¡Muy buenas! Antes de nada, sé que dije en el capítulo anterior de que este iba a ser más largo porque iba a pasar cositas, pero mientras lo escribía, me di cuenta de que me salió demasiado largo y cuando digo demasiado largo… me refiero a demasiado largo xD, una cosa es que suba un capítulo largo y otra cosa es subir la biblia xD, así que decidí cortarlo, dejando por desgracia algunas cosas para el siguiente capitulo, pero bueno, estoy bastante inspirada y los capítulos me salen como palomitas xD así que al menos tardo menos xD, bueno dejando eso a una esquinita, espero que guste ^^.

Dyeson – lo que le pasa a Nozomi es que confunde sus sentimientos pasados con los del presente, veremos cómo se va desenvolviendo, pero de momento, la pelimorada da miedo xD, es verdad que Kotori esta un poquito depre, pero se esta debatiendo internamente por Honoka, veremos también que pasa ;p, te prometo que la historia no tomara una ruta NTR ;p, por cierto me quedo con lo que me has dicho, Momochi, a ver como reacciona esta xD, te suelto ya para que puedas leer el capi, un cálido abrazo y un saludo ^^. PD: Prepárate para sufrir, yo si tengo prisa para hacer sufrir a todos los personajes y a ti también ^^.

Krishellsolis – Buenas! Que alegría me has dado saber que tengo otra seguidora mas ^^, pero no descuides el trabajo eh, ¡Que mato a Nico! Lo digo enserio vale xD, como que… mejor no me hagas caso xD pero nada de caso, se me va la cabeza xD, por cierto, muchas gracias por tu review, me hace ilusión saber que estas enganchada a mi historia y no te preocupes, no voy a abandonar la historia, a mí también me ha pasado que he seguido historias y me he quedado a medias, se lo que amarga y por eso te aseguro de que conmigo no pasara, puedo tardar en actualizar pero es porque me gusta dejar bien el capitulo sin cosas extrañas y evitando el mayor numero de errores posibles, pero la historia estará terminada, queda todavía, pero estará acabada, confía en mi ^^, un saludo y nos vemos en el siguiente ^^.

Love Live no me pertenece.

Unas horas antes en la residencia Yazawa…

Nico se encontraba tumbada boca abajo y abrazando a su almohada mientras que sus retinas no paraban de visualizar aquel dolido rostro de la pelirroja – creía que mi ausencia iba a pasar desapercibida… pero… - y otra vez, aquella triste mirada de Maki – soy tan idiota… - enterró su rostro en la almohada mientras intentaba olvidar esos ahogados orbes lavandas, sin embargo - Maki-chan… - murmuro recordando esta vez la primera imagen de la pelirroja al entrar en la habitación del hospital – se veía tan hermosa – dibujo una pequeña sonrisa en su rostro – por lo visto nada ha cambiado… - se borró por completo su sonrisa – la sigo queriendo como una idiota… - negó con su cabeza enterrada en la almohada – ¡Para ya Nico! Tengo que evitar verla de nuevo, ahora voy a ser una asesina… si antes no la merecía… - cerro fuertemente los ojos para evitar soltar alguna lagrima – menos ahora… no puedo verla de nuevo, ya no… - tres leves golpecitos en la puerta interrumpió su discurso interno – ¡Lo siento papa, no tengo hambre! – respondió Nico en un fuerte pero suave tono de voz, no estaba de humor para comer y menos para inventarse alguna escusa que le convenciera a su padre, sin embargo, otra vez los tres golpecitos - ¡Papa no estoy de humor! – respondió un poco enojada y girándose en la cama haciéndose un ovillo entre las sábanas, pero…

- … - la puerta se abrió aun sin darle permiso.

Nico soltó un pequeño gruñido al escuchar su puerta abrirse y cerrarse a los pocos segundos de entrar quien creía que era su padre – papa no… - su voz se congelo al ver a una seria pelirroja dejando con tranquilidad una bandeja con comida en la mesa que estaba a un lado de la habitación - ¡¿Ma-Maki-chan?! – el rostro de Nico se volvió blanco ante la semejante sorpresa de ver a la pelirroja en su casa y, sobre todo, en su habitación, cuanto menos quería verla, más la veía…

- Eso parece – respondió Maki con sarcasmo y apoyándose en la mesa mientras miraba paciente a la pelinegra.

- ¡¿Q-Que haces aquí?! ¡¿C-Como…

- Te hemos seguido – respondió esta tan directa y sincera como siempre.

- ¿Me habéis… - Nico frunció el ceño - ¡¿Me habéis seguido?! – hablo enojada y levantándose de la cama para encarar a la pelirroja, olvidándose por un momento que cuando llego a su casa y se encerró en su dormitorio, se deshizo de su camiseta y de sus botas quedándose con los ceñidos vaqueros negros y el negro sujetador como únicas prendas puestas, acompañadas por supuesto por aquel perfecto vendaje que la pelirroja la puso en el brazo derecho.

El rostro de Maki se tiño de un intenso color rojo al ver a la desmelenada pelinegra en sujetador y con una pose tan firme y tan adulta que la hacía lucir demasiado sexy para sus ojos, llegando a su cerebro ideas que no debería de tener y menos si quería hablar seriamente con ella…

(¡Contrólate Maki!) - …

- ¡¿Por qué te callas ahora?! ¡Dame una explicación de… - sintió algo de brisa recorrer por su descubierto vientre - … - Nico bajo su mirada hacia su estómago…

- … - (¡No puedo apartar mis ojos!) los orbes lavandas de la sonrojada pelirroja grabaron a fuego en su retina la semejante imagen que Nico inconscientemente la regalo, una imagen que no iba a borrar en la vida y que desde luego mereció la pena haber esperado tanto tiempo si este era el premio - … - no podia articular ni una sola palabra la pelirroja, solo podia mirar de arriba abajo a Nico esperando a que esta no quisiera taparse nunca…

- …qu… - un repentino y fuerte sonrojo se posó en el rostro de Nico al darse cuenta de que se estaba exhibiendo a Maki y la razón por la que esta estaba tan sonrojada y callada - ¡¿Q-QUÉ ESTAS MIRANDO PERVERTIDA?! – soltó avergonzada la pelinegra y tapándose con un brazo sus pequeños senos y su plano y entrenado vientre con su otro brazo.

- ¡Y-Yo no soy la que se ha puesto medio desnuda enfrente de otra persona! – se defendió la pelirroja sin desviar su mirada e igual de sonrojada que Nico, aunque su sonrojo era por otro motivo…

- ¡E-Estoy en mi casa! ¡H-HAS SIDO TU LA QUE HA INVADIDO MI PRIVACIDAD!

- ¡He llamado dos veces antes de entrar! ¡Otra cosa es que tu estés sorda! – siguió defendiéndose Maki y razón no la faltaba…

- ¡A-Al menos deja de mirarme! – dijo Nico dando varios pasos hacia atrás y encogiéndose para taparse mejor.

- N-No puedo hablar sin mirar a la gente – murmuro Maki, sonando más a escusa que ha defensa…

Nico frunció el ceño enojada - ¡Pero si no estabas hablando!

- En mi mente si – y respondió esta como si nada, enojando aún más a Nico…

(Es imposible… estamos en tablas…) Nico soltó un frustrado gruñido – d-date la vuelta, v-voy a coger mi camiseta y vestirme – la hablo mientras se daba la vuelta para que Maki solo la viese la espalda y nada más, aunque ya había visto todo…

(Incluso su espalda es apetitosa, si pudiera…) alzo una mano como si fuese a alcanzarla (abrazarla, se sentiría mejor…) cerro la mano en forma de puño y bajo su brazo aguantando las ganas de abalanzarse encima de Nico y abrazarla por la espalda, ver a la mayor de espalda, la hacía sentir lo sola que se veía la pelinegra, algo muy distinto a lo que sentía cuando la tenia de frente - …

- ¿N-No me has oído Maki-chan? ¡D-Date la vuelta! ¡T-Tengo la camiseta justo ahí… - dijo Nico bastante avergonzada y señalando la silla donde Maki estaba apoyada

Maki desvió por unos segundos su mirada al lugar donde le indicaba Nico, viendo que su mano tenía prisionera a la camiseta de la mayor – y-ya da igual Nico-chan, y-ya te he visto así que…

- ¡Maki-chan! – la respondió molesta la mayor tensando a la pelirroja, ahora sí que estaba enojada…

- ¡E-Esta bien! – cogió la camiseta de Nico - ¡C-Cógela! – pero se negó a girarse…

Nico se giró y vio como Maki sujetaba su camiseta - ¡No te he dicho que cojas mi camiseta, solo que te gires!

- Cambio de planes, ven a por ella – dijo la picara pelirroja sujetando la camiseta y dirigiéndose a la otra punta de la habitación - ¿O acaso no te atreves? – la reto Maki con bastante picardía y provocando más a la morena.

Nico sintió como una vena en su cuello es hinchaba hasta el punto de querer explotar, pero aun así, acepto el reto de la pelirroja, bajo sus brazos dejando al descubierto de nuevo la piel que tenía expuesta y con decisión y bastante molesta se acercó a la pequeña en edad – si has venido a molestarme… - le arrebato con coraje su camiseta de las manos – ya puedes irte – la hablo seria y encarando sus orbes carmín a esos serios e imponentes orbes lavandas.

- No he venido para eso Nico-chan, además… - desvió su mirada hacia otro lado, cediendo a la petición que anteriormente no quiso ceder – me conoces, ya sabes que yo no soy así

Nico la dio la espalda – las personas cambian Maki-chan – se puso su camiseta y se dirigió a la ventana, apoyando medio cuerpo en el poyete y mirando al exterior con la mirada algo perdida – nos conocíamos antes… ahora somos adultas y tenemos otras vidas, otros pensamientos y… - su mirada se posó en aquella casa vacía que tenía enfrente de su ventana – otros gustos

- Si, es cierto – se acercó Maki a la cama algo deshecha y que mantenía el calor y el aroma de la morena – nuestras mentes han cambiado, pero nuestros nombres y lo que vivimos no, Nico-chan – se sentó en la cama y mirando fija y seriamente a la espalda de la mayor siguió hablando – sabes… - cogió algo de valor – en el hospital…

- Esta bien, ya te dije que lo entendía y no hace falta que te disculpes, tenías derech…

- No, déjame hablar - soltó un pequeño suspiro – por favor Nico-chan, déjame decirte lo que quiero decir

- … - con disimulo, Nico se llevó una mano a su pecho, notando como este la indicaba que dejase su orgullo a un lado y dejase que la pelirroja la dijese todo lo que tuviera que decir – bien, dime – se giró hacia Maki desde su misma posición, apoyando la espalda en el poyete de la ventana y cruzándose de brazos escucho atentamente a la pelirroja – te escucho

- … - Maki cogió algo de aire antes de continuar – no debí de arrinconarte de esa manera, sigo enojada y dolida contigo, al igual que las demás, pero… - apoyo sus manos en la cama y se inclinó hacia atrás poniéndose cómoda, estar en esa habitación y en esa cama, la daba un aire de tranquilidad, estaba a solas con Nico y nadie iba a interrumpirlas, así que no había que apresurar las cosas – han pasado muchos años y seguramente habrás tenido tus razones para alejarte, de las cuales algún día espero que puedas confiármelas y decirme que paso todo este tiempo - desvió su seria mirada de Nico y la llevo con tranquilidad a cada rincón del dormitorio, memorizando cada detalle de esa habitación – admito que hice mal al seguirte, no lo pensé y simplemente actúe, quise enfrentarte de nuevo y sin querer iba a cometer el mismo error que cometí en el hospital

- Pero has cambiado de opinión porque claramente no…

- No – interrumpió a la mayor - sigo pensando lo mismo que pensaba antes de entrar a esta casa, pero… - soltó una pequeña sonrisilla – es cierto lo que has dicho, las personas cambian, nosotras hemos madurado y en especial tú – fijo de nuevo sus orbes lavandas en la morena – no puedes borrar el pasado al igual que tu nombre, pero si puedes cambiar lo que eres y eso por lo visto, es lo que has hecho Nico-chan

(Al fin se da cuenta, ahora solo queda despedirse como es debido y…) desvió su mirada hacia el exterior de la ventana al sentir pequeñas puñaladas en el pecho (no volver a vernos más…) pensó fríamente mientras que su pecho la contradecía – y por eso no vas…

- Y por eso – interrumpió de nuevo a la pelinegra con el ceño fruncido y avisándola con la mirada de que no se atreviera a terminar su frase, aunque Nico prefirió darla la espalda de nuevo – tenemos que conocernos de nuevo

- Si… va a ser lo mej… - Nico abrió con sorpresa los ojos y miro a Maki a través del reluciente cristal de la ventana - ¡¿Qué?!

- Hay una parte de mí que desea saber la razón de tu ausencia y por qué actuaste así, pero… - Maki se levantó de la cama y camino lentamente hasta la ventana – no se puede forzar a nadie a hablar de lo que no quiere hablar, por eso tendré paciencia al igual que el resto de nosotras – se puso enfrente de Nico y cruzándose de brazos miro al exterior al igual que la morena – aunque eso no significa que seas perdonada o que Honoka-chan y las demás no te regañen

(Habla como si fuese a juntarme de nuevo con ellas…) negó levemente con la cabeza – Maki-chan, no…

- No voy a aceptar un no por respuesta Nico-chan – la miro de reojo – esta vez, no vas a desaparecer tan fácilmente – se acercó a la morena y llevo su mano izquierda al herido brazo derecho de Nico – y no me vas a alejar, me da igual lo que digas, lo que hagas o lo que hayas cambiado – (seas quien seas ahora, mi corazón sigue latiendo y eso no lo va a cambiar ninguna nueva versión de Nico) acaricio cerca del vendaje sin llegar a tocar la herida – no me voy a ir de tu lado Nico-chan

(Se… se siente bien… tanto tiempo sin escuchar algo así… y menos de Maki-chan…) Nico sintió como su corazón se aceleraba y dejaba de apuñalarla, sentía felicidad al escuchar a Maki, pero, ¿Se lo merecía? ¿Se merecía ese trato después de abandonarlas sin siquiera despedirse y ver en esos ojos el dolor que causo? ¿De verdad se merecía tanta bondad? Preguntas que rondaban sin parar en su mente mientras escuchaba a una cálida y madura pelirroja, sin embargo, la realidad de Nico la golpeaba a cada minuto (¿De qué valdría esto? Ahora pertenezco a un grupo de asesinas… si ellas se acercan mucho, podrían correr peligro por mi culpa… y yo no quiero que las pase nada…) – eso… - agacho su rostro enterrando sus orbes bajo su flequillo – dices ahora, pero no tienes ni idea de lo dices Maki-chan, yo no…

(Ya veo, ahora eres incluso más orgullosa que antes, pero no pienso ceder) - ya te lo he dicho antes, me da igual lo que digas, voy a seguir insistiendo contigo

- ¡¿Por qué… - mascullo en un hilillo de voz la morena - … - llevo sus manos al cuello de la elegante camisa color salmón que vestía Maki – porque insistes tanto Maki-chan?! ¡¿Por qué no me dejas en paz?! ¡¿Acaso no ves que no quiero acercarme a vosotras?! ¡Déjame ir Maki-chan! – acerco el cuerpo de Maki a ella y apoyando su frente en el pecho de la pelirroja la dio leves y suaves golpecitos en los hombros – dejadme ir…

(¿Qué te ha pasado para estar así Nico-chan?) llevo sus brazos a la espalda de la mayor y cerrando los ojos, abrazo a Nico mientras esta seguía dándola golpecitos en los hombros.

(Me duele…) – yo no quiero… - sentía presión en su pecho mientras sus golpes iban cesando y sus ojos se negaban a soltar alguna lagrima, pero necesitaba cortar rápido la relación con sus amigas y en especial con Maki, sabía que nunca conseguiría que Maki la correspondiese a ese inmenso amor que la procesaba y tampoco quería que las sucediese nada a ninguna de ellas, así que lo mejor era despedirse para siempre.

(No lo digas…) – Nico-chan… - Maki sentía como su corazón la gritaba que soltase lo que tanto había aguantado, que la calmase con esas preciosas palabras que solo tenía dedicado para la morena, la pelirroja estaba notando la lucha interna que tenía Nico y la falta de cariño que parecía carecer la mayor, llegando a desear calmarla con unas simples palabras nacidas desde lo mas profundo de su corazón.

(Me duele tanto el pecho…) paro al fin de golpear los hombros de la pelirroja – no quiero volver a…

(¡No es el momento Maki, no lo digas ahora!) abrazo con fuerza el pequeño y atlético cuerpo de la ojicarmin - ¡Nico-chan yo te am…

Y de golpe, la puerta de la habitación se abrió interrumpiendo tanto a una como a la otra, quedándose Maki mirando sorprendida a la pelimorada que estaba parada en la puerta mientras que Nico soltó rápidamente a la morena y se giró hacia la ventana, no tenía interés por quien les había interrumpido hasta que la pelimorada hablo…

- Ni…cochi… - dijo Nozomi sorprendida al ver el tremendo cambio de la morena y eso que solo estaba viendo su espalda y el reflejo de esta a través del cristal de la ventana.

Nico se quedó helada al escuchar a su mejor amiga y fiel apoyo y confidente - … - y sin atreverse a darse la vuelta, miro a la pelimorada a través del cristal, viendo a una madura Nozomi con el cabello sujeto en tan solo una coleta y elegantemente vestida como si de una boda viniese, las facciones de la cara de Nozomi eran más maduras y su mirada imponía aún más al igual que la mirada de Maki y de Umi, todas habían madurado y se les notaba, pero ninguna había cambiado tan drásticamente como para no reconocerlas, pero no lo podia negar ahora que la tenía en su habitación, también echaba en falta a esta picara pelimorada.

- ¿Eres… eres tú Nicochi? – pregunto con algo de miedo en su voz y cerrando con cuidado la puerta tras de sí.

(Si no llega a venir Nozomi-chan…) Maki agacho su rostro y dio la espalda tanto a Nico como a Nozomi (aun así… ¿Por qué Nozomi-chan está aquí? ¿Por qué no ha esperado a venir otro día?) dio varios pasos hacia atrás dejando algo de espacio a Nico.

- No-Nozomi-chan – certifico Nico con sorpresa en su voz y girándose hacia la ojiturquesa, no lo quería admitir, pero se alegraba tanto de ver de nuevo a su mejor amiga.

Nozomi dibujo una enorme sonrisa en su rostro acompañando así sus ahogados orbes - ¡Nicochi! – y se dirigió como una flecha a la deseada morena, abrazando sin permiso a la pequeña en estatura y consiguiendo la fija mirada de Maki.

Nico se quedó congelada de nuevo sin saber que hacer, ese abrazo de Nozomi seguía siendo el mismo que hace tantos años, cálido, protector y reconfortante, un abrazo que también echaba en falta…

- ¿Dónde has estado todo este tiempo Nicochi? – pregunto en un bajo tono de voz mientras abrazaba fuertemente a la morena.

(¿Qué…que está pasando? Primero Maki-chan y ahora Nozomi-chan, ¿Por qué no pueden simplemente respetar mi distancia?) llevo sus manos al vientre de la ojiturquesa - …Nozomi-chan… - murmuro y con un leve empujón la aparto de ella - ¿Qué haces aquí?

- Creo que no hace falta respuesta a esa pregunta Nicochi, más bien – su cálida mirada se transformó a una seria – deberías de ser tu quien me diera explicaciones

- Nozomi-chan, creo que… - Maki quiso intermediar, pero…

- Ya hablaremos tú y yo – Nozomi la corto tajantemente y en un tono algo amenazante.

- Yo… no tengo nada que decir, de hecho, no quiero…

- ¡Nicochi! – la nombrada junto a Maki se tensaron en el sito – no me vengas ahora con que no quieres nada de nosotros porque no pienso aceptarlo, no he estado sufriendo por ti todos estos años para que ahora nos des una patada de nuevo y sin explicaciones – la regaño Nozomi en un tono firme de voz.

(Si no os alejo, Charlotte-san o Momoka lo harán, pero será peor…) - siento… - se apartó de la ventana y se dirigió a la puerta de su dormitorio evitando la cercanía de las dos chicas – siento haber…

A pesar de poner distancia entre ellas, Nozomi se volvió a acercar a ella y con sus dos manos sujeto el rostro de Nico obligándola a mirarla - … - (has cambiado mucho físicamente, tienes los mismos ojos de siempre, pero… están tan apagados Nicochi…) – no digas nada Nicochi, no hace falta mirar al pasado – la dedico una cálida y enorme sonrisa – solo hay que mirar al presente – acaricio el rostro de Nico con sus dos manos consiguiendo una fulminante mirada de una pelirroja que estaba detrás de ella y con la mirada bastante fija – y al futuro, un futuro donde ya no vas a alejarnos más porque no te voy a dejar Nicochi

(Por favor, no hagas eso Nozomi-chan, no entres en mi alma y veas todo lo que cargo… no me lo pongas tan difícil…) Nico sujeto las manos de Nozomi y agachando su rostro se volvió a alejar de la pelimorada después de mirar por unos pocos segundos a Maki – iros… - murmuro bajito.

Maki se adelantó unos pasos poniéndose a la altura de Nozomi – Nico-chan, todavía no…

Nozomi pudo ver como Nico encogía sus manos y desviaba su mirada sin querer coincidir con los orbes de ninguna de ellas dos – Nicochi, no he venido para discutir – miro a Maki de reojo recibiendo la pelirroja cierto rencor en esa mirada - ni presionarte – y volvió su mirada a Nico después de lanzar un dardo envenenado a Maki - simplemente quiero recuperarte

(Eso lo se… vosotras nunca me haríais daño, soy yo la que os ha hecho daño y la culpable de esta situación y sin embargo seguís insistiendo… no sé qué hacer para alejaros y haceros entender que no vais a estar bien conmigo…) se volvió a dirigir a la puerta y sujetando el pomo agacho su rostro oscureciendo de nuevo sus orbes – marchaos… - repitió en un bajo y oscuro tono de voz.

- ¡Nico-chan esc… - Nozomi puso una mano en el hombro de Maki, indicando a la pelirroja que no insistiera.

Nico abrió la puerta - …

(Ya veo… estas sufriendo…) Nozomi cogiendo fuerzas y en contra de sus propios sentimientos decidió acceder a la petición de Nico- está bien, hoy te dejaremos descansar –soltó un pequeño suspiro y se acercó a la puerta parándose a la altura de la morena – me alegro volver a verte Nicochi… - se inclinó y le dio un tierno beso en la mejilla.

(¿Desde cuándo Nozomi-chan es así?) se preguntó Maki al sentir algo de celos por la cercanía y la confianza de la mayor después de tantos años sin tener contacto con Nico.

Nico ni se inmuto ante la acción de su amiga, ese beso lo sintió cálido, como siempre había sido Nozomi con ella, creándose aún más sentimiento de culpa en su corazón - …

- Vámonos Maki-chan – aviso la mayor con algo de frialdad a su amiga, la cual no tenía intenciones de abandonar todavía a Nico.

(Ya tendré más tiempo, al menos ya sé que habitación blinda con la suya) - ya voy – respondió la pelirroja desganada hacia Nozomi y se dirigió detrás de ella a la puerta, no sin antes pararse enfrente de Nico - … - quiso decirla algo, pero al final decidió no articular ni una palabra, saliendo incluso antes que Nozomi y bastante enojada de la habitación.

- Descansa Nicochi – se despidió cálidamente Nozomi y saliendo detrás de Maki, la cual ya estaba esperando afuera de la casa.

- … - Nico cerró la puerta y se dirigió derrotada a la cama, donde se tiro y abrazando la almohada no paraba de disculparse en un hilillo de voz mientras recordaba la frase que hace siete meses la dijo Charlotte (cambiar de vida…) algo que nunca debería de olvidar, ya no era una chica con grandes sueños, ahora estaba en un mundo peligroso y preparada para ser una asesina, ¿Cómo podría aceptar de nuevo a sus amigas? Bien era cierto que cuando vio a Umi y a Nozomi se le enterneció el corazón al verlas tan bien y tan maduras, mientras que Maki le removió todos sus sentimientos recordándola cuanto la amaba, ¿Pero de que servía si seguía sin estar a la altura de Maki por mucho dinero que tuviera ahora? Un dinero negro que ni siquiera podia presumir en voz alta, aunque Nico quisiera de todo corazón y supiera que su felicidad estaba al lado de sus amigas y en especial de Maki, no podia arriesgarlas a meterlas en su nuevo mundo, aunque estas iban a seguir insistiendo por mucho que Nico se alejara…

Mientras, segundos más tarde a las afueras de la residencia Yazawa…

Nozomi salió tranquila del hogar de Nico después de despedirse del señor Yazawa, mientras que Maki estaba apoyada en el auto de la pelimorada con cara de pocos amigos y esperando a la mayor.

- ¿Se puede saber porque me has obligado a mí también a irme? ¡Estaba hablando bien con Nico-chan antes de que llegaras! – la recrimino la pelirroja a una pelimorada que se plantó enfrente de ella.

- No deberías ni siquiera de haber venido Maki-chan, ¿Acaso no la has presionado bastante en el hospital? – Nozomi también tenía para recriminar…

- Ya me disculpé con Nico-chan – se defendió rápidamente Maki.

- No se trata de disculparse o no Maki-chan, simplemente hay que ir con cuidado, desapareció de la noche a la mañana y podría hacer lo mismo – se apoyó en su coche y a la derecha de Maki mientras su mirada se posaba en el hogar de la morena – la he visto poco, pero lo que he visto… no sabría que decir…

- A mí también me impacto – cambio Maki su molesto tono de voz por uno más tranquilo al ver que Nozomi enterró rápidamente el hacha de guerra – ha cambiado mucho

- … - Nozomi asintió en silencio, sus orbes fueron testigos del cambio tanto físico como psíquico de Nico.

- …se… - Maki soltó un notorio suspiro – se lo que quieres decir Nozomi-chan… y entiendo tu miedo, porque yo siento el mismo miedo que tú, pienso que si la dejo pensar, la voy a dar tiempo a desaparecer de nuevo, quizás por eso estoy siendo tan impulsiva y la estoy dejando tan poco espacio, sé que no estoy actuando del todo bien, pero también sé que me arrepentiría si no hubiera hecho lo que he hecho hoy… son demasiados años esperándola, Nozomi-chan… - confeso Maki con el corazón en su mano, la pelirroja entendía el motivo de la presencia de Nozomi, Maki era consciente del especial cariño y respeto que mutuamente se tenían Nico y Nozomi, de ahí al nerviosismo y el malestar de la pelimorada al creer que ella estaba arrinconando por segunda vez a Nico y la estaba espantando de ellas, por eso Maki necesitaba explicarse con la mayor, sin ser consciente la pelirroja de que el verdadero motivo de Nozomi estaba muy alejado de lo que pensaba…

(Te entiendo Maki-chan, pero…) – Maki-chan… - cerro por unos segundos sus orbes - … - cogió aire - … - y lo soltó con calma - ¿Tienes pensado algo con Nicochi? – pregunto desviando su rostro hacia la casa de al lado y maldiciéndose mentalmente por cambiar el guion que tenía preparado.

- Mi intención es hacer que vuelva con nosotras y con el tiempo conseguir las respuestas que todas queremos oír – hizo una pequeña pausa y señalo con su mano derecha la casa de al lado, la que precisamente Nozomi estaba mirando – voy a vivir ahí, así que podre vigilar que Nico-chan no desaparezca de nuevo y también… - dibujo una picaresca sonrisa y miro de reojo a Nozomi mientras devolvía su alzado brazo a la carrocería del vehículo de la mayor – vosotras tenéis la excusa perfecta para verla, venís a mi casa de visita y… - su sonrisa se hizo más grande – ¡Que conciencia Nicochi! – imito a la perfección el tono de Nozomi, haciéndola ver el tremendo plan maquiavélico que pensó Maki en pocos segundos.

Nozomi soltó una pequeña y sincera sonrisa – no es mala idea Maki-chan, pero…

- Pero nada Nozomi-chan – la dijo Maki bastante animada, se podia notar a kilómetros como la presencia de Nico había influido en el estado de humor de esta, algo que a Nozomi no le sentó nada bien – hemos perdido mucho tiempo

- … - Nozomi se mantenía callada mientras escuchaba a Maki, seguía molesta con ella, pero sabía que la pelirroja tenía razón en sus palabras y eso no lo iba a negar ni por muchos celos que sintiera.

- Ahora toca recuperar todo ese tiempo, mas todo lo que queda por vivir a partir de ahora

- … - Nozomi se cruzó de brazos y sin mirar todavía a la pelirroja la seguía escuchando.

- Y al menos eso es lo que yo voy a hacer

- …

- Como ya sabes, ya no somos niñas Nozomi-chan, ahora somos adultas y como tal, actuare como vea necesario y me hare cargo de mis acciones, pero no pienso dejar pasar este tren

(Un tren con solo un billete para una…) hinco sus uñas en sus brazos - … - pero seguía sin articular ni una palabra.

- Ya dejé pasar una vez ese tren… - Maki alzo su mirada hacia el despejado y celeste cielo mientras amoldaba toda su espalda en la carrocería del vehículo de la mayor – y no hay día que no me arrepienta de ello…

- …

- Da igual que distinta este Nico-chan o lo difícil que sea acercarse a ella – dibujo una media sonrisa mientras miraba como dos nubes se fusionaban lentamente – no voy a rendirme con ella

(Una amiga no habla así Maki-chan… lo que quiere decir que…) cogió aire y a los pocos segundos lo soltó – Maki-chan – la llamo en un tono muy suave y bastante bajo - ¿Te gusta Nicochi? – la pregunto sin mirarla, no quería ver en esos decididos y sinceros orbes lavandas la respuesta que ya se imaginaba.

- …gustarme… - murmuro Maki bajando su mirada y enfocando la puerta donde habían salido hace unos minutos – no, no me gusta Nico-chan

- … - Nozomi soltó una buena bocanada de aire llena de alivio, hasta que…

Se quito Maki de su apoyo y se puso enfrente de la mayor – amo a Nico-chan – y la confeso a su amiga con toda la sinceridad que llevaba dentro mientras a la misma vez se quitaba un enorme peso de encima al decir por primera vez y en voz alta sus sentimientos, aunque no era Nozomi la más indicada para escucharla…

- … - la pelimorada sintió como su corazón se paraba en seco al escuchar esas palabras y ver esa determinación tanto en la mirada como en el tono de voz de Maki, no había titubeado y tampoco se lo había pensado, esas palabras salieron de su corazón, algo que pareció atravesar al suyo como un enorme puñal envenenado, aunque para nada era esa la intención de Maki.

- Se que suena extraño viniendo de mí, pero…

- ¿Crees… - la interrumpió una pelimorada con el rostro bajo – que Nicochi pueda sentir algo por ti?

Maki soltó un enorme suspiro – la verdad es, que no tengo ni idea, pero lo pienso averiguar y…

- Hay algo que tienes que saber Maki-chan… - volvió a interrumpirla – y es… - se quitó de su apoyo y encaro a la pelirroja mirándose mutuamente a los ojos, una confundida y la otra demasiado seria – yo también amo a Nicochi

Maki sintió como una ametralladora llena de balas disparaba sin ton ni son a su corazón, una de sus amigas la hacía sombra por el amor de la morena - ¿Q-Que estás diciendo Nozomi-chan? – pregunto Maki algo incrédula y esperando que fuese una broma de mal gusto de la pelimorada.

- Antes de que tu conocieses a Nicochi, yo ya la amaba y se perfectamente que es lo que siento, por eso… - miro a la casa de Nico unos segundos y enseguida volvió a mirar a Maki – no pienso dejarte a Nicochi – la aviso la mayor en un firme tono de voz.

- Pero… somos amigas Nozomi-chan, no… - la hablaba Maki en un dolido tono de voz.

Nozomi soltó un gran suspiro – lo has dicho antes Maki-chan, ahora somos adultas, cuando éramos pequeñas le di prioridad a la amistad antes que el amor, pero ahora que soy adulta y tengo mi vida asentada, pienso dar prioridad a mis sentimientos antes que a la amistad – se acercó a la confundida y dolida pelirroja – siento esto Maki-chan, porque no quiero herirte y mucho menos perderte, pero – cogió la mano izquierda de Maki – Nicochi es lo primero para mi

Maki negó con su rostro dolido – tienes razón – movió rápidamente su mano negando el contacto con su amiga – lo primero es Nico-chan – frunció el ceño y su tono se volvió igual de firme que el de Nozomi – y para mí también lo es, aunque tenga que competir contra ti

- Ya veo… - Nozomi sujeto su mano golpeada – imagino que… - acaricio la zona rojiza donde el manotazo de la pelirroja alcanzo en su palma – entiendes lo que significa esto, ¿Verdad Maki-chan?

Asintió la seria pelirroja – lo entiendo

- En ese caso… - llevo una mano al bolsillo de su abrigo sacando las llaves de su vehículo – no tenemos nada más que hablar Maki-chan

- Eso… - desvió su mirada para que Nozomi no notase lo que le estaba doliendo esta situación – eso parece…

(A mí también me duele esto Maki-chan…) Nozomi la dio la espalda y desbloqueo el vehículo – una cosa más Maki-chan – la hablo de espaldas.

- … - y está la escucho de la misma manera.

- A pesar de todo… - desvió levemente su rostro para mirar a la pelirroja – te aprecio y por eso jugare limpio – abrió la puerta del vehículo – si Nicochi no siente nada por mí, me apartare y te dejare el camino libre, incluso te ayudaría a conquistarla, pero… - apretó la llave y la puerta del vehículo con fuerza – si Nicochi siente algo por mi… - dejo de mirarla – la alejare de ti – la aviso la mayor metiéndose en su vehículo y sin esperar contestación, no tardo ni un segundo en arrancar el coche y salir con bastante velocidad del lugar, Nozomi no estaba de humor ni se sentía bien como para seguir hablando, pero tenía que dejar claro desde el inicio lo que iba a pasar a partir de ahora…

Maki apretó con fuerza sus puños y aguantando el llanto que anido tanto en sus orbes como el nudo de su garganta, se maldijo mentalmente por los pensamientos que se cruzaban en su mente, entendía a Nozomi e incluso acepto las palabras de esta, pero no podia negar la rabia, el coraje y el dolor que sentía en sus adentros hacia su amiga y lo peor de todo, era que ella no tenía intención de jugar limpiamente, ya que había un detalle que se le olvido de comentar a Umi y desde luego Maki no quiso ni hablar, a Nico la perseguía una poderosa mujer llamada Charlotte, de la cual dudaba de los sentimientos que pudiera tener la morena hacia ella, algo que se le quedó en el tintero a la pelirroja y que no pudo sonsacar a la morena porque se le agoto el tiempo al aparecer Nozomi…

Misma hora en el hogar de Charlotte…

Después de regresar Momoka del restaurante, se dirigió hacia el gimnasio a descargar su ira con un saco de boxeo, acribillándolo tanto a batazos, como a balas, unas balas que el sonido se ahogaba en la sala, ya que Charlotte insonorizo toda la casa para así poder hacer absolutamente lo que quisiera sin que nadie escuchase nada desde fuera.

Momoka siempre iba bien cargada de rabia, pero hoy era distinto, había conocido a una chica extraña de la cual no fue capaz siquiera de golpearla, ya que normalmente solía golpear o matar a cualquiera que se atreviera si quiera a soplarla, pero esa chica era distinta, tenía un aire distinto, no solo era hermosa y tenía un rostro y un cuerpo que muy pocas podian tener, sino que también su mirada turquesa transmitían todo tipo de sentimientos, llegándose a reflejarse en ellos y pudiendo sentir como en tan solo un minuto, esa chica la estaba tranquilizando…

- ¡Aagh! ¡¿Por qué le doy tantas vueltas?! ¡Ni siquiera voy a volverla a ver! – pateo con todas sus fuerzas aquel pobre saquito marrón - ¡Y aunque la viera! ¡Ni me acercaría! – siguió apaleando el saco con sus fuertes patadas - ¡Solo es una chica normal como el resto! ¡Qué tanta importancia la doy por solo un maldito minuto que hable con ella! – paro el saco de golpe, para proseguir golpeándolo con sus puños - ¡¿Qué hablar?! ¡Si solo hablo ella! – su ira iba en aumento - ¡Además! ¡¿Qué va a saber ella de cómo me siento?! ¡Nadie sabe cómo me siento! – sus puñetazos iban siendo más fuertes y más intensos - ¡Nadie me conoce! ¡Nadie sabe lo que guardo dentro! – ahora alternaba puñetazos y patadas - ¡Solo puedo confiar en mí misma! ¡Aagh! – grito con mucha rabia y golpeando por última vez con su oscurecido rostro el saco que salió volando a la vez que se reventaba por la mitad…

- Enhorabuena, este es el quinto saco en una semana, has superado tu marca Momoka-san – hablo una maliciosa pelirrosa mientras entraba al interior del gimnasio.

- ¿Cuánto tiempo llevabas ahí Chary-chan? – pregunto esta con frialdad en su tono de voz mientras cogía la toalla que la pelirrosa la lanzo a la cara.

- Acabo de llegar, ¿Acaso había algo que no querías que escuchara?

- No

(Pequeña mentirosa) Charlotte sonrió mientras se acercaba a la peliceleste - ¿Dónde estabas?

- Estaba terminando el encargo, ¿Acaso te habías olvidado de que he tenido que arreglar todo el estropicio que provoco tu querida Nico?

Siguió sonriendo Charlotte mientras se colocaba detrás de Momoka - ¿Y eso te ha llevado tantas horas?

- No, el resto de tiempo me lo he tomado libre – miro de reojo a la pelirrosa - ¿Algún problema por eso?

- No, está bien, pero… - abrazo por la espalda a la peliceleste mientras su rostro se oscurecía - ¿Qué te dije sobre cuidar a Nico-san?

- Y yo te dije que no estaba preparada para un caso así, quizás si la hubieras dado otro… - sus palabras se guardaron en sus adentros al notar como una mano de Charlotte subía hasta su cuello después de pasar por todo su torso.

- Un caso de un pederasta teniendo hermanos menores que tú, es una buena oportunidad de sacar el brillo al diamante – acaricio con sus uñas el cuello de la peliceleste - ¿Qué salió mal?

Momoka trago pesadamente – Nico se ofusco y tuve que pararla, ahí fue cuando…

- ¿Por qué la paraste? – pregunto Charlotte en un tono oscuro y notándose algo enojada.

- El cliente pedía… - noto como Charlotte hincaba una de sus uñas en su cuello.

- A estas alturas – acerco sus labios al oído de esta – ya deberías de saber lo poco que me importa el cliente – hinco otra uña – si no la hubieras parado, seguramente ya habría tenido su primera muerte – hinco la tercera uña – y eso la hubiera cambiado, tal y como quiero

- Pero el cliente…

- Del cliente nos hubiéramos ocupado después – hinco más adentro las tres uñas, derramando algo de sangre de la peliceleste – lo único que me importa es pulir a mi querida Nico-san, como hice contigo

Momoka sujeto la muñeca de aquella mano que tanto dolor la estaba provocando en el cuello – tenemos clientes más peligrosos que nosotras, ¿Vas a arriesgar todo esto solo por esa chica?

Charlotte dibujo en su rostro una loca sonrisa – si

(No puede ser…) - ¡¿Tanto te ha calado?! ¡Solo es una chica, no es como yo… - apretó la muñeca de la pelirrosa – ella tiene una familia y ha tenido una vida, ¡¿Por qué insistes en cambiar a alguien que no tiene maldad?!

- Simplemente… - saco de golpe sus uñas del cuello de esta, derramando bastante sangre en el proceso – porque quiero, me siento muy sola cuando tú no estás y ese hueco me lo llenara Nico-san – acerco sus labios al cuello de la peliazul – tengo a mi noche – lamio las heridas – solo me falta mi día… - y hablaba en un tono perdido, rozando la locura…

(Otro juguete que manejar a tu antojo y te conceda tu placer, eso es lo que quieres… nada más que eso… te aprovechas del desesperamiento de la gente para usarlo a tu beneficio…) aparto bruscamente la muñeca que seguía sosteniendo y que paso de hincarla las uñas a acariciarla – haz lo que quieras, pero al menos no provoques a los clientes, ya que soy yo la que tiene que arreglar todo después – la hablo con frialdad.

- Me encanta verte limpiar los fallos – la hablo sarcásticamente y en un tono picaresco mientras seguía lamiendo el cuello de esta.

- No estoy de humor Chary-chan – la dijo con su tono de voz helado y apartando a la pelirrosa de ella, sin embargo…

- Yo tampoco Momoka-san, no ha salido nada como esperaba – la sujetó fuerte de las muñecas – ¿Ya no recuerdas el castigo que corresponde cuando me enfado por culpa tuya? – la aviso en un tono amenazante y con unos ojos llenos de furia.

Momoka trago saliva pesadamente mientras su cuello la ardía – l-lo recuerdo… lo siento Chary-chan – hablo la peliceleste bajando su tono de voz y más tranquila.

Charlotte la dirigió hacia una colchoneta donde la sentó y seguidamente se posiciono encima de ella – buena chica… - la murmuro bajito en el oído y arqueando su cuerpo hacia el de la peliceleste mientras esta la acariciaba tal y como le gustaba a la mayor, aunque en la mente de Momoka estaba situada en otro sitio, como ya dijo la chica, no estaba de humor, pero tampoco podia negarse…

2 de noviembre del 2022, 10:00 de la mañana del jueves, Dojo de Kyudo.

Eli y Umi llegaron a un enorme y moderno edificio donde la rubia al entrar entrego una tarjeta y después de decir su nombre les hicieron entrega de unos uniformes peculiares y de los cuales Umi reconoció en el momento.

- E-Espera un momento Eli-chan, e-esto es… - un brillito especial se plantó en sus orbes - ¡Es un hakama! – cogió una de las prendas - ¡Llevo años sin ver esto! – y hablaba muy emocionada al reconocer el especial kimono que se usaba cuando practicaba con el arco.

- Vamos a cambiarnos, todavía queda lo mejor – la dijo Eli con una gran sonrisa en su rostro al ver tan feliz a la peliazul.

Umi cogió la otra parte del uniforme y como una niña chica se fue a una cabina a cambiarse.

Pasados varios minutos y con las dos chicas cambiadas de ropa, Umi siguió a la rubia hacia un lugar que era muy parecido a donde ella entrenaba cuando estaba en la escuela, aunque este sitio era más profesional, tenía instructores por cada parte de cada salón, los tres tipos de arcos que se utilizaban en competición y con sus debidas flechas, habiendo incluso algunas personalizadas junto a dianas automatizadas para poner la distancia que cada usuario quisiera, en el caso de Umi, se lo puso lo más lejos posible mientras que Eli fue al revés, se lo puso lo más cerca que pudo…

- Siendo policía deberías de saber dominarlo Eli-chan – dijo una risueña y feliz peliazul mientras cogía un arco largo junto un pack de 10 flechas.

Eli riendo cogió un arco recurvo y se posiciono en un pequeño cuadrado y apuntando a aquella diana que tenía enfrente – una pistola y un arco son completamente dis… - se le cayó una flecha cuando intento disparar – tintos… - cogió otra flecha - ¡Esto es imposible! – y se ofusco al ver como se le caían las flechas, no conseguía mantenerlas firmes y disparar al menos una…

- No lo haces bien – dejo Umi el arco a un lado y se acercó a la rubia – mira – se puso a su espalda – agarra así el arco – la abrazo por la espalda y sosteniendo las dos manos de Eli la fue dirigiendo la forma de sujetar el arco – ahora coge una flecha – la dijo en un suave tono de voz sin soltar el arco y las manos de Eli.

(E-Esto no me lo esperaba) Eli se sonrojo y su cuerpo se puso bastante tenso al notar el aliento de Umi en su nuca y el tacto de esas suaves manos sobre las suyas - ¿Y-Y después? – pregunto nerviosa y cogiendo una flecha.

- Después… - susurro en el oído de Eli mientras guiaba la mano derecha de esta, colocando la flecha donde debía de ir y manteniéndola recta y sin que se callera – lo tensas – ayudo la mano de Eli tirando hacia atrás la cuerda junto la culata de la flecha – y luego… - apoyo su barbilla en el hombro de la rubia – lo sueltas – la susurro de nuevo suavemente, sonrojando hasta las orejas a la rubia.

Eli sintió su corazón derretirse como un helado bajo un intenso sol de verano, sus piernas flojeaban a la vez que su mano soltaba aquella cuerda, disparándose la flecha y clavándose en el centro de la diana.

- ¡Eso es Eli-chan! ¡Bien hecho! – dijo una emocionada Umi al ver la puntería que tuvo la rubia, aunque en verdad fue ella la que atino, Eli solo se dejó llevar.

(¡Santo cielo!) pensó Eli al sentir tantísimo calor en su cuerpo, ni siquiera había prestado atención a la clase particular de Umi, más bien al revés, esperaba que Umi siguiera enseñándola así durante todo el día…

- Ahora inténtalo tu sola, seguramente podrás hacerlo igual de bien – la dijo una confiada Umi y soltando las manos de Eli, aunque…

- O-Otra vez… - agacho el rostro la de ojos azules y soltando humo por la cabeza – e-enséñame otra vez… - hablo la rubia casi en una súplica para que la pequeña en edad aceptase.

Umi ladeo su rostro para poder ver bien el rostro de Eli, viendo un lado de la mayor que nunca había visto, pareciéndole adorable y tierna – está bien, te enseñare todo el tiempo que necesites – apoyo de nuevo su barbilla en el hombro de la rubia y sus orbes se centraron en el arco que sujetaba casi temblando la mayor, toda la seguridad y confianza que tenía Eli se fueron en tan solo un segundo, en el momento en el que Umi la abrazo por la espalda y la susurro un poco en el oído…

(¡¿D-Donde está su timidez?!) Pensó la rubia al notar como Umi soltaba una de sus manos y la dirigía a su vientre – U-Umi…

- Si respiras hondo y con tranquilidad sientes el viento, puedes incluso adivinar donde va la flecha cuando la vayas a lanzar – coloco la flecha entre los dedos de Eli y la ayudo de nuevo a tensar la cuerda – cierra los ojos y siente la naturaleza Eli-chan – cerro sus ojos la peliazul y dejo su mano reposar en el nervioso vientre de la rubia – tranquila, solo siéntelo – la murmuro en un tranquilo hilillo de voz.

(¡A-Así es imposible sentir nada que no sea a Umi! ¡Maldita sea a este paso la asalto…!) Eli cerro sus ojos e intento calmar sus nervios - …

- Confía en mi – apretó un poco el vientre de la rubia – suéltalo – la dijo de nuevo abriendo sus ojos y soltando la mano de Eli, la cual volvió a soltar la cuerda junto a la flecha clavando de nuevo una segunda diana.

- ¡Ves! ¡Lo sabía! Esto se te está dando genial Eli-chan

- Bastante bien… si, muy bien… - respondió con sarcasmo la rubia, si algo se le daba bien era precisamente aguantar sus impulsos de abalanzarse encima de Umi, la cual estaba disfrutando como una cría.

Una emocionada y radiante Umi estuvo durante horas enseñando a una rubia que seguía pidiéndola su enseñanza hasta que llego un momento en el que la propia ojiceleste no pudo aguantar más, dejando que al fin Umi practicara por su cuenta mientras que ella intentaba calmar sin éxito sus nervios y la tremenda calentura que la sexy y madura peliazul dejo en su cuerpo.

- ¡Eli-chan! – la llamo Umi muy emocionada

- ¿S-Sí? – se tensó Eli con el arco casi en el suelo…

- ¿Podríamos comer aquí? – se apoyó la peliazul en el arco teniendo Eli una imagen para el recuerdo, se veía tan sexy Umi apoyada en el arco como una modelo que Eli solo podia admirar la gratuita imagen que Umi la cedió – llevo tantos años sin tocar un arco que me hace ilusión comer con el sonido de todo esto y sobre todo con el ambiente de aquí – dibujo una enorme y tierna sonrisa - ¿Podríamos hacerlo?

Eli sintió como un caluroso viento azotaba todo su cuerpo y su cabeza explotaba ardiendo en calor - ¿H-Hacerlo?

- Claro, comer aquí, ¿Podemos? – la pregunto con una tierna cara de cachorrillo.

(Esto está siendo demasiado duro…) sintió como la salía un poquillo de sangre por la nariz – c-claro – rápidamente se llevó la mano a la nariz tapando la pequeña hemorragia – p-pediré que traigan los menús aquí y-y de paso iré a tomar algo de aire

- ¿Te acom…

- ¡NO! – se aclaró la garganta para intentar al menos decir una frase sin titubear y sin sonar extraña – no, tu… tu quédate aquí practicando, yo solo voy a tomar algo de aire mientras pido la comida

- Esta bien – sonrió y cogió de nuevo el arco – aquí te espero Eli-chan – la dijo animada y disparando el arco como si de una metralleta se tratase…

Eli sintió de nuevo como un cálido viento la golpeaba todo el cuerpo imaginándose esa misma frase, pero de otra manera… (¡Dios mío! ¡Esto está siendo una tortura!) pensó una sofocada rubia y saliendo de la enorme sala abierta mientras se desabrochaba su hakama, desde luego que necesitaba aire fresco…

2 de noviembre del 2022, 10:00 de la mañana del jueves, residencia Yazawa.

Una desganada pelinegra se encontraba sentada en su cama y repasando sin cesar lo que sucedió con Maki y Nozomi, pero en especial con la pelirroja, un encuentro que la dejo sus sentimientos a flor de piel, rellenando ese vacío que sentía desde hace años, un solo abrazo de Maki fue suficiente para mover todo su mundo…

- Quería decirla que se alejara… pero no puedo… - murmuraba bajito mientras cogía la carpeta negra que Charlotte le dio ayer, un caso del que todavía tenía que encargarse – que debería de hacer… - siguió murmurando mientras leía de nuevo esas órdenes donde decía que había que dar una paliza cada día a ese desgraciado hombre - ¿Cómo podría hacer esto y después ver a Maki-chan a la cara como si nada? – cerro la carpeta y la tiro a un lado de la cama – aun así tengo que hacerlo – se tumbó desganada y tapándose los ojos con su brazo sano – mi familia está feliz y mis hermanos podrán ir a la universidad que quieran… no puedo fallarles ahora… - cerro sus ojos – … - y su subconsciente la visualizo a Maki abrazándola – …Maki-chan… - susurro la morena recordando una y otra vez ese último abrazo a pesar de que ella se dedicó solo a golpearla en los hombros, solo de pensar en la pelirroja, sus días grises cogían color, pero poco le duro esa imagen cuando alguien toco fuertemente la puerta de su habitación - … - Nico se tensó en el sitio pensando en Maki, Nozomi o incluso alguna de sus otras amigas - … - y decidió no contestar, dando a entender que no estaba en la habitación o que se encontraba dormida, sin embargo…

- Tienes demasiado valor al ignorarme – hablo una fría voz detrás de la puerta, una voz que a Nico no la agradaba pero que en estos momentos agradecía que fuese la voz de Momoka y no la de otras chicas que tenía en mente…

- Pasa – y respondió igual de fría y sin moverse de su cómoda posición.

Momoka entro al dormitorio desordenado y se dirigió derecha hacia la ventana, subiendo de golpe las persianas dejando que los rayos de luz entrasen por la ventana y deslumbrasen a la desaliñada morena, consiguiendo sacar un notorio bufido de esta…

- ¡Wow! ¿Acaso ha pasado un huracán por aquí? – pregunto la peliceleste al ver como estaba el dormitorio.

- … más bien dos huracanes… - murmuro bajito Nico tapándose los ojos con la almohada, no tenía ganas ni de levantarse.

Se acerco la peliceleste a Nico – vamos – la arrebato la almohada del rostro – vístete rápido, tenemos cosas que hacer

- Estoy herida, así que… - se fue a acomodar en su cama, pero Momoka la tiro al rostro toda la ropa que uso ayer y que estaba esparcida por todo el suelo de la habitación - ¡Oye! – la recrimino la morena sin acordarse de nuevo que estaba en sujetador… y bragas, vamos en paños menores, sin embargo esta vez era distinto a ayer, le daba igual que Momoka la viera, pero Maki… con Maki era distinto, se ponía nerviosa de solo recordar que pudo verla de esa manera - ¡Ya te he dicho que estoy heri… - noto como Momoka la sujeto de las tiras de sujetador y de un solo tirón la levanto de la cama.

- Escúchame pequeña mocosa, en esta profesión no existe la baja laboral, si estas herida… - sus ojos estaban llenos de ira – te aguantas y sigues con el trabajo y si estas al borde de la muerte… - apretó más las tiras del oscuro sujetador de Nico – te mueres haciendo tu trabajo, así que vístete, cámbiate las vendas ¡Y nos vamos!

- E-Esta bien – accedió rápidamente Nico al notar el peligro en los ojos de Momoka – suéltame para poder vestirme

- … - Momoka la soltó de golpe dejando caer a la morena en su cama.

Nico dejo esa ropa usada en una esquina y se dirigió al armario para vestirse con otro atuendo igual de oscuro – deberías de controlar un poco ese carácter – abrió el armario - ¡Al menos podrías preguntarme amablemente si podría acompañarte! – la recrimino Nico mientras hurgaba dentro del armario en busca de una ropa que le convenciera.

- No tengo que preguntarte, es tu obligación obedecerme, recuerda que clase de trabajo vas a hacer

- Si, si, ya lo sé, no hace falta recordarlo siempre

- Contigo si

Nico soltó un notorio bufido mientras se sacaba un burdeos y ceñido vaquero seguido de una elegante y negra camiseta ceñida.

- No es que me importe, pero… - se dirigió hacia aquella mesa donde había una bandeja con dos platos llenos de una comida que ya estaba helada - ¿Qué tal llevas el brazo?

- Bien, duele, pero no me impide hacer nada – respondió Nico mientras se vestía con muchísima tranquilidad.

- Eso es bueno, porque vas a tener que usar ese brazo

- … - Nico escuchaba en silencio a Momoka mientras se ponía unas botas carmín a juego con el pantalón y sus orbes.

- Por cierto, ¿Tuviste visita ayer? – preguntó Momoka mientras tapaba uno de los platos con una tapa que ya estaba ahí.

- N-No, eso me lo trajo mi padre, pero no tenía hambre y lo deje ahí – cogió la camiseta y rápidamente se la puso – suelo comer bastante, por eso los dos platos, pero ayer estaba cansada y cai muerta en la cama todo el día

Momoka miro los platos - … - y después la cama – suele pasar el primer día

- ¿A ti te paso?

- …

- En… tu primer día, quiero decir…

- Yo… no me acuerdo de mi primer día, hace tantos años que ya ni me acuerdo…

- ¿Cuándo empezaste en esto? Si es que puedo saberlo – pregunto una curiosa morena mientras se acicalaba el cabello.

(¿Cuándo empecé? hay cosas que es mejor no recordar…) Se levanto de su asiento y se dirigió a la puerta, cogiendo el abrigo de Nico y lanzándoselo a la cama de la morena junto a un casco de moto – eso ya no tiene importancia – abrió la puerta – si ya has terminado, vámonos ya

(Me hubiera gustado saberlo…) Nico se giró hacia su cama para coger su abrigo y aquel casco – espera, ¿Vamos en moto?

- Si, ¿Algún problema?

- ¡Claro que sí, si eres tú la que conduce!

- Pues te aguantas, vamos – la dijo saliendo de la habitación y dejando a Nico farfullando.

- ¿Por qué tengo que trabajar con ella? ¡Tch! Ni siquiera podemos tener una conversación civilizada… - se puso su abrigo y se colgó en su brazo sano el casco - ¡Oye, espérame al menos! – la grito saliendo detrás de la peliceleste, la cual ya se encontraba afuera de su casa y sentada en su flamante Yamaha verde.

- ¡Oh, genial! ¡Si vamos en ese monstruo veloz me siento más segura! – hablo con muchísimo sarcasmo la morena mientras cerraba la puerta de su casa.

- ¡Deja de quejarte y sube de una maldita vez! – la regaño Momoka mientras se ponía el casco.

- ¡Ya vo… - quiso contestar a la peliceleste cuando unos cabellos rojos llamo su atención (¡No puede ser!) pensó Nico al ver a una pelirroja bajarse de un flamante vehículo acompañada de sus padres.

- Me gusta este sitio hija – hablo un alto y elegante hombre dirigiéndose al maletero de su vehículo.

- Un barrio tranquilo y rebosando elegancia por todas las esquinas, me gusta – hablo la elegante señora que llevaba el mismo peinado que Maki.

- A mí también me gusta este lugar – dijo la pelirroja en un tono pícaro al recordar quien vivía a su lado y sin darse cuenta que precisamente una morena se encontraba muy cerca de ella y con la mirada fija en su cuerpo.

Nico se encamino lentamente hacia la moto donde la esperaba Momoka mientras no apartaba su mirada de la pelirroja (¿Qué hace otra vez aquí?)

- ¡Por dios Maki que llevas aquí! – hablo su padre sacando una maleta y casi dejando todas sus fuerzas en ello…

- Que flojo eres querido – se acercó la mujer y con toda la naturalidad del mundo cogió dos maletas y las cargo en sus brazos, llevándolo hacia el interior de la casa seguida de su marido que portaba una sola maleta…

Maki riendo se acercó al maletero sacando todas las cajas y maletas que había dentro y dejándolas en el suelo – ya con esto estaría todo… - murmuro sacando la última caja – ahora… - cuando bajo el maletero su mirada se fijó en el frente del vehículo, donde se encontraba la moto que ayer Umi y ella vieron y sentada la misma chica que lo conducía, pero sus orbes no se centraron en esa chica, sus lavandas orbes se centraron en la morena que estaba parada al lado de esa moto – Nico-chan… - dejo la caja en el suelo junto a las otras e hizo amago de acercarse a la morena.

Pero esta aparto su mirada de Maki al cruzarse sus orbes con los de ella – vámonos – dijo la morena poniéndose el casco y subiéndose rápidamente a la moto.

Momoka bajo el protector del casco y arranco el vehículo, saliendo como un tiro del lugar.

- … - Maki se quedó viendo como Nico agachaba el rostro mientras se sujetaba a esa misteriosa chica a la cual solo la había visto con casco.

- ¡Maki! – la llamo su madre sacándola de sus pensamientos - ¡Vamos hija, queda mucho por hacer! Todavía tenemos que colocar todo esto

- …voy… - respondió la pelirroja sin apenas voz, esa chica con la que se fue Nico no la dio buena espina, pero a la morena no pareció importarla y de hecho parecía confiar en esa chica, estaba claro por el color de cabello que no se trataba de Charlotte, pero ¿Qué clase de relación tenía con esa peliceleste? Y lo peor de todo, ¿Por qué ni siquiera se acercó a preguntarla que hacia allí? Era obvio que se estaba mudando, pero al menos podría averse acercado ante la duda, o al menos eso es lo que esperaba la pelirroja…

Que conste que no me he olvidado de la comida que Maki había subido a la habitación de Nico, simplemente no han tenido ni la oportunidad de ponerse a comer xD, y siendo sincera estuve muy muy apuntito de añadir el primer (de muchos) lemon que tendrá la historia, que era la de Charlotte y Momoka, pero luego me dije… ¡QUIETA, QUE ESAS DOS SIEMPRE SE ESTAN DANDO CANDELA! Así que directamente lo deje para la imaginación y por último, en el siguiente capitulo será la cita no cita de Honoka y Kotori, más el final de la cita de Eli y Umi, iba a pasar eso aquí pero como he dicho, se iba demasiado largo, así que lo bueno tendrá que esperar ^^, yo me despido ya ^^, un saludo y nos vemos ^^.