Aviso.

Puede contener sangre, violencia, muerte y contenido sexual no muy subido de tono, pues se recomienda ser mayor de edad o no tener un estómago sensible


Capitulo 1: Bienvenido a un nuevo mundo.

La oscura noche solo acompañada por la luna grande, el cielo estrellado y el sonido del ambiente daba una sensación de paz a muchos lugares, a excepción de un lugar, una fortaleza que se encontraba en las estepas de un desierto alejado de la mano de dios.

En las murallas una persona que vestía una armadura medieval, el peto era una cota de malla, su casco estaba hecho de hierro con un visor rectangular, tenía unas calzas hechas de hierro, al igual que tenía una capa con capucha de color blanco que tenía en su espalda un símbolo de una cruz roja, zapatos de cuero y tenía un cinturón de cuero que tenía una funda donde estaba su espada. Este se encontraba viendo al horizonte mientras que en su mano derecha sostenía una antorcha que lo ilumina y se reflejaba en su armadura.

En eso una persona que vestía las mismas prendas que la otra persona, se acerca a esta y le dice con una voz masculina.

—Caballero, necesito que me acompañe.

—¿Para que?—Pregunto el otro sujeto, con una voz masculina un poco grabé.

—Son órdenes del senescal.

El primer sujeto solo suspiro y después dijo.

—Bien, te sigo.

El segundo sujeto solo procedió a guiar al otro.

Ellos pasaron por las calles que antiguamente fueron las más hermosas y majestuosas del reino, que ahora eran infestadas de personas desnutridas o mal heridas, algunas casas destruidas o dañadas un poco y un ambiente muy deprimente. Hasta llegar a una carpa, donde el primer sujeto entro y vio a otro tres sujetos que tenían su misma vestimenta solo que estos no llevaban su casco.

Uno era un hombre caucásico que ya se le notaba los años en su cara y el otro era igual un hombre, aunque aún joven, de pelo corto negro y ojos azules. Estos solo voltearon a ver a su nuevo invitado y el hombre viejo dijo.

—Hola caballero; Acérquese.

El sujeto solo se acercó y pregunta.

—¿Qué es lo que desea senescal?

—Tenemos que hablar sobre la situación en la que estamos y como salir de esta.

En eso los tres hombres se sientan en unas sillas que se encontraban alrededor de una mesa redonda hecha de madera de nogal vieja.

—Bien, repite el informe que me dio usted Ignis.

El hombre joven ahora llamado Ignis se aclara la garganta y le dice al hombre viejo.

—Senescal Tartus, según nuestras tropas restantes nuestro recurso de agua y comida empiezan a escasear, al igual que los cadáveres de los habitantes y tropas muertas son muchos, que nuestra preocupación principal es que atraigan las enfermedades y que diezmen más a nuestro número ya limitados.

—Entonces quemen los cadáveres, eso solucionaría el problema.—Sugiere el único hombre que mantiene su casco puesto.

—Imposible Saje aparte de que nuestro código de Caballería y honor no lo permite, no creo que ninguno de los habitantes desee quemar a sus muertos, al igual que exponernos a ello podía hacer que nos enfermemos.

—Entiendo.—Dijo esto último Saje y se quedó callado pensando en algo.

Ignis solo procedió a seguir con su informe.

—Continuando; la puerta principal fue dañada durante el último ataque, aunque gracias a dios no fue derribada, se nos e imposibles repararla por ende tuve que enviar una gran parte de nuestras tropas que defendían la puerta sur a reforzarla, si esto sigue así lo más probable es que el enemigo entre y nos mate a todos.

Después de decir esa últimas palabras los tres hombres se quedaron pensando, pero en eso un estruendo se oye sacando de sus pensamientos a los tres y estos sin mas proceden a salir de su carpa lo más rápido que puedan.

Estos al salir, uno de los hombres de la guarnición se acerca a ellos y pregunta con una voz un poco tranquila pero que se notaba el miedo.

—Senescal ¿Qué está pasando?

—No lo sé custod, pero prepara tú arma.—Dijo Tartus mientras de su funda sacaba su espada.

Sin mas los dos caballeros y el Custod procedieron a seguir el ejemplo de Tartus y este solo dijo.

—Tu Ignis y Saje vayan a la puerta principal a ver qué pasa y yo voy a ver si puedo traer refuerzos de la otra puerta. ¿Entendido?

Los dos asintieron con la cabeza y mientras Ignis, Saje y el custod tomaron el camino de la derecha, Tartus tomo el camino de la izquierda.

Saje, Ignis y el custod corrían lo más rápido que podían hacía su destino, mientras de paso podían ver cómo los ciudadanos estaban alterados, escondiéndose en sus casas o llorando solos o abrazados junto a sus seres queridos.

En eso los tres llegaron a su destino y vieron como una batalla encarnizada se estaba llevando a cabo, esto era un desastre, al parecer el enemigo había roto la puerta de madera grande y habían entrado de manera desorganizada, haciendo que la confusión entre sus tropas y las tropas enemigas reinará.

La batalla era tal que tanto enemigos y aliados se mataban así mismo, aun así la batalla iba a favor del enemigo.

—Escucha Saje y custod, voy a buscar la forma de cortar la entrada al enemigo, ustedes dos protéjanme la espalda. ¿Entendido?—Dijo Ignis, mirando fijamente a los dos sujetos y estos solo asintieron con su cabeza al mismo tiempo, sin mas este solo se lanzó con espada en mano, mientras que los otros dos lo seguían.

Ignis con su espada larga, hecha de algún metal de la época, se habría paso matando a todo lo que se le cruzase en el camino, algunos solo los cortaba en alguna parte vital para matarlo, otros los atravesaba con su espada y a otros los decapitaba o les amputaba alguna extremidad. Mientras que Saje y el custod lo apoyaban cubriéndole sus espaldas.

Para el custod lo veía como un héroe a Ignis, un ejemplo a seguir pero alguien no lo veía así, este era Saje.

Yo me encontraba horrorizado y decepcionado, por la forma de actuar en esta situación de Ignis, este estaba violando todas las normas de nuestro código de caballería.

Pero en eso veo, cómo un enemigo que tenía una lanza le atraviesa el pecho a Ignis, yo solo rápidamente le lanzó un corte recto, que le corta el cuello de este y el solo empiezan a soltar el sonido característico de una persona ahogándose con su propia sangre.

Pero antes que pudiera cantar victoria, un enemigo me intenta lanzar una estocada con su espada, aunque yo solo la desvío, para después soltarte una estocada en su estómago, haciendo que esté suelte un grito de agonía, para que después yo solo sacará mi arma clavada, dejando caer al sujeto mientras agonizaba.

En eso mientras me ponía en guardia siento como algo me atraviesa el peto llegando hasta mi estómago, yo solo lo miro a ver, dándome cuenta que tengo una espada incrustada, mi primera reacción fue intentar quitar la espada, pero antes que pudiera mover mis manos, solo veo como la espada me hace un corte limpio en todo mi estómago dejando salir mis órganos y un montón de sangre.

Yo sin mas caigo al suelo en seco y desde mi perspectiva todo parecía ir de manera lenta, mientras yo pensaba en mis amigos y seres queridos, solo empecé a llorar en silencio mientras me decía mentalmente.

«¡No quiero morir!, ¡No quiero morir! ¡Dios si me oyes por favor sálvame!»

En eso oí como una voz muy grave y que con solo oírlo se denotaba poder me dijo.

—Tu eres el perfecto. Hoy no morirás mortal, pero desde ahora tú serás mi voz, mi palabra y mi castigo.

Una vez oído eso y por la perdida de mi sangre solo me desmaye.

Poco a poco abro mis ojos mientras me levanto de la cosa en la que estoy acostado, que al parecer era frío y blando.

En eso miro a ver al frente y mientras mi vista se enfoca con mi mano derecha agarró esa cosa fría, y ya una vez con mi vista mejor enfocados me doy cuenta que estoy en medio de un lugar nevado.

Yo solo me froto los ojos, pensando que quizás es una alucinación. Pero en eso en mis ojos sale.

[Vista de Saje]

Información del sujeto

Nombre: Sage Imperatoris Honori.

Edad: 30

Sexo: Hombre.

Raza: No muerto.

Armas: Anillo Divina Transmutatio.

-•-•-•-

Nivel: 1 (0-2000 XP)

HP: 100/100 (1285 HP)

Energía: 1200/1200.

Manejo de magia: 1.

Mana: 1000/1000.

Velocidad de correr: 4.

Ataque: 5.

Velocidad de ataque: 5.

Ataque mágico: 5.

Defensa: 10.

Defensa mágica: 6.

Velocidad de esquivo: 3.

Velocidad de bloqueo: 3.

Capacidad de inventario: 2/12000.

[Fin de vista de Saje]

Yo solo me sobresalte y me pregunte.

—¿Qué demonios es esto?

—Es tu interfaz.—Me respondió una voz masculina que sonaba como un adolescente.

Yo solo pongo mi mano donde está la funda de mi espada y la iba a sacar pero no agarre ni sentí nada.

«¡Mierda!» pensé para después empezar a mirar a ver a todos lados mientras me mantenía en guardia.

—Sal cobarde y enfréntate, cómo un caballero.—Dije gritando.

—Si que eres muy agresivo. Pero de todas maneras me presento; hola yo soy tu sistema, que te ayudará en todo lo que necesites.

—¿Ayudarme? No te creo nada enemigo del rey.

El sistema solo suelta un suspiro de frustración y después me pregunta.

—¿Quieres saber en dónde estás?

—No me tentarás la mente, maldito pagano.

De repente en mis ojos se abre un mapa, donde en una zona más específicamente en una parte nevada cerca de un tal "Imperio de Cristal", se veía un punto rojo.

—Buenos actualmente te encuentras en las afueras del Imperio de Cristal. ¿A dónde quieres ir?

Yo solo me quedé pensando y procesando lo que acababa de ver. En eso pregunto.

—¿Dónde estoy?

—Te encuentras cercas del Imperio de Cristal, territorio de Equestria, continente Equestre y en el mundo 190.

—¿Mundo 190?—Pregunte muy confundido.

—El mundo 190, es uno de la infinidad de mundos que existe en el universo.

«¿mundos? ¿Infinidad de mundos? ¿Universo?» Pensé esas interrogantes mientras intentaba procesar todo eso.

—¡Ah! Casi me olvidó, en este mundo existe la magia.

Al oír lo que me dijo el sistema, yo salí de mis pensamientos y le pregunte.

—¿Magia? ¿Pero eso no solo era una falacia?

—Se que te está costando entender, pero déjame demostrarlo ¿Ya viste el anillo de acero que tienes en tu dedo pulgar, en tu mano derecha?

Al oír eso solo voltee mi vista a mi mano derecha, cubierta por mi manopla, y ahí estaba ese anillo de acero que tenia una joya verde muy preciosa.

Yo solo asentí y el sistema me dijo.

—Bien, piensa en una arma o algo que no sea orgánico o que esté vivo.

Al oír las instrucciones, rápidamente pensé en mi espada y el anillo de repente se empezó a iluminar en una luz de matices verdes, para que después está fuese bajando su intensidad poco a poco hasta que al final y frente a mis ojos el anillo se había trasformado en mi espada.

—¿Q-q-q-qu-qu-qué?—Es la única manera que encontré en expresar mi asombro, emoción y confusión.

—Asombroso ¿No? Buenos dejémonos de trucos de magia y niñerías y vamos al grano. Hola Saje mi nombre ya lo conoces al igual que mi función, pero ahora te debes de estar preguntando: "¿Por qué estoy aquí?" y te lo responderé de la manera más simple y corta posible. Hace mucho, mucho tiempo incluso antes de que el universo se creara habían dos seres formados de vació, estos seres son lo que conocemos como dios, estos al estar aburridos empezaron a crear las cosas. Primero el universo, luego los planetas y por último la vida, pero eso último desataría una disputa, donde uno de ellos encerró a su hermana o hermano, en un trono que lo torturaría, lo aprisionaría y lo debilitaría, pero no obstante hace solo ochocientos cuarenta años, una pequeña parte de la prisión de piedra se rompió y este jurando venganza decidió crear el caos, así naciendo el dios del caos y sus seguidores los hijos del caos…..

—¿Puedes llegar al punto de está conversación?

—Eso es lo que iba a hacer antes que me interrumpieran, bueno siguiendo; fuiste enviado por el jefe a acabar con el caos y yo como tu sexy y hermoso sistema te ayudaré.

Yo solo me quedé con una cara de incredulidad y después dije.

—¿Estás de bromas?, ¿Cómo yo un simple humano puede vencer a un dios? al igual ¿Por qué el no se encarga el mismo?

El sistema solo suspira y me dice.

—¿Eres idiota o que? Por obvias razones nadie puede vencer a un dios, pero si su fuente de poder. Verás el dios del caos o igual conocido como Salvator, se alimenta de la desdicha, el enojo, las guerras, las depravaciones y otras cosas negativas, por ende tu trabajo es hacer que las cosas se calmen un poco al igual que destruir a los seguidores de este. Y mi jefe no se encarga ya que la última vez que peleó con su hermano termino destruyendo doce galaxias, al igual que para serte sincero es un hijo de puta, no le importa la vida de lo demás, además te envío a ti solo para que lo divirtieras.

Yo solo suelto un suspiro de frustración y digo.

—Lo que me faltaba.

—¡Ah! Se me olvidó agregar que ya no eres humano, si no un no muerto, por ende tiene ventajas y desventajas.

—¿Cómo cuáles?—Pregunte en un tono tranquilo, al parecer ya me empezaba a acostumbrar a este mundo.

—Las ventajas son: No envejeces, no necesitas dormir, beber agua o comer aunque la sensación de estas necesidades permanecerán, puedes regenerar tu vida y heridas menores tomando sangre y puedes respirar en zonas contaminadas o infectadas, no obstante las desventajas son las siguientes: Te estás pudriendo lentamente y por ende a aquí a unos veintiún años progresivamente te volverás en una bestia salvaje, si puedes morir de nuevo pues no te lances a lo loco en las batallas, también puedes llegar a sentir el deseo de beber sangre y por último pero no menos importante si puedes sentir dolor.

En este punto me dolía mucho la cabeza, así que solo le pregunté al sistema.

—¿Puedes desplegar el mapa?

Este solo salió en mi vista y mentalmente señale el Imperio de Cristal, una vez hecho eso en mi vista se marcó una flecha amarilla donde me indicaba a dónde ir y yo solo procedí a ir por dónde me indicaba la flecha.

[2 Horas Después]

Podíamos ver a nuestros protagonista, caminando por la nieve mientras conversaba con el sistema.

—Entonces las razas dominante aquí son los Ponis o Equushomo y los humanos o Homines.

—Exacto.

—Pero ¿Cómo se ve un Equushomo?—Se pregunto a si mismo.

—Deja que te lo muestre.

En la vista de Saje, salió una imagen de un Equushomo, al parecer estos seres son muy parecidos a los humanos, solo con algunos detalles, por ejemplos sus piernas en lugar de ser humanas eran equinas, al igual que tenían cola de caballo, orejas de caballo y un color de piel variado. Al parecer el espécimen que le estaban mostrando a Saje era una yegua o hembra, ya que está era de piel roja que combinaba con su lindo vestido simple naranja, su cara era hermosa, al igual que sus ojos parecían ser un hermoso atardecer, sin olvidar su buena figura y un busto algo llamativo para los hombres.

—Sorprendido ¿Verdad?—Pregunto el sistema, aunque esté no recibió respuesta ya que nuestro Saje tenía su vista centrada en una hermosa imagen, al igual que al parecer su amigo se había puesto muy feliz.

—¡Oh! Por mi jefe. ¡SAJEEEEEEEEE!—Grito a todo pulmón el sistema, haciendo que el distraído Saje, diera un salto, al igual que soltara un grito de niñita.

—¿Qué? ¿Qué pasó?

—Saje, céntrate.

Sin mas Saje sin discutir y haciendo caso del consejo continuo su andanza mientras conversaba de nuevo con el sistema.

—Oye sistema te tengo una pregunta.

—¿Cuál es Saje?

—De las dos razas que me enseñaste ¿Cuál es la más fuerte?

—Los humanos.

—¿Qué?—Exclamo el sorprendido.

—Si aunque parezca algo imposible, los humanos tiene el mayor poder militar, económico y tecnológico, que es tan abrumador. Por ejemplo: mientras en Equestria su ejército es solo de diez mil, en el Imperio de Agemenia su fuerza principal es de treinta y cuatro mil hombres.

—Pero si los Equushomo, pueden usar magia. ¿Por qué son tan débiles?

—Son por dos razones, la primera es que los humanos se encuentra a muchos pasos más adelantado, que si Equestria llegará a declararle la guerra en menos de ocho días estarían muertos y sin olvidar que la mayoría de los ponis le gustan la vida pacifista. ¿Tienes alguna otra pregunta?

—Si, ¿Cómo funciona la magia?

—Para intentar explicártelo bien y rápido, la magia se divide en dos, la magia normal o común y la magia divina o de dios, para simplificar la magia normal se basa en la lógica y normas científica, mientras que la magia divina no tiene reglas muy complejas o tan severas, por ende la mayoría de los seres tiene la primera magia, solo los cincos santos y los ponis pueden tener una pequeña, pero muy pequeña parte de esta.

Saje iba a preguntar quien era los cincos santos, pero en eso el sistema dijo.

—Y llegamos al Imperio de Cristal.

Delante de mi podía ver a lo lejos un castillo hermoso construido de cristal, a los alrededores de la ciudad parecía como si el padre de los inviernos se negara a tocar esa majestuosa ciudad, así que ni corto ni perezoso me empecé a acercar a ella.

[PAUSA]

Los Hijo del Caos o Liberi Chaos, son los principales seguidores del dios del caos o Salvator, ellos obedecerán la voluntad de su dios, al igual que consideran a Discord cómo un Bastard, Sullier o Falsus ya que consideran que no utiliza el caos verdadero.

Unas palabras de Los Hijos del Caos.

"A pesar de que nos consideren malos, ellos están cegados por el verdadero dios del caos, nosotros buscamos el caos absoluto, ya que después de que ocurra este, las guerras, el hambre y las diferencias entre especies acabarán y así podemos tener un nuevo mundo unido y en paz."

-Clerici Pietas.

[FIN DE PAUSA]

Me encontraba caminando por las calles de la magnífica ciudad de cristal, maravillado por su esplendor, su arquitectura y su belleza.

Aunque lo único raro de está ciudad es que todo se encontraba en silencio y solitario.

—¿No se te hace raro?—Le pregunté al sistema.

—La verdad es que si una ciudad grande, sin vida se siente extraño y como si alguien nos estuviera observando todo el tiempo.

En eso yo doblo en una esquinas y al asomarme veo a un hombre de piel blanca calvo, que llevaba una imponente armadura a excepción del casco que era de color verde, con decoraciones de color escarlata grisáceo oscuro, que en el centro de su pecho tenía un símbolo de una calavera con alas, atravesada por una espada de color rojo, su ojo izquierdo era como un rubí, que desprendía una luz de color rojo, al parecer en su mano izquierda tenía una espada con picos y en su mano derecha tenía algún artefacto raro.

El solo me mira a ver con su ojo rojo y yo solo lo salude con mi mano, pero en eso el sistema me dice gritando y agitado.

—¡CUBRETE!

Yo sin mas hice caso y rápidamente me cubrí en un muro que sobresalía y en eso pude oír varias detonaciones y como algo impactaban en el muro donde estoy a cubierto.

—¿¡Qué jodidos es eso, sistema!?—Pregunte gritando al sistema.

—¡Eso es uno de los Hijos del Caos y un Hominimachin, por lo que más quieras no te pongas en su mira y tampoco te acerque mucho!

—¡Entonces! ¿¡Cómo lo mato!?

—¡Tienes que esperar que se les gaste la balas, se ponga a recargar o se sobrecaliente el arma!

En ese momento solo oigo como las detonaciones paran y solo asomo mi cabeza viendo que ese artefacto de su mano derecha estaba al rojo vivo, yo sin mas salgo corriendo de mi cobertura, listo para dar una estocada y ya estando cerca de el, este utiliza su otra arma que al parecer era una espada con puntas para intentar golpearme pero yo lo detengo, asiendo que nuestras espadas choquen y empezando una batalla de fuerza para ver quién hace retroceder a el otro.

Pero en eso, veo cómo el filo de la espada rara empieza girar, al mismo tiempo que yo empiezo a retroceder y veo cómo de mi espada empiezan a salir chispas.

El cada vez me empieza a hacer retroceder y a sentir como pierdo el agarre de mi espada.

—¡Crea un escudo!—Me dijo el sistema y yo solo obedecí, cambiando mi espada por un escudo de acero, muy grande y pesado.

—Ríndete hereje y deja que el caos reine en el mundo.—Me dijo ese sujeto mientras yo me protegía con el escudo, en eso se me ocurrió un plan.

Yo solo empuje el escudo, haciendo que el tipo pierda su postura y se tambaleé un poco, aunque rápidamente se reincorporo y me apunto.

Mientras yo aproveche eso para huir, antes de que me pudiera dar a la fuga, un proyectil de esa cosa me atravesó mi hombro derecho, haciendo que gritara de dolor. Aunque aún así salí del lugar.

Podíamos ver a Saje, reposando en una pared de las casas de cristal, mientras de su hombro derecho salía un poco de sangre y manchaba un poco su hombrera.

—¿Te encuentras bien Saje?—Pregunto el sistema.

—Me duele un poco, pero no voy a morir. Creo.

—Te recomienda usar la poción de vida para estos casos.

—¿Y como hago eso?

—Ve a tu inventario y ahí podrás encontrar una poción.

—Sistema, accede al inventario.

En su vista de Saje aparece un panel, con varios espacios vacíos a excepción de dos, ya que uno tenía el anillo y el otro era un frasco de cristal pequeño, muy bonita que tenía un líquido rojo y que era sellado por un corchete y a un lado tenía en pequeño el número uno.

El solo pensó en tenerla en sus manos y apareció ahí, el sin ninguna demora abre el frasco de cristal y procede a tomar el líquido rojo.

En eso el dolor de su hombro derecho paro, al igual que el sangrado.

—¿Mejor?

—Si me siento mejor. Ahora tengo que buscar la forma de salir de aquí….. No que estoy diciendo hay civiles inocentes aquí y mi código de caballero me lo prohíbe.

—¿Enserio? Vas a ir hacia el peligro, por proteger a seres que no conoces y ni les importa.

—Y que importa si no me conocen o me odian, todo ser merece vivir sin tener miedo o estar en peligro.

—Vas a morir.

—Si muero que sea con honor y no sin el.

Después de que nuestro Saje dijera esas últimas palabras, empezó a buscar a ese sujeto por las calle de la ciudad.

Mientras el pasaba por un callejón pudo ver a un pequeña potrilla de cristal, está era de piel blanca, ojos azules, una crin y cola larga de color amarillo y que llevaba un vestido de color morado muy elegante. Que se escondía detrás de una cajas, abrazando un osito de peluche y al parecer tenía miedo.

Este solo se acercó a ella y está la verlo, dijo de manera temerosa mientras abrazaba más fuerte su osito.

—Por favor señor humano, no le haga daño a Zat.

—Tranquila niña, no te voy a hacer nada. Pero dime ¿dónde están tus padres?

—Papá, el señor de armadura grande y malo lo mato y mamá no se dónde está.

Saje sentía como su corazón se empezó a apretar.

—Ven vamos a buscar a tu madre.

—Pero tengo miedo que el señor de armadura grande, mate a Zat.

—Tranquila pequeña, para eso estoy yo, un caballero.

—¡Oh! ¿Entonces usted es uno de esos que me contaba mi papá? ¿Es cierto que ustedes defienden a los indefensos?

—Claro pequeña, para eso fui entrenado y educado. Pero ahora necesito que me obedezcas en todo lo que te diga y que no te separes mucho de mi. ¿Esta bien?

La pequeña solo asintió con su cabeza a Saje, y empezaron a buscar a la madre de la pequeña.

Mientras caminaban uno al lado del otro la pequeña pregunto.

—¿Cuál es su nombre? Señor caballero.

—Mi nombre es Saje ¿Y el tuyo?

—Yo soy Petilumi, señor caballero. Dígame ¿Es verdad que ustedes son honorables?

—Si.

—Al igual que ¿Siempre rescatan a la princesa del castillo?

—Si pequeña.

En eso Saje, oye como unos pasos de metal se acercan a el, así que esté rápidamente crea su escudo y protege a la niña con su cuerpo y el escudo.

Solo se puede oír cómo algo impacta con el escudo mientras raspa el metal.

—Señor caballero tengo miedo.—Dijo ella, mientras abrazaba fuertemente a Saje, mientras que esté la protegía con su cuerpo y el escudo.

El sujeto con armadura ya cansado de tonterías, apunta su mano izquierda y solo procede a disparar.

Durante unos segundos el sujeto disparo hasta quedarse sin balas, al parecer las ráfagas indiscriminada, contra el escudo no funcionaron ya que esté había podido aguantar de alguna manera las balas.

Sin mas este se pone a recarga su arma y Saje aprovechando, cambia su escudo por una espada y de un corte recto le amputa la mano izquierda al sujeto con armadura.

—¡Maldito hereje! ¡Te voy a partir en dos!—Dijo el sujeto con armadura en un tono enojado y gritando, mientras encendía de nuevo su espada rara.

Saje solo lanzo otro corte, a la mano derecha del sujeto, aunque esté lo detiene en seco ya que lo bloqueo con su espada rara, y así iniciando una lucha de fuerza.

La pequeña Petilumi que se encontraba detrás de Saje veía como estos dos forcejeaban, intentando que alguno de ellos perdiera su postura o rompiera su defensa, aunque ninguno parecía ceder terreno.

Saje solo veía como las chispas salían de su espada, aunque el no tenía la intención de retroceder, pero en eso oyó la voz de Petilumi que dijo gritando.

—¡Cuidado señor caballero!

Antes de que el pudiera entender a qué venía esa advertencia, solo sintió como algo golpeó su pierna izquierda de manera muy fuerte, rompiéndole su postura y sus huesos, para luego sentir como la espada rara le cortaba su estómago.

Saje solo cayó de rodillas, mientras que el sujeto con armadura se iba a dónde estaba la pequeña Petilumi.

[Vista de Saje]

Información del sujeto

Nombre: Sage Imperatoris Honori.

Edad: 30

Sexo: Hombre.

Raza: No muerto.

Armas: Espada de acero. [Anillo Divina Transmutatio.]

-•-•-•-

HP: 40/100 (514 HP) Sangrado (-1% de HP cada segundo.) [5.14]

Energía: 1000/1200. (-10 por sangrado cada segundo.)

Manejo de magia: 1.

Mana: 990/1000.

Velocidad de correr: 4.

Ataque: 5.

Velocidad de ataque: 5.

Ataque mágico: 5.

Defensa: 10.

Defensa mágica: 6.

Velocidad de esquivo: 3.

Velocidad de bloqueo: 3.

Capacidad de inventario: 1/12000.

[Fin de vista de Saje]

Yo me encontraba viendo al suelo, mientras veía mi intestino afuera y como mi peto se empañaba de mi sangre.

—No me haga daño señor con armadura.—Oí que dijo Petilumi, con un tono de voz que se notaba que estaba muy aterrada y apunto de llorar.

«No puedes morir ahora, tengo que defender a esa pequeña. Tu código de caballero lo indica» Pensé mientras me empezaba a parar, apoyándome con mi espada, para después voltear a ver y vi que ese sujeto había acorralado a la pequeña contra una pared, mientras tenía el filo de su espada rara rozando el estómago de la pequeña.

Antes que yo pudiera hacer algo solo vi, cómo ese sujeto la partió por la mitad, su cuerpo cayó al suelo, al mismo tiempo que se formaba un charco de sangre.

[Vista de Saje]

Habilidad Activada: Divini Furor.

{50% de ataque} [Ataque: 125]

{35% de velocidad} [Velocidad de correr: 49. Velocidad de ataque: 61. Velocidad de esquivo: 36. Velocidad de bloqueo: 36.]

{Sensación de dolor: desactivado.}

[Fin de vista de Saje]

Yo solo sentí como el dolor se iba y era cambiado por una furia asesina.

Así que sin importarme lo más mínimo, que mis órganos estuviesen afuera de mi cuerpo colgando, yo solo corrí directo hacia ese sujeto mientras solo pensaba en matarlo.

El rápidamente bloqueo mi ataque con su espada rara, aunque está vez el choque lo hizo retroceder unos cuantos centímetros, al mismo tiempo abollando su hoja de su espada rara.

Solo vi que el puso unos ojos como platos y yo sin perder más tiempo, de un corte horizontal le separé su cabeza de su cuerpo.

Yo una vez que acabe con el sujeto, solo sentí como el dolor horrible regresaba y me sentía muy débil y sin fuerzas, así que solo caí al suelo mientras empezaba a cerrar mis ojos y me sumergía en la inmensa oscuridad.