Buenas! Pues antes de nada, comento algo que se me olvido en el anterior capitulo, esta historia es 100 por 100 yuri, incluso los padres de Maki aceptan que a su hija le gusten las chicas, así que aquí no hay ningún pollo pululando por la historia e incordiando, dicho esto, espero que sea de buen agrado el capítulo ^_^.

Love Live no me pertenece.

5 de Abril del 2022, 8:30 de la mañana del martes.

Nico se encontraba recostada en su cama, hacia unas horas que estaba despierta, pero su mente seguía ocupada con los hechos de la noche anterior y en especial, en aquellas dos hermosas mujeres.

- ¿Y si… - desvió su rostro hacia la mesita que tenía al lado de la cama – son mafiosas? – miro fijamente su móvil – a lo mejor podrían pedirme que haga cosas… turbias – cogió el móvil sin desbloquear la pantalla – Charlotte-san parecía buena persona, pero esa Momoka… - recordó el serio e intimidante rostro de la peliceleste y como la dejo una marca en la muñeca – daba escalofríos – murmuro bajito mientras miraba esa rojiza marca en su muñeca – pero… - cerro los ojos y recordó cuando sus padres la creyeron y aceptaron los regalos y sobre todo el dinero, Nico le entrego a su padre todo el dinero que quedaba después de comprar tantos regalos – nunca había visto tan feliz a papa… - (¡Bendita sea esa mujer hija mía! ¡Con esto tenemos para 3 meses de renta y todavía nos sobra para comida! ¡Sabía que podía confiar en ti hija mía!) recordó Nico las palabras de su padre mientras la abrazaba efusivamente – da igual lo que sean esas mujeres – sonrió al seguir recordando a sus padres tan felices después de pasar meses de pena – estoy dispuesta a hacer cualquier cosa con tal de que papa y mama no vuelvan a llorar – abrió sus ojos y los clavo en el móvil que sujetaba con fuerza – incluso si tengo que llegar al extremo – desbloqueo la pantalla y se puso a buscar el contacto de Charlotte, pero algo llamo su atención - ¿Qué es esto? – se preguntó al ver unas llamadas perdidas de Nozomi y de Honoka – me había olvidado de que ayer fue la reunión… - murmuro en un bajo tono de voz – aunque, no hubiera ido igualmente, no sabría ni siquiera como hablarlas… - borro las llamadas perdidas y los mensajes de Honoka – sería muy duro para mi admitir que fracase en la vida – dijo apenada y marcando el número de Charlotte, Nico echaba en falta a sus amigas, pero le avergonzaba estar con ellas, con unas chicas que si habían triunfado mientras que ella estaba en una peor posición que cuando entro en la secundaria – lo mejor es no volver a veros – susurro llevándose el móvil a la oreja y esperando unos segundos hasta que al fin la pelirrosa descolgó.

- ¿Si? – respondió una somnolienta pelirrosa.

- ¿Cha-Charlotte-san? – pregunto Nico sin saber porque se ponía de repente tan nerviosa.

Charlotte abrió los ojos sorprendida al recibir tan pronto la llamada de la morena – Nico-san, que alegría volver a escuchar tu voz – respondió en un suave tono de voz y apartando a una dormida Momoka de encima suya.

- Me dijiste anoche que te llamara cuando me viera preparada para cambiar de vida y…

- Nico-san, puedes pensarlo durante más tiempo – se levantó de la cama la pelirrosa y cogiendo una fina bata de seda se acercó a un gran ventanal que había en mitad de la habitación – ya que una vez que aceptes mi oferta – ensombreció su rostro – no habrá marcha atrás – y la hablo en una voz calmada, pero a su vez siniestra.

(No hay marcha atrás, eso quiere decir que…) Nico se reincorporo en la cama y con el ceño fruncido hablo a la pelirrosa - ¿No podre dejarlo nunca? – pregunto Nico confundida.

- Así es – y respondió esta con firmeza.

- Pero, ¿Y si no estoy hecha para hacer lo que sea que me vas a ofrecer o y si…

- Nico-san – interrumpió la pelirrosa – si temes no dar la talla, no te preocupes, yo misma… – miro a través del empañado ventanal como Momoka se acercaba a su espalda y la abrazaba mientras dejaba reposar su rostro en su hombro derecho – me encargare de enseñarte todo lo que tienes que aprender, no importa si tardas o incluso si flojeas en algún momento – acaricio con su mano libre le rostro de la peliceleste – ya que… - hizo una pausa de unos segundos – confió en ti – susurro eso último en un tierno y cariñoso tono de voz, Charlotte intuyo desde que la vio anoche que la morena andaba falta de cariño y esta no dudo en usarlo para su beneficio.

Nico sintió como su corazón se paraba por unos segundos, hacía años que no escuchaba esas palabras en alguien que no fuera sus padres o sus hermanos, unas palabras que necesitaba más que el comer para recuperar la confianza en ella misma - … - (¿E-Estoy…) se llevó una mano a sus orbes carmines (…llorando?) sonrió al mirar sus dedos empapados por sus lágrimas, no era un llanto de tristeza, sino de felicidad, puede que supiera que se estaba metiendo en un pozo sin fondo, pero ya solo la confianza y la esperanza que Charlotte la ofrecía era más que suficiente para alegrar sus días, por desgracia, Nico se aferraba a un clavo ardiendo.

- Vas a ser alguien muy impórtate para mí, Nico-san – siguió acariciando a la peliceleste que inundaba su cuello con cortos y dulces besos – piensa un poco más la…

- Lo tengo claro – respondió una tajante pelinegra sin dejar que Charlotte terminase de hablar – mi vida parecía ir en picado hasta que te conocí ayer y me diste algo de esperanza a mí y a mi familia, así que… - apretó con fuerza el móvil y con su otra mano limpio las pocas lagrimas que terminaban de salir de sus intensos orbes rubís – pase lo que pase, voy a continuar sin titubear – respondió Nico sin temblar y más decidida que nunca, su decisión estaba tomada y no había marcha atrás.

- … - esas firmes palabras de Nico dejo sin palabras a Charlotte, esperaba que Nico se lo pensara un poco más debido a que cualquiera sospecharía de ella y de su oferta y más después de regalarle por amor al arte 200.000 yenes, sin embargo, eso a la pelinegra no parecía importarla, ni tampoco parecía temer lo que pudiera pasar, algo que sorprendió y a la vez encandilo aún más a la pelirrosa – entonces, nos veremos mañana en…

- ¿Puede ser hoy? Prefiero no esperar – dijo una decidida morena.

(Que niña más atrevida, aunque eso es lo que hace la pobreza…) pensó Momoka mientras seguía inundando a besos el cuello de Charlotte.

(Cuanta determinación, sabía que no me equivocaba cuando lo vi en tus ojos… esos ojos tan rojos como la sangre…) - está bien, mándame tu ubicación y en tres horas Momoka pasara a recogerte

- Hecho – dijo Nico mandando sin pensarlo ni dos segundos su ubicación – aunque preferiría ir yo en vez de…

- Con Momoka estarás segura, además, será con ella con quien más tiempo pasaras, cuanto antes creéis lazos, mejor será para las tres – noto un pequeño bufido en su oído procedente tanto de Nico como de Momoka, algo que le parecía bastante divertido a la traviesa pelirrosa.

Nico volvió a bufar notoriamente – si no queda de otra… - murmuro al recordar a esa tenebrosa peliceleste – intentare hacer un esfuerzo, pero no prometo nada – escucho una notoria risa procedente de la pelirrosa que le pareció bastante agradable para sus oídos.

(Esto va a ser muy divertido, tengo a un cachorro rebelde y ahora a uno abandonado, no puedo estar más feliz) cualquiera que viera la cara de Charlotte podría decir que se trataba de una loca, pero para la suerte de Nico, no podía ver su cara – estoy deseando volver a verte Nico-san – la dijo antes de colgar y tirar su móvil a la alfombra.

- Estas disfrutando con esto, ¿Verdad? – la dijo Momoka al ver el rostro de Charlotte.

- Disfrutare mas cuando tenga su firma – se giró hacia Momoka y rodeo el cuello de esta con sus brazos – ahora, vamos a celebrarlo – susurro en un sexy tono de voz y llevando a Momoka a la cama, donde aprovecharon bastante bien el tiempo…

Segundos antes…

Nico tiro el móvil a lo largo de la cama y se levantó dirigiéndose al espejo del armario – a partir de hoy – se quitó los dos coleteros dejando caer esas dos coletas que tanto caracterizaba a la pelinegra – nace una nueva Nico – dijo la de ojos carmín dejando su cabello suelto y tirando todos sus coleteros a la basura, no solo iba a cambiar la forma de ser, sino también su apariencia física, quería dejar atrás todo lo que le recordase a la antigua y pobre Yazawa Nico, iba a, como dijo Charlotte, cambiar de vida y para ello iba a cambiar todo, lo que no esperaba Nico era que todavía había personas que iban a seguir buscando a esa antigua Nico…

5 de Abril del 2022, 9:30 de la mañana del martes, Hospital General Nishikino.

Una cansada pelirroja estaba en su oficina con una pila de archivos sobre su escritorio, recién había empezado su turno y no se encontraba muy animada y todo era por culpa de cierta pelinegra, desde que se graduó Nico, no hubo un día que no la pensara, sin embargo, con el paso del tiempo la fue aparcando poco a poco, hasta que a Nozomi se le ocurrió la idea de esa maldita reunión, reviviendo de golpe todas las emociones y sentimientos que tenía hacia la mayor, Maki durante días estuvo ilusionada pensando en que esta vez Nico si iba a aparecer, todas eran adultas y habían madurado, ¿Por qué Nico seria distinta? Maki se creyó durante días de que Nico había madurado y sería capaz de reunirse con todas e incluso dar explicaciones de su repentina desaparición hace años, pero anoche no sucedió nada de lo que creía que iba a pasar, en ningún momento llego a pensar que Nico no aparecería y eso la decepciono a la vez que la dejo un vacío enorme en el corazón.

- Como puedes ser tan idiota… - murmuro Maki tapándose la cara con sus brazos y rindiéndose sobre el enorme escritorio.

La pelirroja cerro por unos segundos sus ojos intentando imaginarse a Nico de adulta, el ultimo recuerdo que tenia de ella seguían siendo adolescentes y la pelinegra seguía soñando con ser una gran idol, pero por más que intentaba imaginarse a la morena de mayor, siempre la venia la última imagen que tenia de ella.

- Ahora tendrá 26 años… - murmuro de nuevo sumergida en sus pensamientos hasta que tocaron a la puerta de su oficina – adelante – respondió fría mientras se reincorporaba sobre la silla y cogía la primera carpeta que tenía enfrente.

- ¿Estas ocupada Maki-chan? – pregunto una peliazul desde la puerta.

- No, solo estaba mirando… - cerro la carpeta para ver que era exactamente lo que estaba mirando – da igual, pasa – desistió rápido de averiguar que tenía en las manos y tiro el archivo sobre su escritorio.

Umi paso cerrando la puerta tras de si - ¿Estas bien? – pregunto preocupada mientras tomaba asiento enfrente de Maki.

- ¿Por qué preguntas? Estoy bien – respondió bastante fría.

- Porque ayer no parecías estarlo

- Simplemente me puso de mal humor esa idiota – soltó un pequeño suspiro – nada mas

- ¿Solo eso? – se ganó una intensa y molesta mirada de Maki – lo digo porque, a mí no me puedes engañar, sé que estas más afectada de lo que dices estar – hablo la astuta peliazul.

Maki soltó otro suspiro, pero esta vez fue más sonoro – no me vas a dejar en paz, ¿Verdad?

- No, al menos no hasta que hables – se acomodó en el asiento – te va a sentar bien soltar eso que tanto reprimes

Maki frunció el ceño y fijo su mirada al cuello de Umi – está bien, pero a cambio, me vas a decir porque llevas la bufanda de Eli-chan

(Me parece un buen trato) sonrió- ayer salí detrás de ella para hablar y salí sin el abrigo, entonces ella me pesto su bufanda - Umi se llevó su mano al cuello y siguió sonriendo – la llevo encima por si algún día nos volvemos a ver – dijo con cariño mientras acariciaba la bufanda.

(Eli-chan siempre ha sido muy atenta con Umi-chan, por lo visto siguen igual, aunque…) la pelirroja se puso seria y apoyando sus manos sobre el escritorio hablo a la peliazul – siempre te ha gustado Eli-chan, ¿Verdad Umi-chan? – fue directa sin dar ningún rodeo.

Umi se atraganto con su propia saliva y su cara se tiño de un intenso rojo - ¿T-Tan evidente es? – respondió Umi nerviosa y mirando hacia el escritorio.

- Bastante – y respondió Maki con media sonrisa, le parecía tierno lo fuerte que parecía por fuera Umi, pero lo tímida que era por dentro.

- I-Igualmente, de nada sirve lo que yo sienta, porque…

- Umi-chan – interrumpió Maki en un serio tono de voz – ahora sois adultas, no pierdes nada por intentar descubrir sus sentimientos

Umi soltó una cínica y notoria risa - primero debería de tener alguna oportunidad

- Estoy segura de que no le eres indiferente a Eli-chan, se pasó toda la reunión mirándote – Maki era muy observadora.

- ¿De verdad? – pregunto Umi emocionada y sonrojada, recibiendo una sonrisa de Maki en forma de contestación – aunque así fuera, no quiero arriesgarme a…

- Umi-chan – volvió a interrumpir a la peliazul – no hace falta que te declares, hay muchas maneras de descubrir los sentimientos de Eli-chan y no hace falta una carta de amor o una declaración en la azotea del colegio, ahora somos adultas y tenemos más armas a mano

Las palabras de Maki llamo toda la atención de Umi - ¿Cómo cuales Maki-chan? – pregunto una curiosa y atenta peliazul.

Maki se acomodó en su asiento y cruzando sus piernas la hablo con tranquilidad – la seducción

El rostro de Umi parecía un tomate - ¡N-No quiero empezar por lo físico Maki-chan!

- No hace falta llegar tan lejos, simplemente sedúcela y déjala con ganas, a ver cómo reacciona

(¿Seducirla?) su mente la imagino seduciendo a una rubia con el uniforme de policía (¡N-NO PODRIA HACER ESO!) noto como salía humo por todo su cuerpo – g-gracias por el consejo Maki-chan, p-pero prefiero hacerlo a mi manera

- Como veas, pero mi método es más rápido – respondió Maki desganada y cogiendo uno de los tantos documentos que tenía sobre su escritorio, su intención era centrarse en algo que no fuera en el siguiente tema que tocaría la peliazul…

- Ya está bien de hablar de mí, la intención era responderte al tema de la bufanda a cambio de que fueses al fin sincera contigo misma

(No se le escapa nada…) maldijo mentalmente la buena memoria de la peliazul.

- Estas así por Nico-chan, ¿Verdad?

- Siempre has sido muy astuta Umi-chan, así que ya sabes la respuesta – respondió secamente y centrándose en los documentos que tenía en la mano.

- Se que no me vas a responder a esto, pero…

- ¿Cómo… - interrumpió de la nada a Umi – crees que estará ahora? – pregunto repentinamente una seria y apagada pelirroja.

- Quiero pensar que está bien y…

- No me refiero a eso… - cerro la carpeta – me refiero a… ella – dejo la carpeta en el escritorio - ¿Crees que seguirá con sus dos coletas? ¿Igual de enana? ¿Igual de… - sonrió – activa? Ella siempre era la que animaba a todas con esa inagotable energía que tenía – siguió sonriendo – nunca se rendia ante ninguna dificultad y siempre tenía esa sonrisa acompañada de su… - tenía una radiante sonrisa en su rostro – nico nico ni – imito a la perfección el tono de voz de Nico, consiguiendo sacar una notoria risa de la peliazul.

- No estoy segura, puede que haya cambiado físicamente algo, la madurez nos llega a todos, pero Nico-chan seguramente seguirá siendo la misma respetada y alegre sempai de siempre

(¿La misma de siempre? Ojalá fuera verdad, pero… la Nico-chan de siempre no nos alejaría de su vida…) se apoyó de nuevo en el escritorio y entrelazo sus manos – Umi-chan… - la llamo cambiando por completo su tono de voz y borrando la brillante sonrisa de su rostro – estuve en casa de Nico-chan hace 1 año

- ¿Qué? ¿Por qué no me dijiste nada? Podia haber ido contigo y ha…

- Ya no vivía allí, cuando llegue pensé que me encontraría con alguno de sus hermanos, pero… quien me abrió fueron otras personas

- ¿Familiares de Nico-chan?

Negó Maki con la cabeza – no, simplemente eran otros inquilinos, me dijeron que la familia que vivía antes se tuvo que mudar por retrasos en las mensualidades

- …así que no iban bien económicamente… – murmuro Umi preocupada, todas sabían que Nico no era rica y tampoco de la clase media, pero por esa misma razón era la más respetada del grupo, debido a que siempre sacaba una sonrisa y su vitalidad no se apagaba aun teniendo problemas económicos.

- Eso parece… - murmuro Maki apenada.

- Esa familia – se le encendió una bombilla a la peliazul - ¿No sabía nada mas de Nico-chan y su familia?

- No, les pregunté y no sabían nada, así que perdí el único rastro que tenia de ella… - siguió hablando Maki con pena.

(El único rastro… rastro…) la bombilla que antes se le encendió seguía brillando con intensidad al pensar en algo - ¡Eli-chan! – dijo de la nada Umi.

Maki alzo con ironía una ceja y miro confundida a Umi - ¿A qué viene eso?

- ¡Ella es policía Maki-chan! ¡Podrías pedirla que rastree a Nico-chan y te consiga su dirección! – dijo Umi emocionada al recordar el conveniente trabajo que tenía la rubia y de paso la excusa perfecta para poderla ver de nuevo.

Maki se quedó pensando por unos segundos en las palabras de Umi – no es mala idea, pero… – se levantó de su asiento – pedirle que localice a Nico seria como violar sus derechos – y se dirigió al perchero donde tenía colgada su bata blanca - si ella se ha querido mantener lejos es por alguna razón

- No se estaría cometiendo ningún crimen, además, creo que no vas a poder descansar bien hasta que no la tengas de frente y hables con ella

Maki agacho su rostro y dando la espalda a Umi se colocó su bata – prefiero dejar las cosas como están – dijo más fría que el hielo y dirigiéndose a la puerta.

- Hace unas horas estabas decepcionada porque no se presentó a la reunión, ¿Y ahora que tienes una solución para encontrarla no quieres intentarlo? – hablo Umi enojada y levantándose de su asiento para dirigirse a la espalda de una cabizbaja pelirroja.

- … - Maki no la contesto y agarrando el pomo de la puerta se dispuso a irse, pero Umi se lo impidió.

- ¿A que le temes exactamente Maki-chan? – jalo el brazo de Maki impidiendo que esta huyera - ¿Acaso temes plantar cara a tus sentimientos hacia Nico-chan o…

- ¡Tengo miedo vale! – respondió Maki enojada y sin mirar los orbes de Umi.

- … - la cual se quedó congelada al ver por primera vez a una pelirroja tan vulnerable.

- ¡Tengo – cerro por unos segundos sus ojos para poder calmarse – tengo miedo de que sea otra persona distinta a la que tengo en mente – apretó con bastante fuerza el pomo – tengo miedo de que este con alguien y… y… - sus manos empezaron a sudar y a temblar – tengo miedo de que se haya olvidado de mí y no quiera ni verme – agacho su rostro mirando al suelo – que no se presentase en la última reunión me hace pensar en cosas que no quiero pensar y duelen… por eso… - negó de nuevo con la cabeza – por eso prefiero no buscarla si ella no quiere ser encontrada

- ¿Es por eso o… - soltó el brazo de Maki – es porque temes no ser capaz de decirla lo que sientes?

- Mi turno ya ha empezado – respondió Maki evitando la pregunta y saliendo de la oficina.

- Entiendo tu temor, os separasteis cuando recién estabais empezando a entenderos – dijo Umi apenada y saliendo de la oficina de Maki, la peliazul entendía los sentimientos que tanto atormentaba a Maki, tanto la pelirroja como Nico tardaron un tiempo en entenderse a pesar de que a ojos de todas, tuvieron las dos un flechazo a primera vista, sin embargo, no se empezaron a entender hasta que el tiempo se les echo encima, sus discusiones eran las mismas de siempre, pero las ultimas tenían un tono más cálido y pasaban más tiempo juntas, incluso a veces entrenaban las dos solas, llegando a crear una enorme conexión que demostraron en el escenario y donde nació el ship de por vida del NicoMaki, un Ship que no le disgustaba a ninguna de las dos pero que tampoco comentaban en voz alta debido al enorme orgullo que tenían ambas, eran la pareja más perfecta del grupo y cuando al fin Maki se dio cuenta de que sentía algo por la morena, esta se graduó y empezó a tomar distancias de ellas, congelando así los crecientes y fuertes sentimientos de una pelirroja que se quedó a las puertas de declararse a su sempai y llevando esa carga durante todo este tiempo.

5 de Abril del 2022, 12:30 de la mañana del martes, restaurante M'S GOURMET.

M'S GOURMET, así se llamaba el restaurante de la conocida y famosa chef mundial Kousaka Honoka, una pelinaranja que después de trabajar día y noche en un pequeño y conocido restaurante, decidió un día abrir un pequeño negocio en honor al grupo que le dio los días y recuerdos más felices de su vida, llegando a transformar un simple y pequeño local en todo un exitazo restaurante a nivel nacional e internacional, por lo visto a Honoka, m's le seguía dando suerte, algo natural después de ser la fundadora del grupo.

Ahora se encontraba preparando el desayuno a dos amigas que decidieron hacerla una visita mientras a la vez parecían tener asuntos que tratar…

- Y aquí esta, zumo de naranja acompañado de un croissant a la plancha para Nozomi-chan y… - dibujo una amplia sonrisa a la vez que sus mejillas cogían cierto color rojizo – u-un zumo de frutas del bosque acompañado por una cheesecake p-para Eli-chan – dijo Honoka algo nerviosa mientras dejaba los alimentos en su lugar correspondiente de la mesa, la presencia de Eli con su ceñido uniforme policial la ponía nerviosa, la rubia parecía una modelo de revista disfrazada con un sexy traje de policía malota.

- Honoka-chan – le llamo Nozomi sacándola de sus pensamientos – siéntate con nosotras y descansa un poco, te veo algo acalorada – le hablo la picara pelimorada en un tono burlón, pudo ver como la pelinaranja se comía con la mirada a Eli.

Eli miro su reloj preocupada, acudió al restaurante porque Nozomi la dijo que era algo de vital importancia, sin embargo, se encontró con una pelimorada tranquila pidiendo el desayuno de las tres chicas que ahora mismo estaban sentadas – no tengo mucho tiempo Nozomi, tengo que entrar a trabajar en 15 minutos así que dime que es eso de tal importancia

- Aara, tan directa como siempre – sonrió maliciosamente – hay costumbres que nunca se pierden

- ¡Nozomi! – la llamo la rubia perdiendo la paciencia.

- Are, que genio para ser policía – siguió probando la paciencia de Eli, Nozomi no pareció cambiar mucho.

Honoka no pudo evitar la risa – tengo que admitir que echaba en falta esto

- ¿Las bromas de Nozomi? – pregunto Eli algo enojada.

- También, pero es tan natural que me hace pensar que nada ha cambiado – dijo una inocente Honoka sin parar de reírse.

- Con vosotras no hay manera… - resoplo la pobre rubia desesperada con las dos chicas.

Nozomi con media sonrisa cambio su semblante a uno serio – disculpa Elichi, necesitaba meterme con alguien

- Normalmente, siempre suele ser Nico-chan la victima de Nozomi-chan – soltó Honoka demasiado natural sin darse ni cuenta de lo que acaba de decir, el nombre de Nico parecía ser un tabú para Nozomi y Maki.

(Por lo visto, Honoka sigue igual, hablando sin pensar…) pensó Eli al ver la inocente metedura de pata de la pelinaranja.

La sonrisa de Nozomi se borró por completo de su rostro – Nicochi es la razón por la que te he llamado Elichi – hablo una seria pelimorada del tirón.

- Lo siento Nozomi, pero se lo mismo que vosotras, absolutamente nada

- Lo sé, pero eso no es lo que quería preguntarte

- ¿Entonces?

Honoka observaba en silencio a las dos mayores mientras bebía con tranquilidad su zumo de manzana fuji.

- Quería… - aparto a un lado su plato, perdió todo el apetito que tenía cuando llego al restaurante – pedirte un favor Elichi

(Tengo un mal presentimiento…) cogió el zumo de frutos rojos y le dio un buen trago, cogiendo fuerzas para la petición de Nozomi.

- Necesito que me consigas la dirección de Nicochi – soltó de golpe y sin titubear, Nozomi lo estuvo pensando durante toda la noche hasta que se animó a pedirle ese favor a su amiga.

Ante semejante petición, Honoka no pudo evitar de la sorpresa escupir lo que acaba de beber para evitar atragantarse - ¡E-Eso es ilegal Nozomi-chan!

- En realidad no, ¿Verdad Elichi?

Eli suspiro notoriamente – no es ilegal si nadie se entera, pero ¿Para qué quieres la dirección? Ya estuvimos en su casa en la secundaria

- Ya no está viviendo allí, fui a verla hace unos meses, pero me encontré con su antigua casera y me dijo que ya no vivían allí

- ¿La casera no sabe a dónde se fueron? – pregunto Eli con curiosidad.

- No sabe nada y tampoco hay rastro de ningún Yazawa… - dijo Nozomi triste al recordar como intento localizar a Nico a través de sus hermanos, pero se encontró con la misma respuesta, ya no estudiaban en la escuela donde estaban registrados.

- Que extraño… - murmuro Eli preocupada ante la desaparición de Nico y la familia Yazawa.

- O simplemente, les iban mal económicamente y recortaron gastos cambiando de colegio a sus hermanos y también de hogar – respondió Honoka con su particular y natural despreocupado tono de voz, curiosamente, fue la que más se acercó al verdadero estado de la familia Yazawa…

- Puede ser, pero aun así – miro la rubia a su amiga pelimorada cruzando sus miradas – conseguiré la dirección de Nico, me quedaría más tranquila si viera que al menos está viva

- Gracias Elichi – la agradeció Nozomi en un tierno y sentido tono de voz.

Eli con una cariñosa sonrisa correspondió el agradecimiento de Nozomi, la rubia sabía desde hace muchos años lo que Nozomi sentía por Nico y entendía el sufrimiento que llevaba la pelimorada ante el silencio y la ausencia de esta durante todos estos años, aunque en cierta parte, ella también echaba en falta a esa hiperactiva morena, no solo iba a conseguir esa dirección para Nozomi, sino también para ella.

- En cuanto tenga la dirección y la compruebe, te aviso – dijo Eli bebiendo de un sorbo lo que quedaba de zumo y levantándose con prisa de su asiento.

- ¡Espera Eli-chan! – dijo Honoka rápidamente antes de que Eli las abandonara.

Eli la sonrió cálida y cariñosamente – has hecho un gran trabajo con el restaurante – le dio un beso en la mejilla – estoy orgullosa de ti – la dijo con cariño y despidiéndose con una mano de Nozomi.

Honoka se volvió a sentar con un sentimiento de derrota, no quería un alago de la rubia, solo quería pedirla que volviera después de trabajar para poder hablar con ella, sin embargo, la rubia no la dio ni la opción de hablar.

- Aara, ¿Desde cuándo te sientes así por Elichi? – no se le escapaba nada a la pelimorada.

- Desde… - miro de reojo a una traviesa pelimorada - ¡Tengo que recoger esto! – dijo rápidamente escaqueándose del interrogatorio que estaba Nozomi preparando.

- Parece que va a haber un gran conflicto entre Honoka-chan y Umi-chan, me pregunto… - miro el postre que Eli dejo prácticamente enterito - ¿Qué hará Elichi? – se preguntó Nozomi al saber que Eli al principio se enamoró de Honoka y según iba conociendo a Umi, sus sentimientos parecieron dividirse, llegando siempre a confundir a una astuta Nozomi, la cual nunca supo si en el corazón de Eli existían dos personas o solo una peliazul que cogió fuerza en los últimos meses que les quedaba en la escuela.

Mientras a la misma hora en un lujoso bloque de oficinas…

Nico y Momoka llegaron a la hora que Charlotte les indico a la lujosa oficina, un edificio que rebosaba riqueza por cada esquina por donde mirase la morena, la cual no paraba de alucinar, algo que siempre la ha pasado incluso cuando entraba a la casa de Maki, se quedaba embelesada y en cierta parte envidiosa mirando todos los detalles de la casa, aunque en este momento se trataba de un edificio entero.

- ¡Esto es impresionantemente caro! – le salió del alma.

Charlotte sonrió al ver a Nico como pollo sin cabeza por toda su oficina, mientras que Momoka tomaba asiento en uno de los sillones e ignoraba a la morena, tal y como hizo durante todo el camino, ni Momoka ni Nico, se dirigieron ni una sola palabra durante el camino, claramente no se llevaban bien y se lo hicieron notar mutuamente.

- ¿Te gusta lo que ves querida? – pregunto Charlotte tomando asiento al lado de Momoka.

- ¡Claro! ¡¿A quién no le gustaría esto?! – dijo una emocionada Nico mientras tocaba con cuidado un jarrón que podría valer más que su propio riñón.

- Estando conmigo, podrás tener todo lo que quieras – hablo una embaucadora pelirrosa.

(Después de darme 200.000 yenes por amor al arte… no dudo de su capacidad económica) Nico seguía alucinando con todo.

- Por favor Nico-san, toma asiento para que podamos hablar tranquilamente – comento Charlotte señalando al sillón que estaba enfrente de ellas.

- Entonces… - Nico se dirigió a aquel sillón y ocupo el lugar donde quedaba enfrente de la hermosa pelirrosa - ¿A que os dedicáis exactamente? – pregunto una intrigada pelinegra.

- Para los ojos de la policía y de cualquier ciudadano, somos una exitosa empresa que se dedica a la producción de vehículos de alta gama – respondió Charlotte cruzando sus piernas lentamente bajo la atenta mirada de una pelinegra que pareció no prestar mucha atención a ese sexy movimiento, algo que dejo perpleja a la de ojos lavanda, normalmente cualquiera hubiera caído en la trampa, sin embargo, esta pelinegra era distinta, no era tan fácil de seducir a nivel carnal, un reto que se le antojaba apetitoso a la pelirrosa.

- ¿Pero os dedicáis de verdad o…

- No es nuestro punto fuerte – comento Momoka interrumpiendo a la morena – este sitio es solo una tapadera, pero nuestro verdadero negocio y donde procede el 80 por ciento de los beneficios que ganamos viene de otro lugar

- Somos una empresa de asesinas a sueldo – soltó del tirón Charlotte, prefería no andar con rodeos con Nico.

- ¿A-Asesinas? – todo el cuerpo de la pelinegra se tensó, se esperaba algo malo, pero no tanto…

- No solo matamos a gente a cambio de una buena cifra de dinero, sino también nos encargamos de secuestros, hacer desaparecer algunas pruebas que algún idiota haya dejado en la escena de un crimen e incluso alguna vez hemos traficado con drogas – termino de complementar una fría Momoka mientras servía en 3 copas una crema de licor Baileys.

(Drogas, asesinatos, secuestros, manipulación de pruebas… q-quizás debería de haberlo pensado mejor…) el rostro de Nico se iba poniendo más pálido cuanta más información iba teniendo.

Momoka miro de reojo a Charlotte al ver la reacción de Nico, parecía gritar su rostro que quería huir rápido de allí.

(¿Me abre equivocado por primera vez?) se preguntó Charlotte al ver que las palmas de las manos de Nico estaban empapadas en sudor y el rostro de esta a pesar de estar hermosa con ese cambio de peinado, estaba pálida y parecía un zombie.

- Claramente es un mundo duro donde se necesita tener la determinación y valentía que parece que a ti te falta – hablo Momoka cortando el hielo y consiguiendo una letal mirada de Charlotte – lo mejor será qu…

- ¿C-Cuantos clientes… - Nico cogió algo de aire y sin mirar a ninguna de las dos mujeres siguió hablando – tenéis? N-No es un negocio que sea fácil de…

- Aunque parezca difícil de creer, en este país hay muchísima gente que necesita eliminar algo o alguien de su vida, mira… - señalo al escritorio que estaba al final de la oficina y donde había 4 pilas enormes de documentos sin firmar – cada folio, es una persona dispuesta a pagar una gran cantidad de dinero a cambio de eliminar lo que sea que le atormente

(Esos son muchísimos documentos… ¿Cuánta gente podría haber ahí?) Pensó mientras miraba ese escritorio, la resultaba aterrador la cantidad de gente que pedía semejantes e ilegales servicios – esto es… es… - se tapó su rostro con sus dos manos y se encogió sobre sus piernas, su corazón no paraba de gritarla el gran error que estaba cometiendo.

- Menuda pérdida de tiempo… - resoplo Momoka mientras se ponía a jugar con su móvil.

Charlotte se levantó de su asiento y se arrodillo enfrente de la morena – Nico-san… - la llamo en un suave y cariñoso tono de voz – mírame Nico-san – cogió las muñecas de la pequeña y con delicadeza las aparto de su rostro – al principio es duro, pero una vez que rompes la barrera… - llevo las manos de Nico a su pecho – te adaptas con facilidad

- Puedo ir a prisión de por vida Charlotte-san, puedo perder a mi fa…

- Tranquila – interrumpió una indiferente peliceleste – tenemos comprado al 70 por ciento del cuerpo de policía de todo Japón y ningún juez se atreve a abrir un caso nuestro

- Escúchame Nico-san – apretó más fuerte las manos de Nico mientras las hundía aún más sobre su pecho, llegando a notar la pelinegra el tranquilo latido que tenía la pelirrosa, no estaba nada nerviosa a pesar de lo que estaban hablando - si te mantienes conmigo, nunca irán a por ti

- Además – hablo de nuevo la fría peliceleste – puedes ganar esto por un solo día – lanzo un sobre parecido al de anoche a las piernas de Nico – e incluso mas

Nico llevo su mirada al sobre, el cual parecía más hinchado que el de anoche, lo que significaba que había una cantidad más grande de dinero en su interior (¡Sabia que podía confiar en ti hija mía!) de nuevo volvió a recordar aquellas palabras de su padre, unas palabras que sin el dinero que Charlotte le dio anoche no habría escuchado, no le quedaba de otra a Nico que decidirse, si quería la felicidad para su familia de forma inmediata y fácil pero destrozando toda su vida o arriesgarse a rechazar esa suculenta, pero peligrosa oferta y vivir una vida de sufrimiento y de deudas económicas a cambio de una vida donde no corriese el riego de ir a prisión o incluso de algo peor.

- Nico-san… - volvía a llamarla Charlotte con esa dulce voz que ponía solo para Nico – anoche me dijiste que tus hermanos querían ir a la universidad – soltó las manos de Nico dejando que esta las acomodase en el sillón – yo podría hacerme cargo de esos gastos e incluso podría conseguir que estudiaran en las mejores universidades de todo Japón – llevo una mano al rostro de Nico y lentamente retiro su cabello de la cara – piensa bien querida, podrías arreglar la situación de tu familia en solo unos segundos – llevo su otra mano a la otra mejilla acariciándola a su vez – solo tienes que aceptarme para siempre – (eres tan tentadora…) acerco lentamente su rostro al de la morena hasta que noto una mano sobre su pecho - … - Charlotte miro aquella mano que paro lo que parecía que iba a acabar en un beso, al menos esa era la intención que llevaba la pelirrosa.

Momoka miro de reojo como por primera vez, alguien frenaba en seco a la pelirrosa (interesante…)

(¡Sabia que podía confiar en ti hija mía!) y otra vez, aquellas palabras y aquel iluminado y alegre rostro de su padre la volvía a torturar la mente – solo quiero una condición – hablo fríamente la pelinegra con sus orbes carmines más intensos que una luna de sangre.

Momoka se levantó de golpe y enojada ante el descaro de la pelinegra - ¡¿Acaso crees que estas en posición de pedir…

- ¿Cuál… – interrumpió una Charlotte fija en esos ojos que hasta hace un momento estaban apagados y ahora ardían más intensamente que una hoguera – …es esa condición?

Nico frunció el ceño intensificando el brillo de sus carmines orbes – no quiero empezar matando a nadie, no al menos hasta que me haga a la idea de que algún día tendré que hacerlo

Charlotte miro de reojo a una furiosa Momoka – apunta eso en el contrato

- ¡¿Hablas en serio Chary-chan?!

- ¿Algo más? – pregunto una seria pelirrosa volviendo su lavanda mirada hacia esos orbes tan intensos.

Nico se quedó pensando durante unos segundos y dirigió por unos momentos su mirada a la mano que mantenía en el pecho de una atrevida pelirrosa – sí, una cosa mas

- Toma nota Momoka-san – hablo a Sagara sin desviar su mirada de Nico, esta chica cada vez la sorprendía más.

- No vuelvas… - acerco su rostro al de Charlotte llegando a sorprender tanto a esta que llego incluso a sonrojarse – a intentar besarme sin mi permiso – la dijo en una fría voz y levantándose del sillón para dirigirse hacia el ventanal y así mantener una distancia más grande de Charlotte, Nico no negaba la belleza de esta mujer e incluso la llamaba la atención, pero sus labios y su corazón no estaban reservados para ella.

Momoka rio notoriamente ante semejante cobra que le hizo Nico a su querida Chary-chan y como esta se quedó sin habla en el sitio donde seguía de rodillas - ¿Apunto eso también Chary-chan? – dijo Momoka con bastante recochineo.

(va a ser más difícil de lo que pensé…) Charlotte fulmino con la mirada a Momoka la cual, aun así, siguió riéndose como una loca – entonces… - (con Momoka también tuve que esforzarme y mereció la pena, sin embargo, Nico-san…) se levantó de su sitio dejando de lado aquella maravillosa cobra de Nico - ¿Vas a firmar… – pregunto Charlotte arrancando con bastante genio de las manos de Momoka el contrato de Nico – …el contrato que te ligara a mí de por vida? – (va a ser el mejor manjar que podría tener) pregunto sin cambiar su embaucador tono de voz y acercándose a la espalda de una morena que la estaba mirando a través del reflejo del ventanal.

(No hay otra opción, podría rechazarla y buscar empleo, pero, nos pueden echar de casa hasta que encuentre un empleo y me paguen la mensualidad…) lentamente se giró hacia Charlotte (esto es por el bien de mi familia…) – … - sin decir nada, tendió su mano izquierda pidiendo en silencio que le diera aquel contrato.

Charlotte con media y diablesca sonrisa le entrego el documento junto a un bolígrafo azul.

(Sin darse cuenta, está vendiendo su alma al diablo con la piel de cordero) pensó Momoka cruzándose de brazos y prestando atención al semblante serio y frio de Nico, parecía como si la morena había bloqueado sus sentimientos en el momento en el que propuso su condición, algo que no paso por desapercibido a la peliceleste, dándose cuenta de aquello que comento anoche Charlotte, Nico era un diamante en bruto que necesitaba pulirse bien.

Nico cogió el contrato con una mano mientras que con la otra cogía el bolígrafo (pondré todo mi esfuerzo en esta nueva vida y…) apoyo el documento en el ventanal (en la nueva persona en la que voy a convertirme) y estampo su firma mientras a su vez dejaba escapar un largo suspiro – ahí lo tienes, espero que no faltes a tu palabra – la dijo Nico seria y algo amenazante mientras le hacía entrega del contrato firmado.

- No faltare a mi palabra - Charlotte cogió el contrato y con su rostro ensombrecido se dirigió a su mesa, donde guardo bajo llave ese importante documento donde Nico había vendido su alma – no cogerás ningún caso hasta que Momoka no te haya enseñado a pelear y a defenderte

- ¿Por qué tienes que castigarme a mí? – replico la peliceleste enojada, Charlotte no paraba de darla malas noticias…

- Vas a ser en todo momento su sombra hasta que Nico-san pueda encargarse sola de sus propios casos y respecto a ti – se sentó en la silla que estaba detrás del escritorio – empezaras con una paga de 200.000 yenes diarios y según vayas avanzando la cifra ira aumentando, ¿Te parece bien Nico-san?

(¡¿Qué si me parece bien?! ¡Eso es demasiado!) pensó Nico mientras asentía en silencio, con solo escuchar esa cifra diaria sus inseguridades iban desapareciendo poco a poco, aunque en su pecho sentía una gran presión que no paraba de advertirla del semejante error que había cometido.

- Bien – soltó Charlotte un pequeño y cansado suspiro - ahora id a entrenar, necesito organizar todo esto

Momoka hizo una reverencia a la pelirrosa y le indico en silencio a Nico que la siguiera, abandonando las dos la oficina de una pelirrosa que se quedó fija en la figura de la morena que salía de su oficina.

- Parece que… – llevo una mano a su pecho y en concreto en aquella zona donde Nico dejo su mano durante varios minutos – eres más lista de lo que aparentas ser, has intuido bien mis intenciones e incluso has tenido el valor de pararme… - tapo sus orbes lavanda con su flequillo y una diablesca sonrisa apareció de nuevo en su rostro – pero, ¿Podrás seguirme el ritmo Nico-san? ¿O acabaras cayendo como Momoka-san? – hablo la perversa pelirrosa cerrando sus ojos y acariciando su pecho sin dejar de recordar aquel pequeño incidente con la morena, una escena que más de una persona se podría sentir mal, pero para Charlotte era un reto.

Puees ya esta xD, hasta el próximo capitulo ^_^.