi familia y nadie más que yo puede hacerles frente ¿Entiendes?-
-Tu contra 200 de tus hermanos, conseguiré un asiento en primera fila- Rio Nick.
-Créeme que ganaría esa pelea- Aseguró confiada –Pero ¿Qué hay de ti? Tienes una vida ya hecha, amigos y este lugar también, no puedo hacerte dejarlo todo solo por mí-
-Tenemos amigos- Corrigió –Un trabajo, y este lugar, ahora déjame aliviar un poco tu culpa; nuestros amigos tuvieron en cuenta siempre el hecho de que no estaríamos aquí siempre, Evelyn y John sobre todos los demás, me dijeron en más de una ocasión que nos visitarían en la ciudad; la sastrería es solo prestada, sigue siendo del hermano de John y yo, a este punto Zanahorias, no me imagino seguir sin ti-
-¿Volverías? ¿Volverías conmigo a Zootopia? Sin la garantía de tener trabajo, un techo o amigos… ¿Volverías a iniciar de cero?-
-Para mí eso es sencillo Judy, además tengo mis contactos y métodos, saldremos adelante aunque tenga que vender popsipatitas día y noche- Le aseguró.
-¿Y qué, viviremos en la camioneta de Finnick?- Rio Judy.
-También podríamos vivir con mi madre-
-Gracias Nick- Habló la coneja.
-Lo sé, soy fabuloso-
-Y arruinaste el momento-
Nick rio y se levantó del banco en que se encontraba sentado, se movió hasta el despacho de la entrada mientras que Judy lo seguía con la mirada; el zorro se agachó el llegar al escritorio y sacó una pequeña caja.
-¿Qué es eso?-
Nick no respondió, simplemente la abrió y entonces se giró hacia la coneja.
-¿Boletos?-
-Sabes, subir al tren aquí no cuesta nada, pero al llegar a la estación de Zootopia pedirán los boletos o no nos dejarían entrar a la ciudad.
-¿Hace cuánto que los tienes?-
-Una semana, descuida no tienen vencimiento-
-Cuanto…-
-Ya te dije que no son baratos, empecé a ahorrar después de que salí del hospital-
-¿Tenías en mente regresar a Zootopia desde entonces?-
-No exactamente, solo era una póliza de seguro- Explicó.
-Antes de que tomes una decisión Nick, quiero saber que estás completamente seguro de esto, de volver al lugar en donde te abandoné, donde te traicioné… Donde te perdí- Dijo con la mirada baja y un nudo en la garganta.
Nick se aproximó, le alzó la mirada y le sonrió.
-Prefiero verlo como el lugar en donde te conocí, donde nos hicimos amigos y donde me enamore de ti- Judy estaba por responder pero no le fue posible pues en cuestión de nada sus labios y los del zorro ya estaban juntos en un tierno beso.
-Te amo Judy-
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Era de noche y Judy recién salía de casa de Evelyn después de haberse despedido de su hermana por el día. Habían pasado solo un par de días desde su pequeña conversación con Nick, desde que acordaron regresar a Zootopia aunque claro estaba, no sería algo inmediato, por el contrario lo dejarían a una o dos semanas para empacar, y arreglar todo el asunto de Nick y la sastrería, aunque la coneja aun sentía que le debía a Nick algo más que un gracias, necesitaba un gesto, algo para despedirse del lugar y de todo lo que vivieron ahí.
-Buenas noches Judy- Escuchó la coneja.
-Hola John, ¿De dónde vienes?- Preguntó curiosa.
-Oh, Evelyn y yo tuvimos una pequeña cita- Respondió sin pena.
-¿Cita? Literalmente ¿Cita?-
-Pues sí, creo que así se le llama cuando sales con alguien que te gusta- Respondió sonriente el lobo.
-Entiendo-
-Oh, lo siento, olvidé que las relaciones de este tipo no son bien vistas en la ciudad-
-No, no, no digas eso, de hecho ustedes dos hacen linda pareja-
-Gracias, igual tú y Nick-
-En realidad nosotros…- Pensó por un momento –Tienes razón, así es-
-Entonces, se irán pronto ¿Eh?-
-En un par de semanas, pero créeme extrañaremos este lugar-
-Claro, por el clima soleado, las cálidas brisas veraniegas y claro la playa que hay pasando el bosque- Rio irónico.
-Oye, no siempre es necesario cielo azul y sol brillante para hacer un lugar agradable, a veces el frío llega a ser incluso mejor-
-Sí, pero es malo para mi auto-
-Oh, sí, creí que ya no funcionaba-
-Claro que funciona- Aclaró el lobo –Es solo que bueno aquí en el pueblo sería ridículo usarlo-
-Es cierto-
-¿Sabes? Antes de irse deberían pasar al estanque, llevan un año y hasta donde se nunca han ido-
-¿Estanque? He paseado por el bosque cientos de veces y nunca he visto uno-
-No está aquí, está un poco lejos, un par de horas en auto- Respondió John -¿A dónde crees que va a parar ese río del bosque?-
-Eso me he preguntado todo un año-
-Es un lugar maravilloso, Evy y yo hemos ido varias veces-
-Suena bien…- Musitó deteniéndose en seco.
-¿Pasa algo Judy?-
-No, solo… ¿Crees que podrías prestarnos tu auto para mañana?-
-Claro pero… Nick conducirá ¿Cierto? Tú eres algo pequeña para él- Señaló rascándose la nuca.
-Descuida, tengo unos trucos- Respondió -¿Podrías? –
- Por supuesto Judy –
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Con un bostezo prolongado el zorro estiraba su espalda hasta escuchar el tronido de sus huesos, había pasado todo el día trabajando en uno de sus últimos encargos, después de eso ya no habría más de la ropa de Nicholas Wilde, una noticia triste para el pueblo y por ende casi todos los habitantes habían corrido a solicitar un último trabajo, el cual Nick estuvo feliz de realizar, el dinero extra no les vendría nada mal al regresar a Zootopia.
-Al fin terminé- Dijo para sí mismo –Judy aún no regresa y ya es tarde, debería ir a buscarla-
-Deberías ir a dormir- Escuchó detrás de él.
-(Bostezo) Hola pelusa ¿Por qué tan tarde?-
-Me topé con John en el camino, hablamos un poco y mañana nos prestará su auto temprano-
-¿No puede ser más tarde?- Preguntó Nick tallándose un ojo.
-No, según el reportaje del clima habrá cielo despejado solo por la mañana-
-Bien como quieras pero no esperes que yo vaya a conducir, ahora hay que ir a dormir-
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A la mañana siguiente, no con todo el ánimo del mundo Nick logró arreglárselas para levantarse a la par que Judy, quien por alguna razón parecía no afectarle mucho el haberse desvelado, era simple, ello no había estado trabajando en la sastrería hasta tarde los últimos dos días, Nick por otro lado estaba acabado. Caminaron hasta uno de los límites de Fangtown en donde John aguardaba por ellos con su auto y llaves en mano.
-Buen día Nick, y buen día Judy-
-Hola John- Respondió jovial la pequeña coneja, mientras que Nick se quedó levemente dormido.
-¿Qué?- Habló al ser golpeado por el codo de su compañera –Hola John-
-Te ves mal amigo-
-Gajes del oficio-
-Prometo que te lo devolveremos en una pieza- Aseguró Judy acercándose al vehículo.
-Eso espero, no hay mecánicos por aquí-
Nick y Judy subieron al auto y después de que la coneja hiciera sus pequeños arreglos para alcanzar los pedales y se pusieron en marcha.
-¿Nick te sientes bien?-
-Sí, solo algo (Bostezo) Cansado- Respondió.
-Escucha, esto está a un par de horas, así que podrías dormir un poco ¿No crees?-
-Lo haré pero no porque tú me lo dices- Rio acomodándose en su asiento, no tardó mucho en caer dormido y Judy simplemente siguió adelante.
Al cabo de un tiempo sobre el rostro de Nick empezaron a proyectarse las sombras dispersas de las hojas en los árboles, los variantes golpes del sol empezaron a hacer reaccionar sus ojos y por lo tanto lo hicieron volver en sí.
-Hey ¿Cómo te sientes?- Preguntó Judy al escuchar los gruñidos del zorro.
-Un poco mejor- Respondió estirándose -¿Dónde estamos? Ahora que lo pienso nunca me dijiste a donde iríamos-
-Estabas demasiado cansado como para preguntármelo- Rio Judy.
Mientras que Nick seguía en el proceso de despertar el auto al fin se detuvo.
-¿Qué es este lugar?- Preguntó Nick al bajar del auto, miró al frente y vio el estanque, agua tan cristalina que literalmente podía ver el fondo, y aun así reflejaba perfecto la luz del sol; los árboles habían crecido de manera que el único claro en el lugar estaba justo sobre el agua, la iluminación era incomparable, el aroma, la fresca brisa del viento, todo ello sería algo que no podría apreciarse con lluvia o con un cielo nublado.
-Judy…-
-John me habló de este lugar, aunque siendo honesta no creí que sería así de hermoso-
-¿Por qué vinimos aquí?- Preguntó el zorro.
-Pues, sé que no es mucho pero quería agradecerte de alguna manera por haber aceptado regresar a la ciudad conmigo- Dijo tímidamente.
-Pelusa no era necesario…- Dijo con una sonrisa, ella le correspondió el gesto y se dirigió hacia el agua, Nick la siguió aunque sin saber bien lo que pasaría ahora.
Judy se detuvo justo en la orilla y empezó a desvestirse.
-Q… ¿Qué estás haciendo?-
-Te dije que quería hacer algo para ti ¿Recuerdas?- Respondió sin detenerse, Nick no tuvo más que mirar a otro lado, hasta que escuchó el chapoteo del agua.
-¿Vas a venir?- Preguntó la coneja, de nueva cuenta sus orejas cubrían sus pechos pero esta vez solo el reflejo de la luz del sol impedía ver lo que había debajo del agua.
-Creo que no deberíamos hacer esto- Respondió apenado
-Vamos, nadie nos va a ver- Respondió Judy. No es como si Nick hubiese opuesto demasiada resistencia, se rindió fácilmente a decir verdad; retiró su ropa y se unió a Judy en el agua.
El zorro se aceró a ella y tomó su mano con delicadeza, era curioso en realidad; podía tener un espectáculo majestuoso con el cuerpo desnudo de Judy y sin embargo lo único a lo que prestaba atención era a los hermosos ojos color morado de la coneja.
-¿Alguna vez te dije que tienes bonitos ojos?- Comentó Nick.
-Creo que yo fui quien te dijo eso antes ¿No?-
-Sí, pero he de admitir que los tuyos son mejores que los míos- Dijo a la par que tomaba a Judy por la cintura y la levantaba levemente del agua, girando sobre sí mismo y cargando a la coneja.
-Hahaha- Rio ella al bajar, ahora sus cuerpos estaban completamente juntos; aun se veían fijamente. Sus pelajes llenos de agua, el rápido latir del corazón de ambos, era una sensación única, era un momento que nunca debía terminar.
-Te amo Nick- Él le sonrió, se arrodilló aun en el agua y la besó, empezó a acariciar su espalda, acicalar sus orejas y Judy, ella solo abrazaba fuertemente el cuello de su zorro, no iba a dejarlo ir a ningún lado esta vez, haría todo lo posible para permanecer a su lado y estaba completamente segura de ello, ni su familia, ni nada la harían voltearse en su contra otra vez ¿Es así como el amor debe ser? Era incierto para Judy, era desconocido, misterioso y eso lo hacía más importante, era una sensación nueva que debía atesorar por siempre.
-No me importa si ya no soy policía, si mi familia ya no me acepta… Nada de eso- Habló la coneja al separar sus labios de los del zorro –Solo sé que eres todo lo que quiero, todo lo que necesito y perderte otra vez Nick, terminaría conmigo- Dijo con lágrimas en los ojos -¿Me lo prometes?-
-¿Qué cosa?- Preguntó confundido.
-Que te quedarás conmigo…-
Nick sonrió, acaricio la mejilla de Judy y la miró fijamente antes de responder.
-Te lo juro-
Me estuve debatiendo mucho tiempo si dejar este capítulo como el final, pero muchos querían saber qué pasaba en cuanto regresaban a la ciudad, así que si aun hay quien desea saberlo digamelo en algún comentario y así tomar una decisión de si hacer un último extra más o ya dar la historia por terminada XD (Ya tardó mucho más de lo esperado hehe)
Bueno espero les haya gustado, entretenido o al menos les haya dado algo qué hacer, es un placer escribir para ustedes y como siempre ojalá puedan dejar un comentario, así sabré si les gustó, les encantó... Y si quieren un capítulo más
Eso es todo por mi parte, espero aun haya gente leyendo esto
Paz.
