Aclaraciones: Quizá el título de esta historia de muchas pistas, al igual que los títulos de los capítulos. Sin embargo, es algo que he querido escribir desde hace un rato, y espero lleguen a disfrutarlo tanto como yo he disfrutado escribirlo.


Obertura

"Deseo que el amor no exista más en este mundo."

Esas habían sido las palabras exactas que resonaron frente a los impotentes héroes de París, en medio de un destello que hizo parecer la noche de día.

Después, silencio absoluto. Y la noche volvió a tronar en el firmamento.

Enfrente ya no estaba su enemigo, sino una capa negra roída y prendas finas de vestir, sucias por la batalla. Parecía que por fin todo acabó. Incluso, el brillo de las farolas hizo resplandecer levemente a los prodigios faltantes entre las telas.

—Perdimos.

Se oyó decir, casi de forma automática y monótona. Tan despacio y tan bajo que apenas fue audible.

Los pasos del dueño de la voz se acercaron y tomaron tanto el anillo como los pendientes con la misma mano, y los guardó donde pudo.

El resto se miró a los ojos, tras las máscaras, e intentaron sonreír. Solo que apenas uno lo consiguió.

Las alertas de todos sonaron al unisono. Destellos de luz multicolor envolvieron a cada uno de los presentes. Se miraron a los rostros segundos después, pero no hubo sorpresa alguna, y todos coincidieron en qué algo no estaba bien con todo ello.

—¿Qué vamos a hacer ahora?

—Arreglar todo lo que ocurrió tras la batalla, supongo.

—¿Y ya?

—¿Qué más podemos hacer? –Le replicaron.

Nadie agregó nada más. Y nadie quería hablar de lo que estaba pasando por su mente tampoco, por lo visto.

A nadie parecía importarle la identidad detrás de cada manto heroico.

Viperion, Luka Couffaine; Rena Rouge, Alya Césaire; Carapace, Nino Lahiffe; y Queen Bee, Chloé Bourgeois.

Cansados por el combate, repasaron los rostros de todos una vez más. A su manera, estaban procesando los últimos acontecimientos hasta su derrota.

Sin notarlo, poco a poco la gente empezó a salir de sus escondites en medio de murmullos y gestos confundidos. Los civiles curiosos no veían a los héroes, tampoco al villano, por lo que nada más llegar la prensa se extendió rápido la noticia de una victoria por parte de los protectores de la ciudad, pese a que ellos sabían todo lo contrario. Aunque ya nada podían hacer.

Discretamente, los cuatro chicos se reunieron en un callejón lejos de todo el gentío.

—Si alguien usa el prodigio de Ladybug, ¿todo se arreglará, no?

Fue Alya quien hizo un asentimiento con la cabeza.

—En teoría, aunque no luchamos contra un akuma, pero no perdemos nada más con intentarlo, –se hizo un silencio incómodo, hasta que volvió a hablar. —¿Quién lo hará?

De forma instintiva, de alguna forma, todas las miradas se posaron en Chloé, esperando que fuese la primera en ofrecerse. Sabían mejor que nadie que usar el manto de Ladybug, aunque fuese una vez, era el sueño de la adolescente.

Alya sostenía sobre la diestra los pendientes de la mariquita y se los extendió con gesto desinteresado. Eso fue una disonancia que Luka no tardó en advertir. Peor, fue ver a Chloé cerrando el puño de Alya en torno a los pendientes mágicos para devolverlos a la morena mientras negaba con la cabeza.

—Fuiste la líder del grupo hoy, Alya. Tú tienes que hacerlo.

Respondió Chloé a la muda pregunta.

Algo se removió dentro de los demás. No sentía nada al respecto, de forma genuina, que no fuese el cuerpo cansado o agarrotado en los músculos. No hubo desconcierto, ni sorpresa, temor o indignación siquiera. Tan solo una sensación de vacío, que entre todos sabían que no era normal.

Alya de quedó mirando los pendientes.

—¿Qué es lo que ha pasado?


Notas finales: No soy lo que se dice un fan acérrimo de la serie, por tanto puede que algunas situaciones pueden verse fuera de personaje. De antemano les pido una disculpa.

Espero poder actualizar esto de forma semanal :3