PAREJA: Harry x Draco
DISCLAIMER: El mundo de Harry Potter le pertenece a J.K. Rowling! Yo solo estoy utilizando los personajes por mero entretenimiento sin fines de lucro :3
ADVERTENCIAS: Es un AU (Universo Alterno) donde no existe la magia ni mucho menos Voldy :P Hay relación chico-chico, sexo explícito (Si no te gusta el delicioso, ¿Qué haces aquí? x9), personajes algo OoC y probablemente palabras altisonantes. ¡Están advertidos!
Si me equivoco en continuidad, horrores de ortografía o las cosas canónicas, ¡me disculpo de antemano! (porque no podré hacer nada xD)
Notas: Este fic participa en el Say It with songs! de Draco Malfoy PMA #SayItWithSongs
La canción en la que esta inspirado este pequeño fic es "S8ter Boi" de Avril Lavigne!
A leer se ha dicho!
Parte 2
Fue un camino difícil de 3 años en los que muchas veces estuvo a punto de rendirse.
Draco no bromeó sobre el control alimenticio ni el ejercicio, mucho menos las lecciones de música, pero tras respirar otros aires, el empeño y su propia dedicación estaban dando frutos.
Siguió manteniendo contacto con sus amigos Ron y Mione ya que su amistad era más fuerte que el hierro. Se veían todos los fines de semana sin falta, sin embargo, Ginny pasó a la historia cuando se cambió de escuela. Era inevitable no volver a cruzar camino por ser la hermana de su amigo, pero estaba listo para ese día; él no estaba dispuesto a volver a poner su corazón en jaque.
Lloró por ella lo suficiente que sus sentimientos se enfriaron con el paso de las estaciones. Compartieron un pequeño secreto por un año y prefería recordarla con cariño como esa chica que fue su primer amor y no la chica que con infamia y su grupo de amigos, hizo girones su corazón.
Miró la caja de donas que Sirius llevó a la casa y suspiró cuando la boca se le hizo agua.
Extrañaba poder comer scones, frituras y postres, pero cada que su voluntad flaqueaba, Draco estaba ahí para reprenderlo y darle un coscorrón en la cabeza para hacerle reaccionar.
Su querido Draco cumplió su promesa de ayudarle a adelgazar y le estaba infinitamente agradecido. Esa personalidad desafiante e impositiva de la que a menudo se quejaba desde que tenía 4 años, curiosamente era justo lo que necesitó para avanzar.
"Ha valido la pena" se dijo optimista viendo lo bien que le quedaba la ropa que tanto le gustaba y los insultos de gordos, eran cosa del pasado.
-Odio engordar nada más respirar…- exclamó echando su cabeza para atrás, apoyando el estuche de su guitarra en el suelo.
-Y yo soy el exagerado. Podrías comer scones si no te atragantaras con una docena de una sentada-
Sostuvo entre sus dientes una bolsa de jugo de naranja helado y se estiró dando gracias por que las horas de ensayo terminaran.
Sorprendentemente era bueno en la música y sus dedos ya curtidos, se deslizaban como mantequilla entre las cuerdas, tan rápido y con tal armonía que su maestro lo elogió más de una vez diciendo que podría llegar lejos si se lo proponía.
Draco también se le daba bastante bien, principalmente cuando cantaba; nunca imaginó que su amigo tuviera una voz tan maravillosa que conseguía erizarle los vellos de la nuca a todos los que lo escuchaban cantar, haciéndole parecer un ángel en el escenario. Theo era un baterista decente y tenía mucha pasión al tocar que no podía pedir nada más.
Nunca serían profesionales los "Sk8er boys" pero les iba bien en sus pequeños conciertos de cochera.
–Lo que odio de tocar por horas este instrumento y la condenada iluminación es que me hace sudar como pecador en iglesia y eso no es de Malfoys- alzó su nariz con desagrado y Harry se le acercó.
-Y lo que nos falta por sudar- comentó burlón al ver como Draco se sonrojaba con violencia. Nuevamente aparecía ese rubor que tanto le gustaba, como transformaba su rostro en un brillante tomate rojo.
Sus labios daban un ligero tremor cuando se abochornaba y los mordía de una forma que era imposible apartarle la vista como si... Negó con la cabeza "¿Qué estoy pensando?" se preguntó confundido aclarándose la garganta.
–Dijiste que iríamos a hacer pesas ¿o ya te arrepentiste? -
-No. Si nos vamos a quitar la camisa en futuros conciertos, debemos tener un lavadero decente, mínimo que se noten esos cuadros. No quiero parecer lombriz en el escenario- Harry rio divertido.
-Podrás parecer muchas cosas, pero no una lombriz. Una garza ¿tal vez? -
-Si es por mi nariz, te juro que tendré que darte un sopapo-
-No dije nada- alzó sus manos en señal de derrota y se preparó psicológicamente para lo que les esperaba.
Recordaba lo mucho que su madre se preocupó cuando le mencionó la palabra "dieta" que era como si le hubiera lanzado un improperio a la cara.
La palabra prohibida que desató el caos en la casa Potter.
Hubo riñas, lagrimas y el recuerdo de las complicaciones el día de su nacimiento, sin embargo, con paciencia y tiempo, su madre fue cediendo terreno en la comida cuando vio que ni una vez se desmayó por alguna descompensación o anemia, además que las porciones de comida que consumía seguían siendo voluminosas.
Solo tuvo que reemplazar cualquier producto frito, procesado o refinado por vegetales. Muchos vegetales verdes y de todo tipo que incluso fue la primera vez que probó las okras y el daikon. Cosas que ni siquiera sabía que existían pero que sabía peculiarmente bien.
Su querida madre pudo respirar tranquila.
Se asomó a la ventana para ver si Draco estaba en casa y lo vio durmiendo plácidamente en su mesa de estudio. Siempre le gustó que fueran vecinos, podían hablar de cientos de cosas solo con estar en la ventana y nunca aburrirse. Muchas veces les llegaba la noche sin que supieran como.
Una idea maliciosa llegó a su cabeza y pensando en darle un buen susto, decidió meterse a su cuarto.
No era la primera vez que lo hacía, de hecho, era tan común que cuando eran más pequeños, algunas veces se quedaban a dormir en la casa del otro. La compañía de Draco era tan natural como el aire que respiraba.
El cuarto del rubio siempre fue extremadamente ordenado y limpio, nunca nada fuera de lugar salvo el escritorio su usual área de trabajo y ese día no fue la excepción.
Su bajo estaba en una esquina con unas partituras colgando a su espalda, y su uniforme ya estaba listo y planchado para el día siguiente, incluso le sorprendía que su cama no tuviera ninguna arruga; a veces le daba la impresión que Draco planchaba sus sabanas para no despertar su TOC.
-Hola Harry, no sabía que estabas aquí- saludó Narcisa apenada entrando silenciosa a la habitación –de saberlo también te hubiera traído un poco de té y galletas-
-Descuida tía Cissy, no es necesario. Vine sin avisar y el dragón está profundamente dormido- le ayudó con la bandeja de té y la dama negó con una divertida sonrisa.
-Eres igual que tu madre- le acarició el cabello –tal parece que ha dado frutos los planes de Draco. No sabes que cantidad de libros compró y leyó para hacerte planes de comida. Le sugerí llevarte con nutricionista, pero se negó alegando que él lo haría. Nunca lo vi tan apasionado por algo- Harry abrió la boca estupefacta. No podía creer lo que escuchaba.
-¿En serio?-
-Aja. Si no me crees, ahí tras de ti están los libros. Nunca hubiera pensado que su vocación podría ser la nutrición, pero eres la muestra fehaciente que su esfuerzo valió la pena. Déjalo dormir un poco, ha estado cansado últimamente- le guiñó el ojo y cerró la puerta con delicadeza.
Trago saliva con dificultad y revisó la pequeña biblioteca de Draco que abarcaba toda la pared de suelo a techo.
Había ido ahí para darle un susto y el que terminó sorprendido fue él.
Tantos años entrando y saliendo de su cuarto que nunca notó esos libros que formaban toda una hilera: nutrición, dietas, alimentos saludables, recetas dietéticas y similares eran los títulos de los libros, tenía separadores de colores, anotaciones y notas adhesivas, incluso encontró una libreta llena de apuntes con la letra pequeña y perfecta de Draco. Palabras tiernas hacia él, motivación y algo más que lo tomó por sorpresa.
Tiempo y dedicación por nadie más que por él. Estaba profundamente conmovido. "Se preocupó tanto por mi" se dijo emocionado.
-¿Harry? ¿Qué haces aquí? – bostezó antes de estirarse cual felino amodorrado y frotó sus ojos.
-Hola. Tu mamá te trajo té, pero ya se enfrió- asintió dándole un sorbo. Draco lo miró atento.
-Si viniste para que fuéramos al ensayo del grupo, te digo a la de yá que no podré ir. Estoy muerto y mañana tengo examen de matemáticas-
-No vine por eso. Theo fue a que le sacaran las amígdalas y canceló los ensayos hasta previo aviso-
-Que maldito. Te lo dijo a ti y no a mí ¡Vaya amigo! - gruñó molesto –como líder de la banda propongo echarlo-
-No hay líder de la banda, Draco. Y si lo hubiera, sería Theo porque él fue el de la idea de formarla en primer lugar-
-Meh. Tecnicismos- el rubio se cruzó de brazos antes de volver a bostezar.
-¿Te acuerdas de esto?- preguntó señalando su muñeca donde descansaba una pulsera tejida con hilo verde y negro, algo deshilachada y vieja pero que aún conservaba pese al tiempo.
-Si. Es la pulsera de la amistad que te hice en el campamento que fuimos a los 7. La mía se rompió y lloraste tanto pensando que la rompí aproposito porque no me gustó. Mi mamá la remendó y desde entonces la tengo guardada por motivos de seguridad. Odié que fuera blanca y roja, ninguno de esos colores va con mi tono de piel, pero la conservé solo porque tú la hiciste, para tu información. Y yo que pensé que tu perdiste la tuya-
-Eso creí hasta que descubrí que Duddley la robó alegando que se le veía mejor a él que a mí- esbozó media sonrisa –le tuve que dar a cambio el reloj y cadena que me dio Sirius por navidad-
-Ya. Ese es un buen cuento para dormir-
-¿Juras por Merlín, Draco?-
-¿Tienes que preguntar?- Harry asintió solemne sentándose en su cama –sabes que si- colocó su rostro entre sus manos y lo observó con una duda latente sobre lo que tramaba.
-¿Quién te gusta?- Draco súbitamente palideció como si le hubiera caído un balde de agua fría –recuerdo que te hice esa pregunta hace tiempo y la evadiste. Al igual que las veces posteriores-
-Debió darte una idea de que no quiero responder. No es algo que quiera decir o que importe-
-A mí me importa-
-No debería, no es algo que vaya a alguna parte. Solo es un… ¿Cómo se llama? "amor unilateral" y por eso no quiero hablar de eso-
-Así que hay cosas que no me cuentas-
-Hay que mantener el misterio en una relación ¿no crees? Incluso entre amigos. Supongo que hay cosas que tú no me cuentas…-
-No. Tu sabes todo acerca de mí. De hecho, eres a la única persona a la que le he contado hasta mis más absurdos pensamientos como lo de nadar en gelatina o lo de que una vez soñé que era el sombrerero loco de Alicia en el país de las maravillas-
-Jeje, si recuerdo eso. Que fumado- rio divertido –esos deberían ser nuestros disfraces el siguiente Halloween-
-¿Realmente crees que no puede llegar a ninguna parte? ¿Qué no hay posibilidad? – Harry ignoró eso último, atento a sus respuestas y gestos que se manifestaban tristes.
-Cero- no solo lo dijo, sino que lo formó con su pulgar e índice –una barrera totalmente heterosexual-
-Pero yo creo que podrías tener una oportunidad porque eres tú, Dray…- el muchacho rubio se levantó de su silla y negó con la cabeza.
-¿A dónde quieres llegar?- colocó sus manos sobre las piernas de Harry para verlo frente a frente, impidiéndole levantarse –Creo que tú ya sabes la respuesta y por eso la insistencia…- miró la libreta abierta y le lanzó una expresión dolida.
Tenerlo tan cerca, inhalar su aroma de coco dulce y ver sus preciosos ojos grises tan llenos de cariño. ¿Por qué no lo vio antes?
-¿Por qué no me lo dijiste?-
-¿Cómo que porque no te lo dije? ¡Es aterrador! ¡Suicidio! Querías que llegar a y te dijera: Oye Harry te he amado toda mi vida, desde que tengo uso de razón y pude escuchar por primera vez tu linda sonrisa. Me muero por sumergir mis dedos y arar tus cabellos negros todos los días, perderme en tus ojos esmeraldas que me miran con una dulzura que eriza los vellos de mi piel. Eres el chico con el que sueño despierto y eres lo último que pienso antes de dormir. ¡Pero no te preocupes, no espero que me correspondas porque no quiero que se arruine nuestra amistad; antes que nada eres mi mejor amigo y tú estás enamorado de una chica pecosa de la familia de los mustélidos! -
-Tú… ¿me amas? -
-¿Es lo único que escuchaste? ¡Si, me gustas, te amo más que a nadie pedazo de alcornoque! – como una corriente eléctrica que nadie puede detener, Harry se prendió de la boca de Draco en un beso que estremeció a ambos. Labio con labio se probaban y disfrutaron en una intimidad que era nueva e incitante. El beso se prolongó hasta que ambos necesitaran recuperar el aire.
-Draco…- acarició su mejilla y notó que estaba húmeda. Una lagrima que escapó de su ojo.
-¿Por qué?... ¿Por qué lo hiciste?-
-¿Cómo no hacerlo? Nadie me había dicho tan hermosas palabras ni con tanto amor… no llores…-
-¡No estoy llorando! Solo… se humedeció mi ojo por la alergia- hipó indignado -¿Acaso te sientes solo porque no tienes novia? ¿O es porque extrañas estar con la chiquilla Weasley?-
-¿Qué? ¡No!-
-O peor aún ¿Me tienes lastima? ¡Porque no la quiero! ¡Te juro que, de ser así, tu lastima te la puedes meter…! -
-No, no, no- lo interrumpió tomando sus dos manos -Nada de eso Draco… no tengo novia porque no he querido y mucho menos he pensado en Ginny desde hace años. Me lastimó tan hondo que mis sentimientos por ella terminaron enfriándose- hizo una pausa, como si el gesto pudiera darle las palabras correctas.
-Nunca haría la canallada de besar a alguien no me gusta, mucho menos por lastima… quise hacerlo… eres mi mejor amigo, te conozco de toda mi vida, incluso gateábamos y aprendimos a caminar juntos- soltó una risilla –eres la persona en la que más confío, con certeza con la que paso más horas al día y la primera con la que hablo cada nuevo día. Te quiero Draco, siempre lo he hecho. Es solo que… sabes que soy lento para estas cosas y de no ser por tu libreta, no me habría dado cuenta de lo que sientes por mí…-
Ambos se quedaron callados, mirando a direcciones opuestas, avergonzados por esa línea que acababan de cruzar.
-Por cierto, me gustaron tus dibujos, principalmente el que estamos bajo el agua… ¿es como una escena de la sirenita? - fue su turno de sentirse avergonzado porque era como si se hubiera dado un chapuzón en la intimidad de Draco.
-Oh por todos los cielos, también viste eso…- se cubrió la cara con las manos y le enterneció ver que sus orejas también estaban rojas.
-Tampoco había pensado en ti de esa forma, es difícil con tantos años de amistad, sin embargo mentiría si dijera que no te considero atractivo o que algunas veces al verte o tocarte sentía algo extraño cosquillear mi cuerpo difícil de explicar… me gusta tu voz desde que me cantabas en las noches de truenos para que dejara de tener miedo, tus ojos tan expresivos que tienen ese color de un cielo con mil estrellas y tus labios… son tan suaves, mucho más de lo que pensé y dulces como natilla de coco…-
-¡Ya no digas más!- Draco le cubrió la boca y Harry divertido, lamió la palma de su mano. El rubio la retiró como si le hubiera quemado -¡Eres un descarado, Harry Potter!- bufó sentándose al lado de su cama -¿y ahora que pasará?-
-Quisiera volver a besarte-
-¿Y después?-
-Me gustaría que intentáramos salir, creo que no sería tan diferente a la relación que ya tenemos; nos vemos todo el tiempo- volvió a reír sintiéndose emocionado con el corazón galopando en su pecho, pero al mismo tiempo tan tranquilo porque su determinación le decía que eso era correcto –me gustó besarte ¿debe ser buena señal no lo crees? -
-¿Y si no funciona? Tengo miedo de no poder regresar a antes de este día, a ser simplemente amigos si al final de cuentas yo tenía razón y es imposible…-
Juntó su frente con la de Draco y volvió a besarlo, esta vez con más ardor y pasión que antes.
-Ten un poco de fe. ¿Recuerdas que le decías a los niños que me molestaban en la primaria? - Draco lo miró con ojos tan abiertos; había en ellos una luz esperanzadora –Eres el maldito Draco Malfoy, no hay nada que no puedas conseguir…-
Su mano tomaba la suya, pero ahora entrelazaba los dedos con los suyos sin avergonzarse de lo que dirá la gente, lo abrazaba y la forma en la que lo tocaba con tal naturalidad era abrumadora.
Draco se dio cuenta que Harry tenía razón.
Salir era básicamente lo mismo que hacían todos los días. Iban al cine a hacer maratón de películas, al acuario, al museo, incluso a pasear por los parques y centros comerciales a tomarse un helado, todo era casi igual salvo una cosa; Harry estaba consiente de él y sus sentimientos y como tal, tanto la experiencia como la forma en la que lo miraba era distinta.
Hubo también besos, muchos de hecho. Besaba su rostro y sus labios con ternura, a veces con mucho ahínco y pasión desbordante se deslizaba por su cuello y otras muy travieso e incitante usando su lengua que Draco sentía que estaba en las nubes.
-¿Cómo eres tan bueno?- preguntó recostándose en el pecho de Harry, satisfecho e infinitamente feliz.
-¿El cariño y las ganas de hacerlo?-
-Bobo presumido- ambos rieron. Draco incomodo de sus bíceps, se levantó y prefirió acostarse a su lado. Así era mejor. Podía ver los ojos más bonitos del mundo y sentir la frialdad del suelo.
-¿Qué pasa?-
-Extraño tus bultos… era como dormir en un malvavisco. Ahora todo está macizo que es imposible relajarse…- bufó.
-Gracias ¿supongo? - respondió con timidez -¿en serio que los extrañas por eso y no por burlarte?- Draco fastidiado abrió y cerró la boca.
-¿Qué? ¡No! Bueno, un poco por la burla y las expresiones de tu cara; pero era divertido abrazarte y recostarme sobre ti, era como estar en casa después de una jornada cansada-
-¿Entonces me preferías como era antes? Eso sí es extraño- le pareció divertido que pensara de esa forma, ya que Harry era Harry sin importar los quilos apilados o los perdidos.
-Me gustas en todas tus formas, pero como todo en la vida tienen sus ventajas y desventajas. Con ese cuerpo de maldito dios griego tengo que espantar las moscas indeseables que pululan a tu alrededor como si estuvieras cubierto de miel, detesto como te miran esas tipas locas- gruñó molesto y Harry sonrió tontamente por su escena de celos -por otro lado, no tengo que preocuparme por que te de una embolia por tanta grasa en las arterias- lo pensó un poco. Es si era algo bueno no tener que preocuparse porque Harry muriera joven por problemas de salud -sin embargo, el Harry gordito era todo mío. Dulce y esponjoso como un s'mores y me daba cierto placer que nadie más se fijara en ti-
-¡Uuu! Que retorcido, pero no me sorprende. Siempre has tenido una vena posesiva. Lo raro es tu gusto por los s'mores. Creí que de postre solo te gustaban las tartas de manzana y los scones-
-Culpable de todos los cargos. Los s'mores son el postre perfecto jamás inventado. La suavidad y dulzura del malvavisco, lo glorioso del chocolate y la simplicidad de la galleta. Todo en uno, es como ganar la lotería- Harry rio divertido y rodeó su brazo en su cintura.
Draco se estremeció por el contacto de su cuerpo firme contra el suyo. Tantas noches soñando con eso, pero su imaginación nunca le alcanzó para pintar la dulce realidad. Las tiernas caricias ni los traviesos dedos de Harry reptando bajo su camisa, acariciándolo con su aspereza, mandando espasmos a su columna que lo inundaba de éxtasis.
Sus besos, dios, como amaba cuando lo besaba como deseaba ser besado por el amor de su vida.
-Como me gustas…- musitó entre cada beso y aquello fue un detonante para prensarse a su cuello. se deleitó cuando Harry gimió su nombre y sus lenguas se enredador en un frenesí.
¿Era posible ser tan feliz sin estrellarse en la cruel y desalmada realidad? No lo sabía, pero por todo lo sagrado, estaba dispuesto a averiguarlo y disfrutar mientras durara.
Harry jadeó y pegó su frente contra la suya recuperando el aliento.
-Lo siento…- se disculpó tímido y Draco se estremeció al notar su dureza contra su muslo. Harry lo deseaba y casi podía llorar de felicidad.
-Por dios santo, dejen de cogerse con la mirada que me están dando nausea- chilló Theo –Tenemos nuestro primer concierto serio lejos de una cochera, dije que teníamos que ensayar "Livin' on a Prayer" y que repasaran los acordes mientras iba a ayudar a mi papá y con lo que me encuentro. Sus bocas hinchadas y la ignorancia musical en sus caras-
Harry quiso huir por la vergüenza, pero Draco furioso por ser interrumpido se aferró al moreno recargándose en sus muslos.
-Relaja la raja Theo, aún tenemos tiempo. Tu rabieta suena más a envidia que a preocupación-
-No voy a condonar eso con una respuesta. ¿Y tú Harry? ¿Por qué le das cuerda a este vago? – El Harry caliente salió del edificio y el Harry serio lo reemplazó.
Draco solo suspiró.
-Vamos Nott, ya tenemos listas 4 de las 5 canciones que tocaremos y no es como si fuera la gran cosa tocar en el bar de Sirius. Tenemos a lo mucho 10 fans, los demás van por los tragos y malteadas-
-Wow, cuanta seriedad. Con esa actitud no vamos a ser profesionales-
-¿Quién dijo que seriamos profesionales?- preguntó estupefacto Harry. Era la primera vez que escuchaban eso –creí que esto era solo por diversión-
-Sí, Theo dijiste que querías ser popular y ya lo eres. Eres el nerd músico rebelde más solicitado que hay. Los chicos te la chupan y las chicas se mojan al verte. ¿Qué más quieres? –
-Ese era el plan inicial, pero chicos. Somos muy buenos en esto, hice mis estadísticas y tenemos una posibilidad de 65% de dar el siguiente paso, pero esto solo funciona si estamos comprometidos en esto-
-Difícil argumentar con un 65%- ironizó Draco –pero bien, podemos ver a donde nos lleva las estadísticas del experto- se alzó de hombros -¿tú que dices Harry?-
-¡Hay que hacerlo! No tenemos nada que perder-
La noticia de que eran novios fluyó rápido en sus familias y para su sorpresa, la reacción fue mayoritariamente positiva.
Sus madres estaban emocionadas porque cabía la posibilidad de algún día se pudieran casar y así todos serían familia. Sirius estuvo orgulloso por sus agallas al no ocultarlo mientras que Remus los felicitó pidiéndoles que fueran muy cuidadosos porque no todo el mundo reaccionaba de la misma manera.
Ron y Hermione dijeron que era más que obvio que pasaría algo entre ellos por la química que se cargaban y en palabras de Ron "son como Mónica y Chandler, pero gays. Están hechos para durar"
No entendió la referencia, pero era feliz por tanto apoyo y pudo ver a Draco un poco más relajado sobre el tema.
Su papá y el tío Lucius eran punto y aparte ya que no estaban para nada de acuerdo. Uno dio el grito al cielo mientras el otro se desmayó de la manera más dramática posible. Decidió no darles mucha importancia ya que eran solo una nube negra sobre su día de campo.
-¿Puedes creer que los conciertos de los siguientes fines de semana están todos vendidos?-
-Ni siquiera sabía que se vendieran boletos- rio Draco besándolo. Se veía fantástico con su crop top de cuero negro y las botas que le llegaban a las rodillas. Tuvo que contenerse al ver como sus prominentes nalgas se marcaban contra sus leggins deportivos; era como si no llevara nada puesto.
-Eh… Sirius no quiera perder la oportunidad de lucrar con la popularidad de la banda. Sabes, hombre de negocios, al fin y al cabo-
-Ya- asintió sujetando su cabello en una cola de caballo -Deberíamos cambiar nuestro nombre a "Apocalipsticks" suena poderoso-
-No vamos a cambiar el nombre a la banda- Harry rodó los ojos. Era la octava vez que el rubio lo sugería, pero Theo fue muy claro sobre ese tema. Una banda con tal creciente popularidad no necesitaba cambiar de nombre en sus inicios, mucho menos cuando todo marchaba viento en popa.
-Le tienes miedo al éxito…-
-Lo que tengo miedo es que regresen tus papás y tío Luc me saqué en calzones de tu casa…- Harry solía ser muy confiado en la casa Malfoy, pero nunca llegó a la desfachatez de andar por ahí desnudo, mucho menos recostado en ropa interior tras una sesión de arrumacos con Draco.
-Descuida, mi papá no te humillaría de esa manera. A lo mucho sería una reprimenda por horas sobre mancillar la inocencia de su único hijo y una catedra sobre el sexo seguro después del matrimonio- sonrió mordisqueando el lóbulo de su oreja –no tienes que temer. Fueron a casa de mi tía Andrómeda que vive a 2 horas de aquí y regresaran por la noche… podemos seguir divirtiéndonos…-
-¿No deberíamos seguir practicando? Theo insistió que tuviéramos lista la canción "Dream on" de Aerosmith para el jueves. Y a mí me gustaría que tocáramos algo de Def leppard como "Lets Get Rocked" o "Pour some sugar on me" …- Harry se estremeció cuando Draco se sentó sobre sus piernas. Ni siquiera notó en qué momento se quitó la ropa, pero su cerebro acababa de entrar en corto circuito. Sus preciosos muslos desnudos estaban sobre él.
-Me gusta esa canción… principalmente esa frase con la que comienza y hace eco "love is like a bomb" suena la guitarra y se te erizan los vellos de la nuca…- con ese simple murmullo en su oreja tuvo suficiente.
-¡Al demonio estudiar!- y se abalanzó sobre su presa como un lobo feroz.
Pudo sentir la sonrisa de Draco contra su boca y supo que tomó la decisión correcta; ya después vería que hacer con la furia de Theo, pero por el momento se entregaría al amor que sentía por Draco.
Mentiría si dijera que estaba satisfecho; fue suyo, lo tuvo dentro de él y deseaba volver a repetir ese placer.
Pese al dolor de su trasero, nunca había sido tan feliz en su vida. No solo se entregó a Harry sino que también fue la primera vez de su amado y con su nerviosismo y torpeza innata, fue tan cariñoso preguntándole a cada rato si se encontraba bien; todo lo que le pedía, el se lo dio y era reciproco, casi espiritual. Todo resultó tan glorioso como siempre soñó.
-Me alegra haberme enamorado de ti…- el moreno entrelazó sus dedos con los suyos.
-¿Estas jugando?- Harry besos sus parpados y sus manos le acariciaban deseando poder apartar el miedo de su corazón –tu… ¿me quieres?- sintió nuevamente la humedad en sus ojos. "Y allá voy como un idiota a volver a llorar" se dijo hipando sin poder creer lo que escuchó.
-No estoy jugando. Lo digo en serio y no por lo que acabamos de hacer…- Ambos se ruborizaron, pero Draco expectante le pedía con sus ojos que continuara -Lo estuve pensado estas semanas. Y todo ha sido tan mágico que superó todo lo que pensaba. Siempre he sentido tanto amor por ti, vaya, nos conocemos desde que nacimos y has sido una constante en mi vida que pensé que sería difícil convertir mis sentimientos en algo romántico. Te veo y te vuelvo a ver y ¿sabes? Estoy absolutamente seguro que te amo Draco… ser consiente de ti, verte a través de un lente por el que antes no me fijé fue como si abriera mi cabeza a algo que debí estar tan claro como el agua. Nunca me había sentido así, pero estoy feliz que hayas sido tú-
-Dilo otra vez-
-Err… No creo poder porque fue espontaneo... pero déjame intentarlo-
-¡No, bobo! me refiero a la parte en la que dices que me amas…- Harry rio y lo abrazó.
-Te amo, te amo tanto Draco… perdón por tardar tanto en darme cuenta de tus sentimientos, realmente me siento un tonto por haberte hecho sufrir, pero debiste habérmelo dicho antes...-
-No podía. No tengo tu valor para decir las cosas sin planearlo y solo esperar lo mejor… ¡era descabellado! pensé que sería humillarme y ponerte en una situación incómoda, seguro me terminabas odiando-
-¡Nunca! Jamás podría odiarte hicieras lo que hicieras. Puedo enojarme contigo muchas veces, pero ambos sabemos que ese enojo nunca me duró más de un día- ambos rieron porque era cierto -¿sabes una cosa? Me hubiera gustado que tu fueras mi primer beso… sé que suena tonto, pero no puedo evitar pensar lo lindo que habría sido…-
-Pues… en cierta forma lo soy-
-¡¿Qué?! ¿como? ¡Explica!-
-Sí, bueno, cuando teníamos 8 años ¿no sé si recueras ese caluroso verano en el que nos la pasábamos todo el tiempo en la casa de tu tía Petunia porque tenía aire acondicionado? - Harry asintió –lo que pasó es que el ultimo día antes de volver a clases, te quedaste dormido justo después de comer esas manzanas acarameladas en la tonta competencia con tu odioso primo. Te comiste 10… como sea, tu dormías y te veías tan adorable… Estabas enamorado de esa Weasley y tus ojos nunca se volverían corazones al verme, siempre sería solo tu mejor amigo y yo quería tener algo tuyo y lo hice… me robé tu primer beso…-
-Pero eso no cuenta, yo estaba inconsciente-
-¡Claro que cuenta! por tu culpa no pude volver a comer manzanas acarameladas sin sentirme culpable y al mismo tiempo emocionado por mi primer beso- Harry se sentía estupefacto por la confesión y en igual medida halagado por la adorable torpeza de su querido Draco.
-No creí que fuera posible hacer que me enamorara más de ti, pero me equivoqué… Gracias por amarme de esta forma, Dray…-
Cuando terminaron su tercer año de secundaria, Ginny volvió a la ciudad según se enteró.
El corazón de Draco ya no vacilaba y se encogía como antes con aquel nombre que siempre relacionó como una maldición. Era solo un nombre de una chica que Harry conoció y alguna vez sintió algo por ella, nada más.
¿Cómo lo sabía? Era obvio para alguien como él que durante toda su vida lo estuvo observando. Su amor era correspondido y lo podía ver reflejado en los ojos verdes de Harry cada que se encontraba con los suyos. Un amor sincero como nunca pensó que lo vería; era todo suyo.
Durante el concierto número 100 de su banda, pudo verla en el publico junto con sus amigos de la escuela "así que compraron entradas para ver el show, ¿huh?" fue lo que se preguntó incrédulo ya que, si mal no recordaba, eran los mismos papanatas que se burlaron de Harry.
Durante la presentación pudo verla emocionarse y como buscaba a Harry con la mirada, admirando al hombre que rechazó. "Pobre niña ingenua" fue el último pensamiento que le dedicó antes de perderse en la música y la energía con la que su Harry interpretaba "cherry Pie" de Warrant.
-Hola Draco, no sé si te acuerdes de mi- la voz a su espalda le hizo poner los ojos en blanco. Su minuto de descanso en lo que Theo y Harry se ocupaban de complacer al publico tomándose fotos y firmando autógrafos se fue al caño y miró a aquella chica de arriba a abajo.
-Imposible no hacerlo con esa cara. Eres idéntica a tu hermano, salvo por los ojos color lodo y el pelo largo-
-Veo que sigues siendo el mismo chico grosero que habla sin filtro- la chica negó y se acercó -¿sabes dónde está Harry? Quisiera hablar con él, ¿crees que…?
-Esta atendiendo al publico. ¿Porque lo buscas? Creí que no era lo suficientemente bueno para ti- el rubio se cruzó de brazos.
-¿A que te refieres? –
-Ya sabes, en la secundaria no tenía la complexión de un chico deseable, es más; recuerdo que te parecía tan desagradable frente a tus amigos que incluso dijiste que te daría asco besarlo o algo parecido-
-Yo no…-
-Claro, ahora me dirás que es mentira y toda esa basura o peor, que ahora que está en forma y luce atractivo ¿volviste a interesarte en él? Ahórratelo linda muñeca, perdiste tu oportunidad. Lo tenías en las manos, era tuyo, pero preferiste romper su dulce corazón. Es una pena que no pudiste ver al hombre que ese chico podía ser. Hay más que lo que el ojo ve y por suerte yo siempre pude ver más allá de la apariencia y lo maravilloso que es. Ahora ese chico es mío. Por si no lo sabías somos más que buenos amigos, así es como la historia termina-
-¿Tu y él? ¿Cómo…? No es posible- negó horrorizada –pero si él no es… ¡él estuvo enamorado de mi!-
Draco rio divertido.
-Lo despreciaste y ahora que está más bueno que el pan ¿lo quieres nuevamente? Niña, te falta madurar. Tienes una cara bonita, de eso no hay duda, pero tu cabeza debe estar en las nubes porque no alcanzas a comprender lo que digo. Te lo diré en simple castellano: Estamos saliendo. Nos besamos, tenemos sexo; En fin, estamos enamorados y no ocultamos nuestra relación al mundo ¿¡A caso no viste cómo hacemos estremecer nuestros mundos en el escenario!?-
La chica se fue llorando y Draco no pudo importarle menos. Estaba seguro que ya volvería a insistir después y encontraría un momento a solas con Harry, pero ya había dicho todo lo que tenía que decir y estaba satisfecho.
Quince minutos mas tarde Harry y Theo regresaron detrás del escenario y supo que les había ido bien.
-¡Les encantamos!- exclamó el moreno emocionado levantándolo por los aires; esa felicidad le daba mil años de vida -Sirius nos invitó a comer todo lo que pidamos ¿vienes, Dray?- le alargó la mano, pero tuvo que declinarla; tenía algo que hacer.
-Adelántense; los alcanzo en un rato. A diferencia de ti no me gusta usar maquillaje- el moreno rodó los ojos, pero no podía contradecir la verdad –además estoy todo sudoroso que quisiera darme un baño-
-No recuerdo que el otro día en tu casa te incomodara el sudor…- Draco se estremeció de solo recordarlo.
-¡Bobo!- Harry rio divertido pero no insistió –no demores tanto que Ron y su apetito feroz es capaz de arrasar y dejar en quiebra a mi padrino- le dio un beso en la punta de la nariz y le hizo un ademan con la mano.
-Nos vemos en un rato-
Esa noche fría Harry se sentía extrañamente aliviado.
Ginny habló con él sobre lo genial que le pareció el concierto, su nuevo cuerpo delgado y quiso hablar sobre el pasado. No esperó volverla a ver, pero le alegró hacerlo y mucho más al notar a su propio corazón mantenerse indiferente ante su presencia.
Ya no había fuegos artificiales ni una chispa o como decía Draco; que sus pupilas se transformaban en corazones al tenerla delante. No había rencores, ni un sentimiento, salvo un solo pensamiento y ese era que le fuera bien en la vida.
"Qué curioso…" se dijo metiendo sus manos en sus bolsillos sin poder disimular su amplia sonrisa. El amor podía ser tan diferente.
Con Ginny todo fue enternecedor y tímido; a ratos emocionante por el secreto que implicaba. Un amor infantil tan frágil como inocente. Pero con Draco… solo podía describirlo como aquel estribillo que tanto le gustaba: "el amor es como una bomba"
Una bomba que una vez que cayó en su mente hizo una explosión que arrasó con todo lo que conocía, permitiéndole sentir un amor como ningún otro. Estaba enamorado de Draco y lo sentía con cada fibra de su ser.
-Creí que te habías ido- exclamó Draco al tiempo que sus mejillas se sonrojaban.
-Decidí esperarte. ¿De qué sirve tener novio sino lo puedo presumir a dónde voy? - el rubor se intensificó dándole esa satisfacción de saber que era el único que conseguía una reacción así.
-No te culpo, tu novio es de una incomparable belleza y no te lo vayan a robar en el camino- entrelazó sus dedos con los suyos. Esa mano delicada que lo acompañó desde la infancia como amigo y ahora como novio... esperaba poder seguir sosteniéndola por el resto de su vida.
-No podría permitirlo- Draco le dio un rápido beso en los labios y comenzaron a andar lentamente.
-¿Sabes? Mi mamá ha estado confabulando con la tuya. Dicen que si nos casamos todos seriamos familia. Creo que se están adelantando-
-Ya lo sabía. Mamá amenazó a mi padre que se divorciaría si no aceptaba la relación- Harry rio al recordar como las últimas semanas su pobre padre había tenido que dormir en el sofá.
-No me sorprende que sean tan amigas; mi mamá hizo lo mismo-
-¿Entonces no crees que lleguemos a casarnos?- Harry llevó su mano libre a su corazón fingiendo que estaba herido.
-No me refiero a eso…- apretó su mano –me lo he imaginado tantas veces y estoy seguro que mientras me sigas amando, va a ser un paso natural por dar. Pero antes de eso aún nos falta muchas cosas por hacer juntos-
-¿Cómo ir a la universidad o viajar?-
-Exacto. Seguiremos tocando en la banda, tal vez componer un par de canciones originales hasta que le demos un apropiado cierre-
-Theo se morirá cuando llegue ese momento-
-Ya lo creo- ambos rieron con ganas -Hay tantos lugares por conocer y tenemos que experimentar vivir juntos primero, acoplar la rutina, peleas y mucho sexo de reconciliación…-
-¿Incluso si me descuido y me pongo fofo y gordo otra vez? ¿te molestaría? -
-¿El regreso de mi osito?- los ojos del rubio centellaron llenos de amor -Para nada. Te golpearía por descuidarte y arruinar mi arduo trabajo de escultor, pero por otro lado valdría la pena ayudar a ejercitarte…-
A Harry le sonaba utópica esa vida y no podía esperar para comenzar a vivirla.
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FIN
